“Nunca podremos dejar de sentir que una vida no basta para lo que necesitamos, por eso sembramos, nutrimos, alentamos, compartimos con los otros lo que deseamos preservar y de esa forma brindamos esperanza a toda travesía”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Supongo que habría sido divertido continuar con los relatos de las otras cuatro parejas al dar su voto de unidad, sobre todo conocer si acaso Patricio iba a salir con algo fuera de lugar que nos haría sonreír, pero hay tiempo para llegar a ese momento tengamos paciencia.

Tal vez no todos los lectores lo recuerden, pero al terminar el libro que da título a la serie “Hechizo de Ave” me atreví a sugerir que recorrería el mundo entero y en cada sitio encontraría algo más que gente iluminada por una inteligencia especial, por tanto, ha llegado el momento de compartirles el mapa de ruta de este recorrido:

El libro 0 Galaxia de Cristal, esta en tono naranja; el libro 1, Hechizo de Ave, en morado, el 2, La Travesía Atemporal igual cubre la zona morada; el libro 3, El Puente y los inicios, está de tonos magenta; en verde el libro 4, titulado El Mensajero; por último el libro que aún no se escribe y cuya particularidad entraña un misterio fascinante, hay una zona específica donde los habitantes conocen un método que ayudará a los humanos a habitar en el espacio exterior de una forma única, muchos de ustedes posiblemente ya saben a qué me refiero.

Volvamos a ese espacio maravilloso donde se escuchaba el canto de los grillos y donde todos estaban extrañamente felices y sorprendidos de que así fuera cuando Erandi señaló una advertencia:

“Habrá momentos en los que tengamos la impresión que todo lo que hemos hecho no valio la pena, que nuestra tarea se desvirtúa en manos de los que no pueden ver situaciones más allá del filtro de sus propias creencias, es precisamente en ese momento que debemos seguir adelante sin pausa, solamente les pido que piensen que lo que hacemos ahora posiblemente no vea frutos en nuestra vida, pero habrá sembrado y cultivado las mentes de las generaciones venideras que se habrán de dispersar a lo largo y ancho de las vastedades donde el humano haya puesto su planta y mucho más allá.”

Todo ser humano reconoce en vida que hay una tarea que cumplir, algunos se abocan al cuidado externo de sus recintos, otros al de sus hijos, algunos otros a observar el universo, cada uno de ellos va formando con el paso de los años un mapa mental que le señala la ruta que ha andado y descubre que en realidad la esperanza no puede medirse en años.

Notas de la autora:

Mapamundi para colorear

Hora no se menciona porque su viaje fue solitario hasta Ecuador pero es bueno recordar que su trayecto fue Uruguay, Brasil, Venezuela y Colombia.


Por Ariadne Gallardo Figueroa

Anoche me despertó El Mensajero y me alertó sobre detalles que yo a veces doy por sentado, los dejo pasar o considero que con ser entendible el contexto lo demás no es tan relevante, sin embargo es importante hacer notar a los que siguen la obra, que somos tal vez un puñado de personas que leen el contexto, otros posiblemente se den a la tarea del escrutinio y otros definitivamente no soportan que la historia pueda leerse de otra forma y humanizar a los dioses lo deben considerar un atrevimiento extravagante. Pero el detalle me alertó en verdad y sentí ofuscación.

Para los astrólogos posiblemente como soy una ascendente Virgo que no tolera dejar los detalles en un sitio que no les corresponden, ésto resulte lógico; como sea y para todos los que analicen con detalle lo que nos lleva a ser quisquillosos como yo, con algo que nos alienta a seguir adelante, que nos da vida y nos motiva a despertarnos en las mañanas o a media noche por que nos hace sentirnos vivos, bueno, está más que explicado y justificado.

En la obra de papel o editada para e-book la corrección estará tanto en inglés como en nuestro idioma, pero para el blog solamente les haré notar aquí, lo que sucedió cuando hice el viaje al futuro retomando el primer texto que por cierto es el único que no he traducido a otro idioma y que no aparece en este blog como tal, por eso el tercer libro lo refiere de forma constante y asi suele suceder…. Cuando la obra propia se convierte en una travesía.

Entonces brinqué de la cama y encontré esto:

Por tanto, el párrafo y las referencias en el último libro que nos ocupa me llevó a modificar todas las menciones del siglo XXX al siglo XXIII:

Me han preguntado porque refiero al siglo XXIII cuando los acontecimientos sucedieron aproximadamente 713 años antes, es bueno colocar el dato en este sitio para no perdernos: Siglo XXX,  Comenzará el 1 de enero de 2901 y terminará el 31 de diciembre de 3000.

Me encantan las alegorías y al descubrir que había una diferencia de 713 años investigue el significado de este número, siempre podemos llegar a elucubraciones de esa índole y vaya que me he sorprendido, su significado es “Humanismo”

Así que una vez aclarado ésto podemos seguir, que mañana cuatro de los hombres que aún esperan a su doncella están con el aliento agitado.


“¿Cuál será esa forma sutil de darte a conocer y qué harás en caso de no recibir la reacción esperada? Lo mejor de todo este que estarás entre amigos y lo demás se dará por añadidura”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

En breve llegaría el mediodía a la hermosa Tenochtitlán, los hombres avanzaron hasta el pie de las escalinatas del Templo de La Luna, desde lo alto del templo los observaba con serenidad Erandi, la comitiva les solicitó a cada uno de ellos que permanecieran con la mirada hacia abajo, en demostración de respeto, les advirtieron que no era una petición de la sacerdotisa, sino una regla social que sería observada por todo el pueblo incluso por Huey Tlatoani, quien estaría muy interesado en vigilar cada detalle, por mínimo que fuera con la intención de desacreditarlos.

Erandi acompañada del báculo ceremonial descendió de la escalinata para reunirse finalmente con los Señores de la Luz; descendió y faltando 8 escalinatas para finalizar su descenso, se detuvo para manifestar con beneplácito la bienvenida a los recién llegados:

“Sea la luz entre cada uno de ustedes la portadora de nuevas enseñanzas, la voz que unifique el camino que nos hemos propuesto andar juntos; sea ella, la luz, con su poder y energía quien nos indique el cómo y cuándo cambiar el rumbo.

En todos ustedes percibo que el aprendizaje está cumpliendo un objetivo y para cada uno de ustedes ha sido un reto difícil de afrontar, el dolor y el gozo de la vida nos impone difíciles pruebas cada día.

Sin penetrar profundamente en las sombras es imposible emerger a la luz para entender el proceso de todo aprendizaje”

Dicho ésto golpeó cada escalón por el que fue descendiendo, cada peldaño recibió un golpe hasta completar los 8 que la separaban del suelo firme donde se encontraban los Señores de la Luz.

Les fue solicitado por la comitiva que se colocaran 4 de un lado y cuatro del otro para que Erandi pasara entre ellos, posteriormente a una distancia prudente, la siguieron siempre con las cabezas agachadas.

Ya en el recinto, tanto la comitiva como los invitados entablaron una fascinante 

conversación sin ser molestados por miradas curiosas.

Huey Tlatoani observó en la distancia con desconfianza la forma como fue custodiada por la comitiva la entrada del recinto de Ometeotl, Erandi señaló:

-Señores veamos de frente nuestros rostros, el respeto ante la luz nos iguala a todos, deben tener muchas preguntas, no se en realidad si todas ellas podrán ser atendidas o comprendidas. Hay cansancio y sed en sus rostros, yo prefiero que sea de esa forma que se expresan, la necesidad del cuerpo muestra las verdades de una forma única. La información será nuestro primer alimento. 

Dicho ésto extendió sus manos cediendo la palabra a los iluminados; Evaristo fue el primero en tomar la palabra:

-A nombre de todos mis compañeros no puedo hablar, pero se que ellos han sentido una profunda alegría por toda la ayuda que nos ha ofrecido y entender que la vara doblada nos ha traído hasta este lugar es fabuloso.

Erandi lo miró con una sonrisa y expresó:

-No se brinda ayuda al que la pide, sino a todo el que logra ser cubierto por la sabiduría, ser un seguidor en este camino nos orienta y todo el que busca aliados, sincroniza sus intenciones para encontrarlos. Esa es la realidad, estamos en este lugar porque era necesario que fuera de esa y no de otra forma.

Zila se animó a expresar sus sentimientos con éstas palabras:

-Sacerdotisa, si a mi me hubieran dicho que en mis más profundos sentimientos de angustia alguien en la distancia los hubiera escuchado, me hubiera sido muy complicado creerlo, vivirlo me ha marcado con esa grandiosa certeza.

Erandi se acercó a él y tomando su mano advirtió:

-Joven Zila el camino es largo, ustedes lo han de cubrir de los colores y las estructuras que nos son necesarias, sea visto como una acto de reciprocidad lo que nos acercó los unos a los otros.

Patricio pronunció con energía sus palabras al ser visto con fijeza por la mirada de Erandi:

-Sacerdotisa del Templo de Ometeotl, me han nombrado constructor y usted lo ha dicho compartiremos lo que sabemos y lo que ustedes nos enseñan con entusiasmo.

Por su parte Jacobo con asombro señaló:

-Estimada Erandi el tiempo que nos ha llevado llegar a este lugar no ha dejado de ser un constante aprendizaje, un entrenamiento para la vida que ahora se nos ha mostrado, ninguno hemos hecho preguntas, todos nosotros estamos expectantes ante esta nueva realidad.

Erandi con un movimiento afirmativo de su cabeza, simplemente sonrió al sincero y agradable hombre que tenía enfrente, posteriormente se movió unos pasos para ver el rostro de Timoteo:

-Así es señora Erandi, hemos sufrido, hemos dejado la piel y los recuerdos en esa sorprendente cueva, hemos reconocido en Dayami una fortaleza sin igual y como dijo Zila si nos hubieran dicho que nuestra vida sería de esta forma, ninguno lo hubiéramos creído.

Diego fue el siguiente en aquel círculo que habían formado, primero miró en silencio a Erandi  y finalmente señaló:

-Es algo muy extraño, pero he de confesarle que siento como si al compartir con Dayami todo este tiempo, ella de alguna forma nos hubiera ayudado a sentir un especial afecto por usted, en ella vimos lo que la magia transformadora logró y todo lo que ella nos transmitió.

Erandi reconoció que fue muy difícil saber si ella lograría avanzar en esa tremenda crisis a la que fue expuesta, pero su espíritu y entrega a un propósito superior a ella la llenó de fuerza para concretar su labor.

Javier tomó la palabra y su emoción fue evidente cuando dijo:

-Aún me pregunto qué hubiera sido de nosotros de haber elegido otro rumbo, de haber muerto en aquel navío, pero el universo pacta cuando pone su mirada en el futuro, no podría entenderlo de otra forma.

Erandi solamente lo tomó por el brazo y con una cálida mirada asintió para decirle:

-Estimado Javier, hay caminos que deben ser recorridos, hay visionarios que los reconocen de inmediato y ustedes lo han comprendido.

Por último Santiago quien cerraba el círculo de los iluminados pronunció estas palabras:

-Sacerdotisa del Templo de la Luna y de Ometeotl, nos fue explicado el significado de diferentes símbolos y encuentro que sin ellos, nuestra tarea será complicada, vi la forma como honró nuestra llegada señalando las ocho escalinatas, entiendo que hay mucho que aprender y como dijo Iztli, muchas otras cosas las debemos desaprender; lo único que puedo decir a todo ésto es que estoy asombrado y se que cada día será una nueva y grata sorpresa en estas tierras.

Erandi asintió y les pidió que se sentarán, pues había llegado el momento de disfrutar de comida y bebida, los hombres se miraron unos a otros sin saber quienes servirían los alimentos, con cierta mirada de complicidad suspiraron esperando que fueran las doncellas cuyos rostros podrían al fin conocer.

La vida es un recorrido que no todos vivimos igual, a veces tenemos la oportunidad de entender que hemos llegado a un lugar por el simple hecho de que algo importante nos será revelado, entonces basta esperar que suceda con actitud positiva. 

Notas de la autora:

Fotografía del Templo de la Luna de archivo


“Hay historias que no se pueden contar sin la religión, hay religiones que no existirían sin los creyentes, eso es lo que hay, si eres capaz de mirar con claridad podrás entender que es lo que puedes cambiar”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El camino hacia Tenochtitlán no fue fácil para los recién llegados, el entrenamiento de largos trayectos a pie era una de las facultades de los mexicas, los pueblos que habitaban al otro lado del ancho mar utilizaban la ayuda de caballos para lograr esta actividad, sin embargo, los movía el entusiasmo y la inteligencia de los hombres que con gran agilidad les ayudaban en el trayecto.

Patricio que siempre se adelantaba para poner los asuntos mundanos por delante empezó a preguntar con mímica los nombres de las cosas que los rodeaban, realmente no era sencillo para Dayami seguirles el paso y ella necesitaba de cierta calma en el cuerpo de Zila para poder comunicarse, Patricio odiaba depender de tomarse de las manos en grupo, tampoco resultaba sencillo organizar un círculo improvisado para relacionarse con su traductora y por tanto se propuso aprender durante el viaje lo que le fuera posible de aquella extraordinaria lengua desconocida del todo para ellos.

Por supuesto que los demás le siguieron el paso y bien podemos pensar que el mejor entrenamiento que un hombre puede tener en una caminata de largo trayecto es su entusiasmo por el aprendizaje de algo nuevo.

No fue fácil para todos, en el caso de Javier las cosas se complicaron, sus piernas se cansaban con más frecuencia y la rodilla le empezó a molestar y fue un buen momento para indagar la flora endémica del sitio por parte de Evaristo que en pocas horas le tenía una pomada de toloache que resultó de gran ayuda.

Uno de los hombres de origen tlaxcalteca que iba en el grupo sintió gran alegría al momento que pudo repetir algo que mencionó Diego en lengua castellana:

“Estamos hechos de estrellas”

Avanzar en un un mundo nuevo resultaba divertido, azaroso y deslumbrante, cada espacio y todos los paisajes recargaban las energías de los recién nombrados Señores de la Luz; el mundo les ofrecía una nueva oportunidad tanto a los de casa como a los recién llegados de aprender juntos y no lo desperdiciaron.

Compartían un regalo de abundancia, entender las creencias que ellos habían abandonado y las razones por las cuales lo habían hecho, definitivamente ayudó a los mexicas a comprender el valor  de una creencia vista desde la mirada del poder y se dieron cuenta que lo que ellos vivían no era del todo diferente.

Los unos y los otros resultaron ser magníficos maestros de sus propias culturas, compartieron la fuente del saber y reconocieron los iluminados la noción central de la escuela de Erandi en todos ellos.

Reconocieron la fuerte disciplina que ella imponía en cada una de las tareas que les ponía al frente y se dieron cuenta que conectar los unos con los otros resultó ser una tarea unificadora y un logro en sus vidas.

Cuando nadie te ha dicho que el que tienes enfrente es un enemigo y tienes la oportunidad de conocerlo, te darás cuenta que frente a tí hay un ser humano que es tu reflejo y no verás antagonismo y tampoco odio en sus palabras. Pero llegarán otros cuya educación y tradiciones les han impuesto un reto: Aniquilar, borrar al que es diferente, señalarlo como distinto y aborrecerlo, pero eso sucederá años más adelante.

Notas de la autora:

Paisaje del Valle de México:

De José María Velasco – http://www.soumaya.com.mx/navegar/anteriores/anteriores06/agosto/clausell.html, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3932316


“Llegará el momento en que comprenderás que algo de tí ha de permanecer para siempre y sólo entonces te será fácil hacer lo que te has propuesto sin detenerte a mirar lo que podrías perder en el trayecto”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Painani conversaba mientras compartían los deliciosos bocados de pescado y reflexionaba que no importaba el sitio del mundo donde se encontraran ya que cada ser humano es libre de recordar y considerar a sus deidades, venerarlas y hacerlas parte del entorno, visibles a los ojos de los suyos.

Hora la miro reflexivo y acariciando sus cabellos señaló:

-La historia de los pueblos va creando y construyendo su forma de ver el mundo, con sus creencias se acostumbra a vivir dentro de ellas, son lugares comunes que le dan seguridad y sentido de permanencia, por eso las enseña a sus hijos para mantenerlos unidos.

Entonces ellos aceptan que las cosas solo pueden ser de una forma y no de otra, pero ahí hay un gran problema, ¿Cuál imaginas que es, amada mia?

Painani se levantó y dando algunas vueltas alrededor de la fogata reflexionó con cuidado lo que iba a contestar, cuando se sintió segura apuntó:

– Todas las deidades viven en un espacio mágico, los humanos utilizan símbolos místicos para entenderse con ellas; pero no todos tienen la oportunidad de atravesar el portal entre ambos mundos.

Hora con una franca sonrisa le dijo:

– Así es, hay privilegios en gente como tú, discípula del círculo de iluminados y ascendidos de Erandi, y como yo, protegido y custodio del Rayo. Todos los demás seres respetan o siguen a los que provocan la magia pero no todos la saben interpretar y se limitan a respetarla y repetirla.

La pregunta sigue sin responder, la gente común se reconoce en las historias de sus deidades, incluso les atribuyen un calificativo diferente: Dioses, los toman de ejemplo y procuran imitar sus hazañas y sus enseñanzas, muchos de ellos con rigor, no modifican nada, aun cuando no sepan quien fue el que recreó el escenario que ahora siguen.

Ahora dime ¿Qué ven ustedes, qué vemos nosostros que los otros no entienden?

– Ninguno de nosotros nos consideramos protectores de aquello que no se mueve, no es posible aceptar lo estático, Erandi no pertenece al igual que nosotros al grupo que venera y preserva, esa es la razón por la cual me salvó de la muerte en la piedra del sacrificio.

Hora entusiasmado dió un salto y exclamó feliz:

– Por eso estás aquí amada mía, tu tarea es salvar a otros de su necesidad de permanecer con ideas fijas y repetirlas, por eso eres tan especial para mi desde el momento que intuí el latido de tu corazón pese a la distancia que nos separaba.

Has de saber que el rayo cuando se dio cuenta que era el momento de moverme, no me dejó pensarlo dos veces y me impulsó de la mejor manera que su naturaleza conoce, lo hizo de tal forma que yo no tuviera opción y ahora entiendo porque fue así.

Definitivamente notamos que de alguna forma le está explicando lo que ha de suceder en aquellos asuntos que son inaplazables en la vida que no se detiene por nada y por nadie; no sabemos si lo hizo en un nuevo intento de preparala para lo que vendría, pero Painani es intuitiva y por tanto no dejó sin respuesta a su pareja:

-Hora, nosotros no nos vamos del todo, somos parte del grupo que logrará transmutar, al menos esa es mi esperanza y en ella confío que no ha de ser en vano toda mi preparación, aquellos que  nos han enseñado el camino son la prueba de que es así y no de otra forma.

Aún lejos de mi grupo mi entrenamiento me dice que lograré atravesar el portal del Mictlán.

Dicho esto, lo miro con ternura y ambos se abrazaron al comprender que su entendimiento de trascendencia estaba dando resultado aún cuando existen situaciones que no pueden ser parte de ninguna premonición y tampoco formar parte de un plan trazado con ingenio para nuestro propio beneficio.

Cuando descubras que no hay plan maestro sino  un constante movimiento que te envuelve como parte del todo, entenderás cual es tu papel en aquello que te compromete y para lo cual estas hecho.

Notas de la autora:

Peces asados fotografía de archivo.


“La gran locura que puede permitirse todo ser humano es caer presa de sus emociones pero siempre estará obligado por las circunstancias a rescatar su cordura para seguir adelante”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Es muy importante en este preciso momento recordar el primer mensaje de El Mensajero, ese con el cual inicia este cuarto libro: “Toda pasión te llevará al sitio del que no podrás escapar”; como seres humanos no podemos admitir ésto como justo o permisible, si nos lo podemos permitir, pero no es justo para nadie incluso para nosotros mismos.

Eso es lo que harán ahora los ocho iluminados, reconocer aquello que los volvió contra sí mismos por perseguir una pasión o creer que ésta era lo suficientemente valiosa para caer en la locura por ella.

Mercurio, el mensajero, la constelación de Libra y la brillante estrella vespertina Venus en unas de las balanzas

En el cielo aún cuando ellos no lo sabían se encontraba lo que posteriormente los entendidos denominaría la constelación de Libra y junto a ella la fascinante presencia de lo que los aztecas estudiaban y de lo cual ya hemos hablado, y que la mayoría ahora conoce como planeta Venus, para ellos, los habitantes de la región de quien escribe esta historia es Tlahuizcalpantecuchtli, como señor de la casa de la Aurora de la mañana y bajo la cual había nacido Erandi de donde proviene su nombre, Amanecer.

El nombre cambiaba cuando dicho planeta aparecía en las noches  Por eso Tlahuizcalpantecuchtli aparece con dos caras, una de hombre vivo y la otra en forma de cráneo. De ahí que Erandi formará parte del templo de Ometeotl, por haber nacido bajo ese designio con Venus como protector del cielo y de la tierra, de nuevo recordemos: “Como es arriba, es abajo”.

Ahora bien tomemos en cuenta a uno de las deidades máximas de los aztecas: Quetzalcóatl, una deidad valiosa, es un ejemplo de cómo se sintetizan en un sólo dos  aspectos, que lo convirtieron  en deidad del viento, de la vida, de la mañana, el planeta Venus, el dios de los gemelos y de los monstruos. Según estas diversas atribuciones, es conocido con varios nombres: Ehécatl, Quetzalcóatl, Tlahuizcalpantecuchtli, Ce Ácatl, Xólotl, entre otras.(1)

Tomando en cuenta lo anterior, quien velaba esa noche era la denominación Xólotl, el planeta Venus, representado en la mañana por Quetzalcóatl y en la tarde por su hermano gemelo, precisamente él:  Xólotl.

Por tanto el hermano de las tinieblas, el más cercano a Tezcatlipoca, el espejo humeante, estaba esa noche con ellos en el último ritual de descenso hacia el Mictlán, el inframundo azteca. El velo que cubría a Xólotl (Venus) era nada menos que la Constelación de Libra, sin duda marcaba un equilibrio, difícil de conseguir con solo desearlo, ese sería su trabajo aquella noche, cuando tomados de las manos escucharon dentro de sus cabezas a  Dayami  quién exclamó:

“¿Cuáles son tus prioridades y que te impide reconocerlas con claridad?” 

Cada uno de ellos se había dolido de abandonar sus tierras, por necesidad o por no tener nada, ni nadie que los retuviera al haber muerto sus seres queridos al intentar  huir de la invasión enemiga, de igual forma para algunos de ellos el reclamo de sus amantes al negarse a seguirlos en el trayecto elegido, justificando que las tierras debían ser protegidas pese a que la realidad era otra.

Xólotl les mostró el más cruel de los caminos ese en el que es fácil caer una y otra vez, lo escucharon con voz grave dentro de sus cabezas:

“Sí acaso yo hubiera, ¿Cuáles son tus hubiera y de que te sirvieron?”

Cada uno de los iluminados empezó a sollozar con rabia y desaliento, entonces de nuevo apareció una luz, esta vez de tonalidades rojizas que les mostró una pluma de ave, la más preciada para los aztecas, la de un quetzal y Tezcatlipoca junto a Xólotl subieron juntos a ella y gritaron con fuerza:

Cuando la pluma del Quetzal soporte a varios hombres arriba

“Ser tan ligero como la pluma es despojarte de lo que no fue, es admitir que los hubiera no dejan a tu Anxaá sanar”

Finalmente escucharon la voz de Erandi que fue traducida para ellos en castizo por Dayami:

“Rescatar la cordura es un asunto delicado, una tarea de todos los días, vienen tiempos de dolor y llanto, ahora lo saben, han sido dotados con las voces eternas de la sabiduría”

Dicho esto,  los futuros ascendidos lograrían con este aprendizaje equilibrar sus vidas y medir sus fuerzas por difícil que resultara, para nadie sería fácil, de hecho no lo es la vida es un constante movimiento de fuerzas pero por algo estamos aquí más allá de solo hacerlo por sobrevivir.

Encontrarás que el camino del ascendido no es fácil, pero todos en mayor o menor medida buscamos siempre equilibrar aquello que nos marcó de forma especial, entenderlo y perdonarnos.

Notas de la autora:

Composición fotográfica mapa estelar de Skytonight app con filtro de PicsArt

Pluma de Quetzal de archivo

 (1) letra cursiva en un párrafo del texto: Datos de Alfonso Caso Andrade, arqueólogo mexicano: http://red.ilce.edu.mx/sitios/el_otono_2014/entrale/textocontexto/tepoz/aztec.htm

Recordemos que Anxaá es alma en náhuatl.


“Cada época te dice hasta qué punto la comprensión del todo reside en el lenguaje empleado, las palabras descontextualizadas permiten encontrar lo que la luz revela para poder proyectarlo a un plano superior”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Entonces hoy es bueno hacer una reflexión a lo que ayer y hoy nos señala el mensajero, podemos lograr que cada personaje que se crea sea especial, en la historia solamente algunos de ellos son o fueron personas reales que se cruzaron con la persona que escribe esta historia. Llevarlos a un plano que no toca la realidad es esencial, hacerlos una versión única y fascinante, a los ojos de quien escribe y es dueña del teclado, de ese espacio creativo donde puede edificar o derribar estructuras.

En relación al segundo mensaje del mensajero que hoy da inicio al relato, su referencia sigue siendo al texto anterior, hubiera sido muy diferente que Erandi en lugar de decir:

Erandi respira profundo y señala:

-Le han anunciado que ha sido interceptada, pero ella no lo percibe, dicha entidad no se mueve en los espacios donde la resonancia es fácil de captar.

Hubiera dicho:

Erandi respira profundo y señala:

-Le han anunciado que se encuentra bajo un hechizo poderoso, que ella no percibe, dicha entidad no se mueve en los espacios que nosotros lo hacemos, su magia es diferente o difícil de entender para nuestras tradiciones.

Si Erandi admitiera que pertenece a un tiempo establecido por la historia que somos todos nosotros y no un ser que viaja de forma astral y que ha logrado penetrar en otros planos de conciencia, la dejamos en eso, pero eso no es lo que quiere la escritora, por tanto el lenguaje de  Erandi se puede permitir ciertas licencias.

El corredor de los 8 custodios de la luz

Una vez aclarado esto vamos a lo que hoy se presenta ante la mirada de la custodia del templo, han pasado varias lunas, son semanas en las que cada preparativo ha sido esencial los hombres y mujeres que forman parte del templo de Ometeotl han establecido un corredor en las grutas de Cacahuamilpa, el mejor espacio para proteger la identidad de los ocho custodios de la luz.

Por tanto Zila atento a las palabras de Dayami, pone al tanto a sus compañeros, ella por su parte, tomará la vertiente del Papaloapan su hogar y residencia como deidad del río por el tiempo que sea necesario, sin embargo no dejará de estar en contacto con todos ellos, por lo cual Zila advierte:

-Dayami ha hablado vendrán por nosotros la señal será un hombre como una vara ceremonial él estará al frente de otros y nos llevará por el corredor de unas enormes  grutas, para llegar a ellas tendremos que avanzar con cuidado y cruzar una zona montañosa.

Todos ellos entienden que no será fácil llegar y que sus cuerpos y modo de hablar podría delatarlos y caer bajo la lanza de algún grupo de lugareños, pero al fin respiran aire de una zona selvática y se preguntan por la serpiente alada de la que les habló Poseidón pero no la ven por ningún lado. Esperan con paciencia entre los matorrales y pueden comer frutos de algunos árboles cercanos, naranjas sobre todo.

Evaristo advierte:

-Debemos mantenernos alertas, mientras duermen unos de ustedes, otros deberán estar vigilantes, no dejemos que sea uno solo, si se duerme estamos perdidos, hagamos los turnos de 4 en 4, untémonos lodo para evitar los piquetes de los moscos, o cuando menos calmar la picazón.

Eso sucede en terreno mexicano, ahora alejémonos y veamos que acontece en las tierras que pisó Hora y su ruta con destino a la casa del Sol:

-Me pregunto que sucederá en los días por venir, si tendré la oportunidad de encontrarme con personas interesantes y si acaso mis presentimientos son tal como lo es sentido, ese ángel es una mujer ahora lo siento de esa forma y no de otra, es una fuerte y joven dama que busca algo en estos territorios y necesita acercarse aquí, por lo tanto, no me alejaré demasiado, debo verla, ni siquiera sé si podré entenderla, pero necesito que ella sepa que yo soy quien la ha capturado en mis pensamientos, pero no para dañarla, no para controlarla, algo debo aprender de ella y ahora lo sé con claridad, algo debo enseñarle, no dejaré que me eluda, no lo permitiré.

Ciertamente está por suceder algo, sobre todo a una persona tan distraída como Hora lo inesperado puede sorprenderte y no sería de otra forma, él  cayó sin remedio al tocar las hojas de palmas que cubrían el hueco de una fosa dispuesta como trampa para jaguares.

De lejos el felino que lo seguía dió un salto para evitar caer al mismo hueco que el distraído Hora y se fue corriendo; por primera vez en mucho tiempo sus aptitudes ágiles y disposición para enfrentar los peligros se vio obnubilada ante lo impredecible. Agradeció que esa trampa evitara que las garras de aquel animal poderoso terminaran con su vida; comprendió que algo no estaba bien y trató de aquietar su mente exclamando:

¡Rayo, se perfectamente que no puedo morir en manos de otro!

No hubo respuesta, Hora dispuso porciones pequeñas de la carne seca que llevaba y de los frutos que guardaba, encontró que las raíces que afloran entre las paredes de la fosa le servirían para colocar su hamaca y dispuesto a esperar mejores momentos se entregó a un sueño profundo y reparador, entendió que cuando no llegan a tí las ideas claras y precisas es mejor dejarse llevar, tranquilizar la mente y esperar que el brillo de la intuición aparezca cuando sea adecuado.

Cada situación tiene su magia, proyecta una resonancia diferente y si aprendes a ver señales en ella podrás recuperarte y continuar con lo que te has propuesto. 

Notas de la autora:

Dibujo del jaguar composición con filtro de PicsArt


“Un canto donde sonríe la más grande de las esperanzas, está en el sitio donde escuchas esa voz que reconoces y que vibra con serena paciencia”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Aquellos días donde la luna aparece por el Este y sonríe sin ser vista durante la mañana en el hemisferio norte, los iluminados la recibieron sin verla y sintiéndola cercana, desde Centro y Suramérica, en la barcaza en el mar abierto del Atlántico que cada vez más se aleja de las costas europeas, todos la perciben y Erandi lo sabe, ella es la custodia de la Luna, no podemos olvidarnos de eso.

Ese sentimiento de liberación que todos ellos perciben les ha permitido razonar su trayecto, su avance y con todo eso llenarse de una grata y poderosa energía. De alguna forma su curiosidad los fortalece y descubren que nada se oculta para siempre, han logrado que la paciencia les permita ver con claridad nuevas ideas y hacerles frente.

Cada motivación de los iluminados los libera y unifica sus metas, expande sus horizontes y los pone a prueba. Ellos se animan a observar lo que antes no hubieran notado.

Hora, viaja ágil durante las madrugadas y hasta el mediodía con gran facilidad; es motivado por la luna que no ve pero siente con fuerza en su cuerpo, no olvidemos  que él es de entre todos el único que se relaciona con la mujer a la que percibe como un ángel gracias a la piedra que le fue obsequiada a ella en el mundo de los sabios mayas y que le permitió crear un vínculo con su energía.

Painani medita con frialdad el mejor rumbo para acercarse a su meta, decide finalmente con impulsividad porque no hay más rumbo que aquel que tiene enfrente; recuerda todo lo aprendido y avanza con energía.

Mientras tanto en la barcaza los ocho amigos meditan bajo el brillo del Sol, Evaristo señala:

-La belleza que vemos en la naturaleza es algo que verán siempre los pobladores del mundo, eso ayudará a que su viveza sea eterna. al menos debemos recordarlo y hacerlo tan importante como la vida de todo ser viviente.

Patricio lo mira con cierto sarcasmo y decide contradecirlo:

-Hermano, lo que yo sé es que el humano  es un maldito depredador y si ve algo libre y a su alcance se hará de él como le venga en gana, solo ponte a pensar cuando sacrifican personas o animales para las ofrendas, tengas o no necesidad de matarlas, si la festividad lo pide allá van y lo hacen. Dayami era una jovencita ella ahora sirve a la luz pero su vida hubiera sido otra, gracias a Erandi ahora es un ser especial pero cuántas otras no lograron ese beneficio dichoso.

Javier que en ese momento se cubría la cabeza con un paño húmedo se dirigió al grupo:

-Vamos a esa tierra y sabremos de esas celebraciones y conoceremos lo poco que Erandi ha logrado para evitarlo y en ese mundo estaremos y nosotros mismos hemos viajado por sitios del mundo donde no ha sido fácil que se dejen de dar  injusticias; ni aquellos que se confían de los dioses las impiden.

Zila mientras salaba el resto de peces para ponerlos al sol advirtió:

-He tenido conocimiento que hay lugares donde matan ballenas, algunas con crías, ¿Cuanto más les ha de durar en sal un trozo de carne del mar? No tengo idea pero si yo tuviera que comer todos los días ballena me sentiría desdichado.

Santiago mirando el amplio horizonte sin voltear a verlos exclamó:

“Lo que más me gustaría en vida es ser recordado, cuando muera, como alguien que dejó buenos consejos a los que vendrán y creo que de eso se trata vivir.” Santiago

-Hoy estamos en este lugar y mañana en tierras desconocidas y lo que más me gustaría en vida es ser recordado, cuando muera, como alguien que dejó buenos consejos a los que vendrán y creo que de eso se trata vivir.

Todos se miraron entre sí y observaron el mismo horizonte que Santiago, reconocieron que su momento era ese y su oportunidad también.

Nada de lo que hagas podrá cambiar la historia que se te presenta al frente, pero si tienes la oportunidad de marcar la diferencia, hazlo, no dudes, solo actúa.

Notas de la autora:

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Por Ariadne Gallardo Figueroa

¿Dónde pongo el amor?

Ese que asoma a mi puerta en silencio

Aquel cuyo rostro no descubro, ni palpo…

¿Dónde queda el amor que tenía forma y ahora es recuerdo?

Sí acaso es el amor creador de universos,

Cuán indiferente se antoja cuando calla.

El ocaso permite al sol bañarse en agua

dar color al vasto mar.

Ahí reconozco pleno

ese arrebato que no es eterno.

Al fin entiendo, ningún amor pertenece a sitio alguno,

está en todas partes, es del mundo entero

Canción de Yaocihuatl es la voz de esperanza de quien reconoce su trabajo por el mundo y que con la ayuda de los iluminados se hará realidad.

Notas de la Autora:

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