Epílogo, la visión general de todo el viaje


por Ariadne Gallardo Figueroa 

Al terminar con esta parte de la obra, solo nos resta recapitular, mirar atrás y entender cómo fue todo este viaje tan apasionado y tenaz, en espera de otros de igual o mayor magnitud.

La historia inicia con Galaxia de Cristal, cuyo tiempo es el futuro, esa visión idílica donde se encuentran una serie de personas que al final de cuentas han estado pensando lo mismo por mucho tiempo y de pronto llega alguien y les dice que si,  en efecto de eso se trata lo que ellos pretenden y su camino se refleja en las  estrellas.

Posteriormente me quede analizando que no existen las generaciones espontáneas y que era necesario revisar si en un mundo que ha creado una valiosa y poderosa cultura de violencia y posesión, tenía cabida ese otro espacio que yo intuía  y sí era simple lograr consolidarlo.

Me di a la tarea de invocar a alguien con la suficiente visión para darme pistas y precisamente la encontré en el momento que caminando por un bosque se cae de bruces por estar escuchando a un hermoso pájaro, un poco a tientas le puse mis herramientas al frente para ver que iba a hacer con ellas, ella me dijo simplemente que no podía manejar lo que yo le pedía porque su visión no era totalmente de este mundo, de un lado intuía y del otro podía observar la realidad.

Bueno entonces entendí que ella era más útil de lo que yo imaginé y la lleve al remoto pasado, la coloque en medio de las más horrorosa devastación que puede crear la violencia humana y así comenzó esta aventura, ella se negó a morir, no era posible matarla pues se guardó dentro de mi; imposible matar al que escribe.

Así concluí Hechizo de Ave, pero no podía dejar que su intuición cesará, ella la mujer con la mirada intuitiva me habló de una realidad que necesitaba ser vista desde un modo más humano, ese sitio donde se generaron las leyendas y los mitos, me instó a romperlos, a desgarrarse y ver qué había dentro de cada uno de ellos y en lugar que fuera yo quien le diera herramientas para continuar, solamente me lanzó al mar, un violento sitio que era helado y bueno ese era el escenario donde poco a poco aparecieron otros personajes.

Cada uno de ellos vivieron en un mundo que fue mucho más que un momento histórico por que lo que ahí aprendieron perduró por varios siglos después y surgió La Travesía Atemporal, con ella se gestaron nuevas generaciones que con esa nueva visión me regresaron al inicio de mi primer trabajo, al año 2287.

La mujer a la cual invoqué para ayudarme a iniciar todas estas reflexiones, seguía en mi mente, la encontraba en mis sueños con esa marca de sangre en su rostro, pero se quedó sin decir palabra ya no estaba en este plano o dimensión intuitivo, de alguna forma me impulsó a seguir a pie y a solas.

Entonces tuve que ver con Otra Mirada, escribí un primer borrador que me sirvió de apoyo para emprender el duro camino hacia alguna conclusión, si acaso esto era posible. Esa otra mirada era la de ella y la mía, un buen trabajo participativo con el cual logró ver El Puente y descubro las rutas para atravesarlo, me doy cuenta que mirando en la oscuridad logré intuir como ella algunos detalles que me asombraron.

Aparece un héroe que era un bosquejo en el primer libro Galaxia de Cristal y me grita desde lo lejos que necesitaba ir a verlo y entender cómo comenzó todo en esa época que se pierde en el tiempo de los humanos y me alejaba junto a él a la realidad que ninguno de nosotros conocía en la lejana tierra de las 7 lunas llamada Eggya, de esta forma aparece en escena Los Inicios, definitivamente tenía que nombrarlo segundo capítulo, pero nadie entendería nada si lo lee sin el orden establecido por mi aventurado viaje.

Si algo de lo que he dicho no se da por cierto, estarán en lo correcto la obra es de ficción con algunos aderezos de realidad, sobre todo es mi visión personal del mundo que me gustaría habitar y que al igual que Sofía Galafik, la madre de Zila, lo puedo hacer crecer en mi interior y en las vastedades de mi universo mental para compartirlo con los demás.

Gracias a los que me siguieron, los que meditan y reflexionan sobre lo que les dejé para pensar, vendrán otros trayectos y nuevas aventuras y les invito a seguirme cuando sucedan.

Foto de “El pájaro” Photo by Tina Nord on Pexels.com

El estremecedor momento del que nadie fue testigo


Los Inicios 

El Puente, Segundo Capítulo

por Ariadne Gallardo Figueroa 

Barderian con el alma destrozada procedió a diseccionar el cerebro de Raudek Vilob, el amor de su vida y dador de la energía vital que le permitía energizar cada aventura, viaje, emprendimiento, por difícil que fuera, ella era como su luz vibrante, en cada tarea que él hacia, ella permitió que lograra lo imposible siempre.

Con el apoyo de Yertei y Ontyl y asesorados por el equipo entero instalado en la Luna de Medreos, procedieron a la cirugía, Barderian sabía que tenía que regresar a Eggya y difundir el mensaje de Vilob, era importante que la gente lo supiera y estuviera preparada para el momento en que todo llegara a su fin.

Todos recordarán en ese momento la depresiva mirada de Barderian, tratando de hacerse el fuerte para no soltar el llanto ante las cámaras, solo los cercanos entendieron de qué iba todo eso, para las demás personas su intuición señalaba todo por lo que estaban pasando, en general, no había día que no se supiera que otro territorio cercano a la estrella central estaba muriendo o explotando, provocando nubes de polvo y caída de rocas que en otro momento habían sido bellos paisajes de siembra, literalmente la muerte caía en trozos desde los cielos.

Su último aviso fue señalar que emprendería el viaje hacia el lugar con la llave del portal estelar, que con antelación  ya les había comentado, su éxito le impediría volver y su fracaso no le daría la oportunidad de hacerlo saber a nadie, señaló que encomendaba las futuras maniobras en manos del equipo de pilotos, entre los cuales se encontraban Yilia y Taige.

Cuando cumplió con el último deseo de su amada Raudek Vilop, cabizbajo se alejó hasta el galpón donde guardaba su aeronave, presa de una profunda nostalgia, él imaginó que iba a sentir en su cuerpo o cabeza las voces de cada uno de los Drieden que ahora formaban parte de su sistema nervioso central, que lograría agitar su médula con la presencia de Raudek, que podría presentirla, pero no fue así.

Cada dendrita se integró a su cuerpo de forma óptima, hasta formar  parte de su propio ser, no logró reconocer entre dendritas de  Drieden y de los otros seres normales que ahora formaban parte de su ser. Tampoco sabía sí esto les sucedía a ellos, lo que era seguro es que aquellos seres vivos, ahora eran las interconexiones eléctricas dentro de su propio organismo.

Preparó la nave para dar el salto que lo alejaría para siempre de todo los conocido, su mente le jugaba una charada, esa clase de acertijo donde el recuerdo más cercano era su cuerpo quemado sin poder penetrar el umbral y su necesidad de retornar, tal como lo había hecho hace meses.

Esta vez no había vuelta, la afrenta era morir o vivir enfrentando un mundo que no conocía, del que no sabía nada y en el cual tal vez no tendría la oportunidad de anunciarlo a nadie.

El portal lo esperaba con la sorpresa más impredecible

El portal estaba frente a él, dispuso la máquina en forma horizontal y redujo las dimensiones de la misma, lo más cerca de su perímetro corporal; como una ráfaja se lanzó para penetrar ese lugar que nosotros conocemos como la Nebulosa de la Cueva y que posteriormente llevaría con orgullo para cada eggyano el de Corredor Barderian.

Sintió arder cada centímetro de su cuerpo, el bólido que era su nave se pulverizó estallando en pedazos, sus últimas palabras fueron:

“Amor mio, Raudek, estamos muertos con todos los demás esto fue inútil”

Una nube de gases rodeó el cuerpo de Barderian que se estremeció en un quejido aterrador, cuando sus miembros se despedazaron y no supo más de él. La nave solo eran trozos de metal al rojo vivo que se fundieron, goteando en forma de volutas ingrávidas en la inmensidad de aquel sitio que daba vida a miles de estrellas.

De pronto sintió conciencia de ser una minúscula mota rodeada de otras que no podía reconcer y tampoco ellas, Barderian o aquello que quedaba de él articulo una idea en su vacio éter o lo que le permitiera aún pensar:

“Soy el naufragio junto a todos ustedes de mi prepotencia, caemos sin saber a donde y hasta cuando, flotamos en la nada, nos hundimos en un eterno vaivén donde dejamos de existir, la eterna revelación de un éxodo nos motivo y ahora somos trozos de un polvo estelar en la inmensidad del cosmos”

Aquel fluido sin peso, elástico, etéreo, brillaba tornándose en un balanceo de tonos dorados, traslúcidos, donde nada y nadie escuchaba nada, un eco crepitaba a lo lejos, el portal quedaba atrás había sido atravesado sin que la incorporeidad de Barderian y los otros lo percibiera. 

Un silencio  donde el viento del fogoso fuego se extinguía era lo único certero, pero la incertidumbre de ser vapor seguía presente en la mente de Ingerin Barderian, quien se negaba a perder identidad aún sin vida, pese a la propia muerte.

Entonces sucedio lo inconcebible, un fuego fabuloso se acerca sin ser escuchado, sin crepitar y sin llamas, un bólido de tenues tonalidades se desplaza hacia lo que queda de Barderian; se siente aprisionado en una especie de velo que lo contiene y no puede evitar la cercanía de esa presencia difusa que percibe sin verla.

Tal vez los otros que acompañan los restos dispersos de lo que ya no es Barderian}, sienten los mismo pero nadie puede saberlo entre ellos; entonces son impactados por la fuerza de esa masa que los rodea sin invadirlos, sin agredir y un barullo estruendoso grita sin voz, pero penetrando cada fibra del su fluido sin peso:

“Barderian, nuestra tarea juntos apenas empieza, preparense que ésto  no será facil “

Para todos aquellos que han segudo la historia, saben perfectamente de quien se trata y la labor que juntos harán por la defensa del mundo donde vive la esperanza.

Hay batallas que se dan en el más rotundo de los silencios y de las cuales nunca sabremos y en ocasiones de ellas depende todo.

Fotografía Nebulosa de la Cueva

Taurus, Toro, Toroide


Los inicios

El Puente, segundo Capítulo 

por Ariadne Gallardo Figueroa 

Zila observó al grupo de eggyanos con seriedad y Vidra comentó:

— Hemos avanzado por caminos que no son iguales, pero en algo coincidimos, preservar lo que resulta fundamental para cada uno de nosotros es el motor que nos ha guiado hasta encontrar un sitio con un acervo cultural y científico importante.

Precisamente a un costado de ese impresionante lugar que sólo conocen ustedes por cálculos científicos, se encontraba el sistema planetario donde Eggya existió

El Toroide, es donde podemos encontrar lo que sería la cuna de los cometas que envuelve el Sistema Solar, cuyo nombre para ustedes es la  nube de Oort.

Precisamente a un costado de ese impresionante lugar que sólo conocen ustedes por cálculos científicos, se encontraba el sistema planetario donde Eggya existió; Tai, Yilia, Ploc Erin, Anay, Jasic, Ontyl, Mutey y Frint, forman parte de la expedición, y gracias a un atrevido y estratégico paso de Tai.

Ahora, estamos aquí con el Mega Vector Egg III y su tripulación, pero ninguno de ustedes saben si habrá más eggyanos sumándose a las tareas de la Tierra. 

Zila los miró con asombro y entendió llevándose la mano a la boca, Algyl respondió en esta ocasión:

— Ahora comprende el profesor Zila que no será fácil dar a conocer esta noticia y al mismo tiempo, los que la saben, pueden ser sujetos de estudio o considerados sujetos que deben estar tal vez bajo una caja de Faraday, o algo parecido.

Zila asintió y les agradeció la confianza y Tai recalcó:

— Usted lo intuía y su grupo escuchó el mensaje, cada pregunta que nos hizo se encaminaba a su descubrimiento, nosotros somos quienes le agradecemos, que no lo haya divulgado y seamos nosotros los que hoy tenemos el privilegio de darle a conocer esto.

Luna de Medreos

Tendremos que ir al pasado y tratar de entender qué fue lo que sucedió con aquel mensaje en manos del equipo de los 8 científicos, ¿Cómo fue que los descifraron y por que se convirtió en uno de los más destacados?

Sólo si eres lo suficientemente intuitivo ya sabes de qué se trata, pero no podemos dejarlo al buen entendedor, lógicamente:

1.- Sueño con tender una red (frontales y occipitales) proyecto y plan

2.- Que atrape tus deseos       (frontal) parte del plan

3.- Para atesorarlos por entero (Neocórtex) área basal ampliada por bombeo 

Los ocho científicos analizaron con firmeza cada detalle de este mensaje, donde el número 1 implicaba frontales y occipitales del área cerebral, por tanto era un proyecto y un plan a trazar; la frase 2 la colocaron como un asunto de planificación que destacaba el área frontal y para la frase 3 entendieron la relación del neocórtex ensanchado por la irrigación sanguínea.

Antag, analizó cada uno de las frases y resuelto exclamó: 

— el proyecto implica planificar la formación de un red existente, tal parece que se asemeja a la de pesca  y en ella Barderian decide guardar algo importante.

Raudek miró a cada uno de los científicos y preguntó:

— ¿Cuantos tipos de redes conocemos y sus aplicaciones? neural, eléctrica, informática, micelial; todas ellas obedecen a un sistema, sí la última frase nos lleva del corazón al cerebro, posiblemente implique el símbolo del acuse de recibo que hoy nos envió Ingerin después del primer reporte.

Fardeg consideró una alternativa lógica y apuntó:

— Si la red obedece a un drieden, deberíamos acudir a uno de ellos y solicitarle datos que nos ayuden en cada pesquisa, indagar con el apoyo de uno de ellos nos dará luz en el camino.

Todos estuvieron de acuerdo, en sumar al equipo a un drieden, llamaron a la villa de Tourum solicitando el apoyo de la persona que pudiera desplazarse al laboratorio.

Recordemos lo que se hizo público para los humanos deseosos de saber sobre los viajes intergalácticos:

En una de las entrevistas ofrecidas a los medios de comunicación:

Uno de los asistentes optó por preguntar como era soportable un viaje de tanta distancia sin agotar los recursos de un ser vivo, se disculpó por no conocer a ciencia cierta si ellos y los terrícolas eran similares en alguna de las características más allá del físico y la posibilidad de hablar en el mismo idioma.

Anay señaló que habían logrado desarrollar una técnica para bajar los niveles de actividad del cuerpo y la ingesta mínima de alimentos, las cabinas de su nave contaba con unos capullos que ayudaban a preservar aislado el cuerpo de la radiación extrema y había una preparación para lograr este tipo de acondicionamiento, uno de ellos era mantenerse por un tiempo razonable en el capullo inundado de agua adicionada con sales y lubricantes a base de nutrientes que le daban posibilidades a los músculos de mantener el tensor que habitualmente se pierde en los viajes interestelares. 

Pasado un tiempo que en términos terrestres sería de 45 minutos, el cuerpo queda libre del líquido y éste se conserva por espacio de 3 horas en otro cubículo que lo reactiva y basándose en un principio muy similar a lo que en la tierra denomina pasteurización, para recuperar nutrientes, higieniza y conserva en una temperatura no mayor a los 30 grados centígrados, todo esto en mediciones y cálculos que hemos realizado de los sistemas de medidas y pesas en la tierra, para poder explicarlo eficientemente a todos ustedes.

Ahora vamos entendiendo algunos detalles y desde luego siempre quedarán dudas que no serán fáciles de comprender pero que fueron necesarias para lograr lo imposible.

Referencia del gráfico del toroide: https://es.wikipedia.org/wiki/Toroide

Para la alquimia es menester una llama perpetua


Capítulo El Puente

por Ariadne Gallardo Figueroa 

La pregunta que flotaba en el ambiente en las conversaciones posteriores a la frugal ingesta de alimentos era el cómo habían logrado tal proeza, avanzar hasta un horizonte desconocido y permitir que la operación sondonita les posibilitara para establecer conversaciones en el idioma nativo de “los nuevos descubiertos”, término que utilizó el jefe Borisnov al formular la interrogante.

El capitán Algyen, que en realidad no lo era hablando de jerarquías entre eggyanos, sin embargo se adaptaba protocolariamente a lo que era conocido por los humanos; señaló:

— Existe un portal, cercano a lo que ustedes llaman el Espolón de Cefeo, permítanme mostrarles con el holograma la ubicación de este maravilloso lugar: Se encuentra a unos 2.400 años luz de distancia a lo largo del plano de la Vía Láctea, es precisamente aquí, señaló con entusiasmo Algyen.

Impactados Smith y Borisnov exclamaron:

— ¡Es sorprendente ese lugar está en la constelación septentrional  de Cefeo, es la nebulosa de la Cueva!

Algyen miró con asombro a los hombres y les dijo:

— El primero en observar este fascinante sitio fue el pionero Barderian en uno de sus constantes viajes cósmicos; nosotros le nombramos El portal del que nace a la luz.

— Tiene mucho sentido es un lugar de nacimiento, es la guardería estelar más fabulosa que existe, de ahí proviene su tonalidad rojiza, recalcó con una franca sonrisa Abdallah.

Pero, cómo fue posible para un viajero adentrarse a la cuna de estrellas, la radiación que provoca el colapso de sus núcleos es impresionante.

Hubo un silencio en el cual por unos instantes los eggyanos recordaron algo que no comentaran de la forma como se vivió:

<Era la figura de Banderian ante los medios de comunicación con la nave abollada por el impacto de una fuerza magnética recientemente descubierta por sus atrevidos viajes y el rostro con quemaduras de tercer grado, el cabello arrancado por un flamazo de un lado del cráneo  y una sonrisa torcida y brutalmente alegre cuando dijo: ¡Hay una cueva de luz que abre un portal pero no lo hace todo el tiempo, hay que esperar el momento en que nacen a la luz, su barullo ensordecedor es la llave!>

Algunos pensaron que había enloquecido tuvo que pasar casi 4 meses encerrado en el hospital en una cápsula de regeneración celular y dérmica; desde la Luna de Medreos llegó un comunicado solicitando información del diagnóstico y la condición de salud mental del viajero, firmado por el equipo de VF, quienes al mismo tiempo hicieron notar que el comunicado se enviaba bajo estricta confidencialidad.

Entonces Vidra rompió el silencio y exclamó:

— Gracias a un trabajo de investigación muy detallado, sin olvidar que las pruebas de ensayo y error formaban parte de todo esto, con los años lograron los científicos crear un mapa y reconocer una ruta, ustedes la conocen como el Espolón de Cefeo, para nosotros es el Corredor Barderian.

Algyen suspiro ante la acertada y responsable respuesta de la mujer a quienes los terrícolas reconocían como la segunda a mando en la nave, quien agregó:

— Por orden del capitán Algyen compartiremos información y archivos con  mandatarios de los gobiernos internacionales, pero antes tendremos que notificarlos y hacerlos llegar para su verificación a los tripulantes de los Mega Vectores I y II.

Jean Michael asintió con la cabeza, todo resultaba lógico y le daba continuidad a los protocolos, entonces agregó:

— Me tomaré la libertad de sugerir que viaje en su nave a la Tierra la señora Citlali ya que le esperan para darle una responsabilidad de índole personal que acatará sin dilación.

Citlali sonrió con una alegría desmesurada y buscó con la mirada a Julia quien sería su sustituta durante su ausencia; a su parecer ésta no sería muy prolongada y por respuesta recibió un gesto afirmativo de la mujer que quedaría al mando de los trabajadores en la plataforma lunar internacional.

La vida nos impone pruebas, nos llena de sorpresas nos maravilla y nos deja pensando en el siguiente paso, a veces es a lo que ya conocemos y otras a lo que jamás imaginamos.

Fotografía: LA NEBULOSA DE LA CUEVA
octubre 21, 2013 Por María Kaulen

La Temeridad puesta en manos de la ciencia


Capítulo El Puente

por Ariadne Gallardo Figueroa.

Hoy comenzamos este post con el primer párrafo del capítulo que está por acercarse a las 140 páginas; dice de esta forma:

Algunos de los más valiosos momentos de la historia todavía siguen presentes en la mente de muchas personas, algunas de ellas imaginan que hubiera sido de sus vidas si la oportunidad de irse de ahí, si el encontrar otros recursos, sí permitirse dejar su entorno de confort, si…

En el caso de los eggyanos esta alternativa no resultaba tan fácil, era necesario, pero ¿A donde? hoy sabemos que la tercera nave está por acercarse a la Estación Lunar Internacional y en los ojos de Algyen y su tripulación brilla la esperanza. En ese momento emite órdenes directas a Vidra:

— Necesito saber si fue archivado el borrador de secuencias genéticas que Raudek elaboró en idioma sondoníta, debe estar en los archivos de silicio; por favor también asegurate que la nota que escribió para entregar a Barderian, ésta ahí; es una nota escrita a mano que realizó a pesar de la parálisis.

— Si, en efecto es la nota que dejó para que Barderian leyera ante los medios a su regreso a Eggya, todo se encuentra en orden, al igual que los archivos y el mapa de ruta que se elaboró con ayuda del equipo que trabajó bajo su mando.

¡Qué valentía, tuvo ella para sostener el sueño de un temerario!

Algyen observa de cerca a Vidra y con una sonrisa en los labios le dice:

— Cada hazaña ha formado parte de una mentalidad temeraria, los sueños de un ser humano puestos en las manos de la ciencia hoy nos han traído hasta este inimaginable lugar; Vamos a dar una vuelta de reconocimiento al satélite natural de los terrícolas para elegir el sitio más propicio para el alunizaje.

Observe, se han quedado sin una antena, les debe ser imposible vernos o escucharnos, no lo se, de todas maneras sus equipos no son compatibles con los nuestros. Algyen miró hacia el resto de su equipo que se encontraba ante los controles y paneles de la nave e interrogó: ¿Alguien recuerda como le llaman ellos a lo que nosotros resolvemos con la palanca sónica?

Una voz entre el grupo se dejó escuchar:

— Ingeniería estructural Capitán, veo que tenemos trabajo que hacer al llegar con la palanca.

Vidra coloca en las manos del Capitán Algyen el archivo de silicio murdoriano, del cual él despliega un holograma que queda a la vista de todos los presentes:

— Estas fueron las palabras que leyó a su regreso de la Luna de Medreos Ingerin Barderian a solicitud de la mujer que supo leer entre líneas los deseos e intenciones del temerario hombre al que no hubiera podido amar sino de esta forma; haciendo su sueño realidad. Fue el primer paso de una secuencia de sucesos que ahora conocemos y que nos han permitido lograr lo impensable.

En medio de la más cruel devastación la investigación de Raudek Vilob puso de manifiesto que siempre es necesario mirar más lejos de nosotros mismos para encontrar respuestas.

Recordemos a Barderian con aquel nudo en la garganta cuando  hizo saber el mensaje de la afamada científica ante los medios de lo  que fuera nuestro mundo raíz:

La nota escrita a mano por Vilob, a pesar de la parálisis para que fuera entregada a Barderian.

“No busquemos culpables, no intentemos soluciones. Es la propia naturaleza la que ha declarado una advertencia y el enfoque para enfrentar el problema no es frontal, sino multidireccional” Raudek Vilob

Los eggyanos levantaron sus puños en alto y exclamaron:

“¡A la memoria de Vilob, Barderian y  Fardeg quienes junto a su equipo incansable hoy nos han traído hasta este lugar!

Imaginar, poner en práctica, analizar y buscar una salida. Mucho de lo sembrado se hará añicos, polvo y entonces ese amasijo que no es fértil formará parte del paisaje y cuenta, ésta ahí;  te da experiencia, te coloca en donde nada se espera pero construye una nueva realidad.

Diseño fotográfico de al autora “Las palabras de la científica Raudek Vilob

La herencia más productiva


Capítulo El Puente

por Ariadne Gallardo Figueroa

Uno de los más apasionantes reto de todo investigador es ver y sentir que lo que se hace le da resultados, cuando todo está en contra la búsqueda sigue y nadie detiene a alguien que reconoce que lo que tiene enfrente es un hecho sin precedentes y del cual es necesario aprender.

Cada muestra de tejido, cada tubo de ensayo que había quedado destrozado en su laboratorio, le permitió ver con claridad poco a poco en medio de la más oscura de las sinrazones.

Ruadek Vilob inició un nuevo camino, se fue a la Luna de Medreos y solicitó en el hospital general los cerebros de las personas que habían fallecido con aquella parálisis corporal que por lo general se presentaba en pacientes adultos en edad reproductiva.

Por otra parte, intentó gestaciones in vitro de habitantes de Medreos y Eggyanos, los resultados en este sentido tenían una variante que comenzó a descubrir en diversas partes de su mundo raíz, al igual que donde habitaban los pobladores de Medreos; sin importar que fueran de un género u otro, ambos géneros al nacer, tanto in vitro como en gestaciones normales no tienen órganos reproductores; sus cuerpos eran funcionales, para alimentarse y excretar los alimentos, pero solamente eso. 

El escenario era un grito de angustia en una sociedad mermada por los mundos destruidos, que al buscar refugio en otras lunas, se enfrentó a una variante en el código genético que impedía el nacimiento de nuevos pobladores y no solo eso los que aún podían reproducirse con las personas que pertenecían a sus propios mundos, en la edad habilitada para ello, sus cuerpos caían en la parálisis total.

Los infantes temían crecer porque su vida se vería enfrentada a la parálisis, aún no sabían si  tendrían tiempo de llegar a la pubertad de forma normal. 

Ante este panorama Vilob decidió almacenar esperma de personas maduras, pero las mujeres de edad avanzada que permanecían activas no contaban con óvulos para poder cerrar el proceso de los niños de probeta; la conclusión más escalofriante: Estaban destinados a desaparecer.

Raudek Vilob se aseguraba de enviar sus reportes al correo de Barderian, de vez en cuando él contestaba con un símbolo de + era su acuse de recibo. Ellos no volverían a verse en vida, hasta el momento que él tuvo que diseccionar el cerebro de Vilob para conservar sus dendritas en un tubo de ensayo; la última carta que ella le envió decía:

<Querido Ingerin Barderian: Mi investigación te pertenece, eres el único que puede darle seguimiento y buen uso, compartela con todo aquel que consideres un aliado y espero que no te tiemble  la manos con el escalpelo al momento de cortar mi cerebro.

Espero haber despejado tus dudas, cada una de las actividades que realizaste están descritas en  un folio aparte, de inicio fuiste el más valioso incentivo para demostrarte lo que sospechaba, después la misma investigación se convirtió en un poderoso recurso para encontrar respuestas que fueran útiles al futuro que se nos escapa de las manos.

Con todo mi cariño y leal afecto, sigue adelante, sé que lo harás.>

Ahora bien en qué momento ambos vieron todo ese devastador escenario como una oportunidad y no una tragedia; la respuesta no es sencilla pero facilitó la respuesta que sin ser la más deseada, se convirtió en la esperanza de muchas generaciones posteriores en su busca de hábitat para preservar su cultura y sus valiosos conocimientos.

Estamos por llegar a la escena donde la base lunar espera a la tercera nave eggyana y poco a poco descubriremos que hay hazañas que solo se le podían ocurrir a un aventurero de la talla de Barderian, para quién romper protocolos e imponer sus reglas, era asunto de todos los días y gracias a ello,  logró lo impensable.

Con esa mirada audaz y la sonrisa torcida que tanto le gustaba a Raudek,  sus colaboradores lo recordaban cuando decía:

“Si te han dicho que las cosas solo pueden ser de un modo, piensalo dos veces, por lo general se equivocan”

El mundo puede ser el más maravilloso misterio, los mundos que podemos encontrar, podrían ser una fascinante hazaña.

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Aprender a mirar lo que otros no ven


Capítulo El Puente 

De Ariadne Gallardo

Recordemos el final del primer libro cuando la pareja formada por Tai y Yilia necesitaban de cierta privacidad y sobre todo de una preparación para abrirse paso entre los pobladores de la Tierra y Tai viaja a reunirse con la flotilla que acercó a su esposo  al espacio donde ella se encontraba. No era posible llegar a la Tierra como si nada, ella tuvo que prepararlos para el encuentro con la gente con los que ella ya había interactuado.

De esa forma la pareja de Eggya, se reúnen en la Luna y les permitió contemplar con detalle lo que ambos habían realizado en diferentes momentos, donde la búsqueda de ambos no era distinta, pese a no tener la certeza de que se volverían a encontrar, sabían perfectamente que cada acontecimiento tendría un respuesta en la que la humanidad tendería a desconfiar, analizar desde su perspectiva particular y en base a lo que ellos culturalmente conocían y formaba parte de su entendimiento particular del mundo.

Yilia recordó aquellos encuentros con planetas que estaban perdiendo fortaleza, y se sostenían en condiciones de extrema fragilidad y que casi siempre al arribo de sus naves los pobladores los veían como una luz a través del túnel, un faro de esperanza. Reconoció por lo que le había comentado Tai, que no era la situación de la Tierra, cuyo medio ambiente se fortalecía en diversos ecosistema y se recuperaba en ciertas áreas de la misma forma que perdía fortaleza en otras, pero mantenía su equilibrio gracias a ser un hábitat beneficiado por su ubicación en un sistema cuya estrella era relativamente joven.

Tai le describió a los seres humanos que se habían identificado con ella, que le habían permitido expresar sus ideas  y que fueron más lejos, apoyando su iniciativa y reconociéndose en el espejo de los mismas metas. Pese a ver las cosas desde una perspectiva tan distante, ellos comprendieron, ya que hay un conocimiento y estudio de situaciones donde la humanidad ha luchado por empatizar y se ha enfrentado a intereses de índole política y estructuras distintas de convivencia en el manejo de las economías y ello los mantiene mirando al otro a través de una frontera que no es fácil  atravesar.

En todo esto meditaba Tai al momento de subirse al avión que la llevaría con los académicos que la esperaban para anteponer la ley a sus impulsos de integrarse de un modo tan poco ortodoxo a las actividades de la Tierra.

El profesor Zila señaló: Necesito que levante la mano el que haya notado un patrón, esa mirada que nos lleva de la oscuridad total a la luz.

Por otra parte Zila se reunía con sus alumnos para analizar una de las entrevistas televisadas con el grupo de eggyanos, todos le felicitaron al enterarse que su futuro bebé ya estaba en el camino hacia su desarrollo, al momento en una probeta en espera del mejor recipiente creado por la naturaleza en breve.

Zila se acomodó los lentes y miro a todos sus alumnos con gran seriedad y les dijo:

— Voy a requerir de toda su concentración, quiero que cada detalle, cada mirada, la inflexión de la voz de los que fueron entrevistados en este programa sea analizado a profundidad. Tomen la actitud de penetrar en lo que observan, lean cada expresión facial y traduzcan la señales en conceptos claros en  ese delgado sistema del lenguaje corporal de cada uno de ellos.

Se trataba de la entrevista realizada  cuando recien ellos se trasladaron de la ubicación temporal en las instalaciones de la Luna hacia la Tierra:

El monitor del aula proyecto las imágenes:

Hubo preguntas de lo más interesantes, como qué habían comido durante la travesía, si acaso utilizaban la hibernación para poder sobrellevar el viaje, si la radiación les dañaba igual que a cualquier humano de la tierra, si había un método para poder contar con gravedad en la nave; si acaso habían adaptado su cuerpo para poder viajar distancias de tal magnitud.

También preguntas basadas en sus experiencias con la ciencia ficción como el caso de que hubiera replicadores de alimentos en la nave, o si era posible cosechar alimentos en sus naves y qué clase de comida era la que ellos cultivaban o procesan en  viajes de miles de kilòmetros y cuál era la velocidad promedio de las naves para recorrer dichos trayectos.

Yilia sabìa que por más explicaciones que les diera la realidad que ellos tenìan al frente, no les iba a permitir observar la otra perspectiva esa que distaba de la realidad que ellos conocìan y se limitò a decir:

— Fue necesario bajar la frecuencia biológica de sus  cuerpos  a niveles ínfimos, les impedía perderse o ser aniquilados por las fuerzas que enfrentaban  en el espacio.

 La naturaleza espacial les habìa demostrado que hay situaciones que deben ser tomadas con distancia, no es posible penetrar en la realidad que desconoces si permaneces en la misma frecuencia de onda. En consecuencia cuando tus necesidades se limitan a la mìnima expresiòn, sòlo necesitas permanecer vivo, proyectando hacia la meta lo que eres en esencia.

Tai, Yilia, Ploc Anay, Erin, Jasic, Ontyl, Mytey y Frint, observaron las expresiones de perplejidad de los habitantes de ese planeta donde bullìa la riqueza natural y material. Todos ellos los nueve entendieron a profundidad que la diversidad de ese planeta estaba enraizada en muchas historias donde algunas eran diametralmente opuestas a las del resto y a partir de ahí ellos valoraban y defendían sus libertades.

Zila detuvo el video y señaló:

–¿Quién es el primero en darme sus impresiones, no de lo que se habló de la actitud del grupo, de sus interacciones no verbales?

Todos los estudiantes se miraban unos a los otros sin saber quién sería el que les daría pauta, algunos sabían que no era posible pedirle al profesor Zila que repitiera el video, sus créditos académicos estarían en juego, en eso Zila era muy estricto. 

El profesor señaló: Necesito que levante la mano el que haya notado un patrón, esa mirada que nos lleva de la oscuridad total a la luz.

Alianzas atractivas y estratégicas


Capitulo El Puente  de Ariadne Gallardo

Aquel día en la Luna Citlali se levantó muy temprano y se dirigió al panel de suministro, le siguió el jefe de controles Jean Michel, quién le preguntó:

– Comment se déroule le décompte Citlali? (¿Cómo va todo el conteo Citlali?)

— Avanzamos bien los Sol-Vespucios, acción completada, lo mismo Euro-Soles, acción completa; solamente espero que Sol-Yenes acepte la conversión en Euro-soles, de acuerdo a la nueva disposición establecida por la alianza gubernamental Internacional.

Decreto internacional con derecho a demandar a los países cuya huella de carbono en la industria excediera lo programado

Jean Michel con su forma particular de hablar mezclaba su idioma natal y el español, un hombre maduro con un espeso bigote gris, quien tenía familia trabajando en Marte, La Luna y La Tierra. Recordaba con preocupación aquella ocasión cuando los créditos no llegaron a los familiares en Tierra de los trabajadores de la Luna y la demanda de los líderes obreros, dispuestos a parar la actividad productiva por el retraso en los pagos, que no se vería reflejado hasta que la Luna estuviera de nuevo con la actividad al 100 % en su posición Perigeo.

Ese retraso, se hubiera evitado  adelantando el proceso y esto, pudo costarle el puesto a Jean Michel. Por eso ahora tomaba previsiones especiales y contaba con la colaboración de Citlali que era positiva y ágil en su labor.

Para entender éstas alianzas gubernamentales regresemos en el tiempo 87 años atrás: Año 2200 Gregoriano y 187 año asgardiano:

Conversión del calendario asgardiano

La Tierra necesitaba sustentabilidad con un enfoque totalmente diferente, por esta razón la organización mundial que hasta la fecha respetaba la soberanía de los Estados y Naciones de la Tierra y solo emitia recomendaciones sobre el comportamiento que con civilidad debía seguirse, ya no era suficiente, no podía seguir el criterio de que si no estabas de acuerdo con un tratado internacional, solamente te retirabas del organismo y seguías haciendo lo que convenía de forma aislada a tu Nación.

De ésta forma Países con población numerosa asgardiana o Naciones con poca población de asgardianos comenzaron a hacer alianzas estratégicas, donde el puente fundamental  fue la de unificar leyes que le fueran útiles  a tres o más Naciones y convertirla  en un Decreto internacional con derecho a demandar a los países cuya huella de carbono en la industria excediera lo programado, sin derecho a negociar y sin tiempos mayores de una década para reducirla.

Incluso fueron más lejos, con el registro histórico de los países que mayor número de basura espacial habían arrojado les hicieron pagar por daño colateral invasivo grandes sumas de dinero el Sol-Vespucios dentro del Continente Americano, y Euro-Soles en el Área de EurAsia; los generadores de residuos, se convirtieron en poderosas fuentes de economía global.

América perdió su división en Norte, Centro y Sur, Europa y Así se unificaron, y el continente Africano, Antártico y Australiano lo hicieron de igual forma, este último utilizaba la moneda Sol-Sudártico.

Dicho lo anterior vamos de nuevo al asentamiento Lunar  en la época actual (año 2287) de esta historia de ciencia ficción que busca encontrarse con un futuro no distópico en nuestra travesía por el universo, vamos al momento cuando Jean Michel y Citlali conversan sobre la cercanía del Apogeo:

Jean Michel recibe un mensaje de su familia en La Tierra, y se pasa la mano por la cabeza con escaso cabello, preocupado conversa con la mujer que sigue atenta de los activos redireccionados a los familiares de los obreros lunares:

— Tengo a un pariente enfermo, no es grave, una luxación por mala praxis haciendo ejercicio pero bueno siempre  me gusta saber cómo se encuentra, tu me comprends? 

-Oui, afirmó Citlali y solamente lo miró haciendo una mueca de preocupación. El decreto internacional reconoció que el gasto energético de gigabytes  y Kilovatios es superior en dicha ubicación, así que la reducción al mínimo nos mantiene productivos.

Jean Michel tomó nervioso con una mano un lado de su robusto bigote que caía a los lados de su boca y recalcó:

— El uso de los ventiladores que mantienen libres de polvo lunar los paneles solares, es en verdad excesivo, me gustaría saber qué ideas tienen al respecto los Eggyanos, los que se dedican a ingeniería estructural. Por cierto tendremos oportunidad de ver la entrevista de el grupo que se dirige a Viena, es hoy por la noche, te espero en el salón comedor para verlo todos juntos.

Citlali con una gran sonrisa solamente levantó sus manos con actitud afirmativa.

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Todo lo que nos separa del pasado


Capítulo: El Puente

Ofelia observó con atención la mirada del profesor Zila, analizar claramente que no le iba a decir que hacer, era su momento para colocar el argumento que sostenía su trabajo de tesis, y les dio la espalda a todos por concentrarse en la pizarra que tenía al frente y anotar, conectó el nivelador de temperatura de la superficie para que no se desvaneciera lo que iba a escribir en ella y dijo:

— Hablaré de todo lo que nos separa de lo que somos como historia, de lo que no somos y no podemos entender de los extraterrestres, hasta ahora.

Tai o Taige como le dicen habitualmente los de su raza, recorrió la impresionante distancia que cualquier lector actual de kilómetros puede medir y que es de:

                2.5543972275971E+14 representaba los 27 mil millones de    kilómetros

         Si tenemos en cuenta que un año luz equivale a:                                                9.460.730.472 580,8 km. Realmente la cifra no es tan alta si consideramos 

que el Universo tiene aproximadamente 879,245”’710,860”384,000’000,000 km de diámetro.

<Dicho ésto apagó la temperatura del pizarrón, el desperdicio de energéticos era considerado poco ético y una falta de respeto civil>

Sin embargo, para cualquier humano normal fisiológica y psicológicamente esto no es posible, por tanto compañeros aquí presentes, ellos de ser humanos han logrado transmutar a algo impredecible, o simplemente su salto por escalas los ha habilitado para establecer asentamientos temporales en territorio de alta peligrosidad.

Al respecto ellos no han hablado, pero el único sitio donde los humanos podemos andar desnudos es este tercer sitio rocoso del Sistema Solar, con condiciones viables para la vida que es La Tierra. Como asgardianos tenemos asentamientos que compartimos con otros humanos en la Luna y el hábitat de la órbita es una realidad pero se necesita entrenamiento especial para ser un trabajador en esa área y la permanencia es limitada.

Considerando mi argumento y desde el punto de vista diplomático, puedo entenderlos, puedo aceptarlos, pero hay un retraso que no sólo es tecnológico entre ellos y nosotros.

Zila pidió la palabra y recordó a la clase:

— Ciertamente como asgardianos somos los primeros en haber generado una sociedad atomizada, entendimos el verdadero sentido de lo que los antepasados no comprendieron ante el descubrimiento de la bomba atómica, salvajemente la utilizaron para destruirse. Nosotros hemos modificado el paradigma desde el punto de vista de las ciencias sociales, hemos logrado romper el núcleo y los clanes cerrados del planeta. En eso definitivamente también nos diferenciamos de las culturas ancestrales cuyo valor al terruño, el aprovechamiento de la tierra como madre de una cultura los dignificaba y orientaba a protegerse de los otros.

La tierra que ha permanecido a la misma familia significaba el todo, nosotros con algunas limitaciones hemos avanzado a crear relaciones extendidas no sólo en una región con el mundo en general.

Laura que escuchaba y escribía apuntes sobre todo lo que se decía pidió la palabra, a lo cual Ofelia accedió:

— Posiblemente avanzamos en el mismo sentido, ellos, los Eggyanios no usan apellidos se vieron obligados por las circunstancias a constituirse en un clan galáctico, por decirlo de alguna forma.

Ofelia retomó la charla y señaló:

— No deseo ahora desviarme del punto que me ha traído hasta aquí con una pregunta que el profesor me hizo, en el sentido que ellos mencionaron que nosotros mismos los habíamos llamado años atrás y tiene relación con lo que dices acerca del “Clan galáctico”, si ellos son capaces de recibir la frecuencia de onda cerebral de los humanos. Por ejemplo cada uno de nosotros se expresa en condiciones normales: Oscilando entre los 25 y los 100 Hz, aunque su presentación habitual está en torno a los 40 Hz.

¿Qué les permite a ellos incrementar los niveles de oscilación sin daño estructural cerebral, si acaso fuera el caso? Tomando en cuenta las extraordinarias distancias prefiero pensar en lo aquello que mencionaron en una de las entrevistas:

Fue precisamente la sexta pregunta, inmediatamente después de la pregunta de la mujer de avanzada edad que habló de su bisabuela.

<Ofelia abrió su ordenador y con un dispositivo proyectó en la pared del módulo estudiantil el video de esa ocasión>

Observen: La sexta pregunta no se hizo esperar y obvio antes de iniciarla la persona que elaboraría la pregunta  era un asgardiano de nombre Zelig, les agradeció su visita y les solicitó expresaran a los humanos de la Tierra como habían bautizado el arribo de varias de las sondas enviadas por Asgardia como códigos sondonitas  y el valor que tuvieron para ellos y ahora para todos en conjunto, creando la tan anhelada unidad de la humanidad.

Varios de los presentes miraban al asgardiano con gran curiosidad, no era del todo conocido que aparte de las agencias internacionales, también Asgardia hubiera lanzado sondas con información sobre los humanos, como aquella tan recordada del pionero y divulgador Carl Sagan.

Muchas gracias Zelig sin duda es una pregunta que ahora mismo nos permite estar en comunicación con cierta fluidez, la aportación de las sondas nos ayudó a realizar  un estudio minucioso de la forma de comunicación que se desarrollaba en un sistema al que no habíamos logrado detectar, tampoco sabemos si correspondía a una lengua por planeta o si había la posibilidad de que un mismo planeta tuviera esa inmensa variedad de lenguas.

Ahora lo entendemos, si les dimos por nombre “Códigos Sondonitas” quiero decirle que en diversos lugares de la periferia de Eggya se habla, alemán, francés, inglés  y español de una forma donde el sincretismo por modos y costumbres, les causaría gran curiosidad, por poner un ejemplo uno de los platos más deliciosos de la zona son los gusanos de Odé  y mencionarlos en alemán es algo peculiar: O’dé Würmer.

Zila intervino para agradecer la impecable presentación de Ofelia, todos estaban sorprendidos y reflexivos respecto a lo que estaba sucediendo, definitivamente era fascinante.

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¿Cuánto mide el universo?

Las ondas cerebrales

El Puente


De Ariadne Gallardo

Algunos de los más valiosos momentos de la historia todavía siguen presentes en la mente de muchas personas, algunas de ellas imaginan que hubiera sido de sus vidas si la oportunidad de irse de ahí, si el encontrar otros recursos, sí permitirse dejar su entorno de confort, si….

Claro hay demasiados “Y si yo hubiera”  en la vida, la mayoría de ellos no son válidos y muchos de ellos son definitivamente imposibles, un buen grupo de personas decide construir un puente y la idea se replica más adelante, éstos puentes permiten ir a donde hay todo lo que nosotros no tenemos, aquello que anhelamos y en muchos de ellos ven la posibilidad de alejarse de algún puente para siempre, de lo que duele y no se cura quedándose en el mismo lugar.

En esta ocasión nos vamos a una ciudad en medio del ruido, esa ciudades que han crecido descomunalmente, donde la gente ya no busca hacer puentes, simplemente sobrevive y forma clanes, esos grupos de amigos que desde la antigüedad le han servido para compartir lo mejor de la vida, para integrarse en formas de pensamiento, encontrar el amor y tener con quien llorar cuando llega el momento de que éste desaparezca no sea traumático o irreparable.

Vamos a la casa de una pareja de ellos que ha recibido la llamada telefónica de un tercero:

— Oye Zila nos ha citado en una de las cafeterías del centro de la ciudad, es una locura, pero dice que en videollamada no puede decirnos lo que necesitamos saber.

— Si, yo también recién he recibido el mismo texto, creo que se le olvida que vivimos juntos o teme que no estemos en el mismo sitio para el momento de la cita.

Ambos se alistan…

— Oye ¿Crees que va a llover? no tengo idea pero toma las llaves del auto, vamos apurate, no olvides la maldita mascarilla luego terminas usando las de reserva que están en la guantera y ahí me tienes regresando a casa por otra dotación… Mmmmh!

— Listo, vamos que nos quedan dos horas para llegar, cuando menos eligió un sitio lindo, siempre me ha gustado ir a tomar café ahí.

La pareja sale, suben al auto y se disponen a oír a unos de sus grupos favoritos en el reproductor digital con mando de voz del auto eléctrico

Cruzan el puente que separa el área urbana de la ruidosa y congestionada donde están los comercios de aquella ciudad. El cambio de ambiente es tan brusco que la mujer que se sienta en el lado del copiloto sube las ventanas del pequeño auto de tan solo dos plazas con la mirada aturdida y reflexiva comenta a su pareja:

— Aun no entiendo que sucede con la gente, pero debe haber una razón para agruparse como hormigas en una área poblacional tan reducida…

— Claro mujer eso se llama miedo al silencio y la desolación, hahahah!!!

— Vaya, yo prefiero un buen sitio alejado, pero tienes razón se perfectamente a qué te refieres.

— Bueno ya llegamos, vamos a ver que se le ha ocurrido a Zila, solo estamos permitidos 4 por mesa y él ha citado a 6 de nosotros… 7 es multitud.

Desde una mesa en la parte trasera de la cafetería un hombre de mediana edad con el cabello rizado muy negro, los ojos verdes, mirada nerviosa y esos lentes de aros metálicos que le dan un aire de seriedad, observa en la distancia a sus dos amigos. Ella delgada de pelo negro muy lacio hasta los hombros, con jeans y camiseta como casi toda la vida y él con unas entradas profundas en la frente, el pelo medio cano, el más lato del grupo, siempre un poco encorvado y con ese aire de paciencia infinita que le ha permitido llevar casi 8 años al lado de ella que es muy demandante e impulsiva. 

Entonces Zila levanta la mano con una enorme sonrisa y los llama:

— ¡Qué gusto que ya estén acá, ven Alysa, por favor siéntate de este lado, hola Samuel! Si vamos a esperar a los otros dos y luego hacemos videollamada, no queda otra, esta política de distanciamiento no la podemos romper.

Alysa lo mira con inquietud y le dice:

— Tal parece que has descubierto algo fenomenal, te veo muy entusiasmado, ¿Danos un adelanto de qué va todo esto?

Zila los mira con nerviosismo y decide que hasta que el grupo esté reunido empezará a hablar de lo que sucede en su mente, de eso que le ha cambiado la forma de ver la realidad.

Los tres amigos se quedan observando unos a los otros, con una sonrisa nerviosa, saben bien que Zila es de los que les gusta aislarse a veces cuando se pone a escribir sus novelas y a investigar asuntos que en ocasiones solamente él entiende, pero bueno para eso son los amigos. Samuel decide ir por café para los tres en lo que llegan los demás en ese momento los tres teléfonos digitales reciben el mismo texto:

— Ya estamos cerca dile a Samuel que de una vez pida dos capuchinos sin pana y con un solo shot de menta para nosotros, ya casi estamos allá, besos, Alma.

De lejos Alysa sonríe a Samuel, quien levantando el teléfono a la distancia sonríe con ella de forma afirmativa.

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