“Nunca te angusties por lo que no has vivido, lo único que debes evitar es dejar de ser parte de la vida, hay por ahí muchos que se olvidaron de esto y solamente son sobrevivientes”
El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Ahora hay calma y todo es paz entre los ocho amigos que esperan la comitiva de la sacerdotisa del templo de la luna para marcharse de las grutas de Cacahuamilpa, no están impacientes sus días son sosegados y sin grandes altibajos.

Sin embargo, uno de los hombres del grupo es percibido por los otros con nerviosismo y la charla de esa tarde del círculo de los iluminados tendrá que abordar un tema especial; sus reuniones se desarrollan bajo la tenue luz que llega hasta ellos o simplemente la invocan en medio de la total oscuridad.

Evaristo insta a Javier a comentar con todos los demás lo que le está sucediendo, para ellos es evidente que algo le angustia y es de esa forma que Javier suspira y admite su consternación:

-Estoy inquieto amigos, he probado la dulzura de un sentimiento y en verdad no se si ella se arrepentirá al verme y tampoco si ella me verá o solo fue un espíritu que compartió conmigo aquella noche de la ofrenda.

Zila aseguró a todos que no eran seres sin esencia física, sino iluminadas que de algún modo estarían en contacto con los discípulos del templo de Erandi y le pidió que no temiera, pero Javier continúo con su preocupación llevándose ambas manos al rostro y con gran inquietud sollozó como si fuera un adolescente, al momento que exclamó:

-Yo no tengo edad para que una dama vea mi fortaleza, energía, una vida en común de larga duración…

Sus amigos al verlo en ese estado de desesperación se quedaron sorprendidos y comprendieron que los sentimientos de una ser humano son en ocasiones lo único que puede conservar como un tesoro para resguardar todo lo que lo rodea.

No podemos reconocer a Metztli como el sujeto de su angustia, podría seguramente tratarse de otra persona, lo que sí podemos entender con claridad es que lo que algunos seres aprenden del amor los marca, proyectándose en todo lo que no lograron preservar en su pasado. 

Hay un regalo para Javier que él aún no conoce y de esa forma dejará de pensar que hay últimas oportunidades en la vida, será de los primeros ascendidos del grupo y con ello su visión de aquello que termina tendrá otra perspectiva, pero él aún no lo sabe y no lo sabrá por un buen tiempo, así que sigamos con el comentario muy atinado por cierto que le hace Evaristo:

-Estamos en un nuevo mundo, con nuevos aprendizajes, la vida nos ha dado la oportunidad de dejar atrás lo que nos dañó, nuestro viaje al Mictlán fue de lo más enriquecedor para cada uno de nosotros, así que Javier, por favor olvídate de lo que fue y vive intensamente lo que te ofrece la vida, sí acaso esa joven fue capaz de elegirte por lo que eres, ella vio tu alma, no vio al hombre con problemas de dolor de rodilla, vio al espíritu de un ser iluminado.

Diego que todos lo reconocían como un hombre con el talento de la intuición más robusta del grupo se animó a decir:

-Javier en el pasado fuimos elegidos por mujeres que veían si teníamos dientes fuertes, o teníamos tierras y caballos, tal vez  se fijaron en detalles como  a quien le  vendíamos el ganado y si lo hacíamos  a buen precio, cuando perdimos todo eso, no vieron a nadie, necesitaban proveedores. No lograron ver lo que en realidad éramos porque dejaron de ver lo que necesitaban de nosotros.

Ahora somos parte de un grupo que ve con esperanza lo que estamos construyendo y vamos a ser parte de ese mundo donde la magia es una de las mejores razones para generar unidad y apegos.

Por último Javier los miró con su rostro iluminado asegurando:

-Cierto amigos míos, no debo dejar que el pasado me envuelva en sus trampas, hemos nacido a una nueva luz y ella será nuestro escudo y nos ha de mostrar el camino. Nada nos ha de faltar si miramos al mismo sitio cada uno de nosotros, nuestra meta es común y nos lo ha demostrado Dayami y la sacerdotisa del templo de la Luna.
Todos sonrieron alegres y extendieron sus manos hacia la fogata que invocaron aquel día con la pasión de quien entiende cómo mirar un futuro esperanzador.

La vida es un hermoso camino que no se limita a lo eres físicamente, cada paso te alienta a fortalecer lo que llamas espíritu, llámalo alma o esencia interna, llámalo como quieras, pero es en esa sustancia que lograrás trascender.

Notas de la autora:

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“A veces nos contamos la historia más alegre, precisamente cuando ya nadie puede llegar a echarla a perder”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

No todos somos capaces de cambiar nuestras historias, a veces los monstruos regresan y se colocan en tus sueños para estorbar y opacar el proceso, entonces hay dos caminos reconocerlos y dejarlos donde no puedan volver a hacerte daño…

Painani escuchaba con atención a Hora cuando explicaba todo esto, de pronto le puso la mano en los labios para silenciarlo y preguntar:

-Hora, no siempre son monstruos, en muchas ocasiones son entidades fascinantes que dejan una estela brillante en tu vida, te dan enseñanzas y te ayudan a disfrutar el trayecto de la vida. ¿Crees que existen entidades brillantes envueltas en velos que se confunden con monstruos?

Hora reflexivo contestó con seriedad:

-La vida es diversa, no todos viven lo mismo, ni son capaces de entender que debajo de un velo puede existir otra entidad. Entonces se aíslan y pueden dañar algo que pudo ser apreciado en sus vidas, también pueden orientar al monstruo a otro camino y quedar libres, no lo sabemos.

Algo es importante hablando de los sembradores de ideas, somos eso y en el mundo nos dirigimos a los demás de esa forma, con el propósito de cambiar sus sentimientos hacia algo.

Recuerdo perfectamente que en el momento que un grupo de humanos me señaló como profeta en ese preciso instante entendí que mi vida iluminada por el Rayo serviría a una causa mucho mayor que yo y ahora tengo a alguien a quien comunicárselo y me siento feliz por ello.

Painani se quedó meditativa y con cierta preocupación, de nuevo preguntó:

-Amado, ¿Puedes asegurar que todas las historias son semillas?

Con una franca sonrisa Hora admitió:

-Por supuesto que puedo hacerlo, lo que no puedo asegurar es que todas caigan en tierra fértil, mucho menos que éstas semillas al alimentar a un grupo, todos entiendan de  igual forma  el significado de sus frutos.

Pero te voy a platicar algo mágico que me sucedió en la trampa del jaguar, tuve un sueño que me permitía ver la tierra como que fuera algo transparente, como si en lugar de un pozo hecho en la tierra fuera una sitio en el fondo de una laguna, lo que yo pude observar con claridad fueron las raíces de los árboles, se daban apoyo para mover la savia, algunos más fuertes que otros y algunos agrupados, comprendiendo que solo entre mangles podían sobrevivir, pude ver algunos cedros rojos haciendo lo mismo y si te das cuenta todos ellos fueron semillas.

Lo que te quiero decir es que el grupo de iluminados encontrará la forma de permanecer unidos y de conectar con los que fortalezcan su savia y los otros grupos que son gregarios harán lo propio y eso no se puede evitar, por ejemplo el mangle arrastra mucha agua a la savia, eso no es bueno para todos, pero a ellos los fortalece.

No temas amada mía, hay historias que sabrán conectar con quienes las merecen y no podrán los monstruos y tampoco los depredadores aniquilarlas, si logro que prevalezca mi espiritu de profeta se quedará por mucho tiempo alimentando el espíritu de los tiempos, hoy aprendo de tí y tú de mi, lo que construiremos se finca en las pocas certezas con las cuales avanzamos, sí acaso la raíz penetra de forma profunda en la tierra que habitamos, ella se encargará del resto.

Painani sonriente exclamó:

-Cada árbol es un mensajero que ilumina el camino del que sabe reconocerlo… Ambos se besaron con apasionada alegría para disfrutar de ese regalo que los mantenía unidos.

Con el tiempo ambos serán un símbolo, la vida cambia constantemente pero las raices  de los árboles son milenarias y en ellas debemos confiar.

Notas de la autora:

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“Despojate de todo atuendo, tus heridas serán tu insignia; has de recordar  en tu cuerpo el sitio donde fuiste marcado al nacer o por el arma del enemigo, incluso aquellas heridas que te infringiste por ignorancia. De esta forma la luz ha de mostrarte tu símbolo personal, ese que será tu escudo de poder”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Dayami entre todos ellos no se consideraba en absoluto como una autoridad  de alto rango, sino por el contrario un ser que había aprendido de sus heridas a sanar y ayudar a otros, tampoco era alguien de quien se esperara escuchar aquello que ellos deseaban, posiblemente lo que ella deseaba era ser vista como un guía, solamente eso.

Así que llegado el momento les solicitó a cada uno de ellos que se despojaran  de sus ropas antes de tomarse de las manos y formar el círculo de los iluminados.

El primero en oponerse fue Patricio, se negó de forma rotunda a ser visto por una doncella y analizado en sus dimensiones poco dotadas por sus compañeros, a lo cual Dayami contestó:

-Por tu carácter tus compañeros te conocen, por mi percepción yo te conozco por dentro y por fuera, aun sin tener ojos humanos para verte y el ritual lo pide la luz de quien soy emisora en este momento.

Al escuchar estas palabras los otros si acaso tenían alguna objeción de inmediato la hicieron a un lado, en silencio se despojaron de sus ropas para iniciar con el siguiente trayecto y descender hacia el 6 nivel del Mictlán.

Volvió a hablarles Dayami:

“Pongan en su mente la herida y recuerden cómo fue creada, la luz debe reconocerla y sólo así será transformada. El orden lo elige la luz, ella les entregará su insignia, cuando necesiten protección invoquen cada uno de ustedes  su símbolo, ese que será su escudo”

Algunos podrán atraer al símbolo de otros, será un nudo empático indivisible, pero lo sabremos en el trayecto.

¡Ahora concéntrese!

En medio de aquella formación calcárea de las grutas de Cacahuamilpa, apareció en el centro del círculo que habían formado los ocho hombres una luz blanca apenas perceptible que fue aumentando en tamaño y brillo conforme cada uno de ellos recordaba sus propias heridas.

Zila desde luego lo primero que recordó fue la enorme herida en el costado que casi le cuesta la vida cuando se defendió de un lancero solo con las manos en aquella embarcación.

Diego recordó aquella pesca siendo aún joven cuando el anzuelo fue a parar a su propio cuerpo y el pez escapó.

Evaristo, tenía una enorme herida en la pierna, una herida de flecha cuando trataba de huir de un poblado en guerra.

Javier siempre se había sentido menos por la piel dañada a causa de la varicela, una marca imposible de ocultar de su rostro.

Patricio en el antebrazo tenía una profunda herida que se hizo en un pleito por dinero en una taberna.

Santiago aparentemente no tenía heridas visibles, pero la más profunda estaba en su corazón, él había creado un escudo de desconfianza que había fortalecido ante los desengaños de amor y las traiciones que vivió.

Timoteo el rasguño de una flecha que pasó rozando sus espaldas en batalla.

Jacobo sufrió una caída violenta que le había dejado una marca en la rodilla  y un poco de cojera que se acentuaba cuando había humedad o frío.

Al reunir todas las heridas sucedió algo sorprendente

Tal como lo advirtió Dayami algunos de ellos podrían vincular su símbolo al de otros por empatía, pero jamás imaginaron que todos y cada uno de ellos formarían un escudo de poder, la sincronicidad de sus ideales, la empatía que sentían el uno por el otro era única y diferente a todo lo que hubieran podido imaginar.

Al momento que vieron en medio de su círculo de iluminados que la luz reunió cada una de sus heridas en una especie de sigilo portentoso, sintieron que su compañerismo y hermandad estaba reflejada en ese símbolo, juntos proyectaron su unidad al mundo de esta y no de otra forma.

Dayami exclamó con energía:

“Cuando logras compenetrar en la amistad de un grupo tus valores y esencia  y tu desnudez va más allá del cuerpo, verás tu alma ante el otro en plena y rotunda sinceridad. Los destellos rojos son mi sangre, soy ahora una con ustedes”

El sello de poder ha decretado una insignia inquebrantable

Los ocho hombres y Dayami descubrieron ese día que todo lo que los había dañado, ahora formaba parte de una transformación esperanzadora, y sonrieron alegres, desnudos y fortalecidos con el llamado de la luz.

Cuando en la vida te deprimas por que sientes que lo que has hecho te ha perjudicado y no puedes saltar de ese sentimiento, analiza cuánto de todo lo que has vivido te ha dejado una clara y fortalecida enseñanza.

Notas de la autora:

Dibujos propios con filtro libre de PicsArt


“La vida siempre te mostrará alternativas, las puedes elegir al azar o equilibrar sus opciones colocando el pensamiento en cada acción”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Bajar al quinto nivel del inframundo azteca no sería nada fácil, ellos, los iluminados, tendrían que reconocer las opciones que en las vida se les presentaron y que tuvieron que aceptar por necesidad y aquellas que tuvieron que olvidar pese a no desearlo.

La primera en dolerse de todo esto fue Dayami, elegida para ser parte de los sacrificios en las festividades del ciclo calendárico que al cumplir sus 52 años tendría que ser parte de las ofrendas vivas al Sol y aceptar su destino entonando música con una flauta ceremonial su rostro se llenó de alegría al momento que escucho a Erandi decirle:

Recordemos el pasaje como fue relatado:

La flauta ceremonial de las doncellas previa al sacrificio

Al llegar su turno a Dayami, que en lengua náhuatl significa Diosa del Río, las palabras de la sacerdotisa del templo de Ometeotl cambian y el discurso le abre una posibilidad por aquello que comprende vibra en el pensamiento de aquella doncella:

“El universo te ha dotado de magia, sea tu sangre el cauce del río que crece en las semillas de los campos y la fortaleza de los pensamientos”

Pocas veces encontramos en nuestro nombre la posibilidad de ser uno con él y entenderlo como parte de un camino, no todos lo conciben de esa manera y no es para todos que suceda, pero de ser el caso y tener cerca a quien lo reconozca, habremos logrado abrir el portal que era necesario. La sangre de Dayami cumpliría un objetivo más allá de su propia muerte.

Con el paso del tiempo Dayami comprende perfectamente cual es la razón por la que la luz para ella lo cambió todo y bajo la luna de la cosecha ella comprendió en el momento que vivían al lado de los ocho iluminados que el trayecto recorrido estaba dando frutos.

Entonces se dirige de nuevo a Zila para iniciar el descenso al quinto nivel del Mictlán con estas palabras:

– Unamos de nuevo las manos en el círculo ceremonial, Zila, compañeros todos, hoy celebramos un logro importante celebramos los actos de cada uno de nosotros como protectores y difusores de la luz; lo que dejamos de ser nos ha dotado de dos caminos, en uno gobierna la razón y en el otro las grandes pasiones que nos mueven a seguir adelante.

El espejo humeante de Tezcatlipoca nos hace reconocer que dentro de lo que somos está presente la muerte que seremos, para renacer en los que aprendieron de nosotros lo que es importante preservar.

¡Ahora observen lo que fueron!

En esta ocasión ninguno de ellos vio imágenes por separado, todos vieron la misma aparición al centro del círculo:

Un jinete con una antorcha en la mano prende fuego al círculo ceremonial y hace saltar al caballo que se aleja en la penumbra

Dayami continúa hablando:

“Si acaso tenían metas que cumplir, gente a la cual obedecer y honrar, tareas que acatar, riqueza por obtener, reconocimiento por recibir… Todo dejó de ser”

Volvieron a ver a Tezcatlipoca y esta ocasión su rostro de guerrero bajo la piel del jaguar se convierte poco a poco ante la mirada atónita de los ocho iluminados en una calavera.

Dayami prosigue:

“Han muerto a la vida material igual que yo, cada pasión es vista bajo la luz de la magia, todas las razones que su mente les muestra obedecen a un mismo objetivo, hoy todos vimos lo mismo, hemos sintonizado los sentidos, avanzamos en el entender que la magia es nuestra fortaleza”

En la vida habrá muchos grupos y muchos amigos, pero aquellos que se convierten en tus aliados, han de ser los que se nutren de una misma fuente de poder, giran en torno a ella y la convierten en su razón de ser.

Notas de la autora:

Composición fotográfica de una flauta ceremonial azteca con filtro libre de PicsArt

A partir de este post y los tres siguiente pueden entender lo que relata Erandi en la Flauta quebrada de la doncella: https://lecturasdeary.com/2021/06/15/la-flauta-quebrada-de-la-doncella/


“Todo lo que has construido vibra en tus recuerdos, ¡Ahora invócalos, busca aquellos elementos renovables, todos los que puedan transformarse, en el cuarto día descendiendo hacia el profundo y oscuro Mictlán, hay un elemento que se convertirá en tu fuerza, reconocelo!

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Dayami les dirigió las siguientes palabras: 

“En la vida hemos creado caminos para que los otros puedan transitarlos, son lugares heredados al futuro, veredas con diferentes cosechas y variadas construcciones, nadie se va del mundo de los vivos sin dejar una enseñanza, alguna señal que lo represente.

Ustedes han elegido aquello con lo cual se han de servir para andar el trayecto que la luz reclama y con lo cual han de retribuir al mundo. Han sido dotados con un nombramiento y deben honrarlo.”

Estas fueron las palabras con las cuales iniciaron el camino hacia un nivel más profundo de sus propios infiernos, al encuentro con su interior, ese lugar del que no quieren saber nada porque ha dejado de estar y desconocen de qué forma hacerlo retornar.

Pero cada uno de ellos había heredado un poder único y es a partir de ahí que sus dotes y habilidades se habían potenciado es lo que Dayami vio en ellos, su cercanía con Zila era más profunda por lo cual exclamó:

-Zila, observa quien te tiende la mano, quien te entrega paz haz aparecer en tu mente a Valis y dinos a todos tus sentimientos hacia ese ser poderoso.

Zila, apretó con más fuerza las manos de sus compañeros y señaló con entusiasmo:

-Valis es mi historia, todo lo que soy y lo que he sido, es la madre de mi tradición y la custodia de mis anhelos más profundos.

Con cada palabra al centro del círculo se observó una formación enorme, que poco a poco se fue convirtiendo en una figura definida y poderosa, el cuerpo de una ballena, de esa forma cada uno de sus compañeros comprendieron el significado de Valis y supieron que era lo que habrían de invocar.

Sin detenerse el siguiente fue Patricio llenando sus pulmones de aire se dio fuerza para invocar un fascinante bosque, el cual describió de la siguiente forma:

-Los árboles de la comarca donde fui más feliz, susurrando en mis sentidos, fueron mi escondite, mi alegría y libertad, la casa de los seres alados que cantaban para mí y me ayudaban a soñar, los árboles que me inspiraron a construir una barcaza que se convirtió en el Rayo de Esperanza; ante los ojos de los iluminados al centro se fue formando un hermoso bosque.

Javier de quien todos sabemos sería uno de los primeros ascendidos del grupo, recordó su gusto por dibujar sobre la arena cuando era pequeño y la forma como macerar las hojas de las flores para hacer tintes, fue un recuerdo que había olvidado y que con alegría recordó, igualmente ante sus compañeros apareció algo que se relacionaba con ese momento cuando él exclamó:

-Cada elemento de la vida natural tiene una fuerza para mi, debo dejarlo en mi mente o convertirlo en un símbolo para recordar a alguien, con gran emoción evocó el día que su madre le entregó un trébol y le dijo: “Mira de lo que es capaz la naturaleza, tu eres la naturaleza, no lo olvides”

El trébol se fue desvaneciendo ante la mirada de todos los iluminados al momento que Evaristo tomó el turno para dirigirse a todos los demás diciendo:

-No hay misterios en los poderes de los frutos y las plantas, lo que comemos nos sana o nos mata o enferma yo puedo tocar su fuerza, de alguna forma sé que son medicina que me habla, que puede utilizarse para hacer el bien.

Entonces aparecieron ante los ojos de todos ellos al centro del círculo los árboles de guayaba que los habían ayudado en su camino hacia la luz.

Jacobo reconoció que lo que más lo animaba era poder convocar a los demás, hacerlos participar de los asuntos que él consideraba su fuerza de trabajo, de equipo y señaló:

-Me gusta hacer el llamado y he sido afortunado de que Bormanicus me obsequiara una fascinante caracola, con ella logré conocer al igual que todos al amigable Poseidón. Todos sonrieron al ver al frente del círculo mágico la presencia de la caracola ceremonial. 

Enseguida Timoteo a quien reconocemos como el conciliador del grupo despejó su voz para invocar lo que él consideraba su propia cosecha aquello que lo había alimentado para crecer:

-Yo supe que nada era como yo lo pensaba, la vida me mostró un rostro que no  me merecía pero eso me enseñó a ver que los grupos que siempre se pelean lo hacen porque se sienten más fuertes los unos que los otros.

En la imagen que ellos observaron estaba un niño que había compartido su pan con otros tres que lo habían mirado con hambre y Dayami recordó ante todos lo que le había dicho cuando lo conoció:

-Timoteo recuerda que tu amor por la vida es tu fuerza.

Su turno llegó para Diego, que era reconocido por todos como el más intuitivo y tenía una cualidad como pescador recordando que se convertiría en un pescador de almas y de peces.

En medio del circulo que habían formado los 8 compañeros vieron aparecer dos peces uno nadaba hacia la derecha y otro hacia la izquierda, poco a poco se fue desvaneciendo.

Cuando le tocó su turno a Santiago, el recordó el momento en que no pensó en otra cosa que salvar a Zila y se lanzó al mar deseperadamente hasta encontrarlo y desmayado lo subió con gran esfuerzo a la superficie. Algo vio en él que lo impulsó a hacerlo, pero sobre todo Zila se había ganado el amor de todos ellos, entonces reconoció:

-Sin Zila esto que ahora vivimos no lo estaríamos experimentando, desconozco la forma como cada uno de nosotros conseguimos identificarnos pero todos somos creadores de una nueva forma de ver el mundo.

Ahora contaban con herramientas que los identificaron, con ellas descenderían fortalecidos hacia el siguiente nivel del Mictlán.

Notas de la autora:

Photo by Djalma Paiva Armelin on Pexels.com

Composiciones de archivo de la autora con filtro de PicsArt

Constelación de la Ballena de la aplicación StarWalk2


“Evita caer en ese discurso que ya conoces, ese que ya te has hecho; activa lo que no es fácil percibir con la mirada, sólo así se cumplirá la magia”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Los ocho iluminados encerrados en las grutas de Cacahuamilpa, empezaron a sentir claustrofobia, les costaba trabajo conciliar el sueño  y estaban alterados ya que sabían que por ningún motivo debían salir de ahí y con el paso de las horas y los días les resultaba asfixiante la situación después de haber estado tanto tiempo en mar abierto y disfrutando del grandioso espectáculo estelar.

La privación sensorial a la que estaban sujetos les impedía relajar sus mentes, evocar a alguna entidad aún sin desearlo los puso en contradicción con lo que habían conseguido entender en mar abierto.

Algunos de ellos comenzaron a alucinar con imágenes de animales fantásticos o temor a los ruidos evocados por la resonancia del eco en las grutas. Zila alertó a Dayami, le pidió su apoyo si tardaba la caravana que los escoltaría hasta el templo de la Luna esto sería un desastre en pocas horas.

Dayami entendió que el entrenamiento es para los ascendidos una de las tareas más provechosas y necesarias, ellos habían llegado hasta ahí por azares del destino y al mismo tiempo por la intervención de fuerzas como las invocadas por Erandi, pero necesitaban algo más y habló con Zila:

-Cuando equilibras lo que sientes con lo que piensas las cosas son más fáciles, es natural que ahora no sientan que pisan en terreno firme, hay un lado que percibe sensaciones en tu mente y otro que las analiza, ustedes han recibido información y se está mezclando con la que ya habían aprendido hace tiempo y en ella hay muchas cosas que pueden ser desechadas, pero no es fácil.

Te voy a pedir que se tomen todos ustedes de la mano en un círculo, recuerda el círculo que los hizo lo que son, aquí no hay fuego y es peligroso encender uno, cuando cierren los ojos necesito saber lo que ven, yo haré todo lo posible por que logren ver al centro una luz similar al fuego, cuando lo consigan podemos empezar a entrenar la mente.

Zila les dijo a todos sus compañeros:

Dayami nos brindará ayuda, necesito que nos tomemos todos de la mano. Ahora cierren los ojos y digan en voz alta lo que ven.

Evaristo observaba serpientes en el agua que utilizaría para hervir hojas de guayabas y naranjas para las náuseas; Patricio sentía las piernas adormecidas y la espalda le daba picazón, empezó a tratar de ver si eran hormigas lo que subía a su cuerpo; Diego observa cómo se escapan de su red de pesca lo que había conseguido capturar para la cena; Javier recuerda con dolor el día que la mujer que amaba lo abandonó; Santiago lo único que tiene en mente es salir corriendo de la gruta y gritar al aire libre con fuerza; Timoteo observa una cruz entre las formaciones calcáreas de la cueva pero al acercarse desaparece y se siente culpable; Jacobo observa como sale del mar su dador de poder Bormanicus y le arrebata la caracola, con gran enojo, sin que él entienda las razones y Zila que es quien está más cerca de Dayami recuerda con desaliento que nunca tuvo la oportunidad de tener un nombre como todos sus compañeros hasta el día que dejó de ser Al-Majus, como le decían con desprecio para convertirse en Zila.

Cuando todos pronunciaron en voz alta lo que veían sus sollozos invadieron el lugar y poco a poco notaron como todos aquellos recuerdos se fueron desvaneciendo al observar una luz ambarina en medio de su círculo y en ese momento Dayami pudo dirigirse a todos ellos:

“Asesorar a los que han de gobernar el camino de los ascendidos es tarea compleja, cada idea nos dará un nuevo problema, lo que fueron y lo que son, no se va a separar pero si podemos filtrar lo que nos daña con la razón, unida a la voluntad y la imaginación unida a la magia podremos construir lo que necesitamos ser.

No será lo mismo para todos, sus vivencias no son las mismas, sus raíces tampoco, pero la luz que gobierna sus actos ya la han reconocido y está en ustedes; hay inframundos, llamados infiernos que algunos llevarán por siempre. Dense cuenta por que ese lugar está formado de fuego, el fuego filtra, el fuego reduce a huesos lo que antes era un cuerpo con carne, el fuego transforma.

Lo que queda después del fuego nosotros le llamamos Mictlán, es el lugar de reposo de los muertos, son nueve dimensiones, atravesaremos cada una de ellas y con los restos que se nos queden entre las manos construiremos el escenario que necesitamos; hoy se cumple el día 1 del recorrido, la fogata ceremonial no puede morir, es necesaria y en ella está nuestra fuerza.”

Los ocho amigos al abrir los ojos sintieron que una suave brisa rodeaba sus cuerpos y un agradable alivio, la esperanza volvió a ellos.

Todos tus miedos son producto de lo que has vivido, de esos momentos donde has fallado y te han abandonado, recuerda que todo lo que te dejó atrás lo hizo por que ya te había dado una enseñanza, ahora te toca a tí ser el maestro.

Notas de la autora:

Composición fotográfica de un trozo de ámbar de la autora


“Estás atrapado la gente bajo tus circunstancias observa esos lugares de los que no puede escapar como la más grande desdicha, sin embargo te diré algo importante: Aprovecha cada instante y transforma tu prisión en el espacio creativo más fabuloso”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Hora, con la respiración acompasada, tuvo uno de los sueños más fabulosos jamás imaginados en aquel sitio perdido en la selva ecuatoriana; las paredes impenetrables de aquella fosa en sus sueños se tornaron transparentes, permitiendo ver las conexiones que hacen las raíces unas con otras y ese flujo de savia que con el paso de los días aumentaría debido al arribo de la luna llena.

Pensó en el ángel convertido en mujer, que corría hacia el corazón del Sol y divertido entre las raíces interconectadas de aquel hermoso y bucólico paraje de sus sueños se preguntó:

“¿Qué es lo que te ha hecho viajar tan lejos hasta este sitio en particular, cuál será tu idioma, cómo imaginas el futuro? Ah! tengo tanto que saber de ti, me entretengo pensando cómo sería ese momento de nuestro encuentro y mi corazón se acelera, en la distancia siento el tuyo, tus golpes acompasados y serenos son los de un ágil atleta que recorre el centro de estas tierras. ¡Sea el poder magnético del rayo quien te traiga a mi lado y no te lleve a ningún otro sitio donde no me halle, donde no me encuentres!”

En tierras nahuas, Javier pregunta al grupo cuánto tiempo les llevará llegar hasta el templo de la custodia de la Luna. Diego le responde que no es relevante cuanto, tampoco cuando, lo más importante es llegar.

Santiago por su parte, reparte gajos de naranja entre sus compañeros e interroga:

-¿Qué creen que nos diferencie de los misioneros? 

Patricio se apresura a responder:

-Ellos son enviados de la estructura que han venerado, las imágenes que nos transmitió Dayami no son para nada gente que tenga el poder real de cambiar la actitud de los otros, esos que son violentos, no harán la diferencia, han de colaborar viendo pecado donde no lo hay y verán hechizos donde jamás estuvieron.

Javier analiza:

-Me gustaría saber cómo llegaron ellos a esa vocación o apostolado, sí por herencia, pobreza, o algo más, sin embargo no veo en ningún momento algo similar en ellos a lo que nosotros experimentamos.

Zila responde meditativo:

-Es una buena reflexión, las tradiciones forman parte del todo eso, nosotros nos debemos a un afortunado accidente del destino, en caso de que el destino exista para lo que somos y no como ese que es una espada justiciera que determina y manifiesta a los que se apegan a esa idea.

Evaristo exclamó:

-Flotamos en un remolino atemporal y esa es la más dichosa de las vivencias.

No importa cuanto tiempo te lleve lograr el objetivo si en el trayecto logras asimilar con verdadera conciencia lo que es necesario para conseguir que cada herida provocada por la experiencia, consiga sanar a más de uno en el camino.

Notas de la autora.

Fotografía de archivo con filtro libre de PicsArt: «Raíces intercomunicadas»


“Cada época te dice hasta qué punto la comprensión del todo reside en el lenguaje empleado, las palabras descontextualizadas permiten encontrar lo que la luz revela para poder proyectarlo a un plano superior”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Entonces hoy es bueno hacer una reflexión a lo que ayer y hoy nos señala el mensajero, podemos lograr que cada personaje que se crea sea especial, en la historia solamente algunos de ellos son o fueron personas reales que se cruzaron con la persona que escribe esta historia. Llevarlos a un plano que no toca la realidad es esencial, hacerlos una versión única y fascinante, a los ojos de quien escribe y es dueña del teclado, de ese espacio creativo donde puede edificar o derribar estructuras.

En relación al segundo mensaje del mensajero que hoy da inicio al relato, su referencia sigue siendo al texto anterior, hubiera sido muy diferente que Erandi en lugar de decir:

Erandi respira profundo y señala:

-Le han anunciado que ha sido interceptada, pero ella no lo percibe, dicha entidad no se mueve en los espacios donde la resonancia es fácil de captar.

Hubiera dicho:

Erandi respira profundo y señala:

-Le han anunciado que se encuentra bajo un hechizo poderoso, que ella no percibe, dicha entidad no se mueve en los espacios que nosotros lo hacemos, su magia es diferente o difícil de entender para nuestras tradiciones.

Si Erandi admitiera que pertenece a un tiempo establecido por la historia que somos todos nosotros y no un ser que viaja de forma astral y que ha logrado penetrar en otros planos de conciencia, la dejamos en eso, pero eso no es lo que quiere la escritora, por tanto el lenguaje de  Erandi se puede permitir ciertas licencias.

El corredor de los 8 custodios de la luz

Una vez aclarado esto vamos a lo que hoy se presenta ante la mirada de la custodia del templo, han pasado varias lunas, son semanas en las que cada preparativo ha sido esencial los hombres y mujeres que forman parte del templo de Ometeotl han establecido un corredor en las grutas de Cacahuamilpa, el mejor espacio para proteger la identidad de los ocho custodios de la luz.

Por tanto Zila atento a las palabras de Dayami, pone al tanto a sus compañeros, ella por su parte, tomará la vertiente del Papaloapan su hogar y residencia como deidad del río por el tiempo que sea necesario, sin embargo no dejará de estar en contacto con todos ellos, por lo cual Zila advierte:

-Dayami ha hablado vendrán por nosotros la señal será un hombre como una vara ceremonial él estará al frente de otros y nos llevará por el corredor de unas enormes  grutas, para llegar a ellas tendremos que avanzar con cuidado y cruzar una zona montañosa.

Todos ellos entienden que no será fácil llegar y que sus cuerpos y modo de hablar podría delatarlos y caer bajo la lanza de algún grupo de lugareños, pero al fin respiran aire de una zona selvática y se preguntan por la serpiente alada de la que les habló Poseidón pero no la ven por ningún lado. Esperan con paciencia entre los matorrales y pueden comer frutos de algunos árboles cercanos, naranjas sobre todo.

Evaristo advierte:

-Debemos mantenernos alertas, mientras duermen unos de ustedes, otros deberán estar vigilantes, no dejemos que sea uno solo, si se duerme estamos perdidos, hagamos los turnos de 4 en 4, untémonos lodo para evitar los piquetes de los moscos, o cuando menos calmar la picazón.

Eso sucede en terreno mexicano, ahora alejémonos y veamos que acontece en las tierras que pisó Hora y su ruta con destino a la casa del Sol:

-Me pregunto que sucederá en los días por venir, si tendré la oportunidad de encontrarme con personas interesantes y si acaso mis presentimientos son tal como lo es sentido, ese ángel es una mujer ahora lo siento de esa forma y no de otra, es una fuerte y joven dama que busca algo en estos territorios y necesita acercarse aquí, por lo tanto, no me alejaré demasiado, debo verla, ni siquiera sé si podré entenderla, pero necesito que ella sepa que yo soy quien la ha capturado en mis pensamientos, pero no para dañarla, no para controlarla, algo debo aprender de ella y ahora lo sé con claridad, algo debo enseñarle, no dejaré que me eluda, no lo permitiré.

Ciertamente está por suceder algo, sobre todo a una persona tan distraída como Hora lo inesperado puede sorprenderte y no sería de otra forma, él  cayó sin remedio al tocar las hojas de palmas que cubrían el hueco de una fosa dispuesta como trampa para jaguares.

De lejos el felino que lo seguía dió un salto para evitar caer al mismo hueco que el distraído Hora y se fue corriendo; por primera vez en mucho tiempo sus aptitudes ágiles y disposición para enfrentar los peligros se vio obnubilada ante lo impredecible. Agradeció que esa trampa evitara que las garras de aquel animal poderoso terminaran con su vida; comprendió que algo no estaba bien y trató de aquietar su mente exclamando:

¡Rayo, se perfectamente que no puedo morir en manos de otro!

No hubo respuesta, Hora dispuso porciones pequeñas de la carne seca que llevaba y de los frutos que guardaba, encontró que las raíces que afloran entre las paredes de la fosa le servirían para colocar su hamaca y dispuesto a esperar mejores momentos se entregó a un sueño profundo y reparador, entendió que cuando no llegan a tí las ideas claras y precisas es mejor dejarse llevar, tranquilizar la mente y esperar que el brillo de la intuición aparezca cuando sea adecuado.

Cada situación tiene su magia, proyecta una resonancia diferente y si aprendes a ver señales en ella podrás recuperarte y continuar con lo que te has propuesto. 

Notas de la autora:

Dibujo del jaguar composición con filtro de PicsArt


“Cuando el pensamiento mágico te dice lo que es verdad y se instala en tu mente una realidad alterna que no era fácil concebir, el mundo se vuelve algo distinto, se abren puertas a una nueva voz, más fuerte y funcional”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El cielo mostró una señal majestuosa aquella mañana en el mar profundo y vasto que  rodeaba a los ocho navegantes, nadie quedó indiferente se dieron cuenta de forma inmediata que la luna nueva marcaba los linderos entre las deidades que abarcaban el amplio territorio marítimo y todos temblaron sobrecogidos por un entusiasmo fascinante.

El pez en el cielo

Al caer la tarde una pared impresionante formada por agua los rodeó, una especie de muro infranqueable que se apoderó de su débil barcaza y les hizo comprender el poder majestuoso de Poseidón; era imposible percibir el horizonte encerrados por los cuatro puntos cardinales en aquella pared acuosa por donde se lograba percibir la imagen de algunos peces nadando dentro de ella.

Zila solicitó a Jacobo que hiciera sonar la caracola antes que la pared de agua cayera de golpe y los hundiera sin remedio y advirtió:

-Dayami le ha mencionado nuestro proyecto, nuestra necesidad de llegar vivos hasta el otro lado del ancho y vasto mar, solamente necesitan que afirmes que eres el poseedor de la caracola ceremonial, de otra forma no podremos salir de estas majestuosas paredes de agua.

Jacobo con fuerza llenó sus pulmones de aire y colocó la caracola en sus labios, ese instrumento que no había sido tocado por humano alguno dejó sentir su fuerza con un tono poderoso y grave que incluso impresionó a sus compañeros.

Las paredes de agua descendieron gradualmente y con suavidad sin siquiera mover la barcaza de los ocho custodios de la luz y una voz se escuchó en las cabeza de cada uno de ellos:

El verdadero aspecto de Poseidón

“Μπορώ να μετακινήσω εδάφη και θάλασσες, μπορώ να κάνω τα νησιά να προκύψουν από το πουθενά, αλλά εσείς, πέρα ​​από το ότι είστε εκπρόσωποι της δύναμής μου, είστε το φως κάτι που δεν πρέπει να σταματήσει καμία θεότητα και είναι η δύναμη του ενός ανθρώπου πριν από τον άλλο να μεγαλώνουν το δίκτυο της σκέψης.”

(Puedo mover tierras y mares, puedo hacer surgir islas de la nada, pero ustedes más allá de ser voceros de mi fuerza son la luz de algo que no se ha de detener por deidad alguna y que es el poder de un humano ante otro para hacer crecer la red del pensamiento.)

La magia les permitió entender a cada uno las palabras en griego de aquella poderosa voz y fue Jacobo el poseedor de la caracola quien habló:

-Poderosa deidad de los mares nos gustaría preguntarte si en verdad pides a los hombres sacrificios de caballos para que sea apaciguada  tu fuerza.

Poseidón se hizo presente, permitiendo que las aguas que rodeaban a la barcaza fueran sutilmente transparentes, hasta  percibir bajo la superficie la presencia de un hermoso caballito de mar que al mover las corrientes marinas a su paso formaba pequeños tridentes con el agua.

-¿De qué me serviría en el mar un caballo de tierra, cuando yo mismo soy un caballo que vive en el mar? Ten cuidado, nada es más fuerte que la verdad, ella es transparente y muchos hombres prefieren las sombras y el engaño para ganar adeptos.

Soy del mar y mi forma es esta y no otra, ahora lo saben. Les pido que lo den a concoer a los que valoren la verdad y la respeten, Dayami ahora sabe que no cobro mis favores, eso es cosa de hombres, algunos actuan bajo la luz de la justicia y otros del engaño.

Su paso por el vasto mar tiene la protección de mis aliados veo en el rostro de cada uno de ustedes que no claudicarán y eso me da fuerza para acompañarlos hasta las aguas de la serpiente alada, son bienvenidos custodios de la luz.

Dicho ésto los mares recuperaron su habitual color azul profundo y cada uno de los hombres se miró con una amplia sonrisa, en la cabeza de Zila, Dayami le habló:

-Ahora sabemos una verdad que ha sido iluminada bajo las señales de la magia que somos, ¡Sigamos adelante!

Zila lo hizo saber a sus amigos y todos agradecieron el paso libre que les ofreció  Poseidón quién se alejo hacia las profundidades de ese maravilloso espacio marino.

Cuando comprendes el poder que eres frente a la energía que te reconoce como igual, tu vida cambia de forma profunda y fascinante.

Notas de la autora:

 Edición fotográfica de la autora de una fotografía de Dmitry Andryushchenko tomada en el lago Baikal de Siberia en Rusia. «El pez en el cielo»

Composición fotográfica de «La verdadera imagen de Poseidón» con filtro PicsArt


“Un canto donde sonríe la más grande de las esperanzas, está en el sitio donde escuchas esa voz que reconoces y que vibra con serena paciencia”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Aquellos días donde la luna aparece por el Este y sonríe sin ser vista durante la mañana en el hemisferio norte, los iluminados la recibieron sin verla y sintiéndola cercana, desde Centro y Suramérica, en la barcaza en el mar abierto del Atlántico que cada vez más se aleja de las costas europeas, todos la perciben y Erandi lo sabe, ella es la custodia de la Luna, no podemos olvidarnos de eso.

Ese sentimiento de liberación que todos ellos perciben les ha permitido razonar su trayecto, su avance y con todo eso llenarse de una grata y poderosa energía. De alguna forma su curiosidad los fortalece y descubren que nada se oculta para siempre, han logrado que la paciencia les permita ver con claridad nuevas ideas y hacerles frente.

Cada motivación de los iluminados los libera y unifica sus metas, expande sus horizontes y los pone a prueba. Ellos se animan a observar lo que antes no hubieran notado.

Hora, viaja ágil durante las madrugadas y hasta el mediodía con gran facilidad; es motivado por la luna que no ve pero siente con fuerza en su cuerpo, no olvidemos  que él es de entre todos el único que se relaciona con la mujer a la que percibe como un ángel gracias a la piedra que le fue obsequiada a ella en el mundo de los sabios mayas y que le permitió crear un vínculo con su energía.

Painani medita con frialdad el mejor rumbo para acercarse a su meta, decide finalmente con impulsividad porque no hay más rumbo que aquel que tiene enfrente; recuerda todo lo aprendido y avanza con energía.

Mientras tanto en la barcaza los ocho amigos meditan bajo el brillo del Sol, Evaristo señala:

-La belleza que vemos en la naturaleza es algo que verán siempre los pobladores del mundo, eso ayudará a que su viveza sea eterna. al menos debemos recordarlo y hacerlo tan importante como la vida de todo ser viviente.

Patricio lo mira con cierto sarcasmo y decide contradecirlo:

-Hermano, lo que yo sé es que el humano  es un maldito depredador y si ve algo libre y a su alcance se hará de él como le venga en gana, solo ponte a pensar cuando sacrifican personas o animales para las ofrendas, tengas o no necesidad de matarlas, si la festividad lo pide allá van y lo hacen. Dayami era una jovencita ella ahora sirve a la luz pero su vida hubiera sido otra, gracias a Erandi ahora es un ser especial pero cuántas otras no lograron ese beneficio dichoso.

Javier que en ese momento se cubría la cabeza con un paño húmedo se dirigió al grupo:

-Vamos a esa tierra y sabremos de esas celebraciones y conoceremos lo poco que Erandi ha logrado para evitarlo y en ese mundo estaremos y nosotros mismos hemos viajado por sitios del mundo donde no ha sido fácil que se dejen de dar  injusticias; ni aquellos que se confían de los dioses las impiden.

Zila mientras salaba el resto de peces para ponerlos al sol advirtió:

-He tenido conocimiento que hay lugares donde matan ballenas, algunas con crías, ¿Cuanto más les ha de durar en sal un trozo de carne del mar? No tengo idea pero si yo tuviera que comer todos los días ballena me sentiría desdichado.

Santiago mirando el amplio horizonte sin voltear a verlos exclamó:

«Lo que más me gustaría en vida es ser recordado, cuando muera, como alguien que dejó buenos consejos a los que vendrán y creo que de eso se trata vivir.» Santiago

-Hoy estamos en este lugar y mañana en tierras desconocidas y lo que más me gustaría en vida es ser recordado, cuando muera, como alguien que dejó buenos consejos a los que vendrán y creo que de eso se trata vivir.

Todos se miraron entre sí y observaron el mismo horizonte que Santiago, reconocieron que su momento era ese y su oportunidad también.

Nada de lo que hagas podrá cambiar la historia que se te presenta al frente, pero si tienes la oportunidad de marcar la diferencia, hazlo, no dudes, solo actúa.

Notas de la autora:

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