“Podrán decirte lo que sucederá, templar tu carácter y tus nervios con la idea de un mensaje prometedor, pero en ningún momento sabrás exactamente cuando y donde ha de presentarse esa situación; abre tus ojos y alerta tus sentidos que gran parte depende de tu habilidad para entenderlo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Aquella noche los entrañables amigos se fueron a dormir y les costó mucho trabajo conciliar el sueño, pero todo llega cuando el cansancio es superior al nerviosismo y ellos habían recorrido laderas y montañas, cada vez se alejaban más de la costa y en ocasiones seguían los bordes de un río para poder calmar su sed y refrescar sus sudorosos cuerpos o calentar algo de agua con las infusiones que preparaba Evaristo.

Los náufragos se acercaban al Río Guadiana

Nadie conocía el nombre de la dama que había hablado con Jacobo, tal vez nunca lo supieran, o le sería dicho a alguno de ellos, tampoco lo sabían. todos esperaban ser privilegiados con tan delirante y asombrosa aparición.

Dayami por su parte logró penetrar las raíces de algunos juncos y fortalecerse en la vertiente de los ríos que la alejaban definitivamente del mar, sin embargo su fortaleza podía recrear imágenes a voluntad de los espacios que había tocado.

Aquella noche no sucedió nada, los hombres cayeron en un sueño profundo, pero ninguno recibió mensajes de la sutil presencia que Jacobo relató, la mayoría sintió que tal vez en su necesidad de aventura, de respuestas que desconocían y su anhelo por encontrar algo que iluminará sus vidas, habían derrochado su imaginación volcandola en algo efímero.

Pasados tres días ya nadie se preguntaba nada, incluso dejaron los divertidos momentos en que se reunían ante la fogata para turnarse con relatos, esas noches las dispusieron para hacer planes de cómo conseguir una embarcación o que habilidades podrían ayudarlos a encontrar un empleo temporal, sin tener que seguir resguardados entre las malezas, ya habían dejado atrás algunas comarcas sin acercarse para evitar represalias o preguntas.

Las heridas en los tobillos habían sanado, aquellos grilletes que los mantuvieron presos ya no se mostraban como evidencia de su tragedia, sus rostros agotados por la falta de alimentos y largas caminatas tierra adentro, los mantenían alertas y cuidándose unos a los otros.

Pero todo llega aún cuando no lo esperas, y fue Patricio quien esa noche tuvo uno de los sueños más reveladores que jamás hubiera imaginado. El viento soplaba con fuerza aquella noche y fue precisamente ese viento quien le llamó entre sueños:

<Patricio, Patricio, tu pacto con la de la deidad del río ha llegado, mantén atentos tus sentidos y escucha…>

Un frío trémulo atravesó el cuerpo de aquel hombre al momento que sintió el tacto húmedo de Dayami, con curiosidad el hombre intentó reconocer a quien le tocaba el rostro y los cabellos y en sueños susurró:

<¡Deidad de los ríos, dime tu nombre!>

Dayami con astucia y serenidad contestó:

<Se perfectamente que no es mi nombre lo que te mantiene curioso y atento a mi, esta noche, vengo a decirte lo que debes saber de esta mujer cuya sangre fue convertida en deidad, no es sirena>

Patricio consternado e inquieto solo alcanzó a emitir una exclamación:

<Ahhh!>

Dicho esto pudo observar la figura de aquella dama entre la niebla de las profundidades del agua.

Dayami se presenta ante Patricio como una ensoñación entre un cardumen

“Patricio, serás el reflejo de otros, podrás responder con rapidez ante el peligro, reconocerás sus voces y las intenciones que los acerca a tí, eres un hombre que necesita estímulos para actuar; serás recordado como orador y constructor”

Aquella noche fue ligera y agradable para el hombre que de pronto se dio cuenta que la dama en cuestión no era lo que él suponía y había puesto en su mente la motivación más espléndida para alentarlo en sus futuros emprendimientos. No quería despertar, ya que ese sueño lo llevó posteriormente a imaginar su vida construyendo algo fascinante en aquella tierra que para ellos se había convertido en una promesa luminosa.

Al despertar todos notaron su sonrisa abierta y sincera y un brillo especial en la mirada, todos tuvieron en ese momento la certeza de que la dama les daría a cada uno de ellos un consejo, un regalo, un motivo para valorar sus vidas.

Nadie es indiferente ante la maravillosa oferta de una vida mejor, de una posibilidad y si te enfrentas a quien describe lo que tu alma emana, podrás ser feliz y sentirte privilegiado.

Notas de la autora:

Fotografía del rio y Dayami diseños de la autora una, de ellas con filtro libre de PicsArt


“Nada podría ser lo que parece y dependerá de tu forma de sentir y experimentar tus miedos, que todo lo que suceda te llene de pavor o te aliente a descubrir nuevos senderos”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Al caer la noche y como había sido dicho Jacobo alentó al grupo a escucharlo con atención el relato los dejó perplejos y atemorizados de haber despertado fuerzas misteriosas en su pacto con Zila.

Zila que era un hombre valiente y de creencias firmes en lo que la naturaleza representa, se dirigió a ellos con ésta palabras:

-No debemos temer si acaso ese sueño tan real para Jacobo fuera una premonición es  un maravilloso momento para sentirnos alentados en nuestros deseos de atravesar el mar como todos lo hemos deseado; tengo la impresión que alguien sabe de nosotros y por eso se reconoció en nuestro pacto.

Santiago por su parte. se levantó nervioso y dio varias vueltas alrededor de la hoguera donde se daban sus charlas nocturnas y apuntó:

-Aquella noche Javier lanzó una caracola y dijo con gran seriedad que tu nombre debería preservarse a través del tiempo, ¿Lo recuerdan verdad?

Todos los hombres asistieron con sus cabezas, sus rostros iluminados por las llamas de la hoguera les daba un misterioso sombreado que resultaba místico y sorprendente a la vez. 

Entonces el propio Javier advirtió:

-Esa aparición divina no creo que sea un engaño, sus palabras acarician a Jacobo y de algún modo le hicieron sentir que lo que dijimos, no solo tocaba a Zila, sino a todos nosotros, esas tierras tal vez no nos esperan, pero la dama vestida de luna si.

Evaristo señaló: Jacobo dijo que era una ensoñación delicada y transparente con tonos rosáceos, definitivamente un espíritu milenario

Patricio que era el más incrédulo de las fuerzas místicas y su dicho favorito era “al pan, pan y al vino, vino”, afirmó:

-Pues una cosa les advierto: Yo quiero saber si esa dama tiene cola de pescado, si de la cintura para abajo no es humana, posiblemente estamos en peligro de caer en una trampa.

Evaristo con algo de enojo le espetó:

-Vaya, no escuchaste que era algo que no pertenece a este mundo, una ensoñación delicada y transparente con tonos rosáceos, definitivamente es un espíritu milenario de un mundo desconocido que por alguna razón ha llegado hasta nosotros para algo.

Timoteo con alegría les dijo a todos:

-Hermanos, lo que yo veo en todo esto es que debemos esperar a que ella se comunique con los demás, tal vez lo haga de la misma forma que lo hizo con Jacobo y de esa forma tendremos la certeza de sus palabras, definitivamente es un espíritu celestial o algo parecido, hasta ahora vemos que Jacobo es la luz.

Entonces Diego con gran entusiasmo advirtió:

-Posiblemente ella nos dará a cada uno de nosotros una herramienta de vida, si ella puede ver nuestra alma, sabe lo que nosotros no sabemos, sabe de lo que somos capaces y no lo entendemos hasta ahora. 

Los ocho inseparables amigos sonrieron ante las sabias palabras de Diego y permanecieron en silencio, expectantes por lo que pudiera acontecer esa noche cuando se dispusieron a dormir, todos se abrazaron como quien celebra un regalo fabuloso ue en vida les sería otorgado por un ser misterioso y amable.

Creer a veces es el primer aliento de una vida plena para un grupo, es el inicio de la aventura que no ha comenzado donde pondrás tus mejores alientos y todas tus esperanzas.

Notas de la autora:

Fotografía de la autora, «El espiritu les habló»


“Independientemente de las vueltas que daría la vida, una raíz se nutrirá por el amor y la paciencia en su recorrido, una luz será el camino y la guía donde todos encontrarán sosiego y apoyo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

No era para todos aquel llamado, pero aquel capaz de recibirlo tendría en su mente la claridad para compartirlo, aún sin saber que su nacimiento lo había marcado con el símbolo de una caracola, fue Jacobo quien debido a ello, entendió en sueños lo que Dayami le transmitió.

Si abundamos en las raíces lejanas de su nombre descubrimos que Jacobo se remonta a tierras lejanas donde su significado indica que Ya’aqob (hebreo: |יעקב|) proviene de la palabra aqeb, (|עָקֵב|) «talón», con el sentido de ser sostenido por el talón.

Entre los astrólogos el relato mitológico de Egipán, señala que descubrió un instrumento musical —la caracola— que utilizó en la lucha de los dioses contra los gigantes causando entre ellos gran temor y por ello Zeus le concedió subir al cielo como hermosa constelación, precisamente la de Capricornio.

El náufrago del cual hablamos no sabía nada de todo esto tan complejo y que solo algunos que habían leído papiros de historia o que se agrupan en zonas de estudio, podrían conocer más adelante. Ello no evitó que su destino y su nombre estuvieran ligados a tales circunstancias y fue por ello que independientemente de todo lo pronosticado o supuesto por alguien más, fue él quien recibió el mensaje del sueño premonitorio de Dayami.

Entre los 8 no estaba considerado como creyente católico, así que para todos era parte de los no creyentes cristianos, aún cuando en realidad y viéndolo con sinceridad todos creían en algo, no necesariamente en las creencias que se volvieron parte de una forma de vida donde dicha doctrina pasaría a ser una imposición y parte de un poder económico brutal con el paso del tiempo.

Aquella noche se mantuvieron calientes durmiendo cerca de las rocas cercanas a las brasas que había dispuesto Evaristo. Javier, el más viejo de todos roncaba con energía, eso terminó arrullando al grupo,  entre canto de grillos y ranas la noche se volvió serena.

Jacobo soñó que volaba como una gaviota y se internaba en las azules aguas del profundo mar hasta llegar a la zona donde el sargazo es denso e impide la entrada del Sol, en ese sitio que no todos conocen, que asusta por ser frio y oscuro.

En su sueño observaba a una mujer de cabellos oscuros y muy largos que le invitaba a seguirlo, era tan hermosa y de facciones exóticas que no supo si estaba envuelto en un mágico espejismo, esos que son fatales y que protegen los mares de intrusos cuando aparecen las sirenas, coquetas y con colas de pez, imposibles para amarse pero atrayentes como una ensoñación.

La bella mujer le entregó una caracola y sin abrir los labios le hizo saber dentro de su cabeza que el mundo del otro lado del mar lo esperaba con una meta por perseguir y un reto por cumplir. Su destino estaría marcado por un sueño envuelto en el destino de alguien que vestiría la luz de la luna y de esa forma él la reconocería.

Le advirtió de muchos peligros que sufrirían los 8 amigos, pero gracias a la caracola él sabría sostener y proteger  a todos; por último le acarició sin tocarlo cuando le dijo:

“Tu valor y entrega serán recordados por una estirpe valerosa de  iluminados que cruzará el tiempo sin que por ello tu esencia sea borrada, tus palabras darán luz a  generaciones enteras y no se apagará jamás”

Dayami entrega en sueños la caracola milenaria a Jacobo

Cuando Jacobo despertó entusiasmado le dijo a sus amigos:

-Hoy necesito ser quien relate una historia por la noche ante la fogata, ya que he soñado algo que me ha impresionado de forma especial, era tan real y maravilloso que en verdad vale la pena relatarlo.

Los 7 amigos asistieron convencidos de que lo que les contaría los mantendría alertas, alegres y unidos, cuando Javier apuntó:

-Vale, que esta vez es un sueño y no algo que alguno haya vivido, pero ese brillo de tus ojos me hace pensar que quedaste atrapado.

Patricio los miró con curiosidad, él era un hombre  que gustaba de los bienes materiales, su afición por lo carnal y los apetitos fogosos lo mantenían fuera de equilibrio bajo las circunstancias  que todos experimentaban,  desterrados y hasta hace poco huyendo de caer en otra mazmorra.

Todos levantaron sus raídas ropas que secas al fin les permitieron seguir el camino donde las sorpresas y una que otra aventura los mantendrían expectantes de las habilidades de cada uno de ellos, al aprender cómo las sorteaban, creando lazos de amistad fuertes y duraderos.

La vida no siempre te da amigos que te respeten a pesar de sus diferencias, pero encontrarlos es un tesoro.

Notas de la autora:

Fotografía de la autora: «Dayami entrega a Jacobo la caracola milenaria»

https://es.wikipedia.org/wiki/Jacobo

https://es.wikipedia.org/wiki/Capricornio_(astrolog%C3%ADa)


“Tus creencias puede generar un lazo con los que creen lo mismo que tu y una barrera con aquellos que no piensan igual; dependerá  en gran medida de aquello que te une a los otros que logres respetarlos como iguales”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Timoteo, era uno de los creyentes del grupo de los 8 náufragos, su nombre de origen griego, Τιμόθεος, «timáo-theós», cuyo  significado es «Aquel que siente amor o adoración a Dios». Le daba cierto aire de misticismo en  todo cuanto hacía y decía, en verdad era un hombre de pocas palabras y cuando hablaba, cuidaba mucho que cada una de ellas tuviera una contundencia especial, él sabía que era una de las formas cómo sería recordado y cada frase sería su escudo y su emblema.

Cuando le dijeron que la noche siguiente a él le correspondía contar una historia de esas que son fabulosas, Timoteo se echó de hombros pues pensó que lo que él tuviera para contarles no sería tan divertido como lo que los otros habían dicho, así que se lo tomó con calma, aún tenían un largo camino por recorrer y él sabía perfectamente que nada de lo que sucediera iba a ser tan fascinante como para despertar su imaginación y poder mantener atentos a sus compañeros con una charla llena de aventuras o pasiones encendidas. Aún faltaban muchas horas para que se encendiera de nuevo la fogata con los 8 alrededor.

El camino no fue fácil tuvieron que cruzar una cañada y el río estaba bravo ya que se habían enfrentado a las  crecidas debido a la época de lluvia, el croar de ranas resultaba espectacular, posiblemente ninguno de ellos había escuchado ese fascinante sonido en años.

Timoteo se alegró, con tanta leña húmeda posiblemente se escaparía de tener que contarle al grupo una historia aquella noche, pero Evaristo que tenía talentos especiales con un poco de trabajo, termino por  hacer chisporrotear la madera y finalmente consiguió un fuego que pudo mantenerlos calientes y de paso hasta secar sus ropas.

Evaristo prepared a bonfire surrounded by stones

Una fogata rodeada de piedras en el fondo de una zona baja entre las lomas, les dio fuego para la cena, piedras calientes para dejar la ropa y esperar que secara y sobre todo el mejor escenario para alentar el relato de Timoteo.

El atractivo hombre de mirada esquiva se aclaró la garganta y se llevó la mano a sus cabellos pelirrojos y alborotados por la lluvia de los días atravesando aquellas lomas y en ese momento entendió que no habría santo a quien orarle para evitar el relato.

Entonces señaló la tierra húmeda y dibujo un pequeño círculo, todos los demás estaban expectantes de lo que tenía que decirles, después de un rato apuntó:

-Hubo una vez que entre los hombre de Dios era necesario creer en sus milagros, la gente se había vuelto desconfiada, ya que los monjes se habían dedicado a re-escribir las sagradas escrituras y no era lo mismo lo que te habían contado a lo que quedaba en los papeles con letras que no todos podían leer.

Entonces un anciano del pueblo que pedía monedas o comida para vivir en la puerta de un templo, acostumbraba decir a todo el que se acercaba a socorrerlo con lo que tuvieran en mano:

<Gracias humano que tu fe sea devuelta en milagros>

La gente no entendía cómo sería posible esto, porque hacía mucho tiempo que no veían que los milagros sucedieran. Un día enfermó el buen hombre y la mayoría de la gente que le daba algo para comer o comprar pan, se preguntaron unos a otros que le había sucedido. Muchos de ellos eran creyentes y otros no, pero le habían tomado afecto al hombre que tenía fe en que los milagros eran ciertos.

Aquel día el párroco del pueblo tocó las campanadas y después salió al atrio y le dijo a los que estaban avanzando hacia la iglesia, mejor vámonos de aquí, el buen hombre que se queda en la puerta de la iglesia no ha venido, regalemosle la misa de hoy en la choza donde vive, y a todo el que se encontraban en el camino hacia la iglesia le decían que diera vuelta atrás y les acompañará ya que el párroco decidió que ese día la misa se daría en la humilde choza del anciano.

Cuando Llegaron hasta su humilde morada, se dieron cuenta de la gran pobreza en la cual vivía y le ayudaron a calentarse encendiendo el fuego, le convidaron con panes y le alegraron su tarde con la misa que el párroco ofreció en ese lugar.

El anciano dijo con humildad:

-Gracias, queridos todos, que su fe los envuelva en el milagro de compartir esta noche, se que muchos no creen y otros son parte de la fé del Señor.

Ciertamente el milagro fue que por amistad al anciano todos, creyentes y ateos, se reunieron juntos ese día en una agradable convivencia.

Con el paso de los años la iglesia se hizo vieja y tuvieron que demolerla, los párrocos más antiguos recordaron con alegría la fe de aquel humilde anciano y en honor a su fe y su alegría por compartir, decidieron que la nueva parroquia se edificará en lo que había sido la casa del buen cristinano que creía en los milagros.

La vida nos da muestras que la amistad y el respeto al otro siempre es algo grandioso, a partir de ahí podemos cambiar nuestra forma de ser y seguir siendo quienes somos.


“Alguien se posara en el alma del viento y te llevará mensajes que te harán pensar en lo complejo de la vida y sus formas de convivencia”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa.

Muy alejados de la costa los 8 náufragos comenzarona enfrentarse a las inclemencias del clima y de los moscos, encontraron un árbol de guayabas y Evaristo que era conocedor de sus cualidades junto frutos y hojas para llevarlas consigo, maceradas y hervidas resultaban un gran remedio y los otros 7 descubrieron sus beneficios y alivio contra las picaduras de mosquitos y al mismo tiempo las hojas trituradas aliviaban sus pesares y gases estomacales.

Zila le dijo al grupo:

-Ya podemos saber cual de todos nosotros es el que se tira los pedos más ruidosos, esa hierba hace un buen trabajo amigo Evaristo, estoy muy agradecido.

Todos se rieron y Santiago entre risas y carcajadas señaló:

-Si este menjurje lo hubiéramos tenido en las embarcaciones otra cosa habría sido, hasta el mal carácter de la tripulación habría cambiado, ayudemos guardando hojas de ese árbol entre todos, así no nos hará falta en lo que nos resta de camino.

Cada uno junto hojas del árbol y Zila les dijo:

-Debemos agradecer al árbol sus bondades, cada quien a su modo, pero es algo que debemos hacer para que su espíritu nos acompañe.

De esa forma los 4 hombres católicos se persignaron ante el bondadoso y curativo árbol y le ofrendaron una oración y los otros hicieron lo propio en sus lenguas nativas y con los ademanes que les habían sido enseñados.

El viento jugó entre las ramas del guayabo y de esa forma ellos comprendieron que su arrullo y su canto entre pájaros y susurros de ramas les daría paz y algo de alivio, cuentan los más ancianos que ese árbol hasta la fecha sigue vivo y rodeado de otros que crecieron gracias a las semillas que los hombres dejaron en el suelo aquella especial ocasión, Pero como ya saben en esta  historia pocas cosas pueden considerarse literalmente ciertas. Al menos que hayas estado ahí como el mensajero de quien ahora sabemos más.

Llegó la noche y juntos se volvieron a agrupar alrededor de una fogata para contar historias que pertenecían a las vivencias que ellos habían tenido y algunos detalles que posiblemente le pondrían de su imaginación para hacer divertida la noche.

Esta vez le tocó a Santiago contar su relato al cual titulo:

El aparecido que trajo el viento y la historia los mantuvo despiertos y atentos de cada detalle que el hombre les relató:

Bien les diré que yo estaba en una comarca, de la cual nunca supe el nombre fueron pocas las horas que me pude quedar en ese sitio, el viento era muy fuerte y calaba los huesos, así que entré a un lugar para beber vino caliente, a lo lejos se escuchaban los truenos y los demás me preguntaron que qué clase de vientos me habían llevado hasta ellos.

Por aquellos tiempo yo había escapado de una mazmorra, fui a dar en ella por pelar a espadazos con otro rufián todo por una mujer que era hermosa y coqueta, mi vida pendía de un hilo, no tenía cómo defenderse y podría ir con toda mi miseria a la horca, pero sucedió algo sorprendente: A la media noche ella llegó con un envoltorio de pólvora y me dijo detrás de las rejas:

-Santiago eres un hombre bueno y sincero. Ahora, yo te traigo tu libertad, pon este polvo en el candado y enciende la mecha, allá afuera te espera un caballo, huye lo más lejos que puedas y recuerda por siempre mis ardientes besos que en verdad fueron sinceros.  

Santiago, reflexivo y con melancólica mirada relató ese desdichado momento a los hombres de la taberna de la misma forma que ahora lo hacía con los que le escuchaban en torno a la hoguera.

Entonces emulando a su compañero Evaristo, lanzó un poco de tierra a la hoguera para provocar el chisporroteo y siguió con el relato:

-A cada hombre que le conté en aquella taberna mi historia les resultó interesante y uno de ellos se acercó a mí levantando su dedo índice y me dijo con gran seriedad:

-Santiago, esa mujer debe haberte amado en verdad para arriesgarse y perder el caballo de no sabemos quien,  dudo que ella haya sido dueña de alguno.

Santiago se levantó y con además de sorpresa les advirtió a sus compañeros:

-Algo mágico sucedió cuando llegue hasta ese pueblo y esa taberna; amarré al árbol que tenía más cercano al caballo que con diligencia y rapidez me había llevado hasta ese lugar, pero el viento era fuerte y no cesaba y entre las ramas escuché un silbido, no le hice caso, solamente seguí hasta el lugar donde me iba a guarecer.

De pronto el caballo se abrió paso entre los hombres y me instó de alguna forma a montarlo para seguir camino.

Los hombres de la taberna me miraron sorprendidos ya que todos ellos vieron cuando yo mismo le amarré al árbol; aquel que me había señalado con el dedo apuntó con seriedad:

-Amigo, debes marcharte, el alma de esa mujer está en el caballo y ella sabe donde serás libre y por lo visto no está entre nosotros, anda.

Santiago continúo relatando:

-Los demás hombres me entregaron unos panes y algo de vino en una alforja y desde lejos se despidieron de mí como quien había visto a un aparecido traído por el viento.

El caballo me dejó en la costa y se encaminó de regreso, supongo que a regresarle el alma a aquella apasionada mujer que me salvó la vida.

Todos los reunidos ante la hoguera se sintieron sorprendidos por el relato y convencidos que el alma de un amor puede hacer milagros y cambiarnos la vida para siempre.

Hay historias que se cuentan entre amigos y otras que solo dirás a los seres que quieres, como sea son vivencia que debes creer tal como han sido dichas.

Notas de la autora:

Fotografías de Ariadne Gallardo Figueroa «Las ramas del guayabo»

Photo by Rajesh S Balouria on Pexels.com


“Cuando te das cuenta que tu mundo se ha puesto en manos de otros, pueden pasar dos cosas: Das tu consejo o lo impones, pero ten cuidado sobre todo si la decisión no depende de lo que tu digas, sino de aquello que obedece a una fuerza superior a ti”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Painani llegó hasta una aldea donde la gente necesitaba tomar decisiones para elegir si reconstruir el templo o hacer otro, como ella al llegar se presentó como una persona que había recorrido imperios y aldeas, les surgió a los pobladores la inquietud de conocer qué era lo mejor para ellos, ya que ella tenía experiencia en como lo habían hecho otros.

La primera pregunta que ella les dijo fue:

-¿Para tomar decisiones ustedes han solicitado consejo en otros momentos de gente de afuera?

Uno de los hombres que estaba en la reunión señaló:

-No, jamás, pero ahora tenemos la oportunidad de decidir y cuando la gente vea el nuevo templo podremos decir que hubo quien nos habló de lo original que es el nuestro porque no se puede comparar con ningún otro.

Painani con mucha curiosidad le preguntó:

-¿Para quién es el templo que se ha caído?

-Es para alabar al Sol, respondió una persona del grupo

La mujer con la fuerza de Paynal que para muchos no era otro que el Mensajero de Huitzilopochtli, no podía hablarle de sus deidades, sino respetar la de ellos, entonces respondió de forma categórica:

-No soy la que debe decidir es la deidad la que tiene la palabra.

-Painani, pero el sol no habla, nosotros debemos decidir por él.

La mujer de los pies ágiles se quedó mirando a la gente de aquella población y de nuevo respondió:

-Ustedes se deben a la deidad y a ella responden.

Entonces se acercó el más anciano del lugar y le ofreció una planta de hermosas hojas rojas con una reverencia y la invitó a acompañarlos en la madrugada a la espera del momento que en el Este asomara la deidad a la que le ofrecerán una celebración especial.

Agradecidos reconocieron en la mujer de los pies ágiles que su conocimiento de lo que debe ser y  los llenó de alegría, le dieron un trato especial y para ellos quedó claro que la celebración haría que el sol hablara.

Al aparecer el sol por el horizonte los pobladores de aquella pequeña aldea comprendieron que el Sol señaló de forma especial el sitio donde debía edificarse el templo, posteriormente les indicó los materiales que deberían ser usados y al final expresó el tamaño y dimensiones que debía ocupar aquel santuario donde festejaron sus bondades.

Agradecidos le prepararon víveres y una jícara de agua fresca a la dama que los ayudó a decidir la ubicación del tempo, Painani agradecida les dijo:

-El sol es mi deidad y a ella me debo voy en busca del sitio donde nace en el Sur y hoy he aprendido que mi paso por este lugar me ha permitido darle voz en otro horizonte a quien yo llamo Huitzilopochtli, representado bajo el quinto sol con el rostro de Tonatiuh; sean ustedes los pobladores que hoy y en sus términos le invocan y respetan.

Painani reuniría sus instrumentos y se encaminará hacia un nuevo espacio donde la vida le brindara una nueva experiencia que atesorar y compartir.

Nunca dejes a los otros que te vean como una ser que se impone, sus razones para vivir o decidir sus vidas en ciertos términos no son los tuyos y no lo serán jamás. Pero cada uno de ellos te ha de enseñar algo que nutrirá a ambos.

Notas de la autora:

Fotografía de la Dra. Nissem Abdeljelil «la Planta y el rocío»


“Llegará el día que analizarás lo que estás dispuesto a perder porque ya cumplió un ciclo o simplemente dejó de ser una motivación central, suele pasar que no querrás ceder solo por la necesidad del otro”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El paisaje  de la dualidad a veces crea una corriente de ideas que se magnetizan unas a otras uniendo sentimientos y encontrando similitudes, no importa lo lejos que te puedas encontrar de algo o de alguien. Lo difícil es que la otra persona lo perciba con la misma intensidad que tú lo has hecho, cada ser humano es un universo y sus pensamientos podrán coincidir en base a sus propias necesidades y circunstancias, si acaso no tocan el mismo escenario, difícil será que suceda la magia que has imaginado, de esta forma lo que sigue es buscar aquello que cumpla con el factor sorpresa, aderezar con lo que forma parte de tus propios intereses y al final darte cuenta que es posible que hayas visto un fantasma al que lograste vestir con todo aquello que deseabas, pero que solo existe en tu imaginación.

De esta forma para cada uno de los personajes que son observados por el mensajero habrá una serie de situaciones en las que optarán por ser como son o dar su brazo a torcer a favor de lo que el grupo decida, la mayoría lo hará por simpatía y dividirá sus criterios a sazón de lo que siente y cree, en todo ésto la labor del mensajero es guiar sus caminos y a veces solamente quedarse con una reflexión de lo les hubiera convenido hacer, para muchos el mensajero es el que escribe y da pauta al seguimiento de la historia, para otros es una fuerza interna para doblegar los esfuerzos de algunos y muchos solo se preguntan qué necesidad hay de que un mensajero se coloque en frente al relato, si no puede ser visto por nadie.

Painani y Mercurio ambos poseen pies alados

Para el mundo donde los místicos y alquimistas lo consideran valioso, es el representante activo de la comunicación, es la mente que construye ciertos patrones de pensamiento, el ser racional que se adapta y visualiza de cerca y lejos las variables. La habilidad para crear símbolos con la escritura, recopilando ideas y métodos de análisis.

Sin el poder para  comunicarnos no seríamos lo que somos, bajo este principio Erandi generó una red de enlaces, Painani, un camino de experiencias, Hora una búsqueda de alternativas y los 8 náufragos la más entrañable aventura donde reconocieron el valor de la libertad y la lealtad que compartieron en sus vidas. 

Tal vez el esfuerzo más desgarrador haya sido el que tuvo que recorrer después de la vida Dayami, para ella no hubo opción, su destino fue marcado por la deidad del río y su labor por la magia de alguien que depositó en ella toda la confianza y  energía para hacerle comprender su importancia.

Mercurio, planeta y símbolo astrológico

Si bien para la magia hay muertes que son necesarias, para la vida hay relatos que son fundamentales, para los astrólogos Mercurio el que puede reconocer en las diferentes habilidades la coincidencia, en el diálogo y la dialéctica. Es el regente diurno de Géminis y el nocturno de Virgo.

Nos ayuda  a reconocer lo que no es claro, adentrarnos en los misterios de lo que se dice y hace, ya que de esa forma podemos descubrir lo que es fatuo de lo que es verídico, pese a la vestimenta del interlocutor, puede iluminar cada símbolo expresado para de esa forma  reconocer su verdad y la nuestra.

Será entonces el mensajero la fuerza que nos seguirá guiando en este descubrir lo que se hace y dice en cada uno de los personajes del relato.

Que cada símbolo que forma parte de las culturas del mundo te diga lo mucho que coincidimos y lo importante  que es la dualidad en cada similitud.

Notas de la autora:

Imágenes de archivo en internet


“Si tu alma brilla en intensidad y hace eco en otros, serás reconocido pese a no desearlo; podrías ocultarte pero tu luz resplandecerá y serás descubierto por aquellos que has tocado”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El grupo de los 8 hombres náufragos, cada noche ante una hoguera, celebraban contar a los otros las historias más descabelladas, hechos insólitos que se cuentan en confianza y que posiblemente a la gran mayoría podrían no constarle, una parte por no ser ninguno de ellos de las mismas raíces culturales de los otros y otra por lo fascinante que resultaba competir por ser el que más entretenidas y atrayentes historias tuviera para compartir.

Fue así que le llegó su turno a Evaristo, el hombre que sabía de remedios y que para algunos pudo haber sido considerado un brujo y su relato en verdad que los mantuvo atentos y con los ojos muy abiertos y el desconcierto en el alma:

Evaristo que era dado a la teatralidad al comenzar su historia lanzó un puño de arena a la hoguera, el sonido chisporroteaba y eso causó una sensación de asombro entre los otros hombres.

Su historia hablaba de un raptor, pero no era un ser común y corriente de esos que se llevan a las mujeres y las poseen, este hombre lo hacía con la mirada, les robaba el alma a todas aquellas que se proponía y después desaparecía para siempre.

Javier alarmado preguntó cómo era posible que esto se diera y Evaristo apuntando con el dedo argumento con gravedad lo siguiente:

Es y ha sido la peor forma de apresar a un ser humano, cortarle la libertad de decidir su historia, invalida a las personas que se acercaran a ella por creer que se trataba siempre del mismo sujeto.

Su desalmado rapto embelesaba a las mujeres, dejándolas desprovistas de libertad para encontrar la felicidad, se las podía ver esperando lo que no llegaría jamás, eludiendo al más sincero amor en aras de no ver en él, a los ojos de su raptor.

Zila con enojo reclamó a Evaristo que tal vileza no tenía perdón de ningún cielo o deidad conocida o por conocer, pero al mismo tiempo interrogó al relator si a alguna de ellas podía ser feliz el verse en esa situación donde hubiera algo de paz en ese extraño sentimiento.

Diego antes de dejar que Evaristo respondiera esclamó:

-¡Como diantres el amor se comparte, es algo del cuerpo y no solo del alma, si te la roban para amar al que tienes cerca, estás jodido!

Evaristo los miró por un instante y con firmeza señaló:

-Esa es la razón por la que algunas mujeres se cubren el rostro, para evitar a los raptores de almas, suele suceder entre algunos pueblos y una dama a la que nunca pude ver me contó este relato que ahora les he contado.

Los hombres quedaron sorprendidos y temerosos de que no solo hubiera raptores de almas de mujeres, caer ante el embrujo de una de ellas sería algo denigrante para un varón.

Diego apuntó con cierta inseguridad:

-No soportaría la idea de ir al lecho de una mujer y ver el rostro de la que me robó el alma.

Todos se rieron a carcajadas y Santiago le dijo:

-¡Que te baste con llevarte a una y quitarte las ganas creo que veo aquella palmera y ya la siento atractiva y apetitosa!

Cada uno de ellos contaría una historia por demás graciosa o trágica y sus vidas se enriquecerán de los relatos de los otros y de esa forma fueron tomando el camino hacia su siguiente destino.

Si tienes la fortuna de contar con amigos, disfruta de su compañía en ellos hay un manantial de ideas y sentimientos que siempre recordarás con aprecio.

Notas de la autora:

Nota de Wikipedia:  Procede del griego Εὐάρεστος, de εὐ (bueno) y ἀρεστός (agradar), por lo que significa «agradable», «aquel que es servicial»

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¿Cuál es la arcilla que cada humano moldea y las historias que guarda en cada una de sus obras, cuáles sensaciones provoca y que relatos o secretos nos cuentan?

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Erandi decidió esconder en vasijas de barro parte de los códigos secretos, descubrió que era posible camuflarlos y de esa forma el mayor secreto de todos se encontraría en los diseños de las vasijas de uso cotidiano que habrían de repetirse una y otra vez con el paso del tiempo.

Aún sin que ella estuviera, en caso de que desapareciera o simplemente su hora de morir llegará, cada uno de esos  diseños transmitirá al grupo de elegidos por ella y a todos sus descendientes aquello que no debía ser olvidado: La fascinante historia de Dayami al emprender la travesía hasta tierras ignotas.

Cada diseño constituyó un código celosamente guardado por quienes más adelante con el paso de los siglos serían considerados maestros ascendidos; la escuela de Erandi se formó de la herencia de sangre y la que entrelaza a cada uno de los hábiles seguidores, ellos supieron antes que nadie la verdad y los motivos de algunos grupos de invasores, tuvieron en cierta forma la capacidad de reconocer a los aliados, tanto de su región como de poblaciones distantes, personas que les tendían la mano para escapar cuando era preciso y ocultar ante los ojos de los invasores lo que solo ellos comprenden.

Se dice que más adelante en las historia debajo de las figuras de estuco de los santos, muchos indígenas guardaban las imágenes de sus deidades pero había algo más que no obedecía a ese burdo e ingenuo ocultamiento, cada greca o círculo en las vasijas de barro de uso común permitía al conocedor entender el mensaje especial y transmitirlo a la persona indicada.

Bastaba con llevar atole a la casa de alguien o pulque en una jarra a la festividad de un lugar y cada uno de los elegidos reconocería el mensaje de forma explícita y segura; Erandi habilitó una red de comunicaciones cuya dinámica fue de gran utilidad.

Sin lugar para contradicciones, tanto vasijas de uso común como de carácter ceremonial, contaban con este sofisticado método que sólo a la sacerdotisa del templo de Ometeotl, se le pudo haber ocurrido, al albergar la dualidad su perspectiva era única y especial.

Desde luego a nadie le consta, solo aquellos que no se limitaron a ver la apariencia, que hicieron de sus dibujos y textos alarde de “No darse Cuenta” les fue permitido ir más lejos y con mayor firmeza de su labor mística y constante en medio de un mundo que no daba tregua para el engaño y que tampoco estaba preparado para aquellos que de frente mostraran su afrenta o su verdad.

En algunas poblaciones se les llamó con el paso del tiempo “ladinos” es decir personas que actuaban con disimulo para conseguir lo que quisieran o que renegaba de las costumbres de su comunidad indígena, cuando en realidad eran personas que no se habían adoctrinado a las creencias que les fueron impuestas.

Es importante recordar que uno elige ser quien es y no lo que otros decidan o quieran que seas, al caso recordemos las palabras de Erandi dichas a su grupo de seguidores:

“Nuestra vida pudo ser otra pero nosotros tejimos los intrincados lazos del destino para que fuera lo que tenía que ser”

Cada historia que se teje con un objetivo, termina siendo la ruta y la vertiente de un cauce que no detienes cuando muchos han decidido que es lo que tiene que ser y no lo que otros consideran que debe ser 

Notas de al autora:

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“Hay caminos que eliges como tus grandes pasiones, se convierten con el tiempo en tu razón de ser y con ellos difundes la magia de lo descubierto a los otros, esos que se envuelven de igual forma en su energía y poderosa fuerza, a todos ellos los llamarás seguidores”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Aquel heterogéneo grupo de los 17 se sintió convencido por las palabras no habladas de Hora, le preguntaron cómo era posible que portara un cazo atado al cinturón y quisieron saber los materiales de los cuales estaba compuesto, ya que ellos solamente utilizaban el barro para cocer sus alimentos o asarlos con una rama directo al fuego.

Aquí comienza uno de los más apasionados pasajes para el hombre del Sur quien encontró en los seguidores a discípulos atentos y dispuestos a escucharlo en medio de sus limitaciones cuando les dijo:

Cae la lluvia en la selva, mucho y violento caudal en poco tiempo. Empieza el agua, a abrirse caminos por la tierra y elige las partes más blandas,  encuentra mayor resistencia en las zonas más firmes. Se lleva a su paso, lo que no estaba bien anclado, lo que no es capaz de resistir a tal devastadora fuerza.

¿Por qué, al golpear el agua contra superficies que ceden éste las arrastra mientras que otras desvían el caudal? Esto se explica mediante un principio de fuerzas que se encuentran y describe algo llamado: ACCIÓN Y REACCIÓN.

Con el cuerpo les indicaba cada uno de estos procesos y el grupo exclamaba con admiración lo que el hombre les decía, eso encendía su apasionada inclinación a seguir explicando más o menos algo que podemos describir de esta forma:

Ahora, en vez de imaginarnos el agua corriendo en un plano horizontal, la vemos correr por el suelo, observemos que ese plano tiene tres dimensiones, el horizontal, el plano que vemos de fondo de la imagen y también el plano vertical.

Para explicar esto el hombre se tiró al suelo y luego miró juntando su mano como si fuera un orificio pequeño y después correteó por el espacio de su clase dando a entender el caudal del río. Entonces continuó su explicación poderosa:

Eso significa que la erosión irá dejando una huella, por donde las futuras corrientes de agua se querrán deslizar.

Entonces Hora preguntó con ademanes a el grupo: 

¿Han visto los remolinos que se hacen en algunas formaciones en los ríos?

Los hombres, mujeres y niños todos al unísono movieron sus cabezas diciendo que no, a lo cual Hora después el triple ladrido de Duplo prosiguió su charla:

Pues, aquí, se da el encuentro de dos fuerzas que van en dirección opuesta:

Hay una fuerza del agua que por la caída,  empuja hacia abajo y se sumerge hacia el centro que está lleno de otro grupo de fuerza que no vemos y se llama aire el cual le ofrece resistencia, entonces busca su salida entrando al lugar donde está el agua pero no en línea recta, sino con la inteligencia de una serpiente, circula en dos sentidos.

El aire, que es un fluido menos denso y más liviano que el agua, al intentar escapar de ese espacio o hueco, para permitir el paso del agua,lo hace en sentido inverso de circularon, formando entre ambos dos fuerzas diferentes, que forman un sistema circulatorio, uno que va hacia abajo  y otro que lo hace hacia arriba. 

Entre el aire que escapa y el agua que ingresa al hueco, se forman un par de tirabuzones de sentidos opuestos el agua girando de afuera hacia adentro a medida que se hace más pequeño el hoyo la transportará por un espacio reducido. Mientras que  el aire tirando de adentro hacia afuera se expande, moviéndose en vaivenes de ida y de regreso.

El oído puede sentir el sonido de la llama al arder, el ojo puede sentir la llama caliente cerca de sí, todas las tormentas las sentimos en el cuerpo, los rayos de luz se cuelan entre las nubes, tomando caprichosas formas que buscan el camino para abrirse paso, luminoso y detonante

Al dar su latigazo, dejan su marca por un instante, una línea quebrada, un resplandor donde las cargas son el impulso, hay una magia que  debe llamarse de alguna forma esa magia recorre todo cuerpo vivo y puede hacerlo especial. Todas ellas generan sonidos graves pero muy intensos de truenos, donde es claro que hay calor y hay forma de usarlo para hacer utensilios para guardar y calentar comida.

Nadie da por sentado ni consta en papeles escritos que podríamos haber descubierto al primer electricista charrúa de la historia, pero con un poco de imaginación notamos que los indicios de un buen hombre con habilidades únicas estaba a punto de formar escuela y servir a diferentes comunidades en la historia de la humanidad, entre tropiezas y accidentes portentosos, su vida se daba por entero al maravilloso pacto que hizo con el rayo.

Si hablamos de descubridores y descubrimientos podríamos ir por los caminos que no nos muestra la historia en sus libros, y descubrir que la inteligencia es un don de todo ser humano y su avidez de saber un privilegio que lo llevará muy lejos, tan lejos como se lo proponga.

Notas de la autora:

Imágenes de archivo las corrientes y su energía eléctrica

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