Capítulo El Puente

por Ariadne Gallardo Figueroa

En aquellos momentos desde la Tierra sabían todos que nada se podía hacer, debían esperar ya que la antena de transmisión no estaba operando como era debido para conocer los pormenores de la plataforma Lunar Internacional, confiaban plenamente en  el personal que operaba en ella contaba con adiestramiento para responder ante cualquier eventualidad y tenían una pequeña sorpresa que los alentó por completo, el Mega Vector Egg III había alunizado, el anuncio fue dado a conocer a los medios por Yilia:

— Recientemente hemos recibido la respuesta que todos estábamos esperando nuestros compañeros a cargo de la tercera expedición han alunizado, la reparaciones de la Torre de Central de Comunicaciones está en proceso de reparación, todo el personal operativo a salvo, los daños solamente fueron materiales.

Las personas en los cafés, bares, supermercados, automóviles, todo sitio habitado por terrícolas, paralizaban sus actividades cuando se trataba de un anuncio de los eggyanos, pero éste en particular los llenó de gozo.

Al interior del recinto de Ana Pérez Riv, los invitados a hacer contacto con los maestros ascendidos, no habían dormido, su actividad imponía una constante guardia y eso era en verdad agotador; en aquel instante del anuncio todos ellos desayunaban y recibieron la noticia con mucha menos elocuencia que el mundo exterior, en sus rostros había un brillo de complicidad y asombro, la mezcla perfecta para expresar lo que ellos captaron.

¿En realidad qué fue lo que captaron? Al llegar a la Tierra los tripulantes de la tercera nave extraterrestre, tendrían que ponerse de acuerdo para explicar los antecedentes de todo aquello que finalmente intuyeron los líderes místicos.

La firma del pionero ingerin Barderian en idioma eggyano, que dejaba en cada nota a Raudek Vilob

“Intuir algo no te habla de certezas, solamente si crees que hay una llama encendida al final del túnel, es que seguirás ese camino a ciegas, pero a veces no hay una llama al final del túnel; la llama eres tú y posiblemente la guía.” Ingerín Barderian

Con esta nota que en algún momento del pasado en una galaxia cuyos tiempos no son los nuestros es que concluirá el capítulo El Puente, para dar paso al titulado: Los Inicios que finalmente abre una puerta para entender por qué la primera novela  Galaxia de Cristal inicia con el capítulo llamado Éxodo.

Por extraño que parezca, lo mismo le pasó a Raudek Vilob y le pasa a muchos que se dan a la tarea de investigar para encontrar respuestas que no son fáciles y con las que puedes simplemente gritar con elocuencia ¡Eureka! Nos siempre al final del camino, por lo general sucede al comienzo.

Capítulo Los Inicios

Regresemos al momento cuando Vilob, le pide a Galdek Fardeg que la deje sola y entre sollozos ella observa los trozos de vidrio regados por todo el laboratorio y medita para sí misma:

< No veo la rabia de un salvaje en esto, amado Barderian, lo que veo con claridad es la impotencia de un valiente dispuesto a todo por encontrar soluciones en medio de un mundo que nos ha puesto a prueba.

Amado mío, te prometo que antes que mi llama se apague, las tendrás, pero no me considero la guía, esa eres tú y la clave está en lo que me dejabas en la ventana del laboratorio cada tanto, en un trozo de papel>

Ella recordó en aquel momento las ocasiones que distraída con la mirada en un monitor de rastreo nanométrico, de repente sentía un calor subir por su  cuerpo y entendía que era la mirada abrasadora de Ingerín que desde la ventana en el pasillo del laboratorio le sonreía y le dejaba una nota escrita a mano y se retiraba en silencio. 

Esa noche, Raudek al llegar a su casa colocó en un maletín sellado, cada una de las notas, que Barderian por un tiempo prolongado y cada que le era posible, le dejaba en aquel laboratorio al que no volvería, pues en ese momento decidió marcharse a la Luna de Medreos.

Antes de cerrar el maletín extrajo al azar una de las notas que decía:

“En tu mirada descubro un sendero que me impulsa hacia un mundo que no conozco. Eres el misterio que sacia mi sed de aventuras; no me conformo con mirarte, tu vida me da energía para sentirme inmortal y creerlo posible” Ingerin Barderian

Raudek se puso a llorar con desaliento, con ese dolor que solamente sienten los que enfrentan al más profundo amor, respiró con las fuerzas que le quedaban y avanzó hacia la nave que en ese momento instaba a los pasajeros al abordaje.

Al tomar posesión del nuevo laboratorio y en espera de que su equipo y el coordinador Galdeg Fardeg se instalarán, dispuso en la pared las notas, primero en forma cronológica, se alejó y las observó hablando de forma imaginaria con Barderian exclamó:

<Por supuesto que no, esto lo haría un historiador, tienes razón querido mio.>

Entonces las dispuso por temas y al observarlas negó con la cabeza:

< Imposible, ilumíname Barderian, ¡Hazlo ya!>

Entonces recordó ese calor que la rodeaba cuando él la miraba y se dijo:

<Tienes razón cada una de tus notas son un impulso eléctrico.>

Entre lágrimas de alegría y tratando de evitar que la mirada se le nublara, con los ojos anegados de lágrimas miró al vacío:

<¡Amado mio, Barderian, eres un genio!

Existe el método científico, ciertamente, pero nadie puede negar que sin pasión todo es improbable.

Dibujo y diseño fotográfico de la autora, con filtro gratuito de PicsArt titulado:

“La firma de Barderian”


Capítulo El Puente

por Ariadne Gallardo Figueroa.

Hoy comenzamos este post con el primer párrafo del capítulo que está por acercarse a las 140 páginas; dice de esta forma:

Algunos de los más valiosos momentos de la historia todavía siguen presentes en la mente de muchas personas, algunas de ellas imaginan que hubiera sido de sus vidas si la oportunidad de irse de ahí, si el encontrar otros recursos, sí permitirse dejar su entorno de confort, si…

En el caso de los eggyanos esta alternativa no resultaba tan fácil, era necesario, pero ¿A donde? hoy sabemos que la tercera nave está por acercarse a la Estación Lunar Internacional y en los ojos de Algyen y su tripulación brilla la esperanza. En ese momento emite órdenes directas a Vidra:

— Necesito saber si fue archivado el borrador de secuencias genéticas que Raudek elaboró en idioma sondoníta, debe estar en los archivos de silicio; por favor también asegurate que la nota que escribió para entregar a Barderian, ésta ahí; es una nota escrita a mano que realizó a pesar de la parálisis.

— Si, en efecto es la nota que dejó para que Barderian leyera ante los medios a su regreso a Eggya, todo se encuentra en orden, al igual que los archivos y el mapa de ruta que se elaboró con ayuda del equipo que trabajó bajo su mando.

¡Qué valentía, tuvo ella para sostener el sueño de un temerario!

Algyen observa de cerca a Vidra y con una sonrisa en los labios le dice:

— Cada hazaña ha formado parte de una mentalidad temeraria, los sueños de un ser humano puestos en las manos de la ciencia hoy nos han traído hasta este inimaginable lugar; Vamos a dar una vuelta de reconocimiento al satélite natural de los terrícolas para elegir el sitio más propicio para el alunizaje.

Observe, se han quedado sin una antena, les debe ser imposible vernos o escucharnos, no lo se, de todas maneras sus equipos no son compatibles con los nuestros. Algyen miró hacia el resto de su equipo que se encontraba ante los controles y paneles de la nave e interrogó: ¿Alguien recuerda como le llaman ellos a lo que nosotros resolvemos con la palanca sónica?

Una voz entre el grupo se dejó escuchar:

— Ingeniería estructural Capitán, veo que tenemos trabajo que hacer al llegar con la palanca.

Vidra coloca en las manos del Capitán Algyen el archivo de silicio murdoriano, del cual él despliega un holograma que queda a la vista de todos los presentes:

— Estas fueron las palabras que leyó a su regreso de la Luna de Medreos Ingerin Barderian a solicitud de la mujer que supo leer entre líneas los deseos e intenciones del temerario hombre al que no hubiera podido amar sino de esta forma; haciendo su sueño realidad. Fue el primer paso de una secuencia de sucesos que ahora conocemos y que nos han permitido lograr lo impensable.

En medio de la más cruel devastación la investigación de Raudek Vilob puso de manifiesto que siempre es necesario mirar más lejos de nosotros mismos para encontrar respuestas.

Recordemos a Barderian con aquel nudo en la garganta cuando  hizo saber el mensaje de la afamada científica ante los medios de lo  que fuera nuestro mundo raíz:

La nota escrita a mano por Vilob, a pesar de la parálisis para que fuera entregada a Barderian.

“No busquemos culpables, no intentemos soluciones. Es la propia naturaleza la que ha declarado una advertencia y el enfoque para enfrentar el problema no es frontal, sino multidireccional” Raudek Vilob

Los eggyanos levantaron sus puños en alto y exclamaron:

“¡A la memoria de Vilob, Barderian y  Fardeg quienes junto a su equipo incansable hoy nos han traído hasta este lugar!

Imaginar, poner en práctica, analizar y buscar una salida. Mucho de lo sembrado se hará añicos, polvo y entonces ese amasijo que no es fértil formará parte del paisaje y cuenta, ésta ahí;  te da experiencia, te coloca en donde nada se espera pero construye una nueva realidad.

Diseño fotográfico de al autora “Las palabras de la científica Raudek Vilob