La alumna inesperada


Aquella mañana en la isla de Creta, Ariadna estaba enojada, no dejaba de llorar,  no entendía por qué tenían que esperar a que fuera época de calor para que la oveja pudiera ser esquilada, el balido del animal empezó a impacientar a Mantis que tuvo que explicarle tanto a la niña como a la oveja que las cosas son de una forma y no de otra, que todo lleva tiempo y momento:

— Ariadne (Αριάδνα) hay un tiempo para nombrar a las personas y los seres queridos, ahora es el momento de que le des un nombre a tu oveja, cuando ella se acostumbre a eso, llegará el día en que podrás llamarla y ella se sentirá valorada por ello. ¿Acaso crees que es justo que tú le quites su abrigo a alguien con quien no has creado confianza y tampoco le has dado la dignidad de tener  su propio nombre?

Además debes saber lo que te dice, en estos momentos sus balidos son de angustia, ella no entiende que esquilar solo retirara  su pelambre y si tu las sigues con una  navaja, sólo vas a provocar su depresión, no podrán ser amigas; su frustración e impaciencia serán insoportables.

De la misma forma que aprendiste a nombrarme y a tu padre, debes nombrar a tu oveja, así que piensa cómo crees que debe llamarse y ahora hablaré con ella:

— Necesito saber si estás de acuerdo con ser nombrada por Ariadna o si tu ya tienes un nombre, de ser así, dilo ahora, o permite que te nombre la niña para que se hagan amigas.

La oveja guardó silencio mirando con nerviosismo a la niña y a la hechicera…

Entonces Ariadna cuyas palabras aún no eran fluidas pero le gustaba ser protagonista de ciertas decisiones señaló con carácter y en voz alta:

— Ντάρι (Dary)

Mantis tomó la mano de la niña y la colocó sobre la cabeza del animal que emitió un leve ronquido y exclamó con vigor:

— De ahora en adelante serás nombrada Dary, este es el primer paso para  lograr una valiosa amistad.

Anker y Mantis sonrieron al ver alejarse a Ariadna al lado de Dary.

La noche cubrió con su manto fresco y estrellado a los habitantes de la isla y la señora de todas las noches, llamó de forma especial la atención de la hechicera, quien se quedó sentada en el umbral de la casa tratando de descifrar lo que esa noche estaba por revelarle:

— Necesito saber qué ha sido de las enviadas de las tierras gélidas querida Φεγγάρι (Fengári)

Una estrella fugaz cruzó por el cielo y dejó una marca brillante… Mantis comprendió que la poderosa hechicera le concedía plenos poderes sobre una alumna inesperada para ella y de gran valor para el grupo.

La cuerda que tensa la flecha fue observaba por Mantis

Asombrada, Mantis entendió que la comunicación entre ellas no sería interceptada y ofreció una reverencia a la majestuosa Luna, al momento que se levantó en señal de total disposición y  señaló:

“De tí a mi, de mi a ti, el poder emana para esparcirse a lo largo y ancho de este mundo, que sea para bien lo que nos una”

Fotografía de Ariadne Gallardo Figueroa “El mensaje en la saeta”

Acertijos de la señora de todas las noches


Al llegar el amanecer fue el momento en que Luna pudo al fin conciliar el sueño, la noche fue tortuosa e indefinible para ella bajo los rayos de la señora de todas las noches. Fuego la invitó a correr, moviéndose juguetón a su alrededor, pero se dio cuenta que su hermana necesitaba un poco de descanso después de esa noche tan difícil.

“Yo siempre te miraré de frente, le dijo la señora de todas las noches”

Aun entre bostezos, Luna se despertó con ánimo de seguir adelante sobre todo ahora que tenía información importante que transmitir, pero lo primero era comer algo, una noche tan difícil necesitaba de alimentos con carnes jugosas, unos pasos adelante ambos vieron un hermoso árbol con frutas de buen tamaño.

Luna se puso de puntillas para agradecer al señor del bosque su manjar y cortar algunos de sus frutos para ella y Fuego. con la boca llena del jugoso fruto, miró con circunspección a su hermana envuelta bajo la piel de aquel noble animal y señaló:

— Siempre fuiste muy inteligente hermana, bajo la piel del zorro macho puedes sobrevivir en los territorios del bosque, aunque aún no se si fue tu decisión, de no haber sido así, debo decirte que fue lo mejor.

El zorro la miraba con atención mientras a su vez sostenía entre sus patas el jugoso fruto. Luna prosiguió:

— El macho lanza el llamado y llegan muchas hembras disponibles, pero él solo elegirá a una, la que vea más capaz para cuidar de su linaje. Podría elegir a una que se revele y le pegue un mordisco, sin importar que sea del grupo que protege la vida, en ese caso sería un zorro que eligió por instinto.

Ambos se miraron con atención antes de continuar con aquella reflexión de Luna.

— Definitivamente  no es tu caso querido Fuego; lo que aún no me queda claro es si esa hembra no ha nacido aún, o será alguien iluminado o iluminada por la transmutación…

Fuego se agacho y hundió entre sus patas el hocico y se quedó así un momento, Luna acarició sus orejas, con suavidad y apuntó:

— Hay enigmas que nos son desconocidos, sinceramente. Son tan difíciles como el que puso anoche en mi cabeza la señora de todas las noches, escucha Fuego:

<“Yo siempre te miraré de frente, con el mismo rostro y tú debes hacer lo mismo, mirar a los otros así”>

— Hizo una pausa larga, tal vez pensó que me debía darme tiempo para entender lo que decía y agregó:

<“El único sitio hasta el momento en paz, se encuentra en la cuerda que tensa la flecha”>

– De igual forma me dejó analizando una respuesta que me resultara lógica, pero no me quedó del todo claro. Observa…

Con un bostezo enorme, Luna levantó su dedo índice e indicó que fue con el último mensaje que pudo entender lo que significaban sus palabras o al menos eso creía. Se levantó y dijo:

— Cuando exclamó que debía de mirar de frente, posiblemente se refería al sitios donde se encuentran nuestros hermanos, mirar de frente al Este y al Oeste.

Luna con su cuerpo miró a un sitio y otro respectivamente y por último colocó su cuerpo hacia el Sur y con una enorme sonrisa comprendió que era el Sur el sitios donde Ave y Estrella se dirigían. Entonces exclamó alegre:

— Ave y Estrella son la cuerda de resonancia en el triángulo mágico que sostiene nuestra magia, ellas no tienen problemas, se encuentran en un ambiente de paz.

Ambos se miraron y de pronto comprendieron que para el Maestro y Sierpe las cosas no serían fáciles 

De igual forma me dejó analizando una respuesta que me resultara lógica, pero no me quedó del todo claro. Observa…

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