Llevar luz a través del laberinto

No quedaron conformes con la idea de que a veces morir es un asunto necesario, pero reconocieron que el camino estaba ahí para seguirlo y demostrar que transcender es algo que lleva tiempo y esfuerzo, ese dedicado camino que cada una había elegido formaba parte del fino entramado, de una guía que se extendería hasta el final de los tiempos, si acaso esto existiera.

Cada símbolo en su sitio

Todas cerraron los ojos e invocaron la fuerza de la naturaleza que elevó el alma de sus hermanas fallecidas en pasados días, el zumbar del éter aparece por tercera vez y su energía liberadora funde el anillo con los huesos del dador patrimonial, guardián de la experiencia histórica que habita los mares y la esencia dadora de vida impresa en la sangre de la hechicera muerta en batalla por el certero flechazo en su corazón.

El fuego el hueso y la sangre lograron algo sorprendente, los símbolos se multiplicaron

Ellas comprendieron que el camino mostraba una enseñanza que las llevaría a descubrir nuevos derroteros, retos y un sitio en penumbra por el cual llevar la luz que no solo le pertenecía a un clan, o grupo de elegidos videntes, la hechicera con la marca de Odín exclamó con profunda seriedad:

Esto apenas ha comenzado, seamos leales, solidarias, descubramos unidas lo que nos han legado, llevemos la fuerza intuitiva a sus últimas consecuencias para ser formadoras de conciencia”

¿Quienes cuentan los cuentos?

Las madres a los pequeños, las tías a los sobrinos, la esposa al marido enfermo, hace tiempo me pregunto cuantos de nuestros humanos varones han valorado esta experiencia, pero no tengo noción de asunto y me parece triste que al menos en mi sendero mental ese recuerdo no sea visible…

Algunas cosas cambian con el tiempo y otras solo hay que seguirlas y observarlas, desde la ventana cae la lluvia mustia y agradable, dentro mi libro espera que yo sienta el aroma del café para hacerme grata la lectura, sola y en mis sueños, es uno de los placeres mas delicados que se pueden tener.

Afuera la vecina grita a su hijo, la escucho lejana, se que ella no tiene paz, esta pendiente de su familia, de sus actividades y sus alimentos, el gato maúlla al vecino para que le abra la puerta y le de su comida.

Todos se ocupan del mundo y el mio es un mundo que yo me invento, sólo yo se que hago dentro de él y con quien dialogo, esta noche podría visitar a un dragón y vestirme de llamas de sutiles tonos naranjas, algunas otras visitar una lejana luna en un planeta que solloza ante la cercanía de un agujero negro, o montar en cólera en aras de un destino afortunado en alguna conquista milenaria…

Así paso el tiempo y entre el mundo que no conocen todos, sólo aquellos que a veces han logrado entenderlo y pasar un rato entre mis fantasmas y elocuentes destinos de ese día.