La Historia Reclama Cambios

El Valor del Concepto

2ª Capìtulo

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Avanzadas las horas de trabajo, llegó la hora del almuerzo y Morati fue interceptado por Yinrú-Ha, quien con amabilidad le instó a elaborar una serie de entrevistas con los líderes de cada proyecto y al mismo tiempo agradecerle su acuciosa labor.

Posteriormente todos se reunieron el comedor y de nueva cuenta apareció junto a él Ly Kobayashi:

-Señor Agu, imagino que seré la primera de su lista y desde luego lo agradeceré ya que de esa forma le puedo dar algunos datos que podrían ser de utilidad en sus pesquisas.

Morati con una agradable sonrisa aceptó la diligencia de la dama que se ofreció para continuar su trabajo y agregó:

-Cuando hablé con el profesor Daiki acerca del centro galáctico me he quedado pensando en la idea ancestral de analizar desde el punto de vista astrológico a los seres humanos, cree que somos determinados por estos símbolos del zoológico celestial?

Ly con un bocado en la boca movió su mano en actitud afirmativa y posteriormente apuntó:

-Lo que usted señala es muy importante, nuestro calendario se rige por la luna y al mismo tiempo cada mes nos recuerda los símbolos del zoológico celestial, cada pueblo y nación independientemente de ello a encontrado en los animales de poder un simbolismo mágico para entenderse como parte del Todo y si vamos al análisis de que somos y qué nos determina, yo soy Tauro como asgardiana, sería Piscis por Ofiuco, y Aries por las culturas ancestrales: La tierra, el agua y el fuego, viven dentro de mi en sintonía y no me determina un solo símbolo, soy las trece constelaciones del cielo.

Hace algunos años un destacado astrólogo de Argentina llamado Alejandro Lodi  señaló: 

“Soy mi destino, no tengo un destino”

En tal sentido podemos modelarlos y vestirnos con los trajes de un signo, sentir que es una fuerza interior que nos señala lo que podemos hacer con las cualidades que le preceden, pero de ahí a decir que todo habitante nacido bajo el símbolo de Ares es una aguerrido y furioso salvaje con respuestas alocadas e imposible de cambiar,  me niego a creerlo. 

Desafortunadamente para quienes se quedan en esos espacios y los modelan, terminan construyendo pequeñas cárceles donde consideran que lo que son es por que en su destino de nacimiento, para mi señor Agu son herramientas que pueden brindarnos poderes extras en la labor que desempeñamos.

Cuando entrevista al líder del equipó de capacitación se dará cuenta de algo vital y no es un secreto es un recurso, él jamás pone en un grupo de trabajo a grupos bajo el mando del fuego, necesita que se sincronicen con quienes están bajo la mirada atenta del agua.

En sus experimentos puso a liderar a un Sagitario, junto a un Leo y un Aries, los observó en la distancia y cuando uno de ellos tomó una taza para reventarla con fuerza en el suelo, impedido de lanzarle un trancazo a su interlocutor, entendió que de alguna forma al ser cada humano formaciones de estrellas algo pasa dentro nuestro.

Morati la miró con el ceño fruncido y la instó a contestar algo que para él se parecía un argumento contradictorio:

-Usted dijo primero que no nos determina, pero de algún modo admite que hay evidencia de todo los contrario en uno de los líderes y que sus investigaciones le dan la razón, por favor aclarame este detalle:

-No es difícil de comprender Morati, observe lo que somos como memoria genética, lo que nos han enseñado desde épocas remotas y si bien la historia necesita cambios, lo que somos y hemos sido es una especie de tatuaje en el ADN de cada uno de nosotros; ahora bien debo señalar que hay seres más sensibles a dichas percepciones y otros menos vulnerables a adentrarse para entenderlo.

Ahí empieza la diversidad de lo que somos en los que han entrenado la mente en distintas disciplinas y los que han tomado en cuenta su señal galáctica como una muestra de su pertenencia al Todo.

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