“Nunca podremos dejar de sentir que una vida no basta para lo que necesitamos, por eso sembramos, nutrimos, alentamos, compartimos con los otros lo que deseamos preservar y de esa forma brindamos esperanza a toda travesía”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Supongo que habría sido divertido continuar con los relatos de las otras cuatro parejas al dar su voto de unidad, sobre todo conocer si acaso Patricio iba a salir con algo fuera de lugar que nos haría sonreír, pero hay tiempo para llegar a ese momento tengamos paciencia.

Tal vez no todos los lectores lo recuerden, pero al terminar el libro que da título a la serie “Hechizo de Ave” me atreví a sugerir que recorrería el mundo entero y en cada sitio encontraría algo más que gente iluminada por una inteligencia especial, por tanto, ha llegado el momento de compartirles el mapa de ruta de este recorrido:

El libro 0 Galaxia de Cristal, esta en tono naranja; el libro 1, Hechizo de Ave, en morado, el 2, La Travesía Atemporal igual cubre la zona morada; el libro 3, El Puente y los inicios, está de tonos magenta; en verde el libro 4, titulado El Mensajero; por último el libro que aún no se escribe y cuya particularidad entraña un misterio fascinante, hay una zona específica donde los habitantes conocen un método que ayudará a los humanos a habitar en el espacio exterior de una forma única, muchos de ustedes posiblemente ya saben a qué me refiero.

Volvamos a ese espacio maravilloso donde se escuchaba el canto de los grillos y donde todos estaban extrañamente felices y sorprendidos de que así fuera cuando Erandi señaló una advertencia:

“Habrá momentos en los que tengamos la impresión que todo lo que hemos hecho no valio la pena, que nuestra tarea se desvirtúa en manos de los que no pueden ver situaciones más allá del filtro de sus propias creencias, es precisamente en ese momento que debemos seguir adelante sin pausa, solamente les pido que piensen que lo que hacemos ahora posiblemente no vea frutos en nuestra vida, pero habrá sembrado y cultivado las mentes de las generaciones venideras que se habrán de dispersar a lo largo y ancho de las vastedades donde el humano haya puesto su planta y mucho más allá.”

Todo ser humano reconoce en vida que hay una tarea que cumplir, algunos se abocan al cuidado externo de sus recintos, otros al de sus hijos, algunos otros a observar el universo, cada uno de ellos va formando con el paso de los años un mapa mental que le señala la ruta que ha andado y descubre que en realidad la esperanza no puede medirse en años.

Notas de la autora:

Mapamundi para colorear

Hora no se menciona porque su viaje fue solitario hasta Ecuador pero es bueno recordar que su trayecto fue Uruguay, Brasil, Venezuela y Colombia.


“Podrás conocer gente ajena a tus interés, tal vez sea complejo que logren entenderse; será necesario que comprendan lo que eres en esencia, eso lleva tiempo o ellos ya se encuentran en tu camino, debes analizarlo con detenimiento”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Aquella noche los iluminados permanecieron despiertos en torno a una fogata hasta altas horas de la madrugada, Yaocihuatl fue la única que en brazos de Erandi dormía disfrutando de ese especial momento.

La dosis de excitación de todos ellos no era de extrañarse, cada detalle vivido era impresionante y especial, sabían perfectamente que estaban ante el umbral de un mundo cuyas circunstancias a ninguno de ellos les sería favorable, sin embargo con ahínco y sin tregua darían todo por lograr su objetivo. Cada uno de ellos mantenía su mente brillando en la esperanza de su nueva unidad.

Entonces Evaristo se decidió a formalizar con un ritual esa unidad especial, cuando ante la mirada de sus compañeros y del brillo de las estrellas dijo de forma contundente:

Quetzalli, delante de todos mis entrañables amigos quiero que conozcan una costumbre que es tradicional entre algunos pueblos que hemos recorrido y por medio de ella hago votos a favor de una larga vida juntos, dicho esto se levantó y le ofreció su mano a la dama que lo había elegido, quien con una amplia sonrisa exclamó:

-Somos 20 los presentes en este sitio rodeando la hoguera ceremonial, 20 son los días del Xiuhpohualli que con 18 cempohuallapohualli (meses) nos brinda la visión del tiempo del calendario Solar; de igual forma en el Calendario Ceremonial Tonalpohualli, podemos recorrer 20 meses de 13 días cada uno de ellos, han de ser testigos del registro de nuestro andar por la vida donde haremos visible nuestra unidad como pareja y como grupo.

Evaristo emocionado y ante la gran dificultad para repetir con exactitud las palabras pronunciadas por su pareja, se  expresó su beneplácito de esta forma:

-¡Sean los días que recorramos juntos muchos y muy provechosos!

Zila, maravillado ante la propuesta de su amigo se animó a ser el segundo en tomar la palabra, poniéndose de pie ante la hoguera invitó a su pareja a unirse a los votos:

Tonalli, que el sol ilumine tus pasos a mi lado.

La doncella, feliz y sonriente apuntó:

-El calor del Sol nos brinda frutos y nos muestra la forma de compartirlos.

Todos observaron a Javier quien se encontraba muy motivado y al emular a sus compañeros dijo con voz nerviosa y entrecortada:

-Amada Xochitl, que en esta vida y aquella que la luz nos conceda, nuestra felicidad y encomienda sea completa.

La joven se puso de pie y con una sincera y amable sonrisa agregó:

-Amado Javier, que toda regla y costumbre que nosotros pongamos al servicio de otros, nos brinde alegría y en las sombras de la incomprensión nos ayude a seguir confiados y unidos.

Hoy le hemos dicho al mundo que las reglas y costumbres las hacemos a nuestra manera con la mirada puesta en las estrellas para que nos iluminen.

Diego fue el siguiente quien extendiendo su mano a Aztlán, señaló:

-Este suelo que pisamos nos ha recibido como parte de la luz, somos gratos en los logros que juntos hemos aprendido de forma peculiar…

Aztlán acarició su mano y recalcó:

-Nada es tan importante para una vida plena, que siendo discípula de la luz, sea un iluminado mi par. La vida nos ha regalado algo valioso para proteger y cuidar que va más allá de nosotros mismos, ¡Sea siempre de esa forma!

Los votos continuarán por supuesto, por ahora les dejo esta reflexión y les invitó a seguirme cada día en este relato que nos acerca a una forma de pensamiento que si bien se antoja cercano a los cuentos de hadas, todo ser humano en su vida ha soñado con utopías y ellas bien pueden serle la visión premonitoria que el mundo necesita y por supuesto, no menos valiosas por ello.

Cada herramienta elegida trabaja entre nosotros y enlaza con el universo, así que  todo lo que hagas analiza si es realmente lo que deseas hacer y no lo dejes a medias, pon tu pasión en cada detalle.

Notas de la autora:

Imagen del códice Durán donde se encuentran los 20 días del calendario ceremonial


“Confiar en la realidad que te presentan es una actitud de confianza, recuerda que no todos la merecen; desanda tus pasos y vuelve a observar, te llevarás gratas  o nefastas sorpresas


El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Todos se encontraban compartiendo con alegría de ese encuentro, entonces Erandi aprovechó para dirigirse al grupo en general y explicar algunas de las situaciones que ella no apoyaba, pero en las cuales los altos jerarcas del Imperio Azteca habían puesto su confianza para ejercer poder en los alrededores y dentro del seno de la gran ciudad, fortaleciendo a los ejércitos e  inspirando temor entre los pueblos que sojuzgaban.

Mostró a todos que poseía un mechón del pelo de Wuey Tlatoani apelmazado con la sangre de algunas de las doncellas que tuvieron que llegar a la piedra de los sacrificios sin que ella pudiera hacer absolutamente nada y otras de ellas lo habían hecho bajo el pleno convencimiento de que era lo correcto, embriagadas bajo el influjo de esa creencia generalizada.

Ella, la sacerdotisa del templo de la Luna y de Ometeotl, usaba con destreza las relaciones con el pueblo para sumar estrategias y redes de comunicación y de esa forma fortalecer todo lo que no estuviera a su alcance, llevando y trayendo comentarios y enriqueciendo argumentos para su propia causa, alejada de los convenios y pactos de los poderosos.

Por ello le pidió a los Señores de la Luz que en todo momento acudieran a ella, o a las doncellas que ahora serían sus compañeras, con el propósito de ser asesorados en los asuntos que no fueran comprensibles para ellos; recomendó que acudieran a los acervos que ella atesoraba en pinturas de corteza de Amatl y escucharan consejos sensatos de los discípulos que poco a poco irían conociendo al acudir a sus rituales y conversaciones de estudio.

Por último exclamó:

“Se perfectamente que la luz les ha dotado de una visión privilegiada, pero ella puede nublarse ante la feroz realidad a la que estarán expuestos, mantengan al Sol iluminando su rostro para guiarlos y estén atentos a las enseñanzas de los mensajeros ya que ellos resguardan sabidurías milenarias que ustedes necesitan al ser guiados”

En el Templo de la luna encontrarán personas que siempre les han de mirar de frente, aún cuando en algunas ocasiones a la Luna la  veamos envuelta en velos, ella es la mejor herramienta intuitiva con la que contamos, jamás lo olviden.

En ese preciso momento Zila tuvo una especie de regresión, (Deja Vu) alguien en otro momento había dicho delante de él esas mismas palabras, pero no pudo recordar de quien se trataba y lo único que alcanzó a decir fue ésto:

-Sacerdotisa Erandi ¿Nos podría aclarar si la mujer con la que tuvo oportunidad de hablar era la dama vestida de blanco acompañada por un zorro?

Erandi lo miró fijamente y contestó categórica:

-No, ella no Zila, La Dama de la Flama en su vida terrestre primero fue una poderosa hechicera, posteriormente transmutó en su animal de poder, el zorro de pelaje color de fuego

Cuando caiga la noche profunda y en esta época del año podremos en unas horas más, observar en una brillante estrella que les mostraré con alegría, todo su poder.

Su reflejo en la tierra se encuentra en cada hoguera que los hombres y mujeres de diferentes épocas han encendido para cultivar sus mentes y hacer brillar la esperanza de un mundo diferente y más humano del que tenemos y hemos tenido a lo largo del tiempo, eso fue lo que ella me explicó.

Zila atónito observó los rostros de su compañeros y exclamó:

-¡Ella estuvo ahí entre nosotros y lo ha hecho en muchas otras partes el planeta!

Erandi recalcó:

-Debo recordarles que ella no es ella, es el símbolo de un clan milenario que la primera vez que fue creado, se debió a la sangre de un animal mensajero, un cuervo anciano y sabio que les brindó su poder a siete mujeres y un hombre. Un Clan de ocho iluminados que fue nombrado de esa forma, el Clan del hechizo del Ave.

La emoción de los  hombres y mujeres ahí reunidos fue tal que algunos no pudieron evitar que sus ojos se anegaran de lágrimas, conmovidos ante ese impresionante suceso.

La vida pondrá en tu camino fuerzas que han de tirar de tu entendimiento y con la cuales si eres capaz, lograrás tejer la más asombrosa tela de historias en una urdimbre y trama que jamás podrá romperse.

Notas de la autora:

Fotografía de la nebulosa de la Flama, ubicada en el cinturón de Orión, la brillante Alnitak

Dibujo de la autora del sello primigenio, el que cierra el círculo y rememora el inicio con el Primer libro:

El Clan del Hechizo de Ave.


“Todo asunto creativo estará de tu lado observa a la Luna que será tu más profunda inspiración, sólo entonces cada uno de los dones que posees será puesto al servicio de tu tarea en esta vida y las que han de seguir ante la luz”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Ante la mirada de Erandi las otras cuatro mujeres se acercaron al grupo de los Señores de la luz que esperaban alimentos, sus miradas curiosas e inquietas no fueron ocultas y ellas los observaban con coquetería en la distancia.

Patricio iba a dar la nota desencajada como era de esperarse para la mayoría de sus compañeros, ya que no miró de frente a la doncella que se acercó hacia él y de reojo observó a las demás.

En ese momento Erandi dialogaba con el grupo aprendiendo algunas palabras en castizo, sin embargo, se dio tiempo para señalar lo acontecido con  éstas palabras:

-Patricio, ¿Usted piensa que en las construcciones de un recinto deben mirarse de frente los materiales en los cuales se habrá de confiar o piensa que las opciones deberían ser diversas?

El hombre se quedó dubitativo por un momento y con gran seguridad contestó:

-Sacerdotisa Erandi, cada material necesariamente debe ser comparado.

Erandi asintió con la cabeza y la jovén dejó su tazón de atole a un lado de Patricio y se retiró con el grupo de las demás doncellas que ya habían ofrecido alimentos a los recién llegados.

Por supuesto nadie más le ofreció sus vasijas con atole o Tamalli…

Erandi rompiendo el  hielo del desaguisado momento exclamó:

-Compartamos la unidad, reconociendo la riqueza de lo que somos, ambos grupos estamos para aprender de lo que somos; costumbres, dialectos, usos y tradiciones nos harán fuertes, al compartir somos más ricos en sabiduría.

Las jóvenes doncellas se acercaron mientras Erandi hablaba con entusiasmo y los hombres aceptaron con agrado los alimentos ofrecidos, finalmente Patricio sonrió a la joven percatándose de su falta de tacto y le preguntó su nombre:

Atl, ese es mi nombre, significa Agua, mirando a su costado le presentó a Copitl, tomándola del brazo le dijo a Patricio su nombre en náhuatl significa  Luciérnaga y acercándose de nuevo a él susurró:

-¿Quem motoka? que en náhuatl significa ¿Cómo es tu nombre?

Patricio con una sonrisa señaló que ese era su nombre y no tenía claro el significado. En ese momento Copitl avanzó hacia Jacobo quien con torpeza pronunció la palabra mano “maitl” al rozar la suya con la de ella.

Tzopelic fue la tercera doncella en acercarse con una vasija de barro cuyo contenido eran tamalli y nacatl (carne) y le indicó a Timoteo que su nombre significaba Dulce. Él no dijo nada, solamente la observó sin decir palabra, finalmente sonrió con agradecimiento.

Diego por último observó que la joven que llegó hasta él llevaba un plato compuesto por Axolotl (ajolote), Cueyatl (rana) y en el medio un Michin (pez de buen tamaño asado y jugoso). Quedando maravillado por aquellos platillos desconocidos y exóticos se sintió honrado al darse cuenta que ella lo reconocía como un pescador y su ego se sintió gratamente reconfortado. El nombre de ella era Aztlán que en lengua náhuatl significa Lugar de las garzas.

Erandi finalmente les presentó a su pareja Quizari Taiyari que significa El que conoce nuestro corazón y a su pequeña hija, Yaocihuatl, que quiere decir La que lucha por sus sueños, tal como ya lo habíamos comentado en este libro anteriormente.

De esta forma inicia una etapa diferente para dos culturas que se habrán de enfrentar a muchas contrariedades, la más cercana estaba en la figura de Wuey Tlatoani, o Huey Tlatoani como se le nombra  en algunas ocasiones.

Un hombre reacio a los cambios con olor a sangre seca en su largos cabellos que le daban constancia de ser el portador de vida al guerrero de todos los días y el que todo veía, la deidad Huitzilopochtli.

Wuey Tlatoani (El más grande sacerdote, o señor) aquella noche desde su recinto en el templo del Sol observaba con dura mirada las franjas de sangre fresca en los muros ennegrecidos de la piedra de los sacrficios, colocando sus manos en aquella superficio de rojo y negro imaginó que eso continuaría por toda la eternidad, negándose a creer en los cambios.

¡Qué equivocado estaba! Si tan solo hubiera entendido la bondad de la estrella que gobierna los días y que tanto sacrificio era innecesario, la gran figura del Sol, ya sea como la dama benefactora con el tocado de oro o como la dadora de vida de otros pueblos, no lo supiera. necesita sangre.

Por eso en los cielos, el Sol perseguía coquetamente a la Luna para jugar con ella y disfrutar de la vida que había logrado en la tercera roca de todas las demás que giraban a su alrededor. Pero en vida Wuey Tlatoani no lo entendería, tales son las paradojas del viaje.

Dale tiempo a lo que preparas deja que el fuego lento consiga el proceso para que los demás comprendan que la vida es un aliento donde hay armonía a pesar de verse enfrentada  de forma constante a la destrucción.

Notas de la autora:

Fotografías de archivo


“En cada trayecto del mundo que conocemos casi nada se quedará para siempre, solamente aquello que logres colocar en la punta de tu flecha habrá de alcanzar altura considerable para iluminar el nuevo horizonte”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Ante la mirada atónita de la pareja que formaban Hora y Painani, el rayo iluminó el espacio que ellos habitaban con una suerte de espiral muy parecida a la serpiente que viajaba de hecho río abajo en aquel pedazo de tronco.

Para ambos la luz del Rayo se había recreado en la serpiente y la dibujaba grandilocuente en el firmamento, rasgando la apacible calma de los cielos y de esa forma volvió a sellar el pacto que prometió a su custodio, pese a que él no supiera la forma como sería llevado y en qué momento hacia los confines del universo.

Hora había puesto su entera confianza en la fuerza y poder del rayo que sin palabras sabía exactamente cómo hacerse entender del profeta y de su amada que ahora formaba parte de ese encantamiento.

Con los labios apretados Painani se quedó observando la sonrisa franca y alegre de su amado cuando le dijo que el rayo sabía perfectamente lo que hacía, entonces ella trató de articular palabras y le fue muy difícil, respiró hondo y al cabo de un rato y ante la mirada atenta de Hora exclamó:

-Sentí un profundo miedo de que él impidiera mi camino y me hiciera ver que en sus terrenos no puedo estar o no puedo hacer nada, solo aceptar que él tiene el dominio absoluto de lo que pueda suceder y del tiempo en que él lo decida y eso me hizo sentir devastada.

Hora la miró con ternura y la tomó por los hombros dando un suspiro al momento que apuntó:

-No sientas que estás ante una fuerza que no puedes controlar, es mejor cambiar la perspectiva de todo eso, date cuenta lo que hizo al final el Rayo,  simplemente avanzó hacia ese lugar que nosotros no conocemos y que puede ser el sitio donde lo que hagamos ahora se aproveche, hay muchos sitios que desconocemos que habrán de tomar iniciativas, dependerá de la fuerza de nuestros talentos hacer entender que hay glorias entre las penas y hay buenas voluntades donde la gente decide que no es posible hacerlo de otra forma y se impulsa por aniquilar al que no es como ellos, de eso se trata todo esto. 

Painani se quedó reflexiva y entendió que Hora trataba de decirle que él era un instrumento igual que ella de algo mucho mayor, lo abrazó con fuerza cuando quedito le dijo al oído:

-Eres más fuerte de lo que pensé, no temiste perderme, confiaste en la fuerza del Rayo  y ahora entiendo que él no hará nada para llevarme pero pondrá a mi alcance todo  lo que sea posible para conservarme a salvo. Soy instrumento de la enseñanza que ambos construimos ahora.

Hora no pudo evitar las lágrimas, una fuerte emoción se apoderó de él al momento que afirmó:

-Por algo eres Painani, la mujer que conoce al mensajero y los secretos del templo de la luna, por algo eres quien entiende el valor de la dualidad, donde lo que soy, eres y lo que tu eres para mí yo lo seré.

¡Sigamos construyendo lo que será la herencia para la casa del futuro!

Cada paso en el recorrido que ambos valoraron, definieron, escribieron y compartieron con el mundo que les tocó vivir fue el camino donde el clan que formaron con seres distantes se enriqueció y con aquellos que estuvieron cerca de igual forma iluminaba el entendimiento de sus vidas y el motivo para proteger la única luz que sobresale entre las tinieblas, la del entendimiento donde todos somos la misma esencia dentro de carne y hueso que se quebrará con el paso del tiempo y lo único rescatable será esa luz dentro de cada pensamiento.

Cuando creas que lo que muere termina en la nada, medita lo que esa persona o seres que compartieron tu vida dejó en ti como una huella indeleble, no para sufrirse, sino  para vivirlos de otra forma y bajo otras reglas.

Notas de la autora:

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“Nunca te angusties por lo que no has vivido, lo único que debes evitar es dejar de ser parte de la vida, hay por ahí muchos que se olvidaron de esto y solamente son sobrevivientes”
El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Ahora hay calma y todo es paz entre los ocho amigos que esperan la comitiva de la sacerdotisa del templo de la luna para marcharse de las grutas de Cacahuamilpa, no están impacientes sus días son sosegados y sin grandes altibajos.

Sin embargo, uno de los hombres del grupo es percibido por los otros con nerviosismo y la charla de esa tarde del círculo de los iluminados tendrá que abordar un tema especial; sus reuniones se desarrollan bajo la tenue luz que llega hasta ellos o simplemente la invocan en medio de la total oscuridad.

Evaristo insta a Javier a comentar con todos los demás lo que le está sucediendo, para ellos es evidente que algo le angustia y es de esa forma que Javier suspira y admite su consternación:

-Estoy inquieto amigos, he probado la dulzura de un sentimiento y en verdad no se si ella se arrepentirá al verme y tampoco si ella me verá o solo fue un espíritu que compartió conmigo aquella noche de la ofrenda.

Zila aseguró a todos que no eran seres sin esencia física, sino iluminadas que de algún modo estarían en contacto con los discípulos del templo de Erandi y le pidió que no temiera, pero Javier continúo con su preocupación llevándose ambas manos al rostro y con gran inquietud sollozó como si fuera un adolescente, al momento que exclamó:

-Yo no tengo edad para que una dama vea mi fortaleza, energía, una vida en común de larga duración…

Sus amigos al verlo en ese estado de desesperación se quedaron sorprendidos y comprendieron que los sentimientos de una ser humano son en ocasiones lo único que puede conservar como un tesoro para resguardar todo lo que lo rodea.

No podemos reconocer a Metztli como el sujeto de su angustia, podría seguramente tratarse de otra persona, lo que sí podemos entender con claridad es que lo que algunos seres aprenden del amor los marca, proyectándose en todo lo que no lograron preservar en su pasado. 

Hay un regalo para Javier que él aún no conoce y de esa forma dejará de pensar que hay últimas oportunidades en la vida, será de los primeros ascendidos del grupo y con ello su visión de aquello que termina tendrá otra perspectiva, pero él aún no lo sabe y no lo sabrá por un buen tiempo, así que sigamos con el comentario muy atinado por cierto que le hace Evaristo:

-Estamos en un nuevo mundo, con nuevos aprendizajes, la vida nos ha dado la oportunidad de dejar atrás lo que nos dañó, nuestro viaje al Mictlán fue de lo más enriquecedor para cada uno de nosotros, así que Javier, por favor olvídate de lo que fue y vive intensamente lo que te ofrece la vida, sí acaso esa joven fue capaz de elegirte por lo que eres, ella vio tu alma, no vio al hombre con problemas de dolor de rodilla, vio al espíritu de un ser iluminado.

Diego que todos lo reconocían como un hombre con el talento de la intuición más robusta del grupo se animó a decir:

-Javier en el pasado fuimos elegidos por mujeres que veían si teníamos dientes fuertes, o teníamos tierras y caballos, tal vez  se fijaron en detalles como  a quien le  vendíamos el ganado y si lo hacíamos  a buen precio, cuando perdimos todo eso, no vieron a nadie, necesitaban proveedores. No lograron ver lo que en realidad éramos porque dejaron de ver lo que necesitaban de nosotros.

Ahora somos parte de un grupo que ve con esperanza lo que estamos construyendo y vamos a ser parte de ese mundo donde la magia es una de las mejores razones para generar unidad y apegos.

Por último Javier los miró con su rostro iluminado asegurando:

-Cierto amigos míos, no debo dejar que el pasado me envuelva en sus trampas, hemos nacido a una nueva luz y ella será nuestro escudo y nos ha de mostrar el camino. Nada nos ha de faltar si miramos al mismo sitio cada uno de nosotros, nuestra meta es común y nos lo ha demostrado Dayami y la sacerdotisa del templo de la Luna.
Todos sonrieron alegres y extendieron sus manos hacia la fogata que invocaron aquel día con la pasión de quien entiende cómo mirar un futuro esperanzador.

La vida es un hermoso camino que no se limita a lo eres físicamente, cada paso te alienta a fortalecer lo que llamas espíritu, llámalo alma o esencia interna, llámalo como quieras, pero es en esa sustancia que lograrás trascender.

Notas de la autora:

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“Un corazón roto suelo presentarse cuando la información que recibes es la que te dejaron ver, no la que en realidad es”
El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

En el templo de la luna reciben a Erandi quien estuvo compenetrada en ese viaje astral que le mostró una realidad excepcional y con la cual sus redes de comunicación y magia se ampliarían considerablemente.

Al llegar encontró alegría entre sus discípulos y un velo de tristeza en una de las iluminadas, precisamente aquella que viajó a las tierras otomíes para celebrar el ritual de la fertilidad de la luna llena, me refiero a Metztli.

Erandi la tomó por el hombro y la separó del grupo para indagar qué era lo que la mantenía tensa y descolocada, sufriendo por algo en especial y le preguntó:

-Querida Metztli, ¿Qué te mantiene cabizbaja y ansiosa?

Metztli con gran tribulación comentó a la sacerdotisa del templo de la Luna:

-No tengo certeza de que él realmente me pueda reconocer, que lo que tuvimos en alma, no sea lo mismo cuando nos veamos físicamente y se derrumbe todo, en verdad me preocupa porque él me gustó mucho.

Erandi la miró con ternura y con palabras suaves expresó lo que podía decirle y que en ningún momento podría ser determinante o certero:

– Hablar, decidir, imaginar, crea el balance no tienes por qué angustiarse, sí él es incapaz de ver más allá de lo que tuvieron, no es para tí; hay dos opciones en todo esto, tomar el corazón y sumergirlo en las tormentas de la pasión o dejarlo navegar en las aguas en calma de la razón, sí logras equilibrar eso podrás esperar lo que venga con confianza.

No eres tú sola eligiendo, son dos almas en ésto y la incertidumbre es parte de la vida, siempre le da la vuelta a todo lo que existe y nos rodea. Permanece en calma y rodéate de buenos pensamientos, la elección tal vez ya fue hecha, no sabes lo que él está pensando, recuerda que la riqueza del alma no brilla afuera sino en el interior de todo ser viviente.

Aún no sabemos de quién se trata, tal vez los que han seguido la historia sin perderse ningún detalle puedan adivinar quién es la posible pareja de Metztli, cuyo significado es Luna de serpiente de agua.

Painani conocerá en unos días el primer aviso del poder del único que entre ellos tendrá la última palabra.

Mientras tanto en el sitio donde permanecen Hora y Painani sucederá un acontecimiento relevante que marcará el cielo con otro tipo de serpiente en pocos días, se acerca el momento en que la luna en el firmamento se oculta a la vista de todos y es la atmósfera perfecta para que los depredadores salgan de noche sin ser vistos.

El confiado Hora sabe que la luz determinante y enérgica del rayo siempre estará presente en todo acontecimiento que impida lo que él ha pactado con el astuto profeta pero Painani lo desconoce, ella conocerá en unos días el primer aviso del poder del único que entre ellos tendrá la última palabra.

Pero aún es muy pronto para hablar de esto, ya que todo se gesta en su momento y no antes, ni después.

Que sean las horas de preparación lo que te de un atisbo de lo que intuyes y no de otra manera.

Notas de la autora:

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“¿De que te sirve un pedernal hecho trizas? Si desconoces que puede ser útil en muchos sentidos, nunca lo sabrás, tu mirada analitica estará perdida pensando que lo que tenías ya no sirve”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Ahora vamos de nuevo a ese sitio donde conviven y se divierten conociéndose Painani y Hora, en aquel momento ellos necesitaban que tuviera filo el cuchillo de pedernal de ella, el diestro varón se dispuso a golpearlo con otra piedra para lograr un filo adecuado, pero para hacerlo se vendó los ojos y Painani se extrañó mucho de esta actitud e interrogó:

-No entiendo cómo es posible que pueda quedar bien afilada si no ves lo que haces

Hora retiró de sus ojos el vendaje y afirmó:

-Si acaso una esquirla penetra en mis ojos entonces jamás podré ver lo que hago, tampoco tu bello rostro y mucho menos el maravilloso paisaje que nos rodea, además necesito las esquirlas para mostrarte algo único.

Painani sonrió y advirtió que Hora era en verdad un hombre muy sabio y espero con paciencia. Al terminar de afilar el cuchillo de pedernal Hora se dispuso a colocar en una hoja grande las esquirlas del preciado vidrio oscuro y le dijo:

-Ven amada negrita acompañame al río y verás que lo que te digo es impresionante.

Ambos caminaron al río y Hora tomó un puño de las esquirlas y las dejó caer en el agua, algunas fueron llevadas por la corriente y otras de mayor tamaño se hundieron y atoraron entre las piedras, en ese momento Hora advirtió:

-Cuando tienes una herramienta poderosa, cada uno de sus pedazos lo serán igual, en el agua son un peligro para los seres vivos que habitan el sitio, pero si yo coloco una red río abajo tendré peces que habrán muerto por virtud del pedernal y no de mi mano.

Es la deidad del tocado de fuego la única que puede penetrar la piel del río con su reflejo logra que el pedernal destelle, ahora ven vamos a otro sitio donde ella también logra que su brillo se haga presente.

Dicho ésto tomó de la mano a Painani y la llevó a donde la hojarasca se había secado en otro sitio del bosque y colocó esquirlas del pedernal, espero junto a su amada negrita y  le dijo:

-El punto más alto, perfecto e intenso del señor al que veneras y que yo contemplo como la deidad del tocado de fuego hará su labor.

Efectivamente cuando el sol brillaba en su punto más alto con gran intensidad fue que las hojas secas comenzaron a arder y Hora las cercó con varias piedras para contener su fuerza.

Entonces fue río abajo donde había colocado un trampa mientras esperaban el trabajo de la deidad del tocado de fuego y levantó su red con varios peces, los cuales llevó a la hoguera y se dispuso a cocinarlos.

Painani sorprendida exclamó:

-Hemos honrado las virtudes del pedernal por medio del cual Huitzilopochtli vio la luz al rasgar el vientre de la luna y tu deidad ha convocado a las  fuerzas del agua y la tierra para alimentarnos.

Hora sonrió y con alegría advirtió:

Cuando veas la magia en los elementos que pensaste la habían perdido, tu camino y el mío serán grandiosos, aprenderás que en la transformación la esencia permanece, necesito que lo sepas perfectamente, de esa forma habrás de percibirme y lo harás con los elementos que trabajes.

Sin duda Hora dijo ésto reconociendo que llegaría el día que su transformación la haría perder el rumbo, no sabemos si ella lo entendió, pero al menos quedó en su mente como algo para recordar cuando fuera necesario.

Con aquellos que has compartido tus días, reconocerás enseñanzas perdurables que podrán transformar tu vida cuando todo se torne difícil y sientas que tu rumbo no es el mismo.

Notas de la autora:

Recordemos  El Zenit el punto más alto del sol sobre el horizonte

Fotografía de archivo: El pedernal y las manos de la tierra ante la magia del Sol y el Agua


“No puedes salvar a los otros de ellos mismos, acepta que son de un modo y no de otro, es su historia la que los determina, no la tuya; lo será si se cruzan contigo por alguna razón”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Una reflexión y un encuentro fabuloso estaban por darse en poco tiempo,  precisamente cuando Erandi y Dayami emprendan un viaje astral en busca de aquello que en el pasado  fue observado por un agricultor a quien se le conocía como Valvo, El Observador, quien con el paso del tiempo se había convertido en un personaje vital y figura central entre un especial grupo de gnósticos intuitivos que no permitieron  que sus conocimientos se filtraran o mezclaran con ideologías teológicas impuestas o intereses fuera del saber purista, vivió épocas de oscurantismo y su camino fue ganando adeptos con el paso del tiempo un defensor de la luz del conocimiento en el más poderoso de los sentidos.

Indudablemente era posible imaginar para la sacerdotisa del templo de la Luna y su entrañable compañera Dayami que el sitio que les indicó Zila les daría pistas de aquellas imágenes señaladas en un momento determinado por Valvo, El Observador; sin lugar a dudas aquellos hechos habían acontecido varios siglos atrás, pero si él había creado escuela, ellas descubrirán la verdad.

Lo que ellas aún no sabían era que en todo sitio donde una hoguera se encendía se encontraba la presencia de Alnitak, sí me refiero a quien desde hace mucho tiempo vivía en dicha nébula, al Sur de la cintura de Orión, precisamente la nebulosa de la Flama el hábitat de quien fue conocida como Sol y Fuego, al transmutar en su animal de poder.

La nebulosa de la Flama el hábitat de quien fue conocida como Sol y Fuego, al transmutar en su animal de poder.

Tomando en cuenta lo anterior, cada que las personas se reunían alrededor de un fuego para compartir sus experiencias, dependiendo de lo discutieron y del interés que despertara en Alnitak, ella estaba ahí, hacía presencia y los inspiraba en la medida de sus posibilidades.

Hay fogatas donde los grupos se reúnen desde la antigüedad para diferentes actividades, pero ella reconocía aquellos que servirían a la luz y al entendimiento y desde luego de ahí la frase del Mensajero:

“No puedes salvar a otros de ellos mismos, al menos que se crucen contigo por alguna razón”

Ahora tenemos una clara idea de lo que ésto significa, por otra parte pronto nos pondremos en camino hasta el sitio donde se encuentran Painani y Hora, juntos crean una relación donde cada día se convierte en una aventura y un fascinante descubrimiento del uno y el otro en un mundo que no conocen y en el cual intentarán dejar una raíz con la finalidad que ofrezca frutos.

Están por vivir algo que es difícil para Painani pero que Hora resuelve con agilidad y confianza, en ese momento ha de percatarse la mujer que lo acompaña que su seguridad y certeza en todo lo que hace se debe a su alianza con el rayo.

El panorama nos acerca a ese dicho popular donde se señala que el mundo es un pañuelo, todo puede ser observable si de sentires e intereses entre los humanos nos referimos, la única diferencia en este punto es que aquellos que tomarán un camino distinto están mirando el remoto futuro de una manera única.

Hay una historia no oficial que solamente se puede ver cuando decides mirar el entorno de otra forma, poner el foco de atención en la sensibilidad sensorial donde los sonidos y mensajes dejan de ser lo que son para convertirse en ventanas a un mundo alterno; transformar aquello que aparentemente resulta circunstancial en la idea que puede permear en la colectividad.

Nadie nos enseña a pensar, es un proceso individual pero algunas veces descubrimos una nueva luz en la memoria de ciertas personas que nos puede resultar cautivadora.

Notas de la autora:

Fotografía de la Nebulosa, en realidad es la nebulosa de la llama, no para mi historia, que he decidido nombrarla de la Flama: datos importantes: https://observatorio.info/2007/02/primer-plano-de-la-nebulosa-de-la-llama/


“Observa tu labor cotidiana, con ella, olvidas el dolor, ahí eres recompensado con todo lo que has cultivado y sembrado; en medio de todo vibra lo que has logrado, es tu esfuerzo disfrutalo hoy, ese es el regalo de la vida”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Aquella mañana comenzaron a despertar de aquel letargo y enorme esfuerzo que vivieron cada uno de los ocho iluminados, algunos de ellos pensaron que sería Javier el que tardaría más en regresar de las profundidades abismales del Mictlán, la presunción era que sería el que más experiencias y recuerdos había atesorado en su vida y por lo tanto le sería más complicado deshacerse de ellos, sin embargo, fue diferente, fue de los primeros en regresar.

Lo que les ataba al pasado dejó de ser un impedimento para cada uno de ellos, ese era el ánimo y el destello en sus rostros al volver; el mundo se abría para todos ellos de una forma mágica, un nuevo mundo, nuevas relaciones y desde luego para muchos de ellos la esperanza de la ofrenda que cada uno había experimentado, ahí se encontraba el anhelo de completar el cuadro con diversidad de situaciones que no imaginaban.

Evaristo fue el tercero en volver, ya que la primera entre todos había sido Dayami, ella sin lugar a dudas ya había recibido un entrenamiento previo y por dicha razón en el trayecto se había convertido en la guía de cada uno de ellos.

Con una amplia sonrisa abrazó a su compañero Javier y se dispuso a preparar de nuevo delicioso Xocolatl para todos los iluminados; al momento que miraba los granos de aquella planta impresionante para él, comentó a Javier:

-Hermano, ganancias han de venir y se han de ir en medio de lo que estamos por vivir en estas tierras todo puede cambiar de un momento a otro, depende de la perspectiva con que veamos los acontecimientos, todos iremos completando el círculo, el camino nos mostrará cómo avanzar hacia algo completamente nuevo.

Javier reflexivo y esperando que la bebida que preparaba Evaristo estuviera lista, advirtió:

-No hay maestría en lo que se deja de hacer Evaristo, la práctica nos dará resultados favorables e incluso habrá tareas que desconocemos que nos serán benéficas, tendremos nuevos conocimientos sobre los hombros, estamos entre la gente que debemos estar.

Cada uno de los compañeros de viaje y nuevas aventuras por venir fue despertando, Diego, fue el cuarto y el quinto Zila, Jacobo el sexto y Timoteo el séptimo y desde luego todo entendieron con claridad la causa por la cual el último en regresar sería Patricio, sabían perfectamente que para él los bienes materiales, los apegos y el control sobre la vida que llevó y la que enfrentaría ahora resultaban fundamentales, le costó un inmenso trabajo reconocer que la desnudez del alma y el cuerpo son una atributo para viajar ligero y con un esfuerzo enorme tuvo que admitirlo.

Finalmente se turnaron para proveerse de alimentos en lo que la comitiva enviada por Erandi llegaba hasta ellos para conducirlos al templo de la Luna.

Todo nuevo comienzo es apasionante y al mismo tiempo nos llena de temores, si cuentas con el apoyo suficiente, la vida te mostrará que todo es posible.

Notas de la autora:

Fotografía de cuenco de chocolate tradicional