La luna negra y los cangrejos


“Cada simbolismos que tengas a tu alrededor te dará la pauta para seguir algún camino, dependerá de ti poner en cada uno de ellos, luces o sombras y hacerlos instrumentos de tus descubrimientos”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El hombre del sur se despertó a media noche y se dio cuenta que la dama que lo halagaba desde el cielo se había ocultado, fue el primer presagio de que no era tiempo de enamorarse, sino de poner todos sus talentos a la espera de nuevos comienzos, la Luna no lo  embelesaba aquella noche, tampoco le daba su brillante luminosidad en partes de su cuerpo desnudo, como lo hacía en las noches que aparecía completamente radiante.

Una abeja se posó en su torso y para Hora sin duda ese pequeño insecto fue considerado una señal especial, el animal se movía con lentitud y  el labrador del valle le hablaba:

<Así es señora han llegado momento de trabajo rudo, pero debo seguir vigilando la montaña y esperar unos días para volver a la siembra, se bien que estos campos se han convertido en un lugar de paz y de sosiego para sus hermanas y también para mi.>

La abeja zumbó distraídamente y se retiró por la ventana  de aquella choza de palmas que no tenía la gentileza de los destellos de la Luna en esos momentos. En su inquietud Hora no esperó mucho tiempo, en cuanto el alba despuntó se dirigió en compañía de Duplo a vigilar el paso montañoso por donde algún forastero o varios de ellos pudiera cruzar; Lo hizo de la misma forma como lo había estado haciendo varios días atrás, en silencio y meditabundo.

En otra parte del Continente un grupo de cangrejos rodeaba en aquel momento el cuerpo adormecido de Painani, la mujer náhuatl se preguntó qué sucedería en el caserío de los nobles y en los recintos pacíficos donde la gente compartía en unidad su pan y los frutos de sus cosechas; trató de analizar por qué el Cangrejo lleva siempre a cuestas su propio legado y no depende de nadie que lo proteja, en caso de dejar su hogar, a medida que crece debe cambiar de espacio pero lo lleva siempre consigo.

De inmediato y sin meditarlo mucho se dio cuenta que ella era muy similar al Cangrejo, su casa era ella misma, su sustento lo que encontraba al paso, meditar ésto, le dio alivio y serenidad, de alguna forma los cangrejos que la rodeaban la consideraban una de ellos en aquella playa desconocida y  recordó las palabras de los sabios mayas que le alertaron:

“Estos mares que ahora recorres,  no son los mismos en los estuviste antes”

Entonces apareció la visión más estremecedora que jamás se había visto y de la que los observadores del cielo hablaban con temor y gran sigilo, era un asunto que merecía de todo la seriedad posible y que alertaba cambios impresionantes en  la vida de todos los que tuvieran la oportunidad de mirarlo.

Painani y el hombre del Sur llamado Hora vieron el mismo espectáculo celeste

Painani entendió perfectamente las razones de todos los cangrejos para rodearla de esa forma, sabía que al estar sin abrigo ante la presencia de un cometa su vida peligraba y todos ellos le habían rodeado para protegerla. Eso no la dejó de inquietar y entender que la vida del mundo que conocía estaba en peligro  no solo para ella, también para  muchos otros de los pobladores de las tierras conocidas y por conocer.

El mismo acontecimiento fue visto por el hombre del los valles del sur, al subir de la falda montañosa hasta la cima lo primero que descubrió con gran asombro fue una formación espléndida con una cola fabulosa; como ya hemos comentado en no era hombre de creencias fatídicas, era un ser práctico y recibió con una sonrisa al asombroso cuerpo celeste que se presentó ante él y le dijo a Duplo:

< Querido amigo, ese de allá arriba nos está diciendo por donde debemos seguir el camino de nuestra futura vida, el rayo se ha tomado la molestia de ponernos frente a los ojos una flecha, no hay más que decir, en los días por venir iremos preparando todo y sobre todo estaremos atentos de lo que el cielo nos diga sin dejar de vigilar cada detalle desde esta montaña que nos da una vista privilegiada para saber si alguien nos acecha>

Duplo levantó las orejas y lo miró con los ojos muy abiertos al momento que Hora lo acarició y le instó a bajar la ladera de nueva cuenta para regresar con sus faenas.

La vida siempre nos muestra una cara y depende de nosotros verla como algo asombroso o atemorizante, entre la magia y la vida simple de un ser humano, hay una estrecho camino que no todos conocen.

Notas de la autora:

Photo by Magda Ehlers on Pexels.com

Fotografía del cometa 15P/finlay tomada por el fotógrafo Randy Carter el 01/21/2015. 

Este post se escribe previo al día que la Luna Negra el 10 de Julio a la 1:16 UTC tendrá lugar y de igual forma estará celebrando su aparición junto a la constelación de Cáncer.

El cometa que aparece en estos momentos es Finlay, desconozco si se ha identificado el Cometa que dio el aviso fatal a los aztecas de la llegada de los conquistadores pero es muy oportuno que Finlay este presente en los cielos ahora.

El hombre y el estanque de peces


“Analizar a los otros  te puede llevar por escenarios distintos, enriquecer tu visión e intentar valorarlos a veces en su justa medida, pero nunca olvides que cada ser vivo del planeta es un universo propio al que te puedes acercar, no siempre identificar”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El hombre del valle en sus tardes después de sus largas faenas de trabajo en sus sembrados y arboledas, seguía meditando sobre los hombres que lo habían visitado, analizaba detalles que se le hubieran escapado en la conducta de todos ellos.

Recordó la forma embriagadora con la cual el hombre de las palabras elocuentes, miraba sus campo, alabandolos de forma cautivadora, meditó que de no haber sido por esa forma como logró adormecer sus sentidos, tal vez él hubiera empuñado alguna vara para recibirlos con agresividad, pero no fue posible, ese varón de manos delicadas y disposición especial para decir las palabras, lo distrajo y de alguna manera paralizó su instinto en proteger sus campos.

Recordó que cada palabra de ese personaje era muy similar a las burbujas que forman algunos peces en los estanques que al subir a la superficie desaparecen; en ningún momento él se ensució las manos cultivando la tierra como lo hicieron los otros, no se movilizó para atender alguna actividad, era ante todo un observador de los actos de todos los demás.

Los hombres que llevaban en una silla ornamentada al Patriarca, eran fuertes y ayudaron a cortar frutos para llevarlos a la cocina, después se acompañaron de los otros para reponer lo que habían comido colocando en surcos nuevos brotes y semillas de los alimentos que compartieron con el hombre del valle, le enseñaron sus destrezas en el arte de cocinar y confeccionar herramientas y sombreros.

Hora miró con aprecio a Duplo y le dijo:

<Querido amigo, el hombre de las palabras elocuentes es un leal servidor del Patriarca al igual que tú, no fabrica nada, pero cuida a su manera de lo que su amo sustenta, al igual que tú ese hombre es un guardian comedido.

Ahora me pregunto si acaso tú me seguirías por valles y montañas como ese hombre o te quedarías al resguardo de una manada en tus propias tierras; tal vez llegue el día que tengamos que dejar lo que hemos construido y huir a otros lugares de la misma forma que aquellos varones, pero no lo se amigo, tampoco se si tendremos nuevos visitantes y si todos serán tan amables y trabajadores como los anteriores.>

Duplo lo observaba con atención, el hombre del valle, gracias a Rayo, sabía perfectamente que su perro entendía cada una de las palabras que él decía, por lo cual Hora siguió comentando detalles de sus observaciones a su guardian amigo cuando le dijo:

<Duplo, algo que me agradó mucho de la charla con el Patriarca del plumaje espléndido  fue cuando me relató el pasaje del hombre que le había pedido tierras y bienes y él le contestó furioso que jamás haría eso, jamás entregaría sus posesiones a alguien que simplemente las pide sin haber demostrado que puede trabajarlas.

Debe ser terrible para él reconocer que ahora esas tierras no le pertenecen más y que tampoco le consta que los que ahora las habitan sean gente que cultive lo que él ya había sembrado.>

Hora se levantó de su aposento y con mirada desconfiada exclamó:

¡Por lo que dijeron los otros, eran hombres con costumbres distintas y deidades desconocidas…  Duplo, debemos estar alertas y pensar que vamos a hacer en caso de tener que huir!

Se volvió a sentar con tristeza y dijo: 

Los hijos verdes pueden alimentar a cualquiera que desee comer de ellos, sin importar sus creencias y sus deidades, es alimento, es vida y todo humano merece ser alimentado, todo ser vivo merece la vida.

Los hijos verdes pueden alimentar a cualquiera que desee comer de ellos

De pronto se volvió a levantar enardecido desde su aposento y gritó:

¡Lo que no voy a permitir es que arrasen mis sembrados en mi presencia y quieran imponerme sus creencias, por eso Duplo mañana recorreremos los bordes montañosos y al primer aviso de caminantes diferentes nos vamos para siempre del valle!

Al escuchar aquellos gritos, Duplo levantó las orejas  y salió corriendo a toda prisa.

Hora recordó de nuevo las palabras de aquel sabio Patriarca al momento que le dijo:

“Muchacho, hay preguntas que la gente no debe hacer de las forma en que las hace, nos provocan rabia y desconcierto ¿Sabes por qué sucede? Simplemente porque nosotros sabemos la clase de pregunta que en realidad importa y que ellos no son capaces de hacer”

Aquella noche le fue difícil conciliar el sueño y al despuntar el alba se encaminó hacia las montañas al lado de Duplo, su vida cambiaría para siempre pero eso es aún muy pronto para contarlo.

Cuando llega hasta ti la presencia de un sabio y te dice lo que ha vivido, recuerda en que momento eres su reflejo y atiende a sus consejos de una forma especial, nunca sabes cuando tendrás que hacer de ellos tu propia práctica.

Fotografía de la autora con filtro gratuito de PicsArt “Los frutos de la tierra”

Reflexiones a mitad del camino


“Si nos dieran la oportunidad de saber lo que va a pasar, ¿Crees que cada uno de los que fueran enterados en verdad validarían tu premonición?”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

A una buena parte de los que escribimos ficción,  nos fascina la magia y el pensamiento donde podemos atribuirle a las fuerzas ocultas, a las deidades, o a las fuerzas del universo ciertos poderes  para colocar en nuestra mente ideas y sugerirnos acciones a seguir.

Con el paso del tiempo surge el pensamiento lógico y su aliado es la ciencia, con ella podemos comprobar y atribuir cualidades a un argumento y a partir de ahí hacerlo válido para los momentos que en vida nos conducen a algo específico.

Leer entre líneas y colocar razonamientos en donde no todo es de una forma y el blanco y el claroscuro podrían llegar hacia tonalidades grises y en medio de esos conceptos prever que las cosas pueden ser de una forma y al mismo tiempo de otra.

Nos fascina a muchos de nosotros considerar que en el pasado remoto una serie de acciones fueron el conducto generador de análisis profundos, el detonador de los científicos del futuro y que pese al desconocimiento pleno de determinadas circunstancias hubo aquellos que dudaron, que le concedieron a su intuición un valor especial para imaginar lo que otros no sentían o veían.

Leer entre líneas y colocar razonamientos en donde no todo es de una forma y el blanco y el claroscuro podrían llegar hacia tonalidades grises y en medio de esos conceptos prever que las cosas pueden ser de una forma y al mismo tiempo de otra.

Sin duda es la expresión mas valida de la dualidad, mirar hacia un lado y entender aquello que puede ser visto desde otra perspectiva; ahí surge un problema precisamente cuando el otro no puede ver tu punto de vista, cuando no le es posible por que su mente se acostumbró a que las cosas son de una forma y no pueden ser de otra.

Entonces un grupo puede decirte que te comprende, lo hará por cortesía, puede decirte que respeta tus puntos de vista, pero no podrá empatizar totalmente contigo, llegará el momento que sus creencias heredadas le dirán que su lugar no es a tu lado.

Habrá otro grupo que defina su postura y de entrada te rechace al saber que no será posible congeniar a la larga contigo; su grupo será su fuerza y la solida construcción donde lo que no corresponde a sus creencias, definitivamente no tiene cabida.

Ese es el mundo de ayer y el de ahora, ideológicamente nos seguimos matando por las ideas, ahora con políticas públicas en el pasado con la espada para hacer respetar el dogma.

Aquí es bueno recordar lo acontecido en el Imperio Azteca en fechas previas a la llegada de los invasores (dígase de esa forma ya que sus relaciones no fueron diplomáticas entre pueblos diferentes que por cortesía respetaran sus puntos de vista, toda Europa no se había educado para eso, su máximo valor era apoderarse de posesiones y tierras), en tal sentido cuando los tenochcas deciden quemar todos los documentos que reconocían la historia de los pueblos otomíes, con el afán de borrarlos del área e imponer sus reglas y normas, igualmente actuaron como invasores, Teotihuacán y Tula se anteponen a las culturas de otros pueblos aledaños por la fuerza.

Esto sucede de igual forma con los tlaxcaltecas que al final junto con los otomíes, ambos pueblos oprimidos y sometidos por los Aztecas, deciden colaborar con los conquistadores por el odio que tenían a la supremacía tenochca.

El conjunto de acontecimientos le daba a Erandi un claro panorama de la realidad circundante, sabía perfectamente lo que sucedería de tomar partido, Huey Tlatoani Itzcóatl, al igual que Motecuhzoma Ilhuicamina, quién emprendió una campaña de conquista, pese a que estos pueblos se sublevaron en diversas ocasiones. Bajo el mando de Axayácatl y Ahuízotl, los pobladores de otomíes y tlaxcaltecas  volvieron a ser sometidos por medio del belicismo. Las diferencias se mantuvieron hasta la caída de los dos asentamientos.

Las conquistas en el Continente Americano, se extenderían de una forma u otra en las siguientes décadas, este territorio es el que nos ocupa en esta parte de la historia ficticia que relato y la cual aderezo con datos históricos. Por tanto, Erandi con pleno uso de su pensamiento intuitivo, deductivo y esa forma particular de  hacer subdivisiones a un  problema y analizarlo desde diferentes aristas para reorganizarlas de otra manera, buscando nuevos enfoques, incluso pensando en lo contrario, nos lleva a entender su Imaginación creativa, lo que hoy conocemos como pensamiento lateral, es lo que la ayuda a decidir lo que debe hacer y lo que es necesario en los momentos históricos que le tocó vivir.

Por tanto regreso para concluir esta reflexión a al interrogante inicial que me ha hecho el mensajero: 

¿Crees que cada uno de los que fueran enterados en verdad validarían tu premonición?

Tomando en cuenta la realidad histórica, las capacidades de pensamiento creativo y su poder especial para entender la realidad, considero que  la seguirán aquellos que realmente valoran lo que ella razona y los argumentos que entrega a sus seres cercanos para proceder de la forma en que lo hará en los siguientes meses.

Cada acción realizada por Erandi tendrá un objetivo especial, más allá de ser sacerdotisa de un culto, es un ser que ilumina la razón en sus procedimientos, por esa causa elige con cuidado a sus aliadas que hasta ahora le han dado cauce a sus propias investigaciones y pesquisas. Leales y comprometidas con sus enseñanzas, visualizadas más allá de la propia vida como el caso de Dayami y más allá de toda agreste circunstancia, como en el caso de Painani.

Tu vida es tu mente puesta al servicio de la libertad, buscando salidas creativas que no todos lograrán entender, cada análisis es un compromiso y cada descubrimiento la claridad que merece tu porvenir.

Notas de la autora:

Fotografía de la autora con filtro gratuito de PicsArt “La disertación creativa”

Información del etnohistoriador Alonso Guerrero Galván, de la dirección de Lingüística del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)

Caída de Tenochtitlan: cuál fue el rencor de los otomíes con los mexicas que los hizo aliarse con Hernán Cortés – Infobae

La explosión en medio del mar


“Solamente el que lo ha vivido puede reconocer el más grave de los desastres, entonces guiarse por el miedo o enfrentarlo; tal vez no tenga testigos para contarlo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Una de las tareas más difíciles de la intuición es en verdad creer que todo lo que te ha sido dicho cabe en la realidad de algún momento de la historia, nadie puede involucrarse en la mente de la sacerdotisa y lo que ella descubre tendrá que tomarse en cuenta tal como ella lo señala.

Esto era algo que se tenía por sentado, hasta la fecha el orador de un credo es el que tiene la última palabra para decidir el camino a seguir por un grupo, son asuntos que en la historia no han cambiado, pero confiemos en la sentido común de Erandi cuyos motivos jamás fueron los de adoctrinar o dominar por tener el conocimiento previo de una señal y no era su intención dogmatizar lo que descubriría en esa ocasión, sabemos bien que ella  es la raíz genética de Perez Riv, su vida y sus frutos se fortalecerían con el paso del tiempo y eso es lo que debe importarnos ahora.

Erandi, muy temprano se dirigió a la explanada del templo de la Luna y concentró sus herramientas para dibujar lo que le fuera dicho por la Deidad del Río, en aquella aventura donde luchaba por permanecer en comunicación con Erandi.

Movimiento de las corrientes marinas desde el Golfo de México

Las corriente marítimas a la fecha son fáciles de reconocer, no en la época de la cual estoy hablando así que sin la plena certeza del camino que recorrería la sangre de Dayami todo estaba en manos de la premonición intuitiva, al pensamiento lateral y la inteligencia de la sacerdotisa, de esta forma lograría plasmar todo  aquello en  sus glifos náhuatl.

La sacerdotisa de Ometeotl, cerró los ojos e invocó a Dayami, la parte de ella que seguía la ruta debajo de los  sonidos de delfines y cetáceos, la parte de ella que se adentro mar adentro, cuyo latir se encontraba en las branquias de algún pez y en la resonancia que regresaba de las rocas en alguna cordillera marina. 

Posiblemente se encontraba en el camino de las Islas Canarias, eso lo dedujo para  todos los lectores, es algo que Erandi no podía saber de ningún modo. Ella estaba lejos de toda aquella localización pero eso nosotros lo entendemos y analizamos, Erandi solamente dejaba que su mente tuviera la posibilidad de entender en medio de lo desconocido lo que sucedía.

A su mente llegó algo que la conmocionó, el agua se agitó de forma violenta ante un rugido desconocido para la fauna marina, lo que era ahora Dayami vibró y se precipitó sobre una formación incipiente de corales que fueron destrozados por varios bultos que llegaban desde lo alto.

En la superficie del mar había dos grandes sombras que impedían el paso del reluciente amanecer, en caso de que así fuera o del brillo alegre de Tonatiuh durante el trayecto del día,  Erandi pensó para sí:

<Ningún animal permanece en medio del mar a flote, tampoco ruge con fuego y mucho menos lanza fardos al mar>

Recordó con claridad aquella ocasión que su vara fue doblada y de esta forma inició la travesía de Erandi, atando cabos en una historia que la mayoría de nosotros conoce, aquella en la que algunos confiaron y otros vieron benefactores donde no los había. 

Continuó su viaje intuitivo para poder describirlo en sus lienzos, todos ellos con el paso de los años no estarían en posesión de ningún conquistador, tampoco monje jesuita o traductor de las costumbres indígenas al servicio del Imperio español. Formarían parte de una tradición única, cuya labor no sería borrada del planeta, a la cual no todos eran llamados y tampoco todos eran comprendidos en plenitud, sin embargo contaban con una señal definida y clara que logró llegar intacta hasta el siglo XXX y preservarse mucho más allá.

Pero vamos por partes, definitivamente para Erandi y su familia la premonición empezaba a ser clara, cada vez más.

Cuando tienes la oportunidad de conocer gracias a tus atributos, lo que puede desencadenar la más vil de las tragedias, puedes elegir entre dos opciones, será tu intuición quien decida cual de esas dos es la que más pesa y la que valida tu esfuerzo.

Notas de la autora:

Photo by Francesco Ungaro on Pexels.com

Corrientes marinas: http://www.fondear.org/infonautic/Mar/El_Mar/Corriente_Golfo/Corriente_Golfo.htm

El emisario del trueno y el caminante del valle


“Nadie colapsa al grado de reducirse a nada, si tuvieras la posibilidad de saberlo te bastaría con un destello en medio de la absoluta oscuridad”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Una luz roja, distante, tenue, le dio a entender que sería imposible escapar de algo que se acercaba lentamente hacia él y Duplo. Los extraños sucesos que vendrían acompañados de esa extraña luz se darían en corto tiempo y él lo sabía y debía estar preparado para lo que fuera.

Por lo pronto Hora,  solamente tocó con cuidado el hocico de su perro y le pidió permanecer en silencio hasta tener la certeza de que lo que venía hacia ellos no les causaría daño alguno.

Era una procesión de varios sujetos que bajaron por la ladera y se acercaron hasta el valle sembrado y cuidado por el hombre del Sur; a lo lejos observó que uno de ellos se asombró de la visión de aquel sitio resguardado y pleno de alimentos y belleza natural. Les acompañaba un varón maduro que viajaba en una silla cuidadosamente custodiada por cuatro jóvenes robustos y musculosos, en su cabeza lucía un ornamento de plumas vistosas y bien ordenadas.

Hora se dio cuenta que era momento de emular a ese hombre, tal parecía que era el patriarca del grupo y con agilidad cortó un trozo de cuerda y se la ató a la cabeza, y a falta de plumas colocó hojas de maíz en su ornamento. Manchó de lodo suave el contorno de sus ojos y se dispuso a esperar que los visitantes se acercaran hasta su puerta.

Un hombre se adelantó resguardando a la figura del patriarca y con elocuencia inició una serie de semblanzas y palabras que no eran comprendidas del todo por Hora que lo veía desde lejos, levantaba los brazos y lanzaba elocuentes expresiones dirigidas a cada uno de los hijos verdes de Hora.

Hora sintió temor y desconfianza pensando que los extraños no alaban y bendicen tierras extrañas al menos que vean en ellas una ganancia o beneficios que se les puedan otorgar e imagino la malicia en todo eso. Continúo observando a los hombres que se acercaban, intuyó que serían los enviados de un grupo mayor, ya que no había niños y tampoco mujeres entre ellos; finalmente se colocaron delante de su puerta y aquel que cantaba alabanzas a sus territorios dejó un ato de flores rojas en la puerta y esperó.

Hora se dio cuenta que no podía hacer otra cosa, salir y observar sus reacciones era lo adecuado, miró a Duplo, el perro abrió sus ojos y gimió al descubrir en aquel humano la incertidumbre y el drástico cambio de imagen que había logrado.

Ambos se aproximaron a la puerta y agradecieron el obsequio de los visitantes con mímica el grupo se sintió complacido y los musculosos varones dejaron su pesada carga para que descendiera de su silla el varón al que Hora calificó de patriarca.

El hombre se acercó a él y le extendió la mano a manera de saludo y con voz pausada le dijo:

-Hombre de mirada como el mar que has hecho de esta tierra un paraíso, somos nómadas y vamos a las tierras que tú has abandonado, queremos saber cuál fue la causa y si nuestro viaje vale la pena.

Hora mucho más sorprendido al reconocer en el anciano que conocía su lengua contestó:

-Nadie puede saber si el destino del otro es el mejor, no me he ido de ahí por miedo o sufrimiento, lo hice por una necesidad interior, no pensaba detenerme pero el lugar y mi agotado cuerpo buscó resguardo. Ya que han llegado hasta mi puerta les invito a pasar a la sombra de mi humilde recinto pero me gustaría saber su nombre gentil patriarca.

-Así es soy el patriarca del grupo, mi nombre el Inka viajo con los más fuertes en busca de la protección de los vientos y el encuentro de amigos sinceros de poder lograrlo nuestra dicha será total, mi traductor y custodio se llama Sayri, es quien ha alabado su siembra y obsequiado las flores frescas. Ahora dime ¿Quién es tu protector en el valle y cuál es tu nombre?

-Mi protector es el rayo, mi nombre es Hora y el de mi amigo Duplo.

-Agradecemos su sincera y cálida hospitalidad, le pedimos unos días para reponernos del camino y como Patriarca del grupo compartiré los secretos de estos territorios con usted y al mismo tiempo le pediré que nos muestre aquellos peligros y mejores caminos para cuando sigamos el viaje.

-Con gusto – señaló con una franca sonrisa Hora- será agradable poder conversar con ustedes, hablar con otros humanos siempre es bienvenido cuando la oportunidad se presenta.

Para Hora la visita de aquel grupo al que de momento había temido, se convirtió en una halago para su alma solitaria, cada uno de los temas que abordaron estuvieron acompañados de la luz del rayo y también de la propia experiencia que ambos tenían en sus propias vidas.

Aprendieron los unos de los otros de forma pacífica y amistosa

Compartieron humitas con choclo y aprendieron palabras del guaraní, charrúa y chanae al igual que del quechua; el descubrimiento de sus formas de cazar y el nombre de algunas aves canoras. Un encuentro cultural fabuloso y pacífico que alegró y enriqueció el alma de estos hombres en un momento perdido en la historia.

El amigo respetuoso compartirá de forma igualitaria su riqueza material y cultural contigo, aprenderá de tu forma de ser y se sorprenderá de tus argumentos, enriquecerá tu vida.

Notas de la autora:

Inka significa señor, jefe o rey en quechua

Sayri, significa quien siempre ayuda a quien lo pide en quechua

Dibujo de la autora con filtro gratuito de PisArt “Humitas de choclo

Ningún silencio es permanente cuando brilla la esperanza


“Llegarán a ti muchos adioses, formarán parte de tu memoria y serán tu aprendizaje; sólo alguien se quedará en ti para siempre, cuando aprendas a reconocerlo tu vida será plena”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

La vida es un regalo que no siempre podemos apreciar, basta con saber que fuimos rescatados de la muerte en algún momento de la vida para sentir que alguna poderosa razón nos espera para ser encontrada y es por eso que estamos vivos, que somos sobrevivientes de algo o de alguien.

En lo distante del océano llegó el barullo de gaviotas en busca de alimento, entre las rocas se agolpaba la espuma del mar, el recorrido hacia la desembocadura ardió en el cuerpo de Dayami, ese cuerpo sin definir que se agrupaba y dispersaba de la misma forma que lo hacen las olas del mar, llamémosle cuerpo para sentir que aquella viscosa sustancia de plasma, no estaba inerte y era consciente de todo lo que acontece a su alrededor.

Entre las rocas se agolpaba la espuma del mar

¿Cómo saberlo? Es asunto de la magia de Erandi y ella se percató al momento que “La Diosa del Río” había encontrado el camino hacia un diferente escenario, un hábitat más violento y de sabor intenso. Erandi se dijo para sí:

<Hemos llegado a la segunda etapa de este recorrido, nada impedirá que conozcas  aquello que necesitamos saber querida Dayami.>

Si acaso has soñado con la invisibilidad, posiblemente entenderías cuan fascinante es el penetrar en otros cuerpos y sentir su respiración, latir su corazón dejarte llevar por ellos doquiera que vayan.

¿Qué habrá en la mente de Erandi para reconocer el viaje y entender lo que a otros les es imposible? ¡De qué están hechos los talentos de quienes pueden ver más allá de sus propios límites y diseñar estrategias y saberes!

Tendríamos que ser tan temerarios como ella o más aún que algunos de los dotados con alas en el alma, pero sí a un pequeño le preguntas sobre la lógica de todo ésto sin duda la considerará posible y formará parte de sus ensoñaciones.

La vida nos cambia, nos pone a prueba y nos señala lo territoriales, inefables o limitados que somos, basta con creer que lo imposible es realizable y dejar que el curso de los acontecimientos le dé a estas mujeres la oportunidad de rescatar lo que importa.

Ahora una parte de Dayami se encuentra en el cuerpo de un pargo, sí este es cazado por una gaviota, posiblemente no logrará llegar mar adentro… Otra parte sigue el curso de las corrientes del océano que hoy conocemos como Golfo de México.

Erandi toca su vientre ante la mirada atenta de su pareja que ahora la cuida con más esmero y le pregunta:

-Mujer, dime lo que está pasando tienes rato en total silencio y  te noto preocupada

-Nuestra criatura se mueve, ella al igual que yo, intuye que Dayami ya está en el océano, queda a su suerte y de los depredadores que la acojan o limiten. Es sólo eso amado mío, la suerte de ella es la nuestra y el mar es violento, es lo que me mantiene en silencio.

Ambos se miran y se abrazan con la esperanza de que todo su esfuerzo no sea en vano. Erandi comentó:

-Ella ha aceptado el reto y las deidades la acompañan, su vida ha cambiado para siempre.

Solo resta quedarnos en espera de los momentos que le den una luz de entendimiento a Erandi en todo esto, cada ser que ha partido de la vida de la sacerdotisa del templo de Ometeotl, lo ha hecho para siempre.

Algo las une y eso cambia toda perspectiva de lo podemos imaginar, son tres mujeres en caminos diferentes y con tareas específicas que cumplir, cada una lleva una energía distinta en su ánimo.

Cuando la vida te impulsa a cumplir una tarea puede que todo esté en contra, en ello no reside lo importante de tu meta, ningún ruido o palabra necia será importante cuando sabes lo que tienes que hacer.

Fotografía de la autora: El barullo del mar

El poder de la energía vital


“Llegará alguien que interpondrá su voz a la de otra persona para evitar que caigas en una trampa y otro ser intentará frenar tu agudeza y agilidad, tú lo sabrás con claridad”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Painani recordaba con nostalgia aquellos momento con sus seres queridos y el abrazo cálido de ellos, entendía perfectamente que no sería fácil olvidarlos, pero al mismo tiempo sentía esa necesidad de revivirlos y esto le provocaba melancolía, pese a la enorme imposibilidad de hacer realidad su deseo; con el paso del tiempo y en su convivencia con los sabios de las tierras mayas fortificó su ánimo al introducirse en sus estudios y su manera especial de contemplar el cielo.

Pero siempre hay que estar alertas cuando de sentimientos se trata, aquella noche en la fresca casa de palma que le ofrecieron para pasar algunos días se abrazó a sí misma en aquella soledad sosegada y esperanzadora que la cobijaba en tierras extrañas.

De pronto una visión sin rostro como una sombra voló hasta donde ella se encontraba, en sueños ella lo observó por arriba de su cabeza y notó cuando la abrazó con fuerza por la espalda, dejándola inmóvil y disgustada por el atropello. 

No era un abrazo agradable, más se parecía a una prisión, entonces con energía intentó con dificultad mover el brazo que le quedaba sobre el suelo y gritó con todas las fuerzas que le fue posible al ser sobrenatural que la soltara.

Painani reconoció de inmediato que cuando anhelas algo con mucho deseo, pueden llegar hacia tí, todo tipo de seres, llegan provistos de la energía que poseen para dartela, pero no siempre es lo que tu corazón anhela.

Con el paso de los días conoció a uno de los observadores del cielo que le indicó la importancia de la Estrella que formaba parte de los ciclos de la cosecha; Ahzab Kab Ek, la estrella que despierta a la Tierra. Ellos los Mayas la asocian  a Kukulcán, el equivalente Maya de Quetzalcóatl, para los Náhuatl.

Painani le explicó que para ellos el nombre de esa estrella que no titila y brilla intensa en el cielo tenía el nombre de Tlahuizcalpantecuhtli. Le agradaba dialogar con aquella persona,  conectaba con sus pensamientos, gracias a él pudo reconocer a un amigo que se interpuso entre otros para dar la adecuada interpretación a sus palabras y no hacerla quedar irrespetuosa ante ellos, pese a que no hubiera sido su intención.

Llegó el momento de seguir su viaje, ella no podía detenerse, y agradeció con gran respeto todos los conocimientos que le brindaron, la amistad y apoyo que recibió de todos no lo olvidaría jamás, sabía perfectamente que al adentrarse más al sur encontraría a personajes de la misma cultura maya, ellos poseían un vasto territorio y gracias a ello le fue entregado un salvoconducto para poder recorrer ese territorio selvático con facilidad.

El observador del cielo de nombre Ek Balam le ofreció un pequeño obsequio para que lo recordará pese a la distancia, algo que ella conservaría con afecto. Estas fueron las palabras que le dijo el observador del cielo:

“ Todos los seres del planeta son observadores del cielo, cada estrella tiene un tiempo de vida y es maravillosamente diferente al de los humanos, recuerda que cada momento que vivas creando y soñando, una estrella velará por ti y querrá saber de tu inteligencia y osadía, tanto como tú de su energía e infinita presencia durante tu vida. Sea el trozo del cielo tu compañía y la presencia mínima de una estrella para acompañarte siempre”

Recibe de Ek Balam un trozo del cielo

Con una reverencia Painani agradeció el pequeño obsequio que le fue otorgado y los conservó toda su vida, ya que con sus grandes recorridos a toda velocidad ella lograba magnetizar de  energía  y transmitirla a aquel trozo de meteorito.

Gracias a este elemento le fue fácil  conjugar las fuerzas de la naturaleza y todo ésto  le llevaría precisamente hacia donde nace la energía vital, entonces aquello que ella descubriría, le sería transmitido a quien ligaría su vida de forma misteriosa a ella.

Un caudal de nuevos conocimientos serían transmitidos a través de la energía electrostática donde toda carga eléctrica en equilibrio les daría un conocimiento compartido del cosmos.

¿Ahora se han dado cuenta de quienes estoy hablando?

Todo lo que gobierna tu energía es iluminado por otros y si sabes reconocer su equilibrio, habrás logrado la magia de lo eterno.

Notas de la autora:

Hay autores que señalan lo siguiente: El culto a Venus persiste hasta el tiempo de los Aztecas, quienes la denominaban Huey Citlalin, la gran estrella, y en su carácter de estrella de la mañana era asociada con Quetzalcóatl.

El significado del nombre del observador del cielo significa “La estrellas del jaguar”

Fotografía con filtro gratuito de PicsArt de la autora: “El obsequio del cielo”

El pacto con el rayo


“Puedes amar tu creación al grado de hacer un pacto con quien se opone a tus propósitos pero siempre te preguntarás si valía la pena, eso lo harás después; de momento dirás: Por supuesto que lo vale”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa.

Hacer honor a su nuevo nombre fue algo divertido y fructífero para el hombre que ahora se llamaba Hora, el valle le ofrecía una grandiosa oportunidad de dialogar con el firmamento y entender que la Luna que él conocía no era la misma, su rostro había cambiado, él lo sentía pese a no sangrar como las mujeres cada 28 días, se daba cuenta que cuando la luna estaba llena su deseo de plantar los campos era mayor, enterrar semillas diversas por las laderas y esperar que dieran sus frutos.

El cuarto menguante que para él se asemejaba a una mujer recostada y sonriendo, no era igual desde ese punto del planeta, tenía que esperar a la luna creciente para imaginarse a esa dama coqueta que le sonreía recostada de lado.

Sin embargo la luna llena llegaba puntual en ambos hemisferios y el sentía en su cuerpo ese cosquilleo bajo su influjo que le intensificaban los deseos de cantar y cosechar los frutos que había sembrado bajo el influjo de la dama sonriente.

La savia de sus frutos se gestaba  en luna nueva y con la luna llena se concentraba en sus tallos, los fortalecía para que la planta rindiera honores al Sol; el cuarto menguante permitía que la savia circulara de los tallos a la raíz, ya que el cuarto creciente había permitido que subiera la savia hacia arriba, las hojas y tallos tenían fortaleza gracias a las fases de la luna y el hombre que medía el tiempo sin duda alguna era el nombrado Hora, quien satisfacía sus deseos en su dialogo con la coquetería de la Luna.

El sabía con certeza que la luna le hablaba y cuando su forma era similar a un cuenco, era la clara advertencia de que se esperan chubascos o lloviznas; de lo que no le advirtió con claridad fue de las pavorosas tormentas que orquestaba el rayo y su poder destructivo.

Aquella noche se asomó estruendoso en una de las esquinas de su siembra, crepitó entre llamas y para Hora fue como un llanto lastimero y terrible de todos sus hijos verdes. Sin pensarlo dos veces salió al encuentro del rayo y gritó:

¡Hagamos un pacto, tú dejas mi siembra y yo te rendiré honores, deja en paz a mis creaciones!

El pacto de Hora con el Rayo que a la larga lo cambiaría todo

En ese momento cimbró un relámpago en el firmamento y después todo fue calma; el hombre regresó a su pequeño recinto y ofrendó su mejor fruto al poder del rayo, ese pacto le daría una nueva forma de preparar la tierra y al mismo tiempo una marca de la cual él no sería consciente hasta muchos años después, pero aún es demasiado pronto para hablar de esto.

Painani por su parte se acercaba a una tierra de hombres sabios que cambiarían algunos de sus conceptos del mundo y compartirán por un tiempo ideas y observaciones estelares, ella era consciente de su propósito en el mundo y pudo compartir con algunos de ellos su experiencia y sus conocimientos, ambos grupos reconocieron que lo que para ella era Tláloc, para ellos era Chaac deidad  Maya de la lluvia, el trueno y los puntos cardenales.

Painani tuvo especial cuidado en observar un trueno que atravesó de Norte a Sur, desde el observatorio maya le fue explicado el concepto y alcance del trueno, para ella en especial ese relámpago le atemorizó y asombró sin saber las razones exactas de su poder. Ahora nosotros sabemos que ese relámpago fue el que hizo un trato con el hombre del Sur.

Chaac, era una deidad bondadosa asociada con la creación y la vida, la de mayor ascendencia popular, el pueblo la invoca para obtener buenas cosechas. claro también sacrificaba jóvenes lanzándolos a los cenotes. cuentan que todo aquel que lograra nadar y salvarse, significaba que había adquirido el poder de dominar los secretos de la deidad. en realidad parece que a algunos les constaba, lo consideraban cierto.

El mundo nos invita a reconocernos en él y ser parte de sus maravillosos portentos, hay pactos que no son necesarios pero que surgen de lo más profundo de nuestro ser, como humanos nos resistimos a perder lo que amamos, al final nos damos cuenta que la vida fluye de la misma forma que muere.

Para los mayas vendrían momentos trágicos de grandes sequías y muchos de ellos se habrán preguntado si todos aquellos sacrificios humanos fueron en vano, algo similar pasará con el hombre del sur, pero aún no es tiempo de contarlo.

Que tu mejor arma sea la razón para doblegar al deseo no es válido en todos los momentos pero al final es lo que aprendemos, no todos de la misma forma y no todos habrán de contarlo.

Notas de la autora:

Fotografías: El Pacto con el rayo y los frutos de la tierra de la autora

Fotografías de los espacios mayas: https://pueblosoriginarios.com/meso/maya/maya/chaac.html

Cantos Rodados para la alquimia


“Toda piedra tiene el poder de anclar pensamientos y deseos, jamás lo olvides ”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El paso constante del agua en los cantos de río, los pule y redondea su superficie, en el Papaloapan en aquellos días sus aguas estarían bajo el influjo de la magia que dispuso Erandi en la fuerza vital de Dayami, la esencia de quien fuera una doncella  y ahora por un especial convenio con el universo, una energía convertida en deidad.

En varias culturas del mundo es reconocido el poder de las piedras para transmitir y conservar pensamientos y deseos, esto sería de gran ayuda para hacer llegar percepción y sensaciones a Erandi; cada resonancia, un intuitivo mensaje en la mente de quien necesitaba claridad en el trayecto.

Cantos rodados para la alquimia

Las rocas de río formadas de sílice con el hierro de la sangre de Dayami, fueron  susceptibles de crear campos magnéticos de forma sútil, sin embargo para Erandi eso le bastaba, su capacidad sensorial que en algunas ocasiones le permitía hacer viajes astrales a lejanos espacios, también la habilitaba para entender detalles que a otros les sería fácil olvidar o no relacionar.

Toda energía se confabula  para lograr la magia y con eso bastaba para que los pinceles de Erandi dispusieron sobre la piel curtida del venado los glifos que le darían pistas exactas de lo que necesitaba saber.

Las primeras sensaciones que llegaron a ella eran de total temor, incertidumbre de estar en un cuerpo que ya no existía, la sensación de pánico extremo cuando su pecho fue abierto en el ritual ceremonial y la dispersión de su fluido vital por las escalinatas del templo; la profunda debilidad de perderse en un abismo de extrema soledad donde era imposible pedir ayuda o clamar por piedad.

Posteriormente una sensación de calidez que la embargó al sentirse contenida en el abrazo de su protectora, percibir el frió en un sitio donde había un eco que se repetía dejando rastros de una voz distante cuyas frases eran profundas pero difíciles de entender.

Más adelante Erandi percibió la sensación de vértigo e inseguridad de Dayami al ser arrojada al caudaloso sitio donde cantan las mariposas. Sintió que cada golpe en los cantos rodados la envolvía emitiendo un sonido extraño, posiblemente lo podríamos identificar con algo similar a las notas musicales Fa, Si pero a nadie le consta.

De la incertidumbre a la calma y del total desconcierto al mágico encanto de reconocer su tarea en ese sitio, realmente no fue un camino fácil pero tardaría el momento en que su camino a la desembocadura habría de darse y Erandi solicitó el apoyo de las mismas deidades que le acompañarán con su energía para lograrlo, esa noche exclamó:

“Diosa del río, Dayami tu potencial ha sido encauzado, no temas; la energía que posees es mi fuerza y cada mensaje será resguardado, lo que debes decirme lo encontrarás en el camino, muchas cosas no tendrán sentido para ti ya que tu canto tocará otras fuerzas, no te confundas, simplemente sigue, sigue”

Realmente en asuntos de energías no es fácil reconocer si había una forma en que Dayami lo supiera, si acaso su tarea inspiraría por igual a las fuerzas ocultas que a todas aquellas que captaran su esencia. La vida es eso nos mezclamos con un mundo que no siempre comprendemos, no podía ser diferente para ella, la vida es un instante y Dayami logro que cada una de sus cualidades fueran percibidas por alguien que le tendería la mano, se trataba de una poderosa sacerdotisa que buscaría la forma para continuar su camino hacia la luz de cada conocimiento que tuviera que ser preservado y compartido, Erandi la mujer cuyo amor a la vida y el valor por la libertad la impulsaría a seguir adelante.

Somos tan especiales como podemos serlo, nuestras cualidades a veces son únicas y en otras son las necesarias para cumplir nuestra labor en este camino donde la vida no termina con la muerte, la vida solo termina con el olvido de lo que somos y fuimos para otros.

Notas de la autora:

Características del acero de silicio: https://revistademetalurgia.revistas.csic.es/index.php/revistademetalurgia/article/view/1278

Fa y Si: Elementos químicos o notas musicales podríamos decirlo de esta forma, el hierro está en la familia 8 en el periodo 4 de la tabla periódica y Sílice número atómico 14 y situado en el grupo 14.

Tu voz interior siempre te ha de hablar de frente


“El cauce del río fluye en él, Sol y Luna iluminan el sendero donde se nutre la voz más profunda de tu intuición”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

¿Sería posible que tan solo con la sangre de Dayami ella creara una conexión fluida o esclarecedora para Erandi? La magia tiene recursos que la razón no comprende y a lo largo del camino la propia Erandi fue testigo que toda Deidad comprometida en ese pacto no dejaría sin la información que ella necesitaba.

Cada amoxtli, sería conservado tanto en cueros de venado, como en papel hecho a base de fibras vegetales, el amatl, hecho con la fibra del amacuahuitl o del maguey; pero había algo más, sus textos serían únicos y no tendría ayuda de ningún escriba del templo, la palabra debería ser conservada de forma secreta hasta el momento que la certeza de sus descubrimientos tuviera que ser revelada. Fue por eso que los primeros lienzos se escribieron en piel de venado:

La voz interior le dictó con claridad, bajo la luz intuitiva de la Luna:

“Todo antecedente debe ser escrito en la piel de un ser cuyo corazón ha palpitado igual que el de la diosa del río”

Cada tinte tenía un motivo ceremonial y era cuidadosamente elegido:

El tlille o color oscuro usado para escribir se obtenía del nacazcólotl, así como del humo de las teas y lo llamaban tlilliócotl. El color blanco se extraía de la piedra chimaltizcatl, o de tierra amasada como lodo que al fuego adquiere un tono blanco El azul fino o matlalli y el azul claro, llamado texotli, se hacían de flores azules; el azul oscuro procedía de la flor del xiuhquilitl. Al amarillo fino se le nombraba xochipali, surgía de las flores del mismo color; el amarillo claro zacatlaxcalli, “quiere decir, pan de hierba que se amasa de unas hierbas amarillas, que son muy delgadas; son como tortillas delgadas, y usan de ellas para teñir o pintar”

El rojo, uno de los colores más importantes, era realizado en varias tonalidades y de diversas fuentes. La grana o nocheztli significa sangre de tunas, “porque en cierto género de tunas se crían unos gusanos que llaman cochinillas, apegados a las hojas, y aquellos gusanos tienen una sangre muy colorada; ésta es la grana fina” La grana cenicienta era la llamada tlapalnextli. El rojo blanquecino era llamado chíotl, hecho de flores molidas; si se le agregaba un ungüento de nombre axin se hacía el color bermellón. De las mezclas de estos colores básicos surgían el yapolli (verde), el morado o el leonado.

Para fijar mejor los colores usaban el jugo del tzauhtli y del aceite de chia. Como pinceles se utilizan pelos de conejo de distintos grosores. Además, existían cantidad de utensilios para dibujarlos tales como gomas, esponjas, raspadores, reglas, escuadras, secantes, tinteros, depósitos para conservar los pigmentos; lo que nos habla del grado de especialización en el ejercicio de escritura prehispánica.

Lo más importante era esperar que el flujo del río acercara al mar la energía que en esos momentos Dayami sostenía; sí algo había aprendido Erandi era a tener paciencia y saber escuchar cada detalle y todos los momentos disponibles para entender la magia de una idea. La naturaleza estaba dispuesta de tal forma que sus conexiones con el mundo interior le permitirían encender el preciso instante donde la inspiración no es falsa, no es producto de su necesidad de conocer lo que no es posible ver.

Coyolxauhqui cambiará de forma pero siempre hablará frente al Templo, y nunca en su luz ocultará el momento donde los detalles son vitales, fue por ello que la sacerdotisa del templo donde residía Ometeotl, con todos los instrumentos de escritura dispuestos habló con ella:

“Señora que has logrado detener la muerte para darnos el mensaje necesario en todo momento y ante cualquier siniestro, Coyolxauhqui dadora de vida y luz que defendió su vocación por la intuición, deja que mi tinta siga el camino de Dayami cuyo corazón palpita en el cantar del río, sea la compañía de Papalotl el hábil vuelo de su canto que no se pierda en lo incierto y toque la punta de mi tinta para descifrar misterios”

Pirámide de la Luna, templo de Coyolxauhqui

Nada llega a convertirse en algo mágico y formar parte de tu voz y canto  si no ha sido deseado, las palabras de  Erandi tendrían respuestas y cada una de ellas  formaría un sendero que por ahora solamente ella y su intuición conocerían, ni siquiera al Tlatoani que  moraba en el templo y era poseedor de su alma y corazón, le sería revelado el mensaje, de esta forma el pacto no se rompería y cada glifo dispuesto en el amoxtli completaría un relato revelador, cada pausa en el tiempo sería para la sacerdotisa del templo un trayecto descrito y valorado.

Puntual a su cita la Luna formaría parte de un ciclo donde cada predicción estaría ligada a algo mayor, ese universo de reciprocidades sutiles daría por resultado una certeza de la cual sería imposible escapar. Algo era evidente y no admitía discusión para llegar a esas conclusiones debemos esperar y tener tanta o más paciencia que la propia Erandi.

La ciencia siempre busca adelantarse a los hechos pero antes de que esta existiera ya había individuos capaces de crear hipótesis y descifrar misterios. Analizar la intuición, ponerla a prueba y tomar en cuenta su valor siempre ha sido importante.

Amoxtli Texto en náhuatl Información de la escritura y materiales de los códices: https://masdemx.com/2016/08/materiales-formas-y-colores-de-los-codices-prehispanicos/ Recopilación de Sofia Gómez Sánchez Fotografía de la pirámide de la luna: https://culturizando.com/la-camara-del-inframundo-en-la-piramide-de-la-luna/