por Ariadne Gallardo Figueroa 

Al terminar con esta parte de la obra, solo nos resta recapitular, mirar atrás y entender cómo fue todo este viaje tan apasionado y tenaz, en espera de otros de igual o mayor magnitud.

La historia inicia con Galaxia de Cristal, cuyo tiempo es el futuro, esa visión idílica donde se encuentran una serie de personas que al final de cuentas han estado pensando lo mismo por mucho tiempo y de pronto llega alguien y les dice que si,  en efecto de eso se trata lo que ellos pretenden y su camino se refleja en las  estrellas.

Posteriormente me quede analizando que no existen las generaciones espontáneas y que era necesario revisar si en un mundo que ha creado una valiosa y poderosa cultura de violencia y posesión, tenía cabida ese otro espacio que yo intuía  y sí era simple lograr consolidarlo.

Me di a la tarea de invocar a alguien con la suficiente visión para darme pistas y precisamente la encontré en el momento que caminando por un bosque se cae de bruces por estar escuchando a un hermoso pájaro, un poco a tientas le puse mis herramientas al frente para ver que iba a hacer con ellas, ella me dijo simplemente que no podía manejar lo que yo le pedía porque su visión no era totalmente de este mundo, de un lado intuía y del otro podía observar la realidad.

Bueno entonces entendí que ella era más útil de lo que yo imaginé y la lleve al remoto pasado, la coloque en medio de las más horrorosa devastación que puede crear la violencia humana y así comenzó esta aventura, ella se negó a morir, no era posible matarla pues se guardó dentro de mi; imposible matar al que escribe.

Así concluí Hechizo de Ave, pero no podía dejar que su intuición cesará, ella la mujer con la mirada intuitiva me habló de una realidad que necesitaba ser vista desde un modo más humano, ese sitio donde se generaron las leyendas y los mitos, me instó a romperlos, a desgarrarse y ver qué había dentro de cada uno de ellos y en lugar que fuera yo quien le diera herramientas para continuar, solamente me lanzó al mar, un violento sitio que era helado y bueno ese era el escenario donde poco a poco aparecieron otros personajes.

Cada uno de ellos vivieron en un mundo que fue mucho más que un momento histórico por que lo que ahí aprendieron perduró por varios siglos después y surgió La Travesía Atemporal, con ella se gestaron nuevas generaciones que con esa nueva visión me regresaron al inicio de mi primer trabajo, al año 2287.

La mujer a la cual invoqué para ayudarme a iniciar todas estas reflexiones, seguía en mi mente, la encontraba en mis sueños con esa marca de sangre en su rostro, pero se quedó sin decir palabra ya no estaba en este plano o dimensión intuitivo, de alguna forma me impulsó a seguir a pie y a solas.

Entonces tuve que ver con Otra Mirada, escribí un primer borrador que me sirvió de apoyo para emprender el duro camino hacia alguna conclusión, si acaso esto era posible. Esa otra mirada era la de ella y la mía, un buen trabajo participativo con el cual logró ver El Puente y descubro las rutas para atravesarlo, me doy cuenta que mirando en la oscuridad logré intuir como ella algunos detalles que me asombraron.

Aparece un héroe que era un bosquejo en el primer libro Galaxia de Cristal y me grita desde lo lejos que necesitaba ir a verlo y entender cómo comenzó todo en esa época que se pierde en el tiempo de los humanos y me alejaba junto a él a la realidad que ninguno de nosotros conocía en la lejana tierra de las 7 lunas llamada Eggya, de esta forma aparece en escena Los Inicios, definitivamente tenía que nombrarlo segundo capítulo, pero nadie entendería nada si lo lee sin el orden establecido por mi aventurado viaje.

Si algo de lo que he dicho no se da por cierto, estarán en lo correcto la obra es de ficción con algunos aderezos de realidad, sobre todo es mi visión personal del mundo que me gustaría habitar y que al igual que Sofía Galafik, la madre de Zila, lo puedo hacer crecer en mi interior y en las vastedades de mi universo mental para compartirlo con los demás.

Gracias a los que me siguieron, los que meditan y reflexionan sobre lo que les dejé para pensar, vendrán otros trayectos y nuevas aventuras y les invito a seguirme cuando sucedan.

Foto de “El pájaro” Photo by Tina Nord on Pexels.com


Llegó el momento de presentar el segundo libro de la serie de Hechizo de Ave, “La Travesía Atemporal; recuerdan aquella parte donde Ave junto a Estrella ya se encontraban en el área de Polonia y se preguntan por las palomas que les había anunciado Odín, bueno ella contesta: Odín se tomará su tiempo para mostrarlas.

El este espacio les dejé imaginar de quienes se trataba, en el libro les explico a detalle por si tienen curiosidad o ya se habían dado cuenta de que o de quienes se trata, saludos y espero les agrade.

Al final de mes hay una promoción anunciada por el distribuidor.

Ahora voy a la edición del libro de tapa blanda que aun no logro que se vea aceptable , pero ante todo esto es un trabajo artesanal donde yo y mis manos terminan la obra un poco en jeans y camiseta, sin la etiquetas de las grandes editoriales, pero cuidando cada detalle del contenido.


Capítulo El Puente 

De Ariadne Gallardo

Recordemos el final del primer libro cuando la pareja formada por Tai y Yilia necesitaban de cierta privacidad y sobre todo de una preparación para abrirse paso entre los pobladores de la Tierra y Tai viaja a reunirse con la flotilla que acercó a su esposo  al espacio donde ella se encontraba. No era posible llegar a la Tierra como si nada, ella tuvo que prepararlos para el encuentro con la gente con los que ella ya había interactuado.

De esa forma la pareja de Eggya, se reúnen en la Luna y les permitió contemplar con detalle lo que ambos habían realizado en diferentes momentos, donde la búsqueda de ambos no era distinta, pese a no tener la certeza de que se volverían a encontrar, sabían perfectamente que cada acontecimiento tendría un respuesta en la que la humanidad tendería a desconfiar, analizar desde su perspectiva particular y en base a lo que ellos culturalmente conocían y formaba parte de su entendimiento particular del mundo.

Yilia recordó aquellos encuentros con planetas que estaban perdiendo fortaleza, y se sostenían en condiciones de extrema fragilidad y que casi siempre al arribo de sus naves los pobladores los veían como una luz a través del túnel, un faro de esperanza. Reconoció por lo que le había comentado Tai, que no era la situación de la Tierra, cuyo medio ambiente se fortalecía en diversos ecosistema y se recuperaba en ciertas áreas de la misma forma que perdía fortaleza en otras, pero mantenía su equilibrio gracias a ser un hábitat beneficiado por su ubicación en un sistema cuya estrella era relativamente joven.

Tai le describió a los seres humanos que se habían identificado con ella, que le habían permitido expresar sus ideas  y que fueron más lejos, apoyando su iniciativa y reconociéndose en el espejo de los mismas metas. Pese a ver las cosas desde una perspectiva tan distante, ellos comprendieron, ya que hay un conocimiento y estudio de situaciones donde la humanidad ha luchado por empatizar y se ha enfrentado a intereses de índole política y estructuras distintas de convivencia en el manejo de las economías y ello los mantiene mirando al otro a través de una frontera que no es fácil  atravesar.

En todo esto meditaba Tai al momento de subirse al avión que la llevaría con los académicos que la esperaban para anteponer la ley a sus impulsos de integrarse de un modo tan poco ortodoxo a las actividades de la Tierra.

El profesor Zila señaló: Necesito que levante la mano el que haya notado un patrón, esa mirada que nos lleva de la oscuridad total a la luz.

Por otra parte Zila se reunía con sus alumnos para analizar una de las entrevistas televisadas con el grupo de eggyanos, todos le felicitaron al enterarse que su futuro bebé ya estaba en el camino hacia su desarrollo, al momento en una probeta en espera del mejor recipiente creado por la naturaleza en breve.

Zila se acomodó los lentes y miro a todos sus alumnos con gran seriedad y les dijo:

— Voy a requerir de toda su concentración, quiero que cada detalle, cada mirada, la inflexión de la voz de los que fueron entrevistados en este programa sea analizado a profundidad. Tomen la actitud de penetrar en lo que observan, lean cada expresión facial y traduzcan la señales en conceptos claros en  ese delgado sistema del lenguaje corporal de cada uno de ellos.

Se trataba de la entrevista realizada  cuando recien ellos se trasladaron de la ubicación temporal en las instalaciones de la Luna hacia la Tierra:

El monitor del aula proyecto las imágenes:

Hubo preguntas de lo más interesantes, como qué habían comido durante la travesía, si acaso utilizaban la hibernación para poder sobrellevar el viaje, si la radiación les dañaba igual que a cualquier humano de la tierra, si había un método para poder contar con gravedad en la nave; si acaso habían adaptado su cuerpo para poder viajar distancias de tal magnitud.

También preguntas basadas en sus experiencias con la ciencia ficción como el caso de que hubiera replicadores de alimentos en la nave, o si era posible cosechar alimentos en sus naves y qué clase de comida era la que ellos cultivaban o procesan en  viajes de miles de kilòmetros y cuál era la velocidad promedio de las naves para recorrer dichos trayectos.

Yilia sabìa que por más explicaciones que les diera la realidad que ellos tenìan al frente, no les iba a permitir observar la otra perspectiva esa que distaba de la realidad que ellos conocìan y se limitò a decir:

— Fue necesario bajar la frecuencia biológica de sus  cuerpos  a niveles ínfimos, les impedía perderse o ser aniquilados por las fuerzas que enfrentaban  en el espacio.

 La naturaleza espacial les habìa demostrado que hay situaciones que deben ser tomadas con distancia, no es posible penetrar en la realidad que desconoces si permaneces en la misma frecuencia de onda. En consecuencia cuando tus necesidades se limitan a la mìnima expresiòn, sòlo necesitas permanecer vivo, proyectando hacia la meta lo que eres en esencia.

Tai, Yilia, Ploc Anay, Erin, Jasic, Ontyl, Mytey y Frint, observaron las expresiones de perplejidad de los habitantes de ese planeta donde bullìa la riqueza natural y material. Todos ellos los nueve entendieron a profundidad que la diversidad de ese planeta estaba enraizada en muchas historias donde algunas eran diametralmente opuestas a las del resto y a partir de ahí ellos valoraban y defendían sus libertades.

Zila detuvo el video y señaló:

–¿Quién es el primero en darme sus impresiones, no de lo que se habló de la actitud del grupo, de sus interacciones no verbales?

Todos los estudiantes se miraban unos a los otros sin saber quién sería el que les daría pauta, algunos sabían que no era posible pedirle al profesor Zila que repitiera el video, sus créditos académicos estarían en juego, en eso Zila era muy estricto. 

El profesor señaló: Necesito que levante la mano el que haya notado un patrón, esa mirada que nos lleva de la oscuridad total a la luz.


Me agrada contestar algunas de las preguntas que me han hecho llegar a AGF@lecturasdeary.com

Gracias por preguntar acerca del camino que recorren las ideas

Si el recorrido es muy ambicioso y la estructura de la historia, se extiende hacia un nuevo derrotero, no se limita a Grecia y Egipto, será necesario pisar el territorio por donde llegar a América, de la misma forma que aparece en la línea del tiempo de la historia que conocemos.

Resulta que algunos pueblos de Europa, nos descubren, pero ya existíamos; también se dice que un grupo de vikingos llegaron al norte de América, desembarcaron en Terranova en el año 1000, gracias a los descubrimientos de restos del profesor Helge Ingstad en una expedición financiada por la Sociedad Geográfica Nacional de Noruega, apoyada por Estados Unidos, Dinamarca, Suecia, Finlandia e Islandia.

Esto es muy relevante y sin duda sucede mucho antes que lo hiciera en otra zona Cristóbal Colón  un navegante y cartógrafo de origen genovés, al servicio de la Corona de Castilla. A quien se le ha concedido el 12 de Octubre de 1592

Por su parte Américo Vespucio,  zarpó la primera flota con destino a las Indias en 1496, fracasó. Posteriormente viajó a Portugal para convencer al Rey Manuel I de confiarle tres naves para explorar las costas de Brasil. En esta expedición de 1501 descubrió la Cruz del Sur.

Hasta donde vemos fueron ellos los que buscando las tierras donde había especies exóticas de Asia para comerciar, descubrieron lo que no esperaban.

También hay una conexión especial de mi propio país con los navegantes fenicios, donde se afirma que las naves fenicias llegaron a México en 2700 a. C., tomando el hecho como parte del aprendizaje de los pueblos del sureste, donde habitan hasta ahora los mayas y de alguna forma crean una relación con lo que sucedía en las zonas del altiplano mexicano, donde habitan mis raíces, los aztecas, ya que ellos momificaban a sus muertos con técnicas muy parecidas a las egipcias.

También se dice que algunas plantas americanas como el maíz, el girasol y el plátano eran conocidas en Asia desde hace miles de años.

Por último es interesante el estudio del inglés Gavin Menzies, en la que propone a través del libro “1421, The year China discovered America”, que una flota china había llegado al nuevo continente 70 años antes de la llegada de Colón. Al respecto hay indicios importantes en Yucatán de que esa raza habitó en la época precolombina sus suelos.

Por último y no por ello menos relevante, la cuna de Asgardia surge de la mente de un científico de Azerbaiyán, Igor Ashurbeyli y su intención es recorrer  el planeta reconociendo a todos aquellos que han pensado en la conexión que los une como humanidad, al momento el llamado ha sido escuchado, sin importar raza, credo o ubicación  geográfica en la tierra, siempre es necesario ir a la raíz de un aliento y hacerlo parte del todo.

La raíz vikinga de Asgard, es la razón lógica del inicio de este viaje, pero su identidad se enriquece al reconocerse en el rostro de cada pueblo y nación que comparte la diversidad que somos, las hechiceras descubren simbolismos que las alientan a entender que todos estamos hechos de la misma materia y de los mismos sueños y afirman en cada trayecto que siempre habrá un motivo para compartir la magia y entender al otro en su contexto, pero ellas aprenden a ver en la distancia todo aquello que no les impida o nuble la realidad, definitivamente un camino difícil en un mundo de rituales y tradiciones muy marcadas.

Fotografía “Coincidir” de la autora, Ariadne Gallardo Figueroa


Una de las más grades motivaciones es poder incidir en la piel de los personajes, es quedarte un rato en ella, en la piel de ellos y de todos los que has creado y solo entonces entender que podemos estar hechos de lo mismo, pero definitivamente puede que no sea de esa forma; puedes descubrirlo en el camino que has elegido para matizar la realidad que eres junto a tu trabajo creativo.

El creador no tiene género, lo pierde al interactuar con sus personajes

Nada está escrito cuando eres llamado a crear un efecto en tu lector y en tu propia vida, todos podemos ser rayos proyectando luz en la oscuridad de la ideas. Quise hacer un pequeño preámbulo antes de seguir adelante con esta historia que se atoja atrayente para mi y ahora en su tercera parte ha comenzado un esperanzador trayecto junto a mis propios sueños.

Sueños que comparto con las personas que me siguen y están alertas de la llegada de un nuevo post en el Blog “Travesía en Alas de un Libro”. Gracias por sus “likes” que llegan desde diferentes partes del mundo y me alegra muchos recibirlos.

Un abrazo en la distancia que nos une a través de la palabra.

Pisando terreno fangoso con un editor bastante emocional que les presento ahora con dos párrafos de la historia:

Definitivamente la libertad me ha dado oportunidad de hacer cosas nuevas y pisar terrenos que deje en pausa por algún tiempo y eso es muy divertido.

No les voy a contar ahora el por qué de un revisor en otro idioma, es una sorpresa