Los planes se solidifican, se cumple el ciclo, la espera termina

“Nada es más vigoroso que la fuerza de un grupo para completar el círculo, para entender que todo resuena y hace eco en los sueños de los otros, vibrar en sintonía y reconocer a los aliados, en el firmamento aparecerá la señal y entonces habrás logrado lo que creías imposible”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Hora había recolectado los símbolos y recreado un valioso dibujo estelar que los iluminados reconocerían por su paso en la tierra y mucho más allá de sus propias vidas como parte de la enseñanza a la cual todos ellos aportaron un caudal de valiosas investigaciones.

Tomar el control no fue asunto de uno solo, el pensamiento mágico de cada uno de ellos logró que la magia reavivara la llama de sus iluminados cerebros, todos ellos abrieron sus corazones a los momentos que compartieron en unidad, cada detalles fue resguardado por quienes elaboraron símbolos, diagramas, proyecciones de lo que el cielo les dictaba. Cada iluminado entendió que las vibraciones de sus pensamientos eran escuchados por quienes no se encontraban cerca, habían logrado generar una unidad indescifrable y con ella un cúmulo de sintonías y similitudes.

De esa forma conectaron con la creatividad de aquel viajero distante que llegaría a tierras aztecas sintiendo que había un lugar para fincar su casa y cobijar sus sueños; ese día sería muy especial cuando Dayami anunció a Zila algo de gran relevancia:

-Zila ha llegado el momento de mirar el cielo vespertino, antes de que el Sol desaparezca en el horizonte, la señal está cerca.

Todos formaron un círculo concéntrico, dentro los 20 iluminados que formaban parte de la caravana y alrededor todos los seguidores, familiares y discípulos de la escuela de Erandi.

En una trance de meditación esperaron con paciencia el momento de observar el símbolo que enviaría Hora, el lugar donde se daría la cita para el encuentro y entonces de pronto el cielo se nubló, grandes nubarrones de tormenta aparecieron y en pocos segundos una nube dorada apareció empujando con fuerza a la tormenta y mostrando una vara de mando que marcó para todos ellos el lugar donde se daría el encuentro, el sitio exacto donde los 20 iluminados se convertirían en 22 personajes de poder para dar paso al nuevo mundo que apenas empezarían a gestarse con sus habilidades y magia:

Todos comprendieron que una nueva etapa de sus vidas estaba por comenzar que no había tiempo para vacilaciones, tomar las riendas de sus destinos y crear sólidos planes en medio de las tormentas y las grandes vicisitudes que tendrían que enfrentar, entonces Quizari Taiyari exclamó:

-Hermanos, hemos visto todos la señal, su aviso es rotundo y evidente, un impulso superior a todos nosotros nos llevará a iluminar aquellos sitios que son oscuros, nos brindará un poder de mando para enfrentar las sombras y será una constante más allá de nuestro tiempo presente, la fuerza del rayo, la temeraria fortaleza del fuego es de lo que estamos hechos, ¡Avancemos al punto de encuentro!

Todos levantaron sus brazos en señal de victoriosa alegría, el mundo los había dotado de grandes talentos y todos ellos los pondrían al servicio de un futuro que desconocían pero en el cual vibrará cada momento vivido y cada lucha ganada a las sombras.

Desistir resulta ser el acto más triste en el camino de los seres humanos, por ellos cada uno de los iluminados daría cuenta de fortaleza en medio de las más frustrantes situaciones, su ánimo y aliento serían la constante búsqueda de aliados, de fuentes de información, de encuentros que iluminaran sus mentes para encontrar estrategias y crear nuevas alternativas.

Notas de la autora:

Dibujo de la autora con filtro libre de PicsArt