La duda es razonable, la fe ciega es absurda


Pasadas unas horas, el maestro notó que el mismo rayo podría haber alertado a otro tipo de Dioses, podía haber sido leído desde otras creencias como la ira de todos aquellos que no conocía…

Después de la tormenta el sosiego lo aclara todo.

Se incorporó agitado por el agotador cansancio de su duda y su impotencia, observando a Estrella y Ave que solo lo miraban con ojos llorosos y un desaliento extremo.

Los tres junto a la gaviota que se acurrucaba en el seno de Ave hicieron un círculo y esperaron con paciencia que llegará hacia ellos alguna señal, cerraron los ojos, se hincaron tomados de los brazos y colocaron a la gaviota al medio de ellos; el ave empezó a girar en torno a ellos y agitó sus alas de las cuales se desprendió un vapor suave formando arriba de ellos a tres figuras que ellos reconocieron inmediatamente, la primera en hablar fue Camino:

— La duda es razonable, la fe ciega es absurda; por eso estas aquí nuestro reino no es de este mundo, el lado Este es sólo una flecha, ¡Prepárense!

Después habló Espiga, abriendo sus brazos hacia lo alto de su cabeza, señaló:

— Sembrar es esparcir, no entierres tu corazón en un solo lugar, celebra la vida por doquier.

Finalmente fue Sol la que le habló al grupo:

–Nunca el maestro aprende solo, nunca deja de ser aprendiz, eres mi reflejo y soy el tuyo. Encuentra a los otros que te reflejan y en los cuales puedas confiar. Jamás creas que nuestra verdad y creencia es única. La más grande batalla de todos ustedes está en romper los moldes, en debatir los dogmas y encontrar en la siniestro de la oscuridad y fanatismo, la verdad.

Todos se miraron con alegría, la gaviota correteo por la proa pero se quedó con ellos sabía que la costa no estaba lejos, su destino hacia tierras ignotas estaba cerca.

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Sagita la flecha que rompe la intuición y las tradiciones milenarias


Encontrar en nuestro horizonte estelar la figura de la flecha, nos recuerda a cazador que rompe el velo de la intuición y nos destroza el conocimiento resguardado, por el hecho de que quizás no lo entiende, no es comprensible para sus fines.

Sagita, la flecha

Hemos hablado en las subsecuentes historias de un cazador agazapado y un jinete que decide abandonar el corcel para intentar salvarse sin lograrlo, tambien Sagitta fue interpretada como la flecha de Cupido o como una flecha lanzada por Sagittarius a Scorpius. Eminentemente procede de la cultura romana, que es la que rompe con las culturas ancestrales, entre ellas las que contemplaban la mitología celta en aras de un nuevo mundo y un nuevo orden ético de las relaciones del hombre con sus divinidades.

Ahí se cierne la trama más cruda de las hechiceras, que se ven doblegadas por las fuerzas del culto de otros dioses que persiguen su creencias ancestrales y tratan de defenderse ante el arrebato de sus propias creencias y posesiones culturales.