El aroma de las naranjas

El Valor del Concepto

2ª Capìtulo

Por Ariadne Gallardo Figueroa

En ese momento Morati se percató de la importancia que tenía la mujer que le había invitado a sentarse junto a él y animado a realizar algunas preguntas durante el trayecto de la conferencia; se sintió afortunado y al mismo tiempo observado en cada movimiento por aquella dama de menuda estatura, fue evidente que a ella nada le gustaba dejar nada al azar y tenera a un  periodista entre los científicos que estaban por hacerse notar de forma especial en el mundo, no podía ser alguien que ella no quisiera tener bajo control.

Así que en cuanto se dio la pausa para preparar a los grupos de trabajo Morati se lanzó a las preguntas directas:

-Ly me puede decir que relación hay entre usted  y el profesor Daiki, hace algunos años él tuvo un serio problema familiar y de acuerdo a los datos que son del dominio público se menciona a la doctora Kobayashi en las pesquisas de búsqueda, ¿No le molesta recordar esos momentos, verdad?

Ly lo observó unos segundos y comprendió que la astucia e inteligencia de Morati, al expresar:

-Es usted una persona con buena memoria, eso fue hace un buen tiempo y la persona que lo asistió en las pesquisas del rapto no era yo, fue mi madre. Un grandioso descubrimiento ella lo llevó hasta el momento que nadie hubiera imaginado, juntos lograron que gracias al olor de un arbusto de naranjos el rescate de su hija, tuviera éxito. Fueron momentos muy dolorosos.

Ly observó por unos segundos a Morati y le preguntó:

– ¿Usted cree en la labor de los seres ascendidos o lo considera un mito?

Morati, con mirada escéptica pensó unos segundos la respuesta:

-Desconozco la relación que pueda haber entre los psíquicos y los seres ascendidos, pero imagino que solo entre ambos habrá alguna forma de reconocer su existencia, no sé hasta qué punto sea algo que podamos compartir todos por igual.

Ly asintió con una leve sonrisa y destacó:

-Hay entrenamiento para potenciar esas cualidades y ha sido el trabajo de mi madre por años sin lograr un éxito que pueda considerarse notable, pero su relación con el profesor Daiki fue mucho más lejos en tiempos posteriores a la asistencia que le ofreció para recuperar a su hija. de todo eso lo que me queda claro es que hay una íntima relación en las raíces genéticas de una persona que aún después de la muerte ha logrado establecer contacto con el mundo material.

El problema es el cruce de genes desde tiempo antiguos, al considerar esto no podemos hablar de árboles genealógicos puros o de relaciones catalogadas de familias, en eso, yo  aseguro con total contundencia que los asgardianos al observar al humanos como un todo, y reconocer que no importa el sitio que habites en el universo, la genética no diferencia a unos de otros. 

Lo único que puede hacernos diferentes es precisamente el potenciador de enlace entre un ser humano y sus conexiones, esa dinámica va mucho más lejos de toda relación genética cercana; penetrar en la corteza cerebral de un ser humano puede darse en diferentes niveles y por espacios de tiempo diversos, hay un choque y rebote cuando no obedecen a los intereses centrales entre ellos y lograr lo que se conoce de forma ordinaria como un Match neuronal no es fácil.

Entre mi madre y el profesor Daiki ese potenciador se activó cuando investigaban el secuestro de su hija, no siempre se activa por razones dolorosas pero cada caso es único, aún cuando puedo asegurar que un sentimiento muy fuerte que logre dominar al receptor puede ser un potenciador.

Morati sorprendido señaló:

-Por tanto lo que sucede a nivel fisiológico puede traducirse a redes neuronales y sónicas, es como afirmar que el universo nos habita de alguna forma…

Ly, tomándole por el hombre afirmó:

-Morati, no solo eso, nunca olvide la expresión : “Como es arriba es abajo” yo agregaría que: “Como es afuera es adentro”,  así es y no de otra manera definitivamente.

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