La carta íntima de Raudek a Ingerin


Los inicios 

El Puente, Segundo Capítulo

por Ariadne Gallardo Figueroa

Todos los presentes hicieron una pausa, el silencio no era incómodo, sino reflexivo y estremecedor. Trataban de imaginar al poderoso Barderian comandando una fuerza impetuosa en las fronteras del cosmos, llevando como escudo el amor apasionado de la mujer que supo interpretar sus más profundos sueños y con ellos edificar un futuro alentador.

Al teléfono de uno de los líderes místicos llegó un mensaje que definitivamente no recibió con agrado, tuvo que informar a Zila que el profesor suplente les estaba notificando que había examen de filología. Zila tomó el teléfono y apuntó que sus alumnos estaban en  un aprendizaje que les permitiría aprobar esa materia y cada uno de ellos estaría capacitado para dar una conferencia en clase a los estudiantes restantes.

Los jóvenes sonrieron con esa mirada de complicidad que ninguno de ellos pudo esconder y fue como un viento fresco que a todos hizo bien, Vidra sirvió café con la ayuda de Citlali y la amena y emotiva charla continuó:

Vidra reflexiona: En realidad Raudek era una mujer de ciencia y sus pensamientos no eran apasionados, por eso pudo reconocer lo que Barderian le decía, pero lo amaba profundamente y para el mundo ella murió cumpliendo una tarea extenuante, dando a conocer las posibilidades que existían para hacer ese viaje intrépido en busca de un lugar donde habitar, si acaso hubiera tal maravilla.

A Yertei,  mi padre,  no se le iba a escapar nada de lo que en aquel laboratorio en la Luna de Medreos sucedería, después del empujón que le dió Barderian, se acercó a él con una llave, era del cajón privado de Raudek, lo miró con dolor y no dijo más.

Habría sido muy difícil que mi padre no supiera de esa carta, él podía llegar a los pensamientos de Ingerin Barderian, como lo habían hecho tantos otros Drieden, su pasión desbordada era un grito que cantaba en las cabezas de cada uno de ellos, así me lo llegó a decir mi padre en alguna ocasión y lo creo, absolutamente creo que la transparencia en la mente de aquel pionero era cautivadora para muchos.

Aquella carta era breve pero escrita con mucho sentimiento:

Amado mio, Ingerin, estrella brillante de mis noches más oscuras:

Sabes bien que con el paso del tiempo no lograré verme premiada con la vida, como la mayoría de los que caemos presas de esta desafortunada enfermedad; mi pierna empezó a flaquear y es cuestión de días para que el diagnóstico se cumpla.

Quiero agradecerte todos los mensajes de amor que me escribiste, me dieron alas para descubrir un código oculto en cada uno de ellos; encender una luz por el camino desconocido donde consolidar lo imposible, hacerlo visible y permitir a otros mirar con nuevos ojos la esperanza que ahora se nos quiebra.

Deseo que encuentres el amor, siempre es posible mirar hacia otra dirección y descubrir el brillo en la mirada de otros, hacerlos latir, sonreír. Yo estaré en tu mente pero no estaré sola, he de encontrarme con todos aquellos que nos seguirán, que habrán entendido tu mensaje y formarán una red valiosa para enfrentar un nuevo comienzo.

Permíteme mirar ese mundo que aún no conocemos a través de tus ojos, dame ese regalo, la casa del futuro donde vuelvas a sonreír y cautivar a otros con tu forma única de ser.

Encontrarás la forma, lo puedo asegurar, seguirás brillando como una estrella central en todos mis momentos, tu amor es la energía que jamás se apagará aun cuando la estrella  de nuestro sistema en Eggya haya decidido que su momento ya termino.

Tuya, amorosamente Raudek Vilob

Dicha carta la conservamos como transcripción de la mente de mi padre, anoche la tradujimos para todos ustedes y se encuentra en los archivos holográficos.

Barderian definitivamente le ha permitido a Raudek ver muchos mundos, todos los que se encuentran  aislados o habitados en el universo, las casas de seres llenos de esperanza por conservar su cultura y su tecnología. Barderian ha sido un faro para todo planeta que navega en el amplio mar de estrellas como él lo señaló.

Sin embargo es totalmente cierto que recibió ayuda de un grupo del que hasta ahora no sabemos si es  liderado por un soberano con intenciones similares, ahí es donde entran ustedes, ya que ese grupo sin duda es el de los maestros ascendidos.

Vidra miró a Ana Pérez Riv y posteriomente movió su cabeza al sitio que ocupaba el profesor Zila y reflexiva interrogó, ¿Hay una clara diferencia, verdad, ustedes habitan una tierra que gracias a ellos en más de una ocasión han escapado de la extinción, pero ustedes los conocen?

Ana, con total contundencia afirmó: 

Han cubierto con su pensamiento mágico, filosófico, innovador, la mente de muchos, les han mostrado el camino para proteger la semilla del ser humano y de todos los seres vivos que en el pasado de manera incesante, destruyeron culturas y espacios; más allá del entorno galáctico, influir en los pensamientos y decisiones voraces, de todos aquellos que estuvieron decididos a aniquilar grandes territorios y contaminar entornos en aras de logros individualistas.

La casa que tenemos en un sitio unido a una fuerza galáctica que nos contiene y también tiene el poder de devastarnos y puede terminar con la vida debido a las acciones de los propios habitantes. Los maestros ascendidos se reconocen por su labor en el paso histórico que han trazado, su mente ha logrado trascender y formar un velo etereo, cuya fuerza se preserva unida debido a la influencia de los planetas que giran al rededor de nuestro Sol, quienes han captado por siglos las vibraciones del pensamiento humano y su resonancia ha permitido envolver y clasificar conductas, al mismo tiempo modelarlas.

Más allá del dogma y las creencias que han impulsado a determinados grupos con   el tema de ideologizar su poder, los maestros ascendidos se han liberado de dichos atavismos, uniendo los valores cuya sustancia nos humaniza, dejando el esclavismo de creer en una fe ciega que determina un castigo o un premio para el creyente.

Ana, hizo una pausa y señaló: Podría seguir hablando del tema, pero me gustaría conocer  sus comentarios al respecto.

Taige, la miro con entusiasmo y argumento: Decana, lo que usted dice ha sido un camino azaroso en tierra de conquistadores. Me alegra mucho comprender el valor de sus ideas.

Cada uno sabemos con certeza que nuestro tiempo en el mundo que habitamos es único y debemos sembrar el camino con nutridos pensamientos de unidad, para lograr trascender y ser parte de la fuerza que nos preserva.