La serpiente y el escorpión

La naturaleza defensiva, la sangre fría de un mundo que vive bajo el sol, el fuego que mata y busca a aquellos que puedan controlarlo, el abrazo mortal de la serpiente y el punzante latigazo del escorpión, detiene el tiempo y deja de fluir la vida, la devora, diluye en la mente de la hechicera toda expectativa futura, el escorpión desciende a las profundidadees de la arena, se oculta a la vista de todo. La muerte acecha de otra forma,  se transforma todo en un mundo desconocido.

¡Serás una sierpe de otra estirpe! Le grita su custodia desde lo alto, allá donde ella ya no mira, se hunde en las arenas del desierto egipcio, ambas reconocen que los ocho símbolos los protege un mundo de penumbra:  “Sólo en la oscuridad brillan las estrellas”

¡Serás una sierpe de otra estirpe! Le grita su custodia desde lo alto!

Mudar de piel y dejarla a la vista, como testimonio, sólo entonces seguir el camino de las sombras donde se revela lo certero, pero será inundado, arrasado, descubrir y darse cuenta de esto es complejo. Nos sorprende la muerte libertaria, que esparce semillas en los campos, ahí el influjo valioso del agua que cura y fortalece lo nuevo.

El ascenso de la espiga, su evolución surge entre los suburbios de un mundo que no se percibe en lo superficial, lo iluminado del vasto espacio, a lo largo de la historia  todos observarán la naturaleza y las pasiones humanas para reconocerse en el espejo de su humanidad, me abandono al agónico comienzo de un nuevo conocimiento donde la conciencia se protege bajo el fuego.

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De la penumbra, a la luz

De esta forma quedamos en la base introductoria de Hechizo de Ave, considerando hacer un trabajo más detallado, lo anunciaré en su debido momento, la historia antigua de los observadores del cielo es muy amplia y es necesario filtrar algunos detalles que van de las tradiciones celtas, a Mesopotamia, los descubrimientos árabes e hindúes, ante todo a los griegos, hebreos y latinos, sin olvidar a los pueblos de Mesoamérica.

El camino lleva a lugares  que muchos habrán recorrido, verlo como la primera vez solo se consigue cuando te adentras en su misterio y lo haces visible a través de tu propia mirada. que la lampara de fuego nos lleve a las profundas oquedades del misterio, será una aventura fascinante.
Iluminar los sitios recónditos del laberinto de historias

Solo podré llegar a ellos en trazos pero el descubrir e luminar esos caminos será en verdad importante, cada sendero que sea posible observar desde una perspectiva distinta, nos enriquece como humanidad y nos exalta como seres con culturas diversas que al mismo tiempo nos unifican aun mirando situaciones históricas desde puntos de vista opuestos.

El camino lleva a lugares que muchos habrán recorrido, verlo como la primera vez solo se consigue cuando te adentras en su misterio y lo haces visible a través de tu propia mirada. que la lampara de fuego nos lleve a las profundas oquedades del misterio, será una aventura fascinante.

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Libertad, ante todo, el vuelo proclama en el mundo su verdad

El siguiente paso era preservar su libertad, mantenerse unidas, dar al mundo razones para creer que cada  conquista forzada podría ser anulada, con la energía de una conciencia superior a la que el mundo conocía.

Cada idea puesta por ellas se multiplicará en el vuelo libertario por todo el mundo.

La enorme bandada de aves que se observó en el momento que lo demandaron, fue impresionante, cada hemisferio del planeta tendría un atisbo de esa conciencia, cada una de ellas se multiplicaba en el vuelo de la libertad. La conciencia histórica daba un paso adelante, ellas reconocieron que no les pertenecía, pero al mismo tiempo eran las guardianas de esta verdad inmutable, necesaria de preservar a través del tiempo.

Dadoras de vida en otras épocas y dadoras de la esencia vital para siempre, sabían que no era solo en ellas donde habitaba el conocimiento y que su otredad llevaría una carga de conocimiento  al cruzarse en sus caminos y mirarlas como un reflejo de la propia humanidad que ellos poseían.

Cada hombre que intentará conquistar su ámbito por la fuerza, sucumbiría y este designio traspasará los siglos venideros, no por venganza, jamás por vileza, simplemente por que una justa batalla las acompañaría para siempre.

Todas se miraron y entendieron que la tarea no terminaba con la muerte, cada semilla debía ser plantada en la mente y los pensamientos de los otros para hacerlos eternos.

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Llevar luz a través del laberinto

No quedaron conformes con la idea de que a veces morir es un asunto necesario, pero reconocieron que el camino estaba ahí para seguirlo y demostrar que transcender es algo que lleva tiempo y esfuerzo, ese dedicado camino que cada una había elegido formaba parte del fino entramado, de una guía que se extendería hasta el final de los tiempos, si acaso esto existiera.

Cada símbolo en su sitio

Todas cerraron los ojos e invocaron la fuerza de la naturaleza que elevó el alma de sus hermanas fallecidas en pasados días, el zumbar del éter aparece por tercera vez y su energía liberadora funde el anillo con los huesos del dador patrimonial, guardián de la experiencia histórica que habita los mares y la esencia dadora de vida impresa en la sangre de la hechicera muerta en batalla por el certero flechazo en su corazón.

El fuego el hueso y la sangre lograron algo sorprendente, los símbolos se multiplicaron

Ellas comprendieron que el camino mostraba una enseñanza que las llevaría a descubrir nuevos derroteros, retos y un sitio en penumbra por el cual llevar la luz que no solo le pertenecía a un clan, o grupo de elegidos videntes, la hechicera con la marca de Odín exclamó con profunda seriedad:

Esto apenas ha comenzado, seamos leales, solidarias, descubramos unidas lo que nos han legado, llevemos la fuerza intuitiva a sus últimas consecuencias para ser formadoras de conciencia”

Cada símbolo en su sitio

Los sueños lúcidos clamaban respuestas pero esta vez era necesario un viaje astral, un viaje al momento exacto del trágico acontecimiento, para entender todo, para corroborar cada línea del contexto.

La hechicera se encontró en un paraje iluminado por los relámpagos, en un claro del bosque por el que habían llegado a esconderse  de la muerte, de pronto el árbol susurrante tocó cada fibra de su ser con una frase liberadora y al mismo tiempo sorprendente:

“Hay muertes que son necesarias” 

Despuntaba el alba y cada una de las mujeres despertó animada por el graznar de cuervos y otras aves que liberaron las copas de los árboles, supieron que la quinta hechicera haría una proclama: 

El maestro me dio el anillo en resguardo, ahora entiendo que no me pertenece, entiendo para que me lo ha dado y vamos a poner todos nuestros talentos en darle el lugar que le corresponde.

Cada una de las mujeres reclamó sorprendida, ya que a ella la reconocían como la más comprometida en cada una de las actividades que ellas desarrollaban, le veían el don de ir más allá de lo que ellas lograban entender.

La dama levantó la mano y con voz firme exclamó: ¡De eso se trata, hay muertes que no son en vano, a las dos hermanas de creencia que perdimos, en realidad jamás se han ido!

La mujer sacó la alforja y colocó sobre su manto de lana el contenido, trozos de hueso de ballena bañados y salpicados por la sangre de la hechicera muerta en la huida:

¡Pongamos cada una de nosotras las manos sobre estos huesos, pero antes colocaré el anillo entre ellos!

Todas contemplaron desde su perspectiva lo que después compartirían entre ellas y legarían a un acuerdo indiscutible:

  • 1.- El Ojo, era la visión de toda la realidad que tenían del más allá y de lo que estaba rodeando el presente.
  • 2.- Los Árboles (la espiga), en su camino habían encontrado el árbol de la confianza y el dador de susurros.
  • 3.- La Espada (runa de hombre), el vehículo que llevó a trascender a dos de sus compañeras de viaje.
  • 4.- El fuego (éter), fue invocado después de la segunda muerte, su liberadora energía les permitió seguir adelante.
  • 5.- Los anillos, todas poseen uno no necesariamente es de metal o algún otro mineral, no necesariamente es visible para los demás, es el compromiso con su tarea.
  • 6.- Los Caminos (runa de mujer), los reales y los invocados, bifurcaciones mentales y reales, todas entendieron lo que veían en los que mostraba el hilo de sangre en los huesos de la ballena.
  • 7.- La cicatriz (la hoz), las marcas de vida, aquello que la distinguía a cada por las  batallas ganadas y las dolorosa pérdidas.
  • 8.- El escudo o lanzas cruzadas, aquello en lo que colocamos el no rotundo o un sortilegio para evitar el paso.
  • 9.- La estrella, todas sabían que este símbolo era más que un don destacado en una de ellas y que cada una podía invocar  en las formas de las constelaciones un signo premonitorio.
  • 10.- La luna, entrañaba el tiempo, los ciclos de cosecha y siembra, mareas en el carácter de los seres humanos y en los símbolos nubosos.
  • 11.- El sol, el poder autoritario, lo majestuoso, el dador de vida, la alquimia y lo transmutable.
  • 12.- El Ángel (las aves o alas), todas ellas habían sido tocadas por un ave y sus señales se unirán a los mundos gobernados por cada viaje astral visitado en sueños.
  • 13.- El laberinto (la serpiente), la guía para iluminar aquello que permanece en la oscuridad y no permite que reconozcas el sitio al que debes llegar.

No quedaron conformes con la idea de que a veces morir es un asunto necesario, pero reconocieron que el camino estaba ahí para seguirlo y demostrar que transcender es algo que lleva tiempo y esfuerzo, ese dedicado camino que cada una había elegido formaba parte del fino entramado de una guía que se extendería hasta el final de los tiempos, si acaso esto existiera.

El hilo carmesí guarda secretos

Bajo el influjo del susurro que llegaba hasta ellas fueron convocadas al abrigo de Rowan, cada una de ellas llegó agotada y con el alma partida en fragmentos, bastaba mirarlas unas a otras el cansancio y la desesperanza las mantenía con una tristeza que resultaba incomprensible y dolorosa.

La quinta hechicera wicca sabía que debían dejar ir los pensamientos cautivos en sus dolorosos cuerpos y escuchar el susurro que emanaba del árbol, cada una de ellas entendería algo distinto, todas ellas lograrían encontrar el todo.

Esa conexión profunda y ancestral no era algo que reconocieran en su ser consciente, llegaba porque habían logrado una conexión espiritual única e indivisible, pese a sus heridas todas quedaron profundamente dormidas bajo el influjo el Rowan.

Aquella que dominaba a la serpiente sintió que sus brazos y piernas quedaban inmovilizados una fuerza sobrenatural la doblegó en sueños a no poder dominar su propio cuerpo, de esta forma entendió lo que le esperaba, los retos que estaba por afrontar necesitaban de su total fortaleza.

Para quien el ángel o el ave había dotado con destrezas, reconoció en las puertas de una construcción antigua la llegada de 4 cuervos que graznaban avisando la llegada de 3 palomas grises, comprendió que la sabiduría de una profunda comprensión, debía poner atención a cada detalle del camino. Al-Ghurab, “El cuervo” había dejado un simbolismo definido y la contemplaba desde los cielos de esa noche fatal. Ella era la que brindaba el hechizo de ave a las otras a partir de un emblema de unidad.

Emprendemos una travesía a través de los sueños de las 5 hechiceras que nos ayudan a viajar a un tiempo ancestral
La constelación del cuervo, cuenta con unas 29 estrellas, de las cuales solo 11 estrellas son visibles, esta constelación tiene una magnitud de unos 183,8 grados cuadrados.

La hechicera bajo el influjo de la estrella, comprendió la conexión de los cuervos y el camino que llevaba a un ser superior donde su visión vería algo más que lo que se mostraba al frente de ellas como certeza, sin serlo.

Para quien gobernaba y entendía los ciclos de la luna, comprendió que un modo de ver la vida podría llevarla al encuentro de una paradoja imprescindible para entender el camino a tomar, sintió que podía sostener a la luna entre sus propias manos.

La paradoja impredecible estaba en sus manos

La cicatriz fue la marca del fuego provocado en el paraje donde una de ellas muere, para esta hechicera la vida lleva una marca que no cierra y es un recordatorio de las batallas que cada ser experimenta, su sueño le recuerda la travesía dolorosa del fuego que a la vez que crea y transforma, también destruye. Ella es quien posee el anillo y la marca de la estrella que al nacer le dejó una herida de fuego que apareció con los años y cada experiencia vivida le marcó para siempre y le concedió un poder vital e impresionante, la videncia como un don, su paso hacia el oráculo.

El sueño de ésta última la lleva siempre por parajes dolorosos que deben ser purificados, Rowan le susurra con insistencia una frase fundamental: “El hilo carmesí guarda secretos, eres la única que vio el mensaje, recuérdalo”.

Su muerte no fue en vano ha dejado un legado impresionante

Las muerte atroz de la primera hechicera con la herida mortal que atravesó su pecho le dio el poder para dejar fluir su esencia vital en los huesos de animal poseedor de todas las tradiciones, al vincularse con su esencia dio paso a un elemento adivinatorio que al mismo tiempo llevaría a la hechicera del anillo a conocer todo aquello que aquella muerta en la huida  deseaba heredarle al grupo.

No sería una tarea fácil recordar con claridad cada ruta que el hilo carmesí siguió pero habia una forma de entender el recorrido y la herencia y definitivamente ella la hechicera del anillo iniciaría la travesía.

La marca de Odín

Vamos a continuar con los 6 relatos que nos hacen falta, los anteriores 7 nos dan una visión y una forma de descubrir en cada texto aquello que tal vez se nos escapa entre líneas, sabemos desde la primera historia que detrás de todo esto, se encuentra la sabiduría de Odín, sí acaso observaste un detalle, una herida en la hechicera que protagoniza la historia, sabrás de que te estoy hablando:

Posiblemente su nacimiento le entrega a la tierra con todos los atributos y valores que cualquier mortal posee, pero los astros señalan a algunos, es una exigencia de los Dioses, llega por destino, aun cuando no exista conciencia del momento en que se enfrentará esa verdad.

De esta forma se habilitan fuerzas sorprendentes, una videncia que mira lo oculto y otra que observa la realidad presente, su poseedora o poseedor, se ha de convertir en el relámpago que ilumina la verdad y muestra el camino al grupo.

Es por ello que el serbal silvestre es su árbol, reconocido también como el árbol de los susurros, dicen que entre sus ramas se puede escuchar al momento que el viento las acaricia, los secretos del otro mundo, ese que sólo se percibe con los sentidos.

Prepárense entonces para el día de mañana cuando la hechicera del anillo nos hable de lo que su árbol protector le ha dicho y de esta forma seguiremos el 8° relato de Hechizo de Ave.

Nota: Serbal o Rowan

Sagita la flecha que rompe la intuición y las tradiciones milenarias

Encontrar en nuestro horizonte estelar la figura de la flecha, nos recuerda a cazador que rompe el velo de la intuición y nos destroza el conocimiento resguardado, por el hecho de que quizás no lo entiende, no es comprensible para sus fines.

Sagita, la flecha

Hemos hablado en las subsecuentes historias de un cazador agazapado y un jinete que decide abandonar el corcel para intentar salvarse sin lograrlo, tambien Sagitta fue interpretada como la flecha de Cupido o como una flecha lanzada por Sagittarius a Scorpius. Eminentemente procede de la cultura romana, que es la que rompe con las culturas ancestrales, entre ellas las que contemplaban la mitología celta en aras de un nuevo mundo y un nuevo orden ético de las relaciones del hombre con sus divinidades.

Ahí se cierne la trama más cruda de las hechiceras, que se ven doblegadas por las fuerzas del culto de otros dioses que persiguen su creencias ancestrales y tratan de defenderse ante el arrebato de sus propias creencias y posesiones culturales.