El momento que nadie percibió


Capítulo El Puente 

por  Ariadne Gallardo Figueroa

Zila tomó camino al laboratorio de genética asistida y recordó durante el trayecto aquella clase con sus alumnos cuando trató de identificar un patrón que no les era fácil de reconocer y trató de usa las runas para lograrlo.

El profesor volvió a recordar el mensaje de texto dejado por Tai, quien amablemente dejó la puerta abierta a una serie de posibilidades inesperadas.

Mentalmente recordó ese momento cuando le dijo a sus alumnos:

Guardo estas runas de cuarzo rosa con especial aprecio, pero las runas originales emergen de la corteza, las runas primarias provienen del Yggdrasil, un árbol que era especial para esta cultura, empecemos por ese punto y grabemos esta fecha en nuestra memoria:

Aries 04 0270/1 de marzo de 2286

Así fue, precisamente el momento en que Tai llegó al planeta sin que absolutamente nadie se diera cuenta.

Zila se sintió algo incómodo en el momento que recordó este suceso porque se había dado a conocer recientemente, no que alguien de la Tierra lo hubiera notado en el momento que ella llegó.

El evento de Iquique había sido ampliamente televisado a principios de año, también recordó que en mayo (mes de Géminis para Asgardia), se había reencontrado con sus amigos más cercanos; ninguno de ellos logró entender lo que intentaba explicar, precisamente porque en esos momentos todo se paralizó con otra de las fabulosas entrevistas que los Eggyanos le dieron al mundo en los telediarios.

Zila era un amante de la naturaleza y celebraba cada amanecer como un canto de alegría para respirar y sentir los latidos de su corazón, para él la tierra y el agua eran sus elementos vitales, y con ellos intensificaba su poder para lograr la magia que poseía y en tal sentido sintió que algo no lo cerraba en lo que notó entre  los Eggyanos.

Ciertamente reconoció que habían optado por métodos emergentes e invasivos y a veces, habían reconocido que era eso o la muerte. Todo esto despertó su curiosidad, por supuesto, se preocupó sobre todo cuando entendió el papel de su sangre y genes que los vería irse en un viaje sin retorno  a otros mundos, sus descendientes, sus valores, podrían  perder el valor supremo de la magia.

Volvió a sus pensamientos cuando recordó que fue su madre quien le dijo:

– Hijo, ha llegado el momento de que te quedes con este legado contigo, pertenecieron a tu abuela, su madre se los dio y ya han pasado de esta forma de generación en generación, algunas piedras han sido reemplazadas con el tiempo, algunas se perdieron, pero juntas son el poder de la intuición. Su nombre se refiere al misterio, el secreto y el conocimiento oculto. 

Sofía su madre le dijo: Úsalas con respeto y ellas magnetizaran su mensaje ligado a tu propia esencia, nunca lo olvides.

Úsalas con respeto y ellas magnetizaran su mensaje ligado a tu propia esencia, nunca lo olvides.

Zila estacionó su monomotor frente al laboratorio y respiró hondo. El momento más especial de sus días llegó cuando estaba a punto de hablar con su bebé.

La vida es un misterio que nos lleva a un viaje del que no volvemos y no siempre nos deja entre tierra y agua, eso lo sabía el profesor Zila y por eso se preparó con esmero para dar a su descendencia lo mejor de sí mismo.

Fotografía de la autora con la herramienta libre de Picsart

Lo que ha creado el amor vive por siempre


Después de observar con detenimiento las palabras de Zila, para quienes han seguido la secuencia de los libros anteriores, es fácil adivinar que hay en su sangre algo especial que lo liga con los ancestros que iniciaron la magia e influyeron en las fuerzas del cosmos. Entonces, vale la pena preguntarnos: 

¿Quién es Zila?

Su nombre posiblemente es de origen hebreo, otros piensan que es de origen alemán, algunos lo escriben Zillah, otros Zilas y por supuesto los hay que deciden que su nombre es Zyla y éstos últimos no tienen razón ya que su nombre es Zila y no de otra forma.

Nació en el año 2250 el día domingo  16 de Diciembre, como asgardiano su fecha de nacimiento es el año 234,  llegó a la  vida terrestre el Sábado 7 del mes Capricornio.

Entre el Clan del Hechizo del Ave, hubo tres grandes amores, apasionados y entregados a lo que hacían, su amor trascendió el paso del tiempo, sin embargo solamente una pareja fue capaz de crear tal  descendencia y fortalecerla con el ánimo y espíritu de su Clan.

Pero es bueno ir por partes, el primer romance cuya elocuencia atravesó fronteras fue el de Sie y Amin, ellos no tuvieron hijos, pero se dedicaron a difundir y aprender las artes y misterios de Thot, posteriormente lo compartieron con aliados en Grecia y difundieron sus conocimientos en el culto hermético, cuya frase más valorada, al menos por Sie fue: 

Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra”

Y el enunciado que la salvó en aquella cueva húmeda que desembocaba al mar y jamás lo olvidó:

“Como es arriba, es abajo; como es adentro, es afuera”

Ahora recordemos el apasionado amor que sostuvieron el Maestro y Ellinor, la juventud de su esposa le permitió quedar embarazada en más de una ocasión, cada vez que aparecía un nuevo embarazo, él la rodeaba festivo y se deshacía en alabanzas y agradecimientos a Freyja por  su bondad y la dicha que le entregaba en cada nuevo hijo que disfrutaba gozoso y siempre enamorado de la ardiente Ellinor.

Esta pareja sufrió el dolor de perder a algunos de su hijos, aquellos que decidieron pelear con el Rey de Dinamarca y posteriormente se embarcaron en la travesía que los llevó a un nuevo continente, lo que hoy conocemos como América, la descendencia continuó y es muy posible que una rama de ese árbol genealógico sea el responsable de que en el año asgardiano 234, nos encontremos con Zila.

Zila es profesor de lenguas, filólogo y filósofo, escritor y académico de una reconocida universidad de ciencias humanísticas.

La historia jamás contada:

El amor del que muchos saben pero que en realidad pocos  tienen datos para comprobarlo es el de Ariadna, ella en su adolescencia fue una joven rebelde, impulsiva y se reunía con grupos contestatarios que no estaban de acuerdo con la política de la isla en Creta.

 Mantis no estaba de acuerdo con su amistad hacia un joven de nombre Teseo, ella le advertía que el muchacho había nacido en cuarto creciente y aunque la mirara de frente siempre iba a ser notorio que un lado estaba en la oscuridad y el otro iluminado, le repetía angustiada:

— Un hombre así no es de fiar, no es sincero del todo, no puede.

El día que organizaron una manifestación para derrocar al recaudador de impuestos, al que pintaron en la historia como un monstruoso minotauro,
Ariadna con decepción se percató que él se unió al grupo que logró un acuerdo provechoso con el Rey y abandonó el sitio al verse utilizada en ese ardid político.

Corrió hacia los cultivos de los labradores en señal de que ella no estaba de acuerdo con lo que había sucedido y llegó hasta un viñedo donde un hombre semidesnudo bailaba y cantaba pisando con alegría los frutos de sus viñedos.

Por alguna razón le encantaban las uvas ambarinas y traslúcidas y al salpicar estos frutos su cuerpo con el brillo del Sol le daban un radiante y luminoso esplendor; esta varón de nombre Dionisio la invitó a probar los delicados sabores de sus uvas y le colocó una guirnalda de parra en su cabello.

Cuentan los más ancianos de aquella época que una serena noche de verano mientras paseaban abrazados por sus viñedos Dionisio le dijo:

— Como es arriba es abajo, amada mía, ¿Ves tu diadema de toscas hojas de mi viñedo? Es la misma que se observa allá en el alto cielo y levantando sus manos como tratando de alcanzar a la Corona Borealis, exclamó:

— ¡Te la regalo es mi obsequio nupcial!

Cuando falleció Ariadna, pudo recorrer, convertida en sublime éter, los sitios donde habitaron las otras hechiceras pudo viajar al pasado y observar aquella escena entre Fuego y el Lince y antes de partir a la eternidad, cumplir la promesa que le hizo a Mantis de decirle con detalle cómo era la poderosa hechicera que la unió en alma  con el Clan del Hechizo de Ave.

Hecho esto se abrazó con apasionado frenesí a la estrella más brillante de la Corona Borealis, Alphecca, para fundirse en el obsequio nupcial que su amado años atrás le había regalado.

Del amor entre ambos no hay registro de que tuvieran descendencia, pero ninguno de los dos fueron hechiceros, pese a que Mantis la adiestrara en sus artes, lo que más  recordaba Ariadna era una bella frase que atesoró  para siempre:

< Querida niña, cultiva tu mente, de ese modo siempre verás los frutos frente a ti>

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Resolver incógnitas


Sí definitivamente muchos se han quedado con la idea de qué sucedió con las partes divertidas donde la aventura mostraba caminos insólitos a todos los personajes, esa situaciones que fueron pronóstico de alguno de los integrantes del Clan del Hechizo del Ave; solamente sabemos que la identidad de Ariadna se constata en su fusión a la constelación del regalo que le hace en la mitología el ser que la amo profundamente y que sin duda es ella quien escribe parte de la historia. Por tanto Ave y Estrella si lograron lo que se habían propuesto.

¿Qué sucedió con Sie, realmente se encontró con el gran y poderoso escriba?, solo leamos esto:

El Maestro cuando le dijo a Nydam que sus embarcaciones serían celebradas, ¿En verdad sucedió? La referencia histórica lo constata:

Recordemos en el relato de la “Ofrenda viva para los dioses” cuando le dice a Nydam: “La pasión por tu trabajo se preservará más allá del tiempo que puedas imaginar, tus navíos tendrán un lugar donde serán admirados, la descendencia que han creado (refiriéndose a él y su mujer ) lleva en la sangre la misma pasión de ustedes en ello.

El barco Nydam es el más grande y mejor conservado de los barcos encontrados en Nydam Bog y ahora se exhibe en el castillo de Gottorf en Schleswig, Alemania. Una vez pesó más de tres toneladas y fue remado por treinta hombres.

Referencias: By User:Erik Christensen – Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2789433

https://www.abc.se/~pa/uwa/nydam-e.htm

Bien mi camino sigue por otros derroteros, el siguiente paso se titulará El Puente, precisamente es el puente que unirá a dos libros con una temática muy diferente a la que hasta ahora recorrimos, aparentemente, pero siempre es fácil reconocer las coincidencias.

A manera de epílogo


Tal como señalé  al final del anterior post: 

Podemos imaginar lo que sigue, basta con ir a los libros de historia y localizarlos desde las diferentes perspectivas con las cuales contamos, matizarlas con ideología o inclinación teológica.”

En consecuencia analicemos:

Nos damos cuenta que somos a partir de aquello que encarnamos, lo queramos o no. Existimos a través de los personajes que interpretamos o representamos; lo que somos y su alcance no se limita a un cuerpo, tampoco a una vida, somos lo que dispersamos al universo.

Alphecca

Antes de alejarme de aquel maravilloso escenario donde pude observar un fascinante globo azul  y finalmente  dirigirse a la estrella más cálida y llamativa de la corona borealis, escuché a Mikael dirigirse a su entrañable amiga Sol:

< No podemos hablar de desenlaces, cuando apenas el entusiasmo del reencuentro ha comenzado. Iluminemos a los que son capaces de relatar con viveza las situaciones que van más allá de teologías, estructuras, la energía de la vida tiene sus propias reglas. >

Quiero dar las gracias a todos los que me inspiraron para escribir estos dos libros, pronto presentaré el segundo y posiblemente le agregue algunos datos que no han quedado en esta herramienta inspiradora. 

Gracias a todos los lectores, a Jordi que tal parece no se perdió un solo post y a todos los que sin ser su idioma se valieron del traductor para seguirme.

Mi Travesía en Alas de un Libro sigue y pronto nos encontraremos con la historia que tengo pendiente para darle el tratamiento que necesita.

Nota de la autora: Acerca de Alphecca:

Esta estrella aparece en as Geórgicas de Virgilio como Gnosia (Stella Coronae) , otro nombre con el que se la designa. Recuerda a este astro como la estrella de Ariadna, haciendo referencia al origen de esta última 

La densa sombra que bloqueó sus sentidos


Nada nos prepara para la tragedia, esta puede presentarse en cualquier momento. El alba inició su camino iluminando los horizontes que antes permanecían ocultos bajo el manto de la noche, donde el cuarto menguante se colocó intenso bajo la mirada del lince y el zorro.

Eran tantas las cosas que tenían que decirse, situaciones que fueron bloqueadas de golpe y ambos querían que entender lo que había sucedido, así que el lince se dirigió de nuevo a la mente de la hechicera qué inquirió de todos los detalles que fueran posibles:

< Me despertó el humo y las chispas de fuego que recorrían el tronco de aquel majestuoso árbol, hecho añicos, gracias a eso pude empujarlo lejos de mi y con la pierna destrozada traté de huir del lugar; no entendía en absoluto que había sucedido, tampoco entendía por qué estaba yo ahí con las manos llenas de sangre, temí ser el causante de esa tragedia, no había nadie vivo para preguntar qué había sucedido. Observé el muro de llamas que me separaba e impedía ir en una dirección y corrí hacia donde pude estar a salvo del fuego >

El zorro se levantó nervioso y dio un giro para volver a echarse junto al lince y con gran aprehensión colocó en su mente lo siguiente:

< Ese muro te empujo al Norte y a mí, al Sur. Creí que habías muerto, tuve que esperar un tiempo considerable para creer que mi certeza era tal, no era fácil contactar al alquimista en ese sitio y no pude por un buen tiempo alejarme de la criatura que solamente me tenía a mi. Construí un pequeño recinto para invocar benefactores y fue escuchado con el paso del tiempo.

Algunas mujeres temerosas de que sus hijas fueran violadas, raptadas o usadas como bienes de cambio se acercaron a nosotros para darles un sitio digno donde crecer, así surgió el Clan del Hechizo de Ave >

El lince ladeó la cabeza en símbolo de admiración y continuó:

< Me hace feliz saber de eso, gracias a todos ellos pude encontrarte y aún no entiendo la razón por la que no pude hacerlo de forma directa >

La hechicera bajo la piel del zorro, lo miró con desaliento y dirigió estas palabras a la mente del lince:

< Cuando pude internarme en el bosque, cuando ya me fue posible dejar a cargo a alguien de los otros, sólo entonces pude encontrarme con el alquimista, la primera vez que le hice la pregunta me dijo:

“ Permanece en la sombra, una densa y oscura caída, todos tus esfuerzos son inútiles. Hay dimensiones que no viven a ras de suelo, desaparecen si no son lo suficientemente constantes para llegar a él, Mikael no tiene la fuerza para extender sus sentidos, no puede unificarse con tu llamado”

En ese momento te creí muerto, calcinado y sin la oportunidad de migrar hacia alguna transmutación, te aseguro que fue doloroso, aún me negaba a aceptarlo, sabes que no me rindo tan fácilmente >

El lince cabizbajo se movió inquieto y añadió a la mente de su entrañable amiga:

< Mi capacidad mermo, mis esfuerzos en la vida se limitaron a lo básico, entonces comprendí que lo más valioso de vivir reside en contar con alguien que al menos te considere humano, te valore como tal, pese a tu miserable condición y esto no fue fácil. >

Ambos se miraron con profunda tristeza cuando a lo lejos se escuchó el llamado nervioso de Luna que inquieta no comprendía porque Fuego no había llegado cuando aún la señora de la noche iluminaba el sitio donde ellas se guarecían y se detuvo de golpe al notar la presencia del lince al que no pudo identificar.

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La vida teje sutiles encuentros, otras veces no


Mientras tanto en la casa del mercader en aquella apartada población polaca, crecía la incertidumbre, los bienes de algunos  dejaban de serlo y lo que se podía compartir no era mucho, sin embargo la mujer de aquel buen hombre también era una emigrante de origen ruso y eso les facilitó en gran medida la comunicación a las dos hechiceras que se sintieron en un entorno donde el diálogo y la vida fluía.

La mujer del mercader dispuso y organizó unos trabajos para que ellas pudieran sentirse productivas, y les dijo:

Mем, кто продает полезные вещи, всегда нужны руки (para quien vende cosas utiles, siempre hacen falta manos)

Ave y Estrella se sentían cómodas y alegres de poder entender lo que ella les platicaba,  la mujer del mercader se llamaba Gala y definitivamente hacía honor a su nombre ya que era una mujer de mirada serena y de modales tranquilos en todo momento.

Tenían una hija mayor Esfir, le gustaba hacerles muchas preguntas y le entristecía saber que ellas no habían conocido a su padres. Era buena en la alfarería y eso ayudaba mucho a sus padres y ahora contaba con dos aprendices.

El mercader, padre de Esfir, sabía perfectamente que no era fácil para las recién llegadas integrarse al pueblo, así que tomó la iniciativa y les dijo:

— Vamos a decir que son parientes lejanas de mi mujer, así evitaremos preguntas de los otros pobladores, como ya no han dicho ustedes tienen una tarea que cumplir, pero su vida será más llevadera si dejamos claro eso para los que no saben nada.

Estrella tomó la palabra y señaló:

— Jedrek, es en verdad una afortunada noticia para nosotras, que ustedes nos acepten con tanta calidez.

Gala las miró con una sonrisa y las llamó a comer al momento que les dijo:

— Queridas mujeres, entiendo todo, yo también vine de lejos y de no ser por Jedrek mi vida no hubiera sido fácil, así que sientanse tranquilas que llegará el momento para seguir adelante, juntos encontraremos el modo.

En un alejado lugar del norte alguien más también compartía un trozo de carne y se disponía a contar la travesía que había bloqueado la oportunidad de crecer y aprender dentro del Clan del Hechizo de Ave.

Fuego lo miraba con atención, el momento de desentrañar la realidad que ahora los volvía a reunir. Tal como era su costumbre, puso la pata en el hombro del lince y lo instó a  poner palabras en su mente, a explicarse lo mejor posible. El felino miró a su alrededor y señaló:

< Es impresionante que el mundo no te haya alejado del lugar donde echaste raíces, realmente no se  si lo planeaste de esa forma o fue la muerte quien lo dispuso >

La hechicera bajo la piel del zorro lo miró con profunda melancolía y gimió reflexiva:

< No soy la que tiene que dar explicaciones, vamos dime, ¿En tu caso la muerte dispuso tu alejamiento? >

El lince se acomodó rascándose el hocico con la pata y señaló:

< No, fue hasta momentos antes de morir que la vida me premió con recibir en el último aliento y ante la mirada  del felino que ahora soy,  de un momento de lucidez. Ahí fue cuando recordé el llanto de un niño en medio del fuego en aquella comarca, después hubo un silencio y el cedro que  se encontraba en medio del poblado se desplomó debido al fuego que avanzaba y me cayó encima de la pierna… Una piedra fue catapultada por una rama del gigante cedro y me hizo perder el conocimiento. >

La hechicera en el cuerpo del zorro, se echó y colocó una pata delantera encima de la otra y agachó la mirada pensativa:

< Posiblemente el llanto que escuchaste era del niño que rescaté, a quién nombré Maestro, le pedí que callará para que no nos descubrieran, era el sonido más persistente en medio de aquella desolada devastación. 

Estás hablando de muchas lunas y soles atrás, estás hablando de cuando éramos dos jóvenes en ese poblado, necesito saber qué estropicio hizo la piedra en tí para mantenerte en la sombra >

Ambos se miraron con la entrañable certeza de que la vida siempre creaba situaciones inesperadas, donde lo que no sería, pese a todo les daba una nueva oportunidad.

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El silencio bajo el hielo


Hay sitios donde el eterno florecimiento de Freyja, su lozanía y juventud madura y fértil no son propicios y hay que esperar  con paciencia que la vida vuelva a colocarse altiva y feliz en sus entornos; son los ciclos vivos de la tierra que aún se encuentran bajo una capa de hielo y nieve, el misterio y la intuición del ser que buscaba con afán a Sol, estuvo cerca de la mente adormecida de Espiga.

En la vastedad de un mundo mágico, se preparaba con los instrumentos que le fueron dados para actuar y crear dentro de la arquitectura viable de cada semilla oculta, casi inerte a lo largo de los campos, el florecimiento de nuevos comienzos.

No fue necesario hablarle, simplemente sintió que los azares del destino la colocaban en el alimento de futuras generaciones. El lince boreal le dio a conocer esa parte a su entrañable amiga Sol, a lo cual ella contestó:

< Tal como fue anunciado es verdad, hay muertes que son necesarias y has comenzado tu relato precisamente con el encuentro de dos de mis hermanas muertas y transformadas, en ellas pienso y en ellas confío, ciertamente.>

Ella transformada en un zorro de pelaje rojo como el fuego dio un giro y el lince observó la belleza de sus formas, que aun estando dentro de un macho, no dejaban de agradarle y sentir dentro a la persona que él conoció. Entonces se acercó a Fuego para continuar su relato, por respuesta recibió un tajante gruñido y la demostración de unos feroces dientes:

< El instinto de un zorro está por encima de mi paciencia… >

El lince se alejó de la hechicera y agachó la mirada reconociendo que era necesario guardar distancia y explicarse lo mejor que le fuera posible:

< De los otros sabes mejor que yo que sus vidas transcurren dentro de diferentes aventuras, se igual que tú que quien más te preocupa ahora es Sierpe. Solamente invoqué ayuda para ella y el grupo que apoya para llegar a su destino, no me fue posible acercarme a ella, tan solo la presentí oculta en una cueva. >

Fuego rodeó al lince, quien permaneció en su sitio sin seguirla con la mirada y señaló:

< Ha logrado el respeto del grupo, la han aceptado y saben que no será adoctrinada, al menos que ella lo decida, pero sabemos bien lo que hará. >

El lince se pasó la pata por la oreja y prosiguió:

< Tu aprendiz ha sido cautivado por un sentimiento fascinante y sin duda será un motor para lograr lo que se propone. >

Fuego lo miró fijamente y apuntó:

< No todos logran que ese motor consiga lo que prometieron, prefiero no opinar al respecto >

El lince se movió inquieto y le dijo:

< Después de darte mis impresiones sobre Ave y Estrella, te explicaré lo que impidió que te siguiera. No se si lo entenderás, pero es lo único puedo hacer. >

La hechicera lo miró condescendiente y  dijo:  

< Estoy de acuerdo. Primero desenterremos el trozo de conejo. >

Ambos compartieron el trozo de presa que el zorro había cazado, para posteriormente acercarse al doloroso relato que el lince tenía que contar.

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¿Por qué me pides que sea tus ojos?


Vamos a un sitio que no frecuentamos mucho, las profundidades del océano, ese lugar que a una de las hechiceras le fue dado por destino y que la mantiene absorta viviendo situaciones que jamás imaginó, maravillada por la espléndida visión de un mundo alejado del que conocía e incluso cortejada por un robusto macho polar, que persistente y osado le canta de lejos.

Ella a quien recordamos como Camino, también recibió la intuitiva señal del lince boreal, llegó a ella como un murmullo:

< Quiero que seas mis ojos>

Mirando un bello cardumen, ella giró de golpe intentando reconocer a quien le murmuraba, desconcertada e imaginando que se trataba del macho que tenía días siguiéndola. Esta era una voz desconocida, no como aquella vez cuando el Maestro le pidió consejo y su felicidad fue inmensa al poder sentir su alegría y su necesidad de entender algo del mundo que estaba experimentando. Realmente la hechicera se asombra y no comprende la forma que contiene a esa voz cuya petición fue muy específica. De esta forma, Camino interrogó al desconocido:

<Llegas al sitio donde habito, pero no perteneces a él, tu mundo se ha ligado al nuestro por alguna razón que desconozco, ¿Por qué me pides que sea tus ojos?>

El lince boreal, meditó la forma de explicarse, no era fácil y representaba para él un esfuerzo impresionante, después de analizar sus intenciones le dijo:

<Es verdad no me conoces, pertenezco al pasado de la mujer que conociste como Sol y es la única forma como puedo acercarme a ti, a través de los pensamientos de ella. Es muy difícil, tu mundo ahora es distante y lo será más en poco tiempo, posiblemente; realmente no sabría y no puedo asegurarlo. Aún no veo a Sol y es la razón por la que pido tu ayuda, ella no habita tu mundo pero se que jamás dejará de pensarte>

Camino escuchó atenta y subió a la superficie para emitir su respuesta con plena conciencia de que la vida le entregaba infinitas posibilidades y desde luego le daba la certeza de que en el mundo que ellas formaron, no estaban solas:

<Me alegro de oírte y saber que algo inmenso te une a mi hermana, más allá de la tierra y el profundo abismo de los mares, ella sabrá encontrar la forma de que siga siendo así, cuenta conmigo.>

Camino subió a la superficie para contestar al misterioso personaje

En otro sitio del planeta, recordamos que ya se ha dado el encuentro entre Fuego y el lince boreal; precisamente estas fueron las primeras sensaciones que él transmitió a Sol, esa fue la razón de sus lágrimas, una mezcla de alegría, nostalgia y tristeza. 

Algo inquietaba sobremanera a Sol, saber la causa por la cual este misterioso personaje ahora envuelto en la forma de un lince, no apareció antes y dejó correr los años sin hacer el menor intento de llegar a ella, aún contando con todos los recursos a su alcance, la pregunta obligada sin duda era un grito de desesperanza y rabia:

<¿Qué fue lo que sucedió, necesito saber cada detalle, por qué hasta ahora y por qué de esta forma?>

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El verdadero hilo conductor que los ha unido a todos


Ave y Estrella de igual forma van a elaborar teorías en torno a la figura del lince boreal, ninguna de ellas sabe a ciencia cierta de qué va lo que observaron, la única del grupo que no lo vio de forma directa es Sierpe.

Para Ave es la representación de un momento de cambio, donde el peligro acecha a cada una de las personas que están por vivir en pocas lunas y soles de una guerra por las situaciones de poder que se desarrollan en ese sitio de Polonia, ya que la edad de los metales en producción masiva, se viviría mucho tiempo después. Nadie puede asegurar de que se servirían los pueblos antiguos para organizarse en señoríos.

Celtas, germánicos y Baltos habitaron desde el año 400 a. C. en distintas partes de Polonia, muchos de ellos emigraron al Sur y al Este, las razones las podemos imaginar, nadie se va de su hábitat si las condiciones son óptimas para la vida. Posiblemente su camino hacia el Sur, tanto de Estrella como de Ave sería con quienes emigran escapando de situaciones difíciles de sostener.

Estrella trató de ubicar en un punto cardinal la aparición que ella y su hermana Ave vieron y así hacer conjeturas respecto a lo que aquella visión representaría, tomando en cuenta que su intención fuera la de dejar un mensaje.

Por supuesto era una representación de las tierras del norte y si en la actualidad quisiéramos buscar entre las estrellas al Lince, tendríamos que mirar entre la constelación de la Osa Mayor y Auriga, pero no era el caso, su descubrimiento y ubicación sucedería hasta el siglo XVII. Lo que sí era claro para Estrella fue la sensación de intromisión en sus propios pensamientos de esa criatura irreal, silenciosa y observadora, quien al mismo tiempo le dio a entender que la conocía sin que fuera del todo real.

La naturaleza teje hilos sutiles que posiblemente imita la magia.

¿Cuál es la razón por lo que estaba sucediendo esto? en el caso de Sierpe ella estuvo varios días en la cueva con el grupo, pero fue hasta que sintió un llamado que decidió alejarse de ellos y  de esa forma descubre que hay una posible salida que no había notado antes. ¿Hasta qué punto está ligada la presencia del Lince en la mente de ella para que esto sucediera o sólo fue el llamado de la dama de los hielos eternos, cómo sabía que una celta estaba ahí cuando le habló en un idioma que ella conocía, pero no los demás?

Hay muchas preguntas que nos golpean la mente, ante todo esto solo recuerdo la mirada anegada de lágrimas de quien fuera la hechicera líder del grupo, ahora transformada en un zorro con el pelaje rojo como el fuego y la tristeza del lince que la observa sin atreverse a comunicarse mentalmente con ella, tal vez por que no sabe cómo empezar o posiblemente por que nunca ha dejado de estar en contacto sensorial  con ella y todos a los que ella piensa y ama.

A estas alturas entendemos claramente que Sol no pertenecía al espacio que habitaba, también intuimos que su vínculo con el Clan del Hechizo de Ave es en gran parte una iniciativa de ella o de alguien más, ya que el Maestro resulta ser su aprendiz.

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No tenemos el futuro en la palma de la mano, la voluntad, si


Las circunstancias iban a colocar los puntos sobre las ies por decirlo de alguna forma, en la vida presente y lo que podrían esperar del futuro el hechicero y Ellinor, aquella mañana en víspera del desayuno la primera en hablar fue Dagny:

— Estamos perdiendo recipientes y ganando una nueva pareja por lo que veo.

Hubo un silencio y desde luego que el Maestro continuó con la conversación:

— Ellinor es una bella mujer y he sido cautivado por su sinceridad y encantos -señaló con una abierta sonrisa-

Dagny miro de frente a la pareja, primero posó sus ojos en la mirada nerviosa y sonrojada de su hermana menor y posteriormente en los ojos elocuentes y electrizantes del hechicero, entonces con un hondo suspiro acotó:

— Sabíamos que verías su alma antes que su apariencia, su aspecto la mantuvo a resguardo de algunos que primero vieron los terrenos de  mi Nydam y después pensaron “si valía la pena”.

El Maestro observó reflexivo lo que iba a contestar, sin tenerlo claro y dijo lo que su mente le dictó:

— He vivido diferentes experiencias en mi vida, el amor de mujeres que no han sido libres para responder al amor compartido, aquellas que fueron obligadas por las circunstancias a acceder a una pareja que apoyaría sus necesidades primarias y las de su familia, he sufrido viendo la imposibilidad de mi escasa dote para responder no con amor sino con plata a la aceptación de una mujer.

Ahora estoy aquí como un ser desamparado al que la dulzura de una mujer libre le ha abierto un camino para poder amar, pero desconozco cuán grande será su entrega en todos los caminos que yo tengo en mi mente y en todos los que ella necesite de seguridad y yo me vea imposibilitado a responder. Esa es mi verdad.

El corazón del Maestro se agitó con fuerza y recordó cuando Freyja le recomendó que buscara a Nydam

Nydam lo contempló con esa mirada intensa que lograba que su apariencia fuera más intensa entre la maraña de cabellos rojizos que le caían sobre la frente y aclarándose la garganta apuntó:

— Vienen tiempos difíciles muchacho, donde un hombre hará lo necesario para empujarnos a una guerra. Pero también veo con cierta claridad que tal vez no nos acepten más en tierras extrañas que en las propias, pero tengo tu ejemplo, no eres de estos lugares y encontraste el amor y el aprecio de un grupo. Al igual que tú, no deseo que ninguno de nosotros sea carne para lanzas.

Dicho esto, el corazón del Maestro se agitó con fuerza y recordó cuando Freyja le recomendó que buscara a Nydam, aquella noche que fue golpeado brutalmente por los hombres de la taberna. Con una franca y espléndida sonrisa se levantó de la mesa para abrazarlo y decirle:

¡Lo sabía, somos aliados de la aventura más extraordinaria jamás vivida entre los vikingos!

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