Hubo un tiempo que la vida era así…

Elaborar palabras en un papel tenía una dinámica distinta, queríamos decir las cosas, ponerlas en un balanza, medirlas y pesarlas bajo la lupa del pensamiento, eso no es diferente en ninguno de los momentos que vivimos en esta espacio diminuto de tiempo que llamamos vida. Las dificultades eran otras y el disfrute intenso de poder decir lo que se nos venía a la mente se valía de un carrete entintado y una buena dotación de hojas de papel.

Old Manual Typewriter

Hoy nos inunda una infinidad de palabras escritas, incluso se ha pensado que un robot intuitivo determine el curso de una historia, sobre todo para cubrir las necesidades de los medios de comunicación… El negocio de la información es un mercado dinámico y necesario; miremos entonces al otro lado, ese que nos hace ser creativos y que nos mantiene ante el teclado de un ordenador buscando la frase que nos defina y nos permita mirar el espacio que solo es nuestro, la soledad del que escribe solo la rompe la difusión de su obra, pero jamás veremos en el creador su aliento mezclado a las voces que no ha convocado.