La balanza del tiempo


“Llegará el día que analizarás lo que estás dispuesto a perder porque ya cumplió un ciclo o simplemente dejó de ser una motivación central, suele pasar que no querrás ceder solo por la necesidad del otro”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El paisaje  de la dualidad a veces crea una corriente de ideas que se magnetizan unas a otras uniendo sentimientos y encontrando similitudes, no importa lo lejos que te puedas encontrar de algo o de alguien. Lo difícil es que la otra persona lo perciba con la misma intensidad que tú lo has hecho, cada ser humano es un universo y sus pensamientos podrán coincidir en base a sus propias necesidades y circunstancias, si acaso no tocan el mismo escenario, difícil será que suceda la magia que has imaginado, de esta forma lo que sigue es buscar aquello que cumpla con el factor sorpresa, aderezar con lo que forma parte de tus propios intereses y al final darte cuenta que es posible que hayas visto un fantasma al que lograste vestir con todo aquello que deseabas, pero que solo existe en tu imaginación.

De esta forma para cada uno de los personajes que son observados por el mensajero habrá una serie de situaciones en las que optarán por ser como son o dar su brazo a torcer a favor de lo que el grupo decida, la mayoría lo hará por simpatía y dividirá sus criterios a sazón de lo que siente y cree, en todo ésto la labor del mensajero es guiar sus caminos y a veces solamente quedarse con una reflexión de lo les hubiera convenido hacer, para muchos el mensajero es el que escribe y da pauta al seguimiento de la historia, para otros es una fuerza interna para doblegar los esfuerzos de algunos y muchos solo se preguntan qué necesidad hay de que un mensajero se coloque en frente al relato, si no puede ser visto por nadie.

Painani y Mercurio ambos poseen pies alados

Para el mundo donde los místicos y alquimistas lo consideran valioso, es el representante activo de la comunicación, es la mente que construye ciertos patrones de pensamiento, el ser racional que se adapta y visualiza de cerca y lejos las variables. La habilidad para crear símbolos con la escritura, recopilando ideas y métodos de análisis.

Sin el poder para  comunicarnos no seríamos lo que somos, bajo este principio Erandi generó una red de enlaces, Painani, un camino de experiencias, Hora una búsqueda de alternativas y los 8 náufragos la más entrañable aventura donde reconocieron el valor de la libertad y la lealtad que compartieron en sus vidas. 

Tal vez el esfuerzo más desgarrador haya sido el que tuvo que recorrer después de la vida Dayami, para ella no hubo opción, su destino fue marcado por la deidad del río y su labor por la magia de alguien que depositó en ella toda la confianza y  energía para hacerle comprender su importancia.

Mercurio, planeta y símbolo astrológico

Si bien para la magia hay muertes que son necesarias, para la vida hay relatos que son fundamentales, para los astrólogos Mercurio el que puede reconocer en las diferentes habilidades la coincidencia, en el diálogo y la dialéctica. Es el regente diurno de Géminis y el nocturno de Virgo.

Nos ayuda  a reconocer lo que no es claro, adentrarnos en los misterios de lo que se dice y hace, ya que de esa forma podemos descubrir lo que es fatuo de lo que es verídico, pese a la vestimenta del interlocutor, puede iluminar cada símbolo expresado para de esa forma  reconocer su verdad y la nuestra.

Será entonces el mensajero la fuerza que nos seguirá guiando en este descubrir lo que se hace y dice en cada uno de los personajes del relato.

Que cada símbolo que forma parte de las culturas del mundo te diga lo mucho que coincidimos y lo importante  que es la dualidad en cada similitud.

Notas de la autora:

Imágenes de archivo en internet

La distancia imperceptible


“La imagen que tenemos del mundo se ha creado en base a nuestra realidad, podemos establecer acontecimientos dentro de los límites establecidos pero siempre será fácil volver a sentir incertidumbre, algo nos dice que no podremos controlarlo todo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Painani descubrió que le mundo conocido por ella, no lo era más, su paso por el espacio maya que se adentraba en zonas alejadas del Caribe ya no se parecía a lo que ella había observado antes. Se aferró con fuerza a la piedra del cielo que le habían obsequiado y su mirada se perdió en la luminosa visión de lo que nosotros conocemos como Venus.

A una distancia demasiado lejana para ser perceptible, Hora miraba la misma estrella, era imposible no detenerse a observar y maravillarse con su brillo; ambos fueron traspasados por una fuerza que no pudieron entender y que los instaría a continuar el trayecto.

En la mente de Painani se albergaba el temos helado que le dejó la visión y sensación creada por el cometa, todo lo contrario sucedía en Hora, sus ilusiones y secretos estaban en la fuerza intuitiva del cometa que había puesto en su mente uun motivo para seguir adelante, con energía y sin tregua.

Entre ambos personajes nos encontramos con alguien que no estaba del todo convencido de de lo que el humano que lo había nombrado Duplo estaba haciendo e hizo todo lo posible por esconderse de su presencia, para distraer su frenético viaje al norte.

Duplo decide no seguir adelante con El Profeta del Valle Perdido

Pero no le fue fácil engañarlo o disuadirlo de su ruta y entonces se dío el momento que había sido señalado por el Profeta del Valle Perdido, ante Duplo apareció la visión más encantadora levantando las orejas de forma altiva y atrayente e hizo la sugerencia que solo entre caninos es posible entender y a partir de ese momento dejó de ser el inseparable compañero del hombre para iniciar su recorrido ganándose el lugar del macho entre la manada. Tendría que ganarse ese lugar con garras y dientes, pero a veces en la vida hay que decidirse a ser lo que somos y nolo que otros desean que seamos.

Hora sonrió y compendió que el lazo que los unía no sería el mismo pero ambos se recordarían cada que en el cielo vespertino apareciera Venus, a veces la fuerza de una estrella o un planeta nos llena de una energía fugaz e imperceptible y en ella podemos reconocernos como parte de un proyecto mucho mayor a nosotros mismos.

Hora y Painani si bien tendrían en el tiempo un encuentro donde 13 lunas les darían la orientación necesaria para saber donde comienza un camino y cómo puede terminar, aún no lo sabían y sus destinos cambiarán de forma radical cuando ese momento tenga lugar ante ellos y les permita evolucionar, pero como ya saben, aún es demasiado pronto para que hablar de  esa realidad y de ese fascinante encuentro.

En la vida puedes encontrar el rostro de muchas personas y solamente algunas de ellas se quedarán para siempre en tu memoria, sea por que son tus iguales o por que definitivamente son maestros que llegaron a decirte hacia donde mirar.

Notas de la autora:

Fotografía “Duplo, su indecisión para seguir a Hora” se ha usado filtro gratuito de PicsArt

El raptor de almas


“Si tu alma brilla en intensidad y hace eco en otros, serás reconocido pese a no desearlo; podrías ocultarte pero tu luz resplandecerá y serás descubierto por aquellos que has tocado”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El grupo de los 8 hombres náufragos, cada noche ante una hoguera, celebraban contar a los otros las historias más descabelladas, hechos insólitos que se cuentan en confianza y que posiblemente a la gran mayoría podrían no constarle, una parte por no ser ninguno de ellos de las mismas raíces culturales de los otros y otra por lo fascinante que resultaba competir por ser el que más entretenidas y atrayentes historias tuviera para compartir.

Fue así que le llegó su turno a Evaristo, el hombre que sabía de remedios y que para algunos pudo haber sido considerado un brujo y su relato en verdad que los mantuvo atentos y con los ojos muy abiertos y el desconcierto en el alma:

Evaristo que era dado a la teatralidad al comenzar su historia lanzó un puño de arena a la hoguera, el sonido chisporroteaba y eso causó una sensación de asombro entre los otros hombres.

Su historia hablaba de un raptor, pero no era un ser común y corriente de esos que se llevan a las mujeres y las poseen, este hombre lo hacía con la mirada, les robaba el alma a todas aquellas que se proponía y después desaparecía para siempre.

Javier alarmado preguntó cómo era posible que esto se diera y Evaristo apuntando con el dedo argumento con gravedad lo siguiente:

Es y ha sido la peor forma de apresar a un ser humano, cortarle la libertad de decidir su historia, invalida a las personas que se acercaran a ella por creer que se trataba siempre del mismo sujeto.

Su desalmado rapto embelesaba a las mujeres, dejándolas desprovistas de libertad para encontrar la felicidad, se las podía ver esperando lo que no llegaría jamás, eludiendo al más sincero amor en aras de no ver en él, a los ojos de su raptor.

Zila con enojo reclamó a Evaristo que tal vileza no tenía perdón de ningún cielo o deidad conocida o por conocer, pero al mismo tiempo interrogó al relator si a alguna de ellas podía ser feliz el verse en esa situación donde hubiera algo de paz en ese extraño sentimiento.

Diego antes de dejar que Evaristo respondiera esclamó:

-¡Como diantres el amor se comparte, es algo del cuerpo y no solo del alma, si te la roban para amar al que tienes cerca, estás jodido!

Evaristo los miró por un instante y con firmeza señaló:

-Esa es la razón por la que algunas mujeres se cubren el rostro, para evitar a los raptores de almas, suele suceder entre algunos pueblos y una dama a la que nunca pude ver me contó este relato que ahora les he contado.

Los hombres quedaron sorprendidos y temerosos de que no solo hubiera raptores de almas de mujeres, caer ante el embrujo de una de ellas sería algo denigrante para un varón.

Diego apuntó con cierta inseguridad:

-No soportaría la idea de ir al lecho de una mujer y ver el rostro de la que me robó el alma.

Todos se rieron a carcajadas y Santiago le dijo:

-¡Que te baste con llevarte a una y quitarte las ganas creo que veo aquella palmera y ya la siento atractiva y apetitosa!

Cada uno de ellos contaría una historia por demás graciosa o trágica y sus vidas se enriquecerán de los relatos de los otros y de esa forma fueron tomando el camino hacia su siguiente destino.

Si tienes la fortuna de contar con amigos, disfruta de su compañía en ellos hay un manantial de ideas y sentimientos que siempre recordarás con aprecio.

Notas de la autora:

Nota de Wikipedia:  Procede del griego Εὐάρεστος, de εὐ (bueno) y ἀρεστός (agradar), por lo que significa «agradable», «aquel que es servicial»

Photo by Snejina NIkolova on Pexels.com

El Código en el Barro


¿Cuál es la arcilla que cada humano moldea y las historias que guarda en cada una de sus obras, cuáles sensaciones provoca y que relatos o secretos nos cuentan?

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Erandi decidió esconder en vasijas de barro parte de los códigos secretos, descubrió que era posible camuflarlos y de esa forma el mayor secreto de todos se encontraría en los diseños de las vasijas de uso cotidiano que habrían de repetirse una y otra vez con el paso del tiempo.

Aún sin que ella estuviera, en caso de que desapareciera o simplemente su hora de morir llegará, cada uno de esos  diseños transmitirá al grupo de elegidos por ella y a todos sus descendientes aquello que no debía ser olvidado: La fascinante historia de Dayami al emprender la travesía hasta tierras ignotas.

Cada diseño constituyó un código celosamente guardado por quienes más adelante con el paso de los siglos serían considerados maestros ascendidos; la escuela de Erandi se formó de la herencia de sangre y la que entrelaza a cada uno de los hábiles seguidores, ellos supieron antes que nadie la verdad y los motivos de algunos grupos de invasores, tuvieron en cierta forma la capacidad de reconocer a los aliados, tanto de su región como de poblaciones distantes, personas que les tendían la mano para escapar cuando era preciso y ocultar ante los ojos de los invasores lo que solo ellos comprenden.

Se dice que más adelante en las historia debajo de las figuras de estuco de los santos, muchos indígenas guardaban las imágenes de sus deidades pero había algo más que no obedecía a ese burdo e ingenuo ocultamiento, cada greca o círculo en las vasijas de barro de uso común permitía al conocedor entender el mensaje especial y transmitirlo a la persona indicada.

Bastaba con llevar atole a la casa de alguien o pulque en una jarra a la festividad de un lugar y cada uno de los elegidos reconocería el mensaje de forma explícita y segura; Erandi habilitó una red de comunicaciones cuya dinámica fue de gran utilidad.

Sin lugar para contradicciones, tanto vasijas de uso común como de carácter ceremonial, contaban con este sofisticado método que sólo a la sacerdotisa del templo de Ometeotl, se le pudo haber ocurrido, al albergar la dualidad su perspectiva era única y especial.

Desde luego a nadie le consta, solo aquellos que no se limitaron a ver la apariencia, que hicieron de sus dibujos y textos alarde de “No darse Cuenta” les fue permitido ir más lejos y con mayor firmeza de su labor mística y constante en medio de un mundo que no daba tregua para el engaño y que tampoco estaba preparado para aquellos que de frente mostraran su afrenta o su verdad.

En algunas poblaciones se les llamó con el paso del tiempo “ladinos” es decir personas que actuaban con disimulo para conseguir lo que quisieran o que renegaba de las costumbres de su comunidad indígena, cuando en realidad eran personas que no se habían adoctrinado a las creencias que les fueron impuestas.

Es importante recordar que uno elige ser quien es y no lo que otros decidan o quieran que seas, al caso recordemos las palabras de Erandi dichas a su grupo de seguidores:

“Nuestra vida pudo ser otra pero nosotros tejimos los intrincados lazos del destino para que fuera lo que tenía que ser”

Cada historia que se teje con un objetivo, termina siendo la ruta y la vertiente de un cauce que no detienes cuando muchos han decidido que es lo que tiene que ser y no lo que otros consideran que debe ser 

Notas de al autora:

Photo by Vansh Sharma on Pexels.com

Las voces del viento


“Prepararse para lo indescifrable es algo que nadie analiza, la vida nos sostiene en certezas, las buscamos y atesoramos; eludimos lo que no comprendemos, al menos que se nos plante de frente”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Muchos nos hemos preguntado si la raíz de Zila tenía algún privilegio especial para hacerse notar con el ritual de la caracola, sin embargo los hombres que el acompañaban poseían una identidad y estaban unidos a todo el entorno que aquella ocasión fue celebrado, de esta forma recordemos aquel momento en que los seres ascendidos se reúnen en el recinto especial de la decana Pérez Riv.

Había ancestros de Bulgaria, Holanda, Turquía, Cataluña, Arabia, Estonia, e Italia; Finlandia y España sabemos bien que ya forman parte de esa intrincada raíz de sucesos y el ADN del mundo que no había cruzado hacia el continente Americano sin pretenderlo y sin darse cuenta formarían un círculo mágico con el universo en sus conversaciones y actos delante del Templo de Rocas en medio de la nada, esa construcción que algunos de ellos señalaron como la que los salvó de la resaca y la cruda abstinencia del alcohol.

Cuando el universo hace planes convoca fuerzas que no se detienen en el momento presente, atraviesan como una saeta el latir del tiempo y el espacio que nos rige y pueden ser reconocidos en determinados momentos por seres que han convocado la fuerza de la magia profunda y milenaria en un sitio estratégico.

Las ramas que miran al cielo siempre lo hacen por una razón

Fue de esta forma que los ocho náufragos comenzaron a escuchar el latir del mar en sus vísceras y su aliento, les fueron entregados mensajes a través del viento y ellos los compartieron con la diginada de quien recibe un preciado tesoro.

De pronto cada uno supo que su tarea era similar a la declarada por Javier al momento que lanzó la caracola de nueva cuenta al mar, que sus vidas estaban entrelazadas a un propósito superior a sus propias fuerzas y que la sangre que salvaron rescatando a uno de ellos se mezclará para siempre entre ellos y su deseo de edificar algo que de alguna forma iría más lejos de toda época conocida por ellos.

En ese momento Evaristo que preparaba hierbas y cocidos para medicar a sus amigos, entendió que existía un hilo invisible entre sus vidas y que incluso más allá de lo que en vida los uniría, en alma prevalecerá.

Javier lo miró con esa forma de ver al amigo que sin decir palabra te da por entendido que lo reconoces y que más allá de todo, ellos sabrían qué hacer cuando fuera necesario y el mar siempre sería testigo de sus grandes descubrimientos.

Aquella noche cada uno de los hombres escucharía palabras que pertenecían a sus ancestros y hemos de recordar la frase: 

“Habrán paso a los que fueron y serán”

El camino señalado tiene una veta por descubrirse en el alma de cada uno de ellos, los primero no tenían claro todo el proceso por el cual debían atravesar, pero no cejaron en su búsqueda y su intrincado código de unidad.

Cada uno de ellos con su propia creencia, con su visión puesta en no mezclarse y lograr a partir de su esencia nutrir el alma de la conciencia vital, el espíritu prevalecerá y el camino estaba dispuesto para iniciar la impresionante travesía.

Muchas rocas vendrían después, más allá de aquella que ellos recordarán de forma única ya que aquel templo de roca en el mar sería la letra griega Eta, dando a entender a dos columnas con una viga cruzada que representa la conexión; también sería la representación germana de Hagalaz, bola de granizo, el nórdico hagall e incluso el sueco, para representar lo que es frío como el hielo, pero que en términos mágicos les recordaría al álamo blanco de los difuntos, señalando que la muerte no es el final.

Desde luego Hora estaba inmiscuido en esos designios, aún no sintiendo la fuerza de los otros, él convocaría grandes profecías y uno de ellas era el conocer el momento para prepararse, el momento cuando todo desaparecerá para el humano y será eterno para el espíritu. Pero aún es demasiado pronto para entenderlo.

Cada trazo que formas en tu camino te permite ser lo que tus antepasados han dictado y sus formas y dictados nutrirán tus pasos, aun sin desearlo.

Notas de la autora:

Fotografía de la autora: “Cada rama se nutre de historia” con filtro libre de PicsArt

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 Citado en el libro de Pablo Runa: The White Goddess” op. cit. pág: 243

Lo que le cuentas a los otros


“Existe la historia que contamos ante el dolor, aquella que es real y objetiva, pero también está esa que no somos capaces de reconocer hasta que el tiempo la revela o descongela”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Hora se encontró con un grupo de gente que le dijo que tan al norte en realidad estaba de lo que él se había imaginado, él sabía que los otros hablan de lo que conocen y también de todo aquello que inventan para distraerte.

Eran 17 entre hombres, mujeres y niños, todos ellos muy unidos, al verlo al lado de su perro Duplo y un cazo de lata que le colgaba del costado, entendieron que no era alguien de temer y lo invitaron a su fogata.

Uno de los hombres de más edad le explicó que se iban al sur porque las tierras de labranza estaban siendo ocupadas por gente de otros lugares y necesitaban encontrarse con mejores espacios donde la gente no impusiera reglas que ellos no entendían.

Hora no les entendía casi nada su lengua y la de él no eran las mismas, así que se dio a la tarea de hacer lo que había visto en sus sueños, explicarse con una vara para contarles su historia: 

De esa forma con ayuda de una vara le fue posible explicarles el poder del rayo y al mismo tiempo el mensaje secreto que le había dado el Cometa y las causas que para él eran importantes al seguir el camino que el cielo le había señalado.

Los congregados a escucharlo muy sorprendidos le seguían cada uno de sus gestos, en realidad su mímica era divertida y los ladridos de Duplo de igual forma eran celebrados por ese grupo.

Uno de ellos se animó a darle a conocer sus ideas y sus preocupaciones de la misma forma ya que entendieron que su sistema para el diálogo con la vara y el cuerpo eran de lo más interesantes.

Hora logró entender lo que imaginó, y pudo describirlo des pués así: 

Los nuevos comienzos la ambición y la energía siempre van juntas, todos en sus convivencias habían logrado vida plena pero abrupta con esfuerzos, obstáculos y dificultades. Algunos de ellos habían sido acusados y maltratados, habiendo dado todo lo que tenían, ahora su futuro se tornaba incierto y todos ellos deseaban recibir el coraje para afrontar lo que se les presentará en el camino.

Dicho esto el emisario del Rayo tomó su vara y convocó a las  fuerzas de su poder para que beneficiará el camino de cada uno de los hombres, mujeres y niños que al igual que él emprendía un camino azaroso y pleno de peligros hacia un rumbo nuevo y desconocido.

Cada uno de ellos fue tocado por su vara y a partir de ese momento el hombre al que todos conocemos como Hora fue destacado de entre los demás como El dador del Rayo y profeta del valle perdido.

¿Cuántos valles más  habría que abandonar por necesidad, por agresión, por desamor? No lo sabemos, lo que sí es cierto es que el hombre al que llamamos Hora fue un sembrador que en todo sitio que no volvió a pisar dejó una semilla cuyo ingenio para fortalecerse, daría de qué hablar. Entre todas aquellas semillas, en su tierra materna, creció un esplendoroso rosal, cuya magia se extendió de forma extraordinaria, aún cuando él por mucho tiempo no fue consciente del poder que tenía y de lo que era capaz.

Pero recordemos que muchos recuerdos se reviven gracias al olfato y esto forma parte de un relato aparte del que sabrán en su momento, aún es demasiado pronto para contarlo.

Cuando pienses que tu vida es inútil y que en ellas no estás viviendo lo que mereces, solamente recuerda olores, recuerda rostros y con ellos los intercambios que tuviste, analizalo.

Notas de la autora:

Dibujo de la autora: “La enseñanza del profeta”

La inspiración sin freno de un aventurero


“Podrás elegir un camino pero si todos los que te acompañan se van, tu paso se vuelve ligero y tu decides que hacer en cada tramo de la aventura vivida”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Es fácil arriesgarse al vacío cuando otros te impulsan a hacerlo, lo difícil es que todos los que aceptaron realmente lo hagan y dejen todo por un sueño; algo parecido le sucedió al hombre que hoy conocemos como Hora, su vida dió un vuelco cuando la fortuna le dio la espalda y se vio en medio de la nada con el deseo de emprender el vuelo.

Bajo estas circunstancias sólo dejó sus viejas sandalias en la puerta, ellas fueron el mensaje dado a los que olvidó en el pasado, el mensaje fue claro para todo aquel que lo había nombrado de otra forma y que solamente pudo observar un par de chinelas viejas con el polvo del lugar al que dejó de pertenecer y al que no volvería a pisar.

Ahora podemos observar el trayecto que recorrió hasta el momento de la historia que nos ocupa y mantiene expectantes de sus aventuras, sobre todo después del aviso del Cometa en quien el hombre confió y quien le hizo cambiar el rumbo de su destino.

El Cometa lo hizo cambiar el rumbo 

Su primer impulso había sido olvidarse de la costa  que bañaba tierra conocida y buscar aquella donde  otro mar y distintos vientos lo acogieran, el Cometa decidió y Rayo determinó.

Aquella primera noche lejos del espacio que había creado con esmero, no resultó del todo satisfactorio, extrañaba las comodidades a las que se había acostumbrado y en silencio se dijo:

<Dos veces he perdido fortuna, las dos bajo distintas circunstancias, lo mejor de todo es que ninguna de ellas me ha vencido, porque he aprendido que el destino no es anclarse, sino crear un camino>

Duplo se acurrucó a él y con alegría el hombre le dijo:

-¡Querido Duplo, hoy me abrazas como a un único y gran amigo, en el futuro me dejarás por la hembra que te acepte a su lado!

Duplo solo levantó una oreja y se rindió al profundo sueño, ese que tienen los perros, donde alcanzamos a imaginar en lo que sueñan pero en realidad no sabemos nada de ellos.

Hora por su parte soñó, esa clase de sueños premonitorios de los cuales muchos supieron después, dentro del sueño su vida daba un giro extraordinario, ocupando un sitio especial del que nunca le habían hablado o que él se hubiera imaginado.

En el sueño estaba rodeado de niños y todos escuchaban con atención sus relatos, con una vara sobre la arena dibujaba detalles de tiempos vividos y de otros que estaba por vivir; Hora pensaba en el mismo sueño si acaso se convertiría en alguien parecido a un profeta, se sintió enamorado de la idea ya que para él todo profeta representaba  a un sabio y todo tiempo en la historia debía contar con varios de ellos.

Toda interpretación de indicios se la debía al Rayo con el cual había hecho un pacto, él podía encontrar señales claras donde otros no las verían. No sabemos que más le pediría el rayo pero con él su vida era diferente y su camino luminoso.

Volvió a mirar el cielo estrellado y preguntarse cuántos humanos estarían viendo la misma agrupación de estrellas que él miraba, eso siempre le agrada, imaginar los rostros de otros curiosos tratando de entender el brillo titilante de algunos luceros y sus designios.

Buscó a la luna que coqueta se entendía con sus pensamientos y aquel cuarto creciente se dispuso a contarle un secreto que le sería revelado si tenía paciencia para esperar, Hora solamente le sonrió entre la vigilia y el sueño, lo que ella le contara siempre sería bienvenido.

Si tienes el universo en tus manos, ningún bien material del que te hayan despojado podrá invalidar tu alegría ante la más inmensa felicidad de tu libertad.

Camino de náufragos y el pacto con el mar


“Quien te aprecia no te cambia y entiende aquello que tú eres, le reconoce valor, no para el grupo que vive el presente, sino para cumplir una tarea de la que posiblemente jamás te enteres”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Aquella ubicación desconocida para ellos por azares del destino sería una ruta estratégica que con el tiempo les permitiría alejarse para siempre de las costas europeas. Se hicieron de una buena fogata y podían darle sorbos de agua de coco al herido que se había quedado dormido con cierta calma.

Para el grupo de 8 náufragos el camino tendrá escalas, Cádiz y Huelva

Lograron hacerse de un pez de buen tamaño para calmar su hambre, juntos recordaban lo azaroso del trayecto, todo el ajetreo para lograr subirse a ese barco lleno de especias para que todo quedara en la nada.

El más viejo de todos señaló con autoridad que cuando las cosas no se dan es por una razón y que deberían estar agradecidos por el regalo de la vida que a empellones se abría paso entre ellos.

De pronto Zila despertó de su aturdimiento y lo primero que dijo no fue muy grato para todos los ahí presentes:

– ¡Mierda, debieron dejarme morir, habría sido un honor después de ese asalto del que no nos libramos!

Diego con los ojos muy grandes lo miró con enojo y le dijo:

-No seas terco Zila, esa no era tu batalla, no estaban a la par, el cabrón que te metió tremendo tajo en el costado era el único con una espada.

Javier que era el más viejo entre ellos señaló:

-Algo te espera muchacho, algo que ni siquiera tu sabes pero hay razones que no entendemos para que sigas vivo, pero debe ser así. Prometimos nombrarte con la palabra que repetías como un loro cuando luchabas entre la vida y la muerte, ninguno de nosotros sabe que significa pero ahora es tu nombre.

Zila se llevó las manos a la barba y notó que ya no estaba y antes que les lanzara otro insulto, Santiago le espetó:

-Calma que eso era parte del trato, la barba y el nombre

El varón sin barba preguntó:

-¿Y con quien han hecho un trato?

Los hombre se miraron unos a otros y el más astuto definitivamente tenía la respuesta:

-Con ese al que nombrabas en tu delirio de muerte, ¿Venga, que sea tu bautizo!  y ahora dinos qué quiere decir esa palabra.

El otrora llamado Al-Majus, sonrió con alegría al grupo de amigos y les dijo:

-Era lo único que veía echado en esa balsa o lo que fuera, el azul del cielo, eso para mi raza es el color azul, mi color favorito.

Los hombres alegres rieron a carcajadas cuando el veterano Javier les señaló:

-Respetamos tus creencias que sabemos las has defendido por encima de todo, que sea esta caracola que ahora he de regresar al mar, testigo de que tu nombre perdurará más allá de ti mismo y será glorioso.

El pacto fue decretado entre todos ellos

Al momento todos los hombres rodearon a Zila y levantaron los brazos en alto al momento que Javier lanzaba con fuerza de nuevo la caracola al mar.

Un decreto hecho entre amigos tiene la fuerza y la firmeza de aquello que se escribe en el alma del universo, Zila haría todo lo que estuviera en sus manos, queriendo o no para que su nombre viajará por generaciones, se difundiera por diversos parajes del planeta y nosotros sabemos que el ancestro más antigua del profesor universitario que radica en el siglo XXX forma parte de esa cadena de sabios y buscadores de la verdad como tantos otros.

Tal vez algunos le den pátina de glorioso a lo que se hace, otros le darán el brillo del camino iluminado pero ante nuestros ojos solamente observamos en esta parte de la historia el camino de náufragos,donde algunas batallas tendrán que enfrentar antes de que suceda lo decretado por la caracola.

Haz que tu vida y sus símbolos sean la fuerza para llevarte hacia el camino que has imaginado y que es el sueño de todos los que se unen a él con alegría.

Notas de la autora:

Diseños propios: “Ruta de Náufragos” y “El Pacto con la Caracola”

La transformación de Al-Majus


“Cada símbolo es tu esencia y el conocedor sabrá cual te pertenece, muchos pretenderán habitarlo, no les será fácil, el que no ha pisado tu espacio puede argumentar lo que le venga en gana”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El hombre que rescató al varón herido del torso no lo subió de nuevo al barco que se hundía a la distancia, fue imposible rescatar la mercancía y el pago prometido a todos ellos se había perdido, aquella pequeña embarcación llevaba a ocho hombres, todos con historias terribles, cada uno con los tobillos marcados por grilletes, su oportunidad de una vida diferente se había frustrado pero eran temerarios y no se iban a rendir fácilmente.

Un hombre se acercó al herido y le ató un trozo de su camisa en torno a la herida y le apretó con fuerza, todos los miraban con desesperación, ya habían perdido a muchos y la verdad, le habían tomado aprecio al hombre que nombraban entre ellos Al-Majus.

El varón lo miró sin verle con la mirada perdida por la fiebre, temblaba mirando al cielo, y decía palabras que para ellos no eran comprensibles.

Uno de ellos comentó a los demás:

-¿Qué diablos dice el Al-Majus?

– Tal vez le habla a sus dioses ha de sentir la muerte, dicen que se los llevan a un banquete, con uno de ellos…

-Mira Diego lo que más repite este hombre el zila o cila o como sea, si se salva le vamos a dar ese nombre, le cortamos esas barbas y lo hacemos uno de los nuestros para poder largarnos en otro barco.

Todos reían mirando el azul del cielo que les daba la esperanza de que no había amarres y que sus vidas podrían ser mejores con sólo desearlo.

Diego grito al grupo:

-¡Miren allá se ve una playa, la verdad no estábamos lejos de puerto antes del ataque!

A lo que Javier le contestó:

-Más nos vale hacer silencio y ver a donde hemos llegado, Zila ya perdió bastante sangre y capaz desde este infierno no le será posible llegar al banquete de los muertos, pero tiene que comer  algo, al menos dejó de temblar pero sigue muy mal.

El panorama se aclara para ese grupo de 8 náufragos, su vida sigue siendo una batalla constante

La playa los recibió en silencio y aparente calma, su agotamiento los llevó a todos a tumbarse en las arenas y juntos mirar el cielo azul. Aún no sabemos cuando tiempo ha de faltar para que el día que todos conocemos y las condiciones para que ellos suban a esa embarcación se den, definitivamente es demasiado pronto para eso.

Algo empieza a aclararse y es que la abuela del profesor Zila, al empeñarse en descubrir las raíces ancestrales de su nieto, no estaba del todo perdida, tal vez solo un poco, pero eso a nadie le consta.

La vida de los seres humanos es extraordinaria y cuando el universo se empeña en explicar su historia las cosas pueden ser fascinantes

Notas de la autora:

La fecha histórica a la cual me refiero es: 3 de agosto de 1492 en el Puerto de Palos de la Frontera (actualmente Huelva, España).

El vínculo que has mirado podría cambiar para siempre


“En la forma que intuyes las cosas puede haber una parte de verdad y otro de ilusión, quédate con ambas para que la vida se enriquezca de forma especial y si nunca conoces la verdad es porque a veces es mejor no reconocerla”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Volvamos al espacio que ocupa Dayami en aquel inmenso océano, para cualquier observador simplemente resultaría indescriptible; para Erandi, sin embargo, constituía un lazo magnético que las mantenía unidas evitando el vacío aparente, por tanto había algo entre ellas que nadie podría atreverse a considera hueco o sin sentido.

De esta forma fluía una corriente sutil entre ambas, mostrando imágenes y sensaciones en el preconciente de Erandi, precisamente en esa zona de tránsito que va de la ensoñación a la conciencia y transforma todo aquello que ella pudo plasmar en los lienzos, cada trazo creativo dejaría constancia en las futuras generaciones de lo que a ella le fue entregado como un don.

Así fue que en medio de aquel convulso momento donde flotando sobre la piel del mar dos navíos se atacaban, un cuerpo cayó y al hundirse una mancha de sangre de su costado se cruzó con la de Dayami, dándole una sensación de embriaguez, sangre densa de un varón rudo acostumbrado a beber, herido, cayendo sin remedio y sin esperanza al fondo del mar.

Erandi se encontraba bajo la sombra de uno de los árboles que proyectaban más que una agradable sombra, emanaba hacia los sentidos de Erandi un sigiloso riego de savia a través de sus raíces, que le permitían conjugar fuerzas con él para magnificar sus visiones.

Erandi contenía la respiración con una mano en el pincel y la otra en el tronco de su amado árbol suspirante.

Fue como un golpe al corazón de la sacerdotisa del templo de Ometeotl, entonces ella comprendió que se había perdido en medio del mar turbulento y siniestro aquel hombre que había doblado su vara y con el pincel de pelo de conejo dibujó:

<El varón que fue arrancado de otro espacio ahora lucha por su vida>

La corriente del agua oscilaba y se mecía entre las manchas de sangre que se expandían enmedio del  más desolador de los escenarios; Erandi contenía la respiración con una mano en el pincel y la otra en el tronco de su amado árbol suspirante.

Dayami se recuperó de aquella sangre densa y etílica que la invadió cuando de pronto el cuerpo del Al-Majus inconsciente es rescatado por otro hombre, esto no lo ve nadie, pero la sangre que subía abandonando un cuerpo, ahora bajaba y se expandía cada vez menos, tocando de nuevo el etéreo velo de vida de Dayami.

La sangre es identidad y es común a todo ser humano, se diferencia por los reactivos que la forman, sin embargo para una hechicera es mucho más que eso, es la esencia misma del alma de una vida.

No podemos hacer una distinción exacta de lo que era entre los nahuas la formación especial de Erandi, si bien la podemos identificar en los Tlaciuhqui, que era la forma como se nombraba a los observadores del cielo, es decir astrólogos o miradores de estrellas, había algo más en ella que no daba lugar en las descripciones de los traductores que llegarían con ideas medievales y creencias distintas.

Sin embargo el término Tlahuica cuyo significado es “buscar las cosas”, “apresurar el conocimiento de los acontecimientos futuros”, y tlaciuhque es el que a esto se dedica, el adivino. El sustantivo que indica la acción del verbo, tlacibuiztli, puede traducirse como “mensaje adivinatorio”.

Mi camino nos lleva al árbol genealógico que pervive y le da sustancia y esencia a mi travesía, para ello, solo basta poner una dosis de realismo mágico y otra de acontecimientos históricos que pudieron ser y sin embargo a nadie nos consta.

Sea la esencia misma el camino y el momento que nos deje mirar en la otredad toda su magia, de esa forma como humanidad podremos entender lo que nos forma y nos distingue. 

Notas de la autora:

Fotografía del “Árbol Suspirante”

Información del libro CUARENTA CLASES DE MAGOS DEL MUNDO NÁHUATL Por ALFREDO LÓPEZ AUSTIN:

LOS TLACIUHQUE Tlaciuhqui, según Molina, significa “astrólogo, estrellero”,10 versión que corresponde a la facultad adivinatoria de este personaje, pero que se desvía del verdadero sentido semántico y puede dar una falsa apreciación del contexto cultural en el que se desenvolvía. Para Molina, como es natural, el auténtico adivino es el que busca los secretos en el curso de los cielos, idea medieval europea aún con bastante fuerza en su época; pero en la etimología náhuatl nada hay que haga referencia a los astros como portadores del mensaje deseado. El verbo cihuía, según Siméon, significa “buscar, pretender, perseguir, excitar”.