Conclusión: Miremos con firmeza hacia el porvenir

De esta forma la quinta hechicera otorga el compromiso a las demás, les concede el legado para compartirlo y enseñarlo al mundo que protegen; después de la ardua batalla la vida ha de continuar para todos y ellas lo saben.

Se abren lo caminos pese a la cicatriz que ha dejado ese siniestro que puso en juego sus vidas, la estrella, la luna y el sol, las protegen, las aves son su sino y la serpiente guía el momento donde todo vibra hacia un nuevo y sinuoso laberinto.

No importa si para unos u otros el mundo simbólico es diferente, lo más importante es reconocer en sus señales que el mundo vive dentro nuestro y todos somos la inquietud moviéndose hacia adelante.

La dama del anillo les habla a las otras y les advierte de los peligros donde la codicia y el afán de posesiones puede hacer perder el rumbo, limites, libertad, conciencia son una constante que saber entender, no siempre es fácil.

Habrá quien decida condicionar aquello que entrega, no esperemos recibir de nadie lo que no pueda dar, sigamos adelante, el que coloca el interés por el medio se alejará para siempre de lo nuestro.

Todas se miraron el el espejo de sus almas y se reconocieron como una hermandad, la vida fluye y el aprendizaje es para aquel que decide acogerlo. La dama con la cicatriz les habló: Seamos fieles al pasado que es un gran maestro, pero miremos con firmeza hacia el porvenir.

En la historia de todos los pueblos han quedado señales que nos guían, que son monumentales encuentros con la tradición oral o escrita, que van nutriendo las venas del futuro y con el paso del tiempo se pierden, si acaso dejamos de recordarlas

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¿Cuántas seguimos vivas?

Detrás del tronco de cedro la hechicera medita y calcula cada movimiento, entiende que el cazador no es capaz de ver más allá de aquello que desea poseer y controlar, no ve lo que puede aprender de la fuerza que son todas ellas, hay un legado que entregar al mundo donde podemos co-existir todos, aniquilar aquello que no se comprende es absurdo.

Ella es la quinta, ha permanecido viva gracias a su pericia, lleva consigo el compromiso de preservar lo que importa, lo que lleva siglos en nuestras raíces y sangre; su destino será hilvanar el mundo material al desconocido.

La observo de lejos se que ha de tenderle una trampa al esquivo cazador que se ha separado del grupo para encontrarnos, atento al sonido del viento, lo veo en las distancia haciendo un ato de plumas de pájaro a sus flechas, sabe que necesita distancia y buena visión para atraparnos. Lo que desconoce es que es el hechizo de aves lo que nos da la fuerza para vencerlo.

Es bajo el hechizo del ave que será vencido

Me doy cuenta que debo escapar de la ira que esta a punto de desatarse, la tormenta, aviva el poder del fuego, tal vez ahora se de cuenta de qué estamos hechas; el apacible bosque ilumina el rostro de la más anciana de todas, la ira crece, la vida perece. Huimos por caminos distintos, fuego y compromiso se enfrentan al total desconcierto.