“Todo aquello que puedes palpar te convierte en dueño de diversas creaciones, una buena parte de ellas no te pertenecen, recuerda que la tierra que eres no es la que pisas, sino la que trabajas siempre pensando en un lugar que no habita tu tiempo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Hubo un tiempo en que el mundo no era lo que es ahora, no se regía por las reglas y las fronteras que nos custodian  hoy; sus límites eran otros y todos esperamos que en el futuro ésto siga cambiando.

Es bueno hacer una revisión de lo plantea la historia, cuyo fin último es llegar a lo que ya abordamos, esos años entre el 2800 y 3000  que reconocemos como parte del calendario gregoriano.

Cada personaje nos acerca a lo que recordamos y sus raíces se han convertido en una red de conexiones que no son infranqueables, sino maleables y flexibles, son la urdimbre y trama de algo que no hemos vivido aún y que muchos deseamos; vamos bajo la mirada del trueno a dejar flashazos entre algunas de la páginas que ya se han escrito:

Recordemos por ejemplo aquel desgarrador momento cuando el Maestro tumbado en la cubierta de su pequeña embarcación vikinga sufre y lamenta la muerte de su entrañable tutora Sol y grita entre sollozos bajo la tormenta:

“No  volveré  a embarrarme de tierra el corazón”

Él es consciente de que no pisara de nuevo la tierra que lo vio crecer y eso le provoca un inmenso dolor, pero tiempo después se fortalece creando un sólido espacio en tierras de Dinamarca al lado de Ellinor, la audaz mujer que lo acompañará hasta su final en esta vida.

Así puedo ir señalando a cada uno de los personajes de la historia y su camino hacia el futuro, podemos notar que son muy pocos los que realmente se han de quedar en el sitio donde han nacido porque a donde vayan serán diseminadores  de grandes ideas y se fortalecerán en la distancia reconociendo que la tierra en la cual  trabajen será aquella que los ha de reafirmar más allá de las fronteras como fuertes seres iluminados por una luz que no se ha de apagar.

Si acaso la mayor fortuna de cada uno de ellos reside en saber comunicarse, no es con todos que lograrán ese beneficio, no todos los leerán de la misma forma han de suceder cosas que vistas ante la mirada del presente podrían sorprendernos pero la raíz  de un árbol se comunica de formas insospechadas, por decirlo de alguna manera.

Atiendan de forma especial este pasaje:

Al otro día de los sucedido en las cavernas de Cacahuamilpa, Zila se comunicó con Dayami para contarle la forma como él obtuvo ese nombre, un vocablo letón que significa azul.

Recordemos que el Zila del siglo que aún no vivimos, el XXX, de acuerdo a la abuela y la bisabuela lo consideran finlandés, y no sabemos si la rama de su historia surge allá o en Letonia, pero en aquella época las marcas fronterizas no eran las mismas, tampoco sabemos si en realidad él tiene una raíz generacional directa de los  llegados a Terranova; o de aquellos que habitaron por un tiempo las costas de Portugal.

Sin embargo, por raíz generacional directa o no en el profesor Zila se cumple la promesa de que varias generaciones de hombres llevarían ese nombre. Independientemente de esta reflexión, escuchen con claridad lo que le pregunta a Zila la deidad del río Dayami:

Háblame del río que más recuerdes o más aprecies en las tierras que te vieron nacer”

Zila le responde:

-Recuerdo con aprecio el rio Aura, en ese lugar un recolector de moras y fresas silvestres observó algo que lo mantuvo cautivado;  durante toda su vida no olvidó y lo que te voy a relatar no es algo que se de por hecho, en realidad muchos lo consideraron loco.

Dayami, escucha, esto ahora lo creo y puedo dejar de verlo como una leyenda o la visión de un demente. Con todo con lo que ahora estoy viviendo siento que ese hombre decía la verdad, hay situaciones que parecen no tener explicación racional y deben sin duda ser vistas a través de la magia.

Aquel varón observó a una mujer de piel muy blanca con un vestido vaporoso en medio de la nieve, un vestido blanco, le acompañaba un zorro de pelaje rojo con quien ella hablaba y de un momento a otro el zorro dando vueltas hizo que de su cuerpo se desprendieron luces de diversos colores como si fuera un bello arcoiris.

Esa es la causa por la cual le nombraron Valvo, que significa mirar; muchos lo hicieron a manera de burla, fueron incrédulos, de alguna forma él lo contaba con total seguridad y yo le creí.

Ante este relato Dayami le dijo:

Puedo comunicarme de una forma mágica con los ríos y sé que ellos en algún momento formarán parte de lo que somos y de aquello que pretendemos. Hay furiosas batallas en esta época querido Zila, pero en el futuro habrá otro tipo de batallas que no necesariamente iniciarán los hombres, nuestra labor no termina y cuando sepa de la mujer del vestido blanco y su amigo zorro te lo haré saber.

¿Ahora entienden lo que el tiempo observa y lo que ellos tejerán para el futuro?

Toda experiencia viva que obedezca a razones que van más allá de los rituales rutinarios de la vida, entraña algo que te ha de sorprender y deberás estar atento.

Notas de la autora:

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”Toda mente curiosa indaga, se comunica y busca que su interlocutor haga los mismo; el pasado se presenta para hacer análisis del presente, observa en tus raíces y desde ahí lanza todo lo que quieras que adopte el universo como propio”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Aquella mañana bajo el brillo testarudo y tenaz de los rayos del Sol Painani se dispuso a caminar hacia la zona donde su ritual estaría acompañado de los símbolos de su propia raíz cultural y se dirigió al osado compañero que ahora convertía sus días en algo entretenido y diferente:

-Querido Hora he de caminar hasta la zona donde vibre intensamente el mensaje del Sol, que para mí representa Tonatiuh, debo conocer algunos misterios que solamente él habrá de despegar y quiero que seas mi invitado especial.

De la zona confortable donde viví y nutrí mi infancia, ya no queda prácticamente nada por lo que deba volver, pero haré honores a lo que aprendí y a lo que soy.

Hora tomó sus manos y las encerró entre las suyas al momento que dijo:

-De toda experiencia traumática surge una fuerza imparable que nos insta a crear y demostrar que la vida nos ha puesto a prueba, es como resucitar de las cenizas, volver al mundo de las ideas y los hechos. En el plano donde buscas lo justo y verdadero, habrá quienes que te ofrezcan un bondadoso amor, pero muchas veces estará anegado de las necesidades que ese ser tiene para completarse, siempre habrá dos caras de la misma moneda.

Painani lo miró con fijeza y encontró en la voz de ese hombre que a veces cambiaba palabras dándole otro sentido a la oración, pero por alguna razón ella entendía su esfuerzo por hacerse comprender y en la intención de sus palabras completaba el contexto de lo que ella necesitaba reconocer.

Hora en ese instante se movió hacia atrás y retiró todas sus ropas y la miro desnudo de frente, ella quedo sorprendida no esperaba una reacción tal y se llevó las manos a la boca para tapar su asombro y un poco su risa ante el descabellado espectáculo cuando lo escuchó decir:

-Aquel que se presente ante ti desnudo, mostrará que no tiene más que su sinceridad y su arrojo y será lo único que tiene para darte. Ese soy yo, de frente como la cara de la luna pero ante la presencia total del Sol que cae en mi desnudo cuerpo y de esa forma no oculta absolutamente nada.

Por supuesto que acepto la honrosa invitación de acompañarte y ser presentado ante las dignidades de tu pueblo. Llegue al mundo desnudo, me presentó ante ti desnudo y me iré de igual forma así, cuando el rayo lo decida.

Armonía y cooperación está reservada para muy poca gente que se reúne para el trabajo o el ritual de algo en lo que cree, sí miras al horizonte lo verás con claridad: Mira a tu alrededor ahora mismo, no hay nadie somos los dos humanos solos en este selvático espacio. 

La felicidad no es complicada, no es total, no es para siempre, pero existe; sigue como hasta ahora tu intuición y deja que sea la antorcha que ilumine tus búsqueda, de la misma forma que descubrimos al escorpión, descubriremos mucho más en el futuro.

Entre los anhelos de riqueza, están los seres que se mueven por poder y ahora mismo ante el sol no veo en tí esa intención, eres noble y entregada a tu labor milenaria, un poder visionario te acompaña y seré testigo de sus consejos.

Ambos se tomaron de la mano y avanzaron con alegría por los espacios donde vibraba el poder del Sol, hasta que Painani se detuvo y señaló son su vara ceremonial el lugar exacto para iniciar su ritual mágico.

Ella permaneció agachada tocando con ambas manos la tierra e instó a su compañero Hora a hacer lo mismo cuando le dijo:

-Erandi es mi tutora y es la custodia del templo de la luna, ella me ha enviado salvándome de una muerte segura, ella supo de tu energía, yo le dije que alguien me seguía y yo no podía percibirlo, hay una relación entre tú y mi piedra milenaria esta que me fue obsequiada en tierras de un pueblo llamado Chichén Itzá donde habitan los observadores sabios del cielo. Ek Balam es el nombre de la persona que me  la obsequió, su nombre representaba a la Estrella del Jaguar:

Painani muestra a Hora la piedra del cielo

Recordemos este pasaje:

El observador del cielo de nombre Ek Balam le ofreció un pequeño obsequio para que lo recordará pese a la distancia, algo que ella conservaría con afecto. Estas fueron las palabras que le dijo el observador del cielo:

“ Todos los seres del planeta son observadores del cielo, cada estrella tiene un tiempo de vida y es maravillosamente diferente al tiempo de los humanos, recuerda que cada momento que vivas creando y soñando, una estrella velará por ti y querrá saber de tu inteligencia y osadía, tanto como tú de su energía e infinita presencia durante tu vida. Sea el trozo del cielo tu compañía y la presencia mínima de una estrella para acompañarte siempre”

Hora observó con atención y entendió que su llegada al foso del jaguar no fue una casualidad y que todo había sido dispuesto para su encuentro y se sintió alegre de que fuera de esa forma y lo manifestó a la mujer que cariñosamente llamaba Negrita, analizando la piedra que ella le mostró señaló:

-Las piedras que caen del cielo son elementos valiosos, nos ayudan a conectar con otras dimensiones y con aquello que proyectamos y de igual forma lo hacen con lo que nosotros sentimos por los demás. Esperemos el mensaje de tu custodia, ella debe saber de mi y yo de ella.

Ambos serenaron sus mentes y quedaron bajo el cobijo del Sol y su fuerza para recibir la magia que les conectaría con el mundo al que llegaron serenos y en busca de una fuerza que ya tenían y enviarían al universo.

Cuando llega alguien a tu vida y por muchas razones sabes que debe estarlo, habrá infinidad de señales que te lo dirán con claridad.

Notas de la autora:

Pueden checar el pasaje mencionado en el post completo aquí:

https://wordpress.com/post/lecturasdeary.com/3392

Composición fotográfica de la autora con filtro libre de PicsArt: “Painani muestra a Hora la piedra del cielo


“No olvides a quien se mueve dentro de tus pensamientos, observalo danzar y cantar frases que solo tu escuchas; hay que entregar símbolos al mundo, ese que conoces y aquel que aún no”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Una vez que Painani aceptó, Hora hincó su rodilla y beso ambas palmas de la mujer que le seguiría en sus nuevos retos, la noche caía y buscó la ayuda de una improvisada antorcha cuando dijo:

-Negrita, debo buscar un testigo de nuestro pacto, espera por favor…

Painani abrió los ojos muy abiertos y entornó las cejas, Hora sonrió y le dijo observándola con ternura:

-Me recuerdas la expresión de Duplo, un entrañable amigo, te hablaré de él más adelante.

Dicho ésto, moviéndose con agilidad observó en la penumbra que iluminaba su antorcha sí había alguien cerca, nada; como sabemos Hora es terco, obstinado y no deja que las cosas no sucedan si está en sus manos que se den como él las necesita, así que se dispuso a levantar varias piedras hasta que encontró lo que buscaba.

Se trataba de un hermoso y enorme escorpión que se movió molesto al ser sorprendido por la mirada atenta y escudriñadora de aquel hombre.

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Hora exclamó con júbilo:

“Sea el escorpión digno testigo de nuestro pacto bajo la tenue luz de la luna, nos regimos bajo su designio y propósito por lo que resta del ciclo lunar, hoy habitamos el cuarto día del trayecto, así sea”

Para el siguiente ciclo, (8 de octubre gregoriano, 1° Ofiuco para el reino de la Luna)  Hora se encontró con una serpiente, Hora la nombró como la dama de poder que abría un nuevo periodo, ha de corresponder a otros darle el nombre con el cual la conocemos ahora y desde luego lo sabrán en su momento.

Fue una labor de equipo fascinante, es la forma como cada símbolo y animal de poder le dió sentido a los ciclos de la luna. Painani por su parte creaba un ritual alterno bajo el poder inmenso del Sol.

Ambos sabían que llegaría el momento en que tendrían que dar cuentas a sus regentes, esos que les ofrecieron el más grandioso de los poderes y muy pronto sabremos por que la constelación de Leo fue fácilmente confundida por griegos, árabes  y romanos; siendo conocida en la antigua Grecia como Cor Leonis y en la astronomía árabe como Al Kalb al Asad. No por ello menos válidas, incluso ya hemos hablado en libros anteriores de su valor, recordemos a Amin y Sierpe (Sie).

Con ésto se explica que siendo el cielo absolutamente de todos, no todos lo percibimos desde la misma latitud y tampoco con la misma fuerza, hay sitios donde no hay leones, sino jaguares y solo les diré que la cabellera envuelta en llamas de un héroe de gran arrojo montado en un rayo es lo muchos vieron en realidad y lo interpretaron de acuerdo a sus propias creencias; pero no puedo adelantarme, no aún.

La pareja donde Painani, nombrada con cariño Negrita por el osado custodio del rayo llamado Hora, aún tienen 13 lunas por delante. 

Podrías tener delante la imagen de un ser mítico pero no lo sabe tu conciencia racional, quien se ha percatado es tu intuición bajo el amparo de los rayos de la luna.

Notas de la autora:

Escorpión negro ecuatoriano (Tityus asthenes) de árbol de la selva en el Amazonas ecuatoriano


“Cada una de tus habilidades será puesta a prueba, todo ha de moverse con rapidez en un terreno que desconoces. Te aconsejo andar con agilidad, fluye, no te detengas los resultados solamente surgen así, observa a tu alrededor”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Zila estaba convencido que su amistad y apego a Dayami se había convertido en su fuerza y aliento, cuando les notificó a sus amigos que al fin llegaba al río, él sabía que no se despedía y estaría cercana cuando él o el grupo la necesitara. Con fuerza la escucho decir dentro de su cabeza:

“¡Zila, amigos,  iluminados todos, que la intuición los acompañe siempre!”

En cada hazaña que ellos habían realizado, cada decisión fue programada y calculada en grupo, habían creado un equipo sólido y fortalecido por su enorme amistad. Cada uno de ellos había madurado de una forma que a ellos mismos les sorprendía, todo cuanto hacían y sentían era una proyección de esa luz que ya no se iba jamás de sus sentidos y pensamientos.

Por su parte Painani lejos de todo lo que ellos experimentaban intuyó por medio de Erandi que en cualquier momento esos hombres de estatura mayor a la de ellos y pelo en el pecho y la espalda, estarían en tierras de su terruño al que no volvería jamás y que añoraba con la resignación de quien sabe que para ciertos personajes de su tierra natal ella había muerto y era mejor dejarlos creer eso por el bien de todo el clan de iluminados.

Su tarea aún no concluía y en la tierra donde el Sol tenía una morada especial había mucho que hacer, asuntos de la magia que ella conocía a la perfección y que darían contexto a sus andanzas, a su balance y al de su pueblo y todo aquel que percibiera en el Sol la fuerza que es, ha sido y será.

Algo la movió a cambiar el rumbo y empezar a caminar con cautela en un terreno abrumadoramente hermoso de selva impenetrable, percibió el peligro y midió sus pasos, se embriagó de todos los recuerdos felices de la gente que consideraba e incluso veneraba al Sol y que le habían mostrado sus propios rituales, compartiendo con todos ellos su propio sentir acerca del Sol.

Painani reconocía que muchos momentos de su vida habían sido dolorosos  y entendió que todo aquello que la había dañado lo podía transformar en creaciones liberadoras; de pronto se dio cuenta que alguien cantaba en una forma que ella desconocía, en un idioma que no reconocía. Era la voz de un ser  humano, un hombre de voz grave y bien timbrada, pero en todo sitio que ella trato de verlo no le fue posible, así que siguió aquella voz hasta una fosa que estaba iluminada por el Sol y con cautela se asomó arrodillándose y agachando la cabeza, entonces Hora se dio cuenta que al fin había llegado el momento,  ella estaba ahí y exclamó:

-¡El Sol me ha permitido ser visto por usted, me alegro que su paso no haya llegado bajo la penumbra de la noche hasta este lugar!

Painani no entendió ninguna de las palabras pero se dio cuenta que eran dulces y cargadas de emotividad, entonces entendió que estaba sucediendo, recordó al chamán que le dijo que alguien la había capturado con el pensamiento.

Asomó con una enorme sonrisa mirando a un hombre parecido a los que venían o ya habían llegado del mar, con los ojos del color del cielo y de pronto sintió incertidumbre que alguno de ellos se hubiera perdido y estuviera en ese lugar por accidente, pero algo había en su intuición que le dijo que ese hombre no había llegado del mar, su recorrido era otro. 

Cuando él la observó exclamó:

-Negrita, por favor ayúdame a salir de este lugar. Ten cuidado era el destino de un jaguar pero no fue así.

Ella habló en náhuatl para que él comprendiera que no entendía absolutamente nada de lo que él decía, estirando la mano para que él hiciera algo, de igual forma le indicó a señas que la punta de la hamaca sería un buen recurso para ayudarlo a salir de su extraña prisión.

Una vez que el custodio del rayo estuvo libre de su confortable prisión donde pudo meditar e imaginar mágicas estructuras donde la vida fluía de forma especial agradeció con una reverencia y tocando su pecho indicó su nombre:

-Soy Hora por benefició de mi amigo loro, el custodio y protector del Rayo por fortuna del universo y nombrado hombre-grillo por los pobladores bari de la zona del río Catatumbo; pero usted me puede decir simplemente Hora.

Ante tan espectacular presentación las palabras que quedaron en la mente de Painani fue que podía nombrarlo Hora, así que respondió con otra reverencia para decir:

-Hora, tocando su pecho indicó,  Painani.

Hora que no se iba a quedar en eso extendió los brazos aol firmamento  y le solicitó a su custodio y protector que le diera la agilidad necesaria para hablar con la mujer a la que le haría una propuesta sorprendente, así que usando una vara le pidió a ella que escribiera letras de su idioma y les diera sonido a cada una de ellas y por su puesto antes de que cayera la noche ya podía entenderse con la mujer a la que había considerado un ángel, entonces con total seguridad de que era el momento para hacer su declaración, la miró con seriedad y decretó:

“Painani del templo de la luna y custodia de los honores solares, convertiré en experiencia un año de tu vida en 13”

Painani con una sonrisa contestó sorprendida:

-Si cada año tiene trece lunas, creo que serán las más divertidas y creativas que jamás tendré, yo acepto con agrado. Ella a quien conozco como Coyolxauhqui, nunca nos muestra el mismo rostro, pero siempre nos ha de mirar de frente, confiemos nuestra amistad a su reflejo.

Ambos con una grata sonrisa iniciarán un trayecto donde no había planes especiales, solo el deseo de compartir lo que eran.

Si la vida te pone ante la posibilidad de emprender una nueva relación con quien decida hacer lo que esté en sus manos para lograrlo, no lo pienses demasiado, la vida es hoy.

Notas de la autora:

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“Nadie puede saber la fuerza que conlleva la voz del silencio de alguien que ha muerto pero tú lo sabes perfectamente, has penetrado el mensaje enviado por aquel que tiene abiertos los sentidos para comprender que jamás hay verdadero silencio”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Absolutamente nadie de forma espontánea va a aparecer de la nada para convertirse en tu todo, tampoco de la nada se va a comprometer en tus sueños. Hay una idea clara cuando estás dispuesto a que algo suceda, hay que trabajar buscando alternativas para tus fines, alguien te va a lanzar al compromiso o te dejará solo.

Hay ofrecimientos afortunados toda travesía los necesita, no siempre aparecen, lo que sí suele suceder es que puedes identificar a los personajes que pueden incidir en ello, los hay analíticos y aquellos que toman decisiones basadas en lo que saben.

Todo ofrecimiento puede generar resultados inesperados, intempestivos, incluso  alocados de gente que no mide sus palabras o definitivamente encontrarás lo opuesto, gente tan cautelosa que se atemoriza ante el riesgo. No todos disfrutan de la cosecha de lo que han sembrado, la dejan dispuesta para los que vienen detrás, también están los que esperan ver resultados que a ellos les favorezcan.

Erandi sabía perfectamente esto cuando eligió a Dayami para surcar ese atrevido trayecto, donde mucho de lo que sucedería era desconocido para ambas. Ahora ella regresa de nuevo a su tierra con la clara esperanza de haber cumplido una tarea dolorosa y al mismo tiempo predictiva, no fue fácil entender lo que ella era en un mundo hecho para los vivos, tampoco reconocer lo que la impulsaba a seguir con esa energía y sin embargo lo hizo y estaba satisfecha de lograr vivir entre la vida y la muerte.

Observó la pequeña bifurcación que le mostraba el trayecto del mar hacia el río, es importante aclarar que observó, tal vez no sea la palabra, en realidad lo intuyó como todo o casi todo lo que logró palpar en la realidad circundante. Con un suspiro, si acaso se le pudiera llamar de esa forma, exclamó:

-No se lo que será de mi pueblo, entretenido en tradiciones y rituales, desconociendo lo que he percibido, ajeno al dolor y la muerte, pensando que siempre habrá una salida digna ante lo desconocido.

Me pregunto si en algún momento lograré encontrar a otro Anxaá para compartir momentos, tendría que ser alguien con mi determinación o terquedad para llegar hasta donde es difícil hacerlo…

Tal vez sea más fácil ser un espíritu que enfrentar a los vivos, por eso me alegro de haber encontrado a los ocho custodios de la luz, ellos no refutaron a nada de lo que les diga, van de frente sin temor a caerse, a equivocarse,  no los detiene una estructura a la que le daban veneración, saben que  las cosas se hacen o se dejan de hacer, no esperan ser glorificados por nadie, su intuición los guía y a ella se deben.

La propia historia podría olvidarlos, pero saben que su grupo, el que ha de continuar jamás lo hará, querrán etiquetarlos, algunos zalameros querrán ser complacientes con ellos, pero ellos saben que por nada cambiarán lo que ahora son.

Eso percibo, soy Dayami la deidad del río y no se si mis certezas serán tal como las he pensado, pero algo me dice que nunca hay certeza, solo un trayecto donde avanzas con lo que eres y alejas lo que ya no va contigo.

La más profunda soledad puede instarnos a encuentros diversos, al final lo que se queda a tu lado es lo que eres y sí ese algo es tu reflejo, bienvenido sea.

Notas de la autora:

Dibujo “Alegoría de Dayami” dibujo de la autora con filtro libre de PicsArt


“Estás atrapado la gente bajo tus circunstancias observa esos lugares de los que no puede escapar como la más grande desdicha, sin embargo te diré algo importante: Aprovecha cada instante y transforma tu prisión en el espacio creativo más fabuloso”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Hora, con la respiración acompasada, tuvo uno de los sueños más fabulosos jamás imaginados en aquel sitio perdido en la selva ecuatoriana; las paredes impenetrables de aquella fosa en sus sueños se tornaron transparentes, permitiendo ver las conexiones que hacen las raíces unas con otras y ese flujo de savia que con el paso de los días aumentaría debido al arribo de la luna llena.

Pensó en el ángel convertido en mujer, que corría hacia el corazón del Sol y divertido entre las raíces interconectadas de aquel hermoso y bucólico paraje de sus sueños se preguntó:

“¿Qué es lo que te ha hecho viajar tan lejos hasta este sitio en particular, cuál será tu idioma, cómo imaginas el futuro? Ah! tengo tanto que saber de ti, me entretengo pensando cómo sería ese momento de nuestro encuentro y mi corazón se acelera, en la distancia siento el tuyo, tus golpes acompasados y serenos son los de un ágil atleta que recorre el centro de estas tierras. ¡Sea el poder magnético del rayo quien te traiga a mi lado y no te lleve a ningún otro sitio donde no me halle, donde no me encuentres!”

En tierras nahuas, Javier pregunta al grupo cuánto tiempo les llevará llegar hasta el templo de la custodia de la Luna. Diego le responde que no es relevante cuanto, tampoco cuando, lo más importante es llegar.

Santiago por su parte, reparte gajos de naranja entre sus compañeros e interroga:

-¿Qué creen que nos diferencie de los misioneros? 

Patricio se apresura a responder:

-Ellos son enviados de la estructura que han venerado, las imágenes que nos transmitió Dayami no son para nada gente que tenga el poder real de cambiar la actitud de los otros, esos que son violentos, no harán la diferencia, han de colaborar viendo pecado donde no lo hay y verán hechizos donde jamás estuvieron.

Javier analiza:

-Me gustaría saber cómo llegaron ellos a esa vocación o apostolado, sí por herencia, pobreza, o algo más, sin embargo no veo en ningún momento algo similar en ellos a lo que nosotros experimentamos.

Zila responde meditativo:

-Es una buena reflexión, las tradiciones forman parte del todo eso, nosotros nos debemos a un afortunado accidente del destino, en caso de que el destino exista para lo que somos y no como ese que es una espada justiciera que determina y manifiesta a los que se apegan a esa idea.

Evaristo exclamó:

-Flotamos en un remolino atemporal y esa es la más dichosa de las vivencias.

No importa cuanto tiempo te lleve lograr el objetivo si en el trayecto logras asimilar con verdadera conciencia lo que es necesario para conseguir que cada herida provocada por la experiencia, consiga sanar a más de uno en el camino.

Notas de la autora.

Fotografía de archivo con filtro libre de PicsArt: “Raíces intercomunicadas”


“Cada época te dice hasta qué punto la comprensión del todo reside en el lenguaje empleado, las palabras descontextualizadas permiten encontrar lo que la luz revela para poder proyectarlo a un plano superior”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Entonces hoy es bueno hacer una reflexión a lo que ayer y hoy nos señala el mensajero, podemos lograr que cada personaje que se crea sea especial, en la historia solamente algunos de ellos son o fueron personas reales que se cruzaron con la persona que escribe esta historia. Llevarlos a un plano que no toca la realidad es esencial, hacerlos una versión única y fascinante, a los ojos de quien escribe y es dueña del teclado, de ese espacio creativo donde puede edificar o derribar estructuras.

En relación al segundo mensaje del mensajero que hoy da inicio al relato, su referencia sigue siendo al texto anterior, hubiera sido muy diferente que Erandi en lugar de decir:

Erandi respira profundo y señala:

-Le han anunciado que ha sido interceptada, pero ella no lo percibe, dicha entidad no se mueve en los espacios donde la resonancia es fácil de captar.

Hubiera dicho:

Erandi respira profundo y señala:

-Le han anunciado que se encuentra bajo un hechizo poderoso, que ella no percibe, dicha entidad no se mueve en los espacios que nosotros lo hacemos, su magia es diferente o difícil de entender para nuestras tradiciones.

Si Erandi admitiera que pertenece a un tiempo establecido por la historia que somos todos nosotros y no un ser que viaja de forma astral y que ha logrado penetrar en otros planos de conciencia, la dejamos en eso, pero eso no es lo que quiere la escritora, por tanto el lenguaje de  Erandi se puede permitir ciertas licencias.

El corredor de los 8 custodios de la luz

Una vez aclarado esto vamos a lo que hoy se presenta ante la mirada de la custodia del templo, han pasado varias lunas, son semanas en las que cada preparativo ha sido esencial los hombres y mujeres que forman parte del templo de Ometeotl han establecido un corredor en las grutas de Cacahuamilpa, el mejor espacio para proteger la identidad de los ocho custodios de la luz.

Por tanto Zila atento a las palabras de Dayami, pone al tanto a sus compañeros, ella por su parte, tomará la vertiente del Papaloapan su hogar y residencia como deidad del río por el tiempo que sea necesario, sin embargo no dejará de estar en contacto con todos ellos, por lo cual Zila advierte:

-Dayami ha hablado vendrán por nosotros la señal será un hombre como una vara ceremonial él estará al frente de otros y nos llevará por el corredor de unas enormes  grutas, para llegar a ellas tendremos que avanzar con cuidado y cruzar una zona montañosa.

Todos ellos entienden que no será fácil llegar y que sus cuerpos y modo de hablar podría delatarlos y caer bajo la lanza de algún grupo de lugareños, pero al fin respiran aire de una zona selvática y se preguntan por la serpiente alada de la que les habló Poseidón pero no la ven por ningún lado. Esperan con paciencia entre los matorrales y pueden comer frutos de algunos árboles cercanos, naranjas sobre todo.

Evaristo advierte:

-Debemos mantenernos alertas, mientras duermen unos de ustedes, otros deberán estar vigilantes, no dejemos que sea uno solo, si se duerme estamos perdidos, hagamos los turnos de 4 en 4, untémonos lodo para evitar los piquetes de los moscos, o cuando menos calmar la picazón.

Eso sucede en terreno mexicano, ahora alejémonos y veamos que acontece en las tierras que pisó Hora y su ruta con destino a la casa del Sol:

-Me pregunto que sucederá en los días por venir, si tendré la oportunidad de encontrarme con personas interesantes y si acaso mis presentimientos son tal como lo es sentido, ese ángel es una mujer ahora lo siento de esa forma y no de otra, es una fuerte y joven dama que busca algo en estos territorios y necesita acercarse aquí, por lo tanto, no me alejaré demasiado, debo verla, ni siquiera sé si podré entenderla, pero necesito que ella sepa que yo soy quien la ha capturado en mis pensamientos, pero no para dañarla, no para controlarla, algo debo aprender de ella y ahora lo sé con claridad, algo debo enseñarle, no dejaré que me eluda, no lo permitiré.

Ciertamente está por suceder algo, sobre todo a una persona tan distraída como Hora lo inesperado puede sorprenderte y no sería de otra forma, él  cayó sin remedio al tocar las hojas de palmas que cubrían el hueco de una fosa dispuesta como trampa para jaguares.

De lejos el felino que lo seguía dió un salto para evitar caer al mismo hueco que el distraído Hora y se fue corriendo; por primera vez en mucho tiempo sus aptitudes ágiles y disposición para enfrentar los peligros se vio obnubilada ante lo impredecible. Agradeció que esa trampa evitara que las garras de aquel animal poderoso terminaran con su vida; comprendió que algo no estaba bien y trató de aquietar su mente exclamando:

¡Rayo, se perfectamente que no puedo morir en manos de otro!

No hubo respuesta, Hora dispuso porciones pequeñas de la carne seca que llevaba y de los frutos que guardaba, encontró que las raíces que afloran entre las paredes de la fosa le servirían para colocar su hamaca y dispuesto a esperar mejores momentos se entregó a un sueño profundo y reparador, entendió que cuando no llegan a tí las ideas claras y precisas es mejor dejarse llevar, tranquilizar la mente y esperar que el brillo de la intuición aparezca cuando sea adecuado.

Cada situación tiene su magia, proyecta una resonancia diferente y si aprendes a ver señales en ella podrás recuperarte y continuar con lo que te has propuesto. 

Notas de la autora:

Dibujo del jaguar composición con filtro de PicsArt


“Llegará el día en que enamorado de su alma, lo convertirás en la imagen de tus sueños, un ser tan fascinante que en sí mismo no podrá reconocerse jamás; correrá el peligro de no poder reflejarse en espejo alguno y no ser con el paso del tiempo lo que fue para ti, pero la creación que construyas, será solo tuya, basada en tu forma única de haberlo vivido”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Cada camino recorrido tiene sus propios riesgos y afrontarlos es algo que vemos como una constante en cada uno de los personajes de esta historia; está por regresar de las tierras otomíes  Metztli, quien alegre convive con los lugareños de la bella Tenochtitlán que le ofrecen Tamales y bebidas de fruta; ella sabe que no debe hacer esperar a Erandi y dirige sus pasos al templo de la Luna, al verse ambas se abrazan con ternura:

-Sacerdotisa del templo de Ometeotl, agradezco su paciencia, ya estoy aquí con gratas noticias, la ceremonia cumplió su promesa con las leyes naturales y se ha de prolongar con júbilo, al menos se que eso esperamos cada uno de nosotros.

Erandi la observa y con preocupación advierte que habrá cambios rotundos, inesperados que cambiarán de forma drástica mucho de lo que ellos conocen, le anuncia que es bueno estar alertas.

Ambas mujeres se observan con detenimiento consternadas ante lo desconocido y Metztli pregunta:

-¿Acaso se trata de Painani?

Erandi respira profundo y señala:

-Le han anunciado que ha sido interceptada, pero ella no lo percibe, dicha entidad no se mueve en los espacios donde la resonancia nuestra es fácil de captar.

-¿Está en peligro?

-No lo sé, tardaremos en saberlo. El mundo es en apariencia un sitio que puedo recorrer, al que puedo mirar con mi sensibilidad, cada viaje astral me muestra lo que puedo percibir y me oculta lo que me está negado o oculto, de no ser por la intervención de un tercero en todo ésto, jamás nos hubiéramos enterado.

Algo es cierto Metztli, debemos ser previsoras, hemos acumulado saberes y riquezas, pero todo triunfo es volátil, la fortuna va y viene, habrá quien te ofrezca lo que no necesitas y podrás negarte sin grandes dificultades, eso lo sabe Painani y no por falta de interés, sino porque sería fatuo caer en ciertos sitios y quedarse en ellos por tiempo prolongado.

Como visionarias no temo que ella responda de la forma para la cual fue educada,  todo avance está comprometido para hacer que las cosas sucedan, en ese sitio está nuestra mente lógica, me parece que esa fuerza que la ha interceptado lo es también.

Ella sabe perfectamente igual que todos nosotros que debemos nutrir las conexiones que tenemos, las que nacen de nuestra raíz fundamental, con ellas fortalecemos lazos con el futuro y cada suceso integra y unifica, en base a eso confío que esa fuerza que la ha captado desde la distancia, espero que lo haya hecho con ese fin.

Es un misterio no saber que se avecina para todos nosotros y al mismo tiempo tener la certidumbre que Dayami dejó en visiones para nosotros, no estabas presente ese día, pero ninguna de esas imágenes han de doblegar nuestra labor como custodias de la luz.

Metztli la toma por los hombros y clama:

-Dime por favor qué fue lo que les entregó Dayami, quiero saber.

Antes de saber todo eso quiero que sepas que 8 hombres están custodiados por la luz, avanzan con ayuda de deidades que Dayami convenció, se ha convertido en una hábil embajadora, en una digna representante de su cargo, ha reconocido el valor de saber vivir en medio de la muerte y avanzar sin claudicar; ellos son aliados, entre ellos está el hombre que dobló mi vara ceremonial.

Dicho ésto la plática entre ellas se extendió para darle a conocer las visiones de Dayami, de las cuales nosotros ya tenemos conocimiento. Recuerden a Metztli, ella tendrá un papel relevante como cada uno de los custodios del templo de la Luna.

La matriarca Erandi no dejará de ser la protectora de la historia, amará profundamente los espacios propios, donde puede ser creativa, generando seguridad en los grupos a los que entregará su vida bajo el designio de las 13 lunas anuales.

Cuando has nacido para servir a la luz, la vida puede ser lo que sea, pero tú harás lo necesario para que se convierta en lo que necesitas.

Notas de la autora:

Composición fotográfica de la autora con filtro libre de PicsArt: “Metztli es recibida con júbilo por Erandi”


“Somos el mundo que vivimos, anhelamos aquel que construimos, dentro de sus estructuras están los valores más altos que nunca nos ponemos a meditar si serán o no alcanzables, simplemente los perseguimos”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

¿De qué forma respondemos a los pobladores que  recientemente nos dieron cobijo y apreciaron lo que somos?

Esta pregunta se convirtió en el pensamiento que dos seres que no se conocían físicamente pero ambos la formularon en diferentes posiciones geográficas la misma pregunta, qué había entre ellos para que hubiera razones de peso al preguntarse esa y no otra pregunta.

Bien veamos, Painani deja Costa Rica y se dirige a su siguiente posición, en el camino presiente que algo la quita el sueño, que algo o  alguien la intuye y no entiende la razón, construye en su mente las palabras y voces de los pobladores con los cuales compartió sus ideas, todos ellos muy atentos a tratar de entenderse con su modo de expresarse y concebir el mundo desde su visión nahua.

Recordemos este pasaje:

Sí Painani aceptaba el ofrecimiento en lengua chorotega de una bebida de licor de nance en una vasija ceremonial de barro y respondía con las mismas palabras con que le fue ofrendada, aún desconociendo el pleno significado de éstas, de inmediato sería aceptada en el grupo como una invitada de confianza.

Entonces  ella recordó ese momento y se percató que muchos de los pobladores la consideraron una más entre ellos, alguien que no rechazó algo que desconocía, simplemente lo aceptó con plena confianza, ella medio entre ellos con un paso que no daba cabida a la desconfianza y con ello  ganó la simpatía de muchos, en especial del Chamán que le advirtió:

Usted posee la piedra de un ritual tan antiguo como el mundo en su formación y en ella reside el magnetismo de respuestas de otros mundos que han de llegar a su intuición, no deje que las emociones la contaminen, la inteligencia que tiene el cuerpo acumula lo que somos incluso antes de nacer, pero hay un salto al vacío que no se toma el tiempo para ningún razonamiento; ponga atención en el camino alguien ha rodeado su aura, su anxxá,(alma) así es como usted le dice y en ese espacio tan íntimo alguien quiere entrar, sea cauta, sea hábil y descúbralo. 

Al momento que Painani recordó esas palabras de su cinto extrajo la piedra que le fue obsequiada por los mayas y la colocó en su pecho, exclamando:

“El día que no haya poder humano que te haga desistir, ese día sabrás de lo que eres capaz por amor

Nosotros sabemos de quién se trata, por supuesto analicen con detenimiento, es él  el hombre que la ha presentido a través de su camino y la ha imaginado como un ángel con los pies alados.

Esto no queda aquí, al colocar bajo el pulso de su corazón Painani la piedra magnetizada despertó fuerzas de un poder que ya estaba creado, pero hasta ahora se convertía en algo evidente para ella igualmente, esas noches de agitación mental de pérdida de sueño, no obedecían a circunstancia externa sino al claro y evidente momento que estaba viviendo y que le acercaba a una posición coincidente, única y especial.

Hora por su parte sintió que no era su corazón el que palpitaba, no era él, alguien más estaba en ese lugar donde era posible abrir un portal mágico e íntimo, se dejó caer de golpe encendido por algo nunca antes había experimentado y recuperando el aliento se acercó a un árbol, él sabía que ellos podían hacer las veces de mensajeros a través de sus ramas y tocándolo con especial ternura susurro lo siguiente:

“Tocar el alma

desde el viento…

sentir su latir

muy adentro.

Clamar al amor

más anhelado”

Ninguno de los dos sabía que sucedería, pero Painani entendió que era certero lo que el chamán le dijo, que no era de otro forma y solo de esa, ella estaba acercándose al hombre que había rodeado su alma y la mantenía unida a la suya desde hacía un tiempo, ella no supo desde cuando, simplemente lo entendió.

Sí has sentido que esa persona es para tí y que aún con todo en contra será de esa forma, créelo es cierto, es real.

Notas de la autora:

Composición propia “El Mensaje enviado por el árbol”


“Cuando el pensamiento mágico te dice lo que es verdad y se instala en tu mente una realidad alterna que no era fácil concebir, el mundo se vuelve algo distinto, se abren puertas a una nueva voz, más fuerte y funcional”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El cielo mostró una señal majestuosa aquella mañana en el mar profundo y vasto que  rodeaba a los ocho navegantes, nadie quedó indiferente se dieron cuenta de forma inmediata que la luna nueva marcaba los linderos entre las deidades que abarcaban el amplio territorio marítimo y todos temblaron sobrecogidos por un entusiasmo fascinante.

El pez en el cielo

Al caer la tarde una pared impresionante formada por agua los rodeó, una especie de muro infranqueable que se apoderó de su débil barcaza y les hizo comprender el poder majestuoso de Poseidón; era imposible percibir el horizonte encerrados por los cuatro puntos cardinales en aquella pared acuosa por donde se lograba percibir la imagen de algunos peces nadando dentro de ella.

Zila solicitó a Jacobo que hiciera sonar la caracola antes que la pared de agua cayera de golpe y los hundiera sin remedio y advirtió:

-Dayami le ha mencionado nuestro proyecto, nuestra necesidad de llegar vivos hasta el otro lado del ancho y vasto mar, solamente necesitan que afirmes que eres el poseedor de la caracola ceremonial, de otra forma no podremos salir de estas majestuosas paredes de agua.

Jacobo con fuerza llenó sus pulmones de aire y colocó la caracola en sus labios, ese instrumento que no había sido tocado por humano alguno dejó sentir su fuerza con un tono poderoso y grave que incluso impresionó a sus compañeros.

Las paredes de agua descendieron gradualmente y con suavidad sin siquiera mover la barcaza de los ocho custodios de la luz y una voz se escuchó en las cabeza de cada uno de ellos:

El verdadero aspecto de Poseidón

“Μπορώ να μετακινήσω εδάφη και θάλασσες, μπορώ να κάνω τα νησιά να προκύψουν από το πουθενά, αλλά εσείς, πέρα ​​από το ότι είστε εκπρόσωποι της δύναμής μου, είστε το φως κάτι που δεν πρέπει να σταματήσει καμία θεότητα και είναι η δύναμη του ενός ανθρώπου πριν από τον άλλο να μεγαλώνουν το δίκτυο της σκέψης.”

(Puedo mover tierras y mares, puedo hacer surgir islas de la nada, pero ustedes más allá de ser voceros de mi fuerza son la luz de algo que no se ha de detener por deidad alguna y que es el poder de un humano ante otro para hacer crecer la red del pensamiento.)

La magia les permitió entender a cada uno las palabras en griego de aquella poderosa voz y fue Jacobo el poseedor de la caracola quien habló:

-Poderosa deidad de los mares nos gustaría preguntarte si en verdad pides a los hombres sacrificios de caballos para que sea apaciguada  tu fuerza.

Poseidón se hizo presente, permitiendo que las aguas que rodeaban a la barcaza fueran sutilmente transparentes, hasta  percibir bajo la superficie la presencia de un hermoso caballito de mar que al mover las corrientes marinas a su paso formaba pequeños tridentes con el agua.

-¿De qué me serviría en el mar un caballo de tierra, cuando yo mismo soy un caballo que vive en el mar? Ten cuidado, nada es más fuerte que la verdad, ella es transparente y muchos hombres prefieren las sombras y el engaño para ganar adeptos.

Soy del mar y mi forma es esta y no otra, ahora lo saben. Les pido que lo den a concoer a los que valoren la verdad y la respeten, Dayami ahora sabe que no cobro mis favores, eso es cosa de hombres, algunos actuan bajo la luz de la justicia y otros del engaño.

Su paso por el vasto mar tiene la protección de mis aliados veo en el rostro de cada uno de ustedes que no claudicarán y eso me da fuerza para acompañarlos hasta las aguas de la serpiente alada, son bienvenidos custodios de la luz.

Dicho ésto los mares recuperaron su habitual color azul profundo y cada uno de los hombres se miró con una amplia sonrisa, en la cabeza de Zila, Dayami le habló:

-Ahora sabemos una verdad que ha sido iluminada bajo las señales de la magia que somos, ¡Sigamos adelante!

Zila lo hizo saber a sus amigos y todos agradecieron el paso libre que les ofreció  Poseidón quién se alejo hacia las profundidades de ese maravilloso espacio marino.

Cuando comprendes el poder que eres frente a la energía que te reconoce como igual, tu vida cambia de forma profunda y fascinante.

Notas de la autora:

 Edición fotográfica de la autora de una fotografía de Dmitry Andryushchenko tomada en el lago Baikal de Siberia en Rusia. “El pez en el cielo”

Composición fotográfica de “La verdadera imagen de Poseidón” con filtro PicsArt