Capítulo 1° “La red sónica”

Por Ariadne Gallardo Figueroa 

El proyecto Octo había dado comienzo, los científicos y sus inversores se dieron cita llegaron puntuales al centro de investigaciones como lo habían previsto, se dio inicio a los trabajos de prospección de cada paso por ser estructurado:

Colocaron recursos para la maqueta, y capital flotante para el proyecto general, todos ellos sabían que lo invertido debería regresar y para todo asgardiano del siglo XXIII, era comprensible de forma especial lo que esto representaba.

Solar en este momento de la historia sería la clara referencia a partículas cargadas en movimiento generando corrientes eléctricas, y cualquier movimiento de una partícula se comparaba con la base central de una estrella, por tanto el concepto del plasma se ve afectado por los campos creados por las otras cargas. Lo único que se debía cuidar era generar el efecto enana blanca.

Al lograr fluir en el comportamiento colectivo, la variación se estabiliza, de encontrar bloqueos, el capital flotante debería diversificarse, este era el sistema como se distribuían a nivel mundial los recursos.

Plasma en estado puro

Todo el mundo necesitaba células fotoeléctricas, por tanto para los humanos del siglo XXIII esa era la moneda de cambio y la razón por la cual se dosifican y cuidan los usos de este recurso. Tal como lo señalé en el tercer libro de la serie, en aquella escena de la pizarra universitaria que se apagaba después de haber sido utilizada, por considerarse totalmente irrespetuoso el desperdicio excesivo de electricidad, ahora entienden claramente la razón, esto nos lleva al raciocinio más allá de lo ético, en él se encierra la base de la economía mundial.

La energía solar fotovoltaica suministraba electricidad, la base de toda actividad humana, el flashazo que disparaba luz para la creatividad en todos los rincones del planeta y ahí estaba la fuerza de dispersión de la moneda Solar.

Pero debemos recordar que el mundo se encontraba en periodo de transición y lo que sucedería en los albores del siguiente siglo, no era el mundo que se vivía en la actualidad. Había economías que protegían el uso y costumbres de antaño, consideraban parte de sus tradiciones y costumbres el uso de la moneda con sus símbolos patrios y la maquila de papel moneda les parecía necesario conservarlo, pese a que grupos ecologistas median el riesgo de materiales que podían ser economizados.

Lo mismo sucedió con la constante minería de monedas cripto, el gasto energético se convirtió en un verdadero dolor de cabeza para la sustentabilidad del planeta. Pero los modelos necesitaban ser modificados, las fronteras estaban cambiando, el término renovarse o perecer era notorio en  muchos sitios del planeta.

En medio de todo ésto el trabajo continuaba con grandes expectativas:

Por tanto cada uno de los integrantes del proyecto Octo, fue avanzando, ese dinámico tejido de esferas que se abrazaría al monstruoso meteorito era su gran esperanza y no descansaría hasta lograr el objetivo.

Por su parte Morati había enviado correos a los líderes del proyecto, quería contar con detalles del plan de trabajo antes de regresar a su país y fue cuando decidieron hacerle un ofrecimiento que pondría al reportero en una disyuntiva.

La carta dirigida a él decía lo siguiente:

Estimado Morati Agu(1), agradecemos su gran interés en el tema y por lo tanto le invitamos a ser el reseñador de los progresos de nuestro proyecto, por lo cual solicitamos acepte estas condiciones:

Cambiar su residencia de forma inmediata, firmar una cláusula de exclusividad y presentarnos un reporte de sus reseñas cada 8 días, poner a disposición del público 4 hojas de información, cada 16 días, las cuales con antelación serán revisadas y autorizadas por el equipo que lidera el proyecto.

Describa si tiene familia, cuántos miembros, describa si cuenta en su residencia receptor de células fotovoltáicas para efectuar los pagos en base a esa evaluación.

De no ser así describa cuál es su necesidad más apremiante para usted y los miembros de su familia con la finalidad de que sean cubiertos en los términos del contrato de acuerdos internacionales.

(1) AGU: Es un apellido Igbo que significa tigre.

Photo by Philippe Donn on Pexels.com


Capítulo 1° “La red sónica”

Por Ariadne Gallardo Figueroa 

Continuamos con la conversación entre Itzmin y la Dama de la Flama, -los que me siguen saben perfectamente que la estrella del futuro distante como la hemos nombrado en el cuarto libro no ha sido habitada por el hasta ahora desconocido Barderian.-


Aquel sitio donde encuentres una flama recuérdala como el centro donde nacen las mejores ideas

Por tanto en ella se encuentra el viajero errante, el que fuera llevado por el trueno con el cabello incendiado como la melena de un león, cabalgando en el fabuloso resplandor estrellado que dejó una estela en el firmamento cuando su tiempo en la tierra se había cumplido, bajo la mirada sorprendida y atónita de quien fuera su compañera de aventuras y magia.

Painani en aquel momento se hincó en la tierra y observó las cenizas que dejó la rauda cabalgata de su amado, tomándolas entre sus manos las colocó en su rostro y muchos dicen que esa es la causa por la cual los mexicanos se visten con la cara blanqueada para celebrar a sus difuntos, pero a nadie le consta en realidad que esto sea de esa forma y no de otra.

¿Por qué ha sido nombrado el viajero errante?

En vida recorrió gran parte de un continente para descubrir nuevos entornos y diferentes culturas, como iluminado las cosas no iban a ser diferentes, sobre todo cuando ellos trataron de enviar la sutil y vaporosa esencia de aquellos que habían logrado elevar su conciencia en la luz hacia Betelgeuse y la fascinante estrella los rechazó.

Ellos comprendieron que sólo quien reconoce su muerte cercana rechaza albergar nueva luz, por tanto tenían que migrar en el futuro que para nosotros es definitivamente distante y que para todos ellos se mide en años luz.

Ahora han de comprender perfectamente la labor del osado Viajero Errante: Un nuevo hogar para la luz.

Mientras tanto, todos ellos estaban en espera de aceptar la abundancia de quienes se unieran por derecho a sus filas, reconociendo que la carga de energía siempre provenía de los corazones iluminados y motivados para avanzar.

Templando el carácter de todos los que habían unido sus mentes y reconociendo que sin importar la época de sus vidas terrenales, todo aquel que tenía algo para cultivar el tejido esencial, lo haría, encontraría a los aliados en el eco de sus pasiones y quehaceres.

Ninguno era ajeno a que los cambios no se pueden evitar y no todo depende de ellos, imposible llegar a pensar algo así; porque lo que no es, no ha de ser y no es de otra manera.

Sobre todo el viajero errante reconocía que la mirada desde otros ángulos nos llevaría al encuentro de algo novedoso, desafortunadamente para muchos el lugar donde no habita el riesgo era el sitio más frecuentado, pero no para los iluminados que habían roto esquemas y avanzado a contracorriente.

Estaba seguro de que habría celebraciones, aún cuando siempre entre la humanidad un viento en contra les ayudaría a tomar nuevas decisiones.

Dibujo de óleo de la autora: «La Flama Creativa»


“Si eres capaz de emular a la naturaleza, entonces serás capaz de entender por qué sobrevive, no muere de hambre y cuál es la razón de su éxito y así sabrás qué aprender de ella”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

En este momento entenderán algo que no fue fácil de comprender para Painani, el amor por las hormigas de su pareja Hora; su respeto y cariño por esa sociedad que se sostenía en base a la agricultura y una serie de jerarquías donde el trabajo estructurado les fortalecía ante los embate de la naturaleza, Hora, era por ellas correspondido, le indicaban los sitios donde crecían los hongos con los cuales ellas se alimentaban; igualmente le señalaban las zonas de riesgo ya que su altruismo las determinaba a ser gregarias y obedecer al grupo antes que a ellas mismas como individuos y ese comportamiento las ayudaba a dejar a un lado el ego que nos caracteriza a los humanos.

Cuando Painani regresó aquella tarde y se sentó a comer con su amado, le relató los momentos que compartió aquella mañana con los niños de las comunidades que había visitado y le dijo que habían dos personas adultas que necesitaban de su apoyo por un dolor muy fuerte de muelas.

Posteriormente le preguntó un tanto irritada:

– ¿Qué  tal te fue con tus amigas las hormigas?, Hora con seriedad le constestó:

-Amada negrita debes ver más allá de la apariencia  de las cosas y de los seres que te rodean, en las hormigas hay un caudal inagotable de sabiduría; su éxito en el planeta las hace animales de valor ejemplar, las hormigas imitan a sus mayores, aprenden la disposición del terreno donde van a trabajar, las obreras son las que inician las labores del día, contemplan la figura de la madre como un valor a conservar, su matriarcado no obedece a las leyes del sexo más fuerte, sino de aquel que cumple con la tarea de conservar la especie.

Claro son muy numerosas sus comunidades y su inteligencia se limita a sostener al grupo, en eso somos diferentes, pero cada animal de poder en el ancho territorio que pisamos y aquel que desconocemos tiene algo que decirnos y no sabemos cuál de ellos ha elegido a los seres que amamos, por eso es bueno ser previsores, observadores y agradecidos.

Painani sonrió y admitió que su manera de ver el mundo le fascinaba y reconoció que en ese momento ella había recibido una enseñanza que llevaría por siempre en su memoria.

A veces el más humilde trabajo de un ser vivo, nos puede dar razones para mirar la vida desde otra perspectiva.

Notas de la autora:

 El entomólogo Ted Schultz halló que estas hormigas alimentan los hongos en huertas subterráneas con materia vegetal o en descomposición, dependiendo de la especie, e incluso cultivan una bacteria en el exterior de su cuerpo que actúa como un antibiótico contra las enfermedades de los hongos. “Por sí mismas, las hormigas no pueden producir su propia comida, pero cuando cada una hace su trabajo, crean algo tan complejo como la agricultura ” , explica Schultz.


“Llegará el día que reconozcas un tatuaje indeleble en tu alma, entonces por mucho que hagas para borrarlo, seguirá ahí hasta el final de los tiempos, entonces comprenderás que no todos lograrán tatuar encima y no todos lo sabrán entender”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Muy temprano en el espacio fascinante donde vivían Painani y Hora las cosas se iban a poner color de hormiga y no en términos metafóricos… Esto provocaría uno de los disgustos más reveladores jamás imaginados.

Painani observaba desde el umbral de su choza de palma la forma como Hora trabajaba con los atos de hierbas curativas que posteriormente llevarían a los diversos pueblos cercanos, sin embargo no estaba cómoda, le crispaba los nervios ver la forma como su pareja trabajaba y ese desenfado para lidiar con las hormigas la irritaba sobremanera y con enorme disgusto se acercó a él  para esperle todo su enojo:

-¡No puede ser que te guste trabajar desnudo, y encima que dejes que todas las hormigas paseen por tu cuerpo, eso no lo tolero!

Hora con una franca sonrisa contestó:

-Bueno está bien que no lo toleres, no es a tí a quienes ellas buscan, querida mía.

Paiani con los puños cerrados y tratando de conservar la calma, no pudo evitar gritar con fuerza:

-Claro, ellas no se subirán a mí y las veces que lo han hecho me pican con fuerza.

Hora con serenidad impasible y seguro de lo que hacía señaló:

-Claro que te pican, saben que no las quieres, sienten tu olor a rechazo y antes de que les plantes un manotazo ellas prefieren dejarte una buena mordida.

Eso era el colmo, Painani no toleró más  este escenario y tomándose el pelo lo jaló hacia arriba, al momento que dijo:

-Me voy a correr, me llevo los atos de hierbas medicinales, los que haya, quedate con tus amigas… al momento que presurosa levantó las hierbas agitandolas para evitar que alguna hormiga estuviera entre ellos y en ese instante Hora le dijo:

-Mira mujer con que dificultad ellas cruzan por mis piernas el vello les impide caminar y parece que hacen el doble de esfuerzo para permanecer en mi cuerpo.

Painani lo tomó por el rostro y le dijo antes de plantarle un beso enamorado y frenético:

-No comprendo cómo puedo amar a alguien que está hecho de sustancias desconocidas para mí y que encima es amado por las juguetonas hormigas…

Junto sus utensilios para el recorrido y se fue a visitar aldeas, donde instaba a las persona a cuidarse, les tocaba el estómago a los niños y les advertía que si estaba inflamado, muchas veces era porque algunos gusanos habían edificado dentro una colonia de amigos para comer lo que el niño comía y él estaba compartiendo la comida que necesitaba para crecer y era necesario hacer salir a los invasores de su cuerpo.

Les tocaba las rodillas a los ancianos y les recomendaba paños de agua caliente para sanar el dolor al caminar, por último les sugería contándoles un cuento a los que lograba reunir en la plaza del lugar para que miraran las estrellas y buscarán a un escorpión, a un hombre con el cuerpo de una bestia y a una serpiente fabulosa que un valiente sostenía en brazos y si lograban verlos los dibujaran en hojas de raíces que ella misma les entregaba para que se los mostraran cuando ella regresara acompañada de su amado Hora. 

A veces  había dolencias que solo el custodio del Rayo podía resolver, pero quedaban en su lista de pendientes para la ocasión en que ambos hicieran aquel trayecto.

Rayo era bruto, como bien lo había señalado Hora pero sabía reconocer a quien tenía enfrente y nunca olvidaría a la mujer a quién le lanzó el báculo encendido y que ella tomada de la mano de su amado no se movió y esperó con entereza que aquel tronco convertido en herramienta de poder llegara hasta ella y se clavara frente a sus pies.

Su vida juntos fue larga y fructífera, pero nunca tuvieron hijos, la sola idea de verlos desaparecer convertidos en rayos, les hizo optar por conceder honores a la luna y reconocer sus ciclos para amarse cuando ella anunciara la posibilidad  y compartir su sabiduría con todos los niños de las comarcas cercanas, sus padres y abuelos.

Más adelante sabremos cómo es que el báculo de poder llega a tierras aztecas y para llegar a eso aún es muy temprano para decirlo.

La vida premia todo aquello que se hace con pasión, te coloca en el centro de los grandes avatares y te muestra opciones donde solo tu sabrás el camino a elegir; sea entonces tu sabia experiencia la que conduzca tu camino.

Notas de la autora:

Fotografía de un rayo con filtro libre de PicsArt


“Hay una fuerza arrasadora que nadie puede detener, pero si sabes observar con cuidado te darás cuenta porque se presenta ante tí en ocasiones especiales, sabrás que no la puedes domar, entonces has de recurrir a la única herramienta que conoces: La magia”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Somos la sustancia de todos nuestros sueños, somos el laberinto de todos nuestros infiernos y tenemos el poder de enfrentarlos pero no de golpe, si quieres entender todo esto debes sucumbir a los abismos ahí entenderás por qué sucedió todo y de esa forma, pero no entenderás jamás quienes estuvieron involucrados para que sucediera, hasta ahora.

Precisamente cuando nos acercamos irremediablemente al apéndice de la obra la pregunta que surge en quien escribe es si el protagonismo de Rayo fue la luz en el camino de todos ellos, ahora entendemos que hay un conjunto de sincronicidades, vínculos que con el paso del tiempo fueron tendiendo puentes para lograr el objetivo de los iluminados.

Para muchos será fácil identificar al mensajero de esta parte de la historia: Itzmin, es uno de ellos, discípulo del maestro o profeta Hora con quien comenzó a estar en contacto después de aquella noche donde se celebró la danza ritual de Painani, Hora y  Erandi.

Uno de ellos ha de ocupar el lugar en lo que ahora conocemos como el cinturón de Orión, estará al lado de Alnitak. El otro líder en ese espacio ya sabemos quien es y no pertenece a este tiempo, esa residencia la ocupa ocasionalmente su anhelo de constantes aventuras no le permite tener una residencia exclusiva, si leyeron el anterior libro sabrán a quien me refiero.

Me han preguntado porque refiero al siglo XXX cuando los acontecimientos sucedieron aproximadamente 100 años antes, aproximadamente, es bueno colocar el dato en este sitio para no perdernos: Siglo XXX,  Comenzará el 1 de enero de 2901 y terminará el 31 de diciembre de 3000.

Dado que mi trabajo no es histórico sino ficticio, no puedo asegurar que las fechas que he apuntado sean fieles a los hechos, y es más fácil considerar ese siglo, esperando que la humanidad tome la iniciativa y algunas cosas sucedan antes, en cualquier caso también es posible que no pase nada y terminemos con un futuro distópico, separatista y agonizante, no lo deseo y como me iré antes del año 3000 soñaré, convertido en luz, que puedo influir en los grupos de poder en tierra entre mis personajes, los demás seres de luz que aseguro existen, sin duda me han acompañado en el viaje y es a ellos a quienes puedo ofrecer mi incondicionalidad, ya que son una fuerza en medio de todo, cuyo poder es magnánimo. y es en la unidad de fuerzas que considero posible por ejemplo, el logro de Ingerín Barderian, no estuvo solo y logró defender lo que valía, en un mundo que prometía esperanza a su pueblo.

Bien ahora después de este comentario en medio del camino, les invito mañana a disfrutar de uno de los eventos más emotivos para los Señores de la Luz, conoceremos quienes son las doncellas que les llevan deliciosos alimentos y bellas sonrisas.

Si eres lo que escribes, cree lo que dices, en cada palabra que recuerdes sentirás que la veracidad de tus palabras es algo inolvidable, se convertirán en parte de tu sinapsis y en el ADN del tiempo que te ha tocado vivir.


“Llegará hasta tí la más lúcida visión del futuro y entenderás de qué se trata cada misterio, puesto ante tus ojos”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Hora meditaba con su amada acerca de la alegoría de los símbolos que acercaban a determinadas leyendas y mitos a los pueblos que había recorrido en su trayecto, asegurando que sus interpretaciones no ampliaban el panorama de todos, solo de aquellos que habían crecido en  determinada región o cultura y su perspectiva los situaba en un modo de ver las cosas.

De pronto se levantó como era su costumbre y de un salto volteó para mirar a Painani cuando exclamó:

-Imagina que pudiéramos extender el prisma, ampliar la visión de los otros, no todos han elegido la razón para interpretar sus símbolos, lo hacen habitualmente con el pensamiento mágico o inclinado a sus creencias y la devoción a sus deidades.

Meditó unos instantes y reflexivo señaló:

-Hay una forma de ver que es lógica, es analítica, hay eventos que podemos prever y que ni siquiera rezando a una deidad se pueden modificare aun cuando el rezo sea un subterfugio agradable para el alma, eso es indudable; por supuesto, las oraciones y las creencias intentan ser un bálsamo para cambiar la realidad, pero esto es contundente, lo que es se presenta tal cual es. Todo lo que podemos intuir nos permite hacer perfiles…

Tomando una vara del suelo, comenzó a dibujar al azar, no era nada concreto eran simples figuras en la tierra. 

Entonces continuo con sus reflexiones:

Pero la mayoría se basa en un método que aprendió con el paso del tiempo y que se llama ciclos de la vida.

Painani se quedó pensativa sobre todo lo que él decía y preguntó:

-¿Acaso crees que lo que es un ciclo para nosotros no lo es para los que viven en tierras lejanas?

-Tal vez hay diferencias amada mia, pero no lo sabemos, se puede buscar una respuesta más concreta, ¿Me dijiste que Dayami descubrió unos animales que los castizos llaman caballos allá del otro lado del ancho mar, verdad?

Painani asintió con la cabeza y siguió atenta a los comentarios de Hora, quien entusiasmado señaló:

-Imagina que tanto tu viaje como el mio hubieran sido en uno de esos animales poderosos, los ciclos del tiempo, nuestro recorrido hubiera sido otro y nuestra percepción del tiempo igualmente se habría transformado, no hubiéramos observado de igual forma la vida que nos rodeaba en el trayecto, tampoco nos hubiéramos mezclado con los demás de la forma como lo hicimos.

No habríamos tenido el tiempo de asimilar nada y nuestra idea de la vida  no se hubiera mezclado con la de otros, hubiera sido difícil cambiar nuestra perspectiva y nuestros símbolos serían los mismos, en otro espacio, entonces…

Painani se aterrorizó al escuchar eso y comprendió lo que Dayami había descubierto, que aquellos hombres en lomo de caballo no llegaron con intenciones de entender, sino de imponer por la falta de tiempo para asimilar el ciclo de vida de los otros.

Entonces con firmeza afirmó:

-Amado Hora, entiendo lo que señalas, la realidad se ha de presentar como es para ellos…

Aquellos trazos sueltos dibujados con una vara en la tierra de pronto se transformaron en algo distinto que ambos observaron con asombro:

Hora levantó los brazos y alertó a Painani:

-Estamos ante una clara visión de esa realidad que nos aguarda en poco tiempo.

Painani se  abalanzó a los brazos de Hora al momento que advirtió:

Es precisamente en ese tiempo que el ciclo estará igualmente cubierto para tí, ¿No es así?

Hora, con calidez la beso al momento que sonrió y alegre susurró a su oído:

-No vivas con miedo que has sido entrenada para la luz, ella es sabia al comprender que los ciclos deben cumplir etapas, relajate que lo que ahora es apremiante en tu vida, tomará un segundo plano más adelante, la luz nos entrena para eso, al menos que el peso del presente fuera más importante para un ser humano, su paso hacia la luz se tornará doloroso. No es nuestro caso, ¿Ahora lo entiendes verdad?

Painani lo observó con la mirada de alguien que era iluminada por la sabiduría de un ser que sabía perfectamente lo que decía y observaron aquella figura donde reconocieron el poder de la bestia y la razón, la dualidad iluminada del humano transformando el universo con una saeta lanzada por los aires.

La vida nos da talentos para entender el camino, depende de la forma como tu capacidad de comprensión haya sido moldeada, cada asunto se perfilará de creaciones asombrosas para iluminarte o perderte.

Notas de la autora:

Dibujos propios con filtro de PicsArt


“¿Qué deseas y cuál es el plan, cómo renovarás la creatividad? Es tiempo de ver lo que tienes enfrente y lo que te ofrece el camino trazado, tiempo de tomar las riendas y dejar atrás lo que no sirve, eso que dejó de funcionar para el grupo, confiar en la abundancia es importante”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Erandi permaneció en la explanada de la deidad de la Luna por varias horas desde la madrugada, mantuvo una actitud contemplativa y al mismo tiempo receptiva con las fuerzas y energías de la naturaleza y los astros que la acompañaban desde lo alto.

Se concentró en las energías de los hombres que se acercaban hacia ella con entusiasmo y esperanza e inspiró convocando la fuerza de la tierra y los árboles para brindarles confianza en su trayecto.

Tanto ellos como su grupo necesitan ayuda para entenderse y reconocieron la voluntad de la comitiva para colaborar en esa integración. Había detalles que serían fáciles de compartir y otras que quedarían en la evolución de cada uno de los Señores de la Luz; Erandi llamó a los espíritus que la rodeaban para obtener poder , dando una fuerza sutil por medio de una danza elaborada por ella en busca de equilibrio y en espera de que todo pensamiento conectara para hacer su trabajo.

Por supuesto que esto llegó a sus discípulos, integrándose a este llamado donde cada uno de ellos escuchó dentro de sí: “Confía en la abundancia”:

Dayami, valoró la conexión lograda, Meztli, reconoció que era la única forma de integrar lo que le esperaba, Painani descubrió que más allá de la distancia que la separaba de su tierra, se había establecido un vínculo que las ráfagas del Rayo fortalecieron en la abundancia de símbolos por rescatar; Iztli agradeció el contacto permanente de la sacerdotisa y observó el brillo de su báculo con la señal de reconocimiento a su honesta respuesta entregada a los recién llegados; Itzmin, descubriría en el trayecto de aquella meditación de fuerzas que sería dotado de un aliento nuevo proveniente de Hora, la pareja de Painani; entonces su nombre sería más que una simple representación de la fuerza electrizante del Rayo, una cualidad otorgada para modelar y cambiar las fuerzas del entorno.

De esta forma un guerrero con  la vara de mando, se convertiría en una fortalecida lanza proyectada al cielo, pero aún no sucede esto, es necesario guardar la calma. Lo único que sabemos fue que Erandi pudo hablar de forma directa con Hora aquella madrugada cuando exclamó:

Hora, ha llegado el momento de unificar fuerzas y abandonar el privilegio, tus dones serán compartidos con aquellos que se manifiestan en tu misma sintonía, hoy danzo para dotarte de la fuerza y el gozo de ser parte de nosotros” 

Hora despertó con un cálido sudor en su cuerpo y animó con viveza a su amada Painani cuando le dijo:

“Ella ha reconocido la unidad que somos con el universo y lo que soy será compartido en aquellos cuyo talento logren comprenderlo y serán entrenados aquellos que no conciban poseerlo; Erandi danza esta madrugada un baile fascinante y exótico que me ha llamado; vamos acompáñame que la respuesta está en el cuerpo de cada uno de nosotros”

Sin esperar a que Painani despertara del todo la levantó en brazos y la llevó bajo el cielo estrellado para encender la chispa del baile que conectaría con la energía de Erandi y en ese frenesí el mundo se vio rodeado de una fuerza especial. Alnitak sonrió en la distancia y reconoció que esto ya no lo detendría nada, ni nadie.

Basta saber que la voluntad y la entrega son parte de un grupo donde cada situación que se enfrente buscará equilibrar y vibrar al unísono, simplemente aprende a observar y creer que es verdad.

Notas de la autora:

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“Cada momento consta de diferentes energías, saca provecho de estas de la mejor manera; después alzate por encima de todo problema, alejate y desde lo alto analiza lo que ves con claridad, ahí esta la respuesta a tu pregunta”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa.

Recordemos las palabras dichas a Painani por parte de Hora:

“El mundo que vive arriba de nosotros se habría quedado sin esa imagen para poder transformar de acuerdo a sus propias culturas y tradiciones algo único.”

Esta frase entraña diversas connotaciones, si miramos la estructura que está creando Hora con ayuda del Rayo, percibimos con claridad que aquello que yo veo en mi territorio como un animal de poder, al llegar a lo alto, tan lejos como sea posible y penetrar en el mundo de las estrellas se convierte en lo que mi estructura mental puede concebir y yo no soy el mismo habitando diferentes latitudes en el plano terrestre.

Sin embargo me voy a maravillar de igual forma sin importar donde me encuentre cuando la luna creciente se muestre ante mi con Venus brillante a un lado y yo tenga la plena conciencia de que otro humano lejos de mí en otro país o continente estará mirando lo mismo.

Ahora bien, como dice el mensajero:

“Alejate y desde lo alto analiza lo que ves con claridad, ahí estará tu respuesta”

Para todos nosotros las culturas del planeta son diferentes, no todas se entienden entre sí, la diversidad de creencias nos convierte únicos y de esa forma preservamos nuestra identidad, pero desde la antigüedad al mirar el cielo podemos  identificar el zoológico astral como un legado de la humanidad para las futuras generaciones que habitarán la Tierra y para compartir con aquellas que nos visiten en el futuro y que sin duda desconocen ese tejido fabuloso en la bóveda celeste. Por supuesto, sería muy pobre pensar que en otros sistemas con un sol o dos al centro, no exista la vida, al menos yo me niego a aceptarlo como una verdad inamovible.

Vayamos un poco más lejos con la frase de Hora: “El mundo que vive allá arriba” y ahora reflexionemos añadiendo la del Mensajero: “Desde lo alto analiza lo que ves”

Con estas dos frases es claramente cierto que todo el que se aleja para mirar desde otra perspectiva la realidad que somos, admirará la Tierra desde un sitio silencioso, la verá como lo hacen actualmente los habitantes de la Estación Espacial Internacional un hermoso globo azul, sin fronteras, con ríos y naturaleza diversa, rodeado por una capa transparente de atmósfera.

Con esta reflexión  quiero destacar que todo aquel que vea la Tierra desde el espacio admirara la unidad y riqueza de un mundo afortunado y situado en un sitio estratégico desde el cual la vida se abrió paso.

Al momento es la Estación Espacial Internacional uno de los sitios donde se crea la sinfonía celestial, no me refiero a nada angélico, me refiero a que el cielo es el sitio donde la humanidad se hermana, ahí no importa la mezcla de genes de los cuales estás formado, la raza o la lengua que hablas, eres un humano trabajando en unidad con otros seres que están comprometidos con un alto sentir que llamamos ciencia, son un conjunto de instrumentistas que siguiendo determinadas indicaciones logran composiciones fascinantes.

Es por ello que el ser humano de todas las épocas ha sentido una especial admiración al mirar las estrellas e imaginar que son su reflejo, que puede acceder a ellas para mirar desde lo alto lo que ellas pueden ver.

El futuro de la humanidad es atraído por el alto cielo, para algunas culturas es el cielo del descanso eterno, para otras es el mundo donde han de recibir un banquete fastuoso todos aquellos que lucharon por sus ideales, para los Señores de la Luz es el sitio donde se encontrarán con quienes ya habitan ese espacio sin límites y sin fronteras, como seres inmateriales en donde crean estrategias para enaltecer el espíritu de los hombres que en vida terrestre necesitan exaltar sus valores humanistas,  son los defensores de esa energía vital que nos transforma en algo más que seres de carne y hueso con necesidades primarias habitando la Tierra.

Por supuesto estamos nosotros los asgardianos que miramos el futuro en un hábitat en la órbita terrestre como la posibilidad de ampliar las expectativas de sobrevivencia a los pobladores de la Tierra y con una dinámica diferente aprender a mirarnos desde lo alto como lo que somos, una sola humanidad, un todo compartiendo pacíficamente la vida, las ideas, la cultura y sus tradiciones.

Toda orquesta sinfónica requiere de coordinación, de voluntad y disciplina, pero veamos a cada ser humano como parte del todo y al mismo tiempo como encargado de un instrumento para compartir con la humanidad sin desentonar.

Tú eres solo una parte del Todo

Nota de autor:

Photo by cottonbro on Pexels.com

Fotografía de la autora de Venus y la Luna Creciente

Gift de Violín de archivo.


“Dejar salir a la luz lo que somos, a veces es muy difícil, nos hacemos fuertes cuando más débiles somos; ¿Qué lógica orienta lo que somos y sentimos?”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

La rebeldía de Painani crecía con el paso de los días, no comprendía esa actitud de incondicionalidad que mantenía Hora  frente a los designios del Rayo y por lo tanto su enojo crecía más y más en cada momento.

Sobre todo porque ella había luchado en contra de lo establecido con  los patriarcas de su terruño, quienes incluso sacrificaban vidas humanas para complacer a las deidades.

Pocas cosas encienden nuestro corazón y Hora era una de sus grandes pasiones, pese a reconocer que la vida está hecha por diversos caminos, ella había enlazado la suya a la de esa persona.

Fuerzas externas ahora imponían sus reglas y ella estaba dispuesta a emprender la batalla. Para Painani aquello en lo que se cree con firmeza, incluso a ojos cerrados debía defenderse, por tanto se dispuso a tratar de entender ese espacio oscuro y denso que la hacía flaquear y sentirse impotente.

-Hora, ¿Por qué eres incondicional del Rayo?

El hombre que la amaba la miró atento, sabía que ella no aceptaría evasivas:

-Honrar las promesas es una virtud, en nuestra posición no todos se comportan con nobleza, el miedo paraliza. Hay momentos en los que te darás cuenta que sólo tu intuición entenderá de qué se trata todo esto.

No te estoy hablando de un charlatán que husmea para sacar ventaja de mí, se trata de una fuerza sobrenatural a la que pedí consejo y ella, esa fuerza, hará todo por cumplir las reglas del acuerdo, igual que yo…

Painani seguía ofuscada y espetó:

-¿Si acaso esas reglas dejaran de servirte, qué harías?

Hora la miró reflexivo y añadió:

-Las habilidades que poseo son su regalo, el poder hablar contigo y darme a entender sin ser nahua, reconocer las voces del viento, percibir tu presencia en la distancia, mirar bajo el velo de la simple realidad, todo eso forma parte de los dones que me ha dado el Rayo.

Hora bajó la cabeza y cruzó sus manos al momento que señaló:

-Me haces dudar y meditar, sí acaso una vida normal sin tantos vuelos me habría hecho feliz, tal vez no te hubiera conocido, entenderte no hubiera sido tan sencillo; posiblemente la serpiente de agua me habría devorado y el mundo que vive arriba de nosotros se habría quedado sin esa imágen para poder transformar de acuerdo a sus propias culturas algo único.

No todos tienen la fortuna de ver lo que nosotros hemos visto, lo que ambos hemos compartido… De algún modo mi amistad con el Rayo, no es algo que debas celar. No sé qué más decirte.

Painani con esas palabras sinceras de Hora, se dio cuenta que estaba comparando a su inseparable amigo el Rayo con la forma en que veían los Tlatoanis a las deidades y sintió que se había equivocado.

Entre Rayo y Hora había un acuerdo creativo, no era una posición sumisa de rendición de cuentas y cobro de vidas humanas a cambio de preservar un poder inconmensurable donde el sacerdote del templo estaría dispuesto a todo  por obedecer a su amo, la deidad.

Entonces lo miró fijamente y afirmó:

-Ahora reconozco la diferencia entre las fuerzas que te acompañan y las que he padecido en el pasado, por tanto solo veo un camino: Tomar el control.

Hora con una sonrisa la abrazó al momento que exclamó:

-¿Esa es tu petición para Rayo?

Painani con gran seriedad aseveró:

No tengo idea cómo, pero mi deber es con la luz, a ella me debo y en ella habita la verdad. Ya me dijiste que es una fuerza brutal, difícil de domar pero puede ser una herramienta en las hábiles manos de la magia.

Nunca sientas que tus manos han sido atadas, aún en la más densa oscuridad siempre encontrarás la forma de ver la luz y usarla a tu favor.

Notas de la autora:

Photo by Johannes Plenio on Pexels.com


No es necesario luchar ante lo que no se puede evitar, te será revelado algo, el aprendiz desconoce lo que el maestro sabe, ese es tu destino.

El Mensajero 

Por Ariadne Gallardo Figueroa

¡Toma el control!

¿Por qué yo?

Me lo he preguntado constantemente…

No tengo respuestas, no sé quién podría explicarme

Dependo de una fuerza desconocida

Deambulo de la oscuridad a la penumbra

Ninguna respuesta me explica lo qué sucede

Lo único que deseo es tomar el control y 

seguir de frente

Todas las voces giran alrededor, son espejos de humo

Cuando me acerco se hacen trizas…

Algún día sabré por qué me sucedió a mi 

para lograr de verdad tomar el control

Esto sucede en el momento que Painani se despierta inquieta en la madrugada y observa a su lado a su amado Hora que duerme placenteramente, ella lo mira con detenimiento y se da cuenta que no lo ve durmiendo en la hamaca que él tanto valora sino en el filo de una espada.

Recuerda las palabras que se dijeron antes de dormir y ella tiene que comprender que las cosas son así y no de otra forma y de nuevo será la magia la que salve los momentos de angustia.

Hora la tomó por los hombros y la miró fijamente cuando señaló:

-La única diferencia que existe entre ambos, es que yo se quien me hará desaparecer de este plano en el que existo como un ser vivo, al igual que tú desconozco la forma y el cuando.

Painani suspiro y no contestó nada, cuando Hora la interrogó:

¿Para ti hay alguien que se encarga en términos generales de eso, verdad?

-Si, los señores que reinan el inframundo: Mictlantecuhtli, Señor del Inframundo, junto con Mictecacihuatl, quien habita en el 9° nivel del Mictlán, ella cuida de los huesos de todo ser que ha dejado la vida.

Al lo cual Hora señaló:

-Esa dama debe ser una valerosa y atractiva deidad, al momento que la beso y con un gran bostezo se echó a dormir como un niño puesto en las manos del universo.

Fue entonces que ella contestó moviendo con insistencia al pesado cuerpo de Hora que estaba adormilado:

-¿Cómo puedes aceptar de tan buena manera dejar de ser lo que eres, cuando sabes que soy una sobreviviente de la muerte que había sido pactada en un sacrificio?

Hora la miró con desconcierto y señaló:

-No quise herir tus sentimientos, algo es evidente, nadie se va en la víspera y lo más importante es que aún siendo poco lo que la vida te enseñe, es tu única oportunidad de expresarlo, de compartir aquello que aprendiste; en nuestro caso somos afortunados hemos sido iluminados con algo que no todos comprenden y que nos conecta con algo especial. Así que mi buen consejo amada mía es que vivas y dejes fluir la vida y cuando ésta termine permitas que se reciclen las energías con ese mundo que desconocemos y que nos llevará a una nueva aventura.

De nuevo la besó y acarició su espalda cuando le dijo ahora sí ven, pero ella se negó a entrar a la hamaca y cantó en silencio lo que su sentimiento íntimo y muy personal le dictó. Su camino la llevará por un aprendizaje doloroso hasta comprender que no tenemos el control de todo y jamás sucede de la forma que lo deseamos y queremos, precisamente porque no todos estamos hechos de la misma sustancia, no habitamos los mismos sueños, aún cuando podemos ser sorprendidos con el paso del tiempo.

Madurar es un camino que no todos estructuran de igual forma, hay sitios donde te forman y transforman, si acaso tu rebeldía no está dispuesta a entrar en ese territorio, elegirás el más sinuoso y aventurado hasta descubrir que la mejor escuela de la vida es tu propio trayecto.

Notas de la autora:

Dibujo propio con filtro de PicsArt