“Consagra tu talento con habilidad a todo lo que te apasiona, tal vez no sea lo que se espera de ti por quienes te rodean, sin embargo, el futuro necesita gente como tú”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Hora, al retirarse de lo que hoy conocemos como  Colombia, agradece a los ette el agraciado regalo de una hamaca, que decide cargar a sus espaldas con alegría; en ese elemento artesanal él visualiza los principios de la gravedad.

Al retirarse voltea la mirada hacia atrás y se pregunta si habrá logrado embarazar a la dama que lo acompañó y compartió sus pesquisas e investigaciones, tal vez no, nadie puede saber… Algo lo impacta de forma especial y lo exclama con pasión mientras se aleja de la comunidad:

Bella dama ette, deseo haber liberado tu mente de ataduras, deseo mujer del pueblo ette que tu vida sea iluminada por el rayo del entendimiento, que nutra tus días y te ayude a mostrar el camino a los tuyos como la luz que se abre a nuevos conocimientos”

Dicho ésto Hora suspiró con pasión y continuó su camino recordando los vítores de todo aquel pueblo que había recibido la presencia del Profeta Cósmico, como fue nombrado por ellos y cuya deferencia aceptó con una reverencia; acarició los lazos de su hamaca que llevaba a las espaldas y siguió por la senda que intuitivamente lo llevaría a otro sitio del vasto continente. 

“El viento te lleva gratos mensajes”

En más de una ocasión el sonido del viento entre las hojas de los árboles, magnetizaba un arrullo especial que a él le recordaba al ángel alado que solamente podía imaginar, sobre todo en la soledad de sus trayectos era una constante que lo instaba a seguir adelante, un sentimiento franco de entereza que hacía latir su corazón a un ritmo distinto.

Hora jamás imaginó la posibilidad de encontrarse frente a esa ensoñación, argumentaba para sí que dichos sucesos con seres míticos, es sólo eso y no otra cosa, son el aliento de espíritus milenarios que se acercan a nosotros para enseñarnos algo que necesitamos aprender, eso lo reconfortaba y le facilitaba todo trayecto desde que éste fue iniciado.

El recién nombrado Profeta Cósmico,  observó el cielo y notó que se acercaban las noches en que la belleza de la luna solamente mostraría su sonrisa para volver a cautivar sus sentimientos con ese frenesí que tanto le agradaba, así que apuró el paso mientras en el horizonte observaba el ocaso. 

Cantando alegremente tuvo la plena certeza de que se aventuraría al encuentro de nuevos retos y descubrimientos, sintió que el fascinante regalo de estar vivo le daba la oportunidad de toda hazaña por difícil que ésta fuera.

Cuando tu vida se llene de todo el encanto de la libertad y te ofrezca la posibilidad de ser dador de conocimiento, no te detengas, sigue que la vida es un regalo que se da  para que busques cómo llevar tus logros a la eternidad.

Notas de la autora:

Composición fotográfica propia: “El viento te lleva gratos mensajes”


“Llegarán a ti muchos adioses, formarán parte de tu memoria y serán tu aprendizaje; sólo alguien se quedará en ti para siempre, cuando aprendas a reconocerlo tu vida será plena”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

La vida es un regalo que no siempre podemos apreciar, basta con saber que fuimos rescatados de la muerte en algún momento de la vida para sentir que alguna poderosa razón nos espera para ser encontrada y es por eso que estamos vivos, que somos sobrevivientes de algo o de alguien.

En lo distante del océano llegó el barullo de gaviotas en busca de alimento, entre las rocas se agolpaba la espuma del mar, el recorrido hacia la desembocadura ardió en el cuerpo de Dayami, ese cuerpo sin definir que se agrupaba y dispersaba de la misma forma que lo hacen las olas del mar, llamémosle cuerpo para sentir que aquella viscosa sustancia de plasma, no estaba inerte y era consciente de todo lo que acontece a su alrededor.

Entre las rocas se agolpaba la espuma del mar

¿Cómo saberlo? Es asunto de la magia de Erandi y ella se percató al momento que “La Diosa del Río” había encontrado el camino hacia un diferente escenario, un hábitat más violento y de sabor intenso. Erandi se dijo para sí:

<Hemos llegado a la segunda etapa de este recorrido, nada impedirá que conozcas  aquello que necesitamos saber querida Dayami.>

Si acaso has soñado con la invisibilidad, posiblemente entenderías cuan fascinante es el penetrar en otros cuerpos y sentir su respiración, latir su corazón dejarte llevar por ellos doquiera que vayan.

¿Qué habrá en la mente de Erandi para reconocer el viaje y entender lo que a otros les es imposible? ¡De qué están hechos los talentos de quienes pueden ver más allá de sus propios límites y diseñar estrategias y saberes!

Tendríamos que ser tan temerarios como ella o más aún que algunos de los dotados con alas en el alma, pero sí a un pequeño le preguntas sobre la lógica de todo ésto sin duda la considerará posible y formará parte de sus ensoñaciones.

La vida nos cambia, nos pone a prueba y nos señala lo territoriales, inefables o limitados que somos, basta con creer que lo imposible es realizable y dejar que el curso de los acontecimientos le dé a estas mujeres la oportunidad de rescatar lo que importa.

Ahora una parte de Dayami se encuentra en el cuerpo de un pargo, sí este es cazado por una gaviota, posiblemente no logrará llegar mar adentro… Otra parte sigue el curso de las corrientes del océano que hoy conocemos como Golfo de México.

Erandi toca su vientre ante la mirada atenta de su pareja que ahora la cuida con más esmero y le pregunta:

-Mujer, dime lo que está pasando tienes rato en total silencio y  te noto preocupada

-Nuestra criatura se mueve, ella al igual que yo, intuye que Dayami ya está en el océano, queda a su suerte y de los depredadores que la acojan o limiten. Es sólo eso amado mío, la suerte de ella es la nuestra y el mar es violento, es lo que me mantiene en silencio.

Ambos se miran y se abrazan con la esperanza de que todo su esfuerzo no sea en vano. Erandi comentó:

-Ella ha aceptado el reto y las deidades la acompañan, su vida ha cambiado para siempre.

Solo resta quedarnos en espera de los momentos que le den una luz de entendimiento a Erandi en todo esto, cada ser que ha partido de la vida de la sacerdotisa del templo de Ometeotl, lo ha hecho para siempre.

Algo las une y eso cambia toda perspectiva de lo podemos imaginar, son tres mujeres en caminos diferentes y con tareas específicas que cumplir, cada una lleva una energía distinta en su ánimo.

Cuando la vida te impulsa a cumplir una tarea puede que todo esté en contra, en ello no reside lo importante de tu meta, ningún ruido o palabra necia será importante cuando sabes lo que tienes que hacer.

Fotografía de la autora: El barullo del mar


“No confíes ciegamente en todo lo que percibas, reconoce tu humana y endeble humanidad y ante todo recuerda: Nada llega sin dejar una enseñanza, aprende a entender e intuir las señales”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Recordemos las palabras del alquimista en el primer libro de la serie cuando dijo:

 “Hay muertes que son necesarias” 

Al ser una energía, al Alquimista no le importaba posar su esencia en el alma de cualquier ser vivo, de cualquier época histórica; lo digo con total certeza y fue precisamente por eso que al llegar Erandi al Templo fue recibida por su amado quien le entregó un ato de cueros de venado, cortados, curtidos y listos para escribir en ellos todo aquello que Dayami le habría de transmitir y estas fueron sus palabras:

“Hay muertes que son necesarias querida Erandi, desde ahora Dayami es y será la inspiración para tu tinta, deja que guíe tu camino hacia la luz y te revele los misterios de ese lugar que aún desconocemos”

Erandi con una sonrisa aceptó con agrado aquellos instrumentos que le darían vida a una historia que sería resguardada siglos después, esa noche ambos se amaron con la pasión más grande que puede existir entre dos personas que se comparten en cuerpo y alma y el fruto de su amor formaría el cauce generacional que llegaría hasta la decana Ana Pérez Riv, como ya lo hemos mencionado antes. Pero es importante decir que no basta la tradición oral para poder entender cómo resguardar una historia milenaria, hay fuerzas ocultas que la magia tiene y todo aquel que fue poseído por su alquimia, logró crear ese tejido único donde la claridad del entendimiento y la supremacía de la libertad del conocimiento fincaron bases sólidas y poderosas.

Muy cerca del Sureste de lo que ahora sería la costa de Guerrero, se encuentra Painani sufriendo el agotador cansancio del trayecto. Toda cautela para Painani, era inútil dormir bajo la intemperie la cubrió de piquetes de moscos, su cuerpo ardía por las rozaduras de la arena que le curtieron la piel bajo la brasa del sol, que más que una deidad se asemejaba al peor de sus martirios, todo empezó a darle vueltas y cayó en la peor de la insolaciones en medio de algún lugar desconocido para ella.

Aquel sueño embotado y febril se convirtió en una pesadilla  densa y trágica, donde sintió que volaba y jamás tropezaba con ningún obstaculo, lograba surcar todo el trayecto sin caer por abismo alguno, sin perderse en la bruma o la plena y profunda oscuridad pero de pronto se daba cuenta que regresaba al punto de partida original sin darse cuenta.

Fue tan brutal la sorpresa que de un golpe despertó agitada y en completo estado de ansiedad, con la respiración agitada miró a su alrededor, la incertidumbre abrazó su alma y dentro de sí escuchó una voz que le decía:

“Toda extinción y muerte siempre habrá de acompañar a cuanto ser vivo conozcas, tu instante es aquí y ahora, cumple tu compromiso, esa encomienda es tu camino”

Con el cuerpo adolorido y el alma en vilo se levantó, resuelta ante ese mensaje que había llegado de alguna forma hasta ella, no importaba quien lo hubiera emitido, estaba ahí para ser escuchado.

A veces una voz puede no ser la que esperas, a veces es la voz que tu imaginación necesita para que entiendas lo que en verdad sientes. La deidad del viento se vale de todos los medios de los cuales dispone y los sabe usar con talento y magia.


“Lleva la poesía al sitio iluminado de tu interior, dale forma al mundo para transformarlo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Sin duda Erandi dispuso tareas a todos los elementos que la rodeaban, les dio el poder que ser escuchados en el preciso momento que ella lo necesitara, invocó a Dayami en posición de deidad para ser portadora de la necesaria comunicación que les daría una forma diferente de entender lo que venía.

En todo esto ella menciona al hielo, las nieves eternas de las montañas que rodean el Altiplano  donde se ubica el poder Tenochca, ¿Qué significado tenía la deidad Itztlacoliuhqui, para la raza que surge del Sol? Dentro de la mitología mexica, Itztlacoliuhqui, también conocida como Itzcoliuhqui, era la deidad  de la justicia, el sacrificio, las heladas, el frío, la escarcha, la miseria, el invierno, el hielo, las herramientas y los desastres naturales. 

En algunos textos se habla del término “Y el pecado” pero recordemos que muchos de los traductores de la verdad nahual fueron sacerdotes quienes como cronistas del Reino en España le pusieron términos que se ajustaban a su visión del mundo. Es importante señalar.

Para Erandi era lógico pensar que todo lo que se te ha dado por derecho, desde belleza, fuerza, inteligencia, fortaleza, de igual forma y en justicia al equilibrio te puede ser retirado, la edad justamente resta la belleza, fuerza y fortaleza; en muchas ocasiones incluso deteriora tu inteligencia. Ella comprendía que esos son elementos que nos sirven como herramientas para entender el mundo que nos rodea y a veces no era la edad, sino los propios desastres naturales los que podían aniquilarlo todo.

Esa fue la causa por la cual ella recurre a Itztlacoliuhqui, la deidad del hielo, se avecinaban tiempos que no eran conocidos por nadie y contar con los elementos para señalar el camino a su pueblo era de vital importancia.

Al llegar a la entrada de Tenochtitlán y dirigirse al Templo de la Luna observó en la distancia el penacho de plumaje colorido de su amado, durante todo el trayecto Ehécatl la protegió y acompañó y en señal de reconocimiento al amor que ellos se tenían le ofreció un delicado obsequio con la ayudad de Mixtli:

El obsequio de Ehécatl y Mixtli a los enamorados

Los elemento protegía a la pareja que con el paso de los siglos lograrían hacer llegar al grupo indicado todo aquello que era necesario para cumplir la promesa donde el Mensajero les solicitó: Lleva la poesía al sitio iluminado de tu interior, dale forma al mundo para transformarlo.

Nada de esto sería facil, viviriamos tiempos donde la fuerza de los conquistadores trastocarían toda realidad e impondrían su criterio, sus creencias y lo cambiarían todo. Lo más difícil no residía en eso, ahora sabemos que domar las fuerzas del espíritu de todo ser bajo el dominio de un idea fija es contrario a toda naturaleza viva, ya que nada está y permanece estático, todo se transforma.

¿Qué hubiera sido de la ciencia en años posteriores si el matiz que le dieron  las creencias teológicas no hubiera intervenido?

Sabemos perfectamente esa respuesta, al igual sabemos de muertes y encarcelamientos de mentes luminosas que no tendrían que haber ido a esos sitios. No podemos negar que depende de épocas y momentos históricos y que nuestra evolución se marcó de esa forma, pero para Erandi y el Tlatoani del tempo de Coyolxauhqui hubo una clara advertencia:

Si sabes de donde proviene el mal, no te acerques a él de nueva cuenta, si sabes donde habita la total oscuridad, alejate lo más pronto que te sea posible.

Fotografía de la autora “El penacho del viento”

Nota de la autora: Hay que definir Mixtli de Miztli, el primero, significa nube y el segundo gato o puma


Las hojas sueltas

por Ariadne Gallardo Figueroa

Uno de los pasajes más entrañables de entrega y certidumbre es el que recuerda Taige al momento que las situaciones llegan a límite y se verá forzada a tomar una decisión; precisamente cuando uno de los aprendices del profesor Zila le pregunta como ella se atreve a dar el primer paso en una travesía hacia lo desconocido y sin esperanza de éxito:

Ramagel con gran curiosidad interrogó a Taige, quería saber de qué forma se convirtió en el prototipo y que riesgos experimentó en ese momento.

Taige miró a su amado Yilia y le tomó por la mano para contestar:

— Cuando ya se tenía la base para poder hacer el vuelo, Barderian me dijo:

< Entonces ponte en contacto con Yilia y temo decirte ésto pero tendrás que despedirte.>

Yo le contesté no lo haré, a él lo amo, en tí confío; el amor es una atadura fascinante, es el ancla de toda pareja, nuestro paraje no permite eso, ahora debo confiar en lanzarme en la flecha, el vector que me pondrá en un camino incierto si caigo en Ginun, esa será mi despedida.

El grupo permaneció callado ante el comentario de Taige, Zila se puso la mano en la boca, en verdad había tantas preguntas y cada una de ellas entrañaba un momento dramático para cada uno de ellos, los viajeros de un mundo aniquilado por las fuerzas del cosmos.

Cada detalle nos acerca a una luz de un camino jamás recorrido, donde la imaginación nutre de vitalidad aquello que nos apasiona como seres creativos, cada uno de nosotros reconoce a su flecha y su ancla.

Una flecha certera hacia el mundo del futuro o la nada de Ginum… Sin importar la incertidumbre ella se lanzó al más profundo espacio al encuentro del portal

Definitivamente ella no sabía si lo volvería a ver, pero tenía una tarea superior a ella y a su amado Yilia. Barderian sabía de su capacidad como piloto de la nave Mega Vector Egg-1, de igual forma reconocía la capacidad de los otros pilotos, sin embargo la amistad que los unía permitió que fuera ella la que tuviera el privilegio de conocer de cerca la investigación del pionero Ingerin Barderian.

Dibujo con filtro gratuito de PicArt de la autora titulado “La flecha hacia el futuro”


Las hojas sueltas

por Ariadne Gallardo Figueroa

Al llegar a esta parte que es la que culmina mi trabajo, me fascino al encontrarme con estos dos párrafos:

Cada novelista reconoce que el amor es una de los sentimientos más fascinantes que los seres vivos poseemos, en el caso de los humanos nos impulsa de formas novedosas para mantener la llama de nuestro cerebro y sus conexiones activas. Solo el que ha experimentado el amor puede expresarlo y es casi seguro que los demás se reflejarán en la experiencia ya que es algo común a todos nosotros.

El amor presente, aquel que está ausente y el que se recuerda con todas sus implicaciones favorables o no, es un motor para continuar la vida que somos. En mi experiencia particular el mejor amor es el que nos brinda el poder de la magia, ese que es capaz de atravesar lo cotidiano para revitalizar una nueva creación, ese  que no se ata a un cuerpo físico y tampoco a las rutinas que obedecen a lo material.

Cada ser humanos busca de forma incesante formas de amar y de sentir, a la otredad y no siempre es facil caemos en rutinas, en dolorosos fracasos, pero lo más interesante de todo es lo que aprendemos en el trayecto.

Solo el que ha experimentado el amor puede expresarlo y es casi seguro que los demás se reflejarán en la experiencia ya que es algo común a todos nosotros.

Amar es un trabajo de equipo, es un decidir ser sinceros… Bueno ustedes deben tener sus propios conceptos y habrán descubierto lo que funciona, les dejo mi reflexión y sigo adelante en este aventurado proceso que en lo particular me resulta fascinante.

Photo by Daria Shevtsova on Pexels.com


Los inicios 

El Puente, Segundo Capítulo

por Ariadne Gallardo Figueroa

Todos los presentes hicieron una pausa, el silencio no era incómodo, sino reflexivo y estremecedor. Trataban de imaginar al poderoso Barderian comandando una fuerza impetuosa en las fronteras del cosmos, llevando como escudo el amor apasionado de la mujer que supo interpretar sus más profundos sueños y con ellos edificar un futuro alentador.

Al teléfono de uno de los líderes místicos llegó un mensaje que definitivamente no recibió con agrado, tuvo que informar a Zila que el profesor suplente les estaba notificando que había examen de filología. Zila tomó el teléfono y apuntó que sus alumnos estaban en  un aprendizaje que les permitiría aprobar esa materia y cada uno de ellos estaría capacitado para dar una conferencia en clase a los estudiantes restantes.

Los jóvenes sonrieron con esa mirada de complicidad que ninguno de ellos pudo esconder y fue como un viento fresco que a todos hizo bien, Vidra sirvió café con la ayuda de Citlali y la amena y emotiva charla continuó:

Vidra reflexiona: En realidad Raudek era una mujer de ciencia y sus pensamientos no eran apasionados, por eso pudo reconocer lo que Barderian le decía, pero lo amaba profundamente y para el mundo ella murió cumpliendo una tarea extenuante, dando a conocer las posibilidades que existían para hacer ese viaje intrépido en busca de un lugar donde habitar, si acaso hubiera tal maravilla.

A Yertei,  mi padre,  no se le iba a escapar nada de lo que en aquel laboratorio en la Luna de Medreos sucedería, después del empujón que le dió Barderian, se acercó a él con una llave, era del cajón privado de Raudek, lo miró con dolor y no dijo más.

Habría sido muy difícil que mi padre no supiera de esa carta, él podía llegar a los pensamientos de Ingerin Barderian, como lo habían hecho tantos otros Drieden, su pasión desbordada era un grito que cantaba en las cabezas de cada uno de ellos, así me lo llegó a decir mi padre en alguna ocasión y lo creo, absolutamente creo que la transparencia en la mente de aquel pionero era cautivadora para muchos.

Aquella carta era breve pero escrita con mucho sentimiento:

Amado mio, Ingerin, estrella brillante de mis noches más oscuras:

Sabes bien que con el paso del tiempo no lograré verme premiada con la vida, como la mayoría de los que caemos presas de esta desafortunada enfermedad; mi pierna empezó a flaquear y es cuestión de días para que el diagnóstico se cumpla.

Quiero agradecerte todos los mensajes de amor que me escribiste, me dieron alas para descubrir un código oculto en cada uno de ellos; encender una luz por el camino desconocido donde consolidar lo imposible, hacerlo visible y permitir a otros mirar con nuevos ojos la esperanza que ahora se nos quiebra.

Deseo que encuentres el amor, siempre es posible mirar hacia otra dirección y descubrir el brillo en la mirada de otros, hacerlos latir, sonreír. Yo estaré en tu mente pero no estaré sola, he de encontrarme con todos aquellos que nos seguirán, que habrán entendido tu mensaje y formarán una red valiosa para enfrentar un nuevo comienzo.

Permíteme mirar ese mundo que aún no conocemos a través de tus ojos, dame ese regalo, la casa del futuro donde vuelvas a sonreír y cautivar a otros con tu forma única de ser.

Encontrarás la forma, lo puedo asegurar, seguirás brillando como una estrella central en todos mis momentos, tu amor es la energía que jamás se apagará aun cuando la estrella  de nuestro sistema en Eggya haya decidido que su momento ya termino.

Tuya, amorosamente Raudek Vilob

Dicha carta la conservamos como transcripción de la mente de mi padre, anoche la tradujimos para todos ustedes y se encuentra en los archivos holográficos.

Barderian definitivamente le ha permitido a Raudek ver muchos mundos, todos los que se encuentran  aislados o habitados en el universo, las casas de seres llenos de esperanza por conservar su cultura y su tecnología. Barderian ha sido un faro para todo planeta que navega en el amplio mar de estrellas como él lo señaló.

Sin embargo es totalmente cierto que recibió ayuda de un grupo del que hasta ahora no sabemos si es  liderado por un soberano con intenciones similares, ahí es donde entran ustedes, ya que ese grupo sin duda es el de los maestros ascendidos.

Vidra miró a Ana Pérez Riv y posteriomente movió su cabeza al sitio que ocupaba el profesor Zila y reflexiva interrogó, ¿Hay una clara diferencia, verdad, ustedes habitan una tierra que gracias a ellos en más de una ocasión han escapado de la extinción, pero ustedes los conocen?

Ana, con total contundencia afirmó: 

Han cubierto con su pensamiento mágico, filosófico, innovador, la mente de muchos, les han mostrado el camino para proteger la semilla del ser humano y de todos los seres vivos que en el pasado de manera incesante, destruyeron culturas y espacios; más allá del entorno galáctico, influir en los pensamientos y decisiones voraces, de todos aquellos que estuvieron decididos a aniquilar grandes territorios y contaminar entornos en aras de logros individualistas.

La casa que tenemos en un sitio unido a una fuerza galáctica que nos contiene y también tiene el poder de devastarnos y puede terminar con la vida debido a las acciones de los propios habitantes. Los maestros ascendidos se reconocen por su labor en el paso histórico que han trazado, su mente ha logrado trascender y formar un velo etereo, cuya fuerza se preserva unida debido a la influencia de los planetas que giran al rededor de nuestro Sol, quienes han captado por siglos las vibraciones del pensamiento humano y su resonancia ha permitido envolver y clasificar conductas, al mismo tiempo modelarlas.

Más allá del dogma y las creencias que han impulsado a determinados grupos con   el tema de ideologizar su poder, los maestros ascendidos se han liberado de dichos atavismos, uniendo los valores cuya sustancia nos humaniza, dejando el esclavismo de creer en una fe ciega que determina un castigo o un premio para el creyente.

Ana, hizo una pausa y señaló: Podría seguir hablando del tema, pero me gustaría conocer  sus comentarios al respecto.

Taige, la miro con entusiasmo y argumento: Decana, lo que usted dice ha sido un camino azaroso en tierra de conquistadores. Me alegra mucho comprender el valor de sus ideas.

Cada uno sabemos con certeza que nuestro tiempo en el mundo que habitamos es único y debemos sembrar el camino con nutridos pensamientos de unidad, para lograr trascender y ser parte de la fuerza que nos preserva.


Los inicios 

El Puente, Segundo Capítulo

por Ariadne Gallardo Figueroa

Ana Perez Riv, con su hospitalidad característica dio muestras de ser una excelente anfitriona, al dejar en sus habitaciones a cada uno de sus invitados, se retiró a sus alcoba con el alma estrujada y analizando cada parte del trayecto que como humanidad hemos recorrido.

Recordó la sangre de los sacrificios humanos en su pueblo ancestral, ofrendas vivas para los dioses con la finalidad de acallar sus voraces instintos, los ahorcamientos como ofrendas a Odín  que formaban parte de la cultura ancestral de su entrañable amigo y colega Zila. Ese proceso lento que tuvo que ser envuelto en creencias y dogmas para que la gente entendiera un tipo de moral al que no estaban acostumbrados.

Contemplar en la distancia la travesía que los diferenciaba de los eggyanos, no era algo justo y tampoco plausible, pero ellos se vieron envueltos en la imperiosa necesidad de sacrificar por decirlo de alguna manera a sus habitantes para salvarse del caos. Ana pensó que tal vez mirando a la distancia sus antepasados también pensaban igual que el mundo terminaría si no se hacían esas ofrendas y se sintió confundida. 

Entonces exclamó para sí:

<Si los errores, las premuras, la ignorancia que se nos presenta en el camino pudieran contar con un punto de comparación que nos ayudará a reflexionar, tal vez todo sería diferente; pero nadie llega del futuro y te dice que ésto ya lo vivieron y que es el momento de meditar en el camino andado, hasta ahora.>

En otra de las habitaciones donde se encontraba Zila y su amada Citlali, tampoco el cansancio les había rendido, sus cabezas meditaban lo que habían escuchado de los eggyanos y Zila se abrazó con fuerza al cuerpo de su mujer embarazada y pensó para sí con lágrimas en los ojos:

< ¡No sé qué haría si perdiera la oportunidad de ver crecer a mi bebe y si perdiera la luz de mis ojos! >

Citlali le preguntó:

— Amor, ¿Ninguno de ellos sabía que ese cuerpo ambarino quedaría formando un escudo para las futuras generaciones, su dispersión habrá sido cohesionada por algún Drieden en especial?

Zila acarició el cuerpo de su amada Citlali y le dijo con ternura:

— Amor, eres muy perspicaz, tal vez la idea surgió de los maestros ascendidos, el ejército de éter color carmesí, el tono de la piedra filosofal hace centurias que comanda una fuerza de unidad extraordinaria; a veces me quedo meditando si el nombre adecuado es ejército celestial, ya que se encargan de operaciones de defensa estelar; bien tal vez los eggyanos hayan encontrado un nombre cuyas connotaciones no describen un cuerpo bélico.

Citlali argumento con delicadeza:

— Tal vez amado mío la simbología del ejército de defensa sea esa, pero sin duda tengo curiosidad si el pensamiento mágico en tal sentido tuvo influencia entre los ambarinos, buena pregunta, ¿Verdad?

En otra de las habitaciones donde se encontraban Yilia y Taige, desde luego que las conversaciones formaban parte de la vigilia, para ellos era mucho más sencillo permanecer despiertos, una parte de su cerebro podía dormir, mientras la otra trabajaba y se dividían las tareas de una forma muy dinámica.

Yilia argumento que el trabajo de las dendritas era muy agotador pero eficiente, lograr encontrar los términos adecuados para expresarlos, sin embargo admitió algo que sorprendió gratamente a Taige:

— Amada mia, si no fuera por el profesor Zila creo que la búsqueda de terminología adecuada me estaría costando mucho trabajo, él es muy receptivo, me sorprende cómo por sola intuición se dio cuenta que no puede reconocernos como cuerpos individuales, me daba la impresión que Zila logro percibirnos y me agrada muchos su actitud.

Por su parte Taige señaló:

— Su hija es muy receptiva, me causa gracia que a petición de la madre no han dado a conocer el género de la pequeña, pero su esposo Zila lo sabe desde hace tiempo y se queda callado por darle gusto a su mujer, me parece tan detallista.

Me parece extraordinario, su tenacidad para entrenar a seres normales para que aprendan a captar el mundo que los rodea desde una visión que se asemeje a lo que ellos llaman líderes místicos; es algo que nosotros no hicimos y de nos ser por la inserción de dendritas en cuerpos normales, no habríamos logrado llegar hasta este sitio.

Aún me pregunto si todos los que sacrificaron sus vidas por ayudarnos, de haber estado entrenados las hubieran salvado; aprender de otros lo que se pudo hacer me crea cierto cargo de conciencia por no haberlo pensado antes.

Yilia la miró con ternura y le respondió resuelto y mirándola fijamente:

— La respuesta la tienes dentro de tí, no todo era entrenamiento, también la capacidad para formar un equipo indisoluble que estuviera dispuesto a cooperar y brindarnos las herramientas adecuadas para salir adelante.

Regresamos a la habitación de Ana quien mantiene la mirada fija en el firmamento estrellado desde la ventana de su habitación y muy quedito se dice para sí:

<Macuilcalli, Tzompantli… El río de sangre que daba vitalidad al Tlatoani, la sangre y el corazón ofrendados jamás fueron entendidos por los sacerdotes, hoy su sentido cambia de perspectiva, libera a la humanidad del dogma y enlaza mundos desconocidos.

La antigua ciudad mexica de Tenochtitlan fue testigo del sacrificio de decenas de personas y la posterior colocación de sus calaveras en un estante como obsequio a las divinidades

No podemos mirar el camino recorrido con otros ojos, tuvimos que pasar por el infierno para entender la diferencia entre éste y el cielo; mi mundo no es del cielo divinizado y tampoco del infierno maldecido, es el canto del colibrí que en rápido aleteo comprende que las causas preceden a los efectos y jamás  de forma contraria.>

Ana de golpe entendió que el rumbo de la humanidad había llegado a un punto de quiebre donde avanzar con certezas, posiblemente sería más fácil:

<Al mirar hacia atrás las sendas que hemos recorrido no serán jamás las mismas y todo amor u odio  se vuelve distancia, se vuelve polvo.>

Grandes enseñanzas vistas desde diferentes perspectivas nos dan idea de hasta donde somos el espejo de los otros y cuando nos reflejamos en ellos.

Fotografía del Tzompantli azteca

Referencia bibliográfica: Libro Los hombres del norte de John Haywood, subtítulo de la introducción: La visión vikinga del mundo, pág. 23 Editorial Paidós versión traducida por Francisco García Lorenzana.


Los inicios 

El Puente, Segundo Capítulo

por Ariadne Gallardo Figueroa 

Taige al expresar aquel comentario miro con ternura y amor los ojos de su amado Yilia y recordó algo que no dijo a nadie, que no diría a nadie nunca, fueron precisamente las palabras de Barderian ante la respuesta que ella le dio:

< En algo nos parecemos querida Taige, somos dos locos enamorados que jamás podremos estar al lado de la persona que amamos debido a las circunstancias, pero los llevamos como un marca indeleble por siempre>

El profesor Zila comprendió de golpe que todo el dolor humano no cabe en el sentimiento de un eggyano al perder su mundo raíz y buscando las palabras con cierta dificultad, finalmente fue al grano:

— Imagino que hubo muchos fallecidos que se perdieron en la inmensidad del cosmos intentando ese increíble y peligroso intento, ¿Nos podrían explicar esa parte de la historia, debo entender que muchas de las palabras que apoyan su relato son lo más cercano  para nuestra comprensión, realmente el traductor es impresionante, lo es también la edad que observamos de todos ustedes después de una travesía tan prolongada.

En eso tocaron a la puerta de la decana Perez Riv, eran Braulio y Frint que recién había llegado de Chile y se abrazaron con mucha alegría, después de las presentaciones, Yilia solicitó a Braulio que comentará a todos los presentes su experiencia con el bio-conector.

Braulio se sentó, le dio un sorbo al delicioso café con canela que preparaba Ana y advirtió:

— Debo confesar que a la larga he logrado captar detalles que en aquel momento no correspondían a la traducción, bien dice el profesor Zila, nuestros amigos eggyanos buscan palabras que logren la semejanza y nos den un contexto general de una realidad que apenas podemos imaginar pero ese recuerdo lo tengo vivo como si hubiera sido ayer. Recuerdo haberle dicho a Tai:

(Vayamos al escenario tal como lo vivió Braulio)

-Me pongo en tus manos Tai, desde ya -anunció Braulio dándose una palmada fuerte en la nuca

Tai le contestó con seriedad delante del grupo en Mar del Plata: 

-Para mi esta respuesta es un paso hacia la intimidad amigo, has decidido entregarme tu esencia para no perderme.

-Karina los miraba con trémula emoción, sus ojos parpadeaban anegados en lágrimas, su amigo aceptaba de buen grado ponerse algo en la cabeza en un acto de lealtad y amistad hacia una extraterrestre.

Braulio se encontraba emocionado ante la experiencia, ya que sería el primer terrícola con un aparato alienígena en su cuerpo:

-Válgame, podré entender emociones que no concibo, no se que pueda lograr pero agradezco tanto a todos. Demos paso al procedimiento…

Tai asintió y sin más tardanza inició:

Extrajo una jeringuilla aguda y sin receptáculo para líquidos y retiró su conector de la parte trasera de su cabeza, cerca del cerebelo, lo tomó con un instrumento, para mirarlo a través de una lente y separó una porción de éste y dijo en voz alta:

Esta parte contiene rasgos de mi memoria genética, al entrar en contacto con las células de Brany, supongo que habrá una fusión hasta crear un mundo ligado de ideas, compuestas con ambas memorias.

Paula sonrió y comentó: Esto es similar a lo que sucede cuando una célula madre es tocada por el arsenal genético de otro ser, recordás a los biotecnólogos, que han convertido a otros seres vivos en resistentes maquinarias contra plagas e insecticidas que podrían exterminar a toda una parcela de fuertes frutos. En nuestro mundo la ingeniería genética fue muy criticada hasta hace pocas décadas.

-Tal vez Paula, en cierta forma la vida del planeta Tierra es espejo de los logros de otros mundos desde la perspectiva humana, la fauna y la flora, son igualmente seres vivos. Esto no dista de la concepción que se tiene a miles de años luz.

Tai recuperaba el conector propio, colocándolo de nuevo en la parte trasera de su cerebro, con la jeringuilla en la mano se dirigió hasta Braulio, colocó el bio- conector en su brazo, centímetros abajo del hombro; su amigo se estremeció al sentir el frío metálico en su piel y después, nada… aparentemente nada.

Serán necesarias de una a tres horas para ver los primeros síntomas, no puedo darte ningún antecedente, el conector que yo poseo fue colocado en mi primera infancia, hace varias centurias.

Taige aclaró al grupo respecto  a la última frase mencionada por Braulio que si bien de alguno modo era cierto, la realidad es que en el interior de su ser no habitaba un solo eggyano como ya lo habían mencionado antes, ante la necesidad de preservarnos, el recurso que tuvimos fue contener en nosotros las dendritas de un número importante de eggyanos que no podrían viajar de forma individual y que logramos mezclar con material genético de los drieden, potenciamos su vitalidad y al mismo tiempo ellos nos ayudaron a permanecer de una edad razonable durante el viaje.

Frint intervino en esa parte como conocedor y especialista del tema cerebral:

— El cerebro es el que dirige  sus pulsos eléctricos a la médula espinal, el nervio espinal de un ser vivo consta de 31 pares de nervios, en nuestro caso la multiplicidad es muy superior.

Podríamos decir con toda propiedad que el salón de la muerte, optó por recompensarnos de una forma única y podemos dividirla en dendrita interior y dendrita difusa y ambarina al respecto de la segunda, Vidra puede explicarlo con suficientes detalles, ellos incluso enviaron un mensaje a todos ustedes durante el ritual que realizaron en esta hermosa casa.

El asombro se hizo presente entre todos los asistentes, algunos de ellos con claras señales de agotamiento, la madrugada avanzaba y Ana se dirigió al grupo:

— Estimado Frint, gracias por su palabras a mi querido recinto, imagino que les vendría bien descansar, noto agotamiento en muchos de los presentes, les ofrezco mis habitaciones.

La mayoría accedió con una sonrisa agradecida, sin duda el mundo les abría una ventana hacia lo desconocido que de alguna forma se asemejaba a la eternidad.

Hay momentos que reconocemos nuestras limitaciones, pero siempre habrá una pequeña ventana por donde logramos mirar esa luz que nos cautiva y nos sorprende.  

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Referencia del párrafo en color:  Novela Galaxia de Cristal de Ariadne Gallardo Capítulo 4, Amigos y reencuentros, subtítulo: ¿Cómo y dónde despegar?


Los inicios

El Puente, segundo Capítulo 

por Ariadne Gallardo Figueroa 

No hay registro de obras pictóricas, solo aquello que se pudo rescatar en los pequeños tubos de cristal murdoriano; posiblemente con el paso del tiempo ya instalados en las áreas pacíficas de una Tierra hospitalaria, algunos de los eggyanos volviera a pensar en un olvidad talento que tuvo que dejarse ante la presión de lo inmediato.

Toda nación de la Tierra sabe que las manifestaciones de arte se dejan de lado cuando la gente decide hacer la guerra, combatir por el ansiedad  de imponer sus ideas a los otros, quedarán las canciones donde los otros ven morir al hermano y se enaltecen con patriotismo si fueron triunfadores en una cruenta batalla.

Entre los eggyanos recordemos que hubo una época que prohibió las manifestaciones musicales, porque interferían en la concentración de los driedens; todo encuentro crea una diferencia, alienta a otros a imitar al que admira, a replicar sus actos, ¿Quiénes son los iniciadores, los replicadores y los seguidores? Es evidente que de los dos últimos encontraremos muchos más.

Todo esto formaba parte de las reflexiones que flotaban en el aire, tanto en la cabeza intuitiva y perceptiva de Zila como de los propios eggyanos que decidieron abrir su inteligencia y corazón a un descendiente de los antiquísimos celtas, gente que incluso él no llegó a conocer; fue la bisabuela quien se dedicó a indagar en el árbol genealógico de la familia, acerca de aquellos emigrantes del norte en el Continente Americano.

Al llegar con Sofía, su madre, ella noto que su rostro se iluminaba por una chispa diferente, sonriente le dijo:

— Querido hijo, me doy cuenta que has descubierto asuntos que son en verdad importantes. Tu esposa se quedó dormida estuvo con vómitos y náuseas a causa de un medicamento hormonal que le dieron por goteo; ya está mejor e igualmente ansiosa de saber detalles de tu entrevista con el grupo de eggyanos.

Zila la miró y sin decir palabra la tomó por los hombros con cariño  y antes de besar su frente le envió un mensaje que no fue escuchado por los demás que estaban en la sala de espera:

<Debemos reunirnos con el grupo para que les comenté a detalle el encuentro, ellos quieren vernos a todos en la próxima entrevista>

Sofía asintió y abrazó a su hijo con ternura, en eso le avisaban que el aerotaxi ya la esperaba en el techo del edificio.

En el laboratorio y hospital de genética asistida donde recibe tratamiento Citlali, se reúnen al fin Zila y su madre

Tomando con ambas manos en rostro de su hijo señaló:

— Voy a despedirme del bebé que pronto encontrará un hermoso nido en el cuerpo de Citlali, hablaré con Ana para preparar en breve esa reunión, te quiero mucho hijo.

Zila la miró de espaldas, delgada, diligente, mágica, para Zila, todo eso y mucho más, representaba su madre; giró sobre sus talones con agilidad para dirigirse a la habitación donde su esposa se enfrentaba a un nuevo mundo donde dejaría de ser ella para formar parte de un núcleo distinto ante el advenimiento de su criatura, quien llegaba a la vida de ambos por la tenacidad apasionada de un mago y el intenso amor que la pareja se tenía. Al abrir la puerta la miró con el pelo enmarañado y el rostro descompuesto:

—  Ya estoy aquí luz de mis ojos, dime por favor si acaso mi sonrisa te alivia o necesito esforzarme un poco más…

— Zila, amor mio, no es solo tu sonrisa es tu ser por entero, tus pensamientos puestos en mi memoria, tu pasión desencadenada, todo junto me ayuda a soportar estos sinsabores, los minimiza al extremo, eres mi aliento y le das sentido a mi vida de una forma que a veces no puedo describir con palabras.

— Hay tantas cosas que desconocemos amada Citlali, el mundo que vivimos parece un regalo y puede serlo por muchos años, puede modificarse con el paso de los años, pero ya es la historia que ambos fortalecemos, nuestro embarazo cambia muchas cosas y renueva el aliento de un mundo siempre sorpresivo y a veces desalentador. Tu vida por si sola tiene sentido, ahora seremos tres para nutrir nuevos amaneceres.

Ambos se miraron con ternura antes de perderse en un apasionado beso en espera del momento en que su bebé estaría formando parte de cada fibra sensible del cuerpo de su madre y su padre.

La vida puede ser extraña, caótica, pero la dulzura y la pasión creadora es un aliento que fortalece cada tramo del camino por duro que este sea.

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