“Dejar salir a la luz lo que somos, a veces es muy difícil, nos hacemos fuertes cuando más débiles somos; ¿Qué lógica orienta lo que somos y sentimos?”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

La rebeldía de Painani crecía con el paso de los días, no comprendía esa actitud de incondicionalidad que mantenía Hora  frente a los designios del Rayo y por lo tanto su enojo crecía más y más en cada momento.

Sobre todo porque ella había luchado en contra de lo establecido con  los patriarcas de su terruño, quienes incluso sacrificaban vidas humanas para complacer a las deidades.

Pocas cosas encienden nuestro corazón y Hora era una de sus grandes pasiones, pese a reconocer que la vida está hecha por diversos caminos, ella había enlazado la suya a la de esa persona.

Fuerzas externas ahora imponían sus reglas y ella estaba dispuesta a emprender la batalla. Para Painani aquello en lo que se cree con firmeza, incluso a ojos cerrados debía defenderse, por tanto se dispuso a tratar de entender ese espacio oscuro y denso que la hacía flaquear y sentirse impotente.

-Hora, ¿Por qué eres incondicional del Rayo?

El hombre que la amaba la miró atento, sabía que ella no aceptaría evasivas:

-Honrar las promesas es una virtud, en nuestra posición no todos se comportan con nobleza, el miedo paraliza. Hay momentos en los que te darás cuenta que sólo tu intuición entenderá de qué se trata todo esto.

No te estoy hablando de un charlatán que husmea para sacar ventaja de mí, se trata de una fuerza sobrenatural a la que pedí consejo y ella, esa fuerza, hará todo por cumplir las reglas del acuerdo, igual que yo…

Painani seguía ofuscada y espetó:

-¿Si acaso esas reglas dejaran de servirte, qué harías?

Hora la miró reflexivo y añadió:

-Las habilidades que poseo son su regalo, el poder hablar contigo y darme a entender sin ser nahua, reconocer las voces del viento, percibir tu presencia en la distancia, mirar bajo el velo de la simple realidad, todo eso forma parte de los dones que me ha dado el Rayo.

Hora bajó la cabeza y cruzó sus manos al momento que señaló:

-Me haces dudar y meditar, sí acaso una vida normal sin tantos vuelos me habría hecho feliz, tal vez no te hubiera conocido, entenderte no hubiera sido tan sencillo; posiblemente la serpiente de agua me habría devorado y el mundo que vive arriba de nosotros se habría quedado sin esa imágen para poder transformar de acuerdo a sus propias culturas algo único.

No todos tienen la fortuna de ver lo que nosotros hemos visto, lo que ambos hemos compartido… De algún modo mi amistad con el Rayo, no es algo que debas celar. No sé qué más decirte.

Painani con esas palabras sinceras de Hora, se dio cuenta que estaba comparando a su inseparable amigo el Rayo con la forma en que veían los Tlatoanis a las deidades y sintió que se había equivocado.

Entre Rayo y Hora había un acuerdo creativo, no era una posición sumisa de rendición de cuentas y cobro de vidas humanas a cambio de preservar un poder inconmensurable donde el sacerdote del templo estaría dispuesto a todo  por obedecer a su amo, la deidad.

Entonces lo miró fijamente y afirmó:

-Ahora reconozco la diferencia entre las fuerzas que te acompañan y las que he padecido en el pasado, por tanto solo veo un camino: Tomar el control.

Hora con una sonrisa la abrazó al momento que exclamó:

-¿Esa es tu petición para Rayo?

Painani con gran seriedad aseveró:

No tengo idea cómo, pero mi deber es con la luz, a ella me debo y en ella habita la verdad. Ya me dijiste que es una fuerza brutal, difícil de domar pero puede ser una herramienta en las hábiles manos de la magia.

Nunca sientas que tus manos han sido atadas, aún en la más densa oscuridad siempre encontrarás la forma de ver la luz y usarla a tu favor.

Notas de la autora:

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“La influencia que puedas ejercer sobre las fuerzas que te acompañan es vital, al entrar en contacto con la esencia de los otros puedes entender con claridad hasta que punto puedes intervenir en cualquier decisión que tomen ellos”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Dayami aquella tarde se puso en contacto con Zila para prepararlos hacia el séptimo nivel hacia las profundidades del Mictlán, ahora contaban con una insignia, reconocían sus fortalezas y entendían sus debilidades, entonces le pidió que al reunirse dejarán un sello de identidad antes de bajar, de esa forma podrían regresar sin perderse.

Zila habló con todo ellos y les preguntó qué podían dejar en la entrada que formaba una intersección entre el sexto y el séptimo nivel, y el primero en hablar fue Javier:

-Podríamos dejar el sello de poder, es nuestra defensa, la identidad de todos como grupo.

Diego meneando la cabeza en forma negativa dijo con seriedad:

-No, ese es nuestro escudo si lo dejamos atorado en el umbral creo que es peligroso, nos debe acompañar hasta el final, no podemos dejarlo de adorno lejos de nosotros.

Patricio que siempre ponía lo práctico por delante señaló:

-Todos nosotros contamos con habilidades pero la más básica de todas es la que tenemos en las manos, con ellas podemos marcar la entrada, ¿Que les parece?

Timoteo con una sonrisa dijo que estaba de acuerdo al momento que Evaristo con gran disposición advirtió:

-Debe haber una forma de hacer una mancha en la piedra, antes de comenzar el ritual voy a juntar algunos elementos para formar una mezcla donde podamos entintar las manos.

Jacobo con actitud positiva exclamó:

-Es la mejor forma de dejar una señal,  si es una buena idea compañero, estoy de acuerdo, ¿Tendría que ser algo que no se borré o basta la intención para que sea percibida?

Santiago por último advirtió:

-Ahora mismo somos una fuerza unidos y siento que el calor de nuestras manos con la tinta que prepare Evaristo cumplirá con el objetivo, al menos que Dayami tenga algo más que decir, nos dio a elegir un sello.

Zila era el único que podía hablar con Dayami, cuando no estaban en un círculo del ritual, era él quien podía percibir la voz de Dayami así que todos hicieron silencio para que ella se comunicara de nuevo.

Entonces Zila afirmó:

-Ella dice que está bien y nos recuerda que su sangre estará en el sello dando reconocimiento al ritual.

De esta forma fue marcado el umbral:

El sello de los iluminados en el umbral hacia el sétimo nivel del Mictlan.

Cada uno de ellos comprendió que en ese sello habían dejado una parte de ellos en espera de ser descubierto por algo desconocido, al reunirse de nuevo en el círculo mágico cada uno de ellos sintió una corriente de viento recorrer sus cuerpos, una especie de aviso de que no estaban solos.

Dayami se dirigió a todos:

“La magia se vale de instrumentos para enfocarnos, pero la magia nos pertenece es lo que somos y aquello en que creemos”

Del sello se desprendió envuelto en un viento energético un tenue hilo apenas perceptible que los siguió hacia el siguiente nivel y dio tres vueltas en el cuerpo de cada uno de ellos conforme sus mentes imaginaban un intrincado laberinto que cada vez era más oscuro.

Dayami  les habló de nuevo señalando:

“Descubre en las voces lo que te dicen y comprende de quien son y por qué  te hablan”

Esta fue la parte más compleja para todos, no fue algo compartido por los demás, se sintieron solos ante una prueba que los enfrentaba con sus sentimientos, las voces de los que ya no estaban, sus reclamos y posteriormente esas mismas voces dejaban fuera la imagen de la persona que ellos habían reconocido para aparecer en los rostros de personas que ellos habían tratado años después creando una fuerte confusión en su alma al compararlos con quienes no eran.

Recordaron los momento en los que estuvieron con alguien pensando en otras personas que ya no volverían a sus vidas, en ese momento varios de ellos empezaron a desesperarse a tratar de huir de esas imágenes y el lazo invisible que los mantenía atados con tres vueltas mágicas les impedía moverse fuera del círculo.

Dayami volvió a hablar:

“Cada uno debe resolver el acertijo, debe invalidar la falsa imagen y recobrar la conciencia, no hay método en esto están solos, ¡Resuélvanlo!”

Reconocieron que lo que les había enfrentado en el pasado con seres vivos, ahora era un recuerdo, lo que se había echado a perder ya no tenía solución, pero les había dejado una enseñanza para poder liberarse.

En ese momento sintieron que la cuerda o lazo apenas perceptible que los mantenía atados poco a poco los liberó de su atadura.

Dayami finalmente exclamó:

“Hemos vencido a los fantasmas del pasado, hemos fortalecido lo que somos en el camino hacia la luz”

Todos sintieron que su respiración volvía a ser pausada, que podían al fin separar el pasado del presente y un profundo alivio se apoderó de cada uno de ellos. Tenían la opción de tomar la punta de aquella hebra mágica para regresar o hacerlo por su propio pie, la cuerda estaría ahí para guiarlos de nuevo a la realidad.

Recordemos que el mago es la fuerza en toda actividad mágica, todos sus recursos son potenciados por su voluntad.

Notas de la autora:

Dibujo de la autora con filtro libre de PicsArt


“Vas de la superficie al fondo oscuro de todos tus miedos, en el tercer nivel hacia el Mictlán, sabrás lo difícil que es escapar de lo que duele, de todo lo que no tuvo solución”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Pasaron un día tranquilos meditando en lo que les había solicitado Dayami, pensar en todos esos grandes amores, la gente que se cruzó en sus vidas para dejarles una enseñanza y de las que no volvieron a saber jamás.

La mayoría de los iluminados fue consciente de que el dolor no resuelto lo habían apagado con aguamiel o cerveza para olvidarse de la tristeza o de todo lo que no habían logrado resolver en sus vidas, para eludir o justificar su conducta agresiva o depresiva, para olvidarse y seguir como fuera en esas  situaciones que les rompieron el alma, embriagarse había sido una buena  solución.

A su memoria llegaron los actos desastrosos que ellos protagonizaron, las aberraciones que observaron en un mundo regido por el poder de la lanza, a los hombres que mataron a sangre fría por no ser del clan o para poder robarles comida.

La muerte de sus familias en aldeas encendidas entre las llamas de las cuales tuvieron que escapar heridos y sanarse como fuera, recordaron a sus amores violados en batalla, atravesados por lanzas en territorio invadido por los que impidieron que ellos pudieran regresar para darles la despedida digna de un humano dentro de sus rituales y tradiciones.

En la tarde después de los largos silencios que ese día vivieron, ya que la indicación era recordar pero no compartir los recuerdos, sino guardarlos, tenerlos presentes en su mente para descender al tercer nivel del Mictlán. Estaban ansiosos por el anuncio de la llegada de la deidad del río.

Puntual como las otras ocasiones llegó Dayami a la mente de Zila quien les solicitó unir sus manos de nuevo en un círculo y preguntó a cada uno de ellos:

“¿Qué desearon más en los momentos  donde recordaron tanto dolor?”

Sin grandes diferencias la mayoría había tenido un deseo tremendo de embriagarse, de embrutecer la mente para no pensar en todo eso que les provocaba rabia y los hacía sentir inútiles, impotentes ante una realidad que no deseaban y que a fuerza tuvieron que vivir.

Dayami les recordó los momentos que vivieron en las costas de Portugal, cuando empezaron a beber agua de aquellos riachuelos y les preguntó si acaso entendían la forma como dejaron atrás sus deseos de olvidar y  las ansias de embriagarse.

Todos lo atribuyeron a la paz del paisaje, al compañerismo que habían logrado, además no tenían forma de producir su propia cerveza de otra forma tal vez Evaristo lo habría hecho para compartirla, pero no fue así.

Evaristo con un destello en la mente exclamó:

-¡El agua estaba habitada por la sustancia mágica de Dayami!

A lo que ella les contestó:

-Aún sin proponermelo yo estaba intentando por todos los medios reconocerlos, entenderlos, ver en sus mentes aquello que los hacia diferentes, es posible, pudo suceder de esa forma, desde luego y prosiguió Bien, ahora no es agua pero logré que durmieran evocando un sonido que todos percibieron.

Ahora bajemos al tercer círculo del Mictlán, veremos cada uno de nosotros aquello que perdimos, incluso yo; el inmenso dolor de mi muerte, en mi caso el momento en que fui colocada en la piedra de los sacrificios.

Entonces veamos todo ese dolor con la mirada que no está en los ojos de la realidad e intentemos  despojarnos de lo que hemos sido hasta donde sea posible, busquen ese sonido que estará flotando para todos y reconstruyan de otra forma el pasado doloroso.

El desear debe obedecer a la voluntad de cada uno de ustedes,  para lograr que algo suceda debemos desearlo como algo real. Todos hemos perdido la forma de llegar a alguien que nos importaba, lo que nos queda de ellos son los detalles que compartieron con nosotros, todas esas cosas simples que estuvieron frente a nosotros.

Hay dos caminos: Dejarlas intactas o envolverlas en delicados regalos para lanzarlos al futuro, todos ellos pueden ser enseñanzas vivas, entrenamiento para otros iluminados, recuerden que el camino a la luz está formado de tinieblas.

Fue en ese momento que todos sintieron sus cuerpos en arenas densas, se hundían sin remedio en pesados pensamientos de desaliento y su tarea para seguir el sonido de Dayami fue complicado y tortuoso, aunque ella no dijo nada también sufrió el trayecto con profundo dolor.

No todos respondemos igual al dolor de una perdida, pero sabemos que por alguna razón nos quedamos en el mundo y depende de nosotros y nuestra voluntad hacer del mundo un mejor lugar para vivir.

Notas de la autora:

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“Evita caer en ese discurso que ya conoces, ese que ya te has hecho; activa lo que no es fácil percibir con la mirada, sólo así se cumplirá la magia”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Los ocho iluminados encerrados en las grutas de Cacahuamilpa, empezaron a sentir claustrofobia, les costaba trabajo conciliar el sueño  y estaban alterados ya que sabían que por ningún motivo debían salir de ahí y con el paso de las horas y los días les resultaba asfixiante la situación después de haber estado tanto tiempo en mar abierto y disfrutando del grandioso espectáculo estelar.

La privación sensorial a la que estaban sujetos les impedía relajar sus mentes, evocar a alguna entidad aún sin desearlo los puso en contradicción con lo que habían conseguido entender en mar abierto.

Algunos de ellos comenzaron a alucinar con imágenes de animales fantásticos o temor a los ruidos evocados por la resonancia del eco en las grutas. Zila alertó a Dayami, le pidió su apoyo si tardaba la caravana que los escoltaría hasta el templo de la Luna esto sería un desastre en pocas horas.

Dayami entendió que el entrenamiento es para los ascendidos una de las tareas más provechosas y necesarias, ellos habían llegado hasta ahí por azares del destino y al mismo tiempo por la intervención de fuerzas como las invocadas por Erandi, pero necesitaban algo más y habló con Zila:

-Cuando equilibras lo que sientes con lo que piensas las cosas son más fáciles, es natural que ahora no sientan que pisan en terreno firme, hay un lado que percibe sensaciones en tu mente y otro que las analiza, ustedes han recibido información y se está mezclando con la que ya habían aprendido hace tiempo y en ella hay muchas cosas que pueden ser desechadas, pero no es fácil.

Te voy a pedir que se tomen todos ustedes de la mano en un círculo, recuerda el círculo que los hizo lo que son, aquí no hay fuego y es peligroso encender uno, cuando cierren los ojos necesito saber lo que ven, yo haré todo lo posible por que logren ver al centro una luz similar al fuego, cuando lo consigan podemos empezar a entrenar la mente.

Zila les dijo a todos sus compañeros:

Dayami nos brindará ayuda, necesito que nos tomemos todos de la mano. Ahora cierren los ojos y digan en voz alta lo que ven.

Evaristo observaba serpientes en el agua que utilizaría para hervir hojas de guayabas y naranjas para las náuseas; Patricio sentía las piernas adormecidas y la espalda le daba picazón, empezó a tratar de ver si eran hormigas lo que subía a su cuerpo; Diego observa cómo se escapan de su red de pesca lo que había conseguido capturar para la cena; Javier recuerda con dolor el día que la mujer que amaba lo abandonó; Santiago lo único que tiene en mente es salir corriendo de la gruta y gritar al aire libre con fuerza; Timoteo observa una cruz entre las formaciones calcáreas de la cueva pero al acercarse desaparece y se siente culpable; Jacobo observa como sale del mar su dador de poder Bormanicus y le arrebata la caracola, con gran enojo, sin que él entienda las razones y Zila que es quien está más cerca de Dayami recuerda con desaliento que nunca tuvo la oportunidad de tener un nombre como todos sus compañeros hasta el día que dejó de ser Al-Majus, como le decían con desprecio para convertirse en Zila.

Cuando todos pronunciaron en voz alta lo que veían sus sollozos invadieron el lugar y poco a poco notaron como todos aquellos recuerdos se fueron desvaneciendo al observar una luz ambarina en medio de su círculo y en ese momento Dayami pudo dirigirse a todos ellos:

“Asesorar a los que han de gobernar el camino de los ascendidos es tarea compleja, cada idea nos dará un nuevo problema, lo que fueron y lo que son, no se va a separar pero si podemos filtrar lo que nos daña con la razón, unida a la voluntad y la imaginación unida a la magia podremos construir lo que necesitamos ser.

No será lo mismo para todos, sus vivencias no son las mismas, sus raíces tampoco, pero la luz que gobierna sus actos ya la han reconocido y está en ustedes; hay inframundos, llamados infiernos que algunos llevarán por siempre. Dense cuenta por que ese lugar está formado de fuego, el fuego filtra, el fuego reduce a huesos lo que antes era un cuerpo con carne, el fuego transforma.

Lo que queda después del fuego nosotros le llamamos Mictlán, es el lugar de reposo de los muertos, son nueve dimensiones, atravesaremos cada una de ellas y con los restos que se nos queden entre las manos construiremos el escenario que necesitamos; hoy se cumple el día 1 del recorrido, la fogata ceremonial no puede morir, es necesaria y en ella está nuestra fuerza.”

Los ocho amigos al abrir los ojos sintieron que una suave brisa rodeaba sus cuerpos y un agradable alivio, la esperanza volvió a ellos.

Todos tus miedos son producto de lo que has vivido, de esos momentos donde has fallado y te han abandonado, recuerda que todo lo que te dejó atrás lo hizo por que ya te había dado una enseñanza, ahora te toca a tí ser el maestro.

Notas de la autora:

Composición fotográfica de un trozo de ámbar de la autora


“Ante los tiempos de cambio harás todo lo que esté en tus manos para buscar aliados, todas esas nuevas oportunidades que se abren ante tí, los nuevos horizontes que aparecen son provechosos, toda sabiduría viene de la meditación. A veces se pierde más en una posición de poder, analizarlo es importante.”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Gracias a los recorridos que realizó Dayami, la conexión con otras realidades le fue ampliada a Erandi, ella observó pueblos donde se complacía a los varones con los que se querían hacer alianzas, utilizando doncellas como parte del banquete, Erandi fue más lejos, siendo mujer comprendió que todo ser humano tiene valores y también necesidades y para ella resultaba más provechoso vincular a los iluminados con posibles benefactoras de sus raíces en un mundo nuevo, personas que no cumplirían un deseo fugaz, serían las facilitadoras de un vínculo que se fortalecería con el tiempo y cuando llegarán todos ellos entenderían con su percepción que en algún momento estarían frente a quienes no eran damas de compañía, sino las mujeres que se convertirían en sus cómplices, compañeras de viaje y aliadas.

Al mismo tiempo tenía puestos los ojos en el peculiar Hora que le fue presentado en la ceremonia del Sol, su visión astral le señaló que eran un ser que no podría romper un poderoso pacto con el rayo y esa era su fuerza y en algún momento sería la tristeza de Painani, pero nadie tiene garantizada la felicidad como una constante y eso lo reconocía tanto ella como la propia Painani quien experimentaba sensaciones nuevas al lado de un hombre de fuego y luz electrizante que le mostraba desde su perspectiva el mundo con otros matices y se había empeñado en convertir un año de su vida en el más grande derroche poderoso de enseñanzas. 

De esa forma el calendario lunar tomaría una simbología nueva que no solo se quedaría nutriendo a la cultura de un pueblo, sería un cúmulo de datos que cubriría la bóveda celeste.

Constelación del escorpión

El Escorpión 

De esta forma unieron conocimientos diferentes para lograr que cada ciclo lunar los dotará de una fuerza  y significado para elaborar tareas de acuerdo al comportamiento de este animal de poder o del que viniera a su encuentro en el siguiente ciclo.

SignoDios
1Cipactli (Caimán/Cocodrilo)Ometeotl
2Ocelotl (Ocelote – Jaguar)Quetzalcoatl 
3Mazatl (Venado)Tepeyollotl
4Xochitl (Flor)Huehuecoyotl 
5Acatl (Caña – Carrizo)Chalchihuitlicue 
6Miquiztli (Muerte)Tonatiuh
7Quiahuitl (Lluvia)Tlaloc
8Malinalli (Hierba Seca)Mayahuel
9Coatl (Serpiente)Xiuhtecuhtli 
10Tecpatl (Pedernal)Mictlantecuhtli
11Ozomahtli (Mono)Patecatl
12Cuetzpalin (Lagartija)Izpapalotl
13Ollin (Movimiento)Tlazolteotl
14Itzcuintli (Perro)Xipe Totec
15Calli (Casa)Itzpapalotl
16Cozcacuauhtli  (Buitre)Xolotl
17Atl (Agua)Chalchihuihtotolin
18Ehecatl (Viento)Chantico
19Cuauhtli (Águila)Xochiquetzal
20Tochtli (Conejo)Xiuhtecuhtli 

Cito textualmente datos del sistema referente al calendario lunar Tonalpohualli:

La piedra del tiempo, lleva labrada la cuenta de los días y el destino, ordenando su propio universo y rigiendo el cómputo de los ciclos, que ajusta la vida de los hombres y los pueblos a la pulsación cósmica, al compás de las estaciones y otros fenómenos que determinan mutaciones terrestres y cambios energéticos, es por eso que no giraba sola necesitaba de un segundo engranaje:

SignoDiosCuerpo
1Cipactli (Caimán/Cocodrilo)TonacatecuhtliVenus
2Ehecatl (Viento)Quetzalcoatl Venus
3Calli (Casa)TepeyollotlSaturno
4Cuetzpalin (Lagartija)Huehuecoyotl Saturno
5Coatl (Serpiente)Chalchihuitlicue Saturno
6Miquiztli (Muerte)TecciztecatlLuna
7Mazatl (Venado)TlalocLuna
8Tochtli (Conejo)MayahuelLuna
8Atl (Agua)Xiuhtecuhtli Marte
10Itzcuintli (Perro)MictlantecuhtliMarte
11Ozomatli (Mono)XochipilliMarte
12Malinalli (Hierba Seca)PatecatlJúpiter
13Acatl (Caña – Carrizo)TezcatlipocaJúpiter
14Ocelotl (Ocelote – Jaguar)TlazolteotlJúpiter
15Cuauhtli (Águila)Xipe TotecSol
16Cozcacuauhtli  (Buitre)ItzpapalotlSol
17Ollin (Movimiento)XolotlSol
18Tecpatl (Pedernal)ChalchiuhtotolinMercurio
19Quiahuitl (Lluvia)TonatiuhMercurio
20Xochitl (Flor)XochiquetzalVenus

Ante esta realidad Hora le mostró a Painani el reflejo del cielo como si fuera un espejo donde cada animal de poder podía ser encontrado en el firmamento y cada deidad perteneciente a una cultura como lo era la de ella, también podía formar parte de lo que otros pueblos consideraban y en cada momento le indicaba:

-Observa Negrita, como es arriba es abajo, nadie escapa al poder del cielo y cuando su fuerza nos reclame entenderemos mucho más que lo que puedes observar ahora, otros ya lo han visto y lo han nombrado, cada cultura y pueblo lo ve desde ese lugar que le permite ser observador y así  le han dado diferentes nombres, entiende que  su esencia es la misma y su poder es para todos, sin importar como los nombres.

Ahora bien, solo el rayo puede mostrarme al animal de poder que debe ser encontrado en un ciclo y te aseguro que Rayo es muy cuidadoso en eso.

Painani no comprendía con claridad a qué se refería Hora cuando señalaba “Cuando su fuerza nos reclame” sin embargo en un texto anterior les di a conocer de alguna forma que sucederá, pero ese viaje por más que el propio Hora se empeñe en convencer a Rayo, no ha de ser compartido, para ella es mejor no saberlo.

La vida nos ofrece regalos únicos y maravillosos de los cuales podemos aprender y compartirlos cuando es posible, son parte de lo que somos y de lo que hicimos en compañía de otros seres a los cuales amamos.

Notas de la autora:

Información del calendario lunar extraído de  https://pueblosoriginarios.com/meso/valle/azteca/calendarios/calendario_lunar.html

Imagen de archivo de la costelación del escorpión.


“Somos el mundo que vivimos, anhelamos aquel que construimos, dentro de sus estructuras están los valores más altos que nunca nos ponemos a meditar si serán o no alcanzables, simplemente los perseguimos”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

¿De qué forma respondemos a los pobladores que  recientemente nos dieron cobijo y apreciaron lo que somos?

Esta pregunta se convirtió en el pensamiento que dos seres que no se conocían físicamente pero ambos la formularon en diferentes posiciones geográficas la misma pregunta, qué había entre ellos para que hubiera razones de peso al preguntarse esa y no otra pregunta.

Bien veamos, Painani deja Costa Rica y se dirige a su siguiente posición, en el camino presiente que algo la quita el sueño, que algo o  alguien la intuye y no entiende la razón, construye en su mente las palabras y voces de los pobladores con los cuales compartió sus ideas, todos ellos muy atentos a tratar de entenderse con su modo de expresarse y concebir el mundo desde su visión nahua.

Recordemos este pasaje:

Sí Painani aceptaba el ofrecimiento en lengua chorotega de una bebida de licor de nance en una vasija ceremonial de barro y respondía con las mismas palabras con que le fue ofrendada, aún desconociendo el pleno significado de éstas, de inmediato sería aceptada en el grupo como una invitada de confianza.

Entonces  ella recordó ese momento y se percató que muchos de los pobladores la consideraron una más entre ellos, alguien que no rechazó algo que desconocía, simplemente lo aceptó con plena confianza, ella medio entre ellos con un paso que no daba cabida a la desconfianza y con ello  ganó la simpatía de muchos, en especial del Chamán que le advirtió:

Usted posee la piedra de un ritual tan antiguo como el mundo en su formación y en ella reside el magnetismo de respuestas de otros mundos que han de llegar a su intuición, no deje que las emociones la contaminen, la inteligencia que tiene el cuerpo acumula lo que somos incluso antes de nacer, pero hay un salto al vacío que no se toma el tiempo para ningún razonamiento; ponga atención en el camino alguien ha rodeado su aura, su anxxá,(alma) así es como usted le dice y en ese espacio tan íntimo alguien quiere entrar, sea cauta, sea hábil y descúbralo. 

Al momento que Painani recordó esas palabras de su cinto extrajo la piedra que le fue obsequiada por los mayas y la colocó en su pecho, exclamando:

“El día que no haya poder humano que te haga desistir, ese día sabrás de lo que eres capaz por amor

Nosotros sabemos de quién se trata, por supuesto analicen con detenimiento, es él  el hombre que la ha presentido a través de su camino y la ha imaginado como un ángel con los pies alados.

Esto no queda aquí, al colocar bajo el pulso de su corazón Painani la piedra magnetizada despertó fuerzas de un poder que ya estaba creado, pero hasta ahora se convertía en algo evidente para ella igualmente, esas noches de agitación mental de pérdida de sueño, no obedecían a circunstancia externa sino al claro y evidente momento que estaba viviendo y que le acercaba a una posición coincidente, única y especial.

Hora por su parte sintió que no era su corazón el que palpitaba, no era él, alguien más estaba en ese lugar donde era posible abrir un portal mágico e íntimo, se dejó caer de golpe encendido por algo nunca antes había experimentado y recuperando el aliento se acercó a un árbol, él sabía que ellos podían hacer las veces de mensajeros a través de sus ramas y tocándolo con especial ternura susurro lo siguiente:

“Tocar el alma

desde el viento…

sentir su latir

muy adentro.

Clamar al amor

más anhelado”

Ninguno de los dos sabía que sucedería, pero Painani entendió que era certero lo que el chamán le dijo, que no era de otro forma y solo de esa, ella estaba acercándose al hombre que había rodeado su alma y la mantenía unida a la suya desde hacía un tiempo, ella no supo desde cuando, simplemente lo entendió.

Sí has sentido que esa persona es para tí y que aún con todo en contra será de esa forma, créelo es cierto, es real.

Notas de la autora:

Composición propia “El Mensaje enviado por el árbol”


”La razón es rica en ideas, contempla desde la sombra lo que puede ser factible y permanece en control de sus anhelos”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Zila recordará con su grupo de amigos una serie de reflexiones que lo harán intuir realidades nuevas, cada uno de los hombres que ahora han sido iluminados por una razón valiosa para seguir adelante  se dejarán llevar por la intuición, ella les ofrece fantasía e ingenio donde algo haga falta para ser comprendido; con ella han de elaborar realidades alternas y proteger sus verdaderas intenciones.

Al centro del sitio que habitan reconocen que ha nacido una voz nueva, cuya experiencia puede cambiar el rumbo de las cosas y convertirse en un aliado fascinante, su realidad navega entre un puerto en calma y otro pleno de posibilidades, sin embargo son conscientes que no todos serán fácilmente alcanzables.

Zila señaló al grupo aquella noche de luna llena:

-Tengo la impresión que alguien más recibió el mensaje, cuando Jacobo tocó la caracola, su impulso es tremendo, para todos nosotros podría ser un aliado pero su ambición tal vez no comprenda nuestras intenciones, no lo se. Pero ella cuyo nombre debe quedar entre nosotros es Dayami, la deidad del río se ha puesto en contacto con él, ella me dijo con claridad:

“Sea Bormanicus, protector del clan y la casa, señor que habita lo profundo de los mares el que resuelva todo misterio y los lleve a buen puerto, él ha escuchado el llamado de unidad de Jacobo”

Jacobo con una amplia sonrisa exclamó a todos los compañeros cuyos rostros estaban iluminados por los reflejos fortalecidos de la luna llena y al mismo tiempo por el fuego de la hoguera que para ellos se había convertido en un símbolo de unidad ceremonial:

-¡No estamos solos, nuestras raíces no pertenecen a la misma cuna, cada uno de nosotros puede evocar en sus tradiciones el alma de sus deidades y de esa forma transformarlo todo para el bien común!

Zila señaló, así es Bormanicus es el protector de las aguas curativas, pero al mismo tiempo puede ser aguerrido como ninguno; en (el sitio al que refiere es lo que hoy se conoce como Caldas de Vizela, Portugal) al norte de esta zona donde estamos sus rituales iniciáticos le dan fuerza a los guerreros, yo lo presiento es parte de mis raíces celtas.

Elementos celtas en el noroeste de España en la época prerromana

Todos se observaron en silencio y Diego advirtió:

-Cada uno conocerá del otro sus creencias y en ellas hallará un vínculo, Jacobo despertó al llamado de la caracola sin saber que su linaje lo  hermana de alguna forma con ella; supongo que Dayami te hablará de cerca por el hecho de que ella encontró en tu sangre como llegar hasta tí y hacerlo con todos nosotros; Santiago será el que conserve cada símbolo, será el difusor de lo que somos en formas que aún desconocemos; Evaristo tendrá la guía por su conocimiento e intuición de  lo que nos hace bien y aquello que nos mantendrá vivos; los mensajes que recibimos nos unen y son la riqueza de lo que iluminamos.

Patricio con los ojos muy abiertos apuntó:

-Sabremos en qué momento será menester invocar a quien necesitemos, ella me habló de que sería constructor, hermanos no necesitamos subir bajo el mando de nadie, podemos hacer nuestra propia nave, sí acaso mi talento está en construir, eso haré, navegaremos bajo la invocación de los aliados.

Los árboles de aquel bosque que habitaban susurraron de una forma que a ellos se les antojó distinta, cada uno tomó un puño de tierra y lo lanzó a la hoguera que levantó graciosas figuras danzarinas festejando sus descubrimientos.

Cuando tus planes son los de otros, cuando tu vida está ligada a un proyecto, nada puede detenerte, nadie puede limitarte, avanza que hoy la oportunidad es tuya y del grupo que se fortalece.

Notas de la autora:

 Estudio sobre mitología sincrética romana y celta en la península ibérica de Francisco Díez de Velasco, Universidad de La Laguna

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Ilustración de la inscripción dedicada a Bormanicus, tallada en Caldas de Vizela, Portugal


“Todos los momentos son visibles a los ojos del mundo, sólo aquello que te reservas para tí, constituye el instante donde todo es posible y extraordinario”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Han de recordar que les dije hace algún tiempo que se daría un encuentro especial e inolvidable entre Painani y Hora; hay lugares que son el derrotero de un camino y otros que suceden porque el trayecto los hace coincidir y eso es lo que pasará, por ello solamente quiero adelantar el curso de ese trayecto para que puedan analizar lo que sucederá:

El sitio donde alberga con mayor fuerza el Sol

Será en la línea ecuatorial donde tendrá lugar ese encuentro de una forma azarosa y especial; es precisamente en la línea ecuatorial donde solo hay dos estaciones definidas: húmeda o invierno y seca o verano, en términos metafóricos no hay medias tintas, no hay un sitio para la templanza y será el sitio donde el Sur marcará el hogar del Hutizilopochtli, de haber sido para el imperio Azteca posiblemente se hubiera dado, habría abarcado ese inmenso espacio. Pero esta es solamente una especulación que planteo para ustedes, un deseo de los imperios que siempre anhelan mas. Sin embargo, para Erandi, simplemente se convierte en el  lugar que cumple con sus visiones y viajes astrales, al que ella señalaba como:

 “El lugar donde impera la vastedad del Sol”.

Ese sitio donde al medio día de los equinoccios, el ángulo recto de los rayos solares sobre los objetos no deja ninguna sombra, está en  la línea ecuatorial.

Ahora bien, hablar de acuerdos victorioso nos lleva al que buscará Dayami a través de su emisario provisto de la caracola ceremonial y el despertar de Baraecus, a quien se conoce en la provincia de lo que hoy es Orense (Galicia), territorio de los galaicos. En la zona de lo que ahora reconocemos como Cáceres, esta deidad está estrechamente relacionado con las aguas y los ríos de esa zona, donde también se le llama como Revve Anabaraecus.

Íntimamente relacionado con el ritual iniciático para los guerreros celtas, tanto galos como hispanos. Tomando en cuenta que para el mundo celta el transito entre el mundo de los vivos y de los muertos ocurría a través del agua. Es decir, para los celtas, las aguas, ríos y manantiales eran puertas que unían la tierra de los hombres con el mundo de los dioses.

Fue de esa forma como inicia el sueño premonitorio de Zila en este viaje fascinante hacia el encuentro con la deidad del río:

“Sean los aliados y sus acuerdos el poder y la fuerza de tu propia estirpe y encuentren en cada evocación la forma de hermanar pueblos, pese a sus grandes diferencias”

Zila sorprendido ante la evocación y maravillado por aquella petición que se antojaba compleja en un mundo donde el poder y la imposición de la fuerza sacudían inmensos territorios. Se limitó a preguntar:

-Mujer ¿Consideras posible esto?

La deidad del río le advirtió con serenidad:

“Sea Bormanicus, protector del clan y la casa, señor que habita lo profundo de los mares el que resuelva todo misterio y los lleve a buen puerto, él ha escuchado el llamado de unidad de Jacobo, tenemos un lazo valioso de tu sangre con el pacto de nombre ejecutado por Javier y la entrega ceremonial del caracol a Jacobo, completa el ritual de los iniciados con la raíz de tu estirpe y conserva mi nombre como dadora de esta fuerza, Dayami soy y nombrada deidad de rio he sido”

Zila sintió que cada uno de los momentos que estaba viviendo eran un sueño extraordinario e inmerecido y exclamó:

-Dayami, me siento halagado por todo cuanto nos envuelve  y me preguntó como es posible que la señora que protege a la Luna supiera de mi y viniera en mi busca y la de mis compañeros, Por favor explícame.

“En medio de una desolador sitio hundido en las tinieblas clamaste por ayuda a tus dioses, en ese instante Erandi la que protege el templo de la Luna en su viaje astral descubrió un llamado de angustia tan poderoso y desgarrador que dobló su vara y supo que algo desconocido llegaría de la zona que ahora toco y a la que fuí enviada”

Zila consternado apuntó:

-Dayami, ¿Es de esa forma que tu travesía te ha conectado con mis ancestros?

“No solo los tuyos, los de todos y cada uno de ustedes, no tengo claro por que Jacobo se reconoce en la caracola ceremonial cuando él que la lanzó al mar fue Javier,  esas fuerzas emanan de sus raíces, su estirpe y sus tradiciones y en ellas veo y siento lo que son y representan para el mundo que los espera”

Por último preguntó  por que  no lo tocaba del rostro y la cabeza como a sus compañeros y Dayami respondió: 

“No olvides que tu sangre y la mía se mezclaron en aquel momento cercano a tu muerte, esa batalla librada ahora nos ha reunido, has que suceda todo cuanto hemos hablado, por ustedes y el futuro que será iluminado”

Dicho ésto se desvaneció formando un hilo carmesí delante de la atónita mirada de Zila, quien se estremeció impactado ante la sorpresa.

Hay un mundo hecho de todos los paisajes distantes y cercanos, ese lugar se llama futuro y nadie lo conoce, pero todos trabajan por que se vuelva realidad  bajo la mirada atenta de sus propios intereses, vigila lo que deseas y has que suceda.

Notas de la autora:

Información del Dios celta que habita la zona de Galicia

Fotografías composiciones de la autora, Dayami y las caracolas con filtro libre de PicsArt


“Prepararse para lo indescifrable es algo que nadie analiza, la vida nos sostiene en certezas, las buscamos y atesoramos; eludimos lo que no comprendemos, al menos que se nos plante de frente”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Muchos nos hemos preguntado si la raíz de Zila tenía algún privilegio especial para hacerse notar con el ritual de la caracola, sin embargo los hombres que el acompañaban poseían una identidad y estaban unidos a todo el entorno que aquella ocasión fue celebrado, de esta forma recordemos aquel momento en que los seres ascendidos se reúnen en el recinto especial de la decana Pérez Riv.

Había ancestros de Bulgaria, Holanda, Turquía, Cataluña, Arabia, Estonia, e Italia; Finlandia y España sabemos bien que ya forman parte de esa intrincada raíz de sucesos y el ADN del mundo que no había cruzado hacia el continente Americano sin pretenderlo y sin darse cuenta formarían un círculo mágico con el universo en sus conversaciones y actos delante del Templo de Rocas en medio de la nada, esa construcción que algunos de ellos señalaron como la que los salvó de la resaca y la cruda abstinencia del alcohol.

Cuando el universo hace planes convoca fuerzas que no se detienen en el momento presente, atraviesan como una saeta el latir del tiempo y el espacio que nos rige y pueden ser reconocidos en determinados momentos por seres que han convocado la fuerza de la magia profunda y milenaria en un sitio estratégico.

Las ramas que miran al cielo siempre lo hacen por una razón

Fue de esta forma que los ocho náufragos comenzaron a escuchar el latir del mar en sus vísceras y su aliento, les fueron entregados mensajes a través del viento y ellos los compartieron con la diginada de quien recibe un preciado tesoro.

De pronto cada uno supo que su tarea era similar a la declarada por Javier al momento que lanzó la caracola de nueva cuenta al mar, que sus vidas estaban entrelazadas a un propósito superior a sus propias fuerzas y que la sangre que salvaron rescatando a uno de ellos se mezclará para siempre entre ellos y su deseo de edificar algo que de alguna forma iría más lejos de toda época conocida por ellos.

En ese momento Evaristo que preparaba hierbas y cocidos para medicar a sus amigos, entendió que existía un hilo invisible entre sus vidas y que incluso más allá de lo que en vida los uniría, en alma prevalecerá.

Javier lo miró con esa forma de ver al amigo que sin decir palabra te da por entendido que lo reconoces y que más allá de todo, ellos sabrían qué hacer cuando fuera necesario y el mar siempre sería testigo de sus grandes descubrimientos.

Aquella noche cada uno de los hombres escucharía palabras que pertenecían a sus ancestros y hemos de recordar la frase: 

“Habrán paso a los que fueron y serán”

El camino señalado tiene una veta por descubrirse en el alma de cada uno de ellos, los primero no tenían claro todo el proceso por el cual debían atravesar, pero no cejaron en su búsqueda y su intrincado código de unidad.

Cada uno de ellos con su propia creencia, con su visión puesta en no mezclarse y lograr a partir de su esencia nutrir el alma de la conciencia vital, el espíritu prevalecerá y el camino estaba dispuesto para iniciar la impresionante travesía.

Muchas rocas vendrían después, más allá de aquella que ellos recordarán de forma única ya que aquel templo de roca en el mar sería la letra griega Eta, dando a entender a dos columnas con una viga cruzada que representa la conexión; también sería la representación germana de Hagalaz, bola de granizo, el nórdico hagall e incluso el sueco, para representar lo que es frío como el hielo, pero que en términos mágicos les recordaría al álamo blanco de los difuntos, señalando que la muerte no es el final.

Desde luego Hora estaba inmiscuido en esos designios, aún no sintiendo la fuerza de los otros, él convocaría grandes profecías y uno de ellas era el conocer el momento para prepararse, el momento cuando todo desaparecerá para el humano y será eterno para el espíritu. Pero aún es demasiado pronto para entenderlo.

Cada trazo que formas en tu camino te permite ser lo que tus antepasados han dictado y sus formas y dictados nutrirán tus pasos, aun sin desearlo.

Notas de la autora:

Fotografía de la autora: “Cada rama se nutre de historia” con filtro libre de PicsArt

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 Citado en el libro de Pablo Runa: The White Goddess” op. cit. pág: 243


“Todo lo que te hace humano, te vuelve compasivo con todo aquel que en verdad lo necesita, no siempre se vinculará contigo, recuerda que puedes ayudarlo en su recorrido”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Hora, se encontraba en un sitio agradable, siempre gustaba de conversar con las aves, algunas eran fáciles de imitar, algunas en verdad eran fastuosas en sus cantos y no era posible relacionarse con ellas, Hora se alegraba de poder dialogar con aquellas que replicaban su intento de comunicación, las consideraba tan amigas como el loro que lo acompañaba en algunas ocasiones, fue precisamente en ese momento que escuchó algo fuera de lo común.

En su recorrido por el valle, Hora descubre el aullido de un perro o zorro, no reconoce la diferencia pero el sonido llega desde una cueva, Hora preocupado, decide penetrar a ese lugar  al escuchar el lastimero sonido que de ella proviene.

La madre había muerto y los cachorros también, solamente uno de ellos insistía buscando alimento en aquella hembra que trató de protegerlos en ese sitio sin tener éxito. El pequeño cachorro, no estaba confiado en el varón que entró con deseos de ayudarlo, finalmente notó que de alguna forma ese hombre era su esperanza y su posibilidad de ser alimentado.

Hora sintió que tendría a dos amigos, el loro y el perro o zorro, entendió que el apego de él hacia ellos iba a ser diferente que el que ellos le darían, ya lo había vivido con los animales que custodiaban su camino y al final tuvieron que retornar a sus propias vidas, costumbres y litorales; no importaba, el tiempo que estuvieron a su lado le bastaba.

En constantes ocasiones tuvo la necesidad de amarrar del cuello al perro y poder controlar sus movimientos, instalarlo a acompañarlo en sus recorridos, y acompañarse de él en sus entrenamientos corriendo por las laderas de aquel hermoso paraje.

Nunca lo hizo, espero que fuera el perro o el loro los que sintieran deseos de estar con él y de esa forma ganar su respeto y su afecto, pero antes de que esto sucediera padeció tratando de retirar alimañas del cuerpo del perro, garrapatas y ulceraciones que contrajo en la cueva rodeado de sus hermanos muertos.

Hora reía cuando veía engordar al cachorro y mover la cola gustoso y con gran apetito, por eso decidió nombrarlo Duplo, de esta forma poco a poco se fue ganando su confianza y la destreza de Duplo para la cacería y para espantar a los cuervos de los maizales le dio portentosos atributos de buen acompañante.

Hora de noche miraba las estrellas y se preguntaba cuantos humanos harían lo mismo y al mismo tiempo que él lo hacía, le resultaba divertido pensar que algunas personas pudieran mirar la misma estrella que él y al mismo tiempo, de tal modo analizaba para sí y compartía con Duplo sus ideas:

– Sí la luz esta hecha de ondas como de partículas ésto definitivamente afecta aquello que pensamos al mirar las estrellas y todo lo que se suspende en ellas puede compartirse, esto es una sensación que no aprendí solo me lo ha dicho el rayo, el día que hicimos un pacto.

De tal modo Duplo que en verdad debes confiar en la luz de las estrellas como algo de la fuerza inmensa que camina por el iluminado rayo. Ah! No se te ocurra preguntar por qué las estrellas no  se dejan sentir tan vibrantes como el rayo…

  • A todo esto Duplo solamente inclinaba la cabeza cuando el hombre seguía con su meditación:

Duplo prestaba atención a las reflexiones de Hora

Con ademán de instructor levantaba su mano y acariciaba la cabeza del perro para seguir conversando:

Ellas se quedan donde estan por que las frena su territorio, su sitio y su paisaje de la misma forma que lo hizo el Cóndor y la Onza.

Mira Duplo, esto no quiere decir que su atractivo no nos haga sentir cautivados y su luz constante nos seguirá agradando y después de mi muerte y la tuya ellas seguirán allá arriba, cautivando a otros seres con capacidad par sorprenderse como nosotros.

Sin lugar a dudas el rayo iluminó su entendimiento de una  forma mágica, no fue un rayo de corto alcance, tampoco lo tocó directamente pero provocó en Hora que la vida fluyera en él de una forma distinta. La onda de choque de la descarga eléctrica fue para los oídos de aquel hombre algo cautivador la voz del trueno le dijo secretos y el único testigo de todo lo que él descubrirá será Duplo.

Pronto nos daremos cuenta que la certeza de Hora al hablar de las estrellas lo llevaría a grandes discursos con alguien más, pero aún es demasiado pronto para que ustedes lo sepan.

Algo en la naturaleza siempre esconde maravillosas audacias, secretos y verdades, el que pueda manejar la fuerza del rayo, contará con talentos para entender lo fascinante del universo 

Nota de la autora:

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 Se calcula que cada rayo mide unos 5 kilómetros de longitud por solo 1 centímetro de anchura, y descarga entre 1.000 y 10.000 millones de julios de energía, con una corriente de hasta 200.000 amperios y 100 millones de voltios. Wikipedia