El camino que sólo intuyes, no le pertenece a nadie y puede ser de todos


“Si tu alcance sensorial es limitado, tienes infinidad de opciones para equivocarte”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

La sacerdotisa del templo de Ometeotl, meditaba en su recinto analizando su pequeños artilugios de magia y poderes especiales:

< La Luna es derrotada en su trayecto por el Sol, en pocas ocasiones durante el viaje logra convencerlo, negociar por su vida y sus sueños. Nunca sabremos la fuerza y alcance de ese trato.>

Lo que ella sentía no solo había sido visto y causado pánico en un territorio amplio que formaba la corona de la Tierra, lo que nosotros conocemos como el polo norte, para ella era imperceptible, difícil sin duda era imaginar la verdadera forma de la vastedad que habitaba junto a otros seres vivos. Ella afirmaba con total seguridad:

<Observar no basta, sentir tampoco, sólo con la magia consigo que los pensamientos tengan sentido; las energías cambian, hay mensajes que se repiten a lo largo del tiempo, son frases que he escuchado y entendido en labios de otros y eso es una constante. Las voces se cruzan de un espacio a otro.>

Mientras ella delibera y se adentra en los momentos donde su soledad es la herramienta para el análisis, en otro sitio del mundo el mar se convierte en una fuerza avasalladora que arranca a su paso la calma del otrora bucólico paisaje: 

El hombre del sur contempla la costa, grandes nubes se ciernen sobre su cabeza, percibe que su cabello ha crecido lo suficiente para cubrirlo y golpearle las espaldas, los peces de grandes dimensiones saltan anunciando algo que él no comprende, son delfines o tal vez ballenas, no puede saberlo en la distancia…

Painani igualmente observa a la gran joroba de los grandes cetáceos que saltan desde donde ella se encuentra y con atención se dice:

< Siempre sucede que al salir del agua conectan con la inmensidad de un mundo al que rozan tan solo unos segundos y eso basta para que la magia haga su parte >

Ninguno de ellos es consciente de lo que sucede en los sitios del hielo del norte y el profundo desasosiego de miles de pobladores el presagio de algo temible para ellos se avecina, pero más de un Monarca sabrá valerse de ello para concentrar tropas y lograr que otros se dobleguen a sus intereses.

Si tienes la información completa puedes darle el uso que quieras, si tienes el poder detrás de un mago, puedes ser poderoso y conseguir cuanto  pretendes pero no por siempre. si tu magia no gobierna tu ambición podrás llegar al profundo conocimiento de la verdad que no todos entenderán.

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Reflexiones para concluir el cuento corto


Por Ariadne Gallardo Figueroa

“Hay asuntos que no podemos trasladar a la razón, por que el corazón se niega”

El Mensajero

A nadie nos consta que esto sucedió, la única que aprendió de esto fue quien trascendió a la historia que fue y ella sin duda es Ana Perez Riv; ella, basada en la intuición le siguió el rastro a alguien, pudo mirar a través del espejo, reconocer que no era ella quien estaba en el reflejo y avanzó por el umbral que ahora estaba abierto. No todos pueden pasar, es necesario tener algo que no todos poseen.

Dentro de la genealogía fantástica, reconocemos que todo regresa con una forma distinta y mágica en ocasiones; por eso ella conserva con esmero el espejo humeante de Tezcatlipoca en su recinto.

Ahora bien, Ometeotl, es para la red sensitiva lo que da paso a la voz de lo eterno y volvemos a encontrarnos con el valor de ese aspecto impresionante que es un grandioso instrumento que todos poseemos y que Raudek Vilob al lado de Ingerin Barderian reconocieron gracias a los Drieden, me refiero al cerebro.

¿Quién habita la construcción de la memoria dual en la vida ancestral de las raíces que nunca olvidará Ana Pérez Riv?

Ometecuhtli y Omecihuatl, también conocido como Ometeotl, colocan el alma humana en un cráneo, le dan vida al formarlo de ambos pensamientos el masculino y el femenino en un mismo ser que no es otra cosa que el reconocimiento del humano integral, tal como lo vemos en la ilustración.

Ometecuhtli y Omecihuatl, también conocido como Ometeotl: La dualidad

¿Qué sucede con los otros ambiente que apenas tocamos?

El comercio, las migraciones y las mezclas entre diversas culturas trajo a reos en una embarcación con la promesa de libertad hasta las orillas de lo que los españoles nombraron “La Villa Rica” Veracruz, el lado Este de un mar que no le ayudó a ver lo que pasaría posiblemente años después, de esa forma la sacerdotisa del templo de La Luna y poseedora de las dones de Ometeotl, adivino y presintió que  había esperanza en algunos y deseos de posesión en otros.

Aquel que recorría su trayecto del Sur al Norte, no se encontraría con Painani, pero ella le transmitiría en su recorrido un saber milenario que su mente posiblemente no entendería al obnubilarse con las creencias que llegarían hasta él para hacerlo parte de los adoctrinados.

Sólo resta reinventarnos y decidir lo que sigue en la propia existencia, entender que  llegar a la otra orilla sin lastres, sin bestias que atacan el alma no es asunto de ahora sino parte de una constante en la historia de la humanidad. Hacernos cargo de lo que hemos construido a veces limita el progreso y la libertad de ser diferentes.

Nota de la autora: Es importante reconocer que no solamente la cultura azteca hace referencia a la consideración de la dualidad como parte integral de el ser, esta el ejemplo de El Mensajero: Hermes tuvo todo tipo de romances. El más importante de sus descendientes fue el dios Pan, nacido de su relación con una ninfa. De su romance con Afrodita nació el bello Hermafrodito, que después adquirió también rasgos femeninos debido a una ninfa.

Sin duda alguna la representación del dios alado de la comunicación no es exclusiva de un género y es dual de ida y vuelta, interconecta y amplia el sentido de la realidad que somos.

Un horizonte diferente ordena el caos


Los Inicios

El Puente, Segundo Capítulo

Por Ariadne Gallardo Figueroa 

Es importante recordar las constantes transformaciones de la hechicera Sol, para de esa forma comprender que su camino hacia las estrellas, había acontecido  muchos siglos atrás, posiblemente suceda eso a las conciencias que se arraigan en el pensamiento colectivo, son cohesionadas por la acción gravitatoria de todos aquellos que las piensan y esto desde luego que no es ciencia, solamente la magia de mi propia imaginación.

Sin embargo, nadie puede estar ajeno al hecho de que nuestros  pensamientos hacen reaccionar a otros que nos rodean, podemos influir en las personas con lo que manifestamos, esto si es ciencia y si acaso fuera posible potenciarlo a la distancia, bueno a nadie nos consta. De eso están hechos los sueños, cuando proyectamos una idea y podemos con el tiempo concretar, de alguna forma similar a lo que teníamos en mente.

Barderian y Fuego habían puesto en sus mentes una meta bajo un simple enunciado: Preservar lo que importa e interesar a los otros en esa toma de conciencia; cada filósofo, científico, pensador, místico, intelectual, escritor, contestatario social se rige por reglas muy similares; sabemos por el criterio colectivo que no mueren sus ideales, además transforman a la gente que los rodea, sus creaciones ayudan a que la sociedad avance.

También son presas de los fanáticos, de aquellos que se sirven de sus doctrinas y enseñanzas para captar adeptos y modificar a su conveniencia determinadas filosofías, entonces, alguien rompe el molde, crítica, reflexiona, cuestiona, dinamiza el caos del cual surgirá con el paso de los siglos un orden social diferente y todos ellos los que colocan al mundo de cabeza para sustraer lo valioso y desechar el oropel y cada subterfugio  decorativo, quedan perennes, eternos, unidos a una memoria colectiva que los reagrupa y sustenta incluso más allá de su propia existencia.

Con ellos precisamente convivirán en una dinámica fascinante y creando una resonancia los que se fueron pero jamás se olvidaron; cada pueblo del mundo les dará un nombre y los valorará en sus propias creencias, pero es bueno señalar que su conciencia en ese vaivén que no permite el vacío en el inmenso cosmos no reconoce más ideología o credo que el de ser la unidad de conciencias a favor de lo que debe ser preservado; me parece imposible imaginar un cielo para ateos y otro para católicos, uno mas aparte para los musulmanes… No puedo concebir algo así; definitivamente no lo puedo creer al pensar que todos estamos hechos de la misma sustancia y al final no hay atuendo, no hay fastuosos palacios y tampoco banquetes, en un sitio que deja lo material del mundo de los vivos.

Nos acercamos al epílogo

Una vez que los eggyanos portaron sus credenciales que los validaron como residentes en la Tierra, la mayoría de los centros de investigación y agencias espaciales los querían en sus instalaciones, sus importantes conocimientos del cosmos, las innovaciones que habían logrado para emprender la travesía, los colocaban en un sitio de privilegio para impartir clases y conferencias.

Su forzada androginia que los ayudó a soportar la impresionante travesía se fue revirtiendo con el paso del tiempo, muchos de ellos se volvierona enamorar y la vida les permitió que la mezcla entre humanos y eggyanos potenciará los genética de los seres vivos en nuestro planeta, y los otros espacios habitados por seres inteligentes del cosmos.

El nacimiento de la hija del profesor Zila y Citlali fue todo un acontecimiento, por supuesto la nombraron Alnitak, en referencia a la nebulosa de la flama, su día de nacimiento también la recibió un temblor de tierra en la capital mexicana, como recordatorio del día que fue concebida.

En su adolescencia se sentó ante el escritorio de su padre y le dijo con total seriedad:

< Padre, no estoy de acuerdo con que los maestros ascendidos y los líderes místicos, conserven ese nombre, creo que son mucho más que eso, emprendamos una labor para modificar esa idea, revolucionar lo establecido nos da fuerza evolutiva y es la mejor forma de exclamar ¡Hagamos magia! >

El mundo del futuro es algo que construimos en el presente y si logramos que sus estructuras nos ayuden a seguir hacia las estrellas, podremos definitivamente revolucionar lo establecido y ser mejores versiones de lo que ahora somos.

Gift “El efecto mariposa y el caos”

El momento que nadie percibió


Capítulo El Puente 

por  Ariadne Gallardo Figueroa

Zila tomó camino al laboratorio de genética asistida y recordó durante el trayecto aquella clase con sus alumnos cuando trató de identificar un patrón que no les era fácil de reconocer y trató de usa las runas para lograrlo.

El profesor volvió a recordar el mensaje de texto dejado por Tai, quien amablemente dejó la puerta abierta a una serie de posibilidades inesperadas.

Mentalmente recordó ese momento cuando le dijo a sus alumnos:

Guardo estas runas de cuarzo rosa con especial aprecio, pero las runas originales emergen de la corteza, las runas primarias provienen del Yggdrasil, un árbol que era especial para esta cultura, empecemos por ese punto y grabemos esta fecha en nuestra memoria:

Aries 04 0270/1 de marzo de 2286

Así fue, precisamente el momento en que Tai llegó al planeta sin que absolutamente nadie se diera cuenta.

Zila se sintió algo incómodo en el momento que recordó este suceso porque se había dado a conocer recientemente, no que alguien de la Tierra lo hubiera notado en el momento que ella llegó.

El evento de Iquique había sido ampliamente televisado a principios de año, también recordó que en mayo (mes de Géminis para Asgardia), se había reencontrado con sus amigos más cercanos; ninguno de ellos logró entender lo que intentaba explicar, precisamente porque en esos momentos todo se paralizó con otra de las fabulosas entrevistas que los Eggyanos le dieron al mundo en los telediarios.

Zila era un amante de la naturaleza y celebraba cada amanecer como un canto de alegría para respirar y sentir los latidos de su corazón, para él la tierra y el agua eran sus elementos vitales, y con ellos intensificaba su poder para lograr la magia que poseía y en tal sentido sintió que algo no lo cerraba en lo que notó entre  los Eggyanos.

Ciertamente reconoció que habían optado por métodos emergentes e invasivos y a veces, habían reconocido que era eso o la muerte. Todo esto despertó su curiosidad, por supuesto, se preocupó sobre todo cuando entendió el papel de su sangre y genes que los vería irse en un viaje sin retorno  a otros mundos, sus descendientes, sus valores, podrían  perder el valor supremo de la magia.

Volvió a sus pensamientos cuando recordó que fue su madre quien le dijo:

– Hijo, ha llegado el momento de que te quedes con este legado contigo, pertenecieron a tu abuela, su madre se los dio y ya han pasado de esta forma de generación en generación, algunas piedras han sido reemplazadas con el tiempo, algunas se perdieron, pero juntas son el poder de la intuición. Su nombre se refiere al misterio, el secreto y el conocimiento oculto. 

Sofía su madre le dijo: Úsalas con respeto y ellas magnetizaran su mensaje ligado a tu propia esencia, nunca lo olvides.

Úsalas con respeto y ellas magnetizaran su mensaje ligado a tu propia esencia, nunca lo olvides.

Zila estacionó su monomotor frente al laboratorio y respiró hondo. El momento más especial de sus días llegó cuando estaba a punto de hablar con su bebé.

La vida es un misterio que nos lleva a un viaje del que no volvemos y no siempre nos deja entre tierra y agua, eso lo sabía el profesor Zila y por eso se preparó con esmero para dar a su descendencia lo mejor de sí mismo.

Fotografía de la autora con la herramienta libre de Picsart

Lo que ha creado el amor vive por siempre


Después de observar con detenimiento las palabras de Zila, para quienes han seguido la secuencia de los libros anteriores, es fácil adivinar que hay en su sangre algo especial que lo liga con los ancestros que iniciaron la magia e influyeron en las fuerzas del cosmos. Entonces, vale la pena preguntarnos: 

¿Quién es Zila?

Su nombre posiblemente es de origen hebreo, otros piensan que es de origen alemán, algunos lo escriben Zillah, otros Zilas y por supuesto los hay que deciden que su nombre es Zyla y éstos últimos no tienen razón ya que su nombre es Zila y no de otra forma.

Nació en el año 2250 el día domingo  16 de Diciembre, como asgardiano su fecha de nacimiento es el año 234,  llegó a la  vida terrestre el Sábado 7 del mes Capricornio.

Entre el Clan del Hechizo del Ave, hubo tres grandes amores, apasionados y entregados a lo que hacían, su amor trascendió el paso del tiempo, sin embargo solamente una pareja fue capaz de crear tal  descendencia y fortalecerla con el ánimo y espíritu de su Clan.

Pero es bueno ir por partes, el primer romance cuya elocuencia atravesó fronteras fue el de Sie y Amin, ellos no tuvieron hijos, pero se dedicaron a difundir y aprender las artes y misterios de Thot, posteriormente lo compartieron con aliados en Grecia y difundieron sus conocimientos en el culto hermético, cuya frase más valorada, al menos por Sie fue: 

Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra”

Y el enunciado que la salvó en aquella cueva húmeda que desembocaba al mar y jamás lo olvidó:

“Como es arriba, es abajo; como es adentro, es afuera”

Ahora recordemos el apasionado amor que sostuvieron el Maestro y Ellinor, la juventud de su esposa le permitió quedar embarazada en más de una ocasión, cada vez que aparecía un nuevo embarazo, él la rodeaba festivo y se deshacía en alabanzas y agradecimientos a Freyja por  su bondad y la dicha que le entregaba en cada nuevo hijo que disfrutaba gozoso y siempre enamorado de la ardiente Ellinor.

Esta pareja sufrió el dolor de perder a algunos de su hijos, aquellos que decidieron pelear con el Rey de Dinamarca y posteriormente se embarcaron en la travesía que los llevó a un nuevo continente, lo que hoy conocemos como América, la descendencia continuó y es muy posible que una rama de ese árbol genealógico sea el responsable de que en el año asgardiano 234, nos encontremos con Zila.

Zila es profesor de lenguas, filólogo y filósofo, escritor y académico de una reconocida universidad de ciencias humanísticas.

La historia jamás contada:

El amor del que muchos saben pero que en realidad pocos  tienen datos para comprobarlo es el de Ariadna, ella en su adolescencia fue una joven rebelde, impulsiva y se reunía con grupos contestatarios que no estaban de acuerdo con la política de la isla en Creta.

 Mantis no estaba de acuerdo con su amistad hacia un joven de nombre Teseo, ella le advertía que el muchacho había nacido en cuarto creciente y aunque la mirara de frente siempre iba a ser notorio que un lado estaba en la oscuridad y el otro iluminado, le repetía angustiada:

— Un hombre así no es de fiar, no es sincero del todo, no puede.

El día que organizaron una manifestación para derrocar al recaudador de impuestos, al que pintaron en la historia como un monstruoso minotauro,
Ariadna con decepción se percató que él se unió al grupo que logró un acuerdo provechoso con el Rey y abandonó el sitio al verse utilizada en ese ardid político.

Corrió hacia los cultivos de los labradores en señal de que ella no estaba de acuerdo con lo que había sucedido y llegó hasta un viñedo donde un hombre semidesnudo bailaba y cantaba pisando con alegría los frutos de sus viñedos.

Por alguna razón le encantaban las uvas ambarinas y traslúcidas y al salpicar estos frutos su cuerpo con el brillo del Sol le daban un radiante y luminoso esplendor; esta varón de nombre Dionisio la invitó a probar los delicados sabores de sus uvas y le colocó una guirnalda de parra en su cabello.

Cuentan los más ancianos de aquella época que una serena noche de verano mientras paseaban abrazados por sus viñedos Dionisio le dijo:

— Como es arriba es abajo, amada mía, ¿Ves tu diadema de toscas hojas de mi viñedo? Es la misma que se observa allá en el alto cielo y levantando sus manos como tratando de alcanzar a la Corona Borealis, exclamó:

— ¡Te la regalo es mi obsequio nupcial!

Cuando falleció Ariadna, pudo recorrer, convertida en sublime éter, los sitios donde habitaron las otras hechiceras pudo viajar al pasado y observar aquella escena entre Fuego y el Lince y antes de partir a la eternidad, cumplir la promesa que le hizo a Mantis de decirle con detalle cómo era la poderosa hechicera que la unió en alma  con el Clan del Hechizo de Ave.

Hecho esto se abrazó con apasionado frenesí a la estrella más brillante de la Corona Borealis, Alphecca, para fundirse en el obsequio nupcial que su amado años atrás le había regalado.

Del amor entre ambos no hay registro de que tuvieran descendencia, pero ninguno de los dos fueron hechiceros, pese a que Mantis la adiestrara en sus artes, lo que más  recordaba Ariadna era una bella frase que atesoró  para siempre:

< Querida niña, cultiva tu mente, de ese modo siempre verás los frutos frente a ti>

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Resolver incógnitas


Sí definitivamente muchos se han quedado con la idea de qué sucedió con las partes divertidas donde la aventura mostraba caminos insólitos a todos los personajes, esa situaciones que fueron pronóstico de alguno de los integrantes del Clan del Hechizo del Ave; solamente sabemos que la identidad de Ariadna se constata en su fusión a la constelación del regalo que le hace en la mitología el ser que la amo profundamente y que sin duda es ella quien escribe parte de la historia. Por tanto Ave y Estrella si lograron lo que se habían propuesto.

¿Qué sucedió con Sie, realmente se encontró con el gran y poderoso escriba?, solo leamos esto:

El Maestro cuando le dijo a Nydam que sus embarcaciones serían celebradas, ¿En verdad sucedió? La referencia histórica lo constata:

Recordemos en el relato de la “Ofrenda viva para los dioses” cuando le dice a Nydam: “La pasión por tu trabajo se preservará más allá del tiempo que puedas imaginar, tus navíos tendrán un lugar donde serán admirados, la descendencia que han creado (refiriéndose a él y su mujer ) lleva en la sangre la misma pasión de ustedes en ello.

El barco Nydam es el más grande y mejor conservado de los barcos encontrados en Nydam Bog y ahora se exhibe en el castillo de Gottorf en Schleswig, Alemania. Una vez pesó más de tres toneladas y fue remado por treinta hombres.

Referencias: By User:Erik Christensen – Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2789433

https://www.abc.se/~pa/uwa/nydam-e.htm

Bien mi camino sigue por otros derroteros, el siguiente paso se titulará El Puente, precisamente es el puente que unirá a dos libros con una temática muy diferente a la que hasta ahora recorrimos, aparentemente, pero siempre es fácil reconocer las coincidencias.

A manera de epílogo


Tal como señalé  al final del anterior post: 

Podemos imaginar lo que sigue, basta con ir a los libros de historia y localizarlos desde las diferentes perspectivas con las cuales contamos, matizarlas con ideología o inclinación teológica.”

En consecuencia analicemos:

Nos damos cuenta que somos a partir de aquello que encarnamos, lo queramos o no. Existimos a través de los personajes que interpretamos o representamos; lo que somos y su alcance no se limita a un cuerpo, tampoco a una vida, somos lo que dispersamos al universo.

Alphecca

Antes de alejarme de aquel maravilloso escenario donde pude observar un fascinante globo azul  y finalmente  dirigirse a la estrella más cálida y llamativa de la corona borealis, escuché a Mikael dirigirse a su entrañable amiga Sol:

< No podemos hablar de desenlaces, cuando apenas el entusiasmo del reencuentro ha comenzado. Iluminemos a los que son capaces de relatar con viveza las situaciones que van más allá de teologías, estructuras, la energía de la vida tiene sus propias reglas. >

Quiero dar las gracias a todos los que me inspiraron para escribir estos dos libros, pronto presentaré el segundo y posiblemente le agregue algunos datos que no han quedado en esta herramienta inspiradora. 

Gracias a todos los lectores, a Jordi que tal parece no se perdió un solo post y a todos los que sin ser su idioma se valieron del traductor para seguirme.

Mi Travesía en Alas de un Libro sigue y pronto nos encontraremos con la historia que tengo pendiente para darle el tratamiento que necesita.

Nota de la autora: Acerca de Alphecca:

Esta estrella aparece en as Geórgicas de Virgilio como Gnosia (Stella Coronae) , otro nombre con el que se la designa. Recuerda a este astro como la estrella de Ariadna, haciendo referencia al origen de esta última 

La densa sombra que bloqueó sus sentidos


Nada nos prepara para la tragedia, esta puede presentarse en cualquier momento. El alba inició su camino iluminando los horizontes que antes permanecían ocultos bajo el manto de la noche, donde el cuarto menguante se colocó intenso bajo la mirada del lince y el zorro.

Eran tantas las cosas que tenían que decirse, situaciones que fueron bloqueadas de golpe y ambos querían que entender lo que había sucedido, así que el lince se dirigió de nuevo a la mente de la hechicera qué inquirió de todos los detalles que fueran posibles:

< Me despertó el humo y las chispas de fuego que recorrían el tronco de aquel majestuoso árbol, hecho añicos, gracias a eso pude empujarlo lejos de mi y con la pierna destrozada traté de huir del lugar; no entendía en absoluto que había sucedido, tampoco entendía por qué estaba yo ahí con las manos llenas de sangre, temí ser el causante de esa tragedia, no había nadie vivo para preguntar qué había sucedido. Observé el muro de llamas que me separaba e impedía ir en una dirección y corrí hacia donde pude estar a salvo del fuego >

El zorro se levantó nervioso y dio un giro para volver a echarse junto al lince y con gran aprehensión colocó en su mente lo siguiente:

< Ese muro te empujo al Norte y a mí, al Sur. Creí que habías muerto, tuve que esperar un tiempo considerable para creer que mi certeza era tal, no era fácil contactar al alquimista en ese sitio y no pude por un buen tiempo alejarme de la criatura que solamente me tenía a mi. Construí un pequeño recinto para invocar benefactores y fue escuchado con el paso del tiempo.

Algunas mujeres temerosas de que sus hijas fueran violadas, raptadas o usadas como bienes de cambio se acercaron a nosotros para darles un sitio digno donde crecer, así surgió el Clan del Hechizo de Ave >

El lince ladeó la cabeza en símbolo de admiración y continuó:

< Me hace feliz saber de eso, gracias a todos ellos pude encontrarte y aún no entiendo la razón por la que no pude hacerlo de forma directa >

La hechicera bajo la piel del zorro, lo miró con desaliento y dirigió estas palabras a la mente del lince:

< Cuando pude internarme en el bosque, cuando ya me fue posible dejar a cargo a alguien de los otros, sólo entonces pude encontrarme con el alquimista, la primera vez que le hice la pregunta me dijo:

“ Permanece en la sombra, una densa y oscura caída, todos tus esfuerzos son inútiles. Hay dimensiones que no viven a ras de suelo, desaparecen si no son lo suficientemente constantes para llegar a él, Mikael no tiene la fuerza para extender sus sentidos, no puede unificarse con tu llamado”

En ese momento te creí muerto, calcinado y sin la oportunidad de migrar hacia alguna transmutación, te aseguro que fue doloroso, aún me negaba a aceptarlo, sabes que no me rindo tan fácilmente >

El lince cabizbajo se movió inquieto y añadió a la mente de su entrañable amiga:

< Mi capacidad mermo, mis esfuerzos en la vida se limitaron a lo básico, entonces comprendí que lo más valioso de vivir reside en contar con alguien que al menos te considere humano, te valore como tal, pese a tu miserable condición y esto no fue fácil. >

Ambos se miraron con profunda tristeza cuando a lo lejos se escuchó el llamado nervioso de Luna que inquieta no comprendía porque Fuego no había llegado cuando aún la señora de la noche iluminaba el sitio donde ellas se guarecían y se detuvo de golpe al notar la presencia del lince al que no pudo identificar.

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La vida teje sutiles encuentros, otras veces no


Mientras tanto en la casa del mercader en aquella apartada población polaca, crecía la incertidumbre, los bienes de algunos  dejaban de serlo y lo que se podía compartir no era mucho, sin embargo la mujer de aquel buen hombre también era una emigrante de origen ruso y eso les facilitó en gran medida la comunicación a las dos hechiceras que se sintieron en un entorno donde el diálogo y la vida fluía.

La mujer del mercader dispuso y organizó unos trabajos para que ellas pudieran sentirse productivas, y les dijo:

Mем, кто продает полезные вещи, всегда нужны руки (para quien vende cosas utiles, siempre hacen falta manos)

Ave y Estrella se sentían cómodas y alegres de poder entender lo que ella les platicaba,  la mujer del mercader se llamaba Gala y definitivamente hacía honor a su nombre ya que era una mujer de mirada serena y de modales tranquilos en todo momento.

Tenían una hija mayor Esfir, le gustaba hacerles muchas preguntas y le entristecía saber que ellas no habían conocido a su padres. Era buena en la alfarería y eso ayudaba mucho a sus padres y ahora contaba con dos aprendices.

El mercader, padre de Esfir, sabía perfectamente que no era fácil para las recién llegadas integrarse al pueblo, así que tomó la iniciativa y les dijo:

— Vamos a decir que son parientes lejanas de mi mujer, así evitaremos preguntas de los otros pobladores, como ya no han dicho ustedes tienen una tarea que cumplir, pero su vida será más llevadera si dejamos claro eso para los que no saben nada.

Estrella tomó la palabra y señaló:

— Jedrek, es en verdad una afortunada noticia para nosotras, que ustedes nos acepten con tanta calidez.

Gala las miró con una sonrisa y las llamó a comer al momento que les dijo:

— Queridas mujeres, entiendo todo, yo también vine de lejos y de no ser por Jedrek mi vida no hubiera sido fácil, así que sientanse tranquilas que llegará el momento para seguir adelante, juntos encontraremos el modo.

En un alejado lugar del norte alguien más también compartía un trozo de carne y se disponía a contar la travesía que había bloqueado la oportunidad de crecer y aprender dentro del Clan del Hechizo de Ave.

Fuego lo miraba con atención, el momento de desentrañar la realidad que ahora los volvía a reunir. Tal como era su costumbre, puso la pata en el hombro del lince y lo instó a  poner palabras en su mente, a explicarse lo mejor posible. El felino miró a su alrededor y señaló:

< Es impresionante que el mundo no te haya alejado del lugar donde echaste raíces, realmente no se  si lo planeaste de esa forma o fue la muerte quien lo dispuso >

La hechicera bajo la piel del zorro lo miró con profunda melancolía y gimió reflexiva:

< No soy la que tiene que dar explicaciones, vamos dime, ¿En tu caso la muerte dispuso tu alejamiento? >

El lince se acomodó rascándose el hocico con la pata y señaló:

< No, fue hasta momentos antes de morir que la vida me premió con recibir en el último aliento y ante la mirada  del felino que ahora soy,  de un momento de lucidez. Ahí fue cuando recordé el llanto de un niño en medio del fuego en aquella comarca, después hubo un silencio y el cedro que  se encontraba en medio del poblado se desplomó debido al fuego que avanzaba y me cayó encima de la pierna… Una piedra fue catapultada por una rama del gigante cedro y me hizo perder el conocimiento. >

La hechicera en el cuerpo del zorro, se echó y colocó una pata delantera encima de la otra y agachó la mirada pensativa:

< Posiblemente el llanto que escuchaste era del niño que rescaté, a quién nombré Maestro, le pedí que callará para que no nos descubrieran, era el sonido más persistente en medio de aquella desolada devastación. 

Estás hablando de muchas lunas y soles atrás, estás hablando de cuando éramos dos jóvenes en ese poblado, necesito saber qué estropicio hizo la piedra en tí para mantenerte en la sombra >

Ambos se miraron con la entrañable certeza de que la vida siempre creaba situaciones inesperadas, donde lo que no sería, pese a todo les daba una nueva oportunidad.

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El silencio bajo el hielo


Hay sitios donde el eterno florecimiento de Freyja, su lozanía y juventud madura y fértil no son propicios y hay que esperar  con paciencia que la vida vuelva a colocarse altiva y feliz en sus entornos; son los ciclos vivos de la tierra que aún se encuentran bajo una capa de hielo y nieve, el misterio y la intuición del ser que buscaba con afán a Sol, estuvo cerca de la mente adormecida de Espiga.

En la vastedad de un mundo mágico, se preparaba con los instrumentos que le fueron dados para actuar y crear dentro de la arquitectura viable de cada semilla oculta, casi inerte a lo largo de los campos, el florecimiento de nuevos comienzos.

No fue necesario hablarle, simplemente sintió que los azares del destino la colocaban en el alimento de futuras generaciones. El lince boreal le dio a conocer esa parte a su entrañable amiga Sol, a lo cual ella contestó:

< Tal como fue anunciado es verdad, hay muertes que son necesarias y has comenzado tu relato precisamente con el encuentro de dos de mis hermanas muertas y transformadas, en ellas pienso y en ellas confío, ciertamente.>

Ella transformada en un zorro de pelaje rojo como el fuego dio un giro y el lince observó la belleza de sus formas, que aun estando dentro de un macho, no dejaban de agradarle y sentir dentro a la persona que él conoció. Entonces se acercó a Fuego para continuar su relato, por respuesta recibió un tajante gruñido y la demostración de unos feroces dientes:

< El instinto de un zorro está por encima de mi paciencia… >

El lince se alejó de la hechicera y agachó la mirada reconociendo que era necesario guardar distancia y explicarse lo mejor que le fuera posible:

< De los otros sabes mejor que yo que sus vidas transcurren dentro de diferentes aventuras, se igual que tú que quien más te preocupa ahora es Sierpe. Solamente invoqué ayuda para ella y el grupo que apoya para llegar a su destino, no me fue posible acercarme a ella, tan solo la presentí oculta en una cueva. >

Fuego rodeó al lince, quien permaneció en su sitio sin seguirla con la mirada y señaló:

< Ha logrado el respeto del grupo, la han aceptado y saben que no será adoctrinada, al menos que ella lo decida, pero sabemos bien lo que hará. >

El lince se pasó la pata por la oreja y prosiguió:

< Tu aprendiz ha sido cautivado por un sentimiento fascinante y sin duda será un motor para lograr lo que se propone. >

Fuego lo miró fijamente y apuntó:

< No todos logran que ese motor consiga lo que prometieron, prefiero no opinar al respecto >

El lince se movió inquieto y le dijo:

< Después de darte mis impresiones sobre Ave y Estrella, te explicaré lo que impidió que te siguiera. No se si lo entenderás, pero es lo único puedo hacer. >

La hechicera lo miró condescendiente y  dijo:  

< Estoy de acuerdo. Primero desenterremos el trozo de conejo. >

Ambos compartieron el trozo de presa que el zorro había cazado, para posteriormente acercarse al doloroso relato que el lince tenía que contar.

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