Capacitar para el progreso es diferente que hacerlo para el futuro.

El Valor del Concepto

2ª Capìtulo

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El esquema de trabajo que se le habían entregado a Morati Agu era el siguiente:

Los 4 líderes del Proyecto Octo trabajaban con 8 subgrupos, cada uno con sus jefes y del 5° al octavo grupo, éstos eran de apoyo logístico, por tanto, de acuerdo al esquema le correspondía entrevistarse con un hombre de México de nombre Augusto Avila encargado del centro de capacitación.

Cuando Morati llegó hasta el salón donde él exponía las directrices de trabajo a todos sus colegas lo recibió con una amplia sonrisa y señaló:

-¡Caramba, acérquese Morati ellos son ahora los que reciben capacitación, señores, damas, éste hombre como ustedes ya saben difundirá al mundo lo que estamos haciendo en este Centro de Investigaciones, pongan atención pues la clase de este día tratará de todo lo que yo le diga al señor Agu!

Morati agradecido sonrió ante la actitud desenfadada del mexicano que le ofreció 30 mililitros de café de Oaxaca antes de comenzar y señaló:

-No es de mi tierra yo soy de un Pueblo cerca de Mexitin, (1) de ancestros milenarios y visionarios. Tome asiento y lance la primera  pregunta estimado Morati.

Animado y contento con esa dosis extra de café que sin duda era un privilegio sorpresivo, Morati le pregunto que era lo más importante para la capacitación en el Centro de Investigaciones.

Ávila se tomó la punta del bigote y lo hizo rollito, meditó un momento y dijo con seguridad y voz alta para que su grupo estuviera pendiente de sus palabras:

-No podemos trabajar capacitando gente para el progreso, eso no es un asunto de nuestra competencia, ese termino está en desuso, la gente se tomó la idea de progreso como la mas fuerte motivación para enriquecer pueblos y naciones, ahora no podemos servirnos de ese concepto, el futuro demanda mucha energía es como una criatura que necesita ser alimentada, como una semilla en proceso de crecimiento, no podemos entretenernos en ver si sus vestidos son los adecuado o vistosos, o si va a salir a pasear en un auto de moda, no, definitivamente eso fue antes.

Ya sea criatura o semilla, nutrirla con la verdad, con el talento para reconocer el  riesgo de su existencia, con la capacidad y el aplomo para que crezca conciente de sus limitaciones y sus fortalezas, esa es la labor más eficiente y valorada  entre cada uno de nosotros.

Morati anotaba en su cuaderno y entonces interrogó:

-Tengo entendido que usted revisa las cartas zodiacales de sus colaboradores para saber de sus fortalezas y sus debilidades, ¿Me puede hablar un poco más al respecto?

-Así es Morati, por la forma como se comportan, es fácil reconocer sus actitudes ante la señal galáctica, en su caso dígame si me equivoco, pero veo a un Sagitario fortalecido y por ahí revolotea la firma de un Geminis en su ascendente…  Un hombre que pone su talento al servicio de otros, que mira de frente al ser humano que tiene enfrente como si fuera su reflejo, reconociendo facetas que lo enriquecen para colocarlas en forma de ideas fascinantes en sus escritos.

Morati con una sonrisa afirmó que estaba en lo cierto que algo de eso habitaba en su carta natal y apuntó que a Geminis lo tenía en el medio cielo. Ávila continuó con su disertación con gran profesionalismo:

-Yo no soy científico soy hombre capacitado en las ciencias sociales, mi labor me lleva a verme con diversos grupos y en diversos ámbitos, mi mejores amigos son artistas, actores, gente que sabe vertir en la mente de los demás la idea del mundo que necesitamos, muchos de ellos son bombardeados con la energía de sus fanáticos y a veces vienen a mi para hacer rituales de purificación. En mis raíces ancestrales habita la sangre de la Luna, es lo que me han dicho mis antepasados 

Lo que hacemos ahora es dirigir la mente de los miembros de este equipo a esforzarse en estar prevenidos, aquí las horas de trabajo pueden ser muy agotadoras y una mente dispersa no logra reconocer lo que debe hacer en el momento que es necesario.

Hablamos con sus familiares para que comprendan que si tienen rituales especiales, al entrar aqui no van a poder siempre atender llamadas de video para celebrar a la abuela, tampoco retirarse por que se enfermó la tia. siempre y cuando esto suceda en las horas pico de trabajo, en sus habitaciones privadas y en las hora que la señal de internet esta disponible todo estos es posible. En mi caso particular si no le mando unos cuantos besos apasionados a mi pareja todas las noches, mi vida se desequilibra por completo y bueno,  si algo me impide hacerlo cuando menos se que en espíritu ella me los ha enviado.

Todos los presentes en aquel salón sonrieron alegres por la simpatía del profesor Augusto Ávila.

Por otra parte equilibrar a los grupos no es factor de genero sino de fuerza sensorial, ahí el fuego y el agua son valiosos y los que poseen aire en sus cartas natales son perfectos  comunicando los pasos necesarios para del progreso de un proyecto.

La señal galactica de los nacidos bajo símbolos de tierra son muy favorecidos en los puestos donde el proyecto ya lleva un avance considerable y para los que marcan los mapas de ruta de cada actividad.

Morati levantó su pluma para preguntar:

-¿El concepto oportunidad cómo lo contempla usted profesor Ávila?

Ávila lo observó con seriedad y señaló con la punta de su dedo índice a todo su grupo ahí presente, al momento que exclamó:

-¡Ninguno de ellos ha llegado hasta aquí por que tuvieron la oportunidad de hacerlo, fueron sus pensamientos quienes los convocaron al espacio que los necesita. Son semillas que el viento colocó en tierra fértil ya que su fuerza interior los impulsó!

Morati se sintió involucrado en ese momento y se dio cuenta que nadie llega por azar al sitio que lo verá florecer, al lugar donde los sueños son posibles, se llega por que no puede ser de otra manera, miró a los profundos ojos negros del mexicano  y comprendió el verdadero valor de la magia.

(1) Nota de la autora: Precisamente él era un ascendido de la familia que formaron Santiago y Metztli.

Fotografía de la Luna de la autora.