“Cada pensamiento vertido a otros con una intención ilumina, a veces esa luz es como el relámpago que deja entrever el paisaje por un instante, en otras ocasiones se convierte en la antorcha dentro de una cueva que se abre paso dejando oscuridad detrás, otras es la hoguera donde se reúnen los humanos para departir y reflexionar, ¿Cuál es la tuya, cuántas más conoces?”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Las mujeres algo nerviosas se preguntaban aquella tarde si alguna había logrado conocer por medio de Dayami lo que los hombres que esperaban hambrientos pensaban de ellas, pero no, de ninguna manera se les iba a dar por adelantado nada que ellas mismas tuvieran que descubrir.

Así que fueron cuatro de ellas las primeras en tomar las vasijas de barro con frutos y atole, tamales y algunas otras delicias locales para ofrecerlas en el recinto donde ellos departían con Erandi una charla desenfadada y cordial.

La primera en acercarse fue Xochitl, ella observó con detenimiento y amabilidad el rostro de Javier, al momento que le ofreció a elegir de los frutos de su vasija de barro, ambos se miraron con fijeza y ese fue el comienzo de una sonrisa que llevó a un buen entendimiento entre ellos, Javier respiró hondo y miró a sus compañeros con esa chispa de alegría que le daba a conocer a todos que sus temores no tenían fundamento.

La segunda doncella en presentarse fue Metztli, detrás de ella apareció Quetzalli y por último Tonalli; la primera doncella Xochitl, llevaba en su nombre un especial significado, Flor hermosa, a la segunda  ya la conocemos, de origen otomí fue enviada a celebrar el ritual de la Luna con una pareja de conejos, la tercera dama en aparecer portaba en su nombre un significado muy particular que hace referencia a una ave de plumaje muy hermoso y colorido, símbolo de sabiduría del pueblo azteca y la cuarta joven llevaba en su nombre la energía del día y el calor.

Metztli, dirigió sus pasos hacia Santiago, quien se sorprendió gratamente al darse cuenta que estaba ante el rostro de la mujer que lo había alentado a confiar en la posibilidad de enamorarse dejando de lado todo prejuicio de su vida pasada y ambos con esa sincronicidad que brinda la felicidad sonrieron al mismo tiempo con amplitud al momento que ella puso en sus manos un tamal.

Quetzalli se acercó a Evaristo, quien nervioso se arreglaba el pelo tratando de verse merecedor de tanta belleza, ella puso en sus manos unos frutos que él reconoció de inmediato y entendió que se iban a llevar bien.

Por último Tonalli se acercó a Zila que con su rostro ruborizado se dio cuenta de inmediato que ella había sostenido su mano en espera de que se resolviera el vergonzoso malentendido y ambos sonrieron descubriendo que la magia les brindaba una luz en el camino que resultaba alentadora.

Erandi en ese momento señaló:

-Cuatro es la señal de los distintos sitios donde el Sol se abre camino; arriba, abajo y a los lados (Puntos cardinales), sea la ofrenda de estos alimentos el inicio de una nueva etapa en la vida de todos ustedes. Dicho ésto miró de nueva cuenta al espacio donde otras cuatro doncellas esperaban salir para compartir vasijas de alimentos…

La vida es una constante preparación, en ella es muy difícil saber qué nos espera, hay cruce de caminos, insalvables encrucijadas, al final dependerá de tu preparación que la vida te premie o te pierdas en el laberinto. 

Notas de la autora:

Fotografía de la autora con filtro libre de PicsArt


“¿Cuál será esa forma sutil de darte a conocer y qué harás en caso de no recibir la reacción esperada? Lo mejor de todo este que estarás entre amigos y lo demás se dará por añadidura”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

En breve llegaría el mediodía a la hermosa Tenochtitlán, los hombres avanzaron hasta el pie de las escalinatas del Templo de La Luna, desde lo alto del templo los observaba con serenidad Erandi, la comitiva les solicitó a cada uno de ellos que permanecieran con la mirada hacia abajo, en demostración de respeto, les advirtieron que no era una petición de la sacerdotisa, sino una regla social que sería observada por todo el pueblo incluso por Huey Tlatoani, quien estaría muy interesado en vigilar cada detalle, por mínimo que fuera con la intención de desacreditarlos.

Erandi acompañada del báculo ceremonial descendió de la escalinata para reunirse finalmente con los Señores de la Luz; descendió y faltando 8 escalinatas para finalizar su descenso, se detuvo para manifestar con beneplácito la bienvenida a los recién llegados:

“Sea la luz entre cada uno de ustedes la portadora de nuevas enseñanzas, la voz que unifique el camino que nos hemos propuesto andar juntos; sea ella, la luz, con su poder y energía quien nos indique el cómo y cuándo cambiar el rumbo.

En todos ustedes percibo que el aprendizaje está cumpliendo un objetivo y para cada uno de ustedes ha sido un reto difícil de afrontar, el dolor y el gozo de la vida nos impone difíciles pruebas cada día.

Sin penetrar profundamente en las sombras es imposible emerger a la luz para entender el proceso de todo aprendizaje”

Dicho ésto golpeó cada escalón por el que fue descendiendo, cada peldaño recibió un golpe hasta completar los 8 que la separaban del suelo firme donde se encontraban los Señores de la Luz.

Les fue solicitado por la comitiva que se colocaran 4 de un lado y cuatro del otro para que Erandi pasara entre ellos, posteriormente a una distancia prudente, la siguieron siempre con las cabezas agachadas.

Ya en el recinto, tanto la comitiva como los invitados entablaron una fascinante 

conversación sin ser molestados por miradas curiosas.

Huey Tlatoani observó en la distancia con desconfianza la forma como fue custodiada por la comitiva la entrada del recinto de Ometeotl, Erandi señaló:

-Señores veamos de frente nuestros rostros, el respeto ante la luz nos iguala a todos, deben tener muchas preguntas, no se en realidad si todas ellas podrán ser atendidas o comprendidas. Hay cansancio y sed en sus rostros, yo prefiero que sea de esa forma que se expresan, la necesidad del cuerpo muestra las verdades de una forma única. La información será nuestro primer alimento. 

Dicho ésto extendió sus manos cediendo la palabra a los iluminados; Evaristo fue el primero en tomar la palabra:

-A nombre de todos mis compañeros no puedo hablar, pero se que ellos han sentido una profunda alegría por toda la ayuda que nos ha ofrecido y entender que la vara doblada nos ha traído hasta este lugar es fabuloso.

Erandi lo miró con una sonrisa y expresó:

-No se brinda ayuda al que la pide, sino a todo el que logra ser cubierto por la sabiduría, ser un seguidor en este camino nos orienta y todo el que busca aliados, sincroniza sus intenciones para encontrarlos. Esa es la realidad, estamos en este lugar porque era necesario que fuera de esa y no de otra forma.

Zila se animó a expresar sus sentimientos con éstas palabras:

-Sacerdotisa, si a mi me hubieran dicho que en mis más profundos sentimientos de angustia alguien en la distancia los hubiera escuchado, me hubiera sido muy complicado creerlo, vivirlo me ha marcado con esa grandiosa certeza.

Erandi se acercó a él y tomando su mano advirtió:

-Joven Zila el camino es largo, ustedes lo han de cubrir de los colores y las estructuras que nos son necesarias, sea visto como una acto de reciprocidad lo que nos acercó los unos a los otros.

Patricio pronunció con energía sus palabras al ser visto con fijeza por la mirada de Erandi:

-Sacerdotisa del Templo de Ometeotl, me han nombrado constructor y usted lo ha dicho compartiremos lo que sabemos y lo que ustedes nos enseñan con entusiasmo.

Por su parte Jacobo con asombro señaló:

-Estimada Erandi el tiempo que nos ha llevado llegar a este lugar no ha dejado de ser un constante aprendizaje, un entrenamiento para la vida que ahora se nos ha mostrado, ninguno hemos hecho preguntas, todos nosotros estamos expectantes ante esta nueva realidad.

Erandi con un movimiento afirmativo de su cabeza, simplemente sonrió al sincero y agradable hombre que tenía enfrente, posteriormente se movió unos pasos para ver el rostro de Timoteo:

-Así es señora Erandi, hemos sufrido, hemos dejado la piel y los recuerdos en esa sorprendente cueva, hemos reconocido en Dayami una fortaleza sin igual y como dijo Zila si nos hubieran dicho que nuestra vida sería de esta forma, ninguno lo hubiéramos creído.

Diego fue el siguiente en aquel círculo que habían formado, primero miró en silencio a Erandi  y finalmente señaló:

-Es algo muy extraño, pero he de confesarle que siento como si al compartir con Dayami todo este tiempo, ella de alguna forma nos hubiera ayudado a sentir un especial afecto por usted, en ella vimos lo que la magia transformadora logró y todo lo que ella nos transmitió.

Erandi reconoció que fue muy difícil saber si ella lograría avanzar en esa tremenda crisis a la que fue expuesta, pero su espíritu y entrega a un propósito superior a ella la llenó de fuerza para concretar su labor.

Javier tomó la palabra y su emoción fue evidente cuando dijo:

-Aún me pregunto qué hubiera sido de nosotros de haber elegido otro rumbo, de haber muerto en aquel navío, pero el universo pacta cuando pone su mirada en el futuro, no podría entenderlo de otra forma.

Erandi solamente lo tomó por el brazo y con una cálida mirada asintió para decirle:

-Estimado Javier, hay caminos que deben ser recorridos, hay visionarios que los reconocen de inmediato y ustedes lo han comprendido.

Por último Santiago quien cerraba el círculo de los iluminados pronunció estas palabras:

-Sacerdotisa del Templo de la Luna y de Ometeotl, nos fue explicado el significado de diferentes símbolos y encuentro que sin ellos, nuestra tarea será complicada, vi la forma como honró nuestra llegada señalando las ocho escalinatas, entiendo que hay mucho que aprender y como dijo Iztli, muchas otras cosas las debemos desaprender; lo único que puedo decir a todo ésto es que estoy asombrado y se que cada día será una nueva y grata sorpresa en estas tierras.

Erandi asintió y les pidió que se sentarán, pues había llegado el momento de disfrutar de comida y bebida, los hombres se miraron unos a otros sin saber quienes servirían los alimentos, con cierta mirada de complicidad suspiraron esperando que fueran las doncellas cuyos rostros podrían al fin conocer.

La vida es un recorrido que no todos vivimos igual, a veces tenemos la oportunidad de entender que hemos llegado a un lugar por el simple hecho de que algo importante nos será revelado, entonces basta esperar que suceda con actitud positiva. 

Notas de la autora:

Fotografía del Templo de la Luna de archivo


“Querrás descubrir secretos que van más allá del límite de la lealtad, entonces entenderás en qué sitio estás parado, y qué debes esperar”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Javier como bien sabemos era el más preocupado en materia de amores y quiso indagar una vez que tomaron cierta confianza con los mexicas que formaban la comitiva si ellos tenían conocimiento de quiénes y cómo eran las jóvenes que habían formado parte de la ofrenda.

Precisamente uno de los hombres del barrio de Tlaxcala que en náhuatl significa “Lugar del pan de maíz”, le contestó. Su nombre era Itzim cuyo significado en náhuatl es “Trueno”, el muchacho con seriedad señaló tratando de explicarse con mímica, algunas palabras en castizo y otras en náhuatl:

-Erandi, la sacerdotisa de la deidad Ometeotl, que para nosotros es la unión del hombre y la mujer, el macho y la hembra, como ella nos ha enseñado, de ellos surge inteligencia, sabiduría y plenitud; Erandi  es conocedora de costumbres de lejanos pueblos, tal como ustedes saben visitó recientemente a la Dama de Fuego que vive en las alturas de tierras muy lejanas.

Pues bien, a nosotros no se nos da mucha información, somos parte del grupo de mensajeros, lo que nos ha quedado claro es que ella comprende que toda semilla necesita un territorio para florecer, por eso organizó la ofrenda.

Algo muy importante que debe saber es que la señora Erandi hizo derroche de ingenio pues ustedes son los primeros en visitarnos de un lugar tan lejano y bajo el salvoconducto místico de la deidad del río, la doncella Dayami.

Itztli, cuyo nombre significa obsidiana, fue el  único de nosotros que estuvo en el umbral del recinto donde se encontraban las jóvenes el día que fuimos convocados para emprender el viaje hacia las grutas de Cacahuamilpa, entonces, de reojo observó con mirada penetrante a su compañero, cediendo la palabra:

-Asi es yo sostengo el báculo de mando de los mensajeros, por eso fui convocado por la sacerdotisa al amanecer de aquel día, no puedo romper las reglas de la deidad Ometeotl y tampoco puedo ofender la intimidad de algo que formará un lazo tan fuerte como la roca y no depende de mí que ésto suceda es asunto de los sentimientos de aquellos que lo vivieron.

Javier un poco contrariado aceptó que la lealtad entre dos personas  es única y agachando la cabeza decidió tomar de buen grado los comentarios de los varones nahuas.

Diego agregó con emoción, ya hemos vivido esas relaciones donde sabes que no es un asunto privado lo que las sostiene y hemos comprendido que en ellas hay algo más que una unión, existe un declarado asunto de intereses que al final no tienen nada que ver con el amor.

Se hizo un profundo silencio y todos se miraron con cierta complicidad al comprender que donde la magia elabora su trabajo, la voluntad y el entendimiento son diferentes, cada palabra dicha fue entendida de la misma forma como acompañas en un baile a la persona que entiendes y no necesitas demasiado, solo seguirla en cada paso para crear un compás.

Por último Zila señaló: 


La Vara doblada de Erandi al llamado de Zila

-Hay voluntad para crear un ambiente de comprensión y si ellas al igual que nuestros nuevos amigos han sido educados en la misma escuela, la magia estará trabajando a nuestro favor, no temas Javier que el universo ha confabulado algo grandioso, de nuevo nos encontramos con el Trueno en la figura de un amigo, Itzim nos ha iluminado de una forma especial esta noche y nos ha brindado renovadas esperanzas, al igual que Iztli, muchas gracias. 

Es posible que a la sociedad que ellos se dirigen no sea lo que esperan y muchos de los rituales y experiencias los habrán de descolocar y aterrorizar, pero el grupo que les da la fuerza es al que se han integrado incluso antes de llegar, recordemos que todo se debió a una vara doblada.

Notas de la autora:

Fotografía de archivo referente al post casi al principio de este libro https://lecturasdeary.com/2021/05/31/la-mas-despreciable-mazmorra/


“Hay historias que no se pueden contar sin la religión, hay religiones que no existirían sin los creyentes, eso es lo que hay, si eres capaz de mirar con claridad podrás entender que es lo que puedes cambiar”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El camino hacia Tenochtitlán no fue fácil para los recién llegados, el entrenamiento de largos trayectos a pie era una de las facultades de los mexicas, los pueblos que habitaban al otro lado del ancho mar utilizaban la ayuda de caballos para lograr esta actividad, sin embargo, los movía el entusiasmo y la inteligencia de los hombres que con gran agilidad les ayudaban en el trayecto.

Patricio que siempre se adelantaba para poner los asuntos mundanos por delante empezó a preguntar con mímica los nombres de las cosas que los rodeaban, realmente no era sencillo para Dayami seguirles el paso y ella necesitaba de cierta calma en el cuerpo de Zila para poder comunicarse, Patricio odiaba depender de tomarse de las manos en grupo, tampoco resultaba sencillo organizar un círculo improvisado para relacionarse con su traductora y por tanto se propuso aprender durante el viaje lo que le fuera posible de aquella extraordinaria lengua desconocida del todo para ellos.

Por supuesto que los demás le siguieron el paso y bien podemos pensar que el mejor entrenamiento que un hombre puede tener en una caminata de largo trayecto es su entusiasmo por el aprendizaje de algo nuevo.

No fue fácil para todos, en el caso de Javier las cosas se complicaron, sus piernas se cansaban con más frecuencia y la rodilla le empezó a molestar y fue un buen momento para indagar la flora endémica del sitio por parte de Evaristo que en pocas horas le tenía una pomada de toloache que resultó de gran ayuda.

Uno de los hombres de origen tlaxcalteca que iba en el grupo sintió gran alegría al momento que pudo repetir algo que mencionó Diego en lengua castellana:

“Estamos hechos de estrellas”

Avanzar en un un mundo nuevo resultaba divertido, azaroso y deslumbrante, cada espacio y todos los paisajes recargaban las energías de los recién nombrados Señores de la Luz; el mundo les ofrecía una nueva oportunidad tanto a los de casa como a los recién llegados de aprender juntos y no lo desperdiciaron.

Compartían un regalo de abundancia, entender las creencias que ellos habían abandonado y las razones por las cuales lo habían hecho, definitivamente ayudó a los mexicas a comprender el valor  de una creencia vista desde la mirada del poder y se dieron cuenta que lo que ellos vivían no era del todo diferente.

Los unos y los otros resultaron ser magníficos maestros de sus propias culturas, compartieron la fuente del saber y reconocieron los iluminados la noción central de la escuela de Erandi en todos ellos.

Reconocieron la fuerte disciplina que ella imponía en cada una de las tareas que les ponía al frente y se dieron cuenta que conectar los unos con los otros resultó ser una tarea unificadora y un logro en sus vidas.

Cuando nadie te ha dicho que el que tienes enfrente es un enemigo y tienes la oportunidad de conocerlo, te darás cuenta que frente a tí hay un ser humano que es tu reflejo y no verás antagonismo y tampoco odio en sus palabras. Pero llegarán otros cuya educación y tradiciones les han impuesto un reto: Aniquilar, borrar al que es diferente, señalarlo como distinto y aborrecerlo, pero eso sucederá años más adelante.

Notas de la autora:

Paisaje del Valle de México:

De José María Velasco – http://www.soumaya.com.mx/navegar/anteriores/anteriores06/agosto/clausell.html, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3932316


“Todos tenemos objetivos que cumplir y una comunidad en la cual prosperar y aferrarse para construir en unidad”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Despuntaba el alba cuando llegó la comitiva dispuesta por Erandi, de esa forma se anunciaron en la entrada de las grutas de Cacahuamilpa; los hombres de piel color canela exclamaron  sentirse honrados de recibir en sus tierras a los Señores de la Luz, de esa forma fueron nombrados.

Todos ellos se alegraron y gracias a Dayami que intercedió como traductora, Zila pudo explicar a sus compañeros lo que la comitiva les expresó. Cuando cada uno de los fornidos caballeros les saludo con amabilidad, quien sostiene el báculo de mando se dirigió al grupo:

-En nombre de la sacerdotisa del templo de la Luna quien ha puesto toda su confianza en ustedes, les doy la bienvenida.

Prosiguió:

-Ha llegado el momento de abandonar las sombras y olvidar lo que pensaron en alguna ocasión como cierto, para volver a reaprender en este nuevo espacio habitado por todos nosotros.

Dejemos estas grutas majestuosas, sin rastro de ustedes, liberemos sus pasos de miradas curiosas. Dicho ésto el hombre que sostenía el báculo con una mano, hizo un además a su gente con la otra instándolos a comenzar esa tarea y entonces prosiguió:

– La voluntad es una herramienta de poder incalculable, nunca lo olviden, la creatividad siempre será su aliada.

Una vez dicho ésto el hombre del tocado de plumas invitó a los Señores de la Luz a sentarse en un círculo, el último en unirse fue Evaristo quien resguardaba las hojas de Amatl, algunos enseres  curativos y una alforja con xocolatl.

Finalmente con un gran suspiro de cansancio advirtió:

-Animense a compartir conmigo aquello que deseen, pero sean breves debemos descansar del largo viaje que hicimos a pie desde Tenochtitlán.

Comprendo que siempre habrá un nuevo reto que desempolvar, un camino por ser recorrido y ustedes Señores de la Luz han de tener infinidad de historias, les escucho pero recuerden que la travesía nos espera muy temprano por senderos que los tomarán por sorpresa y maravillarán.

Todos ustedes mostrará su verdadero rostro, la luz se expande a través de ustedes y ante una afrenta que pudiéramos tener, nosotros estamos para defenderlos.

Todo fue calma mientras los Señores de la Luz compartieron algunas anécdotas y bebieron juntos del delicioso xocolatl que preparó para todos ellos Evaristo, su felicidad era notoria en ese encuentro donde nadie fue visto de forma diferente, es una historia perdida en el tiempo previo a las acciones invasivas de los que llegarían años después.

Recuerden que en asuntos de magia hay detalles que a nadie le constan, pero algunos pobladores compartirían estos recuerdos como una tradición oral, pese a que muchos las han olvidado.

El mundo olvida la solidaridad no por que no la conozca, lo hace porque perdió razones para admitirla y descubrió sofisticadas formas de apartarse de los demás.

Notas de la autora:

Fotografía de la autora con filtro libre de PicsArt, “La Comitiva”


“Descubrirás que no es necesario depender de nadie cuando tu viaje espiritual es el camino donde puedes encontrar herramientas y aliados de gran poder”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Evaristo, caminando en busca de alimentos, descubrió a las afueras de las grutas un árbol de características únicas, lo que más le atrajo fue el susurro de sus ramas que de alguna manera hacían llegar a su mente remembranzas de tiempos lejanos;  impresionante ese encuentro no sólo por ser desconocido ese tipo de árbol para él.

Comprendió inmediatamente que una buena parte de esa habilidad adquirida se debía a sus dotes de sanador y como iluminado dichas cualidades eran mucho más evidentes.

No podía permanecer mucho tiempo afuera, estaba el peligro latente de ser descubierto por los aldeanos que rodeaban la zona, pero antes de retirarse se dispuso a hablar con aquel portentoso árbol:

-Señor que me has permitido conectar con historias milenarias, que no solo pertenecen a estos vastos territorios, posiblemente pueda indagar en lo profundo de tus sentires si me ayudas a conectar con la deidad del río para que interceda entre ambos y de esa forma lograr entendernos mucho mejor.

Evaristo se quedó un momento en espera de alguna respuesta en el susurro de las ramas de aquel desconocido prodigio, lo único que sucedió es que el árbol dejó caer unas de sus ramas a los pies de Evaristo, quien la tomó entre sus manos y echó a correr…

Sin mirar atrás se internó de nuevo en las grutas para compartir con sus amigos el fascinante suceso, con gran júbilo llegó hasta ellos relatando lo acontecido:

-Hermanos encontré magia en el árbol que nos mostró en sueños Dayami

Zila con sorpresa exclamó:

-¿Te refieres al Amatl?

-Si, por supuesto, el árbol de alguna forma extraña sin palabras me habló y señaló que era la herramienta mágica de las ofrendas, no sé cómo pude entenderle,  entonces le pregunté si podía contactar con Dayami para que intercediera entre  ambos, pero no pude escuchar de nuevo su susurro de esa forma especial en mi cabeza, solamente dejó caer frente a mi una rama de su frondoso follaje, me encantaría poder sostener más conversaciones con él.

Amatl

 Zila un tanto absorto en el comentario levantó las manos para esperar respuesta de Dayami, no tuvieron que esperar mucho tiempo para que ella contestara:

-Evaristo, tengo el mensaje de Dayami, escuchemos con atención, indicó Zila:

Tomados de las manos como ya lo habían acostumbrado se dispusieron a escuchar a Dayami quien con gran alegría les declaró algo que los mantuvo especialmente felices:

-Amigos míos han logrado su independencia, no me necesitan para conectarse con las fuerzas místicas, cada uno sostendrá en el futuro un instrumento con el cual crearán una estupenda sinergia; entre el Amatl y Evaristo no hay necesidad de un intercesor, eres libre de conectar con su fuerza y sus misterios, todos ellos te serán entregados de la misma forma que tu lo harás con él.

Comprenderás que su voz no es y no puede ser humana, el susurro llegará a ti para que interpretes todo, de la misma forma que lo lograste hace un momento.

Evaristo sonrió satisfecho al escuchar esas palabras, Dayami prosiguió:

-Siempre encontrarás en tu travesía a personas que no te dirán todo lo que tú verás en ellas, algunas son ladronas de energía y otras portadoras de aliento y sabiduría.

Dayami hizo una pausa antes de continuar:

 Eres capaz como sanador de reconocer la diferencia y esa es parte de tu fuerza, en su momento cada uno de ustedes logrará reconocer ese instrumento mágico que los hará ver la realidad de una forma diferente.

-Cada uno de los iluminados sintió gran satisfacción al escuchar eso y Dayami finalmente agregó:

-Yo estaré entre ustedes como ahora si acaso me necesitan me encontrarán, pero no soy la única fuerza de la que pueden aprender, considerenme la iniciadora de su poder de la misma forma que yo los considero a ustedes, ya que a partir de ustedes yo soy ahora quien soy.

Todos ellos entendieron que la travesía es una fuerza de la cual se va aprendiendo algo nuevo cada día, nada es estático y todo aporta si en tu mente persiste el aliento de ser con los otros parte del todo.

En la vida siempre has de encontrar a un grupo del que podrás aprender aquello que te servirá en el trayecto de tu propia existencia, basta con saber ver, en ocasiones no es necesario aclarar nada, la envoltura de los seres que te han de rodear puede ser transparente o no, tu tendrás el poder de penetrar sin necesidad de hacérselos saber, sin agresión y con la verdad entre tus manos.

Notas de la autora:

 Fotografía de Ficus insípida es una especie de árbol del género Ficus, crece desde México hasta la Amazonía y en nuestro país le llamamos simplemente árbol de Amate.


“Todo lo que es inamovible te arrastra e impulsa a la inercia, debes rechazarlo, es absurdo seguir lo que se ha puesto en pausa”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Hora, puso atención especial a la remembranza que relató Painani al momento que lo observó regresar hasta la orilla del lago, ella comentó:

-Yo observaba con la respiración agitada tu regreso a la orilla de aquel lago, lo hacías con suavidad sin prisa, dándote todo el tiempo del mundo como esperando que yo lograra estar menos ansiosa a tu llegada.

El vaivén del oleaje me puso reflexiva, ese movimiento constante dentro de aquel  sitio que posiblemente tiene su cauce dirigiéndose hacia un espacio que desconocemos.

En ese momento me pregunté sobre las motivaciones de la vida, los sucesos que nos han unido y aquellas palabras que le dijiste al  Rayo, me alertaron y al mismo tiempo sentí un apego que no me agrada sentir por tí.

Hora sorprendido la miró sin entender qué significaba en realidad la idea de no desear sentir apego por alguien que la amaba y respondió:

-Una cosa es que Rayo me esté ayudando a mostrarte un camino que yo intuyo y en el cual busco significado y otra muy diferente es que cuando terminen los 13 meses yo deba marcharme, al menos no creo que esto sea así.

Pero lo que sabe Rayo, evidentemente lo desconozco, tal vez él sienta que su misión y la mía en la tierra se limita a eso, cumplir la tarea que me he propuesto, entonces desaparecerá de alguna forma que solo Rayo sabe…  ¿Qué te gustaría que le pidiera al Rayo si eso sucede?

Recuerda con claridad que él no es humano, es una fuerza poderosa, con un talento electrizante, pero se mueve por impulso y es algo bruto, no se toma las cosas con límites humanos, no es posible, él no puede hacerlo pero yo puedo pedirselo.

Painani se quedó pensativa y no supo qué pedir, en realidad la pregunta en si, la tomo por sorpresa, frunciendo el ceño respondió:

-¿Dependo de que una fuerza bruta acceda a conceder un favor? Tal vez su arrebato no entiende de sutilezas, la verdad no sé qué puedo pedirle, lo pensaré.

Hora la tomó por las manos y las colocó entre las suyas, grandes y cálidas y besándole le advirtió:

-Amada negrita, todo mago tiene el poder de domar las fuerzas que rigen la naturaleza, basta con que pienses lo que le has pedido en infinidad de ocasiones al Sol, por mucho que admitamos que él puede hacer lo que le venga en gana, para mí, su imagen, lleva un tocado dorado y es una divina dama con gran poder y para tí está representado como el temido guerrero Hutizilopochtli.

Ante nuestros ojos ellos portan el aspecto con que vestimos nuestros sueños y a veces incluso en un día nublado podemos sentir su luz y talento, somos los seres que mejor los entendemos.

Painani miró a su amado con una sonrisa iluminada y comprendió a qué se refería, sin embargo se tomó su tiempo para pensar con total certidumbre lo que le pediría al osado y eufórico Rayo.

A veces tendrás ante tí a una fuerza descomunal y no sabrás que con cierto talento de tu parte, puedes domarla y conseguir lo que nadie se atrevería a hacer.

Notas de la autora:

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“Dicen que la naturaleza es sabia, también tiene sus propias reglas y se mueve con una dinámica que no siempre estará a favor de los humanos, puede ser cruel cuando menos lo esperas y determinante cuando decide que un ciclo ha de terminar, nada puedes hacer al menos que la magia te acompañe en el trayecto, posiblemente así logres hacer la diferencia”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Painani y Hora vivían bajo los efectos de la luna nueva y reconocían en su fuerza que vendrían cambios que tendrían que aceptar, en ningún momento se dieron cuenta que el drástico momento que vivirían y que  los haría reconocer sus propios límites sobre todo como pareja, no como individuos dentro del mundo que los veía aprender y crecer en medio de las experiencias.

Fue así que aquella mañana soleada Hora entró a la laguna que se encontraba cerca de la choza de palma que se habían construido para compartir la vida, Painani distraída preparaba enseres para la comida cuando escuchó que las aguas en la apacible laguna se agitaban con violencia, cuando volteó la mirada para observar lo que sucedía se dió cuenta que Hora estaba rodeado por una serpiente de gran tamaño, lo mantenía inmóvil dentro del agua y el hombre trataba por todos los medios de zafarse de aquella fuerza descomunal.

Con destreza tomó su cuchillo de pedernal y corrió para llegar hasta él y clavarle el arma a la serpiente, pero se llevó una sorpresa cuando su paso para entrar al agua fue impedido por un certero rayo que de la nada apareció y se plantó frente a sus pies en la orilla de la laguna, la mujer retrocedió cayendo de espaldas y el cuchillo voló por lo alto hasta perderse en los arbustos cercanos.

Inmediatamente se dio cuenta que no era asunto donde ella pudiera intervenir y se limitó a observar lo que sucedería, reprimiendo su deseo de gritar con  desesperación.

Hora, pudo safar sus brazos de la serpiente y los levantó en busca de respuestas por parte de su custodio y protector el rayo… Pasaron unos minutos antes que de nuevo apareciera el rayo apuntando a una rama cercana y de un solo impacto la dejó caer en la laguna, al llegar ese tronco cerca de Hora él pudo colocar a la serpiente en aquella fuerte rama que flotaba en el agua y señaló:

-Sean nuestras vidas señora serpiente, la unidad ante la desesperación, sean ambas en sus diferencias el motivo para festejar un nuevo momento en las enseñanzas que daré a mi amada, hoy ambos hemos comprendido que habrá situaciones donde no seremos ayuda el uno del otro y por mi parte comprendo que en sus fauces, señora  Sierpe no son la forma como he de terminar mis días.

Mirando en lo alto dijo:

Agradezco tu señal señor de la luz electrizante, de alguna forma defendiste la vida de tres implicados en este momento, comprendo que la serpiente es el símbolo que podré entregar al mes que está por comenzar y su fuerza ha de brillar en los espacios que desconozco y que están en el mundo de las estrellas que iluminan nuestras noches y que permanecen ahí aún cuando el sol impida que las veamos.

Hoy sabemos que cada cultura observó desde su especial perspectiva y  modo de ver las cosas a una serpiente en el alto cielo, la constelación de Ofiuco y que esto obedece a una coincidencia afortunada, por parte de Hora y su mística relación con el rayo tendría motivos para nombrar a la serpiente como representante del siguiente mes y con esto sellaría de nuevo su promesa de dar a  su amada un año convertido en trece fabulosas y enriquecedoras enseñanzas.

Recordemos la frase exacta que él le dice a Painani cuando la conoció:

“Convertiré en experiencia un año de tu vida en 13”

La vida tiene límites y la muerte es uno de ellos, a veces comprender que no puedes ir más lejos es una cruda realidad, inevitable y real.

Notas de la autora:

Till  Credner http://www.AlltheSky.com

Photography of the constellation Ophiuchus, the serpent bearer


“Llegará el momento en que comprenderás que algo de tí ha de permanecer para siempre y sólo entonces te será fácil hacer lo que te has propuesto sin detenerte a mirar lo que podrías perder en el trayecto”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Painani conversaba mientras compartían los deliciosos bocados de pescado y reflexionaba que no importaba el sitio del mundo donde se encontraran ya que cada ser humano es libre de recordar y considerar a sus deidades, venerarlas y hacerlas parte del entorno, visibles a los ojos de los suyos.

Hora la miro reflexivo y acariciando sus cabellos señaló:

-La historia de los pueblos va creando y construyendo su forma de ver el mundo, con sus creencias se acostumbra a vivir dentro de ellas, son lugares comunes que le dan seguridad y sentido de permanencia, por eso las enseña a sus hijos para mantenerlos unidos.

Entonces ellos aceptan que las cosas solo pueden ser de una forma y no de otra, pero ahí hay un gran problema, ¿Cuál imaginas que es, amada mia?

Painani se levantó y dando algunas vueltas alrededor de la fogata reflexionó con cuidado lo que iba a contestar, cuando se sintió segura apuntó:

– Todas las deidades viven en un espacio mágico, los humanos utilizan símbolos místicos para entenderse con ellas; pero no todos tienen la oportunidad de atravesar el portal entre ambos mundos.

Hora con una franca sonrisa le dijo:

– Así es, hay privilegios en gente como tú, discípula del círculo de iluminados y ascendidos de Erandi, y como yo, protegido y custodio del Rayo. Todos los demás seres respetan o siguen a los que provocan la magia pero no todos la saben interpretar y se limitan a respetarla y repetirla.

La pregunta sigue sin responder, la gente común se reconoce en las historias de sus deidades, incluso les atribuyen un calificativo diferente: Dioses, los toman de ejemplo y procuran imitar sus hazañas y sus enseñanzas, muchos de ellos con rigor, no modifican nada, aun cuando no sepan quien fue el que recreó el escenario que ahora siguen.

Ahora dime ¿Qué ven ustedes, qué vemos nosostros que los otros no entienden?

– Ninguno de nosotros nos consideramos protectores de aquello que no se mueve, no es posible aceptar lo estático, Erandi no pertenece al igual que nosotros al grupo que venera y preserva, esa es la razón por la cual me salvó de la muerte en la piedra del sacrificio.

Hora entusiasmado dió un salto y exclamó feliz:

– Por eso estás aquí amada mía, tu tarea es salvar a otros de su necesidad de permanecer con ideas fijas y repetirlas, por eso eres tan especial para mi desde el momento que intuí el latido de tu corazón pese a la distancia que nos separaba.

Has de saber que el rayo cuando se dio cuenta que era el momento de moverme, no me dejó pensarlo dos veces y me impulsó de la mejor manera que su naturaleza conoce, lo hizo de tal forma que yo no tuviera opción y ahora entiendo porque fue así.

Definitivamente notamos que de alguna forma le está explicando lo que ha de suceder en aquellos asuntos que son inaplazables en la vida que no se detiene por nada y por nadie; no sabemos si lo hizo en un nuevo intento de preparala para lo que vendría, pero Painani es intuitiva y por tanto no dejó sin respuesta a su pareja:

-Hora, nosotros no nos vamos del todo, somos parte del grupo que logrará transmutar, al menos esa es mi esperanza y en ella confío que no ha de ser en vano toda mi preparación, aquellos que  nos han enseñado el camino son la prueba de que es así y no de otra forma.

Aún lejos de mi grupo mi entrenamiento me dice que lograré atravesar el portal del Mictlán.

Dicho esto, lo miro con ternura y ambos se abrazaron al comprender que su entendimiento de trascendencia estaba dando resultado aún cuando existen situaciones que no pueden ser parte de ninguna premonición y tampoco formar parte de un plan trazado con ingenio para nuestro propio beneficio.

Cuando descubras que no hay plan maestro sino  un constante movimiento que te envuelve como parte del todo, entenderás cual es tu papel en aquello que te compromete y para lo cual estas hecho.

Notas de la autora:

Peces asados fotografía de archivo.


“Nada permanece inmutable, sólo aquellos que se transforman son eternos, sabrás reconocerlos en los símbolos que valoras”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

“Nunca volverían a verse, no de la misma forma, sin embargo ella sabía que los otros la reconocerían  al estar en torno a un fuego, recordarán el fuego en sus manos, reconocerían su esencia en el pelaje color de fuego de los zorros.

Alimentar la inspiración de los pueblos que nosotros no podemos ver y ser el calor intuitivo que nos brinda la oportunidad de ser creativos será el signo de los tiempos por venir”

Estas serían las palabras que algunos pobladores de la región cercana al río Aura recordarian de Valvo El Observador; al ponerse de acuerdo Erandi con Dayami se acercaron a esa distante región gracias al fluir del río y al mismo tiempo a la energía del águila blanca en que se convertía Erandi en su viaje astral, esta vez acompañada de su fortalecida compañera de diversas aventuras, Dayami, la deidad del río.

Así fue que por medio de la magia incitaron un pequeño fuego cerca de aquel impresionante río Aura para poder reconocer a la viajera astral, el encuentro fue emotivo y éstas fueron las palabras de Sol como la conocieron los antiguos pobladores que se referían a ella como una dama hechicera:

El símbolo del hechizo de Ave transmutado en el fuego de la hoguera de todo iluminado

“Me he convertido en un símbolo, me hago presente sólo para aquellos que comprenden el valor de todo aquello por lo que hemos luchado. Hay un hechizo que no incito, lo ejecuta mi interlocutor y es a partir de ese momento que podría convertirse en el reflejo de todo aquello que nos compromete en esta travesía atemporal. El tiempo es una constante, nosotros somos mucho más, dejaremos legados más allá del tiempo que nos tocó vivir, más allá de nosotros mismos”

Erandi se percató inmediatamente que los iluminados habían recibido tanto la ayuda de ella como de Dayami, el Sol y el agua estaban formando un místico encantamiento donde las tres esencias entendieron que la vida les mostraba un camino intuido por Valvo y reconocido por la fuerza de los que supieron reconocerlo.

Erandi se refirió a Sol de esta forma:

“Sea el fuego que todo los transforma el que nos una en cada tarea por cumplir, habrá muchas hogueras de iluminados por doquier, ha sucedido antes y lo hará después de todos nosotros; me alegra ser parte del legado de esta labor sin tiempo y ni espacio que nos ha convocado como seres finitos en medio de un caudal de incertidumbres”

Dayami expresó sus propio sentimientos así:

“Agua que recorre los caudales del mundo conocido y por conocer, fuego que nos inspira y ayuda a alimentarnos de sabiduría, aire en las alas de todo ser fortalecido para mirar desde las alturas, tierra el suelo que pisamos que nos permite dejar huella y sembrar futuros”

Finalmente Sol exclamó:

“No pertenezco a este espacio que ocupe en un tiempo pisando la tierra que ahora pisan, pueden encontrarme en todo lugar donde me invoquen, sea el fuego creativo el signo de nuestra labor de aquí y para siempre”

Cuando algo te haga mirar de nuevo el paisaje, recuerda que detrás de tu mirada por mundana que esta sea, siempre habrá algo más que solo eso y puedes imaginar el símbolo de quien promovió un cambio que se extendió por todo universo conocido y por conocer.

Notas de la autora:

Dibujo del símbolo del Hechizo del Ave de la autora con filtro libre de PicsArt