“Dejarás atrás lo que ya te enseñó un camino, te dio alas para crear algo nuevo y mirar con esperanza lo que se presenta ante ti como un misterio; esperanza y asombro cobijan los días de cada uno de ustedes”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Aquella noche ninguno de los ochos entrañables y solidarios compañeros durmió, tampoco celebraron su acostumbrada tertulia ante la fogata, les esperaba un largo camino desde aquella boscosa ladera para bajar a la costa con su barcaza, cuatro hombres con cuerdas por delante y cuatro detrás para equilibrar la ruta de su nave.

Nostálgicos y al mismo tiempo esperanzados, pusieron manos a la obra y Evaristo interrogó al grupo en lo que ataban las cuerdas de arrastre:

-¿Qué nombre le daremos a nuestro barco?

Todos se miraron con sorpresa y se dieron cuenta que bien merecía un nombre que les exaltara la aventura y con el cual fueran recordados por la historia, aquella que ellos nutrían que no sería jamás la historia oficial sino la que alimenta el alma de los aventureros, iluminados, pioneros y constructores de sueños.

Hubo un momento de silencio y Javier dijo con seriedad:

-Al momento de tocar el agua será bautizado el navío.

Levantando sus brazos los ocho varones aclamaron la idea y afirmaron:

“Así sea, la aventura comienza, hasta aquí  llegamos acabados, nos vamos enteros” 

Esto sería parte de un canto que entre ellos se recordaría, cuando las vueltas de la vida los colocara en situaciones de las que posteriormente saldrían airosos y triunfantes.

Definitivamente ésto era verdad, Zila llegó mortalmente herido y ahora sería el comandante al frente del navío, asesorado por Dayami, Patricio vio cómo sus sueños de constructor se fortificaron en un vehículo que los pondría en aras de una nueva ilusión por vivir; Evaristo descubre que sería útil con sus conocimientos de remedios y enfrentaría a  la muerte con destreza para espantarla de todo sitio al que habría de llegar; Jacobo gracias a su conexión con la caracola contaría con la ayuda de las deidades marinas para orientar a sus compañeros y salvarlos en la zozobra; Santiago entendería las señales del cielo y los tonos del mar para descubrir lo que fuera necesario, desde un banco de peces, hasta el descubrimiento de peligrosos momentos; Diego se convertiría en un pescador de almas y de peces,  alimentaría el alma de sus seguidores con inteligencia y con peces los estómagos de sus compañeros; Timoteo, inspiraría con palabras de aliento y esperanza a cada uno de sus amigos en los momentos más desesperantes y desde luego Javier con su experiencia cada una de sus palabras será tomada en cuenta y dara ejemplo al grupo de unidad y tenacidad.

El alba iluminó sus rostros cuando al fin se encontraron en las orillas de la playa de aquella entrañable tierra de gitanos a la que decían adiós para siempre y al tocar su nave las aguas costeras todos meditaron con serenidad el nombre que merecía su humilde e útil navío.

La decisión fue unánime al entrar en contacto con el agua el cielo se nubló y el rugir del trueno los sorprendió a todos, ya que no esperaban un mar turbulento, sin embargo fue la forma como anunció su presencia Bormanicus.

Cuando miraron a la playa con nostalgia para despedirse de aquel sitio que cambió sus expectativas y esperanzas un rayo encendió la hojarasca y reconocieron que la propia naturaleza les regaló la última visión de su fogata ceremonial, entonces Javier exclamó:

-Un trozo de nuestra alma queda alrededor de esa fogata, es la visión más entrañable que quedará en nuestra memoria para siempre de este paraje que nos acogió, alimentó y alentó a vivir de otra forma. Por tanto hermanos declaró que nuestro navío sea nombrado “Rayo de Esperanza”

Todos estuvieron de acuerdo, subieron y tomaron posiciones estratégicas en la embarcación, levantaron sus brazos y gritaron a todo pulmón:

“¡Rayo de Esperanza, la travesía de una nueva aventura ha comenzado, vámonos!” 

Descubrir en cada señal el momento para hacer lo impensable, para atreverse a ir al sitio que desconoces donde la esperanza es tu escudo, ha de suceder y se presenta cuando menos lo imaginas.

Notas de la autora:

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“Si algo motiva tu necesidad, ésta te hará descubrir cualidades que desconocías y enfrentarte con agilidad al encuentro de tus metas”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Mientras para la mayoría el contar con doblones de oro era fundamental para enfrentar una proeza planificada, siendo parte de una estructura comercial bien diseñada, para los ocho iluminados constituía un intento desesperado por ir al encuentro de su destino sin tener que depender de nadie.

Ya habían sorteado el dolor de enormes carencias y ahora tenían la oportunidad de hacer magia con sus vidas y lograr lo que nadie se hubiera atrevido porque les acompañaba un poder único, sus esperanzas puestas en manos de un sueño.

Evaristo exclamó: Ningún hombre sobre la faz de la tierra y los mares podrá o habrá tenido una oportunidad como la nuestra, somos privilegiados por fuerzas más allá de todo entendimiento que nos han fortalecido.

Así que todos apoyaron las habilidades de constructor que tenía Patricio, quien descubrió que con el torniquete de cuerda y el empleo de juntas sería fácil  elaborar una balsa resistente, a falta de clavos, las ataduras entre una madera y otra, al curvar la barcaza era fácil evitar que las separaciones hundieron la nave.

Bajo ese principio y con algunos elementos que fue fácil conseguir en los poblados cercanos sin hacerse notar, los ocho iluminados trabajaban con destreza y bajo la dirección de Patricio.

Zila les dijo con gran seguridad:

-Dayami me ha advertido que no hay islas por el camino que iremos, al menos en un largo tramo, pero cuando tengamos que hacer reparaciones estaremos a salvo a lomo de bestias marinas que ella misma ha contactado con ayuda de Bormanicus.

Todos sonrieron y Evaristo señaló:

-Ningún hombre sobre la faz de la tierra y los mares podrá o habrá tenido una oportunidad como la nuestra, somos privilegiados por fuerzas más allá de todo entendimiento que nos han fortalecido.

Al anochecer cubrían con hierba y hojarasca su humilde pero fuerte embarcación y encendían su hoguera para conversar y disfrutar de la compañía de unos y otros; su mundo jamás sería el mismo y cada momento los acercaba a una aventura inigualable.

Javier señaló:

-¿Tendremos que hacernos de una vela?

Santiago argumentó con seriedad:

-Toda vela es un aviso en alta mar de que podemos ser ubicados, nosotros no pertenecemos a pueblo alguno, somos de diferentes tierras y los que tratan con unos son enemigos para los otros, no creo que sea buena idea.

Jacobo movió la cabeza afirmativamente y finalmente acotó:

-Cualquier esfuerzo podría ser derribado por gente de mala leche, dejemos eso en manos de la magia, una vez puestos sobre la piel del agua, todos sabemos que tendremos ayuda poderosa.

Diego alzó sus manos y exclamó con júbilo:

-¡Qué cada uno de nuestros dioses y deidades nos guarde e ilumine!

Todos se levantaron y tiraron a la fogata ceremonial un puño de tierra para hacer que el fuego bailara junto a ellos, sus sonrisas iluminadas serían uno de los más gratos recuerdos que ellos conservarán en sus almas para siempre.

Cuando logras en la vida contar con un grupo que haría cualquier cosa por defenderte y cobijar sueños y esperanzas, recuerda que la vida te ha puesto en el camino correcto.

Notas de la autora:

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“En tierra virgen todo puede pertenecerte hasta que llega el que decide lo contrario, evitarlo no será fácil para ninguno de ustedes, pero alguien deberá hacerse cargo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Dayami presta y diligente de inmediato le hizo saber a Zila que contaban con ayuda en su travesía, un aliado que supera la fuerza de todo un ejército y que al mismo tiempo podía pasar inadvertido para algunos humanos que no estuvieran alertas de su presencia.

Tener por aliados a seres sobrenaturales, es un detalle espectacular pero las dificultades los pusieron atentos cuando los árboles del frondoso bosque fueran talados por ellos y descubiertos por los pobladores cercanos… Aún cuando a nadie le sirviera de leña, le alimentara o le diera cobijo, le iba a molestar que un grupo de extraños se tomara la libertad de hacerse con buena madera para su propia empresa.

No contaban con herramientas adecuadas para cortarlos, aquella noche mientras meditaban bajo el amparo de la hoguera comprendieron que aquello que proponía Patricio era una ilusa idea de locos.

Diego con desaliento y rascándose la cabeza explicaba lo complejo de todo lo que ellos se proponían:

-Tendríamos que hacernos de herramientas y ocultar la madera en alguna zona poco accesible para los que viven en la población más cercana, no nos descubran; no podemos hacer un galéon, simplemente algo sencillo que nos lleve hasta un puerto enmedio de la travesía.

Jacobo señaló confundido:

-El ancho mar, no es lo mismo que surcar el litoral costero, la única que sabe si existen islas de donde agarrarnos es Dayami y el único que puede ver lo que ella ha visto es Zila.

Todos voltearon a ver a su compañero quien impactado no respondió y frunció las cejas al responder:

-Ella habló dentro de mi y me dijo tendrán un aliado poderoso al encontrarse en aguas marinas; no es mucho lo que dijo y no se si yo puedo invocarla para que me de respuestas que tal vez incluso ella desconoce. Si Patricio nos dio la idea es el quien debe decirnos como ejecutarla.

Con actitud demandante las miradas de todos se posaron en Patricio, quien abrió los ojos muy grandes y se llevó una mano a la nuca y movió de un lado a otro sus ojos bajo el resplandor de la fogata:

-Lo único que yo no quiero es subirme a la embarcación de un chalado cabrón que imponga sus reglas y me haga limpiar los vómitos de cubierta de todos los tíos que no saben navegar.

Todos rieron a carcajadas y Evaristo calmó los ánimos al decirles:

-Hermanos si está en nuestras venas ser navegantes lo vamos a lograr, yo estoy de acuerdo, el barco de otro, llevará el rumbo que él proponga, el nuestro jamás, dicho ésto lanzó un puñado de tierra a la fogata y justo al crepitar una ladera del bosque tembló y tres portentosos árboles sin ayuda  humana se dejaron caer retumbando con fuerza no muy lejos de donde ellos estaban.

Zila se levantó entusiasmado y golpeándose el pecho gritó alegre:

-¡Algo superior a nosotros esta actuando en nuestro favor!

Cuando alguien te diga que hay fuerzas actuando a tu favor, no dudes, solamente busca pruebas a tu alrededor y procede.

Notas de la autora:

Composición fotográfica de la autora: “La señal se presentó oportuna”


“Muy pocos saben tu nombre secreto, eres la persona que puede mirar detrás del espejo, sin ser vista o escuchada”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

“Sí acaso supiéramos de qué se trata todo esto de pasar inadvertidos y lograr penetrar bajo las sombras para que las cosas sucedan, nadie nos creería que de hecho es posible.

Pero aquellos que lo puedan intuir no lo dirán, resulta demasiado fantasioso para ser creíble y los que han dado un seguimiento a todo ésto, saben que toda teoría conspirativa resulta absurda y que lo único certero es que formamos parte de una red de conexiones que son inmanentes a cada uno de los seres que han logrado vincularse de  formas únicas.”

Con éstas reflexiones Dayami se acerca hasta una cueva profunda en la inmensidad de aquellos espacios donde su seguridad flaqueaba, se había retirado del río para adentrarse en terreno desconocido y dirigirse sin ser vista al dominio que  pertenecía a un ser cuya fortaleza y energía tenía el poder de destruir lo que tuviera a su paso.

Cual rémora sigilosa lo observó de cerca, dormitaba y en cada exhalación surgían miles de burbujas de agua marina de sus fauces, no se atrevió a tocarlo como había hecho con los ocho iluminados, se detuvo lo más cerca que le fue posible y concentró su energía para llegar a su mente…

De pronto un remolino comenzó a levantarse desde lo hondo de la cueva subterránea y Dayami se ocultó detrás de los peñascos resbalosos por los líquenes adheridos que suavemente comenzaron a mecerse ante el embate de la deidad marina:

El mar embrabecido se muestra ante Dayami

Dayami permaneció inmóvil esperando que la intuición de quien estaba siendo despertado, hablara. Así fue, con voz profunda y ronca desde la hoquedad de aquella cavidad subterránea se escuchó:

-¿Quién eres que no te muestras con tu verdadero rostro, cómo te atreves a llegar a mis dominios, qué razones te traen hasta mi para invocarme?

Dayami con tristeza afirmó:

-Mi rostro ya no existe, se ha desvanecido en el de otros, podrías ser el único capaz de verme de la forma que en verdad poseo; del sitio que vengo guerreros y navegantes que has iniciado en sus esfuerzos llegarán para saquear lo que somos e imponerse con lo que son; hay un hombre que te conoce y cuya sangre puedo mostrarte, él y su grupo están destinados a una tarea que se aleja del poder y la conquista, de la muerte y la enfermedad, son aprendices de la luz.

La deidad le miró con sus profundos ojos y exclamó:

-Mujer o deidad podrías ser una hechicera que intenta hacerme caer en sus argucias

A lo cual Dayami suplicó:

-Reconozco que estoy como intrusa en terreno desconocido, Bormanicus, necesito de tu alianza para llevarlos a buen puerto; no son artimañas lo que digo, la única forma que tengo para que me creas es acercándome a ti para mostrarte lo que sólo tú podrías entender. Mi nombre es Dayami, deidad del río en lengua náhuatl, comprendo castizo gracias a Zila, el que me ha traído hasta aquí.

La deidad celta guardó silencio, se arremolino en sus dominios y exclamó:

-Ese al que nombras es tu salvoconducto, acércate y muéstrame…

Dayami se acercó a las heladas profundidades hasta el rugoso cuerpo cubierto de percebes y le mostró al grupo de iniciados en una de sus charlas en torno a la fogata, decidiendo unidos trabajar juntos para construir su propia embarcación; de igual forma le mostró el rostro de Zila al momento que cayó herido de muerte de un costado y la forma en que Dayami con su sangre lo encontró.

Bormanicus

Por último le mostró a Javier realizando un conjuro para nombrarlo como el hombre que mira el cielo azul y el momento en que Jacobo tocó la caracola cuando el propio Bormanicus embravecido removió los mares.

La deidad celta se estremeció en su cueva y dijo:

-Mujer, Dayami serás recordada por tu osadía y valiente empresa, lo que me has mostrado me basta, dispondré lo que esté a mi alcance, recuerda que yo protejo la casa de mi gente, mi encomienda no es como la tuya que libre navegas sin ser reconocida.

Dayami agradeció la gentileza de aquel portento que le brindaría su apoyo y finalmente reconoció que aún faltaba un buen tiempo para que la nave estuviera en las aguas costeras de Portugal y él lo sabría.

Atreverse es mirar con esperanza lo que te espera, reconocer que el más fiero y portentoso puede ser tu mejor aliado y que nada de lo hagas tiene limites para llegar al objetivo.

Notas de la autora:

Composiciones fotográficas de la autora con filtro libre de PicsArt


”La razón es rica en ideas, contempla desde la sombra lo que puede ser factible y permanece en control de sus anhelos”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Zila recordará con su grupo de amigos una serie de reflexiones que lo harán intuir realidades nuevas, cada uno de los hombres que ahora han sido iluminados por una razón valiosa para seguir adelante  se dejarán llevar por la intuición, ella les ofrece fantasía e ingenio donde algo haga falta para ser comprendido; con ella han de elaborar realidades alternas y proteger sus verdaderas intenciones.

Al centro del sitio que habitan reconocen que ha nacido una voz nueva, cuya experiencia puede cambiar el rumbo de las cosas y convertirse en un aliado fascinante, su realidad navega entre un puerto en calma y otro pleno de posibilidades, sin embargo son conscientes que no todos serán fácilmente alcanzables.

Zila señaló al grupo aquella noche de luna llena:

-Tengo la impresión que alguien más recibió el mensaje, cuando Jacobo tocó la caracola, su impulso es tremendo, para todos nosotros podría ser un aliado pero su ambición tal vez no comprenda nuestras intenciones, no lo se. Pero ella cuyo nombre debe quedar entre nosotros es Dayami, la deidad del río se ha puesto en contacto con él, ella me dijo con claridad:

“Sea Bormanicus, protector del clan y la casa, señor que habita lo profundo de los mares el que resuelva todo misterio y los lleve a buen puerto, él ha escuchado el llamado de unidad de Jacobo”

Jacobo con una amplia sonrisa exclamó a todos los compañeros cuyos rostros estaban iluminados por los reflejos fortalecidos de la luna llena y al mismo tiempo por el fuego de la hoguera que para ellos se había convertido en un símbolo de unidad ceremonial:

-¡No estamos solos, nuestras raíces no pertenecen a la misma cuna, cada uno de nosotros puede evocar en sus tradiciones el alma de sus deidades y de esa forma transformarlo todo para el bien común!

Zila señaló, así es Bormanicus es el protector de las aguas curativas, pero al mismo tiempo puede ser aguerrido como ninguno; en (el sitio al que refiere es lo que hoy se conoce como Caldas de Vizela, Portugal) al norte de esta zona donde estamos sus rituales iniciáticos le dan fuerza a los guerreros, yo lo presiento es parte de mis raíces celtas.

Elementos celtas en el noroeste de España en la época prerromana

Todos se observaron en silencio y Diego advirtió:

-Cada uno conocerá del otro sus creencias y en ellas hallará un vínculo, Jacobo despertó al llamado de la caracola sin saber que su linaje lo  hermana de alguna forma con ella; supongo que Dayami te hablará de cerca por el hecho de que ella encontró en tu sangre como llegar hasta tí y hacerlo con todos nosotros; Santiago será el que conserve cada símbolo, será el difusor de lo que somos en formas que aún desconocemos; Evaristo tendrá la guía por su conocimiento e intuición de  lo que nos hace bien y aquello que nos mantendrá vivos; los mensajes que recibimos nos unen y son la riqueza de lo que iluminamos.

Patricio con los ojos muy abiertos apuntó:

-Sabremos en qué momento será menester invocar a quien necesitemos, ella me habló de que sería constructor, hermanos no necesitamos subir bajo el mando de nadie, podemos hacer nuestra propia nave, sí acaso mi talento está en construir, eso haré, navegaremos bajo la invocación de los aliados.

Los árboles de aquel bosque que habitaban susurraron de una forma que a ellos se les antojó distinta, cada uno tomó un puño de tierra y lo lanzó a la hoguera que levantó graciosas figuras danzarinas festejando sus descubrimientos.

Cuando tus planes son los de otros, cuando tu vida está ligada a un proyecto, nada puede detenerte, nadie puede limitarte, avanza que hoy la oportunidad es tuya y del grupo que se fortalece.

Notas de la autora:

 Estudio sobre mitología sincrética romana y celta en la península ibérica de Francisco Díez de Velasco, Universidad de La Laguna

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Ilustración de la inscripción dedicada a Bormanicus, tallada en Caldas de Vizela, Portugal


“No todos los rituales que conoces son tal cual, el arte de la singularidad, ser auténticos le da un sentido nuevo a cada celebración; hoy recordamos un momento único motivado por el equilibrio”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Metztli, llegó al despuntar el alba el sitio previsto para celebrar a la luna azul, ligada a Tochtli y para los contemporáneos podemos describirla como la tercera luna llena del año.

Metztli celebra la luna llena

Se preparó colocando a sus conejos, en la cima de aquel cerro, hembra y macho, quedaron inmóviles después de tanto tiempo viajando en aquella cesta provista para llevarlos hasta el lugar ceremonial; Metztli puso su manos en cada uno de ellos invitándolos a permanecer en aquel lugar.

Ha comenzado un trayecto que debemos recorrer en unidad, exclamó la sacerdotisa discípula del templo de Ometeotl, nada es posible sin la concordancia de los elementos que todos y cada uno de nosotros somos, la vida se rige por el agua, la tierra, el fuego y el aire.

A la distancia en el templo de Coyolxauhqui, todos los discípulos del templo escuchaban los tambores ceremoniales en espera de ver aparecer el rostro iluminado de la Luna con la sombra del conejo.

Por su parte Metztli exclamó:

“¡Recordemos el Teotexcalli, dador de la fuente donde viven los deidades y la serpiente que hoy represento!”

Cuando en Teotihuacán cesaron los tambores, Erandi instó al grupo entero a levantar los brazos hacia el cielo estrellado donde la luna brillaba y esperaron en silencio el sonido del viento que les notificara que la celebración se había completado…

Metztli, vio arder la punta de su báculo con la cual señaló los cuatro puntos cardinales, para detenerse hacia el Sur, Huitztlampa, “lugar de las espinas”, encendiendo la hoguera ceremonial donde levantó a la pareja de conejos para ser iluminados por su luz, pero en lugar de hacerlos arder como se dio a conocer en la leyenda tradicional, permitió que la luz de la hoguera les mostrara la fuerza del Sol y la viveza que permite la iluminación de la plenitud de aquella luna que serena les observaba.

Finalmente, dejó sobre la yerba a la pareja de conejos y exclamó:

¡Reproduzcan su estirpe en el ancho mundo, sean recordados en el reflejo de la luna que ahora es su espejo y les permite mirarse en todo su esplendor, celebremos la vida que todos nosotros somos!”

Al observar el cielo estrellado y la luna azul, el grupo de ascendidos retoma el ritmo de los tambores cuando la sombra del conejo aparece para todos ellos afirmando que la vida se reanuda y vuelve a marcar una nueva etapa donde todo comienza y continua.

El conejo apareció satisfecho de haber completado un nuevo periodo, en la tierra Metztli iluminada por la fogata ceremonial observa con alegría copular a los conejos, iniciando un nuevo ciclo de vida en la armonía de la naturaleza y la libertad de un sitio pacífico:

Sí observas con atención verás la cabeza, orejas, cuerpo y ojo del conejo con claridad.

Erandi dispone jarros de pulque para todos y agradece a las fuerzas de la naturaleza que cada uno de los discípulos han sellado en la distancia, celebrando un nuevo vínculo cósmico.

Mayáhuel la diosa de la mitología mexica (o azteca) del maguey, deidad relacionada con la tierra y la fertilidad, se hizo presente en aquel momento donde todo fue alegría y energía renovada.

Los rituales forman una sintonía que equilibra nuestra relación con la naturaleza, depende de ti cómo los recuerdas y de que forma logras que ellos mismos sean tu equilibrio.

Notas de la autora:

Composición fotográfica de la autora “Metztli y la ceremonia de la luna llena” con filtro libre de PicsArt y foto de archivo de la luna azul


“El misterio del mensaje enviado, no será lo mismo para todos pero todos sabrán que obedece a aquello que conocen; en la justa medida de las cosas surge la magia”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Hoy es importante hacer una reflexión cuando vemos que aquello que no me atrevía a mirar y deseaba convertirlo en un cuento corto, ha logrado extenderse más allá de todo pronóstico, bueno es analizar que las relaciones duraderas se parecen a los libros voluminosos, el punto final no llega, simplemente por que no es necesario.

Es notorio que no es lo mismo el mensaje para todos y tampoco el modo como es recibido,  la sangre se convierte un factor relevante en la primera novela cuando Camino recibe una flecha por la espalda que atraviesa su corazón y es su sangre aquel hilo carmesí que baña los huesos de la ballena, la representación del tótem que hereda la historia milenaria de los celtas y posteriormente se convertirá en el medio de lenguaje que descubre los misterios en las runas.

Otro fatal sacrificio inevitable como parte de un ritual milenario es el que sufre Dayami, cuya sangre es guardada en un recipiente de barro por la sacerdotisa Erandi para ser vertida posteriormente en las aguas del río Papaloapan y convertirse en el vehículo y mensaje que atravesará el ancho mar hasta llegar finalmente a Zila que la observa al final como un hilo carmesí.

Para otros de los personajes de la historia los obsequios simbólicos darán fuerza a sus integrantes, Jacobo y la caracola, será su aliada y su fuerza; Hora encontrará en los albores de la ciencia que en muchas ocasiones no tendrá que comunicarse con palabras, al descubrir en detalles de la vida diaria de diversos pueblos que existe un lenguaje universal cuya practicidad le ayuda a mirar más allá de sí mismo.

Ellos ya han puesto en práctica cada uno de sus descubrimientos que en la justa medida de las cosas, se han percatado que es así que surge inevitablemente la magia.

Nos acercamos al momento que la luna llena demandará en Metztli la fuerza intuitiva para reconocerse en las tierras que la vieron nacer e iluminar el sentimiento de libertad que le solicita la luna al vincularse con los conejos en un ritual mágico:

Tochtli (conejo), sería el rumbo designado en esta ocasión con la mirada hacia el Sur; o huitztlampa, “lugar de las espinas”, el sitio complejo  y el terreno azaroso que recorre Painani  hacia la casa del Sol; de igual forma Tochtli está representado por el color: azul, la exacta representación del agua por donde Dayami envía  sus mensajes.

Tochtli

Es importante señalar que en el sacrificio de la que ahora es la deidad del río, Dayami,  se estaba celebrando un nuevo siglo, esto sucede cada 52 años y cada uno de esos siglos tiene  un nombre propio formado por un numeral del uno al 13 de esta forma los siguientes cuatro signos: tochtli (conejo), ácatl (caña), tecpatl (cuchillo de pedernal) y calli (casa). formarán un rumbo y camino por el universo, de esa forma particular. 

En cada detalle volvemos a observar que la justa medida de las cosas permite que surja la magia. Más adelante escucharemos una declaración que por ahora no les diré quien la dirá y bajo qué circunstancias, pero estas serán las palabras:

“¡Convertiré en experiencia un año de tu vida en 13!”

Lo que sabemos con certeza es que Metztli, que representa a la luna de serpiente y agua, esta cerca del centro ceremonial Otomí con su cesta donde lleva a dos conejos, una hembra y un macho, unidos representan a Ometeotl y en el momento que la luna se presente gloriosa ellos emprenderán un viaje sideral al encuentro con la luminosidad libertaria. Para el presente  que vivimos  es una luna llena en Acuario.

Cada símbolo sin importar la cultura a la que pertenezcas te hablará de similitudes extraordinarias, dejate llevar por el arrullo de la naturaleza y entenderás la magia que habita tu tiempo.

Notas de la autora:

Tochtli (conejo) Composición fotográfica de la autora con filtro de PicsArt


Cada detalle de este trabajo es una aventura creativa, es el momento más fascinante de mis días, poder transmitir por medio de la palabra y la imagen un mundo que se nutre de vivencias y de la propia imaginación; algunos personajes son reales, pero llevan en el transcurso de la historia muchas más magia que los que sólo han surgido de mi imaginación, todos ellos son parte de la travesía que se hilvana en esta cuarta novela titulada: El Mensajero

Pensar la imagen y hacerla parte del relato es la parte más entrañable de todo proceso creativo.

Saludos seguidores, gracias!!


“La estructura del cosmos, al igual que otros pueblos amerindios, los ette consideran que el cosmos está compuesto por un número finito de regiones contiguas. Ha llegado el momento que conozcas sus misterios y penetres el misterio selvático de todos ellos”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Sí cada hilo puede transformarse en un trazo, cada trazo puede ser una porción del tiempo, explica con dibujos y con un tejido de hamaca el pequeño ette a Hora que se ha internado en la selva colombiana.

Los ette consideran que el cosmos está compuesto por un número finito de regiones contiguas, con trazos y dibujos Hora pregunta y explora con ayuda de la agilidad mental que le ha dotado el rayo. el río Ariguani dialogan de los mundo que viven al lado del que vemos y en el cual vivimos; el hombre le cuenta una leyenda, que no por serlo deja de ser ejemplo de la vida que ellos llevan:

El relato le habló de unas jóvenes mujeres a quienes el amor por el oficio de hilar algodón las sustrajo de todas las demás obligaciones sociales. Las deidades no vieron con buenos ojos su comportamiento y decidieron convertirlas en animales. Después de recordarles las faltas cometidas, les arrojaron flechas de punta roma y les fumigaron tabaco. Las pobres se revolcaron en sus hamacas, dieron varias vueltas en ellas y cayeron al suelo transformadas, respectivamente, en oso hormiguero (Myrmecophaga tridactyla) y armadillo (Dasypus novemcinctus).

Hora descubre que no es difícil entenderse con ellos y reconoce sus habilidades, para el hombre que relata el cuento el poder dormir en una hamaca es igual a estar entre el cielo y la tierra y gestar encantadores hijos en ese sitio que flota en el tiempo.

Hora recuerda con nostalgia a todos sus hijos convertidos en alegres rayos y gestados en las aguas de un río, pero la idea de la hamaca le resulta exótica y de enorme belleza. Recostado en una hamaca pensó:

-Expender el tiempo y contraerlo como en la malla tejida de esta hamaca donde  mi peso hace que cambie su forma, eso es sensacional. Sí la gravedad altera la forma del espacio, todo objeto o persona caerá con la misma aceleración y la equivalencia existe entre mi cuerpo y el  espacio de la otra persona de distinto peso; todo ésto me hace pensar que uno de los dos estará más cerca de la tierra y el otro más lejos si su peso es menor… Entonces uno de los dos tendremos la magia de la gravidez, en este caso ha de ser ella, la mujer que gestará un nuevo ser.

Hora quedó alucinado ante sus disertaciones y se sintió feliz de encontrarse en un pueblo de sabios con capacidades analíticas extraordinarias.

Si cada pensamiento abstracto puede convertirse en un motivo de gozo, tu vida será productiva y todo cuanto entraña el misterio del universo estará en tu poder

Notas de la autora:

Referencia de la obra de: Juan Camilo Niño Vargas, « El tejido del cosmos. Tiempo, espacio y arte de la hamaca entre los ette (chimila) », Journal de la société des américanistes [En línea], 100-1 | 2014, Publicado el 01 enero 2016, consultado el 19 abril 2019. URL : http://journals.openedition.org/jsa/13726 ; DOI : 10.4000/jsa.1372

Composición fotográfica de la autora con filtro libre de PicsArt “El tejido que teje la creatividad”


“Todos los momentos son visibles a los ojos del mundo, sólo aquello que te reservas para tí, constituye el instante donde todo es posible y extraordinario”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Han de recordar que les dije hace algún tiempo que se daría un encuentro especial e inolvidable entre Painani y Hora; hay lugares que son el derrotero de un camino y otros que suceden porque el trayecto los hace coincidir y eso es lo que pasará, por ello solamente quiero adelantar el curso de ese trayecto para que puedan analizar lo que sucederá:

El sitio donde alberga con mayor fuerza el Sol

Será en la línea ecuatorial donde tendrá lugar ese encuentro de una forma azarosa y especial; es precisamente en la línea ecuatorial donde solo hay dos estaciones definidas: húmeda o invierno y seca o verano, en términos metafóricos no hay medias tintas, no hay un sitio para la templanza y será el sitio donde el Sur marcará el hogar del Hutizilopochtli, de haber sido para el imperio Azteca posiblemente se hubiera dado, habría abarcado ese inmenso espacio. Pero esta es solamente una especulación que planteo para ustedes, un deseo de los imperios que siempre anhelan mas. Sin embargo, para Erandi, simplemente se convierte en el  lugar que cumple con sus visiones y viajes astrales, al que ella señalaba como:

 “El lugar donde impera la vastedad del Sol”.

Ese sitio donde al medio día de los equinoccios, el ángulo recto de los rayos solares sobre los objetos no deja ninguna sombra, está en  la línea ecuatorial.

Ahora bien, hablar de acuerdos victorioso nos lleva al que buscará Dayami a través de su emisario provisto de la caracola ceremonial y el despertar de Baraecus, a quien se conoce en la provincia de lo que hoy es Orense (Galicia), territorio de los galaicos. En la zona de lo que ahora reconocemos como Cáceres, esta deidad está estrechamente relacionado con las aguas y los ríos de esa zona, donde también se le llama como Revve Anabaraecus.

Íntimamente relacionado con el ritual iniciático para los guerreros celtas, tanto galos como hispanos. Tomando en cuenta que para el mundo celta el transito entre el mundo de los vivos y de los muertos ocurría a través del agua. Es decir, para los celtas, las aguas, ríos y manantiales eran puertas que unían la tierra de los hombres con el mundo de los dioses.

Fue de esa forma como inicia el sueño premonitorio de Zila en este viaje fascinante hacia el encuentro con la deidad del río:

“Sean los aliados y sus acuerdos el poder y la fuerza de tu propia estirpe y encuentren en cada evocación la forma de hermanar pueblos, pese a sus grandes diferencias”

Zila sorprendido ante la evocación y maravillado por aquella petición que se antojaba compleja en un mundo donde el poder y la imposición de la fuerza sacudían inmensos territorios. Se limitó a preguntar:

-Mujer ¿Consideras posible esto?

La deidad del río le advirtió con serenidad:

“Sea Bormanicus, protector del clan y la casa, señor que habita lo profundo de los mares el que resuelva todo misterio y los lleve a buen puerto, él ha escuchado el llamado de unidad de Jacobo, tenemos un lazo valioso de tu sangre con el pacto de nombre ejecutado por Javier y la entrega ceremonial del caracol a Jacobo, completa el ritual de los iniciados con la raíz de tu estirpe y conserva mi nombre como dadora de esta fuerza, Dayami soy y nombrada deidad de rio he sido”

Zila sintió que cada uno de los momentos que estaba viviendo eran un sueño extraordinario e inmerecido y exclamó:

-Dayami, me siento halagado por todo cuanto nos envuelve  y me preguntó como es posible que la señora que protege a la Luna supiera de mi y viniera en mi busca y la de mis compañeros, Por favor explícame.

“En medio de una desolador sitio hundido en las tinieblas clamaste por ayuda a tus dioses, en ese instante Erandi la que protege el templo de la Luna en su viaje astral descubrió un llamado de angustia tan poderoso y desgarrador que dobló su vara y supo que algo desconocido llegaría de la zona que ahora toco y a la que fuí enviada”

Zila consternado apuntó:

-Dayami, ¿Es de esa forma que tu travesía te ha conectado con mis ancestros?

“No solo los tuyos, los de todos y cada uno de ustedes, no tengo claro por que Jacobo se reconoce en la caracola ceremonial cuando él que la lanzó al mar fue Javier,  esas fuerzas emanan de sus raíces, su estirpe y sus tradiciones y en ellas veo y siento lo que son y representan para el mundo que los espera”

Por último preguntó  por que  no lo tocaba del rostro y la cabeza como a sus compañeros y Dayami respondió: 

“No olvides que tu sangre y la mía se mezclaron en aquel momento cercano a tu muerte, esa batalla librada ahora nos ha reunido, has que suceda todo cuanto hemos hablado, por ustedes y el futuro que será iluminado”

Dicho ésto se desvaneció formando un hilo carmesí delante de la atónita mirada de Zila, quien se estremeció impactado ante la sorpresa.

Hay un mundo hecho de todos los paisajes distantes y cercanos, ese lugar se llama futuro y nadie lo conoce, pero todos trabajan por que se vuelva realidad  bajo la mirada atenta de sus propios intereses, vigila lo que deseas y has que suceda.

Notas de la autora:

Información del Dios celta que habita la zona de Galicia

Fotografías composiciones de la autora, Dayami y las caracolas con filtro libre de PicsArt