Observate al espejo, verás el futuro

El Valor del Concepto

2ª Capìtulo

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Era de madrugada, Yinrú-Ha despertó sudando de nuevo con ese sueño recurrente que lo agobiaba por desconocer su significado, se quedó sentado en la cama un momento y observó su reflejo en el espejo, instintivamente se llevó la mano al costado donde tenía aquel extraño tatuaje que le dio nombre, esa señal que no formaba parte de su destino, al menos en el pensamiento de su abuela y que afortunadamente fue observado y cumplió su cometido, Yinrú-Ha fue nombrado de esa forma y no de otra que el azar del destino le ofreciera.

Observó en su celular un mensaje de Camyra, como jefe del grupo 3  tendría la visita de Morati y quería corroborar con él algunos datos; no contestó era de madrugada y sabía que ella habitualmente dejaba mensajes muy noche para ser vistos en la mañana, todos sabían que padecía de insomnio y tenía la tendencia a la hiperactividad.

El científico chino se dejó caer de nuevo en la cama con la mirada perdida en el techo de su habitación, siempre con la misma pregunta sobre ese sueño donde una águila blanca danza con una serpiente que tiene alas de tornasol.

Intentó dormir de nuevo imaginando un mar en calma en su mente para tranquilizarse, era un bello sitio con oleaje suave y el reflejo de la luna llena dibujando una fascinante estela plateada en su piel acuosa y serena, ese tipo de mares donde puedes soltar tus penas y dialogar con el silencio.

Esto cambió de pronto cuando un alegre hombre entró en escena, cambiando la perspectiva de su pacífico sueño, donde se acomodó para lanzar una red de pesca sonriente y alabando la suerte de ser iluminado por la señora Luna al momento que exclamaba:

<Amada silenciosa, brillante y talentosa, Aztlán mi amada espera una buena pesca para alimentar a los críos, evoco tu ayuda en esta noche que me fascina.>

El hombre hablaba en un lenguaje que Yinrú-Ha comprendía, el tono muy similar al que hablaba Navarro-Leal, cautivado se preguntó:

<¿Qué hace un español en mis sueños, de qué época lejana viene a tomar escena en ellos?>

De pronto su pregunta tuvo respuesta, cuando el hombre levantó su nasa y retiró la red de pesca con brillantes y saltones peces, feliz y convencido de que en parte fue la luna su mejor ayuda gritó rompiendo el silencio de aquel apacible espacio:

<¡Coyolxauhqui, bella y magnífica, Diego te agradece los bienes ofrecidos mi familia y mis amigos serán alimentados, bondadosa dama del cielo, siempre serás venerada!>

El corazón de Yinrú-Ha comenzó a latir apresurado, aunque él no lo supiera el intuitivo Diego llegó para brindarle un hilo conductor a sus pesquisas, de un salto fue a mojarse la cara y volvió a mirarse al espejo ahora más cerca, entonces comprendió que aquella visión tan nitida, le indicaba el camino; su sueño provenía de las lejanas tierras de una cultura ancestral donde un español no renegaba de aquellas creencias locales, se había integrado a ellas, entonces se preguntó:

<¿Por qué ahora y no antes?>

Él tenía la costumbre de hablar solo y contestarse solo así que se dijo:

<Simplemente porque las cosas llegan no cuando lo deseas, sino cuando tienen que llegar. Has abierto un portal de luz Yinrú-Ha, aprovechalo como es debido.>

Se dio cuenta que el amanecer comenzaba a mostrarse tímidamente por su ventana y reconoció que ese sería un gran día, recordó las palabras que había mencionado a sus compañeros del Proyecto OCTO:

“Es una conexión con la creación y la sabiduría, vamos por buen camino, al menos que estemos siendo advertidos de algo que no logramos entender…”

Su rostro se iluminó aún frente al espejo,  comprendió cuáles serían las instrucciones que daría a Camyra para la entrevista con Morati, apresurado levantó el móvil y detalló:

-Camyra, como jefe del grupo 3 centra tu atención para la entrevista en los propulsores dinámicos, el reporte debe explicar con claridad que no podremos avanzar si el pre-impulso se apaga en la expansión radial de energía.

Elabora en Martialis, objetivos claros, no olvides los factores  integridad del cuerpo de ataque, optimizando esfuerzo y energías. 

Así es que pronto conoceremos a una destacada practicante del Kung Fu, arte marcial china, ella definió su labor en artefactos de defensa planetaria, para ella el gong que significa trabajo y el fu que expresa al humano, equivalen a un ejercicio de esfuerzo continuo.

Ella prefería conceptualizar ese arte no para batalla entre humanos, sino en instrumentos dinámicos, El Proyecto Octo le daba la oportunidad de ponerlos en práctica en aquella labor estratégica para salvar a La Tierra de un impacto catastrófico. 

Photo by RODNAE Productions on Pexels.com