“Cada uno de nosotros en la vida tiene sus propias experiencias, hay quienes las convierten en recursos literarios, otros no pueden verlas ajenas a sus propias creencias y pueden caer en el peligro de prejuzgar lo que enfrentan; también están lo que saben perfectamente de qué se trata y lo califican en la justa medida sensorial”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Aquella hermosa formación de tierras calizas del cretácico con una extensión aproximada de 2 kilómetros de longitud, y cuyo nombre proveniente del náhuatl significa “Sobre el sembrado de cacao” sorprendió de una forma misteriosa aquella a a los hombres que venían de tierras lejanas aquella noche. 

Cacahuamilpa siendo un lugar de culto a las deidades y  dedicado por los habitantes ancestrales a ceremonias místicas, dejaría una huella gratificante en cada uno de los 8 iluminados; por supuesto que cada uno de ellos vería la experiencia de una forma única y diferente, colocaría el tamiz de su propia cultura y sus propios miedos a lo que vivieron.

Diego se despertó con un grito desgarrador que trató de ahogar cuando percibió el eco que provocaron sus palabras en aquel sitio de grandes resonancias:

-¡Hay demonios, nos están embrujando!

Patricio un poco confundido replicó:

-Yo no pude verle el rostro por más que me esforcé…

Evaristo que siempre era muy analítico preguntó:

-¿Sería la misma persona?

Javier que era un hombre maduro, como bien sabemos el mayor de todos simplemente mostró una sonrisa de complacencia y dijo:

-Yo espero que no, odiaría el hecho de compartirla.

Santiago a quien reconocemos como  el más desconfiado de todos advirtió:

-Me niego a pensar que se trate de demonios, no lo creo Diego, deben ser alguna clase de ángeles o espíritus alegres que habitan estas cavernas; la dulce ternura de sus suaves maneras, no sé, al menos que cada uno de nosotros haya tenido experiencias diferentes, yo estoy un poco confundido.

En gran parte porque dudo que en la vida real existan seres tan maravillosos, su visita fue como el ansiado regalo a una necesidad presente en todos nosotros.

Evaristo contestó avergonzado:

-Te doy la razón Santiago, el sólo hecho de habernos dejado llevar sin oponer resistencia  a algunos de nosotros nos hizo sentir dentro de un acto pecaminoso.

Diego asintió con la cabeza y ocultó su rostro entre las manos.

Javier que nunca pensó que en su madurez volviera a sentir tan gratificante sensación argumento para todo el grupo con alegría:

-Tal vez deberíamos analizar que para la luz nada de lo que ahora vivimos puede ser algo sucio y malvado, posiblemente es la forma como nos demuestran que somos bienvenidos.

Jacobo algo sonrojado señaló: 

-Aún no entiendo por qué no logramos ver sus rostros, pero les aseguro que me abalanzaría sobre ella si lograra al menos reconocerla en algún momento.

Timoteo con una gran carcajada y alzando los brazos exclamó:

-¡Maldita soledad de mierda tal vez respiramos algo que habita en estas cuevas y la imaginación nos ha jugado una treta!

En ese momento rompió el silencio Zila que los había estado escuchando en silencio:

-Yo tuve una mala experiencia al principio, se me ocurrió preguntar si era Dayami el espíritu cuyo cuerpo sentí arriba de mi.

Los siete amigos voltearon a verle asombrados y expectantes de lo que estaba a punto de decirles, sobre todo por que la mirada de Zila era de confusión y vergüenza:

– Entonces de forma repentina la aparición o lo que fuera que nos visitó se retiró.

Todos exclamaron un ahhh! al unísono, entristecidos de que su amigo Zila no hubiera disfrutado de ese regalo extraño y fascinante, cuando Zila levantó la mano en ademán de esperen que aún no termino, todos lo miraron esperando sus palabras:

-Entonces llegó a mi cabeza la voz de ella y me dijo:

“Zila acepta la ofrenda, definitivamente yo no puedo estar presente, a una deidad no le corresponde involucrarse en asuntos de los humanos, hay reglas que no puedo romper y anuncios que no me corresponde hacer”

Zila después de comentar esto con cierta consternación señaló:

-Al poco rato llegó hasta mí una entidad o formación espiritual tomándome de las manos esperó para saber si estaba dispuesto a aceptarla y el resto ya lo saben todos ustedes, fue grandioso.

Estos acontecimientos se dan la misma noche que en tierra ecuatorianas Hora con la antorcha busca y descubre al escorpión como animal de poder de la luna en esos momentos, cuyo mensaje no es otro que la transformación y transmutación e indica el momento de pensar positivamente.

Retornemos a la mañana en que los hombres celebran y se asombran de su experiencia en tierras extranjeras cuando haciendo honor a su nombre Erandi se encamina al amanecer hacia el templo de Ometeotl y es recibida por varias iniciadas a quienes observa con detenimiento y se dirige a cada una de ellas, al centro de la habitación se encuentra una vasija ceremonial de barro, toca la boca de ésta con ambas manos y emite una afirmación ante todo el grupo de mujeres que se encuentran ahí, 8 doncellas que la miran con una espléndida sonrisa.

“La ofrenda refleja lo que eres”

La sacerdotisa del templo levanta una mano al momento que gira sobre sus talones y observa en el umbral de aquel recinto a un hombre con una vara ceremonial a quien insta a seguir el camino junto al grupo que lo acompañará hasta las grutas de Cacahuamilpa.

El hombre con una reverencia se retira a cumplir con su tarea, de espaldas escucha a Erandi exclamar a sus iniciadas:

La ofrenda fue recibida con agrado, les deseo fortuna y dicha nuestro sello ante el futuro ha sido decretado.

Cuando recibes un regalo inesperado pronto te darás cuenta que el universo hace pactos que solo la luz conoce.

Notas de la autora:

Composición fotográfica de la autora: “La ofrenda refleja lo que eres”


”Toda mente curiosa indaga, se comunica y busca que su interlocutor haga los mismo; el pasado se presenta para hacer análisis del presente, observa en tus raíces y desde ahí lanza todo lo que quieras que adopte el universo como propio”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Aquella mañana bajo el brillo testarudo y tenaz de los rayos del Sol Painani se dispuso a caminar hacia la zona donde su ritual estaría acompañado de los símbolos de su propia raíz cultural y se dirigió al osado compañero que ahora convertía sus días en algo entretenido y diferente:

-Querido Hora he de caminar hasta la zona donde vibre intensamente el mensaje del Sol, que para mí representa Tonatiuh, debo conocer algunos misterios que solamente él habrá de despegar y quiero que seas mi invitado especial.

De la zona confortable donde viví y nutrí mi infancia, ya no queda prácticamente nada por lo que deba volver, pero haré honores a lo que aprendí y a lo que soy.

Hora tomó sus manos y las encerró entre las suyas al momento que dijo:

-De toda experiencia traumática surge una fuerza imparable que nos insta a crear y demostrar que la vida nos ha puesto a prueba, es como resucitar de las cenizas, volver al mundo de las ideas y los hechos. En el plano donde buscas lo justo y verdadero, habrá quienes que te ofrezcan un bondadoso amor, pero muchas veces estará anegado de las necesidades que ese ser tiene para completarse, siempre habrá dos caras de la misma moneda.

Painani lo miró con fijeza y encontró en la voz de ese hombre que a veces cambiaba palabras dándole otro sentido a la oración, pero por alguna razón ella entendía su esfuerzo por hacerse comprender y en la intención de sus palabras completaba el contexto de lo que ella necesitaba reconocer.

Hora en ese instante se movió hacia atrás y retiró todas sus ropas y la miro desnudo de frente, ella quedo sorprendida no esperaba una reacción tal y se llevó las manos a la boca para tapar su asombro y un poco su risa ante el descabellado espectáculo cuando lo escuchó decir:

-Aquel que se presente ante ti desnudo, mostrará que no tiene más que su sinceridad y su arrojo y será lo único que tiene para darte. Ese soy yo, de frente como la cara de la luna pero ante la presencia total del Sol que cae en mi desnudo cuerpo y de esa forma no oculta absolutamente nada.

Por supuesto que acepto la honrosa invitación de acompañarte y ser presentado ante las dignidades de tu pueblo. Llegue al mundo desnudo, me presentó ante ti desnudo y me iré de igual forma así, cuando el rayo lo decida.

Armonía y cooperación está reservada para muy poca gente que se reúne para el trabajo o el ritual de algo en lo que cree, sí miras al horizonte lo verás con claridad: Mira a tu alrededor ahora mismo, no hay nadie somos los dos humanos solos en este selvático espacio. 

La felicidad no es complicada, no es total, no es para siempre, pero existe; sigue como hasta ahora tu intuición y deja que sea la antorcha que ilumine tus búsqueda, de la misma forma que descubrimos al escorpión, descubriremos mucho más en el futuro.

Entre los anhelos de riqueza, están los seres que se mueven por poder y ahora mismo ante el sol no veo en tí esa intención, eres noble y entregada a tu labor milenaria, un poder visionario te acompaña y seré testigo de sus consejos.

Ambos se tomaron de la mano y avanzaron con alegría por los espacios donde vibraba el poder del Sol, hasta que Painani se detuvo y señaló son su vara ceremonial el lugar exacto para iniciar su ritual mágico.

Ella permaneció agachada tocando con ambas manos la tierra e instó a su compañero Hora a hacer lo mismo cuando le dijo:

-Erandi es mi tutora y es la custodia del templo de la luna, ella me ha enviado salvándome de una muerte segura, ella supo de tu energía, yo le dije que alguien me seguía y yo no podía percibirlo, hay una relación entre tú y mi piedra milenaria esta que me fue obsequiada en tierras de un pueblo llamado Chichén Itzá donde habitan los observadores sabios del cielo. Ek Balam es el nombre de la persona que me  la obsequió, su nombre representaba a la Estrella del Jaguar:

Painani muestra a Hora la piedra del cielo

Recordemos este pasaje:

El observador del cielo de nombre Ek Balam le ofreció un pequeño obsequio para que lo recordará pese a la distancia, algo que ella conservaría con afecto. Estas fueron las palabras que le dijo el observador del cielo:

“ Todos los seres del planeta son observadores del cielo, cada estrella tiene un tiempo de vida y es maravillosamente diferente al tiempo de los humanos, recuerda que cada momento que vivas creando y soñando, una estrella velará por ti y querrá saber de tu inteligencia y osadía, tanto como tú de su energía e infinita presencia durante tu vida. Sea el trozo del cielo tu compañía y la presencia mínima de una estrella para acompañarte siempre”

Hora observó con atención y entendió que su llegada al foso del jaguar no fue una casualidad y que todo había sido dispuesto para su encuentro y se sintió alegre de que fuera de esa forma y lo manifestó a la mujer que cariñosamente llamaba Negrita, analizando la piedra que ella le mostró señaló:

-Las piedras que caen del cielo son elementos valiosos, nos ayudan a conectar con otras dimensiones y con aquello que proyectamos y de igual forma lo hacen con lo que nosotros sentimos por los demás. Esperemos el mensaje de tu custodia, ella debe saber de mi y yo de ella.

Ambos serenaron sus mentes y quedaron bajo el cobijo del Sol y su fuerza para recibir la magia que les conectaría con el mundo al que llegaron serenos y en busca de una fuerza que ya tenían y enviarían al universo.

Cuando llega alguien a tu vida y por muchas razones sabes que debe estarlo, habrá infinidad de señales que te lo dirán con claridad.

Notas de la autora:

Pueden checar el pasaje mencionado en el post completo aquí:

https://wordpress.com/post/lecturasdeary.com/3392

Composición fotográfica de la autora con filtro libre de PicsArt: “Painani muestra a Hora la piedra del cielo


“No olvides a quien se mueve dentro de tus pensamientos, observalo danzar y cantar frases que solo tu escuchas; hay que entregar símbolos al mundo, ese que conoces y aquel que aún no”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Una vez que Painani aceptó, Hora hincó su rodilla y beso ambas palmas de la mujer que le seguiría en sus nuevos retos, la noche caía y buscó la ayuda de una improvisada antorcha cuando dijo:

-Negrita, debo buscar un testigo de nuestro pacto, espera por favor…

Painani abrió los ojos muy abiertos y entornó las cejas, Hora sonrió y le dijo observándola con ternura:

-Me recuerdas la expresión de Duplo, un entrañable amigo, te hablaré de él más adelante.

Dicho ésto, moviéndose con agilidad observó en la penumbra que iluminaba su antorcha sí había alguien cerca, nada; como sabemos Hora es terco, obstinado y no deja que las cosas no sucedan si está en sus manos que se den como él las necesita, así que se dispuso a levantar varias piedras hasta que encontró lo que buscaba.

Se trataba de un hermoso y enorme escorpión que se movió molesto al ser sorprendido por la mirada atenta y escudriñadora de aquel hombre.

.

Hora exclamó con júbilo:

“Sea el escorpión digno testigo de nuestro pacto bajo la tenue luz de la luna, nos regimos bajo su designio y propósito por lo que resta del ciclo lunar, hoy habitamos el cuarto día del trayecto, así sea”

Para el siguiente ciclo, (8 de octubre gregoriano, 1° Ofiuco para el reino de la Luna)  Hora se encontró con una serpiente, Hora la nombró como la dama de poder que abría un nuevo periodo, ha de corresponder a otros darle el nombre con el cual la conocemos ahora y desde luego lo sabrán en su momento.

Fue una labor de equipo fascinante, es la forma como cada símbolo y animal de poder le dió sentido a los ciclos de la luna. Painani por su parte creaba un ritual alterno bajo el poder inmenso del Sol.

Ambos sabían que llegaría el momento en que tendrían que dar cuentas a sus regentes, esos que les ofrecieron el más grandioso de los poderes y muy pronto sabremos por que la constelación de Leo fue fácilmente confundida por griegos, árabes  y romanos; siendo conocida en la antigua Grecia como Cor Leonis y en la astronomía árabe como Al Kalb al Asad. No por ello menos válidas, incluso ya hemos hablado en libros anteriores de su valor, recordemos a Amin y Sierpe (Sie).

Con ésto se explica que siendo el cielo absolutamente de todos, no todos lo percibimos desde la misma latitud y tampoco con la misma fuerza, hay sitios donde no hay leones, sino jaguares y solo les diré que la cabellera envuelta en llamas de un héroe de gran arrojo montado en un rayo es lo muchos vieron en realidad y lo interpretaron de acuerdo a sus propias creencias; pero no puedo adelantarme, no aún.

La pareja donde Painani, nombrada con cariño Negrita por el osado custodio del rayo llamado Hora, aún tienen 13 lunas por delante. 

Podrías tener delante la imagen de un ser mítico pero no lo sabe tu conciencia racional, quien se ha percatado es tu intuición bajo el amparo de los rayos de la luna.

Notas de la autora:

Escorpión negro ecuatoriano (Tityus asthenes) de árbol de la selva en el Amazonas ecuatoriano


“Al final de toda pesadilla la luz creativa surge y todo cuanto te muestre podrá ser analizado con la justa medida de tus anhelos; todas las cargas que pesan pueden ser valoradas y en quienes confías, ahí pon tus palabras; habrá quienes ofrezcan futuros promisorios, solo tu experiencia te ayudará a reconocer su valía o falsedad. Eso no es fácil, será un reto cada día”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Una noche más en la barcaza mantenía a los compañeros de viaje, irritados, el poder de la luna no solo les mantenía expectantes de lo que les habían anunciado, sino que en sus pensamientos surgían dudas y desconciertos.

La pesca con la nasa que dispuso Diego fue mala, pero de la nada varios peces alados cayeron en cubierta y fueron preparados por Evaristo con los jugos de los limones y la sal que guardaban con especial cuidado.

Timoteo en otras ocasiones hubiera lanzado oraciones de agradecimiento a su Dios, por recibir la bendición de esos peces en momentos de hambre pero no fue así en esta ocasión, los otros tres creyentes no decían nada pero notaba algo diferente en él.

No hubo necesidad de preguntas, al caer la noche el propio Timoteo se adelantó en la charla bajo la tenue luz de la luna que realmente ya no alumbraba:

-Hermanos, hace algunas noches que no levanto mis oraciones al cielo por todos ustedes y sé que no se debe a ninguna clase de distracción, algo me dice que no necesito implorar a un creador que nunca veo por el bienestar de todos nosotros.

Hubo un silencio incómodo y los tres creyentes que junto a él habían armonizado con las creencias de los otros respetando sus formas de ver el mundo se miraron unos a otros sin decir palabra.

Timoteo volvió a hablar después de dar unos mordiscos a su  trozo de pescado:

-Siento que no es necesario ser señalado por el cielo para actuar con justicia y hacer lo correcto, no siento que si dejo de orar seré castigado con el infierno. Por primera vez en muchos años me siento dueño de mi mismo y de todo cuanto sé.

Entiendo que la luz que nos ha iluminado no es un dogma, no es una creencia es la fuerza que nace de lo que somos, todo lo que se encuentra dentro nuestro y comprendo que si yo explicara esto en un sitio de rituales, sería señalado y castigado, no necesito decirle a nadie lo que soy, simplemente lo soy. Se lo digo a mis amigos los que no me van a juzgar y no me van a condenar.

Javier asintió y agregó:

-La fuerza de la naturaleza nos ha permitido ver una clase de magia que todos hemos sentido, no eres el único amigo, pero lo has explicado mejor que ninguno de nosotros.

Zila les habló con entusiasmo:

-¿Recuerdan mi admiración por la ballena que nos cargó en su lomo por un rato en estas aguas profundas y desconocidas para todos nosotros? Para mi pueblo representa la viva imagen de la guardiana de nuestras tradiciones, para otros pueblos posiblemente solo sea eso una ballena surcando los mares, te entiendo amigo, ningún ser vivo demandará de ti otra cosa que no sea respeto y no te verá como algo ajeno.

Posiblemente es lo que  hemos sentido en este sitio, la voz del horizonte, del paisaje, del momento. Esa fuerza de los seres que nos acompañan que vivieron para entenderlo atravesando la pesadilla de haber muerto y que están aquí, Dayami es un claro ejemplo.

Evaristo distribuía los sorbitos de agua de lluvia para cada uno de sus amigos cuando advirtió:

-Tal vez lo más difícil de todas las tareas sea creer en nosotros mismos, siempre hay quien decide que es lo mejor o que ley no se debe romper y terminamos siendo lo que otros nos han dicho.

Jacobo cuyo significado lleva en su nombre una señal que debemos recordar y que es “El que sostiene y protege la luz”, aclaró su voz y apuntando con sus dedos índices para concentrarse al hablar:

-Yo se que mi nombre determina lo que soy y no fui yo quien lo decidió, hay cosas que nos marcan y nos motivan, pero creo fervientemente que lo que nos ayudará a cumplir con nuestras tareas es precisamente eso que dice Evaristo, creer que el mundo puede cambiar, que somos instrumentos de ese intento y no podemos fallar.

El grupo de los ocho entrañables amigos levantó al mismo tiempo sus brazos y el silencioso instante en mar abierto se vio anegado por el grito solidario de todos ellos.

A veces no es necesario reconocer que has cambiado, pero para los que te conocen será una clara señal de confianza y motivo de alegría.

Notas de la autora:

Fotografía de la autora “Los peces volaron a la barcaza de los iluminados”


Por Ariadne Gallardo Figueroa

¿Dónde pongo el amor?

Ese que asoma a mi puerta en silencio

Aquel cuyo rostro no descubro, ni palpo…

¿Dónde queda el amor que tenía forma y ahora es recuerdo?

Sí acaso es el amor creador de universos,

Cuán indiferente se antoja cuando calla.

El ocaso permite al sol bañarse en agua

dar color al vasto mar.

Ahí reconozco pleno

ese arrebato que no es eterno.

Al fin entiendo, ningún amor pertenece a sitio alguno,

está en todas partes, es del mundo entero

Canción de Yaocihuatl es la voz de esperanza de quien reconoce su trabajo por el mundo y que con la ayuda de los iluminados se hará realidad.

Notas de la Autora:

Photo by Sebastian Voortman on Pexels.com


“Todo lo que has recorrido, los pasajes que se han vuelto el camino recurrente de un instante sostenido en el tiempo, son la travesía; muy pocos han captado en medio del barullo que hay un hilo conductor y un aliento donde te reconoces”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

No todos nacen cuando deben y no todos lo hacen donde deberían”, con éstas palabras contempla el rostro de su amada Erandi el hombre que es su confidente y aliado en todo cuanto ella ha logrado, la ha protegido de que otros descubran sus verdaderas intenciones, la ha cubierto para ayudar a evadir esas leyes impuestas por Huey Tlatoani donde la muerte debe ser ofrecida a las deidades.

Erandi lo mira con lágrimas en sus ojos y reconoce que es cierto argumentando:

-Amado Quizari Taiyari, ciertamente, te doy la razón tal vez nuestra vida hubiera sido otra de haber nacido en otra época.

Él solamente la besa y toma su rostro con delicadeza al momento que le recuerda algo:

-Erandi, amada mía, podríamos haber nacido en otro sitio, pero el alma del ser que somos, sería la misma, lucharía por lo mismo, somos esa clase de personas que deben enfrentar su momento y lograr la diferencia. nos hemos dado cuenta de aquello que no es posible repetir en otras épocas y esa será nuestra lucha, estar en el filo del abismo y aprender que en el momento que algunos de los dos empuje al otro para saltar, lo haremos, estemos dispuestos a hacerlo, ya que será la única forma de aprender a volar con alas propias, creer en lo que somos.

La tradición es muchas veces un bastón de mando pero en otras ocasiones se convierte en el instrumento que da apoyo al ciego y lo hace sentir seguro, lo inmoviliza e impide ir más allá de lo que le brinda seguridad.

Erandi sonrió y respondió con un ejemplo que habían vivido recientemente:

-¿Te diste cuenta verdad? Yaocihuatl intentando caminar se percató que era fácil caer y levantó los brazos en busca de apoyo, no buscó apoyo en el suelo, lo hizo levantando al aire sus brazos hasta que los mantuvo a los lados del cuerpo y se equilibró, fue sorprendente; somos su esencia, nosotros sabemos que el apoyo no reside en aquello que se nos brinda seguridad.

Quizari Taiyari enfatizó las palabras de su amada:

-Las raíces ya son nuestras, no necesitamos hacerlas presencia, debemos ir al siguiente nivel y eso no es fácil, pero es necesario. A todo esto, ¿Sabes que puede pasar, eres consciente de que ésto no será sencillo, verdad?

Erandi agachó la mirada y enjugó sus lágrimas:

-Lo se, amor, lo se muy bien, entiendo;  tengo claras visiones de lo que veremos, solo espero escuchar entre todo ese barullo a las voces guías con la fuerza necesaria para no ser acalladas.

Ambos se abrazaron apasionadamente y disfrutaron del sosiego que aún era respirable en ese momento de su historia.

Cuando todas las señales te han confirmado lo que verás en el futuro, no digas nada, espera en calma y descubre si los mensajes fueron aprehendidos en su justa medida, eso basta.

Notas de la autora:

Photo by Pixabay on Pexels.com


“Dejarás atrás lo que ya te enseñó un camino, te dio alas para crear algo nuevo y mirar con esperanza lo que se presenta ante ti como un misterio; esperanza y asombro cobijan los días de cada uno de ustedes”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Aquella noche ninguno de los ochos entrañables y solidarios compañeros durmió, tampoco celebraron su acostumbrada tertulia ante la fogata, les esperaba un largo camino desde aquella boscosa ladera para bajar a la costa con su barcaza, cuatro hombres con cuerdas por delante y cuatro detrás para equilibrar la ruta de su nave.

Nostálgicos y al mismo tiempo esperanzados, pusieron manos a la obra y Evaristo interrogó al grupo en lo que ataban las cuerdas de arrastre:

-¿Qué nombre le daremos a nuestro barco?

Todos se miraron con sorpresa y se dieron cuenta que bien merecía un nombre que les exaltara la aventura y con el cual fueran recordados por la historia, aquella que ellos nutrían que no sería jamás la historia oficial sino la que alimenta el alma de los aventureros, iluminados, pioneros y constructores de sueños.

Hubo un momento de silencio y Javier dijo con seriedad:

-Al momento de tocar el agua será bautizado el navío.

Levantando sus brazos los ocho varones aclamaron la idea y afirmaron:

“Así sea, la aventura comienza, hasta aquí  llegamos acabados, nos vamos enteros” 

Esto sería parte de un canto que entre ellos se recordaría, cuando las vueltas de la vida los colocara en situaciones de las que posteriormente saldrían airosos y triunfantes.

Definitivamente ésto era verdad, Zila llegó mortalmente herido y ahora sería el comandante al frente del navío, asesorado por Dayami, Patricio vio cómo sus sueños de constructor se fortificaron en un vehículo que los pondría en aras de una nueva ilusión por vivir; Evaristo descubre que sería útil con sus conocimientos de remedios y enfrentaría a  la muerte con destreza para espantarla de todo sitio al que habría de llegar; Jacobo gracias a su conexión con la caracola contaría con la ayuda de las deidades marinas para orientar a sus compañeros y salvarlos en la zozobra; Santiago entendería las señales del cielo y los tonos del mar para descubrir lo que fuera necesario, desde un banco de peces, hasta el descubrimiento de peligrosos momentos; Diego se convertiría en un pescador de almas y de peces,  alimentaría el alma de sus seguidores con inteligencia y con peces los estómagos de sus compañeros; Timoteo, inspiraría con palabras de aliento y esperanza a cada uno de sus amigos en los momentos más desesperantes y desde luego Javier con su experiencia cada una de sus palabras será tomada en cuenta y dara ejemplo al grupo de unidad y tenacidad.

El alba iluminó sus rostros cuando al fin se encontraron en las orillas de la playa de aquella entrañable tierra de gitanos a la que decían adiós para siempre y al tocar su nave las aguas costeras todos meditaron con serenidad el nombre que merecía su humilde e útil navío.

La decisión fue unánime al entrar en contacto con el agua el cielo se nubló y el rugir del trueno los sorprendió a todos, ya que no esperaban un mar turbulento, sin embargo fue la forma como anunció su presencia Bormanicus.

Cuando miraron a la playa con nostalgia para despedirse de aquel sitio que cambió sus expectativas y esperanzas un rayo encendió la hojarasca y reconocieron que la propia naturaleza les regaló la última visión de su fogata ceremonial, entonces Javier exclamó:

-Un trozo de nuestra alma queda alrededor de esa fogata, es la visión más entrañable que quedará en nuestra memoria para siempre de este paraje que nos acogió, alimentó y alentó a vivir de otra forma. Por tanto hermanos declaró que nuestro navío sea nombrado “Rayo de Esperanza”

Todos estuvieron de acuerdo, subieron y tomaron posiciones estratégicas en la embarcación, levantaron sus brazos y gritaron a todo pulmón:

“¡Rayo de Esperanza, la travesía de una nueva aventura ha comenzado, vámonos!” 

Descubrir en cada señal el momento para hacer lo impensable, para atreverse a ir al sitio que desconoces donde la esperanza es tu escudo, ha de suceder y se presenta cuando menos lo imaginas.

Notas de la autora:

Photo by Josh Sorenson on Pexels.com


“El misterio del mensaje enviado, no será lo mismo para todos pero todos sabrán que obedece a aquello que conocen; en la justa medida de las cosas surge la magia”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Hoy es importante hacer una reflexión cuando vemos que aquello que no me atrevía a mirar y deseaba convertirlo en un cuento corto, ha logrado extenderse más allá de todo pronóstico, bueno es analizar que las relaciones duraderas se parecen a los libros voluminosos, el punto final no llega, simplemente por que no es necesario.

Es notorio que no es lo mismo el mensaje para todos y tampoco el modo como es recibido,  la sangre se convierte un factor relevante en la primera novela cuando Camino recibe una flecha por la espalda que atraviesa su corazón y es su sangre aquel hilo carmesí que baña los huesos de la ballena, la representación del tótem que hereda la historia milenaria de los celtas y posteriormente se convertirá en el medio de lenguaje que descubre los misterios en las runas.

Otro fatal sacrificio inevitable como parte de un ritual milenario es el que sufre Dayami, cuya sangre es guardada en un recipiente de barro por la sacerdotisa Erandi para ser vertida posteriormente en las aguas del río Papaloapan y convertirse en el vehículo y mensaje que atravesará el ancho mar hasta llegar finalmente a Zila que la observa al final como un hilo carmesí.

Para otros de los personajes de la historia los obsequios simbólicos darán fuerza a sus integrantes, Jacobo y la caracola, será su aliada y su fuerza; Hora encontrará en los albores de la ciencia que en muchas ocasiones no tendrá que comunicarse con palabras, al descubrir en detalles de la vida diaria de diversos pueblos que existe un lenguaje universal cuya practicidad le ayuda a mirar más allá de sí mismo.

Ellos ya han puesto en práctica cada uno de sus descubrimientos que en la justa medida de las cosas, se han percatado que es así que surge inevitablemente la magia.

Nos acercamos al momento que la luna llena demandará en Metztli la fuerza intuitiva para reconocerse en las tierras que la vieron nacer e iluminar el sentimiento de libertad que le solicita la luna al vincularse con los conejos en un ritual mágico:

Tochtli (conejo), sería el rumbo designado en esta ocasión con la mirada hacia el Sur; o huitztlampa, “lugar de las espinas”, el sitio complejo  y el terreno azaroso que recorre Painani  hacia la casa del Sol; de igual forma Tochtli está representado por el color: azul, la exacta representación del agua por donde Dayami envía  sus mensajes.

Tochtli

Es importante señalar que en el sacrificio de la que ahora es la deidad del río, Dayami,  se estaba celebrando un nuevo siglo, esto sucede cada 52 años y cada uno de esos siglos tiene  un nombre propio formado por un numeral del uno al 13 de esta forma los siguientes cuatro signos: tochtli (conejo), ácatl (caña), tecpatl (cuchillo de pedernal) y calli (casa). formarán un rumbo y camino por el universo, de esa forma particular. 

En cada detalle volvemos a observar que la justa medida de las cosas permite que surja la magia. Más adelante escucharemos una declaración que por ahora no les diré quien la dirá y bajo qué circunstancias, pero estas serán las palabras:

“¡Convertiré en experiencia un año de tu vida en 13!”

Lo que sabemos con certeza es que Metztli, que representa a la luna de serpiente y agua, esta cerca del centro ceremonial Otomí con su cesta donde lleva a dos conejos, una hembra y un macho, unidos representan a Ometeotl y en el momento que la luna se presente gloriosa ellos emprenderán un viaje sideral al encuentro con la luminosidad libertaria. Para el presente  que vivimos  es una luna llena en Acuario.

Cada símbolo sin importar la cultura a la que pertenezcas te hablará de similitudes extraordinarias, dejate llevar por el arrullo de la naturaleza y entenderás la magia que habita tu tiempo.

Notas de la autora:

Tochtli (conejo) Composición fotográfica de la autora con filtro de PicsArt


Cada detalle de este trabajo es una aventura creativa, es el momento más fascinante de mis días, poder transmitir por medio de la palabra y la imagen un mundo que se nutre de vivencias y de la propia imaginación; algunos personajes son reales, pero llevan en el transcurso de la historia muchas más magia que los que sólo han surgido de mi imaginación, todos ellos son parte de la travesía que se hilvana en esta cuarta novela titulada: El Mensajero

Pensar la imagen y hacerla parte del relato es la parte más entrañable de todo proceso creativo.

Saludos seguidores, gracias!!


“Todos los momentos son visibles a los ojos del mundo, sólo aquello que te reservas para tí, constituye el instante donde todo es posible y extraordinario”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Han de recordar que les dije hace algún tiempo que se daría un encuentro especial e inolvidable entre Painani y Hora; hay lugares que son el derrotero de un camino y otros que suceden porque el trayecto los hace coincidir y eso es lo que pasará, por ello solamente quiero adelantar el curso de ese trayecto para que puedan analizar lo que sucederá:

El sitio donde alberga con mayor fuerza el Sol

Será en la línea ecuatorial donde tendrá lugar ese encuentro de una forma azarosa y especial; es precisamente en la línea ecuatorial donde solo hay dos estaciones definidas: húmeda o invierno y seca o verano, en términos metafóricos no hay medias tintas, no hay un sitio para la templanza y será el sitio donde el Sur marcará el hogar del Hutizilopochtli, de haber sido para el imperio Azteca posiblemente se hubiera dado, habría abarcado ese inmenso espacio. Pero esta es solamente una especulación que planteo para ustedes, un deseo de los imperios que siempre anhelan mas. Sin embargo, para Erandi, simplemente se convierte en el  lugar que cumple con sus visiones y viajes astrales, al que ella señalaba como:

 “El lugar donde impera la vastedad del Sol”.

Ese sitio donde al medio día de los equinoccios, el ángulo recto de los rayos solares sobre los objetos no deja ninguna sombra, está en  la línea ecuatorial.

Ahora bien, hablar de acuerdos victorioso nos lleva al que buscará Dayami a través de su emisario provisto de la caracola ceremonial y el despertar de Baraecus, a quien se conoce en la provincia de lo que hoy es Orense (Galicia), territorio de los galaicos. En la zona de lo que ahora reconocemos como Cáceres, esta deidad está estrechamente relacionado con las aguas y los ríos de esa zona, donde también se le llama como Revve Anabaraecus.

Íntimamente relacionado con el ritual iniciático para los guerreros celtas, tanto galos como hispanos. Tomando en cuenta que para el mundo celta el transito entre el mundo de los vivos y de los muertos ocurría a través del agua. Es decir, para los celtas, las aguas, ríos y manantiales eran puertas que unían la tierra de los hombres con el mundo de los dioses.

Fue de esa forma como inicia el sueño premonitorio de Zila en este viaje fascinante hacia el encuentro con la deidad del río:

“Sean los aliados y sus acuerdos el poder y la fuerza de tu propia estirpe y encuentren en cada evocación la forma de hermanar pueblos, pese a sus grandes diferencias”

Zila sorprendido ante la evocación y maravillado por aquella petición que se antojaba compleja en un mundo donde el poder y la imposición de la fuerza sacudían inmensos territorios. Se limitó a preguntar:

-Mujer ¿Consideras posible esto?

La deidad del río le advirtió con serenidad:

“Sea Bormanicus, protector del clan y la casa, señor que habita lo profundo de los mares el que resuelva todo misterio y los lleve a buen puerto, él ha escuchado el llamado de unidad de Jacobo, tenemos un lazo valioso de tu sangre con el pacto de nombre ejecutado por Javier y la entrega ceremonial del caracol a Jacobo, completa el ritual de los iniciados con la raíz de tu estirpe y conserva mi nombre como dadora de esta fuerza, Dayami soy y nombrada deidad de rio he sido”

Zila sintió que cada uno de los momentos que estaba viviendo eran un sueño extraordinario e inmerecido y exclamó:

-Dayami, me siento halagado por todo cuanto nos envuelve  y me preguntó como es posible que la señora que protege a la Luna supiera de mi y viniera en mi busca y la de mis compañeros, Por favor explícame.

“En medio de una desolador sitio hundido en las tinieblas clamaste por ayuda a tus dioses, en ese instante Erandi la que protege el templo de la Luna en su viaje astral descubrió un llamado de angustia tan poderoso y desgarrador que dobló su vara y supo que algo desconocido llegaría de la zona que ahora toco y a la que fuí enviada”

Zila consternado apuntó:

-Dayami, ¿Es de esa forma que tu travesía te ha conectado con mis ancestros?

“No solo los tuyos, los de todos y cada uno de ustedes, no tengo claro por que Jacobo se reconoce en la caracola ceremonial cuando él que la lanzó al mar fue Javier,  esas fuerzas emanan de sus raíces, su estirpe y sus tradiciones y en ellas veo y siento lo que son y representan para el mundo que los espera”

Por último preguntó  por que  no lo tocaba del rostro y la cabeza como a sus compañeros y Dayami respondió: 

“No olvides que tu sangre y la mía se mezclaron en aquel momento cercano a tu muerte, esa batalla librada ahora nos ha reunido, has que suceda todo cuanto hemos hablado, por ustedes y el futuro que será iluminado”

Dicho ésto se desvaneció formando un hilo carmesí delante de la atónita mirada de Zila, quien se estremeció impactado ante la sorpresa.

Hay un mundo hecho de todos los paisajes distantes y cercanos, ese lugar se llama futuro y nadie lo conoce, pero todos trabajan por que se vuelva realidad  bajo la mirada atenta de sus propios intereses, vigila lo que deseas y has que suceda.

Notas de la autora:

Información del Dios celta que habita la zona de Galicia

Fotografías composiciones de la autora, Dayami y las caracolas con filtro libre de PicsArt