Reflexiones a mitad del camino


“Si nos dieran la oportunidad de saber lo que va a pasar, ¿Crees que cada uno de los que fueran enterados en verdad validarían tu premonición?”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

A una buena parte de los que escribimos ficción,  nos fascina la magia y el pensamiento donde podemos atribuirle a las fuerzas ocultas, a las deidades, o a las fuerzas del universo ciertos poderes  para colocar en nuestra mente ideas y sugerirnos acciones a seguir.

Con el paso del tiempo surge el pensamiento lógico y su aliado es la ciencia, con ella podemos comprobar y atribuir cualidades a un argumento y a partir de ahí hacerlo válido para los momentos que en vida nos conducen a algo específico.

Leer entre líneas y colocar razonamientos en donde no todo es de una forma y el blanco y el claroscuro podrían llegar hacia tonalidades grises y en medio de esos conceptos prever que las cosas pueden ser de una forma y al mismo tiempo de otra.

Nos fascina a muchos de nosotros considerar que en el pasado remoto una serie de acciones fueron el conducto generador de análisis profundos, el detonador de los científicos del futuro y que pese al desconocimiento pleno de determinadas circunstancias hubo aquellos que dudaron, que le concedieron a su intuición un valor especial para imaginar lo que otros no sentían o veían.

Leer entre líneas y colocar razonamientos en donde no todo es de una forma y el blanco y el claroscuro podrían llegar hacia tonalidades grises y en medio de esos conceptos prever que las cosas pueden ser de una forma y al mismo tiempo de otra.

Sin duda es la expresión mas valida de la dualidad, mirar hacia un lado y entender aquello que puede ser visto desde otra perspectiva; ahí surge un problema precisamente cuando el otro no puede ver tu punto de vista, cuando no le es posible por que su mente se acostumbró a que las cosas son de una forma y no pueden ser de otra.

Entonces un grupo puede decirte que te comprende, lo hará por cortesía, puede decirte que respeta tus puntos de vista, pero no podrá empatizar totalmente contigo, llegará el momento que sus creencias heredadas le dirán que su lugar no es a tu lado.

Habrá otro grupo que defina su postura y de entrada te rechace al saber que no será posible congeniar a la larga contigo; su grupo será su fuerza y la solida construcción donde lo que no corresponde a sus creencias, definitivamente no tiene cabida.

Ese es el mundo de ayer y el de ahora, ideológicamente nos seguimos matando por las ideas, ahora con políticas públicas en el pasado con la espada para hacer respetar el dogma.

Aquí es bueno recordar lo acontecido en el Imperio Azteca en fechas previas a la llegada de los invasores (dígase de esa forma ya que sus relaciones no fueron diplomáticas entre pueblos diferentes que por cortesía respetaran sus puntos de vista, toda Europa no se había educado para eso, su máximo valor era apoderarse de posesiones y tierras), en tal sentido cuando los tenochcas deciden quemar todos los documentos que reconocían la historia de los pueblos otomíes, con el afán de borrarlos del área e imponer sus reglas y normas, igualmente actuaron como invasores, Teotihuacán y Tula se anteponen a las culturas de otros pueblos aledaños por la fuerza.

Esto sucede de igual forma con los tlaxcaltecas que al final junto con los otomíes, ambos pueblos oprimidos y sometidos por los Aztecas, deciden colaborar con los conquistadores por el odio que tenían a la supremacía tenochca.

El conjunto de acontecimientos le daba a Erandi un claro panorama de la realidad circundante, sabía perfectamente lo que sucedería de tomar partido, Huey Tlatoani Itzcóatl, al igual que Motecuhzoma Ilhuicamina, quién emprendió una campaña de conquista, pese a que estos pueblos se sublevaron en diversas ocasiones. Bajo el mando de Axayácatl y Ahuízotl, los pobladores de otomíes y tlaxcaltecas  volvieron a ser sometidos por medio del belicismo. Las diferencias se mantuvieron hasta la caída de los dos asentamientos.

Las conquistas en el Continente Americano, se extenderían de una forma u otra en las siguientes décadas, este territorio es el que nos ocupa en esta parte de la historia ficticia que relato y la cual aderezo con datos históricos. Por tanto, Erandi con pleno uso de su pensamiento intuitivo, deductivo y esa forma particular de  hacer subdivisiones a un  problema y analizarlo desde diferentes aristas para reorganizarlas de otra manera, buscando nuevos enfoques, incluso pensando en lo contrario, nos lleva a entender su Imaginación creativa, lo que hoy conocemos como pensamiento lateral, es lo que la ayuda a decidir lo que debe hacer y lo que es necesario en los momentos históricos que le tocó vivir.

Por tanto regreso para concluir esta reflexión a al interrogante inicial que me ha hecho el mensajero: 

¿Crees que cada uno de los que fueran enterados en verdad validarían tu premonición?

Tomando en cuenta la realidad histórica, las capacidades de pensamiento creativo y su poder especial para entender la realidad, considero que  la seguirán aquellos que realmente valoran lo que ella razona y los argumentos que entrega a sus seres cercanos para proceder de la forma en que lo hará en los siguientes meses.

Cada acción realizada por Erandi tendrá un objetivo especial, más allá de ser sacerdotisa de un culto, es un ser que ilumina la razón en sus procedimientos, por esa causa elige con cuidado a sus aliadas que hasta ahora le han dado cauce a sus propias investigaciones y pesquisas. Leales y comprometidas con sus enseñanzas, visualizadas más allá de la propia vida como el caso de Dayami y más allá de toda agreste circunstancia, como en el caso de Painani.

Tu vida es tu mente puesta al servicio de la libertad, buscando salidas creativas que no todos lograrán entender, cada análisis es un compromiso y cada descubrimiento la claridad que merece tu porvenir.

Notas de la autora:

Fotografía de la autora con filtro gratuito de PicsArt “La disertación creativa”

Información del etnohistoriador Alonso Guerrero Galván, de la dirección de Lingüística del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)

Caída de Tenochtitlan: cuál fue el rencor de los otomíes con los mexicas que los hizo aliarse con Hernán Cortés – Infobae

La explosión en medio del mar


“Solamente el que lo ha vivido puede reconocer el más grave de los desastres, entonces guiarse por el miedo o enfrentarlo; tal vez no tenga testigos para contarlo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Una de las tareas más difíciles de la intuición es en verdad creer que todo lo que te ha sido dicho cabe en la realidad de algún momento de la historia, nadie puede involucrarse en la mente de la sacerdotisa y lo que ella descubre tendrá que tomarse en cuenta tal como ella lo señala.

Esto era algo que se tenía por sentado, hasta la fecha el orador de un credo es el que tiene la última palabra para decidir el camino a seguir por un grupo, son asuntos que en la historia no han cambiado, pero confiemos en la sentido común de Erandi cuyos motivos jamás fueron los de adoctrinar o dominar por tener el conocimiento previo de una señal y no era su intención dogmatizar lo que descubriría en esa ocasión, sabemos bien que ella  es la raíz genética de Perez Riv, su vida y sus frutos se fortalecerían con el paso del tiempo y eso es lo que debe importarnos ahora.

Erandi, muy temprano se dirigió a la explanada del templo de la Luna y concentró sus herramientas para dibujar lo que le fuera dicho por la Deidad del Río, en aquella aventura donde luchaba por permanecer en comunicación con Erandi.

Movimiento de las corrientes marinas desde el Golfo de México

Las corriente marítimas a la fecha son fáciles de reconocer, no en la época de la cual estoy hablando así que sin la plena certeza del camino que recorrería la sangre de Dayami todo estaba en manos de la premonición intuitiva, al pensamiento lateral y la inteligencia de la sacerdotisa, de esta forma lograría plasmar todo  aquello en  sus glifos náhuatl.

La sacerdotisa de Ometeotl, cerró los ojos e invocó a Dayami, la parte de ella que seguía la ruta debajo de los  sonidos de delfines y cetáceos, la parte de ella que se adentro mar adentro, cuyo latir se encontraba en las branquias de algún pez y en la resonancia que regresaba de las rocas en alguna cordillera marina. 

Posiblemente se encontraba en el camino de las Islas Canarias, eso lo dedujo para  todos los lectores, es algo que Erandi no podía saber de ningún modo. Ella estaba lejos de toda aquella localización pero eso nosotros lo entendemos y analizamos, Erandi solamente dejaba que su mente tuviera la posibilidad de entender en medio de lo desconocido lo que sucedía.

A su mente llegó algo que la conmocionó, el agua se agitó de forma violenta ante un rugido desconocido para la fauna marina, lo que era ahora Dayami vibró y se precipitó sobre una formación incipiente de corales que fueron destrozados por varios bultos que llegaban desde lo alto.

En la superficie del mar había dos grandes sombras que impedían el paso del reluciente amanecer, en caso de que así fuera o del brillo alegre de Tonatiuh durante el trayecto del día,  Erandi pensó para sí:

<Ningún animal permanece en medio del mar a flote, tampoco ruge con fuego y mucho menos lanza fardos al mar>

Recordó con claridad aquella ocasión que su vara fue doblada y de esta forma inició la travesía de Erandi, atando cabos en una historia que la mayoría de nosotros conoce, aquella en la que algunos confiaron y otros vieron benefactores donde no los había. 

Continuó su viaje intuitivo para poder describirlo en sus lienzos, todos ellos con el paso de los años no estarían en posesión de ningún conquistador, tampoco monje jesuita o traductor de las costumbres indígenas al servicio del Imperio español. Formarían parte de una tradición única, cuya labor no sería borrada del planeta, a la cual no todos eran llamados y tampoco todos eran comprendidos en plenitud, sin embargo contaban con una señal definida y clara que logró llegar intacta hasta el siglo XXX y preservarse mucho más allá.

Pero vamos por partes, definitivamente para Erandi y su familia la premonición empezaba a ser clara, cada vez más.

Cuando tienes la oportunidad de conocer gracias a tus atributos, lo que puede desencadenar la más vil de las tragedias, puedes elegir entre dos opciones, será tu intuición quien decida cual de esas dos es la que más pesa y la que valida tu esfuerzo.

Notas de la autora:

Photo by Francesco Ungaro on Pexels.com

Corrientes marinas: http://www.fondear.org/infonautic/Mar/El_Mar/Corriente_Golfo/Corriente_Golfo.htm

La vida práctica de Hora transformada por el rayo


“Mucha información habrá de perderse en el camino, pero siempre tendrás un modelo a seguir, algunos ejemplos a considerar y predicciones por comparar”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Los hombres de aquella zona desconocida, abrieron una profunda curiosidad en el hombre del sur, adentrarse en el conocimiento de nuevos caminos y conocer todo aquello que aún no había visto, de pronto lo obsesionó; pero Hora era un hombre cauteloso y no se dejaba llevar por comentarios mágicos, reconoció la causa por la cual aquellos seres pacíficos habían huido de ese sitio que representaba sus valores y sus costumbres, cuando huir es la palabra que se te queda en la mente, algo verdaderamente negativo estaba ahí y encendía una alarma en la mente del agricultor.

Detalles que motivan cambios en los seres que comparten sus ideas con otros

Todos ellos huían de la sequía y de hombres distintos a ellos que no habían llegado a sus territorios en paz, con estos recuerdos Hora detuvo su anhelo de viajar sin embargo no podía olvidar detalles que le fascinaron y la  forma especial de las palabras que compartió con todos los quechuas que se albergaron en su espacio por unos días.

Seducir la curiosidad de un hombre no era difícil cuando le hablaron del sitio encantado entre las nubes, Sayri le había nombrado el Imperio y dentro de sus fortalezas se encontraban los hijos y mujeres de todos ellos esperando la señal para seguirlos.

El rayo le permitía desarrollar una intuición aguda y especial y de esta forma reconoció que la conexión con un mundo entre las estrellas estaría conectado con esa fascinante región de la cual le hablaron  además recordó de forma especial una de las preguntas del Patriarca:

-¿Por qué llamas hijos verdes a tus yuyos o siembras?

Para Hora la respuesta era simple él los había cultivado, colocando semillas en la tierra y cuidando su crecimiento y fortaleza con ayuda de las caras que le presentaba la Luna a quien consideraba una dama enamorada y coqueta, recostada en las alturas que le sonreía con gracia.

 Recordó cuando los hombres miraron a Sayri al traductor y éste con ese modo elocuente que tenía de pronunciar todas las frases señaló:

Para nosotros los hombres verdes son todos aquellos de raza selvática que hacen tareas de gran esfuerzo físico y son grandes constructores”

Hora analizó toda la tarde aquellas palabras y la intuición especial que le había otorgado rayo le hizo comprender al pulso donde vive la energía que llega a todo lo que vive en el valle y en sitios que posiblemente desconocía, recordó que al hacerlo saber a los hombres que le visitaron entre todos ellos hubo una exclamación de sorpresa al momento que Sayri tradujo sus palabras para todos y cada uno de los convidados a su recinto.

Hora acarició a su perro Duplo y se sintió conmovido de la avidez por el conocimiento de todos ellos y los recordaría por siempre, para Hora compartir lo que sabes se consideraba un acto de verdadera y sincera amistad y la alegría fue total cuando se despidió de ellos con un cálido abrazo.

Venus apareció a lo lejos ante la mirada atenta y cautivada de Hora

Mirando las estrellas volvió a observar a la más brillante y comprendió que ella velaba por sus siembras y posiblemente tenía amistad con la dama que lo enamoraba todas las noches de forma distinta.

Solo basta mirar al cielo para entender la forma especial en que se relaciona con cada uno de nosotros, sus mensajes y su delicada manera de hacernos meditar en lo que hacemos en este mundo.

Notas de la autora:

El imperio en las nubes refiere a Machu Pichu

Audio de Spotify desde Anchor : “La vida se transforma en la historia “donde en ocasiones refiero a la obra presente

Fotografía del Venus verpertino de la autora: “En la distancia Venus”

El emisario del trueno y el caminante del valle


“Nadie colapsa al grado de reducirse a nada, si tuvieras la posibilidad de saberlo te bastaría con un destello en medio de la absoluta oscuridad”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Una luz roja, distante, tenue, le dio a entender que sería imposible escapar de algo que se acercaba lentamente hacia él y Duplo. Los extraños sucesos que vendrían acompañados de esa extraña luz se darían en corto tiempo y él lo sabía y debía estar preparado para lo que fuera.

Por lo pronto Hora,  solamente tocó con cuidado el hocico de su perro y le pidió permanecer en silencio hasta tener la certeza de que lo que venía hacia ellos no les causaría daño alguno.

Era una procesión de varios sujetos que bajaron por la ladera y se acercaron hasta el valle sembrado y cuidado por el hombre del Sur; a lo lejos observó que uno de ellos se asombró de la visión de aquel sitio resguardado y pleno de alimentos y belleza natural. Les acompañaba un varón maduro que viajaba en una silla cuidadosamente custodiada por cuatro jóvenes robustos y musculosos, en su cabeza lucía un ornamento de plumas vistosas y bien ordenadas.

Hora se dio cuenta que era momento de emular a ese hombre, tal parecía que era el patriarca del grupo y con agilidad cortó un trozo de cuerda y se la ató a la cabeza, y a falta de plumas colocó hojas de maíz en su ornamento. Manchó de lodo suave el contorno de sus ojos y se dispuso a esperar que los visitantes se acercaran hasta su puerta.

Un hombre se adelantó resguardando a la figura del patriarca y con elocuencia inició una serie de semblanzas y palabras que no eran comprendidas del todo por Hora que lo veía desde lejos, levantaba los brazos y lanzaba elocuentes expresiones dirigidas a cada uno de los hijos verdes de Hora.

Hora sintió temor y desconfianza pensando que los extraños no alaban y bendicen tierras extrañas al menos que vean en ellas una ganancia o beneficios que se les puedan otorgar e imagino la malicia en todo eso. Continúo observando a los hombres que se acercaban, intuyó que serían los enviados de un grupo mayor, ya que no había niños y tampoco mujeres entre ellos; finalmente se colocaron delante de su puerta y aquel que cantaba alabanzas a sus territorios dejó un ato de flores rojas en la puerta y esperó.

Hora se dio cuenta que no podía hacer otra cosa, salir y observar sus reacciones era lo adecuado, miró a Duplo, el perro abrió sus ojos y gimió al descubrir en aquel humano la incertidumbre y el drástico cambio de imagen que había logrado.

Ambos se aproximaron a la puerta y agradecieron el obsequio de los visitantes con mímica el grupo se sintió complacido y los musculosos varones dejaron su pesada carga para que descendiera de su silla el varón al que Hora calificó de patriarca.

El hombre se acercó a él y le extendió la mano a manera de saludo y con voz pausada le dijo:

-Hombre de mirada como el mar que has hecho de esta tierra un paraíso, somos nómadas y vamos a las tierras que tú has abandonado, queremos saber cuál fue la causa y si nuestro viaje vale la pena.

Hora mucho más sorprendido al reconocer en el anciano que conocía su lengua contestó:

-Nadie puede saber si el destino del otro es el mejor, no me he ido de ahí por miedo o sufrimiento, lo hice por una necesidad interior, no pensaba detenerme pero el lugar y mi agotado cuerpo buscó resguardo. Ya que han llegado hasta mi puerta les invito a pasar a la sombra de mi humilde recinto pero me gustaría saber su nombre gentil patriarca.

-Así es soy el patriarca del grupo, mi nombre el Inka viajo con los más fuertes en busca de la protección de los vientos y el encuentro de amigos sinceros de poder lograrlo nuestra dicha será total, mi traductor y custodio se llama Sayri, es quien ha alabado su siembra y obsequiado las flores frescas. Ahora dime ¿Quién es tu protector en el valle y cuál es tu nombre?

-Mi protector es el rayo, mi nombre es Hora y el de mi amigo Duplo.

-Agradecemos su sincera y cálida hospitalidad, le pedimos unos días para reponernos del camino y como Patriarca del grupo compartiré los secretos de estos territorios con usted y al mismo tiempo le pediré que nos muestre aquellos peligros y mejores caminos para cuando sigamos el viaje.

-Con gusto – señaló con una franca sonrisa Hora- será agradable poder conversar con ustedes, hablar con otros humanos siempre es bienvenido cuando la oportunidad se presenta.

Para Hora la visita de aquel grupo al que de momento había temido, se convirtió en una halago para su alma solitaria, cada uno de los temas que abordaron estuvieron acompañados de la luz del rayo y también de la propia experiencia que ambos tenían en sus propias vidas.

Aprendieron los unos de los otros de forma pacífica y amistosa

Compartieron humitas con choclo y aprendieron palabras del guaraní, charrúa y chanae al igual que del quechua; el descubrimiento de sus formas de cazar y el nombre de algunas aves canoras. Un encuentro cultural fabuloso y pacífico que alegró y enriqueció el alma de estos hombres en un momento perdido en la historia.

El amigo respetuoso compartirá de forma igualitaria su riqueza material y cultural contigo, aprenderá de tu forma de ser y se sorprenderá de tus argumentos, enriquecerá tu vida.

Notas de la autora:

Inka significa señor, jefe o rey en quechua

Sayri, significa quien siempre ayuda a quien lo pide en quechua

Dibujo de la autora con filtro gratuito de PisArt “Humitas de choclo

El poder de la energía vital


“Llegará alguien que interpondrá su voz a la de otra persona para evitar que caigas en una trampa y otro ser intentará frenar tu agudeza y agilidad, tú lo sabrás con claridad”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Painani recordaba con nostalgia aquellos momento con sus seres queridos y el abrazo cálido de ellos, entendía perfectamente que no sería fácil olvidarlos, pero al mismo tiempo sentía esa necesidad de revivirlos y esto le provocaba melancolía, pese a la enorme imposibilidad de hacer realidad su deseo; con el paso del tiempo y en su convivencia con los sabios de las tierras mayas fortificó su ánimo al introducirse en sus estudios y su manera especial de contemplar el cielo.

Pero siempre hay que estar alertas cuando de sentimientos se trata, aquella noche en la fresca casa de palma que le ofrecieron para pasar algunos días se abrazó a sí misma en aquella soledad sosegada y esperanzadora que la cobijaba en tierras extrañas.

De pronto una visión sin rostro como una sombra voló hasta donde ella se encontraba, en sueños ella lo observó por arriba de su cabeza y notó cuando la abrazó con fuerza por la espalda, dejándola inmóvil y disgustada por el atropello. 

No era un abrazo agradable, más se parecía a una prisión, entonces con energía intentó con dificultad mover el brazo que le quedaba sobre el suelo y gritó con todas las fuerzas que le fue posible al ser sobrenatural que la soltara.

Painani reconoció de inmediato que cuando anhelas algo con mucho deseo, pueden llegar hacia tí, todo tipo de seres, llegan provistos de la energía que poseen para dartela, pero no siempre es lo que tu corazón anhela.

Con el paso de los días conoció a uno de los observadores del cielo que le indicó la importancia de la Estrella que formaba parte de los ciclos de la cosecha; Ahzab Kab Ek, la estrella que despierta a la Tierra. Ellos los Mayas la asocian  a Kukulcán, el equivalente Maya de Quetzalcóatl, para los Náhuatl.

Painani le explicó que para ellos el nombre de esa estrella que no titila y brilla intensa en el cielo tenía el nombre de Tlahuizcalpantecuhtli. Le agradaba dialogar con aquella persona,  conectaba con sus pensamientos, gracias a él pudo reconocer a un amigo que se interpuso entre otros para dar la adecuada interpretación a sus palabras y no hacerla quedar irrespetuosa ante ellos, pese a que no hubiera sido su intención.

Llegó el momento de seguir su viaje, ella no podía detenerse, y agradeció con gran respeto todos los conocimientos que le brindaron, la amistad y apoyo que recibió de todos no lo olvidaría jamás, sabía perfectamente que al adentrarse más al sur encontraría a personajes de la misma cultura maya, ellos poseían un vasto territorio y gracias a ello le fue entregado un salvoconducto para poder recorrer ese territorio selvático con facilidad.

El observador del cielo de nombre Ek Balam le ofreció un pequeño obsequio para que lo recordará pese a la distancia, algo que ella conservaría con afecto. Estas fueron las palabras que le dijo el observador del cielo:

“ Todos los seres del planeta son observadores del cielo, cada estrella tiene un tiempo de vida y es maravillosamente diferente al de los humanos, recuerda que cada momento que vivas creando y soñando, una estrella velará por ti y querrá saber de tu inteligencia y osadía, tanto como tú de su energía e infinita presencia durante tu vida. Sea el trozo del cielo tu compañía y la presencia mínima de una estrella para acompañarte siempre”

Recibe de Ek Balam un trozo del cielo

Con una reverencia Painani agradeció el pequeño obsequio que le fue otorgado y los conservó toda su vida, ya que con sus grandes recorridos a toda velocidad ella lograba magnetizar de  energía  y transmitirla a aquel trozo de meteorito.

Gracias a este elemento le fue fácil  conjugar las fuerzas de la naturaleza y todo ésto  le llevaría precisamente hacia donde nace la energía vital, entonces aquello que ella descubriría, le sería transmitido a quien ligaría su vida de forma misteriosa a ella.

Un caudal de nuevos conocimientos serían transmitidos a través de la energía electrostática donde toda carga eléctrica en equilibrio les daría un conocimiento compartido del cosmos.

¿Ahora se han dado cuenta de quienes estoy hablando?

Todo lo que gobierna tu energía es iluminado por otros y si sabes reconocer su equilibrio, habrás logrado la magia de lo eterno.

Notas de la autora:

Hay autores que señalan lo siguiente: El culto a Venus persiste hasta el tiempo de los Aztecas, quienes la denominaban Huey Citlalin, la gran estrella, y en su carácter de estrella de la mañana era asociada con Quetzalcóatl.

El significado del nombre del observador del cielo significa “La estrellas del jaguar”

Fotografía con filtro gratuito de PicsArt de la autora: “El obsequio del cielo”

El sobreviviente en la cueva


“Todo lo que te hace humano, te vuelve compasivo con todo aquel que en verdad lo necesita, no siempre se vinculará contigo, recuerda que puedes ayudarlo en su recorrido”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Hora, se encontraba en un sitio agradable, siempre gustaba de conversar con las aves, algunas eran fáciles de imitar, algunas en verdad eran fastuosas en sus cantos y no era posible relacionarse con ellas, Hora se alegraba de poder dialogar con aquellas que replicaban su intento de comunicación, las consideraba tan amigas como el loro que lo acompañaba en algunas ocasiones, fue precisamente en ese momento que escuchó algo fuera de lo común.

En su recorrido por el valle, Hora descubre el aullido de un perro o zorro, no reconoce la diferencia pero el sonido llega desde una cueva, Hora preocupado, decide penetrar a ese lugar  al escuchar el lastimero sonido que de ella proviene.

La madre había muerto y los cachorros también, solamente uno de ellos insistía buscando alimento en aquella hembra que trató de protegerlos en ese sitio sin tener éxito. El pequeño cachorro, no estaba confiado en el varón que entró con deseos de ayudarlo, finalmente notó que de alguna forma ese hombre era su esperanza y su posibilidad de ser alimentado.

Hora sintió que tendría a dos amigos, el loro y el perro o zorro, entendió que el apego de él hacia ellos iba a ser diferente que el que ellos le darían, ya lo había vivido con los animales que custodiaban su camino y al final tuvieron que retornar a sus propias vidas, costumbres y litorales; no importaba, el tiempo que estuvieron a su lado le bastaba.

En constantes ocasiones tuvo la necesidad de amarrar del cuello al perro y poder controlar sus movimientos, instalarlo a acompañarlo en sus recorridos, y acompañarse de él en sus entrenamientos corriendo por las laderas de aquel hermoso paraje.

Nunca lo hizo, espero que fuera el perro o el loro los que sintieran deseos de estar con él y de esa forma ganar su respeto y su afecto, pero antes de que esto sucediera padeció tratando de retirar alimañas del cuerpo del perro, garrapatas y ulceraciones que contrajo en la cueva rodeado de sus hermanos muertos.

Hora reía cuando veía engordar al cachorro y mover la cola gustoso y con gran apetito, por eso decidió nombrarlo Duplo, de esta forma poco a poco se fue ganando su confianza y la destreza de Duplo para la cacería y para espantar a los cuervos de los maizales le dio portentosos atributos de buen acompañante.

Hora de noche miraba las estrellas y se preguntaba cuantos humanos harían lo mismo y al mismo tiempo que él lo hacía, le resultaba divertido pensar que algunas personas pudieran mirar la misma estrella que él y al mismo tiempo, de tal modo analizaba para sí y compartía con Duplo sus ideas:

– Sí la luz esta hecha de ondas como de partículas ésto definitivamente afecta aquello que pensamos al mirar las estrellas y todo lo que se suspende en ellas puede compartirse, esto es una sensación que no aprendí solo me lo ha dicho el rayo, el día que hicimos un pacto.

De tal modo Duplo que en verdad debes confiar en la luz de las estrellas como algo de la fuerza inmensa que camina por el iluminado rayo. Ah! No se te ocurra preguntar por qué las estrellas no  se dejan sentir tan vibrantes como el rayo…

  • A todo esto Duplo solamente inclinaba la cabeza cuando el hombre seguía con su meditación:

Duplo prestaba atención a las reflexiones de Hora

Con ademán de instructor levantaba su mano y acariciaba la cabeza del perro para seguir conversando:

Ellas se quedan donde estan por que las frena su territorio, su sitio y su paisaje de la misma forma que lo hizo el Cóndor y la Onza.

Mira Duplo, esto no quiere decir que su atractivo no nos haga sentir cautivados y su luz constante nos seguirá agradando y después de mi muerte y la tuya ellas seguirán allá arriba, cautivando a otros seres con capacidad par sorprenderse como nosotros.

Sin lugar a dudas el rayo iluminó su entendimiento de una  forma mágica, no fue un rayo de corto alcance, tampoco lo tocó directamente pero provocó en Hora que la vida fluyera en él de una forma distinta. La onda de choque de la descarga eléctrica fue para los oídos de aquel hombre algo cautivador la voz del trueno le dijo secretos y el único testigo de todo lo que él descubrirá será Duplo.

Pronto nos daremos cuenta que la certeza de Hora al hablar de las estrellas lo llevaría a grandes discursos con alguien más, pero aún es demasiado pronto para que ustedes lo sepan.

Algo en la naturaleza siempre esconde maravillosas audacias, secretos y verdades, el que pueda manejar la fuerza del rayo, contará con talentos para entender lo fascinante del universo 

Nota de la autora:

Photo by the happiest face =) on Pexels.com

 Se calcula que cada rayo mide unos 5 kilómetros de longitud por solo 1 centímetro de anchura, y descarga entre 1.000 y 10.000 millones de julios de energía, con una corriente de hasta 200.000 amperios y 100 millones de voltios. Wikipedia

Ha llegado la hora de clavar mi cuchillo en la tierra


“Llegará el día en que todo tu esfuerzo y dolor busque recompensa; cada retribución tendrá un costo y también beneficios”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa.

El hombre del Sur después de haber atravesado un tramo montañoso con grandes dificultades, recordaba lo que algunos aldeanos le habían dicho acerca del color de sus ojos, en esas tierras serían vistos como un mal presagio; sintió que la misma montaña nevada le advertía dejando su visión en algunos momentos borrosa, desde aquel momento se acostumbró a untar con lodo el contorno de sus ojos y la frente para aminorar los efectos del impactante brillo de la nieve.

En las alturas dejó de sentir la presencia del Cóndor pero una ave igualmente grande le seguía en la distancia, su intuición le decía que podría tratarse de una águila, notó con tristeza que la agudeza visual sin duda había mermado, así que mantuvo un perfil bajo al momento de intentar cazar algo, para que la rapaz no intentara arrebatarle. Pese a todo no era mucho lo que se podía conseguir entre la nieve de aquel grupo montañoso. 

Se había resbalado por algunas laderas y eso le daba idea que su momento de lograr tocar tierra firme estaría cerca y ese modo, se dio cuenta,  cuando la frazada que le habían regalado y por la cual tuvo que luchar para conservar, terminó cubriendo su cabeza y no su friolento cuerpo:

El momento de dejar raíces había llegado

En ese instante fue cuando recibió ante sus cansados ojos y adolorido cuerpo la visión más impresionante que jamás hubiera logrado imaginar, un pájaro de medianas dimensiones se acercó hasta él, era alguna clase de perico que alegre giró a su alrededor cuando el hombre exclamó altivo y orgulloso de ser un sobreviviente:

“Ha llegado la hora de clavar mi cuchillo en la tierra”

El perico batiendo sus alas gritó “¡Hora., Hora!”, esta fue la forma como el varón de los ojos cubiertos de lodo decidió nombrarse en tierras extrañas, un sitio donde por un tiempo recibió los dones de todo aquello que anhelaba: Un tierra para  cultivar y la compañía de un amigo que le había dado un nuevo nombre dentro de un  bucólico paisaje.

Su necesidad de ser un viajero constante y atrevido había cedido ante la riqueza pacífica de aquel valle donde pudo cultivar y admirar a los seres del hábitat y reconocer sus costumbres, de esa forma aprendió de las ardillas que no es bueno dejar la cosecha a la intemperie; del zorro, que la lealtad en una cualidad que se gana respetando al otro; de las hormigas, que nunca es bueno sentarse desnudo cerca de ellas; de las aves, que si llegas a tener pareja debes mantener el nido vigilado y los críos alimentados.

La felicidad está en lo que tienes y no en lo que deseas, se dijo el hombre del Sur

Este último detalle le recordó a aquel ángel que pudo observar en sueños, aquella figura que flotaba en lugar de caminar y sus pies eran veloces como el viento, entonces preguntó:

<¿Será posible encontrar a una belleza como ella en medio de mi soledad?>

Reconoció que la felicidad es lo que que tienes y no lo que deseas, de vez en cuando observaba a la pareja de zorros que se acercaban a sus sembrados y de igual forma entendía que la persona que tal vez algún día pudiera amarlo tendría que ser similar a él y no un ángel con poderes como aquella ensoñación que admiraba en sueños.

Un ser dispuesto a verlo envejecer como la zorra al zorro y seguir a su lado con fidelidad y ternura, alguien que quisiera tener un crío con él, de la misma forma que las aves que alimentaban en las copas de los árboles a los suyos hasta impulsarlos al vuelo.

Aquella noche suspiró y miró a su amigo el perico que repetidamente le dijo:

-¡Hora, Hora!

A lo que él le contestó:

– Si amigo ya es hora.

Se acurrucó con alivio y dijo para sí:

<Desear lo que no se tiene es un peligro, por algo mi destino es éste y no otro>

Nadie sabe las vueltas de la vida y tampoco si el destino es lo que se tiene en frente o lo que llega hasta tí, pero por ahora el hombre del Sur llamado Hora, es feliz y vive en paz.

El mundo que vives  es un instante y cada detalle compartes un universo, todo lo que te rodea es una forma distinta de vida y en cada sitio donde ésta fluye, encontrarás una enseñanza.

Fotografías de la autora con filtro gratuito de PicsArt: “El hombre que llama a las horas” y “Los frutos de la tierra”

Tu voz interior siempre te ha de hablar de frente


“El cauce del río fluye en él, Sol y Luna iluminan el sendero donde se nutre la voz más profunda de tu intuición”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

¿Sería posible que tan solo con la sangre de Dayami ella creara una conexión fluida o esclarecedora para Erandi? La magia tiene recursos que la razón no comprende y a lo largo del camino la propia Erandi fue testigo que toda Deidad comprometida en ese pacto no dejaría sin la información que ella necesitaba.

Cada amoxtli, sería conservado tanto en cueros de venado, como en papel hecho a base de fibras vegetales, el amatl, hecho con la fibra del amacuahuitl o del maguey; pero había algo más, sus textos serían únicos y no tendría ayuda de ningún escriba del templo, la palabra debería ser conservada de forma secreta hasta el momento que la certeza de sus descubrimientos tuviera que ser revelada. Fue por eso que los primeros lienzos se escribieron en piel de venado:

La voz interior le dictó con claridad, bajo la luz intuitiva de la Luna:

“Todo antecedente debe ser escrito en la piel de un ser cuyo corazón ha palpitado igual que el de la diosa del río”

Cada tinte tenía un motivo ceremonial y era cuidadosamente elegido:

El tlille o color oscuro usado para escribir se obtenía del nacazcólotl, así como del humo de las teas y lo llamaban tlilliócotl. El color blanco se extraía de la piedra chimaltizcatl, o de tierra amasada como lodo que al fuego adquiere un tono blanco El azul fino o matlalli y el azul claro, llamado texotli, se hacían de flores azules; el azul oscuro procedía de la flor del xiuhquilitl. Al amarillo fino se le nombraba xochipali, surgía de las flores del mismo color; el amarillo claro zacatlaxcalli, “quiere decir, pan de hierba que se amasa de unas hierbas amarillas, que son muy delgadas; son como tortillas delgadas, y usan de ellas para teñir o pintar”

El rojo, uno de los colores más importantes, era realizado en varias tonalidades y de diversas fuentes. La grana o nocheztli significa sangre de tunas, “porque en cierto género de tunas se crían unos gusanos que llaman cochinillas, apegados a las hojas, y aquellos gusanos tienen una sangre muy colorada; ésta es la grana fina” La grana cenicienta era la llamada tlapalnextli. El rojo blanquecino era llamado chíotl, hecho de flores molidas; si se le agregaba un ungüento de nombre axin se hacía el color bermellón. De las mezclas de estos colores básicos surgían el yapolli (verde), el morado o el leonado.

Para fijar mejor los colores usaban el jugo del tzauhtli y del aceite de chia. Como pinceles se utilizan pelos de conejo de distintos grosores. Además, existían cantidad de utensilios para dibujarlos tales como gomas, esponjas, raspadores, reglas, escuadras, secantes, tinteros, depósitos para conservar los pigmentos; lo que nos habla del grado de especialización en el ejercicio de escritura prehispánica.

Lo más importante era esperar que el flujo del río acercara al mar la energía que en esos momentos Dayami sostenía; sí algo había aprendido Erandi era a tener paciencia y saber escuchar cada detalle y todos los momentos disponibles para entender la magia de una idea. La naturaleza estaba dispuesta de tal forma que sus conexiones con el mundo interior le permitirían encender el preciso instante donde la inspiración no es falsa, no es producto de su necesidad de conocer lo que no es posible ver.

Coyolxauhqui cambiará de forma pero siempre hablará frente al Templo, y nunca en su luz ocultará el momento donde los detalles son vitales, fue por ello que la sacerdotisa del templo donde residía Ometeotl, con todos los instrumentos de escritura dispuestos habló con ella:

“Señora que has logrado detener la muerte para darnos el mensaje necesario en todo momento y ante cualquier siniestro, Coyolxauhqui dadora de vida y luz que defendió su vocación por la intuición, deja que mi tinta siga el camino de Dayami cuyo corazón palpita en el cantar del río, sea la compañía de Papalotl el hábil vuelo de su canto que no se pierda en lo incierto y toque la punta de mi tinta para descifrar misterios”

Pirámide de la Luna, templo de Coyolxauhqui

Nada llega a convertirse en algo mágico y formar parte de tu voz y canto  si no ha sido deseado, las palabras de  Erandi tendrían respuestas y cada una de ellas  formaría un sendero que por ahora solamente ella y su intuición conocerían, ni siquiera al Tlatoani que  moraba en el templo y era poseedor de su alma y corazón, le sería revelado el mensaje, de esta forma el pacto no se rompería y cada glifo dispuesto en el amoxtli completaría un relato revelador, cada pausa en el tiempo sería para la sacerdotisa del templo un trayecto descrito y valorado.

Puntual a su cita la Luna formaría parte de un ciclo donde cada predicción estaría ligada a algo mayor, ese universo de reciprocidades sutiles daría por resultado una certeza de la cual sería imposible escapar. Algo era evidente y no admitía discusión para llegar a esas conclusiones debemos esperar y tener tanta o más paciencia que la propia Erandi.

La ciencia siempre busca adelantarse a los hechos pero antes de que esta existiera ya había individuos capaces de crear hipótesis y descifrar misterios. Analizar la intuición, ponerla a prueba y tomar en cuenta su valor siempre ha sido importante.

Amoxtli Texto en náhuatl Información de la escritura y materiales de los códices: https://masdemx.com/2016/08/materiales-formas-y-colores-de-los-codices-prehispanicos/ Recopilación de Sofia Gómez Sánchez Fotografía de la pirámide de la luna: https://culturizando.com/la-camara-del-inframundo-en-la-piramide-de-la-luna/

Dayami: Mi sangre es tu tinta


“No confíes ciegamente en todo lo que percibas, reconoce tu humana y endeble humanidad y ante todo recuerda: Nada llega sin dejar una enseñanza, aprende a entender e intuir las señales”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Recordemos las palabras del alquimista en el primer libro de la serie cuando dijo:

 “Hay muertes que son necesarias” 

Al ser una energía, al Alquimista no le importaba posar su esencia en el alma de cualquier ser vivo, de cualquier época histórica; lo digo con total certeza y fue precisamente por eso que al llegar Erandi al Templo fue recibida por su amado quien le entregó un ato de cueros de venado, cortados, curtidos y listos para escribir en ellos todo aquello que Dayami le habría de transmitir y estas fueron sus palabras:

“Hay muertes que son necesarias querida Erandi, desde ahora Dayami es y será la inspiración para tu tinta, deja que guíe tu camino hacia la luz y te revele los misterios de ese lugar que aún desconocemos”

Erandi con una sonrisa aceptó con agrado aquellos instrumentos que le darían vida a una historia que sería resguardada siglos después, esa noche ambos se amaron con la pasión más grande que puede existir entre dos personas que se comparten en cuerpo y alma y el fruto de su amor formaría el cauce generacional que llegaría hasta la decana Ana Pérez Riv, como ya lo hemos mencionado antes. Pero es importante decir que no basta la tradición oral para poder entender cómo resguardar una historia milenaria, hay fuerzas ocultas que la magia tiene y todo aquel que fue poseído por su alquimia, logró crear ese tejido único donde la claridad del entendimiento y la supremacía de la libertad del conocimiento fincaron bases sólidas y poderosas.

Muy cerca del Sureste de lo que ahora sería la costa de Guerrero, se encuentra Painani sufriendo el agotador cansancio del trayecto. Toda cautela para Painani, era inútil dormir bajo la intemperie la cubrió de piquetes de moscos, su cuerpo ardía por las rozaduras de la arena que le curtieron la piel bajo la brasa del sol, que más que una deidad se asemejaba al peor de sus martirios, todo empezó a darle vueltas y cayó en la peor de la insolaciones en medio de algún lugar desconocido para ella.

Aquel sueño embotado y febril se convirtió en una pesadilla  densa y trágica, donde sintió que volaba y jamás tropezaba con ningún obstaculo, lograba surcar todo el trayecto sin caer por abismo alguno, sin perderse en la bruma o la plena y profunda oscuridad pero de pronto se daba cuenta que regresaba al punto de partida original sin darse cuenta.

Fue tan brutal la sorpresa que de un golpe despertó agitada y en completo estado de ansiedad, con la respiración agitada miró a su alrededor, la incertidumbre abrazó su alma y dentro de sí escuchó una voz que le decía:

“Toda extinción y muerte siempre habrá de acompañar a cuanto ser vivo conozcas, tu instante es aquí y ahora, cumple tu compromiso, esa encomienda es tu camino”

Con el cuerpo adolorido y el alma en vilo se levantó, resuelta ante ese mensaje que había llegado de alguna forma hasta ella, no importaba quien lo hubiera emitido, estaba ahí para ser escuchado.

A veces una voz puede no ser la que esperas, a veces es la voz que tu imaginación necesita para que entiendas lo que en verdad sientes. La deidad del viento se vale de todos los medios de los cuales dispone y los sabe usar con talento y magia.

El universo hablará


“Lleva la poesía al sitio iluminado de tu interior, dale forma al mundo para transformarlo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Sin duda Erandi dispuso tareas a todos los elementos que la rodeaban, les dio el poder que ser escuchados en el preciso momento que ella lo necesitara, invocó a Dayami en posición de deidad para ser portadora de la necesaria comunicación que les daría una forma diferente de entender lo que venía.

En todo esto ella menciona al hielo, las nieves eternas de las montañas que rodean el Altiplano  donde se ubica el poder Tenochca, ¿Qué significado tenía la deidad Itztlacoliuhqui, para la raza que surge del Sol? Dentro de la mitología mexica, Itztlacoliuhqui, también conocida como Itzcoliuhqui, era la deidad  de la justicia, el sacrificio, las heladas, el frío, la escarcha, la miseria, el invierno, el hielo, las herramientas y los desastres naturales. 

En algunos textos se habla del término “Y el pecado” pero recordemos que muchos de los traductores de la verdad nahual fueron sacerdotes quienes como cronistas del Reino en España le pusieron términos que se ajustaban a su visión del mundo. Es importante señalar.

Para Erandi era lógico pensar que todo lo que se te ha dado por derecho, desde belleza, fuerza, inteligencia, fortaleza, de igual forma y en justicia al equilibrio te puede ser retirado, la edad justamente resta la belleza, fuerza y fortaleza; en muchas ocasiones incluso deteriora tu inteligencia. Ella comprendía que esos son elementos que nos sirven como herramientas para entender el mundo que nos rodea y a veces no era la edad, sino los propios desastres naturales los que podían aniquilarlo todo.

Esa fue la causa por la cual ella recurre a Itztlacoliuhqui, la deidad del hielo, se avecinaban tiempos que no eran conocidos por nadie y contar con los elementos para señalar el camino a su pueblo era de vital importancia.

Al llegar a la entrada de Tenochtitlán y dirigirse al Templo de la Luna observó en la distancia el penacho de plumaje colorido de su amado, durante todo el trayecto Ehécatl la protegió y acompañó y en señal de reconocimiento al amor que ellos se tenían le ofreció un delicado obsequio con la ayudad de Mixtli:

El obsequio de Ehécatl y Mixtli a los enamorados

Los elemento protegía a la pareja que con el paso de los siglos lograrían hacer llegar al grupo indicado todo aquello que era necesario para cumplir la promesa donde el Mensajero les solicitó: Lleva la poesía al sitio iluminado de tu interior, dale forma al mundo para transformarlo.

Nada de esto sería facil, viviriamos tiempos donde la fuerza de los conquistadores trastocarían toda realidad e impondrían su criterio, sus creencias y lo cambiarían todo. Lo más difícil no residía en eso, ahora sabemos que domar las fuerzas del espíritu de todo ser bajo el dominio de un idea fija es contrario a toda naturaleza viva, ya que nada está y permanece estático, todo se transforma.

¿Qué hubiera sido de la ciencia en años posteriores si el matiz que le dieron  las creencias teológicas no hubiera intervenido?

Sabemos perfectamente esa respuesta, al igual sabemos de muertes y encarcelamientos de mentes luminosas que no tendrían que haber ido a esos sitios. No podemos negar que depende de épocas y momentos históricos y que nuestra evolución se marcó de esa forma, pero para Erandi y el Tlatoani del tempo de Coyolxauhqui hubo una clara advertencia:

Si sabes de donde proviene el mal, no te acerques a él de nueva cuenta, si sabes donde habita la total oscuridad, alejate lo más pronto que te sea posible.

Fotografía de la autora “El penacho del viento”

Nota de la autora: Hay que definir Mixtli de Miztli, el primero, significa nube y el segundo gato o puma