Tláloc el dador de las tormentas


“El cielo se verá marcado con la señal de un símbolo que no entenderás hasta que sea demasiado tarde, agudiza tus sentidos porque todos los hombres que llegarán por el mar lo sostendrán como un valor de gran importancia para ellos” 

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa 

Se acercaba el momento esperado  por Erandi, ella con cuidado colocó la vasija de barro con la sangre de la adolescente, que había sido sacrificada en las festividades del Fuego Nuevo y comenzó su ritual para recibir la fuerza de una deidad cuyo poder sostenía la vida y las cosechas Tláloc; de esta forma se colocó en medio de la vasija de barro, levantó los brazos y señaló al cielo:

“ Señor de todas las tormentas, quien alimenta y fortalece los frutos de la tierra, gobierna el cauce de los ríos y conoce el misterio de los cielos cubiertos de nubes. Que sea mi ofrenda  bien recibida en tus dominios y ella responda a mi clamor y necesidad de conocer lo que no puedo entender, permite que su paso por tu piel traslúcida sea constante hasta llegar a los sitios donde todo abismo guarda secretos, ilumíname con el poder el rayo para que pueda entender lo que me sea revelado con el símbolo oportuno y certero”

Tláloc respondió con una copiosa lluvia

El cielo no tardó en responder a la poderosa hechicera y sacerdotisa del templo de Ometeotl, el cauce del río se agitó por el torrente de lluvia que derramó el poder del dador de todas las tormentas y un estruendo marcó el cielo ante la sorpresa de Erandi.

Reconocer el poder de ese símbolo no quedaba claro para ella, pero la advertencia estaba hecha, los que llegarán por mar, para bien o para mal, sostendrán la cruz como su poder supremo, cuerpos bañados de sal y arena que marcarían la sangre y el destino de un pueblo.

El relámpago marcó la señal de la cual Erandi no entendió su significado y poder

Erandi se puso su rodillas en la tierra y sostuvo la vasija de barro, su cuerpo bañado por la lluvia que reconocía su esfuerzo, cuando ella derramó la sangre exclamó:

“Tonacayototl, señor del sustento, quien se apoya en la fuerza de Tláloc, y habita los cielos, los mares, ríos y la tierra, Dayami representa a partir de ahora a la Diosa del río, dale cabida en tus dominios, permite que su sangre fluya en todo espacio que le sea necesario y alimente la curiosidad de mi alma, debo alentar  su mensaje con la fuerza de todos ustedes, con el estruendo y el viento, con el calor y el fuego, y esperaré que las nubes del mar lejano me traigan respuestas.”

Por último observó la sangre diluirse en el río y con fuerza en la voz gritó en todo lo alto bajo el torrente de lluvia y relámpagos:

“Dayami, la semilla de tu  ser ha sido abierta, para nutrir el porvenir y la esperanza, Dayami: ¡Ayúdame a entender la marca de fuego que Tláloc nos ha concedido, que sea tu sangre mis sentidos y tu cauce mi entendimiento.”

El ritual fue decretado el momento de un nuevo amanecer  se convirtió en mucho más que eso, la visión despierta de Erandi formaba parte de un reto ante el advenimiento de la más profunda de las tragedias que jamás podría entenderse; pero la voracidad no se limita y todos lo sabemos.

Fuerzas oscuras estaban delante del mundo conocido, pero nadie era capaz de saberlo.

Nota de la autora: El nombre Tláloc deriva de tlālli («tierra») y octli («pulque»), es decir: «el pulque de la tierra»

Imágenes diseñadas por la autora y decoradas con filtro gratuito de PicsArt

Tlahuizcalpantecuhtli ( Venus) sería testigo de un ritual sorprendente


“No importa hacia donde dirijas tu mirada, todas las estrellas son distantes; si hay sucesos anteriores a tí y su observación, no lograrás cambiar nada pero tampoco ignorar lo que repercute en tu tiempo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Así como la propia ciencia lo ha comprobado, podemos definir por cierto, que una tenaz observadora como Erandi, no estaría equivocada en comprenderlo. Presurosa comprendió  que Tlahuizcalpantecuhtli (Venus) estaría presente en su ritual donde el propio Tonacayototl, el Señor del Sustento que habitaba los cielos, la tierra y océanos, haría lo propio para alentar todo la fuerza de Dayami.

Tlahuizcalpantecuhtli (en náhuatl: tlahuizcalpantecuhtli, ‘el señor en la aurora” tlahuizcalli, “la aurora”; pan, “en”; tecuhtli, “señor” ‘) en la mitología mexica

Aquellos puntos luminosos en lo alto del cielo, gracias al color de su luz e intensidad permitiría a los observadores conocer su identidad. Cada momento vivo de una estrella para nosotros sería un recuerdo  y quedará de forma constante en aquellas noches memorables, donde su luz y titilar serían el más intenso recuerdo de algo que dejó de ser pero jamás se fue.

La noche estrellada no borraba el canto de los grillos, el silencio total no era posible y la vida lucía el más fascinante ornamento de la propia naturaleza; en medio de todo esto, el constante estallido de recuerdos en las mente de Erandi fueron distraídos al percibir el fluir del agua que se arrullaba distante de su cansado paso.

Su corazón se agitó de alegría, percatandose al mismo tiempo que aquel fluido que llevaba en su vasija de barro como ofrenda, volvería a vibrar y agitarse en las danzarinas aguas del río donde cantan las alas de múltiples mariposas (Papalotl).

El ritual se uniría al vertiginoso cauce que desemboca en el mar; la sacerdotisa de Ometeotl, dispuso todo para el más imponente ritual del que solo ella al convocar a los Dioses de su tradición milenaria, sería testigo.

La salvedad de lo mítico y la literatura creativa me lleva por estos parajes que existen en mi imaginación y se mezclan con hechos reales de la historia.

Nota de la autora respecto a la reflexión del primer párrafo: Teoría del Big Bang de Edwin Hubble

Fotografía de el planeta Venus que para los aztecas tenía el nombre mencionado en el post.

Agradecimiento a sus comentarios


En verdad para mi ha sido muy grato descubrir algunos de sus comentarios que por infortunio estaban en la carpeta de Spam, ciertamente habrá quien desee el libro y la serie completa, pero hay quienes tienen la oportunidad de leerlo ahora, si su tiempo se los permite y hacer sus propias conclusiones a lo que en este blog escribo.

Todo creador buscaría poder vender su obra y ser un autor de grandes ventas, no creo, a veces existe la necesidad de compartir lo que pensamos y tocar con nuestros pensamientos a otras personas y esto no siempre necesita ser retribuido monetariamente.

El mundo nos ha enseñado a muchos que si lo que sabes es rentable tu vida será maravillosa, no siempre es cierto, sobre todo cuando te das cuenta que crear es una magia para compartirse y tocar la sensibilidad de otros, algo que no siempre tiene precio; es por ello que yo dejo la opción del libro para después.

Me siento muy agradecida de sus comentarios y espero recibir muchos más, ya que siendo un halago tambien es una forma de reciprocidad de todos aquellos que logran inspirarse con algún momento de mi lectura.

Que les sea grato imaginar espacios diferentes y recrearse en sus propios ámbitos personales, reciban mi cálido saludo.

Ariadne Gallardo Figueroa

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Todos somos atravesados por energías de forma constante


“No estamos hechos de piezas fijas, ha todos nos ha tocado alguien que necesita seamos vehículo de sus sueños”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa 

Un ser vivo es polvo de estrellas, es la más pura y simple explicación que incluso la ciencia puede demostrar; eso permite que veamos en otro la señal de diversos caminos, esa persona o personas no son ellas en todo lo que han percibido, en su trayecto siempre habrá un cruce de energías con otros seres, de esta forma somos la continuidad del universo.

En las vastedades del universo está la semilla de lo que ya conoces y de algo que estás por aprender.

Incluso todas aquellas que han heridas en el alma con tal fuerza que llegaron a sentir una llaga que no cierra;  por ello es importante que entiendas que mucho antes de existir toda comunicación global, la red de cruces y enlaces vitales, ya estaba ahí.

No todos van a aceptar el reto, habrá quien no se sienta capaz de entenderlo, pero todos estamos ligados al sentir del otro de la misma forma que Ingerin Barderian y Raudek Vilop.

Muy similar incluso a esa persona que en un instante del tiempo de tu finita existencia gobierna tus ideas y las hace fluir, las transforma y demanda de tus actos el siguiente paso, como lo hizo el Alquimista que no es una idea antigua sino un concepto, constante y cierto.

¿Recuerdan a aquel hombre que se le hizo fácil poseer a Painani? También fue transformado por su fuerza y penetrado por la energía de sus palabras y dejó de ser lo que fue para siempre.

Si acaso nutres de maldad o incertidumbre tu alma, alguien llegará para mancharla como el óleo al lienzo y descubrir  que colocando diversas capas de diferentes tonos, tu imagen primaria, lo que percibían de la vida será transformada, de la misma forma que le sucedió al Maestro.

Tu vida aparentemente es hoy y es finita, pero nunca olvides que tus cruces de ideas, dejarán marcas indelebles en otros que aún sin conocerte, te sienten como esa alma que se dedicó a buscar resonancias a lo largo del tiempo.

Hacer magia es ir al campo y enterrar las manos bajo tierra para descubrir que las raíces de un nuevo terruño pueden ser igualmente las tuyas, como lo hizo el Maestro. Es hablar con los niños en la escuela para sembrar en ellos la curiosidad constante y valorar su poder intuitivo, como lo hizo Zila.

En pocos días veremos como Erandi lanza en uno de los ríos más extensos de México, muy cerca de lo que ahora es Puebla la sangre de Dayami, un ser cuya magia le permitirá crear esa fascinante conexión con una raza desconocida que le dará un lenguaje en el futuro, similar a lo que sucedió con los expedicionarios de Eggya

No hay recetas para hacer magia, la magia está dentro de nosotros para encenderla y compartirla.

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Dayami, el mundo espera


“Lo sabes, lo reconoces hace mucho tiempo; es la sangre un poder vital, tu huella y tu raíz se han nutrido de ella”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Erandi miró al cielo y exclamó:

<No hay verdades eternas, así como el cielo nunca muestra las mismas estrellas, tampoco puedes pensar que todo es como es y será. ¡Qué se enciendan las estrellas y mi paso sea seguro al transitar por donde habita Coyotl, él observa y acecha! No todo puedo tenerlo, pero lo que soy me importa para seguir adelante, en mi mente vive el hechizo del ser que confía en mí, de su alma a la mía hay un umbral que es posible conectar con solo desearlo.>

En aquella ocasión cuando conoció a quien amaba  aprendió que si alguien marca tu alma con un haz de luz, podrás saberlo siempre, será indeleble y parte de tus retos creativos, su vida no era fácil, era criticada por el grupo que los conocía, la libertad que tenía Erandi no era lo que se esperaba de una sacerdotisa del templo, pero ella hacía caso omiso en la mayoría de la ocasiones cuando resultaba para ella necesario disponer de tiempo extra para sus propios asuntos.

La obediencia no era uno de los rasgos más notables, de hecho brillaba por su ausencia, de otra forma no hubiera rescatado la vida de muchas mujeres destinadas a la muerte temprana.

La palabra chapulín viene del náhuatl chapolin, formado de chapa (rebotar) y ulli (hule, caucho), por la habilidad de este bichito de rebotar como si fuera una pelota de goma chapoltin es el plural de la palabra

La noche caía en tierras aztecas, en sus linderos el paso cauteloso de Erandi escuchaba el canto de los insectos, los chapoltin orquestaban una bella y rítmica sinfonía que animaba la noche y el camino de Erandi.

Coyotl podía ser un nahual y de igual forma ella lo sabría, pero no había que confiarse de información que no se nos muestra de frente y es importante decidir a tiempo al intuir lo que no se puede entender con claridad; la cautela es una defensa extra que era necesario saber usar.

Ella pensó en Painani y su paso por rumbos desconocidos donde la vida tendría la luz del Sol dando señales nuevas y diferentes en cada momento. Por azares del destino ahora ambas estaban solas en caminos distintos y con tareas nuevas que completar en su momento.

Para el hombre que viajaba de Sur a Norte el viento imponía un reto, calaba y la humedad helada empezó a ser más cruda y difícil de afrontar, un grupo le ofreció abrigo y una  frazada que  se convirtió en su refugio en medio de los más inhóspitos parajes, por esa misma frazada tuvo que pelear con alguien que mostró una filosa herramienta y de no ser por su habilidad, sin arma alguna, no hubiera logrado seguir adelante. Por un buen tiempo recordaría con dolor aquel pasaje siniestro donde algunos le ofrecerían cobijo y otros matarían por arrebatárselo.

Aquel hombre de quien aún nos sabemos su nombre, de poco necesitaba, valiéndose en medio del camino de sus propias fuerzas y resistiendo lo que para otros hubiera sido imposible, la distancia mostraría oportunidades para clavar su daga y olvidarse del viaje, pero el viaje era lo que sostenía su esperanza y en él estaba encomendado todo su destino. Aquella arma del atacante ahora él la poseía y de algo serviría, no para matar a un semejante, tal vez a un ser que le proveyera de alimento.

Cuando logras que en tu vida un motivación te muestre el camino, se volverá tu esperanza y meta en todo el espacio que pises y tal vez la gloria que decore tus futuros días. Sea entonces el viaje lo que nutra la vida de cada uno de los personajes de esta historia.

Fotografía del Chapulín

Su nombre le daba sentido a todo


“El pasado es tan diferente del futuro, ya que alberga aquello que no puedes reconocer al posicionarte en él”    

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa 

Aún no sabemos el nombre de la sacerdotisa de Ometeotl, es necesario remarcar a quien se debe y en quién confía para lograr objetivos que no son comunes a todos, dentro de sus acuciosas observaciones del cielo, ella se da cuenta que tanto la luna como el Sol al abrazarse de alguna manera definen una forma común entre ellos, Huitzilopochtli es un estratega de las guerras y ante ella se adapta a sus formas, se mimetiza en sus deseos y en tal sentido evocan juntos los grandes comienzos.

Ella no existe sin el para los que la observa, bajo esta premisa su fuerza está en los constantes diálogos que ejecutan ante la mirada de los seres que habitan el mundo conocido y el que no ha sido descubierto.

La vida fluía de una forma diferente para ella, sus contemporáneos sin embargo amaban el poder y bajo esos términos iban a adentrarse en batallas de sangre; intentaban por todos los medios preservar determinados conocimientos intactos, los grabaron en la piedra de los templos; para Ometeotl sin embargo todo está en constante movimiento, por ello argumentaba:

“Los procesos que preservan la vida son y serán factores de cambio, sin movimiento no hay vida y tampoco conocimiento”

En aquellas deliberaciones que entretenían sus amaneceres llegó hasta ella el Tlatoani del templo de la Luna y le dijo:

– Erandi, observó que meditas con plena conciencia de que hay batallas que se avecinan

Ella lo miró con desconcierto y señaló:

  • No me agrada que la gente se agreda por posesiones y poder, tú lo sabes.
  • Nada podemos hacer, no hay magia que domine esa fuerza del guerrero, su ansia de sangre se apodera de un grupo que cada vez es mayor, las promesas de riqueza a los que consigan la victoria de nuestra raza es un hecho.
  • He visto fuego, eliminando el rastro del camino de los otros, he visto el poderío de los nuestros arrasando todo lo que impida la consolidación del Imperio Tenochca. He de contarte un secreto: 

“Toda la sangre derramada no quedará impune, hay una fuerza cuyo avance será fatal y no logro entenderla aún, mi vara fue quebrada, precisamente al sentir un poder  del sitio donde aparece el sol, la espiga que alimenta al pueblo fue quebrada, habrá destrucción, Huey Tlatoani se cree invencible, no logrará su estirpe lo pactado en la propia tierra, algo ha de cambiar para siempre”

Dicho esto, ambos visionarios se miraron con ojos tristes. En otra parte del vasto continente el hombre del sur duerme sin querer despertar su sueño es agradable, observa el paso de una figura que no reconoce y relaciona con un ángel cuyo andar flota por encima de las aguas y de toda superficie terrestre, sus pies vuelan, no toca la tierra, es de una ligereza extraordinaria y su fantasía es agradable hasta que los moscos le pican el rostro y las hormigas las piernas y despierta rabioso y adolorido.

Se percata que hay un camino que otros recorren y cuyos propósitos no son los mismos a los que él tiene en mente, se pregunta qué trayecto recorrería alguien en vuelo y sin detenerse, hacia donde su ruta le ha de llevar y si acaso es sólo un mensaje que él debe descifrar.

Painani no sabrá de él, eso es lo que sabemos, pero de alguna forma ella dejará trazos en su memoria que podrían serle útiles o crearle crisis; no hablan la misma lengua, no conocen los mismos rituales, lo único que los une es su necesidad de llegar a donde no son reconocidos.

A veces puedes alejarte lo suficiente de un espacio conocido, puedes creer que eso cambiará tu ánimo y tu perspectiva, podrías equivocarte.

Nota de la autora, Erandi significa en náhuatl Amanecer

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La travesía atemporal


Fuego al notar la presencia de Luna, solamente puso su pata sobre el lomo del lince en señal de “No te preocupes es una amigo”. La intuición de la hechicera le hizo comprender que si algo la había mantenido tanto tiempo en aquella conversación mental, los puntos que debían ser aclarados, necesitaban de tiempo.

Les dejo un cesto con fruta, dándose media vuelta para regresar a sus ocupaciones. No sin antes mirar al lince y notar unos ojos compasivos y dulces, a lo cual devolvió una franca sonrisa.

El lince de quien ahora gracias a Fuego sabemos su nombre, comentó apesadumbrado a la mente de a quien supo conocer bajo el nombre de Sol, pese a que en su vida en común ella no se llamaba de esa forma:

< No puedo recordar el nombre con el cual nos tratamos en aquella época, pero siendo Sol tu nombre, te agradezco que me hayas permitido recordar el nombre que en verdad me pertenece, Mikael. La mujer con la que formé una familia me nombró Aleksan >

La mujer joven que fue Sol en la época que ellos se conocieron había madurado y experimentado muchos cambios en su propia vida, ahora se sentía agradecida de que su intuición en verdad lograra ser tal como ella lo imagino y le dijo:

< Nunca dude que estuvieras vivo, lo presentí todo el tiempo y esa fue la causa por la cual volví tiempo después en busca del alquimista para aclarar las cosas; tú fuiste el inicio de todo, cuando abiertamente notaste que ambos éramos diferentes del resto. Lo que me dijo me alteró y hasta ahora me siento culpable, tal vez sin necesidad >

Mikael la observó con aquella profunda mirada que le hizo recordar los momentos en que compartían tantas cosas juntos y al mismo tiempo sintió un profundo alivio de que ella, como entonces, no se guardará nada que le preocupara al hablar con él, se acomodó en la hojarasca para escuchar lo que ella llevaría a su mente:

< Volví a preguntarle, asegurando que el silencio total no era lo que yo entendía, conociendo el valor que le dábamos a nuestra amistad y que solo él podía ayudarme a entender lo que pasaba, entonces me respondió con enojo:

“No insistas, lo que los separa no es debido a la magia, es algo mundano, es algo del cuerpo; sí, por supuesto que  está imposibilitado a recibir tus mensajes pero otros no. La mezquindad de los femorianos, la vil rapiña de las sombras puede atravesar tu camino, estás comprometiendo tu esencia y la de tu Clan. no vengas a quejarte si los pones bajo el acecho de sus garras”

Mi dolor fue tremendo, sobre todo cuando atacaron aquellos ladrones nuestro recinto oculto en el bosque, por mucho tiempo sentí que yo era responsable de tal barbarie >

La mirada de Fuego se anegó de lágrimas, el lince la miro con dolor y le aseguró:

< No, recuerda que nuestra pequeña comarca también fue saqueada, muchos hombres llevan a las sombras dentro de ellos, no necesitan que la magia los posea para hacer el mal>

Fuego, se levantó y dió un giro como recuperándose de aquellos pensamientos que no pudo manifestar a nadie en todo ese tiempo y acotó:

< Si logramos que sobreviva el pensamiento de lo que sabemos, nuestra tarea estará completa, pese a todas la limitaciones de un cuerpo salvaje como el que ahora tenemos, debemos guiar al Clan de Hechizo de Ave. ¿Recuerdas aquella vez que me dijiste que todo lo que somos forma una historia donde la travesía es atemporal? >

El lince la miró con atención y dijo inclinando la cabeza en señal de duda:

< De la forma como lo has dicho debe ser así, querida Sol, algo es difícil de asimilar y se llama poder para decidir qué vale, la historia de los pueblos tomará decisiones que le harán perder el rumbo, la barbarie no se detendrá, ya hemos sido testigos. >

Aquellas dos energías reconocieron que hay situaciones que no podemos cambiar y que la historia sería escrita por siempre con sangre y carne para las lanzas.

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El silencio bajo el hielo


Hay sitios donde el eterno florecimiento de Freyja, su lozanía y juventud madura y fértil no son propicios y hay que esperar  con paciencia que la vida vuelva a colocarse altiva y feliz en sus entornos; son los ciclos vivos de la tierra que aún se encuentran bajo una capa de hielo y nieve, el misterio y la intuición del ser que buscaba con afán a Sol, estuvo cerca de la mente adormecida de Espiga.

En la vastedad de un mundo mágico, se preparaba con los instrumentos que le fueron dados para actuar y crear dentro de la arquitectura viable de cada semilla oculta, casi inerte a lo largo de los campos, el florecimiento de nuevos comienzos.

No fue necesario hablarle, simplemente sintió que los azares del destino la colocaban en el alimento de futuras generaciones. El lince boreal le dio a conocer esa parte a su entrañable amiga Sol, a lo cual ella contestó:

< Tal como fue anunciado es verdad, hay muertes que son necesarias y has comenzado tu relato precisamente con el encuentro de dos de mis hermanas muertas y transformadas, en ellas pienso y en ellas confío, ciertamente.>

Ella transformada en un zorro de pelaje rojo como el fuego dio un giro y el lince observó la belleza de sus formas, que aun estando dentro de un macho, no dejaban de agradarle y sentir dentro a la persona que él conoció. Entonces se acercó a Fuego para continuar su relato, por respuesta recibió un tajante gruñido y la demostración de unos feroces dientes:

< El instinto de un zorro está por encima de mi paciencia… >

El lince se alejó de la hechicera y agachó la mirada reconociendo que era necesario guardar distancia y explicarse lo mejor que le fuera posible:

< De los otros sabes mejor que yo que sus vidas transcurren dentro de diferentes aventuras, se igual que tú que quien más te preocupa ahora es Sierpe. Solamente invoqué ayuda para ella y el grupo que apoya para llegar a su destino, no me fue posible acercarme a ella, tan solo la presentí oculta en una cueva. >

Fuego rodeó al lince, quien permaneció en su sitio sin seguirla con la mirada y señaló:

< Ha logrado el respeto del grupo, la han aceptado y saben que no será adoctrinada, al menos que ella lo decida, pero sabemos bien lo que hará. >

El lince se pasó la pata por la oreja y prosiguió:

< Tu aprendiz ha sido cautivado por un sentimiento fascinante y sin duda será un motor para lograr lo que se propone. >

Fuego lo miró fijamente y apuntó:

< No todos logran que ese motor consiga lo que prometieron, prefiero no opinar al respecto >

El lince se movió inquieto y le dijo:

< Después de darte mis impresiones sobre Ave y Estrella, te explicaré lo que impidió que te siguiera. No se si lo entenderás, pero es lo único puedo hacer. >

La hechicera lo miró condescendiente y  dijo:  

< Estoy de acuerdo. Primero desenterremos el trozo de conejo. >

Ambos compartieron el trozo de presa que el zorro había cazado, para posteriormente acercarse al doloroso relato que el lince tenía que contar.

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Los 4 elementos de la vida


Anker notaba una notable distracción en Mantis, por lo cual se decidió a preguntar qué era aquello que la mantenía fuera de las cosas de este mundo. La miró de frente y le interrogó con seriedad:

— Es momento que yo siendo un bruto, tenga el privilegio de que me expliques que es lo que mantiene tu mente tan absorta, tal vez no lo entienda pero al menos me daré cuenta que definitivo es que hay cosas que son demasiado complejas para los mortales, pero que existen.

Mantis lo miró con curiosidad y le dijo:

— Ningún ser humano es menos que otro, ninguno es concebido para el menosprecio… Debo decirte que yo misma estoy asombrada ante una poderosa fuerza que me hace sentir sin la capacidad suficiente para comprender y eso me mantiene en esta postergación. Algo es cierto, compartirlo contigo me hará bien, tal vez seamos dos los que quedemos en la ignorancia o juntos nos iluminemos con algo de la verdad.

Se apareció ante mí un ser mágico con un realismo que me asombro y provocó  miedo, era un felino salvaje, solamente me miró, yo me encontraba afuera trémula en espera de alguna señal de las estrellas o la señora Fengári. Aun me pregunto si fue un mensajero de la poderosa hechicera del norte o su propia transmutación.

Anker frunció el ceño, aún más sorprendido y dijo:

— ¿Transmutación, qué significa eso?

Mira querido Anker, todas las cosas conocidas están hechas de cuatro sustancias: Tierra, aire, agua y fuego. Si acaso alguien es capaz de trastocar esos senderos naturales y convertir dichos elementos que pertenecen a la vida misma, en algo diferente, sin que éste regrese a su estado primario, sin lugar a dudas tendría que ser el poder de un hechicero.

Los filamentos que tejen de la vida son un misterio

Dado esto que te comento, no se si ella o otros animales que se han cruzado en mi vida podrían no ser lo que son y pertenecer al misterio de una vida anterior, tú bien sabes que las aves son impresionantes y en cada gorjeo me dan a entender un mensaje, la mirada de Dary, el borrego de tu hija, también es muy conmovedora a veces. No dejo de preguntarme si el alma de una vida anterior las habita y eso no tengo forma de saberlo, de entenderlo.

¿Recuerdas a la víbora que mataste hace algún tiempo?

Anker sobresaltado se agarró la mata de cabellos y los tiró fuerte hacia arriba asustado exclamando:

— Ah!! ¿Me quieres decir que pude haber matado a un humano encerrado en el cuero de la serpiente?

Mantis lo miró con sorpresa y argumento:

— La naturaleza habla, pero la naturaleza tiene misterios que no conocemos, ahora entiendes que es lo que me mantiene con una parte de mi mente nublada y otra en busca de respuestas que no conozco.

Ambos se miraron con circunspección ante las realidades que la magia y la vida los enfrentaba y Mantis señaló:

— De algo podemos estar seguros mi estimado Anker, la vida es la más valiosa oportunidad para maravillarnos, sólo espero conocer el mensaje o las intenciones de ese mágico ser que me miro sin que yo entendiera las razones de su visita. Algo que he aprendido en la vida es que la paciencia es un don que no todos aceptamos, pero que es necesario cultivar.

Aún no sabemos si Mantis entenderá o intuirá las razones del Lince boreal para hacerse visible ante ella y los demás, lo que es evidente para nosotros es que ella, Mantis ya forma parte del Clan del Hechizo de Ave.

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El llamado tenía que ser escuchado


Era evidente que las profundidades de la cueva tenían una respuesta o un misterio que era necesario ser revelado, de esta forma Sie, Discutió con los hombres del grupo la forma y los planes como se introduciría al encuentro de ese murmullo que la llamaba desde lo profundo  de la cueva, para los hombres, no era otra cosa que el murmullo de los demonios oscuros. 

Quien había sido su crítico más renuente en el pasado, al reconocer lo determinada que era, decidió no actuar con temor por lo que pudiera sucederle, sabía de su astucia y recordaba la forma como ella lo había jalado con la trenza, hasta tirarlo al suelo para salir a enfrentar lo impredecible, eso sin duda le dio una buena idea:

— Amada Sie, creo que debemos amarrarte por  la cintura con algo de la cuerda que usamos con los caballos, al sentir peligro solo tira de ella para que traerte de vuelta.

La hechicera estuvo en total acuerdo con Amin y accedió, pese a que algunas mujeres del grupo intentaron disuadir su osadía  y dejarle la tarea a cualquier otro hombre del grupo, ella con seguridad y sin guardarse nada replicó:

— El llamado es claro para mi, algo debo aprender allá adentro y mis sentidos e intuición están ligados a las voces de la cueva, no puedo acercarme a ella como una afrenta o con temor, ante ese mínimo destello de inseguridad, perderé todo lo que pueda conseguir o entender.

Todos hicieron un silencio al reconocer que en las cosas de los hechiceros, no es fácil disuadirlos o mirar alternativas más seguras, para ellos las cosas son de una forma distinta,  pueden mirar lo que los otros seres no comprenden.

Sie, avanzó hacia la oscura cueva, le ofrecieron una antorcha y la rechazó, el sonido sería su única forma de orientación y desde luego su osadía y determinación.

Se detuvo en la entrada y avanzó con lentitud, espero a que sus ojos se acostumbraron a la  oscuridad y  percibió una viscosidad adherida a las rocas de la cueva, un olor penetrante a humedad… Pensar como réptil era lo más adecuado, sus plantas de los pies no eran suficientes, necesitaba reptar hacia el interior de ese oscuro y peligroso sitio.

Sentada, amarró su falta juntando los tobillos con un nudo fuerte, ahora sus extremidades y torso eran una sola superficie y comenzó a deslizarse a una velocidad cada vez  más rápida. A medida que se hundía en aquel hueco insondable la voz comenzó a ser más grave y profunda.

Entonces recordó a Rowan, en aquel sueño intuitivo que puso en su mente, donde tanto el escorpión como el alacrán lograron  escapar de los poderosos rayos del señor de todos los días que ardían como si fueran mil fuegos.

Pensó para sí:

— < Esta es la posición inversa, no son mil fuegos lo que puede destruirme, en la luz está la respuesta>

“¡Señor de las profundidades que has reclamado mi presencia, te invoco para encontrar respuesta en tus tinieblas, de la misma forma que nace de lo más oculto la vida, de la misma manera que la semilla rompe su capa para lanzarse hacia la luz!”

Un estruendoso sonido rompió contra las paredes de la cueva, y salpicó el rostro de Sie, ella esperó con paciencia por algo más, aferrada a la cuerda con ambas manos.

En la oquedad oscura y profunda se escuchó la voz de una mujer, ella podría haberla  relacionado con alguna de sus deidades, pero no se atrevió a colocarle ningún nombre a su petición por temor a  cometer un error. Sus tierras y paisajes en ese momento eran muy distantes, por lo cual la hechicera con profundo respeto clamó:

¡Te has rebelado ante mi y lo agradezco, permite señora de las profundidades que la vida se abra camino, que nuestro intento de seguir adelante sea recompensado!

Un murmullo distante llegaba hasta Sie como un eco, fuera de la cueva los hombres seguían sosteniendo la cuerda con nerviosismo en sus rostros, cada momento parecía eterno y la incertidumbre crecía.

Un segundo estruendo mucho mayor que el primero, se abrió paso en la oscuridad de aquel misterioso lugar y el siseo de un cuerpo húmedo se acercaba con fuerza hacia Sie, la mujer permaneció incólume, mirando de frente sin temor a lo desconocido.

El rugido sin atenuarse en ningún momento, golpeó de frente su rostro y todos sus sentidos se invadieron de una palabra que tocó cada fibra de su ser, la respiración acelerada de Sie, sintió el cuerpo que le caía encima al momento que escuchó:

¡Обеспечьте безопасность своих людей!” (Pon a tu gente a salvo)

Ella entendió entre el siseo y el golpe en el rostro que penetró en sus ojos y los hizo arder  y el tacto húmedo que palpó en sus labios y lengua, comprendió que en ese sabor a sal, estaba la puerta de salvación de cada uno de los hombres, mujeres y niños que esperaban fuera de la cueva una respuesta. Con una sorprendente sonrisa agradeció y tiró de la cuerda para regresar y llevar la buena nueva a todos los que la esperaban; finalmente exclamó:

“¡Звонок был услышан, спасибо, хозяйка воды!” (El llamado ha sido escuchado, gracias dama del agua)

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Nota de la autora:

Datos histórico del Mar Negro: 

El mar Negro parece ser un remanente del océano o mar de Tetis. Una depresión pudo formarse a partir de procesos tectónicos que comprimieron la tierra, aunque aún no está claro cómo llegó a formarse. Se piensa que al final del Paleoceno la cuenca del Caspio se separó de la del mar Mediterráneo y la cuenca del mar Negro quedó aislada del océano. Su separación definitiva del Caspio sucedió en el Mioceno, pues anteriormente sus aguas alcanzaban este último mar a través de lagunas.

El mar Negro es un cuerpo de agua salada casi completamente cerrado por tierra, al este del continente europeo y al oeste de una pequeña parte de Asia menor. Está limitado por Bulgaria, Rumania, Turquía, Ucrania, Rusia y Georgia.