El verdadero hilo conductor que los ha unido a todos


Ave y Estrella de igual forma van a elaborar teorías en torno a la figura del lince boreal, ninguna de ellas sabe a ciencia cierta de qué va lo que observaron, la única del grupo que no lo vio de forma directa es Sierpe.

Para Ave es la representación de un momento de cambio, donde el peligro acecha a cada una de las personas que están por vivir en pocas lunas y soles de una guerra por las situaciones de poder que se desarrollan en ese sitio de Polonia, ya que la edad de los metales en producción masiva, se viviría mucho tiempo después. Nadie puede asegurar de que se servirían los pueblos antiguos para organizarse en señoríos.

Celtas, germánicos y Baltos habitaron desde el año 400 a. C. en distintas partes de Polonia, muchos de ellos emigraron al Sur y al Este, las razones las podemos imaginar, nadie se va de su hábitat si las condiciones son óptimas para la vida. Posiblemente su camino hacia el Sur, tanto de Estrella como de Ave sería con quienes emigran escapando de situaciones difíciles de sostener.

Estrella trató de ubicar en un punto cardinal la aparición que ella y su hermana Ave vieron y así hacer conjeturas respecto a lo que aquella visión representaría, tomando en cuenta que su intención fuera la de dejar un mensaje.

Por supuesto era una representación de las tierras del norte y si en la actualidad quisiéramos buscar entre las estrellas al Lince, tendríamos que mirar entre la constelación de la Osa Mayor y Auriga, pero no era el caso, su descubrimiento y ubicación sucedería hasta el siglo XVII. Lo que sí era claro para Estrella fue la sensación de intromisión en sus propios pensamientos de esa criatura irreal, silenciosa y observadora, quien al mismo tiempo le dio a entender que la conocía sin que fuera del todo real.

La naturaleza teje hilos sutiles que posiblemente imita la magia.

¿Cuál es la razón por lo que estaba sucediendo esto? en el caso de Sierpe ella estuvo varios días en la cueva con el grupo, pero fue hasta que sintió un llamado que decidió alejarse de ellos y  de esa forma descubre que hay una posible salida que no había notado antes. ¿Hasta qué punto está ligada la presencia del Lince en la mente de ella para que esto sucediera o sólo fue el llamado de la dama de los hielos eternos, cómo sabía que una celta estaba ahí cuando le habló en un idioma que ella conocía, pero no los demás?

Hay muchas preguntas que nos golpean la mente, ante todo esto solo recuerdo la mirada anegada de lágrimas de quien fuera la hechicera líder del grupo, ahora transformada en un zorro con el pelaje rojo como el fuego y la tristeza del lince que la observa sin atreverse a comunicarse mentalmente con ella, tal vez por que no sabe cómo empezar o posiblemente por que nunca ha dejado de estar en contacto sensorial  con ella y todos a los que ella piensa y ama.

A estas alturas entendemos claramente que Sol no pertenecía al espacio que habitaba, también intuimos que su vínculo con el Clan del Hechizo de Ave es en gran parte una iniciativa de ella o de alguien más, ya que el Maestro resulta ser su aprendiz.

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Elkeid, Benetnash, el poder que marca


Posiblemente para la dama de la cicatriz el nombre de Alkaid o Elkeid, como se le nombró más adelante, no significaba nada, para ella había sido el signo determinante que Odín le entregó al momento de nacer y gracias o pese a ello podía entender el momento supremo que ellas estaban por vivir; su instinto natural para el liderazgo y esa forma particular de perseguir objetivos, le había ganado entre sus compañeras de viaje un lugar de privilegio.

La estrella que definió a la líder
(Alkaid es una estrella fija perteneciente a la constelación de la Osa Mayor. En el zodiaco tropical la encontramos a 26º 56″ de Virgo.)

Jamás dudaba en decir las cosas como sentía que eran, el flujo espiritual era su don más elocuente y estaba segura que su falta de apego y facilidad para calmar el ánimo de las otras le ayudaba a seguir adelante.

Entonces les pidió prepararse para la huida, el momento había llegado, era necesario dispersarse por aquellos sitios del vasto territorio que ellas conocían y llegar hasta lugares donde jamás habían estado, perderse entre el bullicio, ser hábiles para reconocer al enemigo y a todos aquellos que pudieran ser aliados.

Sólo la intuición y su valor las llevaría a una vida plena, otra forma perecerían atravesadas por alguna lanza o la hoguera enemiga. Se dispusieron a invocar a Alphecca, cuyo nombre entre ellas posiblemente era otro, sin embargo su fuerza como una de las estrellas de poder, les brindaría a cada una en sus comunicaciones con el mundo que estaban por conocer, honor, dignidad y habilidad artística.

La gema de la corona fue invocada
(La estrella fija Aplhecca se encuentra a 12º18 del singo tropical de Escorpio. Es una de las estrellas que conforman la constelación de Corona Borealis.)

Cada trazo colocado en los cielos, fue dando sustento al relato de todas ellas, su voz se esparciría por rincones inhóspitos y palacios ostentosos, cada pueblo definiría un nuevo modo de nombrar al cielo, sin embargo el propósito estaba definido por las diversas historias que habrían de experimentar en su camino, más allá de su muerte más allá de toda rutina o conjuro.

Más allá de la Pléyades y de reconocerlas de ese modo


Lo que suceda más allá de nuestro control, estará en manos de generaciones de las cuales nunca sabremos, señaló la hechicera bajo el influjo de la Luna, para quien contemplaba todo bajo el fuego del Sol, consideró que la voluntad era un valor que no podía olvidarse jamás… Se miraron nuevamente con pesadumbre, sabían que nada estaba escrito, pero el espíritu estaría en todas con ese ímpetu que siempre las había acompañado.

Desde el comienzo de los tiempo en diversos espacios del planeta han existido seres cuya magia se ha transmitido de generación en generación, de forma oral o simbólico.
Las siete hechiceras dialogaron y reconocieron sus símbolos, su legado

La hechicera de la cicatriz advirtió que la fortuna  sólo estaría en unos cuantos, no por siempre y habrá grandes batallas en los actuales y futuros tiempos, de hecho nuestra vida sigue corriendo peligro ha entrado al valle un nuevo orden de las cosas y ellos quieren erradicar lo que no comprenden y sobre todo si somos mujeres las que lo albergan y cuidamos con celo y esperanza, para su estirpe no contamos, para su forma de pensar somos algo parecido a la pócima de un veneno, es sólo miedo pero eso no lo van a reconocer jamás. 

Espadas, lanzas  y escudos, torturas y muerte se siembra en el camino, como la sierpe debemos ser ágiles, hábiles para no perder el rumbo, las estrellas han señalado el rumbo 

Cada uno de nuestros ojos puede ver muchos más que sólo un cielo, ese mismo que ellos observan sin darse cuenta de su mensaje y compromiso, nosotras podemos volar con la imaginación, podemos observar con la intuición a eso le temen. nuestra semilla será eterna, aún cuando ellos no puedan ver con claridad lo frondoso de su legado.

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