La balanza del tiempo


“Llegará el día que analizarás lo que estás dispuesto a perder porque ya cumplió un ciclo o simplemente dejó de ser una motivación central, suele pasar que no querrás ceder solo por la necesidad del otro”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El paisaje  de la dualidad a veces crea una corriente de ideas que se magnetizan unas a otras uniendo sentimientos y encontrando similitudes, no importa lo lejos que te puedas encontrar de algo o de alguien. Lo difícil es que la otra persona lo perciba con la misma intensidad que tú lo has hecho, cada ser humano es un universo y sus pensamientos podrán coincidir en base a sus propias necesidades y circunstancias, si acaso no tocan el mismo escenario, difícil será que suceda la magia que has imaginado, de esta forma lo que sigue es buscar aquello que cumpla con el factor sorpresa, aderezar con lo que forma parte de tus propios intereses y al final darte cuenta que es posible que hayas visto un fantasma al que lograste vestir con todo aquello que deseabas, pero que solo existe en tu imaginación.

De esta forma para cada uno de los personajes que son observados por el mensajero habrá una serie de situaciones en las que optarán por ser como son o dar su brazo a torcer a favor de lo que el grupo decida, la mayoría lo hará por simpatía y dividirá sus criterios a sazón de lo que siente y cree, en todo ésto la labor del mensajero es guiar sus caminos y a veces solamente quedarse con una reflexión de lo les hubiera convenido hacer, para muchos el mensajero es el que escribe y da pauta al seguimiento de la historia, para otros es una fuerza interna para doblegar los esfuerzos de algunos y muchos solo se preguntan qué necesidad hay de que un mensajero se coloque en frente al relato, si no puede ser visto por nadie.

Painani y Mercurio ambos poseen pies alados

Para el mundo donde los místicos y alquimistas lo consideran valioso, es el representante activo de la comunicación, es la mente que construye ciertos patrones de pensamiento, el ser racional que se adapta y visualiza de cerca y lejos las variables. La habilidad para crear símbolos con la escritura, recopilando ideas y métodos de análisis.

Sin el poder para  comunicarnos no seríamos lo que somos, bajo este principio Erandi generó una red de enlaces, Painani, un camino de experiencias, Hora una búsqueda de alternativas y los 8 náufragos la más entrañable aventura donde reconocieron el valor de la libertad y la lealtad que compartieron en sus vidas. 

Tal vez el esfuerzo más desgarrador haya sido el que tuvo que recorrer después de la vida Dayami, para ella no hubo opción, su destino fue marcado por la deidad del río y su labor por la magia de alguien que depositó en ella toda la confianza y  energía para hacerle comprender su importancia.

Mercurio, planeta y símbolo astrológico

Si bien para la magia hay muertes que son necesarias, para la vida hay relatos que son fundamentales, para los astrólogos Mercurio el que puede reconocer en las diferentes habilidades la coincidencia, en el diálogo y la dialéctica. Es el regente diurno de Géminis y el nocturno de Virgo.

Nos ayuda  a reconocer lo que no es claro, adentrarnos en los misterios de lo que se dice y hace, ya que de esa forma podemos descubrir lo que es fatuo de lo que es verídico, pese a la vestimenta del interlocutor, puede iluminar cada símbolo expresado para de esa forma  reconocer su verdad y la nuestra.

Será entonces el mensajero la fuerza que nos seguirá guiando en este descubrir lo que se hace y dice en cada uno de los personajes del relato.

Que cada símbolo que forma parte de las culturas del mundo te diga lo mucho que coincidimos y lo importante  que es la dualidad en cada similitud.

Notas de la autora:

Imágenes de archivo en internet

La distancia imperceptible


“La imagen que tenemos del mundo se ha creado en base a nuestra realidad, podemos establecer acontecimientos dentro de los límites establecidos pero siempre será fácil volver a sentir incertidumbre, algo nos dice que no podremos controlarlo todo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Painani descubrió que le mundo conocido por ella, no lo era más, su paso por el espacio maya que se adentraba en zonas alejadas del Caribe ya no se parecía a lo que ella había observado antes. Se aferró con fuerza a la piedra del cielo que le habían obsequiado y su mirada se perdió en la luminosa visión de lo que nosotros conocemos como Venus.

A una distancia demasiado lejana para ser perceptible, Hora miraba la misma estrella, era imposible no detenerse a observar y maravillarse con su brillo; ambos fueron traspasados por una fuerza que no pudieron entender y que los instaría a continuar el trayecto.

En la mente de Painani se albergaba el temos helado que le dejó la visión y sensación creada por el cometa, todo lo contrario sucedía en Hora, sus ilusiones y secretos estaban en la fuerza intuitiva del cometa que había puesto en su mente uun motivo para seguir adelante, con energía y sin tregua.

Entre ambos personajes nos encontramos con alguien que no estaba del todo convencido de de lo que el humano que lo había nombrado Duplo estaba haciendo e hizo todo lo posible por esconderse de su presencia, para distraer su frenético viaje al norte.

Duplo decide no seguir adelante con El Profeta del Valle Perdido

Pero no le fue fácil engañarlo o disuadirlo de su ruta y entonces se dío el momento que había sido señalado por el Profeta del Valle Perdido, ante Duplo apareció la visión más encantadora levantando las orejas de forma altiva y atrayente e hizo la sugerencia que solo entre caninos es posible entender y a partir de ese momento dejó de ser el inseparable compañero del hombre para iniciar su recorrido ganándose el lugar del macho entre la manada. Tendría que ganarse ese lugar con garras y dientes, pero a veces en la vida hay que decidirse a ser lo que somos y nolo que otros desean que seamos.

Hora sonrió y compendió que el lazo que los unía no sería el mismo pero ambos se recordarían cada que en el cielo vespertino apareciera Venus, a veces la fuerza de una estrella o un planeta nos llena de una energía fugaz e imperceptible y en ella podemos reconocernos como parte de un proyecto mucho mayor a nosotros mismos.

Hora y Painani si bien tendrían en el tiempo un encuentro donde 13 lunas les darían la orientación necesaria para saber donde comienza un camino y cómo puede terminar, aún no lo sabían y sus destinos cambiarán de forma radical cuando ese momento tenga lugar ante ellos y les permita evolucionar, pero como ya saben, aún es demasiado pronto para que hablar de  esa realidad y de ese fascinante encuentro.

En la vida puedes encontrar el rostro de muchas personas y solamente algunas de ellas se quedarán para siempre en tu memoria, sea por que son tus iguales o por que definitivamente son maestros que llegaron a decirte hacia donde mirar.

Notas de la autora:

Fotografía “Duplo, su indecisión para seguir a Hora” se ha usado filtro gratuito de PicsArt

El raptor de almas


“Si tu alma brilla en intensidad y hace eco en otros, serás reconocido pese a no desearlo; podrías ocultarte pero tu luz resplandecerá y serás descubierto por aquellos que has tocado”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El grupo de los 8 hombres náufragos, cada noche ante una hoguera, celebraban contar a los otros las historias más descabelladas, hechos insólitos que se cuentan en confianza y que posiblemente a la gran mayoría podrían no constarle, una parte por no ser ninguno de ellos de las mismas raíces culturales de los otros y otra por lo fascinante que resultaba competir por ser el que más entretenidas y atrayentes historias tuviera para compartir.

Fue así que le llegó su turno a Evaristo, el hombre que sabía de remedios y que para algunos pudo haber sido considerado un brujo y su relato en verdad que los mantuvo atentos y con los ojos muy abiertos y el desconcierto en el alma:

Evaristo que era dado a la teatralidad al comenzar su historia lanzó un puño de arena a la hoguera, el sonido chisporroteaba y eso causó una sensación de asombro entre los otros hombres.

Su historia hablaba de un raptor, pero no era un ser común y corriente de esos que se llevan a las mujeres y las poseen, este hombre lo hacía con la mirada, les robaba el alma a todas aquellas que se proponía y después desaparecía para siempre.

Javier alarmado preguntó cómo era posible que esto se diera y Evaristo apuntando con el dedo argumento con gravedad lo siguiente:

Es y ha sido la peor forma de apresar a un ser humano, cortarle la libertad de decidir su historia, invalida a las personas que se acercaran a ella por creer que se trataba siempre del mismo sujeto.

Su desalmado rapto embelesaba a las mujeres, dejándolas desprovistas de libertad para encontrar la felicidad, se las podía ver esperando lo que no llegaría jamás, eludiendo al más sincero amor en aras de no ver en él, a los ojos de su raptor.

Zila con enojo reclamó a Evaristo que tal vileza no tenía perdón de ningún cielo o deidad conocida o por conocer, pero al mismo tiempo interrogó al relator si a alguna de ellas podía ser feliz el verse en esa situación donde hubiera algo de paz en ese extraño sentimiento.

Diego antes de dejar que Evaristo respondiera esclamó:

-¡Como diantres el amor se comparte, es algo del cuerpo y no solo del alma, si te la roban para amar al que tienes cerca, estás jodido!

Evaristo los miró por un instante y con firmeza señaló:

-Esa es la razón por la que algunas mujeres se cubren el rostro, para evitar a los raptores de almas, suele suceder entre algunos pueblos y una dama a la que nunca pude ver me contó este relato que ahora les he contado.

Los hombres quedaron sorprendidos y temerosos de que no solo hubiera raptores de almas de mujeres, caer ante el embrujo de una de ellas sería algo denigrante para un varón.

Diego apuntó con cierta inseguridad:

-No soportaría la idea de ir al lecho de una mujer y ver el rostro de la que me robó el alma.

Todos se rieron a carcajadas y Santiago le dijo:

-¡Que te baste con llevarte a una y quitarte las ganas creo que veo aquella palmera y ya la siento atractiva y apetitosa!

Cada uno de ellos contaría una historia por demás graciosa o trágica y sus vidas se enriquecerán de los relatos de los otros y de esa forma fueron tomando el camino hacia su siguiente destino.

Si tienes la fortuna de contar con amigos, disfruta de su compañía en ellos hay un manantial de ideas y sentimientos que siempre recordarás con aprecio.

Notas de la autora:

Nota de Wikipedia:  Procede del griego Εὐάρεστος, de εὐ (bueno) y ἀρεστός (agradar), por lo que significa «agradable», «aquel que es servicial»

Photo by Snejina NIkolova on Pexels.com

Lo que le cuentas a los otros


“Existe la historia que contamos ante el dolor, aquella que es real y objetiva, pero también está esa que no somos capaces de reconocer hasta que el tiempo la revela o descongela”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Hora se encontró con un grupo de gente que le dijo que tan al norte en realidad estaba de lo que él se había imaginado, él sabía que los otros hablan de lo que conocen y también de todo aquello que inventan para distraerte.

Eran 17 entre hombres, mujeres y niños, todos ellos muy unidos, al verlo al lado de su perro Duplo y un cazo de lata que le colgaba del costado, entendieron que no era alguien de temer y lo invitaron a su fogata.

Uno de los hombres de más edad le explicó que se iban al sur porque las tierras de labranza estaban siendo ocupadas por gente de otros lugares y necesitaban encontrarse con mejores espacios donde la gente no impusiera reglas que ellos no entendían.

Hora no les entendía casi nada su lengua y la de él no eran las mismas, así que se dio a la tarea de hacer lo que había visto en sus sueños, explicarse con una vara para contarles su historia: 

De esa forma con ayuda de una vara le fue posible explicarles el poder del rayo y al mismo tiempo el mensaje secreto que le había dado el Cometa y las causas que para él eran importantes al seguir el camino que el cielo le había señalado.

Los congregados a escucharlo muy sorprendidos le seguían cada uno de sus gestos, en realidad su mímica era divertida y los ladridos de Duplo de igual forma eran celebrados por ese grupo.

Uno de ellos se animó a darle a conocer sus ideas y sus preocupaciones de la misma forma ya que entendieron que su sistema para el diálogo con la vara y el cuerpo eran de lo más interesantes.

Hora logró entender lo que imaginó, y pudo describirlo des pués así: 

Los nuevos comienzos la ambición y la energía siempre van juntas, todos en sus convivencias habían logrado vida plena pero abrupta con esfuerzos, obstáculos y dificultades. Algunos de ellos habían sido acusados y maltratados, habiendo dado todo lo que tenían, ahora su futuro se tornaba incierto y todos ellos deseaban recibir el coraje para afrontar lo que se les presentará en el camino.

Dicho esto el emisario del Rayo tomó su vara y convocó a las  fuerzas de su poder para que beneficiará el camino de cada uno de los hombres, mujeres y niños que al igual que él emprendía un camino azaroso y pleno de peligros hacia un rumbo nuevo y desconocido.

Cada uno de ellos fue tocado por su vara y a partir de ese momento el hombre al que todos conocemos como Hora fue destacado de entre los demás como El dador del Rayo y profeta del valle perdido.

¿Cuántos valles más  habría que abandonar por necesidad, por agresión, por desamor? No lo sabemos, lo que sí es cierto es que el hombre al que llamamos Hora fue un sembrador que en todo sitio que no volvió a pisar dejó una semilla cuyo ingenio para fortalecerse, daría de qué hablar. Entre todas aquellas semillas, en su tierra materna, creció un esplendoroso rosal, cuya magia se extendió de forma extraordinaria, aún cuando él por mucho tiempo no fue consciente del poder que tenía y de lo que era capaz.

Pero recordemos que muchos recuerdos se reviven gracias al olfato y esto forma parte de un relato aparte del que sabrán en su momento, aún es demasiado pronto para contarlo.

Cuando pienses que tu vida es inútil y que en ellas no estás viviendo lo que mereces, solamente recuerda olores, recuerda rostros y con ellos los intercambios que tuviste, analizalo.

Notas de la autora:

Dibujo de la autora: “La enseñanza del profeta”

Camino de náufragos y el pacto con el mar


“Quien te aprecia no te cambia y entiende aquello que tú eres, le reconoce valor, no para el grupo que vive el presente, sino para cumplir una tarea de la que posiblemente jamás te enteres”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Aquella ubicación desconocida para ellos por azares del destino sería una ruta estratégica que con el tiempo les permitiría alejarse para siempre de las costas europeas. Se hicieron de una buena fogata y podían darle sorbos de agua de coco al herido que se había quedado dormido con cierta calma.

Para el grupo de 8 náufragos el camino tendrá escalas, Cádiz y Huelva

Lograron hacerse de un pez de buen tamaño para calmar su hambre, juntos recordaban lo azaroso del trayecto, todo el ajetreo para lograr subirse a ese barco lleno de especias para que todo quedara en la nada.

El más viejo de todos señaló con autoridad que cuando las cosas no se dan es por una razón y que deberían estar agradecidos por el regalo de la vida que a empellones se abría paso entre ellos.

De pronto Zila despertó de su aturdimiento y lo primero que dijo no fue muy grato para todos los ahí presentes:

– ¡Mierda, debieron dejarme morir, habría sido un honor después de ese asalto del que no nos libramos!

Diego con los ojos muy grandes lo miró con enojo y le dijo:

-No seas terco Zila, esa no era tu batalla, no estaban a la par, el cabrón que te metió tremendo tajo en el costado era el único con una espada.

Javier que era el más viejo entre ellos señaló:

-Algo te espera muchacho, algo que ni siquiera tu sabes pero hay razones que no entendemos para que sigas vivo, pero debe ser así. Prometimos nombrarte con la palabra que repetías como un loro cuando luchabas entre la vida y la muerte, ninguno de nosotros sabe que significa pero ahora es tu nombre.

Zila se llevó las manos a la barba y notó que ya no estaba y antes que les lanzara otro insulto, Santiago le espetó:

-Calma que eso era parte del trato, la barba y el nombre

El varón sin barba preguntó:

-¿Y con quien han hecho un trato?

Los hombre se miraron unos a otros y el más astuto definitivamente tenía la respuesta:

-Con ese al que nombrabas en tu delirio de muerte, ¿Venga, que sea tu bautizo!  y ahora dinos qué quiere decir esa palabra.

El otrora llamado Al-Majus, sonrió con alegría al grupo de amigos y les dijo:

-Era lo único que veía echado en esa balsa o lo que fuera, el azul del cielo, eso para mi raza es el color azul, mi color favorito.

Los hombres alegres rieron a carcajadas cuando el veterano Javier les señaló:

-Respetamos tus creencias que sabemos las has defendido por encima de todo, que sea esta caracola que ahora he de regresar al mar, testigo de que tu nombre perdurará más allá de ti mismo y será glorioso.

El pacto fue decretado entre todos ellos

Al momento todos los hombres rodearon a Zila y levantaron los brazos en alto al momento que Javier lanzaba con fuerza de nuevo la caracola al mar.

Un decreto hecho entre amigos tiene la fuerza y la firmeza de aquello que se escribe en el alma del universo, Zila haría todo lo que estuviera en sus manos, queriendo o no para que su nombre viajará por generaciones, se difundiera por diversos parajes del planeta y nosotros sabemos que el ancestro más antigua del profesor universitario que radica en el siglo XXX forma parte de esa cadena de sabios y buscadores de la verdad como tantos otros.

Tal vez algunos le den pátina de glorioso a lo que se hace, otros le darán el brillo del camino iluminado pero ante nuestros ojos solamente observamos en esta parte de la historia el camino de náufragos,donde algunas batallas tendrán que enfrentar antes de que suceda lo decretado por la caracola.

Haz que tu vida y sus símbolos sean la fuerza para llevarte hacia el camino que has imaginado y que es el sueño de todos los que se unen a él con alegría.

Notas de la autora:

Diseños propios: “Ruta de Náufragos” y “El Pacto con la Caracola”

La transformación de Al-Majus


“Cada símbolo es tu esencia y el conocedor sabrá cual te pertenece, muchos pretenderán habitarlo, no les será fácil, el que no ha pisado tu espacio puede argumentar lo que le venga en gana”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El hombre que rescató al varón herido del torso no lo subió de nuevo al barco que se hundía a la distancia, fue imposible rescatar la mercancía y el pago prometido a todos ellos se había perdido, aquella pequeña embarcación llevaba a ocho hombres, todos con historias terribles, cada uno con los tobillos marcados por grilletes, su oportunidad de una vida diferente se había frustrado pero eran temerarios y no se iban a rendir fácilmente.

Un hombre se acercó al herido y le ató un trozo de su camisa en torno a la herida y le apretó con fuerza, todos los miraban con desesperación, ya habían perdido a muchos y la verdad, le habían tomado aprecio al hombre que nombraban entre ellos Al-Majus.

El varón lo miró sin verle con la mirada perdida por la fiebre, temblaba mirando al cielo, y decía palabras que para ellos no eran comprensibles.

Uno de ellos comentó a los demás:

-¿Qué diablos dice el Al-Majus?

– Tal vez le habla a sus dioses ha de sentir la muerte, dicen que se los llevan a un banquete, con uno de ellos…

-Mira Diego lo que más repite este hombre el zila o cila o como sea, si se salva le vamos a dar ese nombre, le cortamos esas barbas y lo hacemos uno de los nuestros para poder largarnos en otro barco.

Todos reían mirando el azul del cielo que les daba la esperanza de que no había amarres y que sus vidas podrían ser mejores con sólo desearlo.

Diego grito al grupo:

-¡Miren allá se ve una playa, la verdad no estábamos lejos de puerto antes del ataque!

A lo que Javier le contestó:

-Más nos vale hacer silencio y ver a donde hemos llegado, Zila ya perdió bastante sangre y capaz desde este infierno no le será posible llegar al banquete de los muertos, pero tiene que comer  algo, al menos dejó de temblar pero sigue muy mal.

El panorama se aclara para ese grupo de 8 náufragos, su vida sigue siendo una batalla constante

La playa los recibió en silencio y aparente calma, su agotamiento los llevó a todos a tumbarse en las arenas y juntos mirar el cielo azul. Aún no sabemos cuando tiempo ha de faltar para que el día que todos conocemos y las condiciones para que ellos suban a esa embarcación se den, definitivamente es demasiado pronto para eso.

Algo empieza a aclararse y es que la abuela del profesor Zila, al empeñarse en descubrir las raíces ancestrales de su nieto, no estaba del todo perdida, tal vez solo un poco, pero eso a nadie le consta.

La vida de los seres humanos es extraordinaria y cuando el universo se empeña en explicar su historia las cosas pueden ser fascinantes

Notas de la autora:

La fecha histórica a la cual me refiero es: 3 de agosto de 1492 en el Puerto de Palos de la Frontera (actualmente Huelva, España).

El vínculo que has mirado podría cambiar para siempre


“En la forma que intuyes las cosas puede haber una parte de verdad y otro de ilusión, quédate con ambas para que la vida se enriquezca de forma especial y si nunca conoces la verdad es porque a veces es mejor no reconocerla”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Volvamos al espacio que ocupa Dayami en aquel inmenso océano, para cualquier observador simplemente resultaría indescriptible; para Erandi, sin embargo, constituía un lazo magnético que las mantenía unidas evitando el vacío aparente, por tanto había algo entre ellas que nadie podría atreverse a considera hueco o sin sentido.

De esta forma fluía una corriente sutil entre ambas, mostrando imágenes y sensaciones en el preconciente de Erandi, precisamente en esa zona de tránsito que va de la ensoñación a la conciencia y transforma todo aquello que ella pudo plasmar en los lienzos, cada trazo creativo dejaría constancia en las futuras generaciones de lo que a ella le fue entregado como un don.

Así fue que en medio de aquel convulso momento donde flotando sobre la piel del mar dos navíos se atacaban, un cuerpo cayó y al hundirse una mancha de sangre de su costado se cruzó con la de Dayami, dándole una sensación de embriaguez, sangre densa de un varón rudo acostumbrado a beber, herido, cayendo sin remedio y sin esperanza al fondo del mar.

Erandi se encontraba bajo la sombra de uno de los árboles que proyectaban más que una agradable sombra, emanaba hacia los sentidos de Erandi un sigiloso riego de savia a través de sus raíces, que le permitían conjugar fuerzas con él para magnificar sus visiones.

Erandi contenía la respiración con una mano en el pincel y la otra en el tronco de su amado árbol suspirante.

Fue como un golpe al corazón de la sacerdotisa del templo de Ometeotl, entonces ella comprendió que se había perdido en medio del mar turbulento y siniestro aquel hombre que había doblado su vara y con el pincel de pelo de conejo dibujó:

<El varón que fue arrancado de otro espacio ahora lucha por su vida>

La corriente del agua oscilaba y se mecía entre las manchas de sangre que se expandían enmedio del  más desolador de los escenarios; Erandi contenía la respiración con una mano en el pincel y la otra en el tronco de su amado árbol suspirante.

Dayami se recuperó de aquella sangre densa y etílica que la invadió cuando de pronto el cuerpo del Al-Majus inconsciente es rescatado por otro hombre, esto no lo ve nadie, pero la sangre que subía abandonando un cuerpo, ahora bajaba y se expandía cada vez menos, tocando de nuevo el etéreo velo de vida de Dayami.

La sangre es identidad y es común a todo ser humano, se diferencia por los reactivos que la forman, sin embargo para una hechicera es mucho más que eso, es la esencia misma del alma de una vida.

No podemos hacer una distinción exacta de lo que era entre los nahuas la formación especial de Erandi, si bien la podemos identificar en los Tlaciuhqui, que era la forma como se nombraba a los observadores del cielo, es decir astrólogos o miradores de estrellas, había algo más en ella que no daba lugar en las descripciones de los traductores que llegarían con ideas medievales y creencias distintas.

Sin embargo el término Tlahuica cuyo significado es “buscar las cosas”, “apresurar el conocimiento de los acontecimientos futuros”, y tlaciuhque es el que a esto se dedica, el adivino. El sustantivo que indica la acción del verbo, tlacibuiztli, puede traducirse como “mensaje adivinatorio”.

Mi camino nos lleva al árbol genealógico que pervive y le da sustancia y esencia a mi travesía, para ello, solo basta poner una dosis de realismo mágico y otra de acontecimientos históricos que pudieron ser y sin embargo a nadie nos consta.

Sea la esencia misma el camino y el momento que nos deje mirar en la otredad toda su magia, de esa forma como humanidad podremos entender lo que nos forma y nos distingue. 

Notas de la autora:

Fotografía del “Árbol Suspirante”

Información del libro CUARENTA CLASES DE MAGOS DEL MUNDO NÁHUATL Por ALFREDO LÓPEZ AUSTIN:

LOS TLACIUHQUE Tlaciuhqui, según Molina, significa “astrólogo, estrellero”,10 versión que corresponde a la facultad adivinatoria de este personaje, pero que se desvía del verdadero sentido semántico y puede dar una falsa apreciación del contexto cultural en el que se desenvolvía. Para Molina, como es natural, el auténtico adivino es el que busca los secretos en el curso de los cielos, idea medieval europea aún con bastante fuerza en su época; pero en la etimología náhuatl nada hay que haga referencia a los astros como portadores del mensaje deseado. El verbo cihuía, según Siméon, significa “buscar, pretender, perseguir, excitar”. 

El hombre y el estanque de peces


“Analizar a los otros  te puede llevar por escenarios distintos, enriquecer tu visión e intentar valorarlos a veces en su justa medida, pero nunca olvides que cada ser vivo del planeta es un universo propio al que te puedes acercar, no siempre identificar”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El hombre del valle en sus tardes después de sus largas faenas de trabajo en sus sembrados y arboledas, seguía meditando sobre los hombres que lo habían visitado, analizaba detalles que se le hubieran escapado en la conducta de todos ellos.

Recordó la forma embriagadora con la cual el hombre de las palabras elocuentes, miraba sus campo, alabandolos de forma cautivadora, meditó que de no haber sido por esa forma como logró adormecer sus sentidos, tal vez él hubiera empuñado alguna vara para recibirlos con agresividad, pero no fue posible, ese varón de manos delicadas y disposición especial para decir las palabras, lo distrajo y de alguna manera paralizó su instinto en proteger sus campos.

Recordó que cada palabra de ese personaje era muy similar a las burbujas que forman algunos peces en los estanques que al subir a la superficie desaparecen; en ningún momento él se ensució las manos cultivando la tierra como lo hicieron los otros, no se movilizó para atender alguna actividad, era ante todo un observador de los actos de todos los demás.

Los hombres que llevaban en una silla ornamentada al Patriarca, eran fuertes y ayudaron a cortar frutos para llevarlos a la cocina, después se acompañaron de los otros para reponer lo que habían comido colocando en surcos nuevos brotes y semillas de los alimentos que compartieron con el hombre del valle, le enseñaron sus destrezas en el arte de cocinar y confeccionar herramientas y sombreros.

Hora miró con aprecio a Duplo y le dijo:

<Querido amigo, el hombre de las palabras elocuentes es un leal servidor del Patriarca al igual que tú, no fabrica nada, pero cuida a su manera de lo que su amo sustenta, al igual que tú ese hombre es un guardian comedido.

Ahora me pregunto si acaso tú me seguirías por valles y montañas como ese hombre o te quedarías al resguardo de una manada en tus propias tierras; tal vez llegue el día que tengamos que dejar lo que hemos construido y huir a otros lugares de la misma forma que aquellos varones, pero no lo se amigo, tampoco se si tendremos nuevos visitantes y si todos serán tan amables y trabajadores como los anteriores.>

Duplo lo observaba con atención, el hombre del valle, gracias a Rayo, sabía perfectamente que su perro entendía cada una de las palabras que él decía, por lo cual Hora siguió comentando detalles de sus observaciones a su guardian amigo cuando le dijo:

<Duplo, algo que me agradó mucho de la charla con el Patriarca del plumaje espléndido  fue cuando me relató el pasaje del hombre que le había pedido tierras y bienes y él le contestó furioso que jamás haría eso, jamás entregaría sus posesiones a alguien que simplemente las pide sin haber demostrado que puede trabajarlas.

Debe ser terrible para él reconocer que ahora esas tierras no le pertenecen más y que tampoco le consta que los que ahora las habitan sean gente que cultive lo que él ya había sembrado.>

Hora se levantó de su aposento y con mirada desconfiada exclamó:

¡Por lo que dijeron los otros, eran hombres con costumbres distintas y deidades desconocidas…  Duplo, debemos estar alertas y pensar que vamos a hacer en caso de tener que huir!

Se volvió a sentar con tristeza y dijo: 

Los hijos verdes pueden alimentar a cualquiera que desee comer de ellos, sin importar sus creencias y sus deidades, es alimento, es vida y todo humano merece ser alimentado, todo ser vivo merece la vida.

Los hijos verdes pueden alimentar a cualquiera que desee comer de ellos

De pronto se volvió a levantar enardecido desde su aposento y gritó:

¡Lo que no voy a permitir es que arrasen mis sembrados en mi presencia y quieran imponerme sus creencias, por eso Duplo mañana recorreremos los bordes montañosos y al primer aviso de caminantes diferentes nos vamos para siempre del valle!

Al escuchar aquellos gritos, Duplo levantó las orejas  y salió corriendo a toda prisa.

Hora recordó de nuevo las palabras de aquel sabio Patriarca al momento que le dijo:

“Muchacho, hay preguntas que la gente no debe hacer de las forma en que las hace, nos provocan rabia y desconcierto ¿Sabes por qué sucede? Simplemente porque nosotros sabemos la clase de pregunta que en realidad importa y que ellos no son capaces de hacer”

Aquella noche le fue difícil conciliar el sueño y al despuntar el alba se encaminó hacia las montañas al lado de Duplo, su vida cambiaría para siempre pero eso es aún muy pronto para contarlo.

Cuando llega hasta ti la presencia de un sabio y te dice lo que ha vivido, recuerda en que momento eres su reflejo y atiende a sus consejos de una forma especial, nunca sabes cuando tendrás que hacer de ellos tu propia práctica.

Fotografía de la autora con filtro gratuito de PicsArt “Los frutos de la tierra”

La explosión en medio del mar


“Solamente el que lo ha vivido puede reconocer el más grave de los desastres, entonces guiarse por el miedo o enfrentarlo; tal vez no tenga testigos para contarlo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Una de las tareas más difíciles de la intuición es en verdad creer que todo lo que te ha sido dicho cabe en la realidad de algún momento de la historia, nadie puede involucrarse en la mente de la sacerdotisa y lo que ella descubre tendrá que tomarse en cuenta tal como ella lo señala.

Esto era algo que se tenía por sentado, hasta la fecha el orador de un credo es el que tiene la última palabra para decidir el camino a seguir por un grupo, son asuntos que en la historia no han cambiado, pero confiemos en la sentido común de Erandi cuyos motivos jamás fueron los de adoctrinar o dominar por tener el conocimiento previo de una señal y no era su intención dogmatizar lo que descubriría en esa ocasión, sabemos bien que ella  es la raíz genética de Perez Riv, su vida y sus frutos se fortalecerían con el paso del tiempo y eso es lo que debe importarnos ahora.

Erandi, muy temprano se dirigió a la explanada del templo de la Luna y concentró sus herramientas para dibujar lo que le fuera dicho por la Deidad del Río, en aquella aventura donde luchaba por permanecer en comunicación con Erandi.

Movimiento de las corrientes marinas desde el Golfo de México

Las corriente marítimas a la fecha son fáciles de reconocer, no en la época de la cual estoy hablando así que sin la plena certeza del camino que recorrería la sangre de Dayami todo estaba en manos de la premonición intuitiva, al pensamiento lateral y la inteligencia de la sacerdotisa, de esta forma lograría plasmar todo  aquello en  sus glifos náhuatl.

La sacerdotisa de Ometeotl, cerró los ojos e invocó a Dayami, la parte de ella que seguía la ruta debajo de los  sonidos de delfines y cetáceos, la parte de ella que se adentro mar adentro, cuyo latir se encontraba en las branquias de algún pez y en la resonancia que regresaba de las rocas en alguna cordillera marina. 

Posiblemente se encontraba en el camino de las Islas Canarias, eso lo dedujo para  todos los lectores, es algo que Erandi no podía saber de ningún modo. Ella estaba lejos de toda aquella localización pero eso nosotros lo entendemos y analizamos, Erandi solamente dejaba que su mente tuviera la posibilidad de entender en medio de lo desconocido lo que sucedía.

A su mente llegó algo que la conmocionó, el agua se agitó de forma violenta ante un rugido desconocido para la fauna marina, lo que era ahora Dayami vibró y se precipitó sobre una formación incipiente de corales que fueron destrozados por varios bultos que llegaban desde lo alto.

En la superficie del mar había dos grandes sombras que impedían el paso del reluciente amanecer, en caso de que así fuera o del brillo alegre de Tonatiuh durante el trayecto del día,  Erandi pensó para sí:

<Ningún animal permanece en medio del mar a flote, tampoco ruge con fuego y mucho menos lanza fardos al mar>

Recordó con claridad aquella ocasión que su vara fue doblada y de esta forma inició la travesía de Erandi, atando cabos en una historia que la mayoría de nosotros conoce, aquella en la que algunos confiaron y otros vieron benefactores donde no los había. 

Continuó su viaje intuitivo para poder describirlo en sus lienzos, todos ellos con el paso de los años no estarían en posesión de ningún conquistador, tampoco monje jesuita o traductor de las costumbres indígenas al servicio del Imperio español. Formarían parte de una tradición única, cuya labor no sería borrada del planeta, a la cual no todos eran llamados y tampoco todos eran comprendidos en plenitud, sin embargo contaban con una señal definida y clara que logró llegar intacta hasta el siglo XXX y preservarse mucho más allá.

Pero vamos por partes, definitivamente para Erandi y su familia la premonición empezaba a ser clara, cada vez más.

Cuando tienes la oportunidad de conocer gracias a tus atributos, lo que puede desencadenar la más vil de las tragedias, puedes elegir entre dos opciones, será tu intuición quien decida cual de esas dos es la que más pesa y la que valida tu esfuerzo.

Notas de la autora:

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Corrientes marinas: http://www.fondear.org/infonautic/Mar/El_Mar/Corriente_Golfo/Corriente_Golfo.htm

La vida práctica de Hora transformada por el rayo


“Mucha información habrá de perderse en el camino, pero siempre tendrás un modelo a seguir, algunos ejemplos a considerar y predicciones por comparar”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Los hombres de aquella zona desconocida, abrieron una profunda curiosidad en el hombre del sur, adentrarse en el conocimiento de nuevos caminos y conocer todo aquello que aún no había visto, de pronto lo obsesionó; pero Hora era un hombre cauteloso y no se dejaba llevar por comentarios mágicos, reconoció la causa por la cual aquellos seres pacíficos habían huido de ese sitio que representaba sus valores y sus costumbres, cuando huir es la palabra que se te queda en la mente, algo verdaderamente negativo estaba ahí y encendía una alarma en la mente del agricultor.

Detalles que motivan cambios en los seres que comparten sus ideas con otros

Todos ellos huían de la sequía y de hombres distintos a ellos que no habían llegado a sus territorios en paz, con estos recuerdos Hora detuvo su anhelo de viajar sin embargo no podía olvidar detalles que le fascinaron y la  forma especial de las palabras que compartió con todos los quechuas que se albergaron en su espacio por unos días.

Seducir la curiosidad de un hombre no era difícil cuando le hablaron del sitio encantado entre las nubes, Sayri le había nombrado el Imperio y dentro de sus fortalezas se encontraban los hijos y mujeres de todos ellos esperando la señal para seguirlos.

El rayo le permitía desarrollar una intuición aguda y especial y de esta forma reconoció que la conexión con un mundo entre las estrellas estaría conectado con esa fascinante región de la cual le hablaron  además recordó de forma especial una de las preguntas del Patriarca:

-¿Por qué llamas hijos verdes a tus yuyos o siembras?

Para Hora la respuesta era simple él los había cultivado, colocando semillas en la tierra y cuidando su crecimiento y fortaleza con ayuda de las caras que le presentaba la Luna a quien consideraba una dama enamorada y coqueta, recostada en las alturas que le sonreía con gracia.

 Recordó cuando los hombres miraron a Sayri al traductor y éste con ese modo elocuente que tenía de pronunciar todas las frases señaló:

Para nosotros los hombres verdes son todos aquellos de raza selvática que hacen tareas de gran esfuerzo físico y son grandes constructores”

Hora analizó toda la tarde aquellas palabras y la intuición especial que le había otorgado rayo le hizo comprender al pulso donde vive la energía que llega a todo lo que vive en el valle y en sitios que posiblemente desconocía, recordó que al hacerlo saber a los hombres que le visitaron entre todos ellos hubo una exclamación de sorpresa al momento que Sayri tradujo sus palabras para todos y cada uno de los convidados a su recinto.

Hora acarició a su perro Duplo y se sintió conmovido de la avidez por el conocimiento de todos ellos y los recordaría por siempre, para Hora compartir lo que sabes se consideraba un acto de verdadera y sincera amistad y la alegría fue total cuando se despidió de ellos con un cálido abrazo.

Venus apareció a lo lejos ante la mirada atenta y cautivada de Hora

Mirando las estrellas volvió a observar a la más brillante y comprendió que ella velaba por sus siembras y posiblemente tenía amistad con la dama que lo enamoraba todas las noches de forma distinta.

Solo basta mirar al cielo para entender la forma especial en que se relaciona con cada uno de nosotros, sus mensajes y su delicada manera de hacernos meditar en lo que hacemos en este mundo.

Notas de la autora:

El imperio en las nubes refiere a Machu Pichu

Audio de Spotify desde Anchor : “La vida se transforma en la historia “donde en ocasiones refiero a la obra presente

Fotografía del Venus verpertino de la autora: “En la distancia Venus”