“Nunca podremos dejar de sentir que una vida no basta para lo que necesitamos, por eso sembramos, nutrimos, alentamos, compartimos con los otros lo que deseamos preservar y de esa forma brindamos esperanza a toda travesía”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Supongo que habría sido divertido continuar con los relatos de las otras cuatro parejas al dar su voto de unidad, sobre todo conocer si acaso Patricio iba a salir con algo fuera de lugar que nos haría sonreír, pero hay tiempo para llegar a ese momento tengamos paciencia.

Tal vez no todos los lectores lo recuerden, pero al terminar el libro que da título a la serie “Hechizo de Ave” me atreví a sugerir que recorrería el mundo entero y en cada sitio encontraría algo más que gente iluminada por una inteligencia especial, por tanto, ha llegado el momento de compartirles el mapa de ruta de este recorrido:

El libro 0 Galaxia de Cristal, esta en tono naranja; el libro 1, Hechizo de Ave, en morado, el 2, La Travesía Atemporal igual cubre la zona morada; el libro 3, El Puente y los inicios, está de tonos magenta; en verde el libro 4, titulado El Mensajero; por último el libro que aún no se escribe y cuya particularidad entraña un misterio fascinante, hay una zona específica donde los habitantes conocen un método que ayudará a los humanos a habitar en el espacio exterior de una forma única, muchos de ustedes posiblemente ya saben a qué me refiero.

Volvamos a ese espacio maravilloso donde se escuchaba el canto de los grillos y donde todos estaban extrañamente felices y sorprendidos de que así fuera cuando Erandi señaló una advertencia:

“Habrá momentos en los que tengamos la impresión que todo lo que hemos hecho no valio la pena, que nuestra tarea se desvirtúa en manos de los que no pueden ver situaciones más allá del filtro de sus propias creencias, es precisamente en ese momento que debemos seguir adelante sin pausa, solamente les pido que piensen que lo que hacemos ahora posiblemente no vea frutos en nuestra vida, pero habrá sembrado y cultivado las mentes de las generaciones venideras que se habrán de dispersar a lo largo y ancho de las vastedades donde el humano haya puesto su planta y mucho más allá.”

Todo ser humano reconoce en vida que hay una tarea que cumplir, algunos se abocan al cuidado externo de sus recintos, otros al de sus hijos, algunos otros a observar el universo, cada uno de ellos va formando con el paso de los años un mapa mental que le señala la ruta que ha andado y descubre que en realidad la esperanza no puede medirse en años.

Notas de la autora:

Mapamundi para colorear

Hora no se menciona porque su viaje fue solitario hasta Ecuador pero es bueno recordar que su trayecto fue Uruguay, Brasil, Venezuela y Colombia.


“Podrás conocer gente ajena a tus interés, tal vez sea complejo que logren entenderse; será necesario que comprendan lo que eres en esencia, eso lleva tiempo o ellos ya se encuentran en tu camino, debes analizarlo con detenimiento”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Aquella noche los iluminados permanecieron despiertos en torno a una fogata hasta altas horas de la madrugada, Yaocihuatl fue la única que en brazos de Erandi dormía disfrutando de ese especial momento.

La dosis de excitación de todos ellos no era de extrañarse, cada detalle vivido era impresionante y especial, sabían perfectamente que estaban ante el umbral de un mundo cuyas circunstancias a ninguno de ellos les sería favorable, sin embargo con ahínco y sin tregua darían todo por lograr su objetivo. Cada uno de ellos mantenía su mente brillando en la esperanza de su nueva unidad.

Entonces Evaristo se decidió a formalizar con un ritual esa unidad especial, cuando ante la mirada de sus compañeros y del brillo de las estrellas dijo de forma contundente:

Quetzalli, delante de todos mis entrañables amigos quiero que conozcan una costumbre que es tradicional entre algunos pueblos que hemos recorrido y por medio de ella hago votos a favor de una larga vida juntos, dicho esto se levantó y le ofreció su mano a la dama que lo había elegido, quien con una amplia sonrisa exclamó:

-Somos 20 los presentes en este sitio rodeando la hoguera ceremonial, 20 son los días del Xiuhpohualli que con 18 cempohuallapohualli (meses) nos brinda la visión del tiempo del calendario Solar; de igual forma en el Calendario Ceremonial Tonalpohualli, podemos recorrer 20 meses de 13 días cada uno de ellos, han de ser testigos del registro de nuestro andar por la vida donde haremos visible nuestra unidad como pareja y como grupo.

Evaristo emocionado y ante la gran dificultad para repetir con exactitud las palabras pronunciadas por su pareja, se  expresó su beneplácito de esta forma:

-¡Sean los días que recorramos juntos muchos y muy provechosos!

Zila, maravillado ante la propuesta de su amigo se animó a ser el segundo en tomar la palabra, poniéndose de pie ante la hoguera invitó a su pareja a unirse a los votos:

Tonalli, que el sol ilumine tus pasos a mi lado.

La doncella, feliz y sonriente apuntó:

-El calor del Sol nos brinda frutos y nos muestra la forma de compartirlos.

Todos observaron a Javier quien se encontraba muy motivado y al emular a sus compañeros dijo con voz nerviosa y entrecortada:

-Amada Xochitl, que en esta vida y aquella que la luz nos conceda, nuestra felicidad y encomienda sea completa.

La joven se puso de pie y con una sincera y amable sonrisa agregó:

-Amado Javier, que toda regla y costumbre que nosotros pongamos al servicio de otros, nos brinde alegría y en las sombras de la incomprensión nos ayude a seguir confiados y unidos.

Hoy le hemos dicho al mundo que las reglas y costumbres las hacemos a nuestra manera con la mirada puesta en las estrellas para que nos iluminen.

Diego fue el siguiente quien extendiendo su mano a Aztlán, señaló:

-Este suelo que pisamos nos ha recibido como parte de la luz, somos gratos en los logros que juntos hemos aprendido de forma peculiar…

Aztlán acarició su mano y recalcó:

-Nada es tan importante para una vida plena, que siendo discípula de la luz, sea un iluminado mi par. La vida nos ha regalado algo valioso para proteger y cuidar que va más allá de nosotros mismos, ¡Sea siempre de esa forma!

Los votos continuarán por supuesto, por ahora les dejo esta reflexión y les invitó a seguirme cada día en este relato que nos acerca a una forma de pensamiento que si bien se antoja cercano a los cuentos de hadas, todo ser humano en su vida ha soñado con utopías y ellas bien pueden serle la visión premonitoria que el mundo necesita y por supuesto, no menos valiosas por ello.

Cada herramienta elegida trabaja entre nosotros y enlaza con el universo, así que  todo lo que hagas analiza si es realmente lo que deseas hacer y no lo dejes a medias, pon tu pasión en cada detalle.

Notas de la autora:

Imagen del códice Durán donde se encuentran los 20 días del calendario ceremonial


“Los más grandes descubrimientos le perteneces a los creadores, para ellos es fácil darse cuenta que hay una entidad representando un papel y otra que en esencia no podría hacerlo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Llegada la noche la veintena de personas que se habían reunido en el recinto de Erandi salieron a observar el alto cielo oscuro y estrellado cuando ella les invitó a mirar con atención aquellas tres estrellas que aparecían juntas y señaló  a la más brillante, como el recinto de la Dama de la Flama.

Javier con una mirada de sorpresa comentó un tanto turbado:

-¡Los anunciados Reyes Magos no son más que una representación de lo que culturalmente nos han hecho creer de ese lugar! 

Cada cultura convierte al universo en su magia y creación para consolidar sus valores y tradiciones, expresó Erandi con gran seguridad y añadió:

“Yo misma me he llevado una sorpresa al darme cuenta que las veces que escuché las voces de mis deidades, tanto Ometeotl como Coyolxauhqui, fueron las voces de aquello que yo quería escuchar o tal vez ese juego azaroso del destino que nos invita a interpretar un papel en la historia que vivimos.”

Zila que estaba un tanto turbado ante situaciones que iban más allá del alcance de su entendimiento advirtió:

-Posiblemente todos los iluminados lo somos, llevamos esa Flama en el interior y se nos permite penetrar en mundos que no son comprensibles a todos.

Quizari Taiyari, quien cargaba a su pequeña hija, sonriente le dijo:

-Zila somos uno con el universo y en eso no está tan errada nuestra deidad Ometeotl, somos en la identidad humana el pensamiento que nos unifica y permite reconocernos en los demás.

-A todo esto, -interrogó Zila- aun no comprendo quién era la dama vestida de blanco a la que se refiere Valvo en diversas ocasiones, yo no supe más de sus descubrimientos, no supe más de todo eso que él vio.

Erandi con gran emoción tomó por el hombro a Zila y delante de todos admitió:

-Su nombre es Luna, imagino que cada pueblo la ha de nombrar en su lengua y debo admitir que la dama desmembrada que mi pueblo reconoce como la mujer que vuelve a renacer de la muerte y recuerda la herida mortal del guerrero Hutzilopochtli cada día y cada noche, en realidad es quien yo he sentido en esencia, no como la representación de una tradición; sino la visión más fascinante del poder intuitivo, podría ser la soledad más creativa del universo, y es a ella a quien reconozco como Metzli, la luna, por cierto Zila es el nombre de la doncella que eligió a Santiago.

Santiago tomó con fuerza la mano de la mujer que ahora caminaba junto a él e incluso el mismo se extrañó de sentirse tan cómodo ante ella y sin temores y recelos.

Diego un tanto circunspecto analizó:

-Por lo que veo ninguna de ellas pertenecía al río Aura, ¿Qué las hizo llegar ahí?

Todos se miraron con sorpresa y Jacobo aseguró:

-Posiblemente lo que a nosotros nos hizo migrar de las tierras del norte, lugar del nacimiento de un pueblo de guerreros feroces que no se contuvieron en esa zona, avanzaron, se mezclaron, destruyeron, su hambre de conquista enseñó a otros que ese era el camino y de ellos sabremos pronto en estas tierras, dejaron evidencia junto a otras razas de que poseer es más importante que compartir y entender al otro.

Erandi señaló conmocionada:

-Ahora comprenden que nosotros mismos podríamos enfrentarnos a una cruel elección entre morir o abandonar todo lo que hemos edificado y retirarnos con lo que más importa: Nuestros valores, creencias y esa necesidad de llevar luz y entendimiento a otros.

Los Señores de la luz abrazaron a sus doncellas con aprehensión y Quizari Taiyari abrazado a Erandi y la hija de ambos señaló:

-Lo que se tenga que hacer se hará el camino que nos hemos trazado no verá frutos en la víspera pero ahora entendemos qué sucede en los entornos que no podemos ver y el reflejo que representa para nosotros, donde lo que hay arriba nos nutre con sabiduría aquí abajo en el suelo que pisamos.

Habrá leyendas que seguirás como parte de una creencia hasta que te des cuenta que lo que tu crees, no es lo mismo para otros, pero hay algo que a todos unifica por igual, descubrirlo para los iluminados, se convirtió en su más grande poder.

Notas de la autora:

Fotografía de la autora: La Flama ante la fuerza de la Luna Llena


“Confiar en la realidad que te presentan es una actitud de confianza, recuerda que no todos la merecen; desanda tus pasos y vuelve a observar, te llevarás gratas  o nefastas sorpresas


El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Todos se encontraban compartiendo con alegría de ese encuentro, entonces Erandi aprovechó para dirigirse al grupo en general y explicar algunas de las situaciones que ella no apoyaba, pero en las cuales los altos jerarcas del Imperio Azteca habían puesto su confianza para ejercer poder en los alrededores y dentro del seno de la gran ciudad, fortaleciendo a los ejércitos e  inspirando temor entre los pueblos que sojuzgaban.

Mostró a todos que poseía un mechón del pelo de Wuey Tlatoani apelmazado con la sangre de algunas de las doncellas que tuvieron que llegar a la piedra de los sacrificios sin que ella pudiera hacer absolutamente nada y otras de ellas lo habían hecho bajo el pleno convencimiento de que era lo correcto, embriagadas bajo el influjo de esa creencia generalizada.

Ella, la sacerdotisa del templo de la Luna y de Ometeotl, usaba con destreza las relaciones con el pueblo para sumar estrategias y redes de comunicación y de esa forma fortalecer todo lo que no estuviera a su alcance, llevando y trayendo comentarios y enriqueciendo argumentos para su propia causa, alejada de los convenios y pactos de los poderosos.

Por ello le pidió a los Señores de la Luz que en todo momento acudieran a ella, o a las doncellas que ahora serían sus compañeras, con el propósito de ser asesorados en los asuntos que no fueran comprensibles para ellos; recomendó que acudieran a los acervos que ella atesoraba en pinturas de corteza de Amatl y escucharan consejos sensatos de los discípulos que poco a poco irían conociendo al acudir a sus rituales y conversaciones de estudio.

Por último exclamó:

“Se perfectamente que la luz les ha dotado de una visión privilegiada, pero ella puede nublarse ante la feroz realidad a la que estarán expuestos, mantengan al Sol iluminando su rostro para guiarlos y estén atentos a las enseñanzas de los mensajeros ya que ellos resguardan sabidurías milenarias que ustedes necesitan al ser guiados”

En el Templo de la luna encontrarán personas que siempre les han de mirar de frente, aún cuando en algunas ocasiones a la Luna la  veamos envuelta en velos, ella es la mejor herramienta intuitiva con la que contamos, jamás lo olviden.

En ese preciso momento Zila tuvo una especie de regresión, (Deja Vu) alguien en otro momento había dicho delante de él esas mismas palabras, pero no pudo recordar de quien se trataba y lo único que alcanzó a decir fue ésto:

-Sacerdotisa Erandi ¿Nos podría aclarar si la mujer con la que tuvo oportunidad de hablar era la dama vestida de blanco acompañada por un zorro?

Erandi lo miró fijamente y contestó categórica:

-No, ella no Zila, La Dama de la Flama en su vida terrestre primero fue una poderosa hechicera, posteriormente transmutó en su animal de poder, el zorro de pelaje color de fuego

Cuando caiga la noche profunda y en esta época del año podremos en unas horas más, observar en una brillante estrella que les mostraré con alegría, todo su poder.

Su reflejo en la tierra se encuentra en cada hoguera que los hombres y mujeres de diferentes épocas han encendido para cultivar sus mentes y hacer brillar la esperanza de un mundo diferente y más humano del que tenemos y hemos tenido a lo largo del tiempo, eso fue lo que ella me explicó.

Zila atónito observó los rostros de su compañeros y exclamó:

-¡Ella estuvo ahí entre nosotros y lo ha hecho en muchas otras partes el planeta!

Erandi recalcó:

-Debo recordarles que ella no es ella, es el símbolo de un clan milenario que la primera vez que fue creado, se debió a la sangre de un animal mensajero, un cuervo anciano y sabio que les brindó su poder a siete mujeres y un hombre. Un Clan de ocho iluminados que fue nombrado de esa forma, el Clan del hechizo del Ave.

La emoción de los  hombres y mujeres ahí reunidos fue tal que algunos no pudieron evitar que sus ojos se anegaran de lágrimas, conmovidos ante ese impresionante suceso.

La vida pondrá en tu camino fuerzas que han de tirar de tu entendimiento y con la cuales si eres capaz, lograrás tejer la más asombrosa tela de historias en una urdimbre y trama que jamás podrá romperse.

Notas de la autora:

Fotografía de la nebulosa de la Flama, ubicada en el cinturón de Orión, la brillante Alnitak

Dibujo de la autora del sello primigenio, el que cierra el círculo y rememora el inicio con el Primer libro:

El Clan del Hechizo de Ave.


“Todo asunto creativo estará de tu lado observa a la Luna que será tu más profunda inspiración, sólo entonces cada uno de los dones que posees será puesto al servicio de tu tarea en esta vida y las que han de seguir ante la luz”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Ante la mirada de Erandi las otras cuatro mujeres se acercaron al grupo de los Señores de la luz que esperaban alimentos, sus miradas curiosas e inquietas no fueron ocultas y ellas los observaban con coquetería en la distancia.

Patricio iba a dar la nota desencajada como era de esperarse para la mayoría de sus compañeros, ya que no miró de frente a la doncella que se acercó hacia él y de reojo observó a las demás.

En ese momento Erandi dialogaba con el grupo aprendiendo algunas palabras en castizo, sin embargo, se dio tiempo para señalar lo acontecido con  éstas palabras:

-Patricio, ¿Usted piensa que en las construcciones de un recinto deben mirarse de frente los materiales en los cuales se habrá de confiar o piensa que las opciones deberían ser diversas?

El hombre se quedó dubitativo por un momento y con gran seguridad contestó:

-Sacerdotisa Erandi, cada material necesariamente debe ser comparado.

Erandi asintió con la cabeza y la jovén dejó su tazón de atole a un lado de Patricio y se retiró con el grupo de las demás doncellas que ya habían ofrecido alimentos a los recién llegados.

Por supuesto nadie más le ofreció sus vasijas con atole o Tamalli…

Erandi rompiendo el  hielo del desaguisado momento exclamó:

-Compartamos la unidad, reconociendo la riqueza de lo que somos, ambos grupos estamos para aprender de lo que somos; costumbres, dialectos, usos y tradiciones nos harán fuertes, al compartir somos más ricos en sabiduría.

Las jóvenes doncellas se acercaron mientras Erandi hablaba con entusiasmo y los hombres aceptaron con agrado los alimentos ofrecidos, finalmente Patricio sonrió a la joven percatándose de su falta de tacto y le preguntó su nombre:

Atl, ese es mi nombre, significa Agua, mirando a su costado le presentó a Copitl, tomándola del brazo le dijo a Patricio su nombre en náhuatl significa  Luciérnaga y acercándose de nuevo a él susurró:

-¿Quem motoka? que en náhuatl significa ¿Cómo es tu nombre?

Patricio con una sonrisa señaló que ese era su nombre y no tenía claro el significado. En ese momento Copitl avanzó hacia Jacobo quien con torpeza pronunció la palabra mano “maitl” al rozar la suya con la de ella.

Tzopelic fue la tercera doncella en acercarse con una vasija de barro cuyo contenido eran tamalli y nacatl (carne) y le indicó a Timoteo que su nombre significaba Dulce. Él no dijo nada, solamente la observó sin decir palabra, finalmente sonrió con agradecimiento.

Diego por último observó que la joven que llegó hasta él llevaba un plato compuesto por Axolotl (ajolote), Cueyatl (rana) y en el medio un Michin (pez de buen tamaño asado y jugoso). Quedando maravillado por aquellos platillos desconocidos y exóticos se sintió honrado al darse cuenta que ella lo reconocía como un pescador y su ego se sintió gratamente reconfortado. El nombre de ella era Aztlán que en lengua náhuatl significa Lugar de las garzas.

Erandi finalmente les presentó a su pareja Quizari Taiyari que significa El que conoce nuestro corazón y a su pequeña hija, Yaocihuatl, que quiere decir La que lucha por sus sueños, tal como ya lo habíamos comentado en este libro anteriormente.

De esta forma inicia una etapa diferente para dos culturas que se habrán de enfrentar a muchas contrariedades, la más cercana estaba en la figura de Wuey Tlatoani, o Huey Tlatoani como se le nombra  en algunas ocasiones.

Un hombre reacio a los cambios con olor a sangre seca en su largos cabellos que le daban constancia de ser el portador de vida al guerrero de todos los días y el que todo veía, la deidad Huitzilopochtli.

Wuey Tlatoani (El más grande sacerdote, o señor) aquella noche desde su recinto en el templo del Sol observaba con dura mirada las franjas de sangre fresca en los muros ennegrecidos de la piedra de los sacrficios, colocando sus manos en aquella superficio de rojo y negro imaginó que eso continuaría por toda la eternidad, negándose a creer en los cambios.

¡Qué equivocado estaba! Si tan solo hubiera entendido la bondad de la estrella que gobierna los días y que tanto sacrificio era innecesario, la gran figura del Sol, ya sea como la dama benefactora con el tocado de oro o como la dadora de vida de otros pueblos, no lo supiera. necesita sangre.

Por eso en los cielos, el Sol perseguía coquetamente a la Luna para jugar con ella y disfrutar de la vida que había logrado en la tercera roca de todas las demás que giraban a su alrededor. Pero en vida Wuey Tlatoani no lo entendería, tales son las paradojas del viaje.

Dale tiempo a lo que preparas deja que el fuego lento consiga el proceso para que los demás comprendan que la vida es un aliento donde hay armonía a pesar de verse enfrentada  de forma constante a la destrucción.

Notas de la autora:

Fotografías de archivo


“Cada pensamiento vertido a otros con una intención ilumina, a veces esa luz es como el relámpago que deja entrever el paisaje por un instante, en otras ocasiones se convierte en la antorcha dentro de una cueva que se abre paso dejando oscuridad detrás, otras es la hoguera donde se reúnen los humanos para departir y reflexionar, ¿Cuál es la tuya, cuántas más conoces?”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Las mujeres algo nerviosas se preguntaban aquella tarde si alguna había logrado conocer por medio de Dayami lo que los hombres que esperaban hambrientos pensaban de ellas, pero no, de ninguna manera se les iba a dar por adelantado nada que ellas mismas tuvieran que descubrir.

Así que fueron cuatro de ellas las primeras en tomar las vasijas de barro con frutos y atole, tamales y algunas otras delicias locales para ofrecerlas en el recinto donde ellos departían con Erandi una charla desenfadada y cordial.

La primera en acercarse fue Xochitl, ella observó con detenimiento y amabilidad el rostro de Javier, al momento que le ofreció a elegir de los frutos de su vasija de barro, ambos se miraron con fijeza y ese fue el comienzo de una sonrisa que llevó a un buen entendimiento entre ellos, Javier respiró hondo y miró a sus compañeros con esa chispa de alegría que le daba a conocer a todos que sus temores no tenían fundamento.

La segunda doncella en presentarse fue Metztli, detrás de ella apareció Quetzalli y por último Tonalli; la primera doncella Xochitl, llevaba en su nombre un especial significado, Flor hermosa, a la segunda  ya la conocemos, de origen otomí fue enviada a celebrar el ritual de la Luna con una pareja de conejos, la tercera dama en aparecer portaba en su nombre un significado muy particular que hace referencia a una ave de plumaje muy hermoso y colorido, símbolo de sabiduría del pueblo azteca y la cuarta joven llevaba en su nombre la energía del día y el calor.

Metztli, dirigió sus pasos hacia Santiago, quien se sorprendió gratamente al darse cuenta que estaba ante el rostro de la mujer que lo había alentado a confiar en la posibilidad de enamorarse dejando de lado todo prejuicio de su vida pasada y ambos con esa sincronicidad que brinda la felicidad sonrieron al mismo tiempo con amplitud al momento que ella puso en sus manos un tamal.

Quetzalli se acercó a Evaristo, quien nervioso se arreglaba el pelo tratando de verse merecedor de tanta belleza, ella puso en sus manos unos frutos que él reconoció de inmediato y entendió que se iban a llevar bien.

Por último Tonalli se acercó a Zila que con su rostro ruborizado se dio cuenta de inmediato que ella había sostenido su mano en espera de que se resolviera el vergonzoso malentendido y ambos sonrieron descubriendo que la magia les brindaba una luz en el camino que resultaba alentadora.

Erandi en ese momento señaló:

-Cuatro es la señal de los distintos sitios donde el Sol se abre camino; arriba, abajo y a los lados (Puntos cardinales), sea la ofrenda de estos alimentos el inicio de una nueva etapa en la vida de todos ustedes. Dicho ésto miró de nueva cuenta al espacio donde otras cuatro doncellas esperaban salir para compartir vasijas de alimentos…

La vida es una constante preparación, en ella es muy difícil saber qué nos espera, hay cruce de caminos, insalvables encrucijadas, al final dependerá de tu preparación que la vida te premie o te pierdas en el laberinto. 

Notas de la autora:

Fotografía de la autora con filtro libre de PicsArt


“Llegará hasta tí la más lúcida visión del futuro y entenderás de qué se trata cada misterio, puesto ante tus ojos”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Hora meditaba con su amada acerca de la alegoría de los símbolos que acercaban a determinadas leyendas y mitos a los pueblos que había recorrido en su trayecto, asegurando que sus interpretaciones no ampliaban el panorama de todos, solo de aquellos que habían crecido en  determinada región o cultura y su perspectiva los situaba en un modo de ver las cosas.

De pronto se levantó como era su costumbre y de un salto volteó para mirar a Painani cuando exclamó:

-Imagina que pudiéramos extender el prisma, ampliar la visión de los otros, no todos han elegido la razón para interpretar sus símbolos, lo hacen habitualmente con el pensamiento mágico o inclinado a sus creencias y la devoción a sus deidades.

Meditó unos instantes y reflexivo señaló:

-Hay una forma de ver que es lógica, es analítica, hay eventos que podemos prever y que ni siquiera rezando a una deidad se pueden modificare aun cuando el rezo sea un subterfugio agradable para el alma, eso es indudable; por supuesto, las oraciones y las creencias intentan ser un bálsamo para cambiar la realidad, pero esto es contundente, lo que es se presenta tal cual es. Todo lo que podemos intuir nos permite hacer perfiles…

Tomando una vara del suelo, comenzó a dibujar al azar, no era nada concreto eran simples figuras en la tierra. 

Entonces continuo con sus reflexiones:

Pero la mayoría se basa en un método que aprendió con el paso del tiempo y que se llama ciclos de la vida.

Painani se quedó pensativa sobre todo lo que él decía y preguntó:

-¿Acaso crees que lo que es un ciclo para nosotros no lo es para los que viven en tierras lejanas?

-Tal vez hay diferencias amada mia, pero no lo sabemos, se puede buscar una respuesta más concreta, ¿Me dijiste que Dayami descubrió unos animales que los castizos llaman caballos allá del otro lado del ancho mar, verdad?

Painani asintió con la cabeza y siguió atenta a los comentarios de Hora, quien entusiasmado señaló:

-Imagina que tanto tu viaje como el mio hubieran sido en uno de esos animales poderosos, los ciclos del tiempo, nuestro recorrido hubiera sido otro y nuestra percepción del tiempo igualmente se habría transformado, no hubiéramos observado de igual forma la vida que nos rodeaba en el trayecto, tampoco nos hubiéramos mezclado con los demás de la forma como lo hicimos.

No habríamos tenido el tiempo de asimilar nada y nuestra idea de la vida  no se hubiera mezclado con la de otros, hubiera sido difícil cambiar nuestra perspectiva y nuestros símbolos serían los mismos, en otro espacio, entonces…

Painani se aterrorizó al escuchar eso y comprendió lo que Dayami había descubierto, que aquellos hombres en lomo de caballo no llegaron con intenciones de entender, sino de imponer por la falta de tiempo para asimilar el ciclo de vida de los otros.

Entonces con firmeza afirmó:

-Amado Hora, entiendo lo que señalas, la realidad se ha de presentar como es para ellos…

Aquellos trazos sueltos dibujados con una vara en la tierra de pronto se transformaron en algo distinto que ambos observaron con asombro:

Hora levantó los brazos y alertó a Painani:

-Estamos ante una clara visión de esa realidad que nos aguarda en poco tiempo.

Painani se  abalanzó a los brazos de Hora al momento que advirtió:

Es precisamente en ese tiempo que el ciclo estará igualmente cubierto para tí, ¿No es así?

Hora, con calidez la beso al momento que sonrió y alegre susurró a su oído:

-No vivas con miedo que has sido entrenada para la luz, ella es sabia al comprender que los ciclos deben cumplir etapas, relajate que lo que ahora es apremiante en tu vida, tomará un segundo plano más adelante, la luz nos entrena para eso, al menos que el peso del presente fuera más importante para un ser humano, su paso hacia la luz se tornará doloroso. No es nuestro caso, ¿Ahora lo entiendes verdad?

Painani lo observó con la mirada de alguien que era iluminada por la sabiduría de un ser que sabía perfectamente lo que decía y observaron aquella figura donde reconocieron el poder de la bestia y la razón, la dualidad iluminada del humano transformando el universo con una saeta lanzada por los aires.

La vida nos da talentos para entender el camino, depende de la forma como tu capacidad de comprensión haya sido moldeada, cada asunto se perfilará de creaciones asombrosas para iluminarte o perderte.

Notas de la autora:

Dibujos propios con filtro de PicsArt


“Habrá ocasiones en las cuales harás todo lo que esté en tus manos para salirte con la tuya, tu cualidad más favorable es la intuición y la usarás con inteligencia para lograr el objetivo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Llegó el día que la llegada de los ocho Señores de la luz se hizo presente en la majestuosa Tenochtitlán, todos ellos quedaron sorprendidos por las estructuras de aquella ciudad sostenida sobre la piel de un enorme lago y se sintieron maravillados, Zila recordó el momento aquel cuando la enorme ballena los sostuvo en su barcaza, en medio del ancho mar, esa fue la sensación de calidez que percibió al llegar al impresionante sitio de los Mexicas.

Zila la compara con la ballena que los protegió en alta mar

Los habitantes hicieron valla para observarlos y saludarlos, ellos iban custodiados por la comitiva de la sacerdotisa del templo de la Luna y aquel recorrido sorprendió a los lugareños, ya que en otras ocasiones cuando llegaban extranjeros hasta la gran ciudad por lo general eran prisioneros cuyo destino era convertirlos en ofrendas de las guerras floridas.

Esta vez la comitiva les daba un aire de dignidad y respeto, ellos admiraban los rostros y atuendos de los hombres, mujeres y niños de la bella ciudad; a lo lejos en el Templo del Sol se veía la figura de Huey Tlatoani, un hombre reservado que apretando los labios recordaba las palabras dichas por Erandi la víspera del encuentro con los recién llegados:

“Los que están por llegar son parte de mi grupo, relacionados con un acuerdo de sangre donde tú ofreciste el corazón para preservar la vida del señor Huitzilopochtli y yo ofrecí la sangre en busca de las respuestas que necesita Quetzalcóatl, ante todo esto nada puedes hacer en contra de los recién llegados”

Hay una historia de confusiones respecto a la figura de la Serpiente Emplumada, muchos dicen que era un varón con el aspecto parecido a los Señores de la Luz cuyo cometido era acabar con las atrocidades de sangre ofrecidas en la piedra de los sacrificios.

Lo que yo puedo argumentar en mi historia es que ninguno de los iluminados, ahora nombrados Señores de la luz, eran consciente de lo que sucedía y por qué se hacían ese tipo de ofrendas vivas, la única que no estaba de acuerdo con los sacrificios era Erandi, definitivamente a ella podemos considerarla el alter ego de Quetzalcóatl, de la misma forma que Alnitak lo fue en vida de Odín.

La parte humanista de la historia que somos como dualidad entraña un misterio, todos poseemos un lado femenino y otro masculino y en tiempos de guerra y devastación el lado sensible e intuitivo de éstas líderes, fue el que con destreza hizo la diferencia, ellas hicieron escuela y mantuvieron a sus grupos unidos en busca de respuestas para crear unión, no devastación y guerra.

En el caso que ahora nos ocupa, Erandi se valió de su astucia para hacerle ver a Huey Tlatoani que precisamente en la figura de Quetzalcóatl estaban las respuestas que se oponían a lo que él consideraba necesario; pero como todos sabemos Erandi no fue una figura pública en las historias que contaron los conquistadores y hay quienes se atreven a decir que el mismísimo Jesucristo encarnó a la serpiente emplumada.

Si bien años más tarde el sincretismo religioso fue abanderado por los conquistadores, esa extraña comparación crea una profunda confusión. Lo que sí puedo asegurar en mi historia es que Erandi se valió de la magia para hacer llegar en sueños al Huey Tlatoani, mensajes donde él sutilmente entendería que era necesario un cambio de valores y aún cuando a nadie le consta que esto haya sido de esa forma, me gustaría considerarlo como esa realidad alterna que a veces hace falta para ver la historia desde otra perspectiva.

Cuando des por sentado que a la historia no se le puede mirar de otra forma, siempre habrá quien llegue hasta ti y te diga, fijate bien hay algo que no has visto, vuelve a observar el paisaje y descúbrelo.

Notas de la autora:

Imagen tomada de https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Tenochtitlan-500-anos-conmemoracion-desvencijada-20210812-0156.html

Zila la compara con la ballena que los protegió en alta mar http://www.mexicomaxico.org/Tenoch/TenochD.htm


“¿Qué deseas y cuál es el plan, cómo renovarás la creatividad? Es tiempo de ver lo que tienes enfrente y lo que te ofrece el camino trazado, tiempo de tomar las riendas y dejar atrás lo que no sirve, eso que dejó de funcionar para el grupo, confiar en la abundancia es importante”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Erandi permaneció en la explanada de la deidad de la Luna por varias horas desde la madrugada, mantuvo una actitud contemplativa y al mismo tiempo receptiva con las fuerzas y energías de la naturaleza y los astros que la acompañaban desde lo alto.

Se concentró en las energías de los hombres que se acercaban hacia ella con entusiasmo y esperanza e inspiró convocando la fuerza de la tierra y los árboles para brindarles confianza en su trayecto.

Tanto ellos como su grupo necesitan ayuda para entenderse y reconocieron la voluntad de la comitiva para colaborar en esa integración. Había detalles que serían fáciles de compartir y otras que quedarían en la evolución de cada uno de los Señores de la Luz; Erandi llamó a los espíritus que la rodeaban para obtener poder , dando una fuerza sutil por medio de una danza elaborada por ella en busca de equilibrio y en espera de que todo pensamiento conectara para hacer su trabajo.

Por supuesto que esto llegó a sus discípulos, integrándose a este llamado donde cada uno de ellos escuchó dentro de sí: “Confía en la abundancia”:

Dayami, valoró la conexión lograda, Meztli, reconoció que era la única forma de integrar lo que le esperaba, Painani descubrió que más allá de la distancia que la separaba de su tierra, se había establecido un vínculo que las ráfagas del Rayo fortalecieron en la abundancia de símbolos por rescatar; Iztli agradeció el contacto permanente de la sacerdotisa y observó el brillo de su báculo con la señal de reconocimiento a su honesta respuesta entregada a los recién llegados; Itzmin, descubriría en el trayecto de aquella meditación de fuerzas que sería dotado de un aliento nuevo proveniente de Hora, la pareja de Painani; entonces su nombre sería más que una simple representación de la fuerza electrizante del Rayo, una cualidad otorgada para modelar y cambiar las fuerzas del entorno.

De esta forma un guerrero con  la vara de mando, se convertiría en una fortalecida lanza proyectada al cielo, pero aún no sucede esto, es necesario guardar la calma. Lo único que sabemos fue que Erandi pudo hablar de forma directa con Hora aquella madrugada cuando exclamó:

Hora, ha llegado el momento de unificar fuerzas y abandonar el privilegio, tus dones serán compartidos con aquellos que se manifiestan en tu misma sintonía, hoy danzo para dotarte de la fuerza y el gozo de ser parte de nosotros” 

Hora despertó con un cálido sudor en su cuerpo y animó con viveza a su amada Painani cuando le dijo:

“Ella ha reconocido la unidad que somos con el universo y lo que soy será compartido en aquellos cuyo talento logren comprenderlo y serán entrenados aquellos que no conciban poseerlo; Erandi danza esta madrugada un baile fascinante y exótico que me ha llamado; vamos acompáñame que la respuesta está en el cuerpo de cada uno de nosotros”

Sin esperar a que Painani despertara del todo la levantó en brazos y la llevó bajo el cielo estrellado para encender la chispa del baile que conectaría con la energía de Erandi y en ese frenesí el mundo se vio rodeado de una fuerza especial. Alnitak sonrió en la distancia y reconoció que esto ya no lo detendría nada, ni nadie.

Basta saber que la voluntad y la entrega son parte de un grupo donde cada situación que se enfrente buscará equilibrar y vibrar al unísono, simplemente aprende a observar y creer que es verdad.

Notas de la autora:

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“Querrás descubrir secretos que van más allá del límite de la lealtad, entonces entenderás en qué sitio estás parado, y qué debes esperar”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Javier como bien sabemos era el más preocupado en materia de amores y quiso indagar una vez que tomaron cierta confianza con los mexicas que formaban la comitiva si ellos tenían conocimiento de quiénes y cómo eran las jóvenes que habían formado parte de la ofrenda.

Precisamente uno de los hombres del barrio de Tlaxcala que en náhuatl significa “Lugar del pan de maíz”, le contestó. Su nombre era Itzim cuyo significado en náhuatl es “Trueno”, el muchacho con seriedad señaló tratando de explicarse con mímica, algunas palabras en castizo y otras en náhuatl:

-Erandi, la sacerdotisa de la deidad Ometeotl, que para nosotros es la unión del hombre y la mujer, el macho y la hembra, como ella nos ha enseñado, de ellos surge inteligencia, sabiduría y plenitud; Erandi  es conocedora de costumbres de lejanos pueblos, tal como ustedes saben visitó recientemente a la Dama de Fuego que vive en las alturas de tierras muy lejanas.

Pues bien, a nosotros no se nos da mucha información, somos parte del grupo de mensajeros, lo que nos ha quedado claro es que ella comprende que toda semilla necesita un territorio para florecer, por eso organizó la ofrenda.

Algo muy importante que debe saber es que la señora Erandi hizo derroche de ingenio pues ustedes son los primeros en visitarnos de un lugar tan lejano y bajo el salvoconducto místico de la deidad del río, la doncella Dayami.

Itztli, cuyo nombre significa obsidiana, fue el  único de nosotros que estuvo en el umbral del recinto donde se encontraban las jóvenes el día que fuimos convocados para emprender el viaje hacia las grutas de Cacahuamilpa, entonces, de reojo observó con mirada penetrante a su compañero, cediendo la palabra:

-Asi es yo sostengo el báculo de mando de los mensajeros, por eso fui convocado por la sacerdotisa al amanecer de aquel día, no puedo romper las reglas de la deidad Ometeotl y tampoco puedo ofender la intimidad de algo que formará un lazo tan fuerte como la roca y no depende de mí que ésto suceda es asunto de los sentimientos de aquellos que lo vivieron.

Javier un poco contrariado aceptó que la lealtad entre dos personas  es única y agachando la cabeza decidió tomar de buen grado los comentarios de los varones nahuas.

Diego agregó con emoción, ya hemos vivido esas relaciones donde sabes que no es un asunto privado lo que las sostiene y hemos comprendido que en ellas hay algo más que una unión, existe un declarado asunto de intereses que al final no tienen nada que ver con el amor.

Se hizo un profundo silencio y todos se miraron con cierta complicidad al comprender que donde la magia elabora su trabajo, la voluntad y el entendimiento son diferentes, cada palabra dicha fue entendida de la misma forma como acompañas en un baile a la persona que entiendes y no necesitas demasiado, solo seguirla en cada paso para crear un compás.

Por último Zila señaló: 


La Vara doblada de Erandi al llamado de Zila

-Hay voluntad para crear un ambiente de comprensión y si ellas al igual que nuestros nuevos amigos han sido educados en la misma escuela, la magia estará trabajando a nuestro favor, no temas Javier que el universo ha confabulado algo grandioso, de nuevo nos encontramos con el Trueno en la figura de un amigo, Itzim nos ha iluminado de una forma especial esta noche y nos ha brindado renovadas esperanzas, al igual que Iztli, muchas gracias. 

Es posible que a la sociedad que ellos se dirigen no sea lo que esperan y muchos de los rituales y experiencias los habrán de descolocar y aterrorizar, pero el grupo que les da la fuerza es al que se han integrado incluso antes de llegar, recordemos que todo se debió a una vara doblada.

Notas de la autora:

Fotografía de archivo referente al post casi al principio de este libro https://lecturasdeary.com/2021/05/31/la-mas-despreciable-mazmorra/