Para la alquimia es menester una llama perpetua


Capítulo El Puente

por Ariadne Gallardo Figueroa 

La pregunta que flotaba en el ambiente en las conversaciones posteriores a la frugal ingesta de alimentos era el cómo habían logrado tal proeza, avanzar hasta un horizonte desconocido y permitir que la operación sondonita les posibilitara para establecer conversaciones en el idioma nativo de “los nuevos descubiertos”, término que utilizó el jefe Borisnov al formular la interrogante.

El capitán Algyen, que en realidad no lo era hablando de jerarquías entre eggyanos, sin embargo se adaptaba protocolariamente a lo que era conocido por los humanos; señaló:

— Existe un portal, cercano a lo que ustedes llaman el Espolón de Cefeo, permítanme mostrarles con el holograma la ubicación de este maravilloso lugar: Se encuentra a unos 2.400 años luz de distancia a lo largo del plano de la Vía Láctea, es precisamente aquí, señaló con entusiasmo Algyen.

Impactados Smith y Borisnov exclamaron:

— ¡Es sorprendente ese lugar está en la constelación septentrional  de Cefeo, es la nebulosa de la Cueva!

Algyen miró con asombro a los hombres y les dijo:

— El primero en observar este fascinante sitio fue el pionero Barderian en uno de sus constantes viajes cósmicos; nosotros le nombramos El portal del que nace a la luz.

— Tiene mucho sentido es un lugar de nacimiento, es la guardería estelar más fabulosa que existe, de ahí proviene su tonalidad rojiza, recalcó con una franca sonrisa Abdallah.

Pero, cómo fue posible para un viajero adentrarse a la cuna de estrellas, la radiación que provoca el colapso de sus núcleos es impresionante.

Hubo un silencio en el cual por unos instantes los eggyanos recordaron algo que no comentaran de la forma como se vivió:

<Era la figura de Banderian ante los medios de comunicación con la nave abollada por el impacto de una fuerza magnética recientemente descubierta por sus atrevidos viajes y el rostro con quemaduras de tercer grado, el cabello arrancado por un flamazo de un lado del cráneo  y una sonrisa torcida y brutalmente alegre cuando dijo: ¡Hay una cueva de luz que abre un portal pero no lo hace todo el tiempo, hay que esperar el momento en que nacen a la luz, su barullo ensordecedor es la llave!>

Algunos pensaron que había enloquecido tuvo que pasar casi 4 meses encerrado en el hospital en una cápsula de regeneración celular y dérmica; desde la Luna de Medreos llegó un comunicado solicitando información del diagnóstico y la condición de salud mental del viajero, firmado por el equipo de VF, quienes al mismo tiempo hicieron notar que el comunicado se enviaba bajo estricta confidencialidad.

Entonces Vidra rompió el silencio y exclamó:

— Gracias a un trabajo de investigación muy detallado, sin olvidar que las pruebas de ensayo y error formaban parte de todo esto, con los años lograron los científicos crear un mapa y reconocer una ruta, ustedes la conocen como el Espolón de Cefeo, para nosotros es el Corredor Barderian.

Algyen suspiro ante la acertada y responsable respuesta de la mujer a quienes los terrícolas reconocían como la segunda a mando en la nave, quien agregó:

— Por orden del capitán Algyen compartiremos información y archivos con  mandatarios de los gobiernos internacionales, pero antes tendremos que notificarlos y hacerlos llegar para su verificación a los tripulantes de los Mega Vectores I y II.

Jean Michael asintió con la cabeza, todo resultaba lógico y le daba continuidad a los protocolos, entonces agregó:

— Me tomaré la libertad de sugerir que viaje en su nave a la Tierra la señora Citlali ya que le esperan para darle una responsabilidad de índole personal que acatará sin dilación.

Citlali sonrió con una alegría desmesurada y buscó con la mirada a Julia quien sería su sustituta durante su ausencia; a su parecer ésta no sería muy prolongada y por respuesta recibió un gesto afirmativo de la mujer que quedaría al mando de los trabajadores en la plataforma lunar internacional.

La vida nos impone pruebas, nos llena de sorpresas nos maravilla y nos deja pensando en el siguiente paso, a veces es a lo que ya conocemos y otras a lo que jamás imaginamos.

Fotografía: LA NEBULOSA DE LA CUEVA
octubre 21, 2013 Por María Kaulen

La Temeridad puesta en manos de la ciencia


Capítulo El Puente

por Ariadne Gallardo Figueroa.

Hoy comenzamos este post con el primer párrafo del capítulo que está por acercarse a las 140 páginas; dice de esta forma:

Algunos de los más valiosos momentos de la historia todavía siguen presentes en la mente de muchas personas, algunas de ellas imaginan que hubiera sido de sus vidas si la oportunidad de irse de ahí, si el encontrar otros recursos, sí permitirse dejar su entorno de confort, si…

En el caso de los eggyanos esta alternativa no resultaba tan fácil, era necesario, pero ¿A donde? hoy sabemos que la tercera nave está por acercarse a la Estación Lunar Internacional y en los ojos de Algyen y su tripulación brilla la esperanza. En ese momento emite órdenes directas a Vidra:

— Necesito saber si fue archivado el borrador de secuencias genéticas que Raudek elaboró en idioma sondoníta, debe estar en los archivos de silicio; por favor también asegurate que la nota que escribió para entregar a Barderian, ésta ahí; es una nota escrita a mano que realizó a pesar de la parálisis.

— Si, en efecto es la nota que dejó para que Barderian leyera ante los medios a su regreso a Eggya, todo se encuentra en orden, al igual que los archivos y el mapa de ruta que se elaboró con ayuda del equipo que trabajó bajo su mando.

¡Qué valentía, tuvo ella para sostener el sueño de un temerario!

Algyen observa de cerca a Vidra y con una sonrisa en los labios le dice:

— Cada hazaña ha formado parte de una mentalidad temeraria, los sueños de un ser humano puestos en las manos de la ciencia hoy nos han traído hasta este inimaginable lugar; Vamos a dar una vuelta de reconocimiento al satélite natural de los terrícolas para elegir el sitio más propicio para el alunizaje.

Observe, se han quedado sin una antena, les debe ser imposible vernos o escucharnos, no lo se, de todas maneras sus equipos no son compatibles con los nuestros. Algyen miró hacia el resto de su equipo que se encontraba ante los controles y paneles de la nave e interrogó: ¿Alguien recuerda como le llaman ellos a lo que nosotros resolvemos con la palanca sónica?

Una voz entre el grupo se dejó escuchar:

— Ingeniería estructural Capitán, veo que tenemos trabajo que hacer al llegar con la palanca.

Vidra coloca en las manos del Capitán Algyen el archivo de silicio murdoriano, del cual él despliega un holograma que queda a la vista de todos los presentes:

— Estas fueron las palabras que leyó a su regreso de la Luna de Medreos Ingerin Barderian a solicitud de la mujer que supo leer entre líneas los deseos e intenciones del temerario hombre al que no hubiera podido amar sino de esta forma; haciendo su sueño realidad. Fue el primer paso de una secuencia de sucesos que ahora conocemos y que nos han permitido lograr lo impensable.

En medio de la más cruel devastación la investigación de Raudek Vilob puso de manifiesto que siempre es necesario mirar más lejos de nosotros mismos para encontrar respuestas.

Recordemos a Barderian con aquel nudo en la garganta cuando  hizo saber el mensaje de la afamada científica ante los medios de lo  que fuera nuestro mundo raíz:

La nota escrita a mano por Vilob, a pesar de la parálisis para que fuera entregada a Barderian.

“No busquemos culpables, no intentemos soluciones. Es la propia naturaleza la que ha declarado una advertencia y el enfoque para enfrentar el problema no es frontal, sino multidireccional” Raudek Vilob

Los eggyanos levantaron sus puños en alto y exclamaron:

“¡A la memoria de Vilob, Barderian y  Fardeg quienes junto a su equipo incansable hoy nos han traído hasta este lugar!

Imaginar, poner en práctica, analizar y buscar una salida. Mucho de lo sembrado se hará añicos, polvo y entonces ese amasijo que no es fértil formará parte del paisaje y cuenta, ésta ahí;  te da experiencia, te coloca en donde nada se espera pero construye una nueva realidad.

Diseño fotográfico de al autora “Las palabras de la científica Raudek Vilob

La herencia más productiva


Capítulo El Puente

por Ariadne Gallardo Figueroa

Uno de los más apasionantes reto de todo investigador es ver y sentir que lo que se hace le da resultados, cuando todo está en contra la búsqueda sigue y nadie detiene a alguien que reconoce que lo que tiene enfrente es un hecho sin precedentes y del cual es necesario aprender.

Cada muestra de tejido, cada tubo de ensayo que había quedado destrozado en su laboratorio, le permitió ver con claridad poco a poco en medio de la más oscura de las sinrazones.

Ruadek Vilob inició un nuevo camino, se fue a la Luna de Medreos y solicitó en el hospital general los cerebros de las personas que habían fallecido con aquella parálisis corporal que por lo general se presentaba en pacientes adultos en edad reproductiva.

Por otra parte, intentó gestaciones in vitro de habitantes de Medreos y Eggyanos, los resultados en este sentido tenían una variante que comenzó a descubrir en diversas partes de su mundo raíz, al igual que donde habitaban los pobladores de Medreos; sin importar que fueran de un género u otro, ambos géneros al nacer, tanto in vitro como en gestaciones normales no tienen órganos reproductores; sus cuerpos eran funcionales, para alimentarse y excretar los alimentos, pero solamente eso. 

El escenario era un grito de angustia en una sociedad mermada por los mundos destruidos, que al buscar refugio en otras lunas, se enfrentó a una variante en el código genético que impedía el nacimiento de nuevos pobladores y no solo eso los que aún podían reproducirse con las personas que pertenecían a sus propios mundos, en la edad habilitada para ello, sus cuerpos caían en la parálisis total.

Los infantes temían crecer porque su vida se vería enfrentada a la parálisis, aún no sabían si  tendrían tiempo de llegar a la pubertad de forma normal. 

Ante este panorama Vilob decidió almacenar esperma de personas maduras, pero las mujeres de edad avanzada que permanecían activas no contaban con óvulos para poder cerrar el proceso de los niños de probeta; la conclusión más escalofriante: Estaban destinados a desaparecer.

Raudek Vilob se aseguraba de enviar sus reportes al correo de Barderian, de vez en cuando él contestaba con un símbolo de + era su acuse de recibo. Ellos no volverían a verse en vida, hasta el momento que él tuvo que diseccionar el cerebro de Vilob para conservar sus dendritas en un tubo de ensayo; la última carta que ella le envió decía:

<Querido Ingerin Barderian: Mi investigación te pertenece, eres el único que puede darle seguimiento y buen uso, compartela con todo aquel que consideres un aliado y espero que no te tiemble  la manos con el escalpelo al momento de cortar mi cerebro.

Espero haber despejado tus dudas, cada una de las actividades que realizaste están descritas en  un folio aparte, de inicio fuiste el más valioso incentivo para demostrarte lo que sospechaba, después la misma investigación se convirtió en un poderoso recurso para encontrar respuestas que fueran útiles al futuro que se nos escapa de las manos.

Con todo mi cariño y leal afecto, sigue adelante, sé que lo harás.>

Ahora bien en qué momento ambos vieron todo ese devastador escenario como una oportunidad y no una tragedia; la respuesta no es sencilla pero facilitó la respuesta que sin ser la más deseada, se convirtió en la esperanza de muchas generaciones posteriores en su busca de hábitat para preservar su cultura y sus valiosos conocimientos.

Estamos por llegar a la escena donde la base lunar espera a la tercera nave eggyana y poco a poco descubriremos que hay hazañas que solo se le podían ocurrir a un aventurero de la talla de Barderian, para quién romper protocolos e imponer sus reglas, era asunto de todos los días y gracias a ello,  logró lo impensable.

Con esa mirada audaz y la sonrisa torcida que tanto le gustaba a Raudek,  sus colaboradores lo recordaban cuando decía:

“Si te han dicho que las cosas solo pueden ser de un modo, piensalo dos veces, por lo general se equivocan”

El mundo puede ser el más maravilloso misterio, los mundos que podemos encontrar, podrían ser una fascinante hazaña.

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Aprender a mirar lo que otros no ven


Capítulo El Puente 

De Ariadne Gallardo

Recordemos el final del primer libro cuando la pareja formada por Tai y Yilia necesitaban de cierta privacidad y sobre todo de una preparación para abrirse paso entre los pobladores de la Tierra y Tai viaja a reunirse con la flotilla que acercó a su esposo  al espacio donde ella se encontraba. No era posible llegar a la Tierra como si nada, ella tuvo que prepararlos para el encuentro con la gente con los que ella ya había interactuado.

De esa forma la pareja de Eggya, se reúnen en la Luna y les permitió contemplar con detalle lo que ambos habían realizado en diferentes momentos, donde la búsqueda de ambos no era distinta, pese a no tener la certeza de que se volverían a encontrar, sabían perfectamente que cada acontecimiento tendría un respuesta en la que la humanidad tendería a desconfiar, analizar desde su perspectiva particular y en base a lo que ellos culturalmente conocían y formaba parte de su entendimiento particular del mundo.

Yilia recordó aquellos encuentros con planetas que estaban perdiendo fortaleza, y se sostenían en condiciones de extrema fragilidad y que casi siempre al arribo de sus naves los pobladores los veían como una luz a través del túnel, un faro de esperanza. Reconoció por lo que le había comentado Tai, que no era la situación de la Tierra, cuyo medio ambiente se fortalecía en diversos ecosistema y se recuperaba en ciertas áreas de la misma forma que perdía fortaleza en otras, pero mantenía su equilibrio gracias a ser un hábitat beneficiado por su ubicación en un sistema cuya estrella era relativamente joven.

Tai le describió a los seres humanos que se habían identificado con ella, que le habían permitido expresar sus ideas  y que fueron más lejos, apoyando su iniciativa y reconociéndose en el espejo de los mismas metas. Pese a ver las cosas desde una perspectiva tan distante, ellos comprendieron, ya que hay un conocimiento y estudio de situaciones donde la humanidad ha luchado por empatizar y se ha enfrentado a intereses de índole política y estructuras distintas de convivencia en el manejo de las economías y ello los mantiene mirando al otro a través de una frontera que no es fácil  atravesar.

En todo esto meditaba Tai al momento de subirse al avión que la llevaría con los académicos que la esperaban para anteponer la ley a sus impulsos de integrarse de un modo tan poco ortodoxo a las actividades de la Tierra.

El profesor Zila señaló: Necesito que levante la mano el que haya notado un patrón, esa mirada que nos lleva de la oscuridad total a la luz.

Por otra parte Zila se reunía con sus alumnos para analizar una de las entrevistas televisadas con el grupo de eggyanos, todos le felicitaron al enterarse que su futuro bebé ya estaba en el camino hacia su desarrollo, al momento en una probeta en espera del mejor recipiente creado por la naturaleza en breve.

Zila se acomodó los lentes y miro a todos sus alumnos con gran seriedad y les dijo:

— Voy a requerir de toda su concentración, quiero que cada detalle, cada mirada, la inflexión de la voz de los que fueron entrevistados en este programa sea analizado a profundidad. Tomen la actitud de penetrar en lo que observan, lean cada expresión facial y traduzcan la señales en conceptos claros en  ese delgado sistema del lenguaje corporal de cada uno de ellos.

Se trataba de la entrevista realizada  cuando recien ellos se trasladaron de la ubicación temporal en las instalaciones de la Luna hacia la Tierra:

El monitor del aula proyecto las imágenes:

Hubo preguntas de lo más interesantes, como qué habían comido durante la travesía, si acaso utilizaban la hibernación para poder sobrellevar el viaje, si la radiación les dañaba igual que a cualquier humano de la tierra, si había un método para poder contar con gravedad en la nave; si acaso habían adaptado su cuerpo para poder viajar distancias de tal magnitud.

También preguntas basadas en sus experiencias con la ciencia ficción como el caso de que hubiera replicadores de alimentos en la nave, o si era posible cosechar alimentos en sus naves y qué clase de comida era la que ellos cultivaban o procesan en  viajes de miles de kilòmetros y cuál era la velocidad promedio de las naves para recorrer dichos trayectos.

Yilia sabìa que por más explicaciones que les diera la realidad que ellos tenìan al frente, no les iba a permitir observar la otra perspectiva esa que distaba de la realidad que ellos conocìan y se limitò a decir:

— Fue necesario bajar la frecuencia biológica de sus  cuerpos  a niveles ínfimos, les impedía perderse o ser aniquilados por las fuerzas que enfrentaban  en el espacio.

 La naturaleza espacial les habìa demostrado que hay situaciones que deben ser tomadas con distancia, no es posible penetrar en la realidad que desconoces si permaneces en la misma frecuencia de onda. En consecuencia cuando tus necesidades se limitan a la mìnima expresiòn, sòlo necesitas permanecer vivo, proyectando hacia la meta lo que eres en esencia.

Tai, Yilia, Ploc Anay, Erin, Jasic, Ontyl, Mytey y Frint, observaron las expresiones de perplejidad de los habitantes de ese planeta donde bullìa la riqueza natural y material. Todos ellos los nueve entendieron a profundidad que la diversidad de ese planeta estaba enraizada en muchas historias donde algunas eran diametralmente opuestas a las del resto y a partir de ahí ellos valoraban y defendían sus libertades.

Zila detuvo el video y señaló:

–¿Quién es el primero en darme sus impresiones, no de lo que se habló de la actitud del grupo, de sus interacciones no verbales?

Todos los estudiantes se miraban unos a los otros sin saber quién sería el que les daría pauta, algunos sabían que no era posible pedirle al profesor Zila que repitiera el video, sus créditos académicos estarían en juego, en eso Zila era muy estricto. 

El profesor señaló: Necesito que levante la mano el que haya notado un patrón, esa mirada que nos lleva de la oscuridad total a la luz.

Alianzas atractivas y estratégicas


Capitulo El Puente  de Ariadne Gallardo

Aquel día en la Luna Citlali se levantó muy temprano y se dirigió al panel de suministro, le siguió el jefe de controles Jean Michel, quién le preguntó:

– Comment se déroule le décompte Citlali? (¿Cómo va todo el conteo Citlali?)

— Avanzamos bien los Sol-Vespucios, acción completada, lo mismo Euro-Soles, acción completa; solamente espero que Sol-Yenes acepte la conversión en Euro-soles, de acuerdo a la nueva disposición establecida por la alianza gubernamental Internacional.

Decreto internacional con derecho a demandar a los países cuya huella de carbono en la industria excediera lo programado

Jean Michel con su forma particular de hablar mezclaba su idioma natal y el español, un hombre maduro con un espeso bigote gris, quien tenía familia trabajando en Marte, La Luna y La Tierra. Recordaba con preocupación aquella ocasión cuando los créditos no llegaron a los familiares en Tierra de los trabajadores de la Luna y la demanda de los líderes obreros, dispuestos a parar la actividad productiva por el retraso en los pagos, que no se vería reflejado hasta que la Luna estuviera de nuevo con la actividad al 100 % en su posición Perigeo.

Ese retraso, se hubiera evitado  adelantando el proceso y esto, pudo costarle el puesto a Jean Michel. Por eso ahora tomaba previsiones especiales y contaba con la colaboración de Citlali que era positiva y ágil en su labor.

Para entender éstas alianzas gubernamentales regresemos en el tiempo 87 años atrás: Año 2200 Gregoriano y 187 año asgardiano:

Conversión del calendario asgardiano

La Tierra necesitaba sustentabilidad con un enfoque totalmente diferente, por esta razón la organización mundial que hasta la fecha respetaba la soberanía de los Estados y Naciones de la Tierra y solo emitia recomendaciones sobre el comportamiento que con civilidad debía seguirse, ya no era suficiente, no podía seguir el criterio de que si no estabas de acuerdo con un tratado internacional, solamente te retirabas del organismo y seguías haciendo lo que convenía de forma aislada a tu Nación.

De ésta forma Países con población numerosa asgardiana o Naciones con poca población de asgardianos comenzaron a hacer alianzas estratégicas, donde el puente fundamental  fue la de unificar leyes que le fueran útiles  a tres o más Naciones y convertirla  en un Decreto internacional con derecho a demandar a los países cuya huella de carbono en la industria excediera lo programado, sin derecho a negociar y sin tiempos mayores de una década para reducirla.

Incluso fueron más lejos, con el registro histórico de los países que mayor número de basura espacial habían arrojado les hicieron pagar por daño colateral invasivo grandes sumas de dinero el Sol-Vespucios dentro del Continente Americano, y Euro-Soles en el Área de EurAsia; los generadores de residuos, se convirtieron en poderosas fuentes de economía global.

América perdió su división en Norte, Centro y Sur, Europa y Así se unificaron, y el continente Africano, Antártico y Australiano lo hicieron de igual forma, este último utilizaba la moneda Sol-Sudártico.

Dicho lo anterior vamos de nuevo al asentamiento Lunar  en la época actual (año 2287) de esta historia de ciencia ficción que busca encontrarse con un futuro no distópico en nuestra travesía por el universo, vamos al momento cuando Jean Michel y Citlali conversan sobre la cercanía del Apogeo:

Jean Michel recibe un mensaje de su familia en La Tierra, y se pasa la mano por la cabeza con escaso cabello, preocupado conversa con la mujer que sigue atenta de los activos redireccionados a los familiares de los obreros lunares:

— Tengo a un pariente enfermo, no es grave, una luxación por mala praxis haciendo ejercicio pero bueno siempre  me gusta saber cómo se encuentra, tu me comprends? 

-Oui, afirmó Citlali y solamente lo miró haciendo una mueca de preocupación. El decreto internacional reconoció que el gasto energético de gigabytes  y Kilovatios es superior en dicha ubicación, así que la reducción al mínimo nos mantiene productivos.

Jean Michel tomó nervioso con una mano un lado de su robusto bigote que caía a los lados de su boca y recalcó:

— El uso de los ventiladores que mantienen libres de polvo lunar los paneles solares, es en verdad excesivo, me gustaría saber qué ideas tienen al respecto los Eggyanos, los que se dedican a ingeniería estructural. Por cierto tendremos oportunidad de ver la entrevista de el grupo que se dirige a Viena, es hoy por la noche, te espero en el salón comedor para verlo todos juntos.

Citlali con una gran sonrisa solamente levantó sus manos con actitud afirmativa.

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Todo lo que nos separa del pasado


Capítulo: El Puente

Ofelia observó con atención la mirada del profesor Zila, analizar claramente que no le iba a decir que hacer, era su momento para colocar el argumento que sostenía su trabajo de tesis, y les dio la espalda a todos por concentrarse en la pizarra que tenía al frente y anotar, conectó el nivelador de temperatura de la superficie para que no se desvaneciera lo que iba a escribir en ella y dijo:

— Hablaré de todo lo que nos separa de lo que somos como historia, de lo que no somos y no podemos entender de los extraterrestres, hasta ahora.

Tai o Taige como le dicen habitualmente los de su raza, recorrió la impresionante distancia que cualquier lector actual de kilómetros puede medir y que es de:

                2.5543972275971E+14 representaba los 27 mil millones de    kilómetros

         Si tenemos en cuenta que un año luz equivale a:                                                9.460.730.472 580,8 km. Realmente la cifra no es tan alta si consideramos 

que el Universo tiene aproximadamente 879,245”’710,860”384,000’000,000 km de diámetro.

<Dicho ésto apagó la temperatura del pizarrón, el desperdicio de energéticos era considerado poco ético y una falta de respeto civil>

Sin embargo, para cualquier humano normal fisiológica y psicológicamente esto no es posible, por tanto compañeros aquí presentes, ellos de ser humanos han logrado transmutar a algo impredecible, o simplemente su salto por escalas los ha habilitado para establecer asentamientos temporales en territorio de alta peligrosidad.

Al respecto ellos no han hablado, pero el único sitio donde los humanos podemos andar desnudos es este tercer sitio rocoso del Sistema Solar, con condiciones viables para la vida que es La Tierra. Como asgardianos tenemos asentamientos que compartimos con otros humanos en la Luna y el hábitat de la órbita es una realidad pero se necesita entrenamiento especial para ser un trabajador en esa área y la permanencia es limitada.

Considerando mi argumento y desde el punto de vista diplomático, puedo entenderlos, puedo aceptarlos, pero hay un retraso que no sólo es tecnológico entre ellos y nosotros.

Zila pidió la palabra y recordó a la clase:

— Ciertamente como asgardianos somos los primeros en haber generado una sociedad atomizada, entendimos el verdadero sentido de lo que los antepasados no comprendieron ante el descubrimiento de la bomba atómica, salvajemente la utilizaron para destruirse. Nosotros hemos modificado el paradigma desde el punto de vista de las ciencias sociales, hemos logrado romper el núcleo y los clanes cerrados del planeta. En eso definitivamente también nos diferenciamos de las culturas ancestrales cuyo valor al terruño, el aprovechamiento de la tierra como madre de una cultura los dignificaba y orientaba a protegerse de los otros.

La tierra que ha permanecido a la misma familia significaba el todo, nosotros con algunas limitaciones hemos avanzado a crear relaciones extendidas no sólo en una región con el mundo en general.

Laura que escuchaba y escribía apuntes sobre todo lo que se decía pidió la palabra, a lo cual Ofelia accedió:

— Posiblemente avanzamos en el mismo sentido, ellos, los Eggyanios no usan apellidos se vieron obligados por las circunstancias a constituirse en un clan galáctico, por decirlo de alguna forma.

Ofelia retomó la charla y señaló:

— No deseo ahora desviarme del punto que me ha traído hasta aquí con una pregunta que el profesor me hizo, en el sentido que ellos mencionaron que nosotros mismos los habíamos llamado años atrás y tiene relación con lo que dices acerca del “Clan galáctico”, si ellos son capaces de recibir la frecuencia de onda cerebral de los humanos. Por ejemplo cada uno de nosotros se expresa en condiciones normales: Oscilando entre los 25 y los 100 Hz, aunque su presentación habitual está en torno a los 40 Hz.

¿Qué les permite a ellos incrementar los niveles de oscilación sin daño estructural cerebral, si acaso fuera el caso? Tomando en cuenta las extraordinarias distancias prefiero pensar en lo aquello que mencionaron en una de las entrevistas:

Fue precisamente la sexta pregunta, inmediatamente después de la pregunta de la mujer de avanzada edad que habló de su bisabuela.

<Ofelia abrió su ordenador y con un dispositivo proyectó en la pared del módulo estudiantil el video de esa ocasión>

Observen: La sexta pregunta no se hizo esperar y obvio antes de iniciarla la persona que elaboraría la pregunta  era un asgardiano de nombre Zelig, les agradeció su visita y les solicitó expresaran a los humanos de la Tierra como habían bautizado el arribo de varias de las sondas enviadas por Asgardia como códigos sondonitas  y el valor que tuvieron para ellos y ahora para todos en conjunto, creando la tan anhelada unidad de la humanidad.

Varios de los presentes miraban al asgardiano con gran curiosidad, no era del todo conocido que aparte de las agencias internacionales, también Asgardia hubiera lanzado sondas con información sobre los humanos, como aquella tan recordada del pionero y divulgador Carl Sagan.

Muchas gracias Zelig sin duda es una pregunta que ahora mismo nos permite estar en comunicación con cierta fluidez, la aportación de las sondas nos ayudó a realizar  un estudio minucioso de la forma de comunicación que se desarrollaba en un sistema al que no habíamos logrado detectar, tampoco sabemos si correspondía a una lengua por planeta o si había la posibilidad de que un mismo planeta tuviera esa inmensa variedad de lenguas.

Ahora lo entendemos, si les dimos por nombre “Códigos Sondonitas” quiero decirle que en diversos lugares de la periferia de Eggya se habla, alemán, francés, inglés  y español de una forma donde el sincretismo por modos y costumbres, les causaría gran curiosidad, por poner un ejemplo uno de los platos más deliciosos de la zona son los gusanos de Odé  y mencionarlos en alemán es algo peculiar: O’dé Würmer.

Zila intervino para agradecer la impecable presentación de Ofelia, todos estaban sorprendidos y reflexivos respecto a lo que estaba sucediendo, definitivamente era fascinante.

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¿Cuánto mide el universo?

Las ondas cerebrales

El Puente


De Ariadne Gallardo

Algunos de los más valiosos momentos de la historia todavía siguen presentes en la mente de muchas personas, algunas de ellas imaginan que hubiera sido de sus vidas si la oportunidad de irse de ahí, si el encontrar otros recursos, sí permitirse dejar su entorno de confort, si….

Claro hay demasiados “Y si yo hubiera”  en la vida, la mayoría de ellos no son válidos y muchos de ellos son definitivamente imposibles, un buen grupo de personas decide construir un puente y la idea se replica más adelante, éstos puentes permiten ir a donde hay todo lo que nosotros no tenemos, aquello que anhelamos y en muchos de ellos ven la posibilidad de alejarse de algún puente para siempre, de lo que duele y no se cura quedándose en el mismo lugar.

En esta ocasión nos vamos a una ciudad en medio del ruido, esa ciudades que han crecido descomunalmente, donde la gente ya no busca hacer puentes, simplemente sobrevive y forma clanes, esos grupos de amigos que desde la antigüedad le han servido para compartir lo mejor de la vida, para integrarse en formas de pensamiento, encontrar el amor y tener con quien llorar cuando llega el momento de que éste desaparezca no sea traumático o irreparable.

Vamos a la casa de una pareja de ellos que ha recibido la llamada telefónica de un tercero:

— Oye Zila nos ha citado en una de las cafeterías del centro de la ciudad, es una locura, pero dice que en videollamada no puede decirnos lo que necesitamos saber.

— Si, yo también recién he recibido el mismo texto, creo que se le olvida que vivimos juntos o teme que no estemos en el mismo sitio para el momento de la cita.

Ambos se alistan…

— Oye ¿Crees que va a llover? no tengo idea pero toma las llaves del auto, vamos apurate, no olvides la maldita mascarilla luego terminas usando las de reserva que están en la guantera y ahí me tienes regresando a casa por otra dotación… Mmmmh!

— Listo, vamos que nos quedan dos horas para llegar, cuando menos eligió un sitio lindo, siempre me ha gustado ir a tomar café ahí.

La pareja sale, suben al auto y se disponen a oír a unos de sus grupos favoritos en el reproductor digital con mando de voz del auto eléctrico

Cruzan el puente que separa el área urbana de la ruidosa y congestionada donde están los comercios de aquella ciudad. El cambio de ambiente es tan brusco que la mujer que se sienta en el lado del copiloto sube las ventanas del pequeño auto de tan solo dos plazas con la mirada aturdida y reflexiva comenta a su pareja:

— Aun no entiendo que sucede con la gente, pero debe haber una razón para agruparse como hormigas en una área poblacional tan reducida…

— Claro mujer eso se llama miedo al silencio y la desolación, hahahah!!!

— Vaya, yo prefiero un buen sitio alejado, pero tienes razón se perfectamente a qué te refieres.

— Bueno ya llegamos, vamos a ver que se le ha ocurrido a Zila, solo estamos permitidos 4 por mesa y él ha citado a 6 de nosotros… 7 es multitud.

Desde una mesa en la parte trasera de la cafetería un hombre de mediana edad con el cabello rizado muy negro, los ojos verdes, mirada nerviosa y esos lentes de aros metálicos que le dan un aire de seriedad, observa en la distancia a sus dos amigos. Ella delgada de pelo negro muy lacio hasta los hombros, con jeans y camiseta como casi toda la vida y él con unas entradas profundas en la frente, el pelo medio cano, el más lato del grupo, siempre un poco encorvado y con ese aire de paciencia infinita que le ha permitido llevar casi 8 años al lado de ella que es muy demandante e impulsiva. 

Entonces Zila levanta la mano con una enorme sonrisa y los llama:

— ¡Qué gusto que ya estén acá, ven Alysa, por favor siéntate de este lado, hola Samuel! Si vamos a esperar a los otros dos y luego hacemos videollamada, no queda otra, esta política de distanciamiento no la podemos romper.

Alysa lo mira con inquietud y le dice:

— Tal parece que has descubierto algo fenomenal, te veo muy entusiasmado, ¿Danos un adelanto de qué va todo esto?

Zila los mira con nerviosismo y decide que hasta que el grupo esté reunido empezará a hablar de lo que sucede en su mente, de eso que le ha cambiado la forma de ver la realidad.

Los tres amigos se quedan observando unos a los otros, con una sonrisa nerviosa, saben bien que Zila es de los que les gusta aislarse a veces cuando se pone a escribir sus novelas y a investigar asuntos que en ocasiones solamente él entiende, pero bueno para eso son los amigos. Samuel decide ir por café para los tres en lo que llegan los demás en ese momento los tres teléfonos digitales reciben el mismo texto:

— Ya estamos cerca dile a Samuel que de una vez pida dos capuchinos sin pana y con un solo shot de menta para nosotros, ya casi estamos allá, besos, Alma.

De lejos Alysa sonríe a Samuel, quien levantando el teléfono a la distancia sonríe con ella de forma afirmativa.

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¿Cuáles son tus intenciones?


No todos tenemos la misma capacidad para entender lo que somos y lo que se supone es nuestra tarea y propósito en la vida, para la gran mayoría comer, crecer, multiplicarse y morir es lo fundamental y en la medida que esto se puede multiplicar la vida será más o menos satisfactoria.

Para fortuna o infortuna de la población que rodeaba al maestro la vida no estaba a tono con lo que él contemplaba y los problemas no se harían esperar.No todos tenían sus experiencias, no todos habían sido parte del aprendizaje que él había recibido.

Nydam llegó muy temprano sin el tazón de leche y la hogaza de pan y le dijo determinante:

— Querido Maestro ahora si vamos a quitarnos el ayuno con el grupo de leñadores, así que te espero, todos estaremos allá afuera juntos para escuchar tus palabras y la  forma como vas a ponerle magia a los árboles para cortarlos.

El hombre del norte se rascó la cabeza un poco extrañado de lo que recién escuchaba, ya que él sabía perfectamente que no encantaría a los árboles, la magia les pertenecía a ellos, a los árboles. Pero no dijo nada, solo imaginó al grupo de rudos varones y espero no encontrar a ninguno de los que conoció en aquella taberna.

Se quedó apoyado en el umbral de la puerta cuando miró que habían dispuesto un tablón de buen tamaño para darse un buena comilona de frutas, cereales y cuencos con leche, había miel y al centro un cerdo asado y crocante. Al mirar la figura del Maestro, todos comenzaron a golpear la mesa con un rítmico tum-tum que le hizo sentirse parte del clan.

Dagny instó al hechicero del norte a sentarse y compartir aquella mesa festiva con los leñadores que construirían las naves más portentosas jamás imaginadas.

Poder integrarse y hacerse entender sería complejo, dependía de la habilidad de él y la empatía de ellos para lograrlo.

Había risas y preguntas sobre cómo se nombraba a determinadas cosas en su región, muchos se extrañaron cuando él rechazó la miel, pero todos comieron con alegría y llegó el momento de ir al espeso bosque y conocer las habilidades del Maestro.

Él guardó silencio y les pidió a todos que hicieran lo mismo, el bosque tenía que hablar, los señores del bosque mostraron su incomodidad, el Maestro alzó sus brazos e invocó a las fuerzas cuyo poder mostrara a las sombras y de esa forma indicó a cada leñador cuales eran los árboles que podían cortarse y cuáles no.

El trabajo había iniciado, y el Maestro  les habló:

— Cada uno de ustedes deberá agradecer al pie de los árboles su bondad, antes de iniciar el trabajo con sus hachas  y para tener futuros árboles con raíces fuertes, debemos plantar las semillas en la tierra, cuando asoma el rostro de la señora de todas las noches envuelto en velos  y  poco antes de decidir  esconderse. Ella debe estar presente en esos momentos, ni antes, ni después.

Los hombres entre risas accedieron, algunos se preguntaron quién era esa señora, otros respondieron entre ellos que debía de ser la mujer del hechicero, no le dieron mucha importancia; solo siguieron al Maestro hasta el árbol señalado para seguir sus instrucciones.

Nota de la autora: El Maestro refiere a las fases de cuarto menguante y luna nueva.

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La ofrenda viva para los Dioses


Nunca sabremos cuánto dolor causamos en los Dioses que han preservado su existencia en el planeta en las diversas culturas del mundo, debido a nuestra ignorancia y perversidad, el Clan del Hechizo de Ave que había crecido en un apartado sitio lejos de toda codicia, debido a la rapiña de un grupo, tuvo que abandonar su espacio vital y una de sus propuestas era esa, resguardar  la pureza de lo valioso y fundamental que cada uno de los humanos tenemos para compartir.

Para todos ellos  sería una difícil prueba que la misma historia, años más adelante sería contada por los conquistadores, por los que necesitaban del miedo para manipular y aquellos que confundieron lo que somos como humanos, al reflejarse en la naturaleza.

Con esta reflexión seguimos con el relato en aquellos tempranos territorios de lo que hoy conocemos como Dinamarca:

Nydam, llegó hasta los aposentos que brindó al Maestro con un cuenco de leche y una hogaza aromática de pan recién hecho, que el hechicero agradeció con una elocuente sonrisa.

El hacedor de barcos se sentó a su lado y le dijo con determinación:

— Cuando te sientas mejor me gustaría que vieras lo que estoy haciendo, conseguí buena madera, pero tal vez tu tengas una idea de diseño que a mi no se me haya ocurrido.

Aun con un trozo de pan en la boca el Maestro lo observó con una mirada atenta y apuntó con el dedo en señal de negativa mientras terminaba el bocado que mascaba y entonces añadió:

— No puedes cortar los árboles sólo por que los veas buenos para tu labor, debes saber si están aptos para ello y además ofrecer un sacrificio vivo.

¿Qué clase de ofrenda era necesaria?

— ¿Te refieres a una doncella? Imagino que la temeridad del hombre que pretende ser rey no tendrá ningún problema en embriagar a alguna para la ofrenda.

El Maestro casi se atraganta con el bocado que tenía en la boca y comenzó a toser repetidas veces, hasta  que Nydam le golpeó con sus manazas rudas la espalda y al fin pudo hablar con una expresión de asombro:

— ¡ Por supuesto que no, la vida de un ser vivo es sagrada, el sacrificio es de una vida diminuta puesta en terreno fértil, para lograr el portento de la vida que haya sido tomada! Te habló de una semilla por  cada señor del bosque que sacrifiques para tu arriesgada y temeraria labor.

Entre el alboroto de la voz del Maestro atragantándose, y los golpes en su espalda de Nydam, llegó corriendo Dagny,  seguida de sus dos hijos hasta la habitación y se detuvo de golpe ante el umbral al momento que exclamó:

— Te lo dije, amado Nydam, te lo advertí, solo la poderosa magia hará que la proeza que te has propuesto sea posible.

Sus dos pequeños corrieron juguetones hasta el aposento del Maestro y uno de ellos agarró entre sus manos el trozo de madera de roble que el lobo sostenía la noche anterior entre sus fauces y lo mostró con picardía a su hermano que lo siguió para jugar con él.

El Maestro los miraba con alegría al momento que le dijo a la pareja:

— La pasión por tu trabajo se preservará más allá del tiempo que puedas imaginar, tus navíos tendrán un lugar donde serán admirados, la  descendencia que han creado  lleva en el alma y la sangre la misma pasión de ustedes en ello. También son semillas vivas preservando  lo que no debe morir.

Dicho esto, los cuatro miembros de la familia lo miraron con asombro y respeto, dichas palabras quedarían grabadas en sus corazones más allá de sus propias vidas.

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Entre miles andamos (Among thousands we walk)


Let the courier take you a new appointment to the place where you are

Cada cerebro decide decir a su modo lo que siente, nadie escapa a la magia de un texto, pero todos los textos pueden escapar de la magia del lector.

Each brain decides to say what it feels in its own way, no one escapes the magic of a text, but all texts can escape the magic of the reader.

Dejemos que el mensajero te lleve una cita nueva al sitio donde te encuentres

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