Vamos a un sitio que no frecuentamos mucho, las profundidades del océano, ese lugar que a una de las hechiceras le fue dado por destino y que la mantiene absorta viviendo situaciones que jamás imaginó, maravillada por la espléndida visión de un mundo alejado del que conocía e incluso cortejada por un robusto macho polar, que persistente y osado le canta de lejos.

Ella a quien recordamos como Camino, también recibió la intuitiva señal del lince boreal, llegó a ella como un murmullo:

< Quiero que seas mis ojos>

Mirando un bello cardumen, ella giró de golpe intentando reconocer a quien le murmuraba, desconcertada e imaginando que se trataba del macho que tenía días siguiéndola. Esta era una voz desconocida, no como aquella vez cuando el Maestro le pidió consejo y su felicidad fue inmensa al poder sentir su alegría y su necesidad de entender algo del mundo que estaba experimentando. Realmente la hechicera se asombra y no comprende la forma que contiene a esa voz cuya petición fue muy específica. De esta forma, Camino interrogó al desconocido:

<Llegas al sitio donde habito, pero no perteneces a él, tu mundo se ha ligado al nuestro por alguna razón que desconozco, ¿Por qué me pides que sea tus ojos?>

El lince boreal, meditó la forma de explicarse, no era fácil y representaba para él un esfuerzo impresionante, después de analizar sus intenciones le dijo:

<Es verdad no me conoces, pertenezco al pasado de la mujer que conociste como Sol y es la única forma como puedo acercarme a ti, a través de los pensamientos de ella. Es muy difícil, tu mundo ahora es distante y lo será más en poco tiempo, posiblemente; realmente no sabría y no puedo asegurarlo. Aún no veo a Sol y es la razón por la que pido tu ayuda, ella no habita tu mundo pero se que jamás dejará de pensarte>

Camino escuchó atenta y subió a la superficie para emitir su respuesta con plena conciencia de que la vida le entregaba infinitas posibilidades y desde luego le daba la certeza de que en el mundo que ellas formaron, no estaban solas:

<Me alegro de oírte y saber que algo inmenso te une a mi hermana, más allá de la tierra y el profundo abismo de los mares, ella sabrá encontrar la forma de que siga siendo así, cuenta conmigo.>

Camino subió a la superficie para contestar al misterioso personaje

En otro sitio del planeta, recordamos que ya se ha dado el encuentro entre Fuego y el lince boreal; precisamente estas fueron las primeras sensaciones que él transmitió a Sol, esa fue la razón de sus lágrimas, una mezcla de alegría, nostalgia y tristeza. 

Algo inquietaba sobremanera a Sol, saber la causa por la cual este misterioso personaje ahora envuelto en la forma de un lince, no apareció antes y dejó correr los años sin hacer el menor intento de llegar a ella, aún contando con todos los recursos a su alcance, la pregunta obligada sin duda era un grito de desesperanza y rabia:

<¿Qué fue lo que sucedió, necesito saber cada detalle, por qué hasta ahora y por qué de esta forma?>

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Ave y Estrella de igual forma van a elaborar teorías en torno a la figura del lince boreal, ninguna de ellas sabe a ciencia cierta de qué va lo que observaron, la única del grupo que no lo vio de forma directa es Sierpe.

Para Ave es la representación de un momento de cambio, donde el peligro acecha a cada una de las personas que están por vivir en pocas lunas y soles de una guerra por las situaciones de poder que se desarrollan en ese sitio de Polonia, ya que la edad de los metales en producción masiva, se viviría mucho tiempo después. Nadie puede asegurar de que se servirían los pueblos antiguos para organizarse en señoríos.

Celtas, germánicos y Baltos habitaron desde el año 400 a. C. en distintas partes de Polonia, muchos de ellos emigraron al Sur y al Este, las razones las podemos imaginar, nadie se va de su hábitat si las condiciones son óptimas para la vida. Posiblemente su camino hacia el Sur, tanto de Estrella como de Ave sería con quienes emigran escapando de situaciones difíciles de sostener.

Estrella trató de ubicar en un punto cardinal la aparición que ella y su hermana Ave vieron y así hacer conjeturas respecto a lo que aquella visión representaría, tomando en cuenta que su intención fuera la de dejar un mensaje.

Por supuesto era una representación de las tierras del norte y si en la actualidad quisiéramos buscar entre las estrellas al Lince, tendríamos que mirar entre la constelación de la Osa Mayor y Auriga, pero no era el caso, su descubrimiento y ubicación sucedería hasta el siglo XVII. Lo que sí era claro para Estrella fue la sensación de intromisión en sus propios pensamientos de esa criatura irreal, silenciosa y observadora, quien al mismo tiempo le dio a entender que la conocía sin que fuera del todo real.

La naturaleza teje hilos sutiles que posiblemente imita la magia.

¿Cuál es la razón por lo que estaba sucediendo esto? en el caso de Sierpe ella estuvo varios días en la cueva con el grupo, pero fue hasta que sintió un llamado que decidió alejarse de ellos y  de esa forma descubre que hay una posible salida que no había notado antes. ¿Hasta qué punto está ligada la presencia del Lince en la mente de ella para que esto sucediera o sólo fue el llamado de la dama de los hielos eternos, cómo sabía que una celta estaba ahí cuando le habló en un idioma que ella conocía, pero no los demás?

Hay muchas preguntas que nos golpean la mente, ante todo esto solo recuerdo la mirada anegada de lágrimas de quien fuera la hechicera líder del grupo, ahora transformada en un zorro con el pelaje rojo como el fuego y la tristeza del lince que la observa sin atreverse a comunicarse mentalmente con ella, tal vez por que no sabe cómo empezar o posiblemente por que nunca ha dejado de estar en contacto sensorial  con ella y todos a los que ella piensa y ama.

A estas alturas entendemos claramente que Sol no pertenecía al espacio que habitaba, también intuimos que su vínculo con el Clan del Hechizo de Ave es en gran parte una iniciativa de ella o de alguien más, ya que el Maestro resulta ser su aprendiz.

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Las circunstancias iban a colocar los puntos sobre las ies por decirlo de alguna forma, en la vida presente y lo que podrían esperar del futuro el hechicero y Ellinor, aquella mañana en víspera del desayuno la primera en hablar fue Dagny:

— Estamos perdiendo recipientes y ganando una nueva pareja por lo que veo.

Hubo un silencio y desde luego que el Maestro continuó con la conversación:

— Ellinor es una bella mujer y he sido cautivado por su sinceridad y encantos -señaló con una abierta sonrisa-

Dagny miro de frente a la pareja, primero posó sus ojos en la mirada nerviosa y sonrojada de su hermana menor y posteriormente en los ojos elocuentes y electrizantes del hechicero, entonces con un hondo suspiro acotó:

— Sabíamos que verías su alma antes que su apariencia, su aspecto la mantuvo a resguardo de algunos que primero vieron los terrenos de  mi Nydam y después pensaron “si valía la pena”.

El Maestro observó reflexivo lo que iba a contestar, sin tenerlo claro y dijo lo que su mente le dictó:

— He vivido diferentes experiencias en mi vida, el amor de mujeres que no han sido libres para responder al amor compartido, aquellas que fueron obligadas por las circunstancias a acceder a una pareja que apoyaría sus necesidades primarias y las de su familia, he sufrido viendo la imposibilidad de mi escasa dote para responder no con amor sino con plata a la aceptación de una mujer.

Ahora estoy aquí como un ser desamparado al que la dulzura de una mujer libre le ha abierto un camino para poder amar, pero desconozco cuán grande será su entrega en todos los caminos que yo tengo en mi mente y en todos los que ella necesite de seguridad y yo me vea imposibilitado a responder. Esa es mi verdad.

El corazón del Maestro se agitó con fuerza y recordó cuando Freyja le recomendó que buscara a Nydam

Nydam lo contempló con esa mirada intensa que lograba que su apariencia fuera más intensa entre la maraña de cabellos rojizos que le caían sobre la frente y aclarándose la garganta apuntó:

— Vienen tiempos difíciles muchacho, donde un hombre hará lo necesario para empujarnos a una guerra. Pero también veo con cierta claridad que tal vez no nos acepten más en tierras extrañas que en las propias, pero tengo tu ejemplo, no eres de estos lugares y encontraste el amor y el aprecio de un grupo. Al igual que tú, no deseo que ninguno de nosotros sea carne para lanzas.

Dicho esto, el corazón del Maestro se agitó con fuerza y recordó cuando Freyja le recomendó que buscara a Nydam, aquella noche que fue golpeado brutalmente por los hombres de la taberna. Con una franca y espléndida sonrisa se levantó de la mesa para abrazarlo y decirle:

¡Lo sabía, somos aliados de la aventura más extraordinaria jamás vivida entre los vikingos!

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La noche completamente oscura permitía evitar la presencia de los depredadores, acechar a su propia presa era una necesidad en esos momentos, Fuego se escabulle entre los arbustos siguiendo el rastro de un conejo, en muchas veces le había señalado Luna que ella podía ayudarle a cazar su propio alimento desde la distancia y esperando mejores condiciones para evitar la rabia de la presa, ya que en algunas ocasiones regresaba al lado de Luna con algunas lesiones, aunque no eran de cuidado le dolían más que a Fuego.

Ella, la persona que habitaba dentro del zorro de pelaje rojo como el fuego, sabía que tenía que optar por enfrentar las condiciones con las que ahora contaba, desarrollar los instintos, valorar las cualidades de su animal de poder y de esa forma expresar su respeto al ser que ahora ella habitaba.

Prepararse para cambios tan drásticos para una hechicera con el poder de Sol, no representaba ninguna dificultad, pero no dejaba de ser un cambio de actitud impresionante.

Al final en una ágil respuesta y una extraordinaria carrera que en la vida humana le hubiera sido imposible realizar y le daba un sentimiento de libertad impresionante, se lanzó en un salto sobre el conejo y le clavó los dientes.

Fuego había desarrollado un impresionante sentido auditivo y de esta forma presintió la presencia de alguien más, no iba a pelear por un bocado de conejo, por lo que se dispuso a destazar una parte del torso y dejar el resto, evitar una pelea inútil, era lo mejor.

Con agilidad empezó la sigilosa retirada de ese sitio, su sorpresa fue mayúscula cuando notó que el otro predador no se había entretenido en los restos del conejo y lo seguía con cierta precaución y a poca distancia.

Todos sus sentidos se vieron alterados, cuando se dio cuenta que ella era la presa. Su comprensión de la situación no era del todo clara y decidió por ello emboscar al extraño sujeto.

Hizo un hueco en la tierra con las patas y escondió su trozo de carne para evitar que el olor atrajera al que la perseguía y espero.

En el claro del bosque pudo observar a un jadeante lince boreal quien lanzó un llamado extraño, algo que los seres del bosque no percibirán, pero que la mente de Fuego comprendería con total nitidez.

Sus sentidos se agudizaron para poder percibir aquella extraña sensación y entendió todo de un golpe, el sentimiento fue como una cascada de agua helada en el lomo del zorro, sólo así se atrevió a salir de su escondite con pasos inseguros y al mismo tiempo con una ansiedad inusitada.

Ambos animales se miraron, ella entendió que él había colocado el llamado en la mente de todo el Clan del Hechizo de Ave, sin embargo la razón era para poder encontrarla, ninguno de los otros entendería totalmente lo que esto representaba.

La mirada de ambos indicaba melancolía, tristeza, añoranza y unos densos rasgos de rabia soterrada que no era posible evitar, pese al sentimiento de compenetración que existía entre ambos.

Había una interrogante en la mirada de ambos, cuya respuesta no sería fácil de entender y mucho menos asimilar con facilidad. La vida los había puesto a prueba y ahora las cosas nos serían diferentes, ninguno de los dos podía forzar al destino aún reconociendo ambos que el destino no es algo con los cual nacemos marcados. En los ojos de Fuego aparecieron lágrimas, en los ojos del lince boreal una honda y profunda tristeza.

¿Quién era él, por qué la buscó en los rostros de todos los demás, qué necesita decirle que ella ya no intuya?

Aún no ha llegado el momento para que esta parte de la historia se aclare para todos nosotros, sin embargo en el hilo conductor de la magia hay una serie de incógnitas que aún están por descubrirse.

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Uno de los principios básicos del amor es la confianza, sentir que lo que has puesto en manos de alguien, será apoyado, consolidado y formará la base de un continuo camino de unidad.

Sie y Amin vivían momentos de angustia y esperanza y pronto tendrían una recompensa que compartirán con el grupo que los acompañaba.

Al momento que Sie jaló de la cuerda para que la regresara el grupo de hombres, la felicidad de Amin se vio reflejada en su rostro cuando ella, empapada, temblorosa y amarrada de los pies por su propia falda, llegó de nuevo a la superficie del interior de la cueva y les gritó:

— La diosa de las nieves profundas nos mostrará el camino para salir de aquí sin ser vistos. El final de la cueva desemboca al Mar Siniestro, si conseguimos que un grupo me imite y llegue al Mar, podremos conocer de qué lado se encuentra la nave y alejarla de la mirada de los ladrones y de esa forma, escapar hacia la costa opuesta donde se encuentra nuestro destino.

Un grupo de hombres estuvo de acuerdo, en realidad no querían quedar como cobardes, ya que precisamente era una mujer quien les estaba señalando la forma como podían lograrlo.

Otro de los grupos donde la mayoría eran mujeres y personas de edad, se sintieron confundidos ante la temeridad de Sie e hicieron notar su sentimiento de ofuscación ante tal discriminación.

Al respecto Sie los tranquilizó:

— No estoy pensando que ustedes tengan que quedarse, al saber la ubicación de la embarcación con relación a los que están pensando que en cualquier momento saldremos, la nave ya estará en una posición de resguardo y nos podremos mover hacia ella sin temor de ser vistos de frente por los villanos que esperan sorprendernos, por eso solo un grupo de hombres deberá actuar bajando por la boca opuesta de la cueva hacia el mar. Todos merecemos estar a salvo y poder contar con el apoyo los unos de los otros.

Sie los miró con la respiración agitada en lo que algunas mujeres le acercaban paños para que secara su cabello y la instaban a que se cambiara de ropa para calentarse.

Siete hombres estuvieron dispuestos para repetir la travesía que Sie había recorrido, cada uno de ellos recibió de ella instrucciones precisas que los orientaron en la forma cómo tendrían que hacer las cosas y el último debería tirar de la cuerda para recuperarla, una vez que todos estuvieran visualizando las estrellas sobre sus cabezas y sus cuerpos flotando en el mar.

Amin, por sugerencia de Abu permanece con las mujeres, ancianos y niños, que necesitan de todo el apoyo posible para poder hacer el siguiente paso más llevadero.

La pareja se miró con esperanza ante las situaciones que estaban experimentando y en las cuales cada uno de ellos colocaba toda su voluntad y determinación.

En otra parte del planeta los leñadores felices regresaron de nuevo con el Maestro a los trabajos que cada uno tenía encomendados, la noche serena en la cual convivieron con la naturaleza, creó entre ellos un sentido de unidad, la solidaridad entre todos crecía y al mismo tiempo la confianza. Sabían que con los métodos del hechicero sus medios para el trabajo nunca faltarían y eso los fortalecía.

El hechicero llegó a casa de Nydam, pensó que estarían en la cocina y esperaba encontrarse con la joven, quien distraía los pensamientos del Maestro. Sin duda la escurridiza Ellinor, quien esa mañana se acercó al Maestro y con timidez le dijo:

— Me siento avergonzada por mi proceder, realmente nunca debí actuar así.

El Maestro la observó con esa mirada tan de él que daba a entender desconcierto y al mismo tiempo sorpresa y le dijo:

— Nunca te avergüences de lo que hace que tu corazón se agite en un vuelco apasionado, la vida es una constante sorpresa, yo he sentido una profunda alegría después de lo sucedido.

La joven lo miró sorprendida y con las mejillas ruborizadas y la voz trémula añadió:

— Entonces, ¿No me has tomado por una descocada o algo parecido?

El hombre la miró con una sonrisa franca y sincera y exclamó:

— No entiendo que es eso de descocarse, pero si es alocarse, perder la razón por una fuerza interior superior a tu voluntad, me encantaría en verdad que lo fueras.

Ella aún más avergonzada de nuevo llevó su mano al pecho como temiendo que el corazón se le escapara y con voz temblorosa y entrecortada le dijo:

— ¡Hablame de amor, enseñame como es amar!

El hechicero se acercó a ella y colocando sus manos sobre sus hombros le dijo quedito con esa voz profunda llena de coquetería que solo él sabía usar:

— Jamás te enseñaré a amar, jamás te hablaré de amor, eso debe vivirse, cada uno lo vive de forma distinta y ahí está la magia.

Ambos se miraron con la intención de besarse cuando se escuchó el murmullo de Dagny y  Nydam, que irrumpieron con la peor actuación que jamás nadie hubiera creído, haciéndose los que recién llegaban.

Ellinor, instintivamente se echó hacia atrás rompiendo unos enseres de barro que se utilizaban en la cocina y todos se miraron entre desconcierto y sorpresa, entre alegría y ese tono de complicidad que ninguno pudo disimular.

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Transcurrido un tiempo, el hechicero se dio cuenta que el momento en que la señora de todas las noches se presentaría envuelta en velos, había llegado. Se reunió con los leñadores para colocar -tal como lo habían acordado- por cada hacha una semilla:

— En lo profundo del bosque germinará y se fortalecerá, la vida. Afirmó el hechicero, colocando en la mano de cada leñador una semilla de roble.

Juntos avanzaron para adentrarse al espeso bosque y el Maestro con profunda voz entonó una canción milenaria, de esas que con el transcurso del tiempo se convierten en gloriosos cantos en la tradición oral y se van modificando con el paso del tiempo. El estribillo fue fácilmente seguido por todos los leñadores quienes en una mano llevaban su hacha y en la otra las semillas de roble.

Aquel lugar sereno, bajo la elocuencia de las voces recias e impetuosas  de los leñadores se impregnó de una suave niebla, dando la impresión que se encontraban bajo las copas de los árboles en un sitio donde el Sol jamás podría traspasar los territorios de la señora de todas las noches.

Entre el canto de los hombres se distinguió la voz sigilosa del bosque, su siseo entre las hojas de los robustos robles, les anunció la serena y cautivadora presencia de Danu, diosa de la fertilidad y la madre de toda la vida, cuyo  nombre es tan viejo como el viento.

El hechicero habló:

— “¡Ha llegado el momento de cumplir la promesa de alabar a los señores del bosque en presencia de Danu y su apacible reconocimiento de que todo será fructífero, fortaleciendo nuestro trabajo y alentando la vida”!

— Sin dejar de cantar cada hombre se colocó ante la tierra y dejando a un lado su hacha, hizo un hueco profundo en la tierra donde las semillas de roble, le volverían dar vida a los árboles que les sirvieron para trabajar.

Podría tratarse de las oscuras entrañas del inframundo, Alerta Abu a Sie

En otro sitio del vasto mundo alguien más escuchaba en el hueco profundo de una cueva el clamor de otro ser ancestral que estaba dispuesto a contar un secreto a Sie en esos momentos de desesperación.

Ella recordaba con claridad aquellos momentos cuando  Rowan le hizo saber que se sentiría atada de pies y manos e imposibilitada para actuar en libertad, esto parecía ser una constante que se repetía, ahora estaba con el grupo tratando de salvar la vida del hombre cuyo navío era vigilado por los ladrones desde la orilla del Mar Siniestro.

Una voz la llamaba desde lo profundo de aquella cueva, era una especie de murmullo distante  que se perdía entre ecos… 

Abu, la alertó:

— Ten cuidado mujer, podría tratarse de las oscuras entrañas del inframundo, el sitio del que no se vuelve con vida y al que debe temerse, tal como me fue dicho y recuerdo con claridad haber escuchado en boca de otros comerciantes.

La astuta hechicera sabia  que a la muerte no se le teme y ella no es enemiga de la vida, por tanto algo favorable encontraría, tomo de las manos a Abu y se dirigió a Amin:

— Ahora sabes que no puedes detenerme cuando sé que lo que estoy por hacer es lo que tengo que hacer, ¿Verdad?

Amin con una leve sonrisa solamente afirmó con la cabeza y la beso con ese cariño entrañable que cada día despertaba su pasión y acariciando su cabello le pidió que se cuidara.

Sie con paso firme se adentró en la profundidad de aquella cueva cuyos secretos le serían revelados o la imagen del lince cobraría otro tipo de revelación, pero eso no lo sabremos, al menos ahora la identidad del lince no ha sido revelada para ninguno de los integrantes del Clan del Hechizo de Ave.

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La revelación de un tiempo de cambio que formaba una continuidad fue apreciada con temor por las hechiceras Ave y Estrella, pero no fueron las únicas en aquel día colmado de simbolismo que presintieron esos instantes de iluminación como algo siniestro y difícil de comprender.

Mantis tenía días observando una procesión inigualable en el cielo que la hizo exclamar con contundente aprehensión:

“Estamos donde todo termina y vuelve a comenzar, Aquellos que no sigan el camino, serán presas fáciles de las sombras donde todo el mal del mundo espera sin poder escapar de las barreras, aún estando rotas”

Tenía días que caía en una especie de letargo, Anker le plantó el plato de comida con fuerza sobre la mesa y con sobresalto ella respondió:

— ¡Me asustas, Anker!

Anker se puso de espaldas frente al fogón sirviendo su propio plato de comida y otro para su hija y mintió:

— No entiendo querida Mantis, sólo es tu plato de comida frente a tí, tal vez estás entretenida en tus pensamientos.

— Si, creo que en los momentos que se oculta la Luna, presiento situaciones que de alguna forma ella me permite intuir y no estoy tranquila.

En otro sitio del planeta alguien más se encontraba inquieto, se acercaba la fecha de cumplir la promesa a los señores del bosque, pero la concentración del Maestro estaba en otros asuntos menos puntuales.

Después de la fiesta no volvió a ver a Ellior, no sabía cómo debía ser el trato con una mujer cuya familia le había ofrecido techo, comida y trabajo; todas sus anteriores relaciones con mujeres habían sido libres, ocasionales, esporádicas y no quiso mover nada, pensó que era mejor no tocar puertas  que después no sabría cómo cerrar.

Sin embargo el deseo le movía, una corriente eléctrica atravesaba su cuerpo con solo decir el nombre de aquella escapista. Reconoció su poder mental como hechicero, él sabía perfectamente que podía llegar hasta ella sin necesidad de tocarla o tenerla cerca, podía acariciarla con toda la pasión que sentía y ella lo sabría, hacerla suya incluso si dejara de verla, siempre que esa llama siguiera encendida en su corazón, siempre que hubiera un común acuerdo para tocar esas fibras sensibles en Ellien.

La experiencia le había mostrado que entre lo que se siente y lo que se vive, hay una diferencia importante, incluso tuvo malas experiencias con mujeres que posteriormente las habían casado por intereses o de hecho estaban unidas en pareja a alguien, sus intervenciones distantes, no eran de lo más convenientes. Desechó la idea y  trató de ser más sereno en todo eso y seguir la vida como se le fuera presentando.

Al apoyarse en su cama para dormir, sobrevino una impresionante visión de los más real que él pudiera imaginar:

El emisario de la señora de todas las noches se hizo presente

Contempló como un lince boreal entraba silencioso por la ventana y se le quedaba mirando con tranquilidad, el susto de observar a un felino salvaje,  lo impresionó y abrió los ojos exaltado por aquella visión.

No había nada en la habitación…

Dicho emisario en realidad había compartido su presencia con  Mantis, escasas horas antes y fue en gran parte la causa de su desconcierto; de igual forma lo hizo en presencia de Sierpe, quien buscaba la estrategia de salir con la caravana victoriosa de aquellas cuevas donde cuidaban de sus heridas  al dueño de la embarcación por medio de la cual cruzarían todos ellos el Mar Siniestro.

Ave y Estrella quienes fueron recibidas con calidez en la casa del mercader, también intuyeron la presencia no agresiva de aquella visión, ellas sabían que el hábitat del lince boreal ocupaba gran parte del territorio donde ellas estaban, pero en la zona donde ahora se ubica Grecia, o en Dinamarca, realmente no sabían si acaso era fácil verlos. Temieron con desesperación por la vida de Sierpe, imaginando que fuera su animal custodio y su forma ante la transmutación fuera ahora esa.

Ambas se miraron y sin siquiera imaginarlo en ese instante al norte cerca del río Aura, Luna observaba a Fuego con la misma pregunta:

— ¿Acaso alguien mas del Clan del Hechizo de Ave  ha muerto, se ha transformado en su animal custodio?

Fuego puso su pata sobre la de Luna y eso la tranquilizó. La instó a mirar al cielo desde donde en unas horas más  la dama de todas las noches revelaría su magia o simplemente ya había comenzado a hacerlo con la presencia del emisario: Un lince Boreal.

Stellium, el séquito que acompaña a la señora de todas las noches envuelta en velos.

Comentario de la autora: Los siglos pasados y por venir han congregado a los planetas de diversas maneras, en este día, la Luna Nueva ocurre a las 19:05 (UT) del 11 de febrero de 2021 a 23 ° Aq16 ′. Viviremos la presencia que pudo haberse repetido en el pasado de esa forma o muy similar, el llamado Stellium donde ubicamos la presencia del Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno y Palas en la constelación de Acuario. 

La vida nos muestra diversidad de opciones, todas pueden ser símbolos mágicos, solo hay que saber reconocerlos o considerarlos casualidades o causalidades, en tu percepción ha de quedar una enseñanza si sabes encontrarla.

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Ave y Estrella recordaron aquella noche cuando reunidas con su hermana Sol  se preparaban para dispersarse por los diversos sitios donde encontrar aliados y poder cumplir con sus tareas. Estrella se dirigió a su hermana:

— Recuerdo como si fuera ayer el momento en que Sol habló al grupo:

“Prepárense para el vuelo, ha llegado el momento, es necesario dispersarse por esos lugares del vasto territorio que conocemos, y llegar a lugares donde nunca hemos estado.

 Mezclarnos en el ajetreo, seamos  hábiles  para reconocer al enemigo y a todos aquellos que podrían ser aliados. Solo la intuición y el coraje nos conducirán a una vida plena, de lo contrario, caeremos presas de alguna lanza o la estaca enemiga.”

El rostro de Ave se tornó melancólico y asintió con la cabeza:

— Yo también lo recuerdo, hasta ahora hemos aprendido diferentes formas en que la gente hace las cosas, cómo se relacionan sus miedos e inseguridades; mitos y nombres que dan a sus demonios, las formas como los ahuyentan. En verdad reconozco que extraño a Sol, en verdad, la extraño.

No hubo respuesta por parte de Estrella solo la abrazó con fuerza, mientras esperaban ver aparecer el carro vacío del comerciante de aquella fortificación y seguirlo de cerca. Entonces cambio el tema y pregunto a su hermana:

— Recuerdo que los cuervos anunciaban a tres palomas, recuerdo que me lo mencionaste, ¿Así es verdad?

Ave recuperándose un poco de los recuerdos que la entristecían, admitió afirmativamente pasando sus manos por el rostro como deseando que la niebla del llanto no ganará la batalla  a su  jornada y agregó:

— Así es pero Odín se tomará su tiempo para entregar la señal, imagino que para los habitantes de esta zona ha de representar algo diferente de lo que significa para nosotras; no lo sé hermana.

Ambas se miraron a los ojos expectantes ante lo que estaban por vivir.

Alguien más  en la distancia buscaba la mirada de otra persona, era el Maestro quien descendía de la embarcación con los pobladores alegres que festejaban la fortaleza del primer navío atracado en el puerto danés.

Compartieron agua miel y celebraron buena parte de la tarde y noche, bajo el efluvio de simpatía y atenuada embriaguez se animó a preguntar a la muchacha:

El mundo se transforma para el Maestro al descubrir el amor

— ¿Sabes que no tengo el placer de saber cómo te llamas?

Ella sorprendida por la forma tan cálida en que el hechicero lanzó su pregunta con una franca sonrisa le contestó:

— Me llamo Ellinor 

El Maestro se inclinó hacia ella y suavemente señaló:

— No podías ser nombrada de mejor forma, tu audacia y tu arrojo forman parte de ti, me gusta tu nombre, me gustas tú.

Las mejillas de la joven se ruborizan y con total nerviosismo comenzó a reír y en un impulso le planto un beso en la boca al Maestro, antes que él pudiera tomarla por la cintura y responder románticamente con un beso más prolongado, ella puso ambas manos en su pecho y huyó, corrió lo más rápido que pudo tratando de perderse entre el barullo de la fiesta.

El hechicero desconcertado, sonrió alegre y  agradeció a Freyja con ambas manos puestas hacia el cielo por premiarlo con una de las muchas certezas que encontraría a lo largo del camino que de ahora en adelante no recorrería en soledad.


Esta ocasión algo movió la apacible rutina del Maestro en aquella población donde el trabajo iba dando forma al poder que se impondría sobre las aguas danesas, en su mente se levantaba una tormenta iracunda y salvaje. Habían pasado muchos días deseando la cercanía de aquella mujer a la que ni siquiera le había preguntado el nombre, ya que sus familiares se referían a ella como hermana.

Pero ese especial día ella se acercó con un tazón de verduras que el Maestro agradeció de forma especial con un “gracias” y una de las sonrisas más alegres jamás vistas por su propia alma después de haber sufrido tantas situaciones y pérdidas.

Sin embargo, sólo bastó que ella abriera la boca con esa dulce sonrisa y lanzara la pregunta:

— ¿Tú no piensas en un barco de batalla, verdad?

El hechicero solo alcanzó a mover su cabeza negando y ella con una mirada inquisitiva, sonrió con la misma dulzura de siempre y se alejó.

El Maestro tuvo que esforzarse mucho el resto del día para que no percibieran  los otros su mal humor e inquietud, jamás había comido con tanta amargura  un plato de verduras que en otros momentos habría sido el bocado más delicioso y apreciado.

Esa noche sus sueños se convirtieron en una estruendosa tempestad, observó cómo los árboles a los que solicitó consejo le reclamaban su sangre para formar raíces tan fuertes como las de ellos, vio su cuerpo atado a la tierra y su corazón destrozado por un cuervo.

Despertar con la frente perlada de un sudor frío y los nervios crispados, lo enfrentó a los peores demonios entre los sueños y deberes, los anhelos y la realidad que ante él se abría exigente y rotunda.

Miró su mano, la misma mano diestra que posara en su pecho Freyja y él lo hiciera en la cabeza de la joven que trastornaba sus pensamientos, al momento que murmuró para sí mismo con determinación y lágrimas en los ojos:

< Yo y solo yo puedo decidir cual es la certeza que he elegido para construir mi  destino>

Él sabía que pronto la señora de todas las noches impediría a su instinto ver con claridad aquello que temía y no deseaba,  hacerse cargo, no estaba en sus planes. Observó que sus sueños dependían de lograr un trabajo para ser puesto al servicio de las sombras e imaginó su cuerpo atado a la cadena de un destino incierto. Cubriendo su rostro con ambas manos habló de nuevo para sí mismo:

< ¡Si tan solo pudiera volar o intuir  si mi hermana Camino tiene respuestas que desconozco! >

Los poderosos tenían la plata y el oro para cumplir sus sueños y conquistar el alma de los pobladores; los soñadores, verían su vida atada al destino de un compromiso no deseado y  los anhelos de libertad en un futuro incierto.

Camino, su hermana en la transmutación de la ballena, sería la benefactora de una historia que  pese a toda complicación llevaría una luz en medio de la más profunda y tortuosa de las noches, pero no sería nada fácil. La certeza se esconde en la niebla, densa y profunda de las contradicciones.

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Tres espacios nos vuelven a mostrar la mirada del cielo, para las personas que lo observan, tendrá significados  distintos, la mirada del corazón del escorpión en el cielo, esa noche tendrá como en muchas otras ocasiones un diálogo con la Luna, pero esta vez será diferente en la vida del Clan del Hechizo de Ave.

El trabajo en el taller de Nydam, continuaba con vigorosa energía, aquella mañana sería diferente para el Maestro quien se levantó con un ánimo inusual. Al acercarse a la mesa donde se encontraban los trabajadores, sonrientes, bebiendo y comiendo para alistarse en  la jornada de ardua labor, el hechicero miró con inquietud a un lado y otro en busca del rostro de la joven del cabello corto y se ensombreció un poco al no verla entre los demás.

Ya dispuestos los hombres en el taller Nydam le dijo:

— El trabajo va bien, el hombre que ha pedido los barcos tal vez nos venga a ver en unas semanas, ¿Qué te parece, cómo los ves a todos en su actividad?

El Maestro observó con detenimiento y se llevó la mano a la barba, la frotó repetidas veces y finalmente señaló:

— Ese hombre que está al fondo el de la barba crespa, es mejor tallando madera que cortándole, al fondo en la esquina ese par, deberían trabajar separados, su afán de competencia les hace olvidar al grupo.

Nydam lo miró con cierta admiración y dijo, golpeando sus espaldas con aprecio:

— Eres buen observador muchacho, confiaré en tu buen ojo, ya lo hice cuando elegiste la madera para el corte y en verdad que ha resultado buena.

Levantando su mano cambió la posición de los trabajadores y les alentó a seguir su actividad.

A lo lejos por el patio que daba a la casa de Nydam, el Maestro alzó su mirada y alcanzó a observar el caminar alegre de la joven de los ojos sonrientes. Se sintió confortado, le bastaba con verla de lejos para que su día fuera distinto. Así sucedió por varios días, ella no se acercaba al grupo pero trabajaba en la casa de la hermana en las horas que los hombres lo hacían en el aserradero.

En otro sitio del mundo está Mantis, aún nerviosa por los acontecimientos recientemente experimentados, ella sigue atenta las señales del cielo como cada noche.

La hechicera griega observa con paciencia el cielo y cada noche se alegraba de tener noticias de Fengári, esa noche no estaba sola, la visitaba un luminosa estrella rojiza;  su sola presencia le inspiraba respeto, la hechicera griega le encontraba un parecido similar al guerrero rojo que no titilaba y que apareció cuando ella tuvo que dejar su antiguo hogar junto a Anker y Ariadna.

En esta ocasión sabía que la señal le advertía de los problemas que atravesaba la hechicera del Este, por lo cual salió al patio sin consuelo y sin poder conciliar el sueño y con vehemencia habló con su amiga de tantos años:

< “Η κυρία Φενγκάρι της λέει ότι κάτω από τη γη είναι το καλύτερο καταφύγιο”>

(Señora Luna dile que debajo de la tierra está el mejor refugio)

Mantis observó con detenimiento a la brillante estrella que más adelante sería nombrada por los estudiosos griegos como Άντάρης (Antaris)

Sería precisamente Άντάρης quien en la distancia llamaría la atención de Sie, en el momento que el grupo se había dado cuenta que el hombre que los ayudaría a cruzar el Mar Siniestro había sido amarrado al mástil del navío por los ladrones que los habían atacado.

Ágil corrió hasta donde se encontraba Amin y Abu y les dijo:

— Rowan me habló del escorpión, lo recuerdo con claridad, debemos buscar las cuevas que dejamos atrás, ahí podemos escondernos en lo que curamos las heridas del hombre de la embarcación.

Abu observó que arriba de la cabeza de la mujer estaba la representación de Kalb al Akrab, el corazón del escorpión y comprendió que la señal de protección había sido entregada, con premura se dispusieron a movilizar a los hombres, mujeres y niños que viajaban en aquella intrépida caravana.

Aquella noche de nuevo en la habitación del Maestro, antes de dormirse observaba la palma de su mano recordando el roce electrizante del cabello de la joven mujer, pensó para sí que tal vez había una distancia de edad entre ellos que no le permitiría acercarse a ella, finalmente se asomó por  la ventana de aquel humilde pero reconfortante recinto y observó a la señora de todas las noches dialogando con una bella estrella roja, encendida como las mejillas de la joven. El hechicero suspirando exclamó:

— Me gustaría saber si tu también sientes alegría en el corazón cuando me piensas.

Sin lugar a dudas la misma estrella, aquella noche levantó y despertó  pasiones.

Al igual que en la antigüedad no todos conocemos los nombres de las estrellas en el cielo, nuestra curiosidad nos ha llevado a identificarlas y en el pasado sucedió igual, leyendas que van de boca en boca y que terminan convirtiéndose en algo más que una pasaje en la travesía de una leyenda creativa.

Fotografía de Diego Toscan Estrella Antares, foto tomada el 12/5/2020

Nota astronómica que inspiró este post: El sábado 6 de febrero por la mañana, la brillante estrella Antares aparecerá en la parte inferior derecha de la luna menguante. La Luna saldrá por el este-sureste y Antares se elevará 22 minutos después.