El Llamado

El Valor del Concepto

2ª Capítulo

Por Ariadne Gallardo Figueroa

En el comedor el profesor japonés conversaba con actitud positiva con los comensales, cada uno de ellos participaba de una charla informal y relajante que permtìa despegar sus mentes para seguir con la siguiente exposición, de pronto Daiki, a medio bocado de su ensalada de berros, se levantó  y se disculpó con todos anunciando que tenía que atender algo sin dilación.

Con paso apresurado se dirigió a la sala de conferencias, el sol entraba de forma inclinada por los ventanales superiores y el profesor se colocó en actitud meditativa en el silencio de aquel gran salón y dejó que su percepción le indicará lo que tenía que saber.

Una voz dentro de sí fue  precisa y si nosotros ponemos atención sabemos de quién se trata porque él ya había señalado estas palabras en el pasado:

“Tal parece que solo la araña que teje los intrincados hilos de la historia es quien conoce las verdaderas conexiones” El Mensajero

Daiki comprendió perfectamente de qué se trataba, era el momento de canalizar y proyectar los mensajes de acuerdo a lo que la luz le indicaba. No hizo preguntas sabía que no serían respondidas sino a partir de los hechos y meditó con gran serenidad sobre lo que le fue dicho.


El mecanismo de muelle era el principio básico del salto y decidió que era precisamente la parte medular de su disertación; así que cuando todos los participantes a la conferencia entraron él les solicitó que observan el monitor que por unos segundos mostró el mecanismo hidráulico interno por medio del cual las arañas efectuaban saltos en una superficie.

Entonces el profesor Daiki  señaló:

-Si observamos a Phidippus audax, notamos que ésta araña aparentemente  utiliza la visión y la audición para concentrarse en aniquilar a su presa, nosotros debemos emularla para pulverizar una roca de dimensiones fenomenales, entonces, veamos… Cada salto (1) nos da la oportunidad de seguir a una nueva zona por destruir. 

Una araña es sensible a sonidos de un alcance de 90 hercios, nosotros debemos lograr que su percepción logre un rango superior y de esa forma evitaremos su destrucción para el siguiente salto.

Por tanto cada esfera contará con elementos diversos, celdillas para captar viento solar, detectores de movimiento y de sonido y un mecanismo hidráulico que le permita el salto de ataque y escape.

Esto tiene que ser de esa forma ya que las dimensiones de la roca no permiten un abrazo frontal para su destrucción masiva.

Entonces tenemos una flecha o bólido que se expande en el momento preciso, la memoria debe anteceder a los movimientos, eso es parte de los datos que coloquemos en la red sónica, su flexibilidad debe ser tal que no entorpezca el salto del manto en otro sitio.

Con ésto trabajaremos, en breve escucharemos al profesor Assim que nos hablará de las bases de protección que necesitamos en el procedimiento y el monitoreo de este artefacto.

Por favor expongan sus preguntas:

Uno de los participantes del equipo de Ly Kobayashi soliticó la palabra:

-Mi nombre es Ehtel señores, agradezco la información profesor Daiki,  me pregunto si al despegarse después del ataque la pulverización de la zona dañaría la red, ¿Cuáles serían los intervalos de tiempo para su modificación en flecha o aguja hasta el siguiente paso?

Daiki lo miro con una sonrisa y advirtió:

-Es una buena pregunta Ethel definitivamente el factor sorpresa puede echarnos a perder absolutamente todo, un modelo prefabricado nos puede ayudar a resolver el mecanismo y ser predictivos hasta cierto punto, pero allá afuera solamente la particular naturaleza del evento nos mostrará el éxito o el más cruel de los fracasos.

(1)  Datos de Holy Lab, Cornell University donde el estudio hga sido realizado por Ron Miles, profesor de energía mecánica en la Universidad de Binghamton y Gil Menda, de la Universidad Cornell y coautor del estudio, ha desarrollado una técnica para registrar la actividad neuronal de una araña

Fotografía de araña saltadora de archivo.