Cooperación, un valor visto bajo la lupa de las ganancias


Capítulo El Puente

de Ariadne Gallardo Figueroa

En medio de esa conversación tan personal con su madre, Zila tuvo que reconocer el valor de Aracne, al transmutar en una araña, su gran pasión se vio realizada, muchos dijeron que Minerva la había castigado, asunto por demás fuera de lugar, ningún ser humano tiene el poder de transmutar a otro, aun cuando luego les hayan dado a todos ellos características de deidades.

En eso llegó un mensaje de Daniel:

“Estimado profesor Zila, con gusto atenderemos su petición en cuanto pueda estar en contacto privado con Tai, quien ahora se dirige a la institución académica con la cual tiene un compromiso que sellar, realmente en lo particular me resultan muy interesantes sus preguntas, entienda que no puedo contestarlas sólo, el grupo debe llegar a un consenso en todo esto, gracias por su confianza, reciba un saludo cordial de su amigo Daniel”

En el momento que Daniel enviaba este mensaje a Zila recordó aquella primera entrevista que se efectuó en Mar del Plata, como periodista fue su primer trabajo de gran importancia, entrevistar de forma privada a una mujer de otra galaxia, sin duda un honor fascinante, recordaba a detalle la conversación:

  • Daniel preguntó, Tai cuéntanos lo que se había construido, lo que formaba parte del paisaje de los eggyanos, sus valores, sus creencias, esos detalles que los diferencian de nosotros, cuáles eran las religiones, si acaso existían, había deidades o fortalezas, élites, divisiones ideológicas, por favor esa parte es muy importante.
  • Mira Daniel la noción histórica de los eggyanos parte de un principio básico que fue evolucionando con el paso del tiempo, los pobladores de siglos anteriores no tenían claro lo que valía un pensamiento generalizado a favor de la humanidad, pensaban que sus claustros ideológicos y teológicos eran el peso de su cultura y al mismo tiempo sus identidades que los diferenciaban de los demás.
  • Quieres decir que eso en la época previa a la destrucción del planeta, ya no era así, no había grupos de choque, grupos que quisieran  hincarse a orar para que no sucediera lo inevitable.
  • Tiempo atrás las religiones fueron feudos de poder, donde las personas eran adoctrinadas, doblegadas en su libre albedrío, sujetas a reglas de cierta ética condicionante; cuando la genética de los seres humanos evolucionó y con ello se perdió la posibilidad de reproducción como la conocemos, fueron puestos en tela de juicio muchos de los principios de las religiones, la gente inició un camino a ciegas por conductas que no eran las esperadas. Observaron que no importaba como estuviera constituido su núcleo familiar o los ruegos a su entidad religiosa, las cosas no eran diferentes, todos vivieron lo mismo, padecieron el cambio en sus familias, fue un shock el que la depresión para la gran mayoría resultó inevitable.
  • Entonces ¿Cuáles eran las creencias que sostenían los eggyanos en la época del final del planeta?
  • El grupo de los pragmáticos, el grupo de los científicos y, el de los gestores; la vida se desenvolvió en esos parámetros, las fronteras desaparecieron, las segregaciones raciales, el culto de diversas facciones religiosas, dejó de existir todo esto, la vida se abría paso entre las modificaciones que la genética nos había impuesto y la preservación de la vida de quienes aún estábamos activos.
  • Wow Tai, un cambio impresionante sin lugar a dudas.
  • Tendremos que definir ese término, Daniel, en realidad a la distancia se puede ver como algo fabuloso, fue algo necesario que se dio como acción emergente, porque la vida requiere de un espacio para fluir en medio del caos.

De nuevo en cada de Sofía:

Zila se acomodó en el sillón junto a su madre y le tomó de la mano para preguntarle:

— Ma, antes de que empiece el telediario, dime una cosa ¿Es la gran pasión de un ser humano lo que define su transmutación?

— No es una regla querido hijo, la vida siempre nos sorprende y lo que ahora para tí es algo fundamental, con el paso del tiempo puede convertirse en secundario, pero hay ejemplos valiosos en la historia que nos dan constancia de eso.

Ambos se acurrucaron hombro con hombro para ver lo que el grupo de eggyanos diría en aquella ocasión a los terrícolas.

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¿Qué nombre le ponemos?


Capítulo El Puente 

de Ariadne Gallardo

Ese día especial y una vez hecha con antelación la llamada al laboratorio, Zila se apresuró al salir del módulo de humanidades de la universidad donde era profesor para dirigirse a la casa de su madre y darle la buena nueva; faltaban unas cuantas horas para que el procedimiento se realizará, ya no podía comunicarse con su amada Citlali, pero mentalmente sabía que ella estaba tan entusiasmada como él.

Llegó gritando desde el pasillo a la casa de Sofía, su madre y le dijo con una enorme sonrisa y el rostro iluminado:

— Ma, hoy es el día en unos momentos más el procedimiento se llevará a cabo.

Zila exclamó: Ella o él, ha nacido precisamente hoy, distante de ambos pero no por mucho tiempo. Ella debe entenderlo.

Su madre lo abrazó con profunda alegría, la única oportunidad de ser abuela estaba por presentarse para ella y no sólo eso, el linaje que atesoraban ellos era fundamental y valioso. Había reglas que solo entre hechiceros era reconocible  y esta era una de ellas.

Zila interrogó con ansiedad a su madre:

— ¿Recuerdas cuando fuiste al registro y el funcionario te preguntó si mi nombre se escribía con S o Z, recuerdas lo que le dijiste, verdad?

– Por supuesto, afirmó su madre con una gran sonrisa, le dije que el nombre se escribía con Z de Zeus.

-¿Por qué Zeus, por qué no Zacarías o Zoológico u otro?

– Me estaba refiriendo a mi hijo 

– Tu sabes bien que ese hombre antes de que lo elevaran con el paso de los siglos a rango de deidad era un varón que manipulaba con la seducción, explicame un poco más, ¿Por qué él?

– Todo hechicero es seductor, no es común que su pensamiento deje todo al azar, tú mismo ahora con esta concepción le estas dando herramientas previas a tu hijo o hija, no por maldad o por vileza, sino porque sabes que puedes hacerlo.

Zila la miró con ternura y respondió con una sonrisa alegre, entonces se quedó mirando la habitación donde se encontraban y le dió un sorbo a su taza de café:

-Debo entender la relación, encontrar una señal. Su mirada recorrió cada esquina de la habitación donde se encontraban y de pronto su mirada se iluminó, al instante dijo:

— Si ahi esta madre, esa es la señal… Definitivamente. Apuntó con el dedo hacia una telaraña que crecía en silencio en la esquina superior de las pared, la madre dijo para sí:

<Vaya por alguna razón te deje ahí, estás ayudando a tejer la historia>

Zila apuntó con el dedo a su madre y le dijo:

— Coincide perfectamente con lo que demanda la ubicación estelar actual, pero hay algo más, son dos mujeres griegas con un poder especial: Aracne y Ariadna,  ambas desenmascararon al poder en turno, lo expusieron.   

La madre se pasó la mano por la frente y señaló:

-A ninguna de las dos les fue fácil sobrevivir al embate del poder. Justicia y honor fueron sus banderas y serán recordadas con respeto, para siempre por muchos de nosotros.

Ahora déjame que sea yo quien pregunte: ¿Cuándo Citlali, regrese para la inserción que han decidido, ella volverá a la Luna, pedirá un cambio de ubicación?

Zila se levantó nervioso de la mesa y se agitó con una mano el cabello rizado y mirando por la ventana respondió: 

-Yo quiero ver crecer de cerca a mi hijo o hija, no tolero la idea de que crezca distante, ella o él, ha nacido precisamente hoy, distante de ambos pero no por mucho tiempo. Ella debe entenderlo.

La madre lo miró con una profunda mirada y acotó:

-Podían haber elegido el banco de esperma de la Luna, pero por alguna razón tu no enviaste muestras allá cuando ella lo propuso. Una mujer tan independiente y con tantas responsabilidades, tendría que tener razones muy poderosas para no decidir viajar de nuevo a su puesto laboral. 

Zila la miró con grave inquietud y por toda respuesta solo contestó:

-No acepto la idea de que mi condición me impida concebir, dependo de la mujer que amo.

En ese preciso momento su madre supo algo que no pudo confesarle, algo que posiblemente sucedería muchos años después.

La vida es de un modo y es de muchos otros para la magia que albergamos en nuestra memoria.

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