Hablame de Amor


Uno de los principios básicos del amor es la confianza, sentir que lo que has puesto en manos de alguien, será apoyado, consolidado y formará la base de un continuo camino de unidad.

Sie y Amin vivían momentos de angustia y esperanza y pronto tendrían una recompensa que compartirán con el grupo que los acompañaba.

Al momento que Sie jaló de la cuerda para que la regresara el grupo de hombres, la felicidad de Amin se vio reflejada en su rostro cuando ella, empapada, temblorosa y amarrada de los pies por su propia falda, llegó de nuevo a la superficie del interior de la cueva y les gritó:

— La diosa de las nieves profundas nos mostrará el camino para salir de aquí sin ser vistos. El final de la cueva desemboca al Mar Siniestro, si conseguimos que un grupo me imite y llegue al Mar, podremos conocer de qué lado se encuentra la nave y alejarla de la mirada de los ladrones y de esa forma, escapar hacia la costa opuesta donde se encuentra nuestro destino.

Un grupo de hombres estuvo de acuerdo, en realidad no querían quedar como cobardes, ya que precisamente era una mujer quien les estaba señalando la forma como podían lograrlo.

Otro de los grupos donde la mayoría eran mujeres y personas de edad, se sintieron confundidos ante la temeridad de Sie e hicieron notar su sentimiento de ofuscación ante tal discriminación.

Al respecto Sie los tranquilizó:

— No estoy pensando que ustedes tengan que quedarse, al saber la ubicación de la embarcación con relación a los que están pensando que en cualquier momento saldremos, la nave ya estará en una posición de resguardo y nos podremos mover hacia ella sin temor de ser vistos de frente por los villanos que esperan sorprendernos, por eso solo un grupo de hombres deberá actuar bajando por la boca opuesta de la cueva hacia el mar. Todos merecemos estar a salvo y poder contar con el apoyo los unos de los otros.

Sie los miró con la respiración agitada en lo que algunas mujeres le acercaban paños para que secara su cabello y la instaban a que se cambiara de ropa para calentarse.

Siete hombres estuvieron dispuestos para repetir la travesía que Sie había recorrido, cada uno de ellos recibió de ella instrucciones precisas que los orientaron en la forma cómo tendrían que hacer las cosas y el último debería tirar de la cuerda para recuperarla, una vez que todos estuvieran visualizando las estrellas sobre sus cabezas y sus cuerpos flotando en el mar.

Amin, por sugerencia de Abu permanece con las mujeres, ancianos y niños, que necesitan de todo el apoyo posible para poder hacer el siguiente paso más llevadero.

La pareja se miró con esperanza ante las situaciones que estaban experimentando y en las cuales cada uno de ellos colocaba toda su voluntad y determinación.

En otra parte del planeta los leñadores felices regresaron de nuevo con el Maestro a los trabajos que cada uno tenía encomendados, la noche serena en la cual convivieron con la naturaleza, creó entre ellos un sentido de unidad, la solidaridad entre todos crecía y al mismo tiempo la confianza. Sabían que con los métodos del hechicero sus medios para el trabajo nunca faltarían y eso los fortalecía.

El hechicero llegó a casa de Nydam, pensó que estarían en la cocina y esperaba encontrarse con la joven, quien distraía los pensamientos del Maestro. Sin duda la escurridiza Ellinor, quien esa mañana se acercó al Maestro y con timidez le dijo:

— Me siento avergonzada por mi proceder, realmente nunca debí actuar así.

El Maestro la observó con esa mirada tan de él que daba a entender desconcierto y al mismo tiempo sorpresa y le dijo:

— Nunca te avergüences de lo que hace que tu corazón se agite en un vuelco apasionado, la vida es una constante sorpresa, yo he sentido una profunda alegría después de lo sucedido.

La joven lo miró sorprendida y con las mejillas ruborizadas y la voz trémula añadió:

— Entonces, ¿No me has tomado por una descocada o algo parecido?

El hombre la miró con una sonrisa franca y sincera y exclamó:

— No entiendo que es eso de descocarse, pero si es alocarse, perder la razón por una fuerza interior superior a tu voluntad, me encantaría en verdad que lo fueras.

Ella aún más avergonzada de nuevo llevó su mano al pecho como temiendo que el corazón se le escapara y con voz temblorosa y entrecortada le dijo:

— ¡Hablame de amor, enseñame como es amar!

El hechicero se acercó a ella y colocando sus manos sobre sus hombros le dijo quedito con esa voz profunda llena de coquetería que solo él sabía usar:

— Jamás te enseñaré a amar, jamás te hablaré de amor, eso debe vivirse, cada uno lo vive de forma distinta y ahí está la magia.

Ambos se miraron con la intención de besarse cuando se escuchó el murmullo de Dagny y  Nydam, que irrumpieron con la peor actuación que jamás nadie hubiera creído, haciéndose los que recién llegaban.

Ellinor, instintivamente se echó hacia atrás rompiendo unos enseres de barro que se utilizaban en la cocina y todos se miraron entre desconcierto y sorpresa, entre alegría y ese tono de complicidad que ninguno pudo disimular.

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Ante la presencia de Danu, la ofrenda viva es presentada.


Transcurrido un tiempo, el hechicero se dio cuenta que el momento en que la señora de todas las noches se presentaría envuelta en velos, había llegado. Se reunió con los leñadores para colocar -tal como lo habían acordado- por cada hacha una semilla:

— En lo profundo del bosque germinará y se fortalecerá, la vida. Afirmó el hechicero, colocando en la mano de cada leñador una semilla de roble.

Juntos avanzaron para adentrarse al espeso bosque y el Maestro con profunda voz entonó una canción milenaria, de esas que con el transcurso del tiempo se convierten en gloriosos cantos en la tradición oral y se van modificando con el paso del tiempo. El estribillo fue fácilmente seguido por todos los leñadores quienes en una mano llevaban su hacha y en la otra las semillas de roble.

Aquel lugar sereno, bajo la elocuencia de las voces recias e impetuosas  de los leñadores se impregnó de una suave niebla, dando la impresión que se encontraban bajo las copas de los árboles en un sitio donde el Sol jamás podría traspasar los territorios de la señora de todas las noches.

Entre el canto de los hombres se distinguió la voz sigilosa del bosque, su siseo entre las hojas de los robustos robles, les anunció la serena y cautivadora presencia de Danu, diosa de la fertilidad y la madre de toda la vida, cuyo  nombre es tan viejo como el viento.

El hechicero habló:

— “¡Ha llegado el momento de cumplir la promesa de alabar a los señores del bosque en presencia de Danu y su apacible reconocimiento de que todo será fructífero, fortaleciendo nuestro trabajo y alentando la vida”!

— Sin dejar de cantar cada hombre se colocó ante la tierra y dejando a un lado su hacha, hizo un hueco profundo en la tierra donde las semillas de roble, le volverían dar vida a los árboles que les sirvieron para trabajar.

Podría tratarse de las oscuras entrañas del inframundo, Alerta Abu a Sie

En otro sitio del vasto mundo alguien más escuchaba en el hueco profundo de una cueva el clamor de otro ser ancestral que estaba dispuesto a contar un secreto a Sie en esos momentos de desesperación.

Ella recordaba con claridad aquellos momentos cuando  Rowan le hizo saber que se sentiría atada de pies y manos e imposibilitada para actuar en libertad, esto parecía ser una constante que se repetía, ahora estaba con el grupo tratando de salvar la vida del hombre cuyo navío era vigilado por los ladrones desde la orilla del Mar Siniestro.

Una voz la llamaba desde lo profundo de aquella cueva, era una especie de murmullo distante  que se perdía entre ecos… 

Abu, la alertó:

— Ten cuidado mujer, podría tratarse de las oscuras entrañas del inframundo, el sitio del que no se vuelve con vida y al que debe temerse, tal como me fue dicho y recuerdo con claridad haber escuchado en boca de otros comerciantes.

La astuta hechicera sabia  que a la muerte no se le teme y ella no es enemiga de la vida, por tanto algo favorable encontraría, tomo de las manos a Abu y se dirigió a Amin:

— Ahora sabes que no puedes detenerme cuando sé que lo que estoy por hacer es lo que tengo que hacer, ¿Verdad?

Amin con una leve sonrisa solamente afirmó con la cabeza y la beso con ese cariño entrañable que cada día despertaba su pasión y acariciando su cabello le pidió que se cuidara.

Sie con paso firme se adentró en la profundidad de aquella cueva cuyos secretos le serían revelados o la imagen del lince cobraría otro tipo de revelación, pero eso no lo sabremos, al menos ahora la identidad del lince no ha sido revelada para ninguno de los integrantes del Clan del Hechizo de Ave.

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La dama envuelta en velos y su séquito celeste


La revelación de un tiempo de cambio que formaba una continuidad fue apreciada con temor por las hechiceras Ave y Estrella, pero no fueron las únicas en aquel día colmado de simbolismo que presintieron esos instantes de iluminación como algo siniestro y difícil de comprender.

Mantis tenía días observando una procesión inigualable en el cielo que la hizo exclamar con contundente aprehensión:

“Estamos donde todo termina y vuelve a comenzar, Aquellos que no sigan el camino, serán presas fáciles de las sombras donde todo el mal del mundo espera sin poder escapar de las barreras, aún estando rotas”

Tenía días que caía en una especie de letargo, Anker le plantó el plato de comida con fuerza sobre la mesa y con sobresalto ella respondió:

— ¡Me asustas, Anker!

Anker se puso de espaldas frente al fogón sirviendo su propio plato de comida y otro para su hija y mintió:

— No entiendo querida Mantis, sólo es tu plato de comida frente a tí, tal vez estás entretenida en tus pensamientos.

— Si, creo que en los momentos que se oculta la Luna, presiento situaciones que de alguna forma ella me permite intuir y no estoy tranquila.

En otro sitio del planeta alguien más se encontraba inquieto, se acercaba la fecha de cumplir la promesa a los señores del bosque, pero la concentración del Maestro estaba en otros asuntos menos puntuales.

Después de la fiesta no volvió a ver a Ellior, no sabía cómo debía ser el trato con una mujer cuya familia le había ofrecido techo, comida y trabajo; todas sus anteriores relaciones con mujeres habían sido libres, ocasionales, esporádicas y no quiso mover nada, pensó que era mejor no tocar puertas  que después no sabría cómo cerrar.

Sin embargo el deseo le movía, una corriente eléctrica atravesaba su cuerpo con solo decir el nombre de aquella escapista. Reconoció su poder mental como hechicero, él sabía perfectamente que podía llegar hasta ella sin necesidad de tocarla o tenerla cerca, podía acariciarla con toda la pasión que sentía y ella lo sabría, hacerla suya incluso si dejara de verla, siempre que esa llama siguiera encendida en su corazón, siempre que hubiera un común acuerdo para tocar esas fibras sensibles en Ellien.

La experiencia le había mostrado que entre lo que se siente y lo que se vive, hay una diferencia importante, incluso tuvo malas experiencias con mujeres que posteriormente las habían casado por intereses o de hecho estaban unidas en pareja a alguien, sus intervenciones distantes, no eran de lo más convenientes. Desechó la idea y  trató de ser más sereno en todo eso y seguir la vida como se le fuera presentando.

Al apoyarse en su cama para dormir, sobrevino una impresionante visión de los más real que él pudiera imaginar:

El emisario de la señora de todas las noches se hizo presente

Contempló como un lince boreal entraba silencioso por la ventana y se le quedaba mirando con tranquilidad, el susto de observar a un felino salvaje,  lo impresionó y abrió los ojos exaltado por aquella visión.

No había nada en la habitación…

Dicho emisario en realidad había compartido su presencia con  Mantis, escasas horas antes y fue en gran parte la causa de su desconcierto; de igual forma lo hizo en presencia de Sierpe, quien buscaba la estrategia de salir con la caravana victoriosa de aquellas cuevas donde cuidaban de sus heridas  al dueño de la embarcación por medio de la cual cruzarían todos ellos el Mar Siniestro.

Ave y Estrella quienes fueron recibidas con calidez en la casa del mercader, también intuyeron la presencia no agresiva de aquella visión, ellas sabían que el hábitat del lince boreal ocupaba gran parte del territorio donde ellas estaban, pero en la zona donde ahora se ubica Grecia, o en Dinamarca, realmente no sabían si acaso era fácil verlos. Temieron con desesperación por la vida de Sierpe, imaginando que fuera su animal custodio y su forma ante la transmutación fuera ahora esa.

Ambas se miraron y sin siquiera imaginarlo en ese instante al norte cerca del río Aura, Luna observaba a Fuego con la misma pregunta:

— ¿Acaso alguien mas del Clan del Hechizo de Ave  ha muerto, se ha transformado en su animal custodio?

Fuego puso su pata sobre la de Luna y eso la tranquilizó. La instó a mirar al cielo desde donde en unas horas más  la dama de todas las noches revelaría su magia o simplemente ya había comenzado a hacerlo con la presencia del emisario: Un lince Boreal.

Stellium, el séquito que acompaña a la señora de todas las noches envuelta en velos.

Comentario de la autora: Los siglos pasados y por venir han congregado a los planetas de diversas maneras, en este día, la Luna Nueva ocurre a las 19:05 (UT) del 11 de febrero de 2021 a 23 ° Aq16 ′. Viviremos la presencia que pudo haberse repetido en el pasado de esa forma o muy similar, el llamado Stellium donde ubicamos la presencia del Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno y Palas en la constelación de Acuario. 

La vida nos muestra diversidad de opciones, todas pueden ser símbolos mágicos, solo hay que saber reconocerlos o considerarlos casualidades o causalidades, en tu percepción ha de quedar una enseñanza si sabes encontrarla.

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Odín y Freyja, la luz de la intuición


Ave y Estrella recordaron aquella noche cuando reunidas con su hermana Sol  se preparaban para dispersarse por los diversos sitios donde encontrar aliados y poder cumplir con sus tareas. Estrella se dirigió a su hermana:

— Recuerdo como si fuera ayer el momento en que Sol habló al grupo:

“Prepárense para el vuelo, ha llegado el momento, es necesario dispersarse por esos lugares del vasto territorio que conocemos, y llegar a lugares donde nunca hemos estado.

 Mezclarnos en el ajetreo, seamos  hábiles  para reconocer al enemigo y a todos aquellos que podrían ser aliados. Solo la intuición y el coraje nos conducirán a una vida plena, de lo contrario, caeremos presas de alguna lanza o la estaca enemiga.”

El rostro de Ave se tornó melancólico y asintió con la cabeza:

— Yo también lo recuerdo, hasta ahora hemos aprendido diferentes formas en que la gente hace las cosas, cómo se relacionan sus miedos e inseguridades; mitos y nombres que dan a sus demonios, las formas como los ahuyentan. En verdad reconozco que extraño a Sol, en verdad, la extraño.

No hubo respuesta por parte de Estrella solo la abrazó con fuerza, mientras esperaban ver aparecer el carro vacío del comerciante de aquella fortificación y seguirlo de cerca. Entonces cambio el tema y pregunto a su hermana:

— Recuerdo que los cuervos anunciaban a tres palomas, recuerdo que me lo mencionaste, ¿Así es verdad?

Ave recuperándose un poco de los recuerdos que la entristecían, admitió afirmativamente pasando sus manos por el rostro como deseando que la niebla del llanto no ganará la batalla  a su  jornada y agregó:

— Así es pero Odín se tomará su tiempo para entregar la señal, imagino que para los habitantes de esta zona ha de representar algo diferente de lo que significa para nosotras; no lo sé hermana.

Ambas se miraron a los ojos expectantes ante lo que estaban por vivir.

Alguien más  en la distancia buscaba la mirada de otra persona, era el Maestro quien descendía de la embarcación con los pobladores alegres que festejaban la fortaleza del primer navío atracado en el puerto danés.

Compartieron agua miel y celebraron buena parte de la tarde y noche, bajo el efluvio de simpatía y atenuada embriaguez se animó a preguntar a la muchacha:

El mundo se transforma para el Maestro al descubrir el amor

— ¿Sabes que no tengo el placer de saber cómo te llamas?

Ella sorprendida por la forma tan cálida en que el hechicero lanzó su pregunta con una franca sonrisa le contestó:

— Me llamo Ellinor 

El Maestro se inclinó hacia ella y suavemente señaló:

— No podías ser nombrada de mejor forma, tu audacia y tu arrojo forman parte de ti, me gusta tu nombre, me gustas tú.

Las mejillas de la joven se ruborizan y con total nerviosismo comenzó a reír y en un impulso le planto un beso en la boca al Maestro, antes que él pudiera tomarla por la cintura y responder románticamente con un beso más prolongado, ella puso ambas manos en su pecho y huyó, corrió lo más rápido que pudo tratando de perderse entre el barullo de la fiesta.

El hechicero desconcertado, sonrió alegre y  agradeció a Freyja con ambas manos puestas hacia el cielo por premiarlo con una de las muchas certezas que encontraría a lo largo del camino que de ahora en adelante no recorrería en soledad.

Mi libertad es mía, yo la construyo


Esta ocasión algo movió la apacible rutina del Maestro en aquella población donde el trabajo iba dando forma al poder que se impondría sobre las aguas danesas, en su mente se levantaba una tormenta iracunda y salvaje. Habían pasado muchos días deseando la cercanía de aquella mujer a la que ni siquiera le había preguntado el nombre, ya que sus familiares se referían a ella como hermana.

Pero ese especial día ella se acercó con un tazón de verduras que el Maestro agradeció de forma especial con un “gracias” y una de las sonrisas más alegres jamás vistas por su propia alma después de haber sufrido tantas situaciones y pérdidas.

Sin embargo, sólo bastó que ella abriera la boca con esa dulce sonrisa y lanzara la pregunta:

— ¿Tú no piensas en un barco de batalla, verdad?

El hechicero solo alcanzó a mover su cabeza negando y ella con una mirada inquisitiva, sonrió con la misma dulzura de siempre y se alejó.

El Maestro tuvo que esforzarse mucho el resto del día para que no percibieran  los otros su mal humor e inquietud, jamás había comido con tanta amargura  un plato de verduras que en otros momentos habría sido el bocado más delicioso y apreciado.

Esa noche sus sueños se convirtieron en una estruendosa tempestad, observó cómo los árboles a los que solicitó consejo le reclamaban su sangre para formar raíces tan fuertes como las de ellos, vio su cuerpo atado a la tierra y su corazón destrozado por un cuervo.

Despertar con la frente perlada de un sudor frío y los nervios crispados, lo enfrentó a los peores demonios entre los sueños y deberes, los anhelos y la realidad que ante él se abría exigente y rotunda.

Miró su mano, la misma mano diestra que posara en su pecho Freyja y él lo hiciera en la cabeza de la joven que trastornaba sus pensamientos, al momento que murmuró para sí mismo con determinación y lágrimas en los ojos:

< Yo y solo yo puedo decidir cual es la certeza que he elegido para construir mi  destino>

Él sabía que pronto la señora de todas las noches impediría a su instinto ver con claridad aquello que temía y no deseaba,  hacerse cargo, no estaba en sus planes. Observó que sus sueños dependían de lograr un trabajo para ser puesto al servicio de las sombras e imaginó su cuerpo atado a la cadena de un destino incierto. Cubriendo su rostro con ambas manos habló de nuevo para sí mismo:

< ¡Si tan solo pudiera volar o intuir  si mi hermana Camino tiene respuestas que desconozco! >

Los poderosos tenían la plata y el oro para cumplir sus sueños y conquistar el alma de los pobladores; los soñadores, verían su vida atada al destino de un compromiso no deseado y  los anhelos de libertad en un futuro incierto.

Camino, su hermana en la transmutación de la ballena, sería la benefactora de una historia que  pese a toda complicación llevaría una luz en medio de la más profunda y tortuosa de las noches, pero no sería nada fácil. La certeza se esconde en la niebla, densa y profunda de las contradicciones.

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Kalb al Akrab: El Corazón del Escorpión


Tres espacios nos vuelven a mostrar la mirada del cielo, para las personas que lo observan, tendrá significados  distintos, la mirada del corazón del escorpión en el cielo, esa noche tendrá como en muchas otras ocasiones un diálogo con la Luna, pero esta vez será diferente en la vida del Clan del Hechizo de Ave.

El trabajo en el taller de Nydam, continuaba con vigorosa energía, aquella mañana sería diferente para el Maestro quien se levantó con un ánimo inusual. Al acercarse a la mesa donde se encontraban los trabajadores, sonrientes, bebiendo y comiendo para alistarse en  la jornada de ardua labor, el hechicero miró con inquietud a un lado y otro en busca del rostro de la joven del cabello corto y se ensombreció un poco al no verla entre los demás.

Ya dispuestos los hombres en el taller Nydam le dijo:

— El trabajo va bien, el hombre que ha pedido los barcos tal vez nos venga a ver en unas semanas, ¿Qué te parece, cómo los ves a todos en su actividad?

El Maestro observó con detenimiento y se llevó la mano a la barba, la frotó repetidas veces y finalmente señaló:

— Ese hombre que está al fondo el de la barba crespa, es mejor tallando madera que cortándole, al fondo en la esquina ese par, deberían trabajar separados, su afán de competencia les hace olvidar al grupo.

Nydam lo miró con cierta admiración y dijo, golpeando sus espaldas con aprecio:

— Eres buen observador muchacho, confiaré en tu buen ojo, ya lo hice cuando elegiste la madera para el corte y en verdad que ha resultado buena.

Levantando su mano cambió la posición de los trabajadores y les alentó a seguir su actividad.

A lo lejos por el patio que daba a la casa de Nydam, el Maestro alzó su mirada y alcanzó a observar el caminar alegre de la joven de los ojos sonrientes. Se sintió confortado, le bastaba con verla de lejos para que su día fuera distinto. Así sucedió por varios días, ella no se acercaba al grupo pero trabajaba en la casa de la hermana en las horas que los hombres lo hacían en el aserradero.

En otro sitio del mundo está Mantis, aún nerviosa por los acontecimientos recientemente experimentados, ella sigue atenta las señales del cielo como cada noche.

La hechicera griega observa con paciencia el cielo y cada noche se alegraba de tener noticias de Fengári, esa noche no estaba sola, la visitaba un luminosa estrella rojiza;  su sola presencia le inspiraba respeto, la hechicera griega le encontraba un parecido similar al guerrero rojo que no titilaba y que apareció cuando ella tuvo que dejar su antiguo hogar junto a Anker y Ariadna.

En esta ocasión sabía que la señal le advertía de los problemas que atravesaba la hechicera del Este, por lo cual salió al patio sin consuelo y sin poder conciliar el sueño y con vehemencia habló con su amiga de tantos años:

< “Η κυρία Φενγκάρι της λέει ότι κάτω από τη γη είναι το καλύτερο καταφύγιο”>

(Señora Luna dile que debajo de la tierra está el mejor refugio)

Mantis observó con detenimiento a la brillante estrella que más adelante sería nombrada por los estudiosos griegos como Άντάρης (Antaris)

Sería precisamente Άντάρης quien en la distancia llamaría la atención de Sie, en el momento que el grupo se había dado cuenta que el hombre que los ayudaría a cruzar el Mar Siniestro había sido amarrado al mástil del navío por los ladrones que los habían atacado.

Ágil corrió hasta donde se encontraba Amin y Abu y les dijo:

— Rowan me habló del escorpión, lo recuerdo con claridad, debemos buscar las cuevas que dejamos atrás, ahí podemos escondernos en lo que curamos las heridas del hombre de la embarcación.

Abu observó que arriba de la cabeza de la mujer estaba la representación de Kalb al Akrab, el corazón del escorpión y comprendió que la señal de protección había sido entregada, con premura se dispusieron a movilizar a los hombres, mujeres y niños que viajaban en aquella intrépida caravana.

Aquella noche de nuevo en la habitación del Maestro, antes de dormirse observaba la palma de su mano recordando el roce electrizante del cabello de la joven mujer, pensó para sí que tal vez había una distancia de edad entre ellos que no le permitiría acercarse a ella, finalmente se asomó por  la ventana de aquel humilde pero reconfortante recinto y observó a la señora de todas las noches dialogando con una bella estrella roja, encendida como las mejillas de la joven. El hechicero suspirando exclamó:

— Me gustaría saber si tu también sientes alegría en el corazón cuando me piensas.

Sin lugar a dudas la misma estrella, aquella noche levantó y despertó  pasiones.

Al igual que en la antigüedad no todos conocemos los nombres de las estrellas en el cielo, nuestra curiosidad nos ha llevado a identificarlas y en el pasado sucedió igual, leyendas que van de boca en boca y que terminan convirtiéndose en algo más que una pasaje en la travesía de una leyenda creativa.

Fotografía de Diego Toscan Estrella Antares, foto tomada el 12/5/2020

Nota astronómica que inspiró este post: El sábado 6 de febrero por la mañana, la brillante estrella Antares aparecerá en la parte inferior derecha de la luna menguante. La Luna saldrá por el este-sureste y Antares se elevará 22 minutos después.

La sorpresa que podría cambiarlo todo


La vida no se detiene, la vives o te impulsa a hacerlo a su modo, con o sin los arrebatos necesarios, con las herramientas precisas o sin ellas, la vida está para vivirse. Aquella mañana los hombres regresaron con sus hachas dispuestos a seguir talando bosque, el Maestro los detuvo argumentando que lo que ya tenían era suficiente para comenzar y esperar a la dama oculta de la noche para poder sembrar de acuerdo a la promesa realizada.

El Maestro les habló de la señora de todas las noches

En esta ocasión sí hubo quien de forma directa le preguntó al Maestro a qué mujer se refería y por qué ella era tan importante para cumplir la promesa y el hechicero respondió:

— Ella observa todo desde los tiempos  en que no habíamos nacido, ella ayuda a los partos, hace crecer las mareas, hace que la savia de las raíces de toda vida verde se fortalezca,  cuando su rostro está totalmente iluminado, puede dejarnos despiertos y con dificultades para conciliar el sueño toda la noche, ustedes la han nombrado Måne.

Los hombres dejaron escuchar una exclamación de sorpresa y entre ellos reconocieron la perspicacia del Maestro, sonrientes accedieron a llevarse la madera que ya habían cortado e iniciar sus trabajos.

Aquella tarde llegó una mujer algo extraña hasta la casa de Nydam y Dagny a quien la pareja trató con gran calidez, le presentaron al hechicero quien la observó con una franca sonrisa, le sorprendió sobremanera su aspecto; la cabeza con el pelo muy corto, no era habitual que las mujeres lo llevaran de esa forma, no se atrevió a decir nada durante la comida.

Ella siguió a Nydam y el Maestro hasta el sitio donde cortaban los grandes maderos de roble, para entonces él ya sabía que ella era hermana de Dagny y en lo que Nydam daba órdenes, ellos se sentaron aparte y el Maestro señaló:

— Tengo 7 hermanas, 3 de ellas ya no están en este mundo, pero para ellas el pelo es  una conexión con las premoniciones, con el ambiente que las rodea y conecta con el suelo que habitan, ¿No te sientes diferente sin él?

La mujer lo miró con mucha atención y con voz agradable le respondió:

— Seguramente tus hermanas son hechiceras igual que tú, yo no tengo ese privilegio, a mi cabello le gustan los animales pequeños, no me dejaban en paz hasta que un día mi hermana colocó mi cabeza sobre la mesa y de un hachazo me dejó así, ella me dijo que sería más fácil untar de lodo la cabeza para ahogar a los bichos que robaban mi tranquilidad.

El Maestro abrió muy grandes sus ojos y entendió lo que le había sucedido y sin pedirle permiso, simplemente pasó su mano por su cabeza con el cabello muy corto y una electrizante sensación consiguió que ambos sonrieron al mismo tiempo.

La tierra que pisaban ambos tenía preparada alguna sorpresa, hay anclas que no se lanzan en medio del mar y cuyo poder es un misterio, tal vez sea demasiado pronto para saberlo.

Fotografía de Luna Menguante de Freepik

Los cuatro mensajes de Odín


No resultaba difícil ver sus rostros y notar que algo las intranquiliza en medio de una serie de contradicciones recién vividas, Ave y Estrella, captaron de golpe que la vida para muchas personas no era nada fácil cuando decidían poner en manos de otros su libertad y la forma como sus vidas se transformaba gracias a ese apego entre el deber y el deseo. Ave señaló con aprehensión:

— El sufrimiento de esa mujer, me puso muy nerviosa, desde que salió la señora de las noches, hasta el momento que se retiró, todo ese espacio de tiempo para traer a su hija al mundo, ¡Qué doloroso, la forma como gritaba: 

<¡Ya no quiero esto, ya no quiero estar aquí!>

— Sí, su hombre lloraba, replicó Estrella, se tapó la cara cuando ella le dijo:

< ¡Si hubiera conocido la tortura en la que me has puesto te hubiera rechazado!>

Ambas mujeres se detuvieron en el camino al momento que Ave señaló:

— Lo más impresionante fue cuando logré acomodar a  la criatura y como si fuera una flecha salió entre agua y sangre del cuerpo mortificado y adolorido de su madre y el rostro de ambos padres se iluminó ante el asombro de la vida.

Estella sonreía y apuntó:

— Ella fue dócil a partir de ese momento espero con paciencia que saliera la bolsa de alimento de su hija* y la vida se abrió paso entre sonrisas y sin reproches.

A espaldas de Estrella una visión única apareció ante la mirada de Ave, quien tomó por los hombros a su hermana y la hizo voltear con asombro:

Un mensaje por cada cuervo fue entregado a las hechiceras

— ¡Mira!

Estrella observó atónita y volteó su rostro hacia su hermana, es la premonición de Rowan, recuerdo bien que eso fue exactamente lo que me contaste,  ¿Ahora que debemos hacer?

— Esperar los cuervos siguen en ese muro por alguna razón, si Odín lo dispuso de esa forma, debemos esperar y observar.

Ambas se sentaron a la sombra de un arbusto en total silencio a la espera de los mensajes que les serían entregados:

Después de largo rato el primer cuervo graznó  y voló hasta la aldaba o travesaño que aseguraba la puerta de aquella fortificación, Ave tocó la mano de su hermana y advirtió:

— Un personaje allá adentro se encarga de asegurar el interior, sobre sus hombros pesa la seguridad de todos.

La espera seguía, Estrella había ido a recolectar unos frutos para soportar ese tedio de tanto tiempo ahí, solo mirando a los cuervos, al regresar Ave le reclamó:

— Estar ansiosa no ayuda, observa a los cuervos, atentos y obedientes, ninguno se ha  ido de otra forma el mensaje como debe ser entregado se rompería, mmmh!

— Toma come algo, que si acaso Odín quisiera que me perdiera el mensaje no hubiera dispuesto comida cerca.

Entonces el segundo cuervo graznó y voló hasta un carruaje, algo adornado, diferente a los que ellas habían visto por el camino, el cuervo se posó en el techo  al momento que bajó un hombre joven a retirar el travesaño para entrar, no sin antes tocar de forma rítmica el gran portón y Ave levantó el índice y golpeado con el codo a Estrella dijo:

— Ese debe ser el aprendiz de quien está adentro del carruaje, ¿Quién será el hombre que necesita de una persona a su servicio?

Estrella señaló, debe ser uno que guarda en papeles de raíces de árboles lo que encuentra, lo que nosotras guardamos en la memoria, ese hombre lo pone por alguna razón en resguardo, le da un valor y con ello  ha ganado prestigio dentro de esa muralla.

— Tienes razón debe ser un mago de las artes secretas, un viajero que tal vez conozca al alquimista.

La tarde avanzaba y el señor de todos los días iluminaba aún los rostros de las hechiceras cuando Ave exclamó:

— ¡Qué poderoso es Odín, esos cuervos han permanecido ahí, sin agua y sin probar ningún alimento!

Entonces graznó el tercero y fue a posarse a la carroza de granos y herramientas que llegaba hasta aquella fortaleza y el hombre que iba al frente lo dejó acercarse a los granos y le convido un poco de agua, de esa forma los otros tres cuervos descendieron en raudo vuelo y tomaron su parte, sin embargo no se fueron,  regresaron al sitio donde habían estado desde hace ya buen tiempo. Ave afirmó:

— Ese hombre que lleva ese carro será nuestro aliado, no lo perdamos de vista; su venta no es suya alguien allá adentro la protege y la comparte.

Antes de caer la tarde llegó un pequeño cajón, custodiado por  hombres montando caballos, Estrella se sorprendió e interrogó a su hermana:

— ¿No te parece extraño, no creo que ningún hombre pueda estar dentro de esa pequeña caja?

— Estrella, ahí debe estar el sustento de todos los hombres que viven y gobiernan allá adentro. Ellos no viven del trueque, cosechan el brillo del Sol, ese metal que los hombres han intentado morder en algunas tabernas donde hemos llegado a comer, ¿Recuerdas?

En ese momento el cuarto cuervo graznó y solamente pudo sobrevolar desde lo alto al séquito que custodiaba aquella caja con una caravana de corceles y fieros jinetes.

Ambas hechiceras se miraron y Estrella volvió a preguntar:

— Debe ser peligroso entrar

— Si Estrella el mundo de afuera nutre a ese lugar, sabremos de ellos al mezclarnos con el pueblo que los protege y hace tratos con ellos, esperemos al hombre que alimentó a los cuervos y sigamos sus pasos, su noble corazón nos ayudará en esta travesía.

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  • La bolsa de alimento a la que refiere Estrella es la placenta

La travesía no se detiene


Reflexiones para continuar el trayecto:

Han de recordar  en el inicio del primer libro Rowan puso sueños premonitorios en las hechiceras, y para Ave fue de esta forma: Soñó con las puertas de construcción antigua, donde 4 cuervos llegaron a graznar advirtiendo de la llegada de 3 palomas grises, entendió que la sabiduría de una tradición profunda era parte de eso, el posible sitio al que tendría que asistir, o del cual aprender.

Cada cultura coloca simbolismos a los seres de la naturaleza, la gran mayoría reconoce en los cuervos de los Celtas a los mensajeros de Odín, su destreza e inteligencia ha sido reconocida, también hablamos de eso antes; por tanto, no será necesario regresar a la referencia de los científicos al respecto. Algo que si vale la pena señalar es el símbolo de los cuatros puntos, considerar varias alternativas, los elementos: Fuego, Agua, Aire y Tierra, podría ser una de ellos. 

Recordemos que Ave y Luna pertenecen al elemento Aire, la primera está íntimamente ligada a los pensamientos que le transmiten las aves, por tanto no resulta difícil pensar que ella misma haya sido enterada de la sabiduría que recibió su hermano  el Maestro, al realizar el ritual entre los árboles de roble, Luna viaja al lado de Fuego, quien para ellos jamás dejará de ser la hechicera que ha liderado batallas importantes y ha dejado en sus manos el preciado don de la persistencia, el ejemplo de no doblegarse ante la aparente falta de un líder.

El trayecto que recorre  Ave al lado de Estrella, ha logrado crear un armonía con el entorno, se han enriquecido de las enseñanzas de pobladores a los que han servido en los partos y realizando curaciones, aplicando con habilidad sus conocimientos que a su vez han aprendido directamente del respeto a la naturaleza y su sabiduría.   

Posiblemente la idea de empoderar ideas  y culturas en un tiempo tan antiguo y donde ellas no estaban destinadas a permanecer por mucho tiempo en un solo lugar, solo haya nutrido a los pueblos y asentamientos de una mínima enseñanza de sus amor por la naturaleza y con el paso del tiempo éstas ideas se mezclaran con las de los pobladores y sus propias usanzas y creencias.

Lo más interesante es meditar en el momento que ese muro simbólico o real aparecerá frente a los sueños o la realidad de Ave, donde cuatro mensajes y el animal de poder de tres personajes vitales dejará una huella imborrable en sus vidas.

El recorrido necesario para llegar a Mantis y Ariadna

Por ahora solo veamos el camino que han de recorrer, un buen tramo a caballo con los señores de un poblado que necesitaba parteras, otro tanto con campesinos que llevaban frutos y leche de cabras a diversas poblaciones y otro a pie, reconociendo a su paso la diversidad de un paisaje distinto, donde los amaneceres se veían alentados por el pensamiento de Mantis que de alguna forma se las había arreglado para estar  con ellas en su travesía.

Táctica y Estrategia


Nota de la autora: Se habrán dado cuenta que el libro sigue pautas en tiempo real desde el hemisferio donde yo vivo, y de igual forma notarán que aparentemente hay un desfase de continuidad cuando Luna puede lavar su rostro, cuello y nuca en el río Aura y comer frutos jugosos, bien más adelante se explica que es debido a la magia de su acompañante el zorro. De igual forma notamos que no es la época más propicia para cortar madera en una zona relativamente no tan alta del planeta pero que igual está bajo la influencia del invierno; en este caso todos están confiando en que la magia del maestro les va a resolver la vida ante la presión del hombre que se quiere convertir en Rey, pero para el hechicero es algo más que poner su magia al servicio de los hombres que trabajan para Nydam; es por eso que el título de hoy es precisamente ese.

El trabajo de señalar al árbol adecuado para el corte fue un exquisito trabajo de telepatía entre Fuego y la destreza del Maestro, gracias a la bondad de Freyja, sin embargo cuando los dioses dan algo siempre tienen buenas razones para que esto suceda. En ese momento el triángulo mágico estaría establecido de esa forma y no de otra, hasta lograr un objetivo del que hablaremos más adelante.

 Al caer la tarde un buen número de árboles estaban apilados por tamaños y el Maestro levantó su mano en señal de advertencia:

— ¡El trabajo se detiene ahora, señores. Aún no sé si seguirá mañana, debo estar a solas para saberlo, por ahora la madera cortada se queda aquí!

Algunos refunfuñaron, otros aceptaron de buen talante que era el momento de descansar y miraron su labor con satisfacción y se retiraron.

Nydam, se acercó al hechicero y la abrazó agradeciendo un día tan productivo para él y los leñadores y le dijo que lo esperaba su familia para la cena, a lo cual el maestro contestó:

— No podré dejar el bosque esta noche Nydam, agradezco tu atención, yo los espero mañana en este mismo sitio a todos ustedes, mi trabajo aún no termina.

— Bien muchacho, traeré conmigo una buena hogaza de pan y un gran cuenco de leche para ti. ¡Gracias!

El Maestro espero que el barullo de los leñadores cesara y que el trino de las aves se acomodará en las copas de los árboles para iniciar su ritual. Hincado hundió ambas manos en la tierra que empezaba a cubrirse de escarcha y expresó con profunda convicción:

< “De mi sangre, a tu savia, acepta que corra dentro de tu comunicación interna mi necesidad de sabiduría. Dime lo que has vivido como un solo organismo señor del bosque y te diré mis secretos, si acaso te son necesarios, los entrego a tu savia vivificadora”>

El bosque emitió un susurro para quien dejó de sentirse como un forastero entre aquel monumental lugar  y colocó en su mente todas las voces de aves viajeras (migrantes) que se  habían posado en sus copas muchas lunas y soles atrás.

Le permitió conocer y observar la vastedad del recorrido del que ellas hablaban al posarse en sus ramas y conocer muchos de los símbolos que habían aprendido en su vuelo en busca de tierras menos frías para sobrevivir.

La pregunta obligada y la razón de su presencia ahí esa noche, no pudo ser contestada, la enorme piel del agua de la que él habló, no había sido lugar seguro para ninguna de las aves viajeras. Entonces el sabio hechicero clamó por segunda vez:

< “Con la ferocidad del invierno tus troncos serán capaces de eludir el fuego, al construir las naves que atravesarán los riesgos, pero sólo el hombre con su fuego interno logrará la proeza que  ningún otro ser vivo ha conseguido hasta ahora”>

 Entonces se levantó y se dirigió a los troncos cortados a los que cubrió con sus manos aún con tierra:

< “ La memoria interna ha sido restablecida, la fuerza de mi  osadía será cobrada; en cada hacha una semilla, en cada semilla una nueva vida. Soy quien preserva al grupo si a la vez te protejo como un solo ser. Agradezco señor del bosque tu beneficio”>

Una nueva triangulación cumplía su tarea, asunto que no sería fácil ante la codicia y ambición de muchos, pero el Clan del Hechizo de Ave, no se daría fácilmente por vencido.

Fotografías de la autora Ariadne Gallardo Figueroa: “Madera y Memoria”