En alguno de los múltiples rotativos que que hablaron del ganador del Premio Nobel de literatura 2019, se lee: “

Tras saberse ganador del premio, Handke recibió a un grupo de periodistas en su casa en París.

Durante la ronda de preguntas, declaró que nunca pensó en ser elegido “por sus problemas del pasado”, en referencia a su defensa de la causa serbia.

En cualquier caso, el escritor preguntó en modo irónico a la prensa si les parecía un crimen su manera de pensar y agregó que no tenía nada que cambiar, que su naturaleza era la “de un escritor, no un periodista”.

Peter Handke, galardonado con el nobel de literatura 2019

Ciertamente le doy la razón, el periodista se ciñe a los hechos y confronta las realidades dependiendo de la ideología que dicta su medio, del criterio propio, rara vez, al menos que su reportaje sea de investigación y ha de citar a las partes que contradicen o se han casado con una idea, las verdades son políticamente correctas y en ello centran su trabajo.

Por parte del escritor, del novelista esto es muy diferente, el sujeto se sumerge en las profundas tragedias del otro, termina no siendo el otro, sino una extensión de su pensamiento, penetra la vida del que analiza y se vuelve lo que nunca ha sido para permitir al lector entrar en un escenario que violenta el alma del que lo lee.

La estadía del escritor en Linares
Foto: Javier Esturillo y cedida

Es así que vamos a tomar con calma la voz interior de un novelista y recordemos que la literatura no tiene para quien escribe género o ideología, sino sustancia del todo


Hay un catastro que divide el cielo en parcelas, que ayudan a los astrónomos a identificar la posición de las estrellas, planetas y objetos en la bóveda celeste. A estas fincas les llamamos constelaciones y son agrupaciones de estrellas que se corresponden con la mitología celeste heredada de la antigua Grecia. Algunas son más famosas que otras. Pocas veces se oye nombrar las constelaciones de Camelopardalis, Sagitta o Boyero; sin embargo, otras como Sagitario, Tauro o Capricornio son mucho más conocidas.

Ophiuchus sosteniendo la serpiente, como se muestra en El espejo de Urania, un conjunto de tarjetas de constelaciones publicadas en Londres en 1825. Fuente: Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos

Signos zodiacales reales, según las fronteras entre constelaciones que estableció la Unión Astronómica Internacional (IAU) en 1930

Estas últimas son las constelaciones del zodíaco, del griego zoodiakos, que significa “rueda de los animales”, aunque en este grupo se hayan colado una báscula, una virgen, unos gemelos y un aguador (Libra, Virgo, Gemini y Acuario). Está claro que no es una relación animal la que las hace especiales, estas constelaciones están en una zona muy particular del cielo, la línea por donde avanza el Sol durante el año.

LAS CONSTELACIONES Y SUS LEYENDAS

La base de la astrología no se corresponde con observaciones del mundo real, es una invención que no encajó con el movimiento de los astros ni siquiera en su origen. No tiene más utilidad que la de un calendario alternativo, con unos meses que se corresponden con figuras mitológicas. Pero el zodíaco nos puede servir como una guía para observar las figuras de sus constelaciones —que siempre se ven en el cielo sobre el horizonte sur, en el hemisferio norte (y sobre el horizonte norte, en el hemisferio sur)— y recordar sus correspondientes leyendas. (Les invito a leer el artículo completo a partir del link)


Las madres a los pequeños, las tías a los sobrinos, la esposa al marido enfermo, hace tiempo me pregunto cuantos de nuestros humanos varones han valorado esta experiencia, pero no tengo noción de asunto y me parece triste que al menos en mi sendero mental ese recuerdo no sea visible…

Algunas cosas cambian con el tiempo y otras solo hay que seguirlas y observarlas, desde la ventana cae la lluvia mustia y agradable, dentro mi libro espera que yo sienta el aroma del café para hacerme grata la lectura, sola y en mis sueños, es uno de los placeres mas delicados que se pueden tener.

Afuera la vecina grita a su hijo, la escucho lejana, se que ella no tiene paz, esta pendiente de su familia, de sus actividades y sus alimentos, el gato maúlla al vecino para que le abra la puerta y le de su comida.

Todos se ocupan del mundo y el mio es un mundo que yo me invento, sólo yo se que hago dentro de él y con quien dialogo, esta noche podría visitar a un dragón y vestirme de llamas de sutiles tonos naranjas, algunas otras visitar una lejana luna en un planeta que solloza ante la cercanía de un agujero negro, o montar en cólera en aras de un destino afortunado en alguna conquista milenaria…

Así paso el tiempo y entre el mundo que no conocen todos, sólo aquellos que a veces han logrado entenderlo y pasar un rato entre mis fantasmas y elocuentes destinos de ese día.


Muchos autores son célebres por haber dicho con las palabras exactas lo que nos hubiera gustado escuchar en alguno de nosotros y sus palabras se vuelven de todos, nos dan sustancia y nos enaltecen para seguir nombrándolos por lo que dura la eternidad, es el caso de Borges, inmortal y consciente de una realidad mágica que nos sacude y alienta a ser mejores a él, grandiosos como él y al mismo tiempo nosotros mismos.

En la búsqueda de nuestra voz somos especiales y somos inimaginables, pero al mismo tiempo somos la sustancia de las cosas que vivimos y experimentamos. Cada uno va con diferentes talentos para encontrar en la vida un modo de ser y decir lo que la palabra nos permite y nos desafiamos para ser lo que anhelamos, en ello nos va la vida.


 Kailan, vivía en un pequeño poblado del condado de Essex, sí le hubieran dicho que con el paso del tiempo ella haría honor a su nombre cuyo significado era nada menos que “guardiana de las llaves”, pese a que su madre tan sólo se lo puso pensando que era un detalle maravilloso e interesante que les recordaría a ella y su esposo el viaje que hicieron al Castillo de Hedingham, al quedar fascinados por los trabajos de herrería, sin saber que el destino realmente convertiría a su pequeña en la guardiana, aunque no precisamente de las llaves.

Peculiar encuentro con la ciencia

Cuento corto de Ariadne Gallardo

Ella nunca pensó en prepararse con estudios superiores, sabía leer y escribir bien y hacer las cuentas para atender la tienda donde su padre llevaba bollería y pasteles de crema. En las vacaciones de verano visitaba a las tías del condado cercano y les ayudaba a cuidar los becerros, su vida era de trabajo de otra índole, completamente diferente a la que se vivía en las academias, por eso le resultó extraño que le llegara aquella carta.
De los sueños a la realidad

Extraña solicitud

 Era una petición inocente, a la cual no podría negarse, pero tampoco relegar, hasta que los días se convirtieron en semanas y la persona que necesitaba la respuesta se impacientó y decidió ir a visitarla sin previo aviso. Algo paso en ese momento, algo que nadie hubiera imaginado ya que el portador de aquella carta lucia ante los ojos de ella como un recuerdo de esos que nunca hemos tenido, pero al mismo tiempo son reales, son un atisbo de lo que la vida nos pudo haber dado y decidió arrebatar.

Llego a su encuentro con una flor a manera de disculpa, por no notificarle con antelación su presencia en la ciudad y la invitación a una cena en el sitio que ella decidiera, la charla se antojaba casual, pero en el interior de Kailan, una especie de inquietud se manifestaba, pese a sus esfuerzos por evitarla. ¿Qué pretexto podía darle ante la negativa de sus destinatarios para ser parte del proyecto que el hombre le había solicitado, cómo evitar la presión de su mirada ante la impaciencia de sus preguntas?

A cada minuto que transcurría ella veía que se le había confiado una tarea compleja, donde lo mejor hubiera sido decir de entrada, lo siento no está en mis manos lograrlo, no es de mi competencia, sin embargo, ella lo vio como una oportunidad de ser útil y ayudar a una persona que no se encontraba en la ciudad para conseguir los objetivos trazados.

Nada nos prepara para la realidad más que nosotros mismos, admitirla, ser parte de ella, estar en medio de la incertidumbre y derrumbarse. Pero ahora el caballero había viajado, le había invitado a la cena e incluso se había disculpado por no avisar de su llegada; era demasiado para nuestra pobre amiga, cuyo eco en la voz de los otros no resultaba como se esperaba, un silencio se apoderó de ella y se bebió de golpe la copa de vino tinto que acompañaba aquella cena inmerecida para ella.

Se sentía observada, el misterioso caballero observaba sus reacciones y retrocedía cuando las respuestas de ella se atropellaban, decidió darle un respiro pese a la precipitación de sus acciones; fue consciente de su elección, pero ella no lo sabía.

En su mente había preguntas sin respuesta ¿Dónde la conoció para pedirle la entrega de aquella carta? ¡No se atrevía a preguntar!

¿Tan sólo era el medio para hacer llegar el mensaje, un mensaje peculiar, una carta sin nombre y tampoco apellido, era el pedimento de un compromiso a una persona que ella debía elegir y hacerla portadora de la noticia, comprometerla a leer un documento de grandes dificultades intelectuales y verter un argumento a favor o en contra de este?

¿Qué tan importante era ese trabajo? No era un descubrimiento sino la aplicación de un trabajo que en el pasado no había tenido repercusión en la población y precisamente ahora tenía la oportunidad de ser útil, de renacer como el ave fénix y colocarse en el sitio de privilegio que le correspondía.

Mientras partía su filete Kailan miraba de reojo al enigmático caballero que sonreía feliz ante el encuentro y para ella era una incógnita sin respuestas, ella imaginaba que había sido utilizada, para difundir una noticia, pero al mismo tiempo se sentía incomoda, desconocía si realmente era la indicada. Kailan sintió que se derrumbaba su confianza y seguridad, desaparecían a cada minuto en esa carta inusual, era presa de los nervios al no poder responder con seguridad.

El misterioso hombre le extendió una tarjeta y le indico el siguiente paso a dar, era la dirección donde debía ser llevada la respuesta de la persona portadora de la carta que ella tenía aun en sus manos. Y exclamó:

-De esta forma podrá sentir que el peso de mi encomienda disminuye, lo único que necesita es colocarla en las manos adecuadas. No se preocupe solo le pido que visualice que persona es la adecuada para confiarle esta tarea.

Kailan, no pudo evitar exclamar con un suspiro discreto que pronto se vería liberada de esa tarea y se animó a preguntar:

¿Cómo sabré quien es la persona indicada? Muchos podrían serlo y algunos no le darían el valor que tiene dejándola en el olvido y eso me inquieta puesto que conozco sus credenciales académicas, les reconozco como parte de una disciplina, pero no sé hasta donde prestarán atención a la solicitud que les haga. Son gente ocupada que se cuida de intervenciones externas, celosa de su tiempo y la forma cómo lo organizan.

-Usted no lo piense simplemente obsérvelos y sus actos le dirán quién es el indicado.

En la agenda

Con buen ánimo Kailan tomo su bolso a temprana hora y se fue en busca de algunos archivos agendó los nombres de las personas que consideró serían las más dispuestas a emprender la travesía que había sido puesta en sus manos; agendó los nombres de algunos de los científicos, relacionó sus trabajos con astronomía euclidiana, teoría de cuerdas y la correlación existente entre unos y otros al mencionarse en sus trabajos doctorales y tesinas, había un universo donde todo creaba una resonancia entre el pensamiento de unos y el de otros, no sabía si ese método daría el resultado esperado, pero hizo copias de la carta de escasas 16 páginas que el misterioso científico  le había confiado y se fue a emprender la conquista de esas mentes escépticas y distantes para ella.

Hizo llegar en propia mano los papeles a cada uno de los profesores y les explicó que la persona que le había dado tal encomienda confiaba en que ellos eran los indicados para dar fe de que lo que tenían en sus manos podría cambiar el espectro de la ciencia; tuvo temor de repente, no estaba segura de haber hecho lo adecuado, tal vez se tomó la atribución con demasiada ligereza pero a esa altura del camino no le quedaba otro remedio, si un ser humano se valía de su valentía para lograr el objetivo, ella tenía que demostrar que no había sido en vano elegirla, por muy al azar que hubiera sido.

Por supuesto pasaron varias semanas, ella colocaba una palomita en la lista de personalidades que habían aceptado liberar sus agendas para asistir al salón dispuesto para la gran disertación.

Se quedó esperando la llamada del profesor, pero no sucedió, imagino que confiaba demasiado en su poder de convencimiento, quizás solo le dejó el tiempo libre para probar si realmente cumpliría con su encomienda, no lo sabía, no quiso investigar más, solo continuó con aquella tarea inusual y cada que sonaba su celular imaginaba que sería el profesor preguntando su progreso en todo esto, pero no fue así.

El día y la hora señalada estaba cerca, todo dispuesto ella se limitó a pedir el servicio de cafetería y refrigerios en la hora señalada y encogerse de hombros al no contar con la posibilidad de dejar una nota de Messenger o Whattsup al profesor confirmando que todo estaba tal como lo había dispuesto y solicitado semanas atrás.

La noche anterior al encuentro Kailan no pudo dormir, se agitaba en las sábanas con los nervios de punta, deseando que todo resultara como se había convenido.

Llegó una hora antes para disponer detalles, ansiosa ante la supervisora mirada de los asistentes; como era de esperarse todos llegaron preguntando la persona que les había entregado la carta…

Asunto por demás extraño ya que no hubo uno solo que mencionara al profesor; Kailan dispuso el salón y acomodó el asiento para el profesor, cuando vio que todos ya ocupaban sus lugares ruborizada fue en busca de otra silla, misma que permanecería vacía durante toda la reunión, curiosamente nadie reparó en ello.

Sin embargo, algo les decía que ellos eran el punto de convergencia de todo lo que se haría de ahí para adelante, aquellas 16 páginas le daban a cada uno de ellos la capacidad para empoderarse en sus áreas y ser un todo con el planteamiento y por tanto la encomienda había cumplido su derrotero; alcanzar el objetivo era tarea de los convocados.

Disertaciones

El cono de luz por el que se podía observar la realidad era perceptible solo para los que sabían observar con paciencia; el documento predecía que, al lograr entender la ecuación, todos los mecanismos serían dispuestos para comunicarse.

Podía admitirse alguna forma preestablecida, algunos sugieren formaciones geométricas otros no están tan seguros de ello, pero todos y cada uno de los convocados, aseguraban que lo que tenían enfrente no era nada conocido y estaba anclado en conocimientos muy respetados por otras generaciones.

De pronto todos voltearon hacia la silla vacía del profesor ausente y uno de ellos dijo:

— ¿Están observando lo mismo que yo?

Todos comenzaron a escribir en el papel de sus escritorios y coincidieron que la forma geométrica de la silla estaba considerada como la base del cálculo a seguir, uno de ellos se levantó para ir a la pizarra y anotar. El dominio de ese esquema les daría la respuesta que buscaban.

Kailan se limitaba a servir café para los asistentes y se percataba de lo positivo de su esfuerzo, había logrado lo que el misterioso profesor le había solicitado, incluso llegó a intuir que su ausencia obedecía a una de las señales que él había dejado al grupo. Sonrió insegura de que así fuera, pero contenta de ver a todos los científicos concentrados en lograr esclarecer aquella interesante tarea que ella en realidad no entendía del todo.

Dos de los asistentes e tomaron fotografías para recrear la simulación de un holograma dinámico, y recurrieron a los cálculos que había dejado el profesor ausente, al final de la disertación los ángulos de la silla que había sido el modelo se dibujaron en la pizarra y ya no estaba más la silla como modelo, ahora parecía un sillín de montura.

Kailan miraba su reloj pues ya habían transcurrido dos horas en aquella aula universitaria donde se reunieron los científicos y nadie daba señal de querer irse, había un frenesí que los cautivaba a todos por entender lo que estaba pasando. el poder de abstracción de cada uno de ellos envolvía el ambiente.

En ese momento solicitaron a Kailan que fuera por un modelo a escala que estaba en la habitación contigua al salón, uno de los científicos señaló que al momento que la chica estaba en esa habitación ellos ya estaban imaginando el modelo sin verlo, todos lo habían visto antes y eso les dio la idea que el misterioso profesor les había mostrado, un universo espejo que podía medirse en escala menor y visualizarse en resonancia universal.

Al regresar al salón Kailan los observaba, no había escuchado lo que decían, pero sintió la mirada de todos, pensó para sí, tal vez tarde mucho en llegar con este artefacto…  y se disculpó dejando la caja sobre la mesa.

Un grupo dibujó una curva en la pizarra, otro anotaba ecuaciones, Kailan se sentía intimidada con esos razonamientos tan bien calculados, en realidad ella toda su vida reconoció que para las matemáticas se necesitaba una forma especial de ser que ella no poseía. Le agradaba que ese grupo de seres con cerebros calificados para las ciencias exactas estuvieran ahí, en muchos momentos como mediadora y asistente del misterioso profesor sentía que el cielo se derrumbaba sobre su cabeza, pero era verdad el científico le había dicho: “Sabrás quienes son merecedores de este descubrimiento con sólo verlos”, ahora lo entendía.

Había una curva que atravesaba el conjunto y a eso no le podían nombrar, necesitaban algunos datos que no se entendían totalmente, la longitud de una curva que podía extenderse más allá de lo conocido y en varios sentidos era un conductor, algo que viajaba hacia una dirección u otra…

Comenzaron a mencionar a Euclides, y otros sabios de la historia que habían dado su nombre a los descubrimientos y procedimientos matemáticos y cuyos nombres no pudo recordar Kailan con facilidad y mucho menos entender cuáles eran los logros de éstos.

Algo era cierto y contundente estaban simplificando un modelo que los llevaría a un cálculo sorprendente y que abría la puerta a un imaginario que solo se había situado en los escenarios de la ciencia ficción y ahora tenía peso científico para reconocerlo como tal.

La noche era densa y los bostezos anunciaron a todos que era hora de dejar en reposo los cálculos y meditar con la almohada lo que había sido puesto en sus manos; así quedaron de verse en dos semanas, dejar libres las agendas y colocarse en torno a ese dibujo con el parecido asombroso a una silla de montar para continuar con los cálculos y el tejido de esta historia que se antojaba sin precedentes para la mayoría.

Kailan tenía la impresión de que todos los ahí presentes conforme leían las hojas que ella les había entregado reconocían el trabajo del profesor, nadie mencionaba su nombre o si, pero ella no lo sabía. Todos se asombraban de aventurarse en las intrincadas ecuaciones y reconocer el trabajo de un superior y eso les llenaba de entusiasmo. Bien no quedaba más remedio que esperar dos semanas para saber qué sucedería.

Todos se despidieron con amabilidad y un anciano de cuerpo delgado y cabello rizado, al estrechar su mano dijo algo que la intrigó:

  • En lo personal le agradezco haber resguardado esas hojas, imagino se ha percatado de lo valiosas que son, muchas gracias.

Kailan quedó boquiabierta e imagino que el hombre se había confundido, trató de articular alguna frase, pero en su vacilación el amable caballero tomo su sombrero y se retiró.

La reunión

Llegó el día de la reunión Kailan preparó todo como la vez anterior, la charola con los canapés y el servicio de café estaba dispuesto, y ella seguía en su función de asistente, en todo momento miraba la entrada, supuso que en esta especial ocasión todos los presentes ya se habrían comunicado con el profesor, al seguir sus apuntes todos lo habían hecho de alguna forma; en la imaginación de la chica lo imaginaba entrando y colocándose en el podio para recibir una entusiasta ovación.

Al encontrarse todos los presentes el anciano alto de cabello rizado se dirigió al podio y con voz pausada comenzó su discurso:

Estimados caballeros aquí reunidos en este festejo de la ciencia que celebramos 18 años después de la partida de nuestro camarada, el genial físico de Cambridge, sus últimos trabajos necesitaban de una visión detallada, de la cual no teníamos total certidumbre y gracias a la ayuda de la dama que nos ha convocado al encontrar los papeles extraviados de nuestro amigo, ahora podemos seguir los hallazgos con gran precisión, la mayoría de los aquí presentes conocimos sus investigaciones y trabajamos con ahínco en sus geniales disertaciones, no podemos negar que lo consideramos un sabio  adelantado a su época…

Kailan servía el café en lo que el sereno caballero exclamaba su emotiva elocución.

Llegar a este punto de su investigación es un logro, Stephen siempre fue muy cuidadoso y dejaba pistas a sus colegas para que encontraran nuevos horizontes en el panorama científico, sin embargo, hoy contamos con la fórmula matemática precisa para el descubrimiento de universos paralelos, el trabajo que le acreditaría a recibir el premio Nobel a nuestro querido maestro al ser sorprendido por la muerte.

Kailan no supo que pensar, acaso el científico que ella conoció resguardó hasta ese momento las 16 carillas, pero qué razón podría haberlo impulsado a ello. Sólo se encogió de hombros y continuó con su trabajo.

El científico hizo una pausa y señaló: Convoco a todos los aquí presentes: Al completar cada detalle del diseño jamás olvidemos que nuestro maestro merece un homenaje póstumo con la dignidad de su investidura, 18 años de investigaciones, no nos han permitido avanzar hasta ahora…

El auditorio se puso de pie y el aplauso fue unánime. Kailan sonreía, la embriagaba una profunda alegría al recordar la frase del misterioso profesor cuando le dijo, usted sabrá a quien debe dar estos papeles, solo obsérvelos.

Una cortina cayó y la imagen de un hombre de mediana edad apareció, rostro amable con una media sonrisa como señalando lo divertido de la vida, ojos azules de marco metálico, sentado en una silla algo diferente a lo que Kailan conocía o hubiere conocido antes; la silla de una persona con una enfermedad que le inmovilizaba… A diferencia del caballero que ella recordaba cuando la citó en el restaurante; un hombre de caminar pausado y con sus funciones corporales íntegras, el rostro tenía un parecido extraordinario y la fotografía estaba enmarcada con gran belleza en madera de roble pulida y con un relieve de terciopelo rojo, las clásicas fotografías del salón de celebridades de la institución.

Dr. Stephen Hawking

Kailan se llevó la mano a la boca para ahogar un grito de sorpresa y terror cuando escuchó al científico decir:

Gracias a esos trozos de papel que hoy forman parte del acervo cultural y científico de nuestra institución, pensamos que el profesor Hawking, con ese fino sentido del humor que le caracterizaba, nos ha gastado una de sus bromas y acotó: «La mejor prueba de que no es posible viajar en el tiempo es que no estamos invadidos por una legión de turistas del futuro».

Concluyo que tenía toda la razón, no podemos viajar en el tiempo, pero lo que hemos hecho en el mundo de alguna u otra forma cumple su derrotero en el momento preciso.

Kailan entendió que no podía decir nada, esa parte de la historia no podía probarla, pero sabía que el en futuro lejano, ellos lo harían.

*Basado en el último trabajo del profesor Stephen Hawking: A Smooth Exit from Eternal Inflation?


Los poemas son la oración que el poeta enfatiza para verter glorias vividas y caminar las sendas con nueva mirada…

Los poemas son mantras que motivan la creatividad y nos llevan al espacio donde es necesario estar para conjugar todos los sueños que nos habitan; se quedan en nosotros porque son la piel que viste los sueños y habitan espacios que no hemos tocado. Una construcción única, etérea. ¡Que sea el poemas que edificas en vida, tu razón para alimentar la esencia de tus días!

Poema: ” Soltar Amarras

de Ariadne Gallardo Figueroa

Suspiro ante el lienzo, rubricó con matices en rojo, 

nada más por trazar, la obra queda al fin;

soltar amarras y dejarla ir, no hay aromas, ni sonidos, 

escucho el sollozo de mi propia alma.

Retengo la imagen en mi retina, me alejo,

recuerdo cómo empezó todo, ir más allá era el reto,

hoy todo queda en silencio, la inspiración descansa inmutable,

pierdo la imagen que retuve, ha dejado de ser mía.

La enamoré, la seguí, cautive sus formas,

entretejí el hallazgo como un bien preciado,

encontré magia donde no la había, viví el momento, 

entregue a la inspiración todo mi talento.

Nada es más triste que abandonar un sueño,

para comenzar de nuevo, para reconocerme sola y sin aliento,

el viento me envuelve en hojarasca, olor a eucaliptos,

mis sentidos se duelen por el aroma perdido.

Entre los mares que deje por atrevidos, estalla el recuerdo,

salitre húmedo, guijarros filosos que cortan mi paso,

fue bueno tener ese instante solo para mi deleite, 

el pequeño navío de madera, su peso en el agua.

Esa espuma ingobernable que traté de imitar

con pinceladas suaves cuando arremetía furiosa, esquiva,

encerrar en un lienzo a la libertad más salvaje,

dejarla a la deriva de los tiempos.

Hoy solté amarras y me retiro en busca de lo nuevo,

de ese encantador y sosegado espacio que no conozco,

donde otro paraje nutra el desaliento de mi lienzo blanco,

otra paleta de nuevos matices, esos que aún no reconozco.

Dame tiempo para encontrarte, para volver al juego,

para nutrir tu espacio de nuevos retos,

haz que mi aliento se detenga de nuevo,

sorprenderme con la magia de tu encanto.

Sólo entonces habré vivido de nuevo,

reconociendo que habré de perderte,

no sin antes vestirte de soles, amaneceres y noches sin término,

centrando todo lo que soy en tus parajes.

Algunos de los momentos más atrayentes e interesantes han quedado plasmados en palabras, Es por ellos que si la palabra nos da eternidad, de ella nos sostenemos para seguir adelante en todos los intentos y en todos los quehaceres que nos dan inspiración, nunca veamos el mundo con los ojos mustios del que pasa de largo, tampoco escudriñemos el alma de quienes nos dan su amistad, solo toquemos aquello sutil que esta en medio de la vida y sus sombras, sus delirios y sus verdades cada cual lo entenderá algunos se vestirán de ese atuendo y para otros no será preciso limitarse con tan sólo ese precisamente , solo en ese momento sabremos que avanzamos y que la creatividad nos ha motivado a volar.

De la penumbra a la calma Este podcast, es parte de un camino creativo les invito a escucharlo


Muchos de los detalles que me han atrapado en la vida son aquellos que están hechos de frases, momentos donde la literatura juega un papel importante

Algunos de los detalles mas interesantes de la vida están en la forma que nos han dicho las cosas, en los versos y los mimos que juegan con las palabras y con la rudeza de los grandes silencios.

¿Por qué hacemos esto?

  • Algunas personas temen escribir y no reconocen el talento que pueden tener oculto
  • Bien podemos no ser los mejores maestros pero en el transcurso de nuestras lecturas podemos reconocer a los indispensables pensadores y hacedores de sueños.

No importan si decimos algo con demasiadas palabras, pero es importante que estas atrapen al que nos lee.

Cuales serían las preguntas vitales para introducir al lector o al escritor:

  • ¿Qué decimos a los otros y como reconocemos sus intereses en materia de escritura?
  • La crónica y la reseña no son consideradas artísticas, pero son manifestaciones que necesitan palabras para ser consistentes.
  • ¿Qué estaremos haciendo el año que viene de seguir en este blog?


Una de sus frases más elocuentes:

“Amor significa comprometerse sin garantía, entregarse completamente con la esperanza de que nuestro amor 
produzca amor en la persona amada. El amor es un acto de fe, y quien es de poca fe es también de poco amor.”




Erich Fromm deseaba una sociedad en la que el alma estuviera espiritualmente bien dispuesta: Consideraba que la persona espiritualmente sana es productiva y no alienada, que se asocia amorosamente con el mundo y usa su razón para captar objetivamente la realidad; quien se experimenta a sí mismo como una unidad individual única y al mismo tiempo se siente uno con sus semejantes.

Pensar en el ser humano como espiritualidad y alegría por la vida y reconocer en sus obra a un observador de los humanos crítico y analítico, hoy le entregamos un pequeño homenaje al filosofo y psicólogo social más afamado por ciertos circulos, afortunados los que conocen su obra, definitivo.