La serpiente, el laberinto

Cada una de las hechiceras cuentan con atributos que han recibido, que necesitan desarrollar y que son parte del camino de una legendaria visión, precisamente ahí donde muchas historias y atributos milenarios del mundo no habían sido conquistados y adoctrinados por otros, aun era impreciso reconocer que un pueblo conquistado perdería para siempre su cultura y su visión particular de ver lo que le rodeaba, al ser sojuzgado por el poderío de otras creencias. Preservarlo llevaría a la muerte a muchos, a la hoguera a otros y sobre todo a doblar la rodilla ante el vencedor, que se convertiría en el amo a quien servir.

Hoy llegamos al laberinto: Serpens Caput (la cabeza de la serpiente, a la derecha) y Serpens Cauda (la cola de la serpiente, a la izquierda). Bajo este signo inicia el camino la curandera, sus atributos y la herbolaria conseguirán que el mundo sea visto bajo otros ojos, territorio que deja de ser incierto, en algunos ámbitos perseguido y en algunas épocas consagrado a una élite, depende desde que sitio veas esta historia, depende desde donde inicies tu viaje por las estrellas, cada símbolo las une a una constelación desde el comienzo, es el aliento del cual reciben su fuerza y su poder.

Un pequeño apéndice que es necesario señalar para aclarar el momento que atravesamos debido al calendario asgardiano.
Una ilustración de la constelación de Ofiuco, que es visible como una gran constelación dispersa en el sur-sureste

Antes de ser conocido por el dios griego, Apolo, y ser asociado al médico romano, Asciepius, la constelación ya estaba ahí, ya era visitada por la mirada atenta de otras culturas, esto no puede ser olvidado jamás.

Nota de la escritora: Para Asgardia este día da inicio el mes de Ofiuco, era importante señalarlo como parte de la continuidad del relato.