Víðófnir, el sello de fuego


La mañana ya había avanzado pero el Maestro  se encontraba rendido por el dolor, lo único que recordaba era el nombre de aquella persona con la que debía en un momento de encontrarse en alguna parte, pese a ello, reconocía que tenía que ser muy cauto al momento de nombrarlo o preguntar por él, recordaba con claridad las palabras de Freyja, y en verdad le atemorizaba que su pregunta llegará a la persona equivocada.

Distraído en sus pensamiento de pronto vió en el umbral del granero a un varón corpulento que se acercó a él con una pregunta:

— ¿Es verdad que estás tan loco como yo? 

El hombre se acercó con una risa de esas que se contagian con facilidad y el Maestro solo se tocaba con dolor el torso dolorido y magullado por los golpes asestados por los hombre de la taberna. El hombre buscó donde sentarse y le extendió la mano al Maestro diciéndole:

— Bien, aquí me tienes, yo soy Nydam.

El hechicero abrió muy grandes sus ojos, no cabía en su sorpresa y su alegría iluminó su rostro al observar la sonrisa en aquel varón de ojos verdes como la esmeralda, luminosos y felices y una cabellera híspida y roja como el fuego.

A diferencia de su hermana Ave que tenía un cabello rojo, sedoso que le caía como un manto por la espalda, este hombre parecía traer un incendio en la cabeza.

Con gran alegría el Maestro le extendió la mano y expresó:

— Mucho gusto, me llamo Maestro, veo que por acá corren muy rápido las noticias.

— Así es, ven trata de levantarte te llevaré a mi casa, mi mujer sabe de hierbas y podrá hacer algo por tí, tenemos que conversar de esa idea tuya tan disparatada; dicho esto soltó una sonora carcajada.

Ya en su casa le contó que habían nacido envidias alrededor de él porque se había ganado el aprecio de un joven galante, de esos que hablan bien y convencen a la gente para hacer las cosas y además  con una historia muy privilegiada desde el día de su nacimiento.

Mientras la mujer le colocaba una pócimas en el torso, Nyman seguía con ese apasionante relato:

— Este joven del cual te hablo, al momento de nacer su llanto resquebrajó las maderas del techo y un rayo de sol penetró por el hueco en la madera iluminando su cabeza; los padres fueron en busca del consejo del oráculo para comprender de qué señales se trataba y el mensaje fue determinante:

“El destino de tu hijo tendrá éxito entre el martillo de Thor y el fuego”

Como te darás cuenta, ahora que es un joven, un buen día se presentó en mi puerta y me dijo que yo era el elegido para construir las embarcaciones más fuertes y atemorizantes para el combate, no me preguntó si quería ayudar, sólo ordenó y puso en mi mesa una buena cantidad y solamente dijo empieza ya Nyman.

Todos aseguran que estas tierras danesas tendrán a un Rey Vikingo, no se si será él o su hijo… Pero la señal del oráculo marcó su destino.

Ahora dime, ¿Qué idea puedes compartir conmigo de una embarcación poderosa, muchacho?

Apoyando en un brazo para incorporarse lo más posible, miró fijamente al hombre que lo interroga y exclamó:

— Aquel que combata en las profundas sombras y espere paciente el encuentro con la más luminosa de las certezas al observar de nuevo al señor de todos los amaneceres,  una nave que no tema a los monstruos y posea el poder de amedrentarlos.

Nyman y su esposa lo miraron con ojos asombrados y las bocas abiertas.

En ese mismo momento en tierras lejanas Ave y Estrella seguían con sus manos formando un puente repitiendo ocho veces su conjuro en espera de Víðópnir cuya señal llegaría puntual hasta el aliento del Maestro y cuyo paso por ese puente que ellas crearon recuperó el esplendor  y los cantos de todas las aves en el lugar que se encontraban, ambas descansaron clamando con fuerza:

Víðópnir al cruzar el puente restableció el orden

¡ El fuego amigo ha sido decretado!

Nota de la autora: 

Según el poema Fjölsvinnsmál, Víðópnir o Víðófnir es un gallo que se sienta en lo alto del Mímameiðr, un árbol que muy a menudo se toma como equivalente del árbol del mundo Yggdrasil. Por otra parte, un nombre que no aparece en ninguna otra fuente escrita medieval.

La más cruel de las tragedias


Mirar al pasado, no nos cambia como humanidad

hasta ahora es así, somos viscerales, defendemos al grupo que nos sustenta

tenemos apetitos y deseos, de esta forma colocamos nuestra huella en la tierra,

a veces logramos que llegue más lejos

A lo lejos vemos entre la bruma una  pequeña población, un sitio donde los charcos de lluvia se han vuelto escarcha y con el paso de las horas hielo. Ante los ojos de nadie se observa en el total abandono un cuerpo que yace en el suelo, cerca de un tiradero de basura, solamente el despojo que yace herido puede percibir en la distancia el barullo y risotadas de varones y risas de mujeres, con la respiración entrecortada se escucha su dolorosa queja:

— ¡No soporto más este hedor a vómito y desechos de comida, oh!

Su rostro desfigurado por la sangre que emana desde su ceja derecha, le impide una visión clara del entorno, su pesadumbre es impresionante, no sabe si el dolor de su ignorancia es más fuerte que el de su cuerpo herido, infructuosamente intenta levantarse en varias ocasiones sin conseguirlo, el dolor en el costado le recuerda el golpe seco de la patada que recibió una vez que lo tuvieron en el suelo.

Cierra los ojos apesadumbrado y recuerda cada detalle con rabia, incluso llorar es incómodo las heridas arden. 

— No puede ser, era mi esperanza pero me he equivocado totalmente. Dice para sí el sujeto herido.

Cada imagen resuena en su memoria con claridad, a lo lejos escucha la voz rasposa del bruto que alardeo:

— ¡Eres un imbécil como te atreves a venir con ese estúpido cuento! ¿Qué te ha hecho pensar que pondremos a tu servicio nuestro tiempo y dinero en esa descabellada aventura?

Recordó cuando otro hombre en el fondo de aquella taberna le gritó:

— Eres tan testarudo como el skidespræller (insulto danés), de Nydam, en lugar de venir a dejar su dinero para disfrutar de estas bellas, lo dedica a imaginar estupideces tan grandes como las que tú dices.

Un tercer hombre tenía a horcajadas a una mujer de carnes flojas, algo regordeta y con pesar el hombre recordó la forma como frotaba sus manos en los senos desnudos de aquella mujer, delante de todos, al tiempo que decía:

— Aquí es donde el dinero tiene brillo, esto no son falsas ilusiones…

Llegó a su memoria como una ráfaga la forma como alguien a sus espaldas entre  la confusión que ofrecía tal espectáculo, lo jaló con fuerza de los cabellos arrastrado su cuerpo  afuera de ese lugar, a ese hombre se unieron otros más y lo golpearon sin piedad, lo tomaron por las piernas y los brazos y lo tiraron en ese lodazal nauseabundo.

Las risas, fueron desapareciendo y la noche cubrió aquel sitio, sus intentos por levantarse eran en vano, las quejas del Maestro se dejaron escuchar:

— Lo único que viene a mi mente es que esos hombres me han golpeado porque me temen, no desean que lo que digo pueda interesar a algunos, se quedarían sin hombres que los ayuden a pescar para hacerse de dinero y gastarlo ahí.

De pronto un aroma tenue y delicado, fresco y muy agradable invadió el ambiente, resultaba del todo incomprensible para el Maestro, cuya mirada no era clara, solo lograba ver entre brumas, aquello no tenía explicación, hasta que escuchó una voz que provocó que su rostro se iluminara:

— Así que debo entender que tengo el privilegio de haber sembrado en tu cabeza la idea más impresionante que se haya escuchado jamás…

— Señora, usted me inspira

Hubo un silencio que se prolongó más de lo esperado, resultaba incómodo, el Maestro no podía ver el rostro de aquella enigmática dama, por supuesto que la recordaba con impresionante claridad, su memoria no la olvidaba, desde aquella vez que la tuvo frente a sí en el mercado. Su corazón se aceleró a un ritmo impresionante, pero no se atrevió a decir nada, solo espero atónito su respuesta, aunque le hubiera gustado mirar la impresión que causaron sus palabras en ella.

— Muchacho, esos hombres no te temen, te desprecian, tanto o más que a Nydam, ¿Entiendes?

— Sí me di cuenta…

— Cierra los ojos. Pidió con firmeza la señora a quien él relacionaba con Freyja, pero no se atrevió a preguntar si en verdad era ella.

Con docilidad cerró sus golpeados ojos, esperando sentir de nuevo la mano de Freyja sobre su pecho; para su sorpresa, su tacto se poso sobre sus ojos, el delicado aroma que despedían y lo fresco de su caricia, se tornó en el más curativo y delicado de los elixires; cuando la dama retiró su mano, presuroso abrió los ojos, su mirada le permitió  ver con asombrosa claridad el entorno, busco desde aquella posición incómoda a la mujer, mirando a un lado y otro, pero no la encontró. 

Poco a poco el fresco aroma se fue apagando para encender en el rostro del Maestro una sonrisa agradecida. Esta vez no la buscó con impaciencia y desconcierto, se dio cuenta que así tenía que ser y no de otra manera.

Su cuerpo se llenó de una vitalidad inusual dadas las circunstancias en las cuales se encontraba, tuvo fuerza para incorporarse poco a poco y alejarse para siempre de aquel sitio. Camino con dificultad hasta el granero donde un campesino le había ofrecido en pasados días un rincón para dormir.

Definitivamente le costó mucho trabajo conciliar el sueño aquella noche, fueron demasiadas emociones para un solo día, pero antes de caer rendido por el cansancio exclamó:

— ¡Debo conocer a Nydam, hacerlo mi aliado!

El momento más difícil, el adiós definitivo


El Maestro, Ave y Estrella miraron con alegría la costa que se presentaba delante de ellos, la miraron con recelo, desconfianza, esperanza y una mezcla extraña de melancolía. A partir de ese momento sabían que su vidas se separarían y no era fácil. No era suficiente toda la magia que poseían para entender lo que es separarse de un ser al que se amaba profundamente y eso lo aprenderían en ese momento.

La gaviota, recuperada del todo, gracias a los bálsamos de aceite de hígado de los peces, por fin revolotea con alegría y los tres navegantes con lágrimas en los ojos la vieron volar, agradecieron su ayuda como mediadora de los mensajes que les fueron necesarios en el momento que los necesitaron. El Maestro entorno su mirada alegre y le gritó:

— Tal vez tú o otra de tus hermanas me lleven mensajes en el futuro, no lo olvides, recuérdalo por favor querida Seagull.

Atracaron la embarcación en una costa que hoy conoceríamos como área polaca, incluso el viento era diferente para todos ellos; se miraron en silencio y fue Estrella quien decidió hablar y proponer algo práctico:

— Después de tantos días en el mar imagino que desearás un poco de descanso bajo tierra firme, Maestro.

— Creo que es una buena idea, además me gustaría que mis planes hacia el siguiente sitio los podamos conversar antes, desde luego voy a necesitar una embarcación más fuerte, debo conocer en los rostros de otros la posibilidad de aventura, debe haber más que piensen que certeza es real.

Ave, los escuchaba y con mirada preocupada exclamó:

— Al menos entre las aves, ya se ha dispersado el mensaje, nosotros sabemos que muchas son capaces de colocar mensajes en la mente de los humanos, saben cuales son sensibles para entender.

— Estrella asintió y observó el territorio que estaban a punto de caminar, cuando apretando los labios añadió:

— ¿Qué hubiera sido de nosotras sin los murciélagos? Esta tal vez no sería nuestra ruta, tienes toda la razón querida Ave.

El Maestro las tomó por los hombros y las instó a que bajaran de la embarcación para buscar un sitio donde acampar antes del anochecer.

— Son nuestras últimas horas juntos y quiero grabar en mi mente los recuerdos de sus risas, sus miradas, donde siempre he encontrado lealtad, amor, comprensión y la más pura solidaridad amistosa que jamás un ser humanos haya podido experimentar.

Ante las palabras del Maestro ambas mujeres sonrieron, su dicha era opacada por la melancolía, pero el destino aún ante la posibilidad de ser modificado ya había marcado para todos ellos un derrotero y era necesario seguir adelante.

Esa noche ante la fogata que prepararon, recordaron viejos tiempos cuando siete hechiceras se reunían junto al Maestro en las noches para compartir sus experiencias, sus opiniones y escuchar los comentarios siempre vivaces de cada uno de ellos que tanto les deleitaba y enriquece el alma y los pensamientos.

Las lágrimas aparecieron ante la pérdida de tres de ellas, aún cuando sabían que nunca se habían ido, de alguna forma el sentimiento humano imponía un reto que era complicado de vencer.

El Maestro habló y decidió sellar con un ritual rúnico y lleno de esperanza lo que les deparaba el momento y lo que podían esperar en los días venideros:

Juntos invocaron la fuerza de Odín y le imploraron claridad en la tirada de runas, le hicieron saber que de ello depende en gran parte sus proyectos y planes futuros, al instante el fuego crepitó con fuerza y una llama de tonalidades azules les hizo sentir que la presencia del Clan del Hechizo del Ave estaba presente para presenciar este importante momento en sus vidas.

Cada uno unió sus manos a las de sus otras hermanas que en espíritu les dotaron de los símbolos para ser interpretados en aquella noche especial y este fue el resultado: 

Apareció la runa Peorth, el destino, boca arriba: Anunciando cambios importantes, donde cada uno de ellos impondría una creciente sensibilidad, y al mismo tiempo, más justa que les ayudaría  a tomar las decisiones acertadas.

En segundo lugar se presentó la Runa Is, que expresa la voluntad:

Simbólicamente, la runa Is anuncia la puesta en marcha de una nueva línea de conducta y tomar decisiones definitivas para centrarse de nuevo en lo esencial.

El tercer sitio le correspondió a  Runa Sigel, es el símbolo de la victoria:

Simbólicamente, la runa también conocida como Sowilo anuncia un nuevo ciclo que presagia un triunfo de energías positivas, donde se han llevado acciones de gran esfuerzo que terminan ayudando a cada uno de los participantes de esta tirada a  nacer en un  sentido amplio de la palabra. 

Para los tres que se encontraban en ese sitio distante a sus tierras, no fue difícil escuchar una voz que susurro a cada uno de ellos:

— Cada uno de nuestros caminos, estará comprometido con cambios importantes, que nos van a favorecer, es nuestra oportunidad en este periodo de emprender la transformación total. Seamos cautos pero constantes.

Para los tres que se encontraban en ese sitio distante a sus tierras, no fue difícil escuchar una voz que susurro a cada uno de ellos:

— Cada uno de nuestros caminos, estará comprometido con cambios importantes, que nos van a favorecer, es nuestra oportunidad en este periodo de emprender la transformación total. Seamos cautos pero constantes.

Esa noche sus esperanzas se vieron renovadas, la voz de Sol en sus mentes les hizo sentir que su presencia estaría siempre floreciendo en sus caminos, instándolos a poner voluntad en sus trayectos y a no dejar de mirar en la magia su mayor fortaleza.

Pese a los buenos augurios les costó trabajo conciliar el sueño, las emociones recibidas después del ritual y la plena conciencia de que se preparaban para decir adiós al Maestro, les pesaba. Llegó el alba y con ella ese momento que no querían y que hubieran deseado retrasar lo más posible.

El maestro con lágrimas en sus ojos y con la voz entrecortada, recordó cada una de las palabras que se dijeron la noche anterior, los planes que pusieron ante el fuego,  testigo crepitante que los acercó a la magia y la esperanza más vital. Abrazó con fuerza a sus hermanas y acarició sus largas cabelleras. Por último subió al navío y les lanzó un abrazo exclamando:

— Hoy suelto amarras y voy en busca de un encuentro que nos debo seguir postergando, seamos fieles al Clan, entre nosotros existe una conexión que no se ha de romper jamás, cuidense, sean sigilosas ante el peligro  y valientes en el camino.

Por último miró el ancho mar y con voz segura y esperanzada le habló a  Freyja:

Dame tiempo para encontrarte, para volver al juego,

para nutrir tu espacio de nuevos retos,

haz que mi aliento se detenga de nuevo,

sorprenderme con la magia de tu encanto.

Sólo entonces habré vivido de nuevo.

Ave y Estrella sintieron en sus almas estrujarse con un dolor que no se calmaría, que habría de quedarse  en ellas para siempre.

Fotografía de tirada de runas de la autora es  real y  correspondiente a este día 16 de Enero 2021, no es una composición hecha deliberadamente.

5 versos del poema “Soltar Amarras” de la autora, Ariadne Gallardo Figueroa 

El mensaje inesperado


En la humilde pero resistente embarcación del Maestro, lo que representaba estar bajo cubierta, era simplemente un pequeño conjunto de tablones dispuesto de tal forma que los alimentos, estuvieran bajo resguardo en  las horas donde el Sol se encontraba lo más cercano a lo cenital, ya que no nos referimos a una zona intertropical, sin embargo, esto impedía que sus cuerpos recibieron por un tiempo prolongado sus rayos, agotadores y perjudiciales.

En la proa de la nave se posó una gaviota, la primera en notarlo fue Ave, cuya extrañeza la manifestó al resto del grupo:

— ¿Pero qué truco es éste? Ella repite de continuo Seagull, Seagull… Es muy extraño.

El Maestro se alertó, ya que pensó que sus cálculos eran inexactos y se acercaban a alguna costa que no le era conocida o la marea los había alejado, ya que si nos fijamos en el tramo recorrido ellos estarían supuestamente cerca del área de Kiuvastu. 

El trayecto que guia la intuición de Ave y Estrella

En línea recta hacia el sur estaba el sitio donde encontrarán su destino Ave y Estrella, sin embargo, realmente estaban muy cerca de Visby, pero no lo sabían. La aparición de la gaviota era un presagio que solamente podría descifrar Ave, así que le indicó que se acercara a ella con precaución para no espantarla.

La ruta donde la intuición del Maestro lo llevaría a lo que él nombraba certeza

Ave se acercó con cautela a la gaviota y percibió de inmediato su agotamiento, extendió sus brazos para llevarla donde podría tomar un poco de agua de lluvia recolectada días atrás, inmediatamente se percató que el ave no tenía una pluma y le preguntó:

— ¿Cómo es posible que volaras hasta acá con el viento gélido y sin las alas completas?

Inmediatamente después escupió en sus manos para limpiar el cuerpo del ave y de esa forma ahorrar un poco del vital líquido que resguardaban. Al frotar sus manos sobre el plumaje de la gaviota inmediatamente tuvo una visión: Comprendió quien tenía en su poder ahora la pluma y nos supo si sentir melancolía, alegría o un profundo dolor debido a la añoranza.

Estrella y el Maestro la observaron con ansiedad en la mirada por lo que ella iba poco a poco descubriendo, las primeras palabras fueron:

— Sierpe se ha conectado, está bien y en camino.

El maestro levantó ambas manos al firmamento y sonrió agradecido, cuando bajó la mirada vio la mano de Ave solicitando que tuvieran paciencia con lo que estaba a punto de decirles:

— Sol se ha ido pero su alma no descansa en Valhala, o tal vez si, eso es un misterio, lo que está claro es que una parte de ella habita, de acuerdo a lo que soñó Sierpe en su animal custodio.

Todos guardaron un tenso silencio, de sus ojos rodaban lágrimas, no hubo palabras hasta que el maestro rompió el silencio y exclamó:

— No puede ser más inmenso mi dolor que el ancho mar, pero lo es…

En la inteligencia emocional de las aves notaremos su capacidad para esparcir leyendas y tejer historias a  través del viento…

Nota de la autora: Recuerden que esta historia es fantástica y obedece a reglas donde mi imaginación pone su huella, no le consta a nadie que esa ruta pertenezca o intuya la realidad, sirve a mi relato.

Ilustraciones del mapa de la web

Atreverse a ver lo que para otros resultaba imposible


Actualmente hablamos de globalidad, sin tomar en cuenta que ésta no es privativa de la modernidad, con ella desde la antigüedad se han mezclado culturas, se han ampliado horizontes, las razones son diversas, huir de la atrocidad, de los sitios con agricultura limitada, afán de conquista, curiosidad por entender que significado tiene el horizonte que vemos a la distancia  y si en verdad los dogmas fabricados tienen o no sustento.

He de continuar con una serie de reflexiones que pongan en perspectiva lo que algunos ya saben y analizaron en su momento. Sigo pensando en la importancia de la raíz que mueve y alimenta al mundo de un futuro que se prepara con habilidad y destreza, sin importar culturas, idioma, creencias para avanzar hacia un nuevo territorio donde todo lo aprendido nos de opciones y nos libere del ropaje donde algunos deciden que no podemos entrar o pertenecer, solo por ser diferentes.

Siempre hay un recorrido que nos lleva al encuentro de nuevos descubrimientos, algunos de ellos posiblemente quedan en manos de los estudiosos, pero es interesante ver la impresionante huella de los vikingos en la historia, en sus viajes y la forma como interactuaron con culturas donde hemos encontrado que incluso los primeros atisbos del español, tienen una pátina delgada pero fácilmente diferenciada de su influencia en la historia, ahora veamos su arribo a lo que es nuestro continente, cuya escala en el tiempo coloca a América del Norte, como el sitio descubierto por  los nórdicos, mucho antes de que llegaran los mencionados “Descubridores o conquistadores de América”.

Vamos a la referencia:

 Helge Marcus Ingstad (Meråker, 30 de diciembre de 1899Oslo, 29 de marzo de 2001) fue un explorador noruego. Después de situar algunos asentamientos vikingos, Ingstad y su esposa, la arqueóloga Anne Stine Ingstad, localizaron en 1960 los restos de un asentamiento vikingo en L’Anse aux Meadows, en la provincia de Terranova, en Canadá.​ Fueron de esta manera los primeros en demostrar de manera concluyente que los escandinavos de Groenlandia habían encontrado una ruta a través del Océano Atlántico hasta América del Norte, aproximadamente 500 años antes que Cristóbal Colón y Juan Caboto. También son los autores de la teoría de que la misteriosa desaparición del asentamiento vikingo de Groenlandia en el siglo XIV-XV podría explicarse por la emigración a América del Norte. (Fuente: wikipedia) y desde luego  el título del libro que resulta interesante: The Viking Discovery of America: The Excavation of a Norse Settlement in L’Anse Aux Meadows, newfoundland de  los autores: Helge Ingstad y Anne Stine Ingstad.

¿Qué hay más allá del horizonte?

Ante todo esto, solo resta decir que en el navío del Maestro se poso una gaviota, aún está con Ave y Estrella, si definitivamente así es...

Fotografía: “El Sol se alza sobre el mar” del Dr. Enrique González Gallardo.

En honor a su nombre: تكريما لاسمه


Amin, (امين), se levantó al alba de aquel día para reunir aquellos enseres que les serían  útiles y que  no ocuparan espacio, Sierpe que recién se desperezaba en su lecho, peinaba su cabello de azabache y plata. Miraba con dulzura al hombre de cuerpo ágil y piel bruñida por el ambiente que ella no conocía  y que  pronto la sorprendería con una magia distinta. y paisajes impresionantes.

Ella observó que aún no amanecía, sin embargo preguntó si deseaba algo de fruta para iniciar ese  momento distinto en la vida en común que apenas iniciaba para ambos:

— ¿Tienes apetito? En verdad en esta hora a mi no me apetece nada.

— Tomaré la infusión de hierbas, me sentiré con más energía durante las siguientes horas, debemos estar alertas de quienes serán los que  nos acompañen en el viaje, no son buenas las sorpresas.

Sierpe lo miró con una sonrisa y se aprestó a preparar el té, mientras le interroga:

— Recuerdas el día que nos conocimos, y me preguntaste mi nombre, sin duda te llevaste una sorpresa…

— Claro que lo recuerdo, más sorprendido quedé cuando me dijiste que tu nombre formaba parte de tu forma de ser y tus cualidades.

— Cuando yo te hice la pregunta sobre el tuyo, señalaste que de igual forma tú también le hacías honor al tuyo, pero nunca me dijiste el significado.

— Quiero que valga la pena tu reconocimiento en caso de ser merecedor de tu valiosa intuición para saber de qué hablaba. Incluso antes de que conozcas mi propia lengua.

Por toda respuesta Sierpe sonrió e inmediatamente cambió su rostro por una mirada envuelta en la bruma de lo desconocido:

— ¿En tus creencias puedo yo  existir bajo el nombre de mi clan?

— Llevalo en el alma, querida Sierpe. De ahora en adelante te nombro con las letras que son el inicio, el presente y lo que está por venir: Sie.

Sierpe colocó sobre su cabeza la mano del hombre que custodiaba su fuerza y exclamó:

Sí acaso te identificas con el nombre que posees, sabrás que es algo más que solo una decisión tomada por quienes te trajeron a la vida terrenal.
Pronto entendería el valor de un secreto y las connotaciones que implicaba.

— ¡Qué sea en honor al porvenir, el don recibido en este día!

De la misma forma que el agua no se detiene entre los dedos por mucho tiempo, hacen lo mismo las arenas del desierto y se llevan las ideas y las ensoñaciones. Sierpe tomó con ambas manos un terrón de tierra de aquel lugar donde aún estaban sus raíces y decidió llevarlo junto a sus herramientas de identidad hacia el terreno que la acercaría al escriba que sólo había visto en sueños.

Photo by Egor Kamelev on Pexels.com

Aquello que se oculta debajo del horizonte


Luna recordó con claridad las palabras que les compartió el alquimista:

“Les advierto que al salir de esta tierra, su fuerza cambiará, su destino no tendrá el apoyo de sus costumbres, tendrán que valerse de herramientas que desconocen y ocultar lo que las ha definido hasta ahora, deberán multiplicarse de la forma que conocen, vigilar todo aquello que desconocen y atreverse donde otros prefirieron no hacerlo. no volveremos a vernos. Inspiren en los otros del valor de lo que somos, pero no se impongan, convenzan.”

Pensó para sí al momento que avanzaba por la orilla del río acompañada del zorro al que nombró Fuego; se percató con gran claridad que no solo les habló aquel encantador de energías de su marca del clan que las personalizaba bajo el hechizo del ave. La seguridad de avanzar acompañada de un zorro por caminos desconocidos, le ofrecía una seguridad diferente y se sintió afortunada.

Entendió que mientras nadie la observa ella podía dialogar con Fuego y esperar que en la búsqueda de respuestas, éstas llegarán en el momento preciso:

— Fuego, me he preguntado si será hasta el día que se acerque mi muerte que conoceré a mi animal protector o mensajero igual que Sol…

El zorro la miró con atención y ella logró presentir  que había varios factores importantes para desentrañar ese misterio: tu árbol protector y las fechas de tu concepción, sólo entonces comprendió que al no tener convivencia directa con sus madres biológicas, dichos datos serían un misterio.

Las fases de la señora de la noche, eran fundamentales para desentrañar misterios

El maestro por sugerencia de Sol había memorizado las fases de la dama de la noche, que marcaban el momento en que cada una de ellas había llegado hasta la puerta de su recinto oculto en el bosque, fue en ese momento que cobró importancia dicha información, sobre todo por no haberle prestado atención en su momento y entender la importancia que tenía.

Por su parte para Sierpe, el sueño que tuvo, quedó grabado en su memoria con gran preocupación y dolor, la certeza de los acontecimientos no era clara, pero terminó confeccionando sus símbolos mágicos para explicarse aquello que quedaba oculto bajo la pesada niebla de lo desconocido.

Amin, su pareja llegó aquella noche con una noticia que le llenó de esperanza:

— Mi amada Sierpe, en el mercado me dieron una noticia que  se te agradará, ven siéntate a mi lado y escucha, un grupo de comerciantes, aquellos que me trajeron hasta estas tierras, están preparando una caravana para abandonar lo más pronto posible estas tierras, se dirigen al sur, me han preguntado si les acompañaré y dije que no voy solo, ¿Aun quieres conocer al gran escriba de las tierras cálidas?

— Es mi encomienda y me has facilitado la tarea, por supuesto que sí

Ambos se besaron con apasionado éxtasis y esa noche se entregaron a la más deliciosa de las pasiones, donde todo lo que era doloroso de recordar fue sustituido por intensas y fogosas caricias y la dulzura de su amor sin freno, que los llenaba  de libertad y alegría. 

Ave y Estrella contemplaban con tristeza al maestro que cabizbajo intentaba entender lo que estaba sucediendo, sus pensamientos lo atormentaban. No era sólo por el sueño que describió para ellos Estrella, algo en su alma intensificaba un un sentimiento frío y desolador que se  apoderaba de él, sin que tuviera forma de entenderlo, hasta ese momento.

Descifrar el enigma de aquello que no vemos


Para nadie es fácil confiar en la intuición, mucho menos si tratamos con fuerzas que nos han sido desarrolladas, que son la primigenia esencia de un tiempo que  nos antecede, ante la mirada actual  tomamos por cierto lo que ha quedado escrito y la posibilidad de ver lo que no encaja en ese contexto definitivamente se reduce al olvido.

El fuego sería el vínculo para cada una en el clan del hechizo de ave, porque precisamente focalizaron sus fuerzas en su hermana fortalecida en ese elemento. de la misma forma que Sierpe y Espiga lo eran de la Tierra, Ave y Luna del Aire; Camino del agua, Estrella y Sol del fuego.

La pátina de las creencias ha quedado envuelta a intereses y luchas de poder, precisamente el sitio del cual este grupo se alejó para vivir en un ambiente distinto a todo lo que se generaba en los pueblos y comarcas que hacían alianzas para defender reinos y empoderar monarquías.

Al amanecer, precisamente por donde ha de salir el Sol, el astro brillante que conocemos como Venus le daría a Estrella la noticia inesperada de lo inevitable, su conexión con el fuego y pese a la distancia le permitió reconocer que estaba por suceder.

Sierpe lo supo al darse cuenta que ya no era Sol la custodia de las runas, sino que estaban en poder de Luna, pero ninguna de ellas entendió que sería un trabajo delicado y eficaz del alquimista la trasmutación de su hermana.

Para el maestro sería el reconocimiento de la segunda transmutación, pero una cosa era entenderlo, darlo por hecho como en el caso de Camino  y otro muy diferente vivirlo de cerca, las palabras no eran de nadie, y eran de todos , los hechos tendrían en el futuro recintos y situaciones que ellos en ese momento desconocían. El silencio acompañó las horas en que nada era certero y el tiempo estaba por cortarse para una de ellas.

La noche se acercaba en la más desolada de las incertidumbres para cada una de las hechiceras. Siete noches habrían de pasar sin que nada presentara cambios y el ánimo reposaba en la paciencia de cada uno de ellos.

Esa mañana Luna despertó de buen ánimo tenían varios días que por alguna razón no pasaban tanto frío por las noches, y eso las fortalecía, su camino seguía entre risas y anécdotas que cada una recordaba con nostalgia de su vida en aquel sitio que fue su hogar.

Ninguna de ellas era el todo consciente que era gracias al zorro que su noches eran más tibias, al menos entre ellas no lo conversaban, en aquel momento cuando Luna instó a Sol para que siguieran su camino y comieran algo antes de partir, se dio cuenta que la respuesta y la compañía no estarían de nuevo con ella:

— Sol, ¡Por favor no hagas esto! ¿Qué debí hacer, quizá dijiste algo antes de partir y no lo escuché? ¿Por qué siempre siento que no estoy preparada para enfrentar esto sola?

Por toda respuesta el zorro del pelaje color de fuego se acercó y comenzó a girar alrededor del cuerpo inerte de la hechicera. Sol sollozaba con total desaliento, el animal no dejó de girar hasta levantar una estela de chispas de tonos violáceos y púrpuras que envolvieron a la hechicera de forma total.

Luna se enjugaba las lágrimas al momento que el zorro dio un salto fuera del círculo y la hechicera desconsolada vio que el cuerpo de Sol no estaba, había desaparecido… Se lanzó de bruces sobre el espacio vació y gritó:

— ¡No hay cenizas, no hay evidencia, no hay nada! 

De pronto se dio cuenta que en efecto sí había algo, una runa sin símbolos, la tomó entre sus manos y se abrazó al zorro hundiendo su cara entre su pelaje para llorar con desesperación, gritando:

Runa de Odín, energía potencial de lo que “fue, es y habrá de ser”.

— ¿Por qué tuvo que ser ahora y de esa forma?

La pata del animal se posó en su hombro, de la misma forma que acostumbraba Sol colocar su mano en ella cuando le tenía que decir algo importante. En ese momento Luna separó su rostro del pelaje del zorro y sorprendida vio que el ojo izquierdo del animal tenía la misma mancha blanca que su hermana.

Le preguntó azorada:

— ¿Con quién estuve viviendo todo este tiempo, quién era en realidad la mujer que evadió el fuego en aquella comarca, que rescató a un pequeño de la muerte y de convertirse en el último eslabón en la jerarquía de la miseria, para nombrarlo Maestro?

Observó con atención entre su mano la runa de Odín, aquella que  indica la energía potencial de lo que “fue, es y habrá de ser”. El enigma de lo invisible, escondido a la comprensión humana.

De nuevo miró al zorro y le frunció el ceño con esa característica forma muy de ella al arquear la cejas para interrogar y por toda respuesta solo recibió en su mejilla redonda y sonrosada, la cálida y húmeda lengua del animal que le hizo cosquillas y la alentó a sonreír exclamando:

— Ambos tendremos que acostumbrarnos a convivir en un mundo desconocido y entender que toda la magia y nuestra creencias viven en nosotros por siempre.

Cada lugar espera respuestas, anhela la paz, el mundo descubre la luz


Nota de la autora.- Recordemos el pie de página del post anterior:

Composición fotográfica de la autora de una tirada real, titulada “Los símbolos dicen lo que es, recordemos la forma como fue presentada por Sol  ante el Alquimista la hechicera  Luna, ella es la que es.”

Sierpe descubre en la compañía de un aventurero que las cosas para ella pueden ser mejores, no por que ella lo necesitara, simplemente porque se percata que le gusta su compañía y eso cambia todo para ella.

Las tareas para conseguir alimentos y la búsqueda de sitios seguros es más llevadera y además el varón tiene un sentido del humor que para ella es como un canto alegre en cada momento.

Esa noche Sierpe tiene un sueño que la acerca a sus hermanas y al futuro integrante de su clan, el zorro de pelaje rojo como el fuego:

Observa cómo se acerca cuando Sol y Luna duermen en un helado sitio y con su cuerpo las mantiene tibias… De pronto husmea entre las faldas de Luna y con el hocico muestra la alforja de runas y la empieza a balancear de un lado para otro, en el sueño salen chispas de fuego del viento que levanta el movimiento.

Dentro del mismo sueño escucha un murmullo que emana de ese fuego que flota etéreo y sutil, pedirle con insistencia: 

“Construye el lenguaje de los símbolos que nos mantendrá unidas y dará respuestas al mundo, compártelo con todo aquel de corazón puro que entienda su utilidad y valor”

Sierpe despertó sobresaltada, de golpe entendió lo que estaba sucediendo e irrumpió en llanto, el hombre que yacía junto a su lecho, solamente la abrazó y  dijo:

— Ten paciencia, entiendo que las extrañas y también comprendo esa especial conexión entre ustedes.

Sierpe lo beso con ternura y le acarició el cabello, con los ojos anegados de lágrimas y señaló:

— Debo atender los asuntos de mi clan.

Dicho esto el hombre solamente asintió y se dispuso a salir a las tareas que tenía pendientes, desde la puerta de aquella improvisada choza le dijo:

— Nos vemos al anochecer.

Sierpe dispuso con las herramientas que tenía el elemento de quien le destinó una importante tarea en el momento que le dijo: 

¡Serás una sierpe de otra estirpe! 

Observó los cuatro puntos cardinales y le solicitó al fuego de su hermana Sol que la guiara por la magia donde las runas serían instrumento y lenguaje para resolver dilemas, augurar destinos o simplemente para entender aquello que la intuición demanda de cada uno de los seres humanos, quienes a su vez en otros horizontes también construyen símbolos y también son protegidos por chamanes, tal como se lo explicó el hombre que ahora compartía su vida.

Video “El fuego ante la magia” de Ariadne Gallardo Figueroa.

El mundo lo sabrá


Sol y luna caminaban con mayor lentitud por el peso de la realidad que descubrieron, la vida física tiene sus leyes y ante ella no es posible cambiar nada, aún conociendo que la magia tenía alternativas y lograba lo impensable. Por ello Sol, tomó del brazo a Luna y le dijo:

— La alforja con las runas quedará bajo tu custodia, de alguna forma siento que es momento de preguntarles qué tienen para decirnos, sobre todo ahora que sabemos que el tiempo y sus ciclos estarán en tu poder.

Luna asintió con pesadumbre, no le gustaba que tareas tan cargadas de responsabilidad dependieran de ella, por lo cual exclamó:

— “Yo se y yo resuelvo” era parte del reto para aprender y seguir ahí donde las dudas nos impulsan, comparar lo que podemos compartir y aquello que sólo es nuestro, lo usamos con mesura. Los cuatro puntos cardinales nos dan una mirada para fluir, nos miran, los miramos, asentimos… Abandonar no es una elección.

Sol la miró con suavidad y reitero:

— El alma se tomará su tiempo para ser el bálsamo de tus sentimientos, sólo recuerda que no debemos someternos a nadie, la libertad es necesaria en todo momento.

Luna la mira con el ceño fruncido y con preocupación interrogó:

— ¿Quién de nosotros es el ornamento, cuántos habitan el espacio de las promesas no cumplidas?

Sol con firmeza advirtió, al momento que colocaba en sus manos la alforja de runas:

— Aquel en el mundo que tenga oídos para oír, lo hará, aquel que tenga ojos para ver, verá. Lo demás no queda en nuestro poder. La tirada es tuya hermana, hazlo:

Luna señaló los cuatro puntos donde habitan el fuego, el agua, el aire y la tierra e introdujo la mano en la alforja y lo que alcanzó a reunir su puño fue lo que tiró a la vista de ambas y dejó que su intuición le dijera lo que ellas le mostraron:

En manos de Luna y el heraldo quedó una importante responsabilidad, intuir la tirada de runas

— Eolh habló para ellas: Tendremos suerte, nuestros valores están protegidos, lo emocional demanda mucho de nosotras, hay que mantener una actitud positiva en medio del caos.

Anzus, dijo lo suyo: La comunicación será primordial, cada paso y cada palabra contará para dirigir los objetivos deseados. 

Ing, igualmente dejó su mensaje en manos de las hechiceras: Emanciparse al cumplir cada trayecto, veremos tareas terminadas y después seguiremos adelante.

Ambas mujeres sonrieron y descubrieron que un elemento no estaría en manos de Luna, al menos por ahora, cada tirada sería única y cambiaría el registro de los hechos. En ese momento Luna preguntó:

— Hermana, ¿Crees que en algún momento la gente sentirá que este lenguaje es un instrumento para sus propias vidas, perdurará?

— Querida Luna está en tus manos y en las del Heraldo que suceda, confía que la vida siempre tiene buenas y maravillosas sorpresas.

Composición fotográfica de la autora de una tirada real, titulada: “Los símbolos dicen lo que es: ” Recordemos la forma como fue presentada ante el Alquimista Luna, por la hechicera Sol, ella es la que es.”