Unir la memoria histórica al tejido social


Los inicios

El Puente, segundo Capítulo 

por Ariadne Gallardo Figueroa 

Vidra continúa el relato de Yertei, su padre quien antes de llegar a la  Luna de Medreos había solicitado a los científicos que con la luz apagada se dirigieran al cubículo donde se almacenaban los cerebros de los eggyanos fallecidos en el instituto de neurociencia.

Para el grupo que se dirigió hacia allá el escenario fue sorprendente, definitivamente algo similar a lo que experimentó  Barderian en su hogar; los frascos con luz parpadeante se encontraban en distintas partes de los anaqueles, la obviedad señalaba que esos cerebros pertenecían a driedens.

Tomaron los frascos y los llevaron al cubículo donde estaban trabajando, Raudek comprendió de inmediato que esa era la red a la que se refería su amado Ingerín, lo que no entendía era la forma cómo esa red tendría que estructurarse.

En ese momento vieron las noticias de último momento donde Barderian regresaba de lo que ustedes conocen como la nebulosa de la cueva y gritaba exaltado que había encontrado la llave; lo hospitalizaron y le hicieron una evaluación psicológica, todos pensaban que había enloquecido después de tan intrépido viaje. El equipo de científicos envió un comunicado con carácter de alta clasificación de seguridad, el cual fue membretado bajo las siglas:  VF (Vilob Fardeg) para conocer el estado del pionero Barderian.

La joven Tai, aquí presente debe recordar ese pasaje, Vidra extendió su mano para darle la palabra a Taige:

— Así es recuerdo verlo con el pecho quemado de seriedad y parte del cuero cabelludo hecho trizas; cuando nos quedamos a solas me dijo:

<Me inyecte una intravenosa del líquido del bulbo raquídeo de un drieden, soporté lo imposible pero creo que no fue suficiente o no es el método adecuado, necesito que vayas a casa y los alimentes con una solución de glucosa al 2%, me van a dejar aquí un buen rato y no quiero que se pierdan, son 3, gracias por venir esto no lo puedo decir abiertamente, ya me evaluó un “loquero” y tengo que salir en cuanto la piel soporte la ropa. Taige, por favor ponte en contacto con alguien de Tourum, no hay tiempo>

Yo misma pensé que había enloquecido, al final me dijo con los ojos muy abiertos:

<¡Taige, sí es posible salvarnos vi el portal, tenemos esperanza!>

Me fui a su casa y encontré la libreta con el experimento y un número telefónico de la Villa de Tourum, al marcar me dijeron que llevara los tres frascos al laboratorio de Raudek Vilob, ella iniciaría el proceso de preservación de los tejidos con las otras unidades, agregó que ellos esperaban instrucciones de Yertei quien ya estaba en camino.

El equipo respeto la libreta de Barderian y nombraron al siguiente de la siguiente forma:

Ingerin Barderian  y equipo VF, bitácora de la prueba número 2:

Paso número uno: Extracción de líquido del bulbo raquídeo y evaluación de compatibilidad con cerebros eggyanos sin capacidades especiales.

Paso número dos: Disección de masa cerebral para evaluar tejido de mayor actividad drieden.

Paso número tres: Acopio de tejido a una red de información digitalizable

Como usted se dará cuenta profesor Zila por una parte queriamos ver si rescatabamos con este métdo de la paralisis a los cuerpos de pobladores vivos y por otra parte si logramos preservar dentro de una dendrita de drieden la mayor información posible de nuestra memoria gráfica e histórica, también aquella que conservamos de las sondas espaciales que  habíamos logrado captar en sus recorridos al hiperespacio.

Taige toma la mano de su pareja Yilia y con aprehensión señala al grupo:

— Nuestro mundo se desmoronaba y las alternativas eran escasas, tuvimos que asirnos a lo que fuera o resignarse a perderlo todo. 

Zila los miró admitió: 

— No me atrevo a especular nada pero imagino que la presencia física de ustedes es algo más que solo eso.

Vidra apuntó con una sonrisa nerviosa:

— Prefiero que vayamos por partes, ya que mi padre tuvo una influencia determinante en las siguientes pruebas.

Algyen se levantó y frotando sus manos dijo:

— Creo que no nos caería mal un poco de café o alguna bebida, ¿Le agrada la idea profesor Zila?

Zila solo asintió algo atónito ante el relato que resultaba fascinante y estremecedor por las circunstancias en que sucedió.

Muchas veces analizamos una parte del escenario y mirando a la distancia las realidades son otras y han puesto a prueba a miles de pobladores.

Fotografía del cerebro