Nunca dejes de iluminar tus sueños

“Una parte del todo se comparte con otros, siempre habrá un artilugio donde el azar muestra escenarios pero recuerda que todo mago o hechicero, elije cómo y cuándo lanzar sus herramientas de aprendizaje y enseñanza”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Los Señores de la Luz, durante el tiempo que habitaron los espacio del imperio Azteca bajo la dirección de Erandi y Quizary Taiyari, proyectaron, construyeron, imaginaron, dispersaron a los cuatro rumbos del viento las  ideas para que formaran parte de la semilla de enseñanzas necesaria para  fomentar el futuro.

Todos ellos eran conscientes de que no debían desmoralizarse ante el embate de una realidad que ninguno de ellos había buscado, esa realidad que es atroz y que provoca la ira de los más valientes, al contrario su aliciente para seguir adelante se fincaba en las bases de que nada se daba en el inicio de una visión lejana de su propia experiencia de vida.

Llegó el momento que pisaron las mismas playas donde el sueño de Painani fue protegido por un grupo numeroso de cangrejos, al observarlos Erandi comprendió que cada uno de ellos habían sido testigos del agotamiento y penosas experiencias por la que había atravesado una de sus más destacadas aprendices.

La Sacerdotisa del otrora Templo de la Luna, sintió un orgullo impresionante y reconoció que la preparación de Painani le permitió lograr lo imposible; al mismo tiempo se dio cuenta que ella no tenía, ni la edad y tampoco la fortaleza para cumplir con el trayecto y lo comunicó al grupo.


El Cangrejo alberga un hogar en su concha, nos recuerda que la casa del humano es todo aquello que lo rodea

-¡Señores, hermanos todos, escuchen por favor! Este sitio fue protegido por el símbolo del cangrejo y debemos notificarlo a Hora, es importante que él reconozca en sus investigaciones el poder de un animal de gran fortaleza que de igual forma es capaz de cruzar por debajo de las aguas como esconderse en los espacios suaves de las arenas.

Otros pueblos que no conocemos le han de dar atributos especiales, para nosotros los cangrejos de éstas playas, serán los custodios de una viajera osada y tenaz, nuestra compañera Painani.

Por otra parte voy a necesitar, al igual que todo aquel que no se sienta con fuerzas para seguir adelante, de ayuda para continuar el camino en algunos tramos que me resulten difíciles y lo sean para algunos de ustedes.

Solicito ayuda de Evaristo para preparar con antelación pomadas para proteger las llagas de los pies, no hasta que éstas se presenten; igualmente ayuda de Patricio para construir algún artilugio para evitar caminar a todo aquel que lo requiera, no por darle privilegios, sino para ayudarlo a seguir nuestra encomienda.

Aquella tarde cada uno de ellos dispuso de lo necesario para ayudarse unos a otros y continuar el trayecto. 

Mientras tomaban alimentos y curaban las heridas de sus pies y construían un camastro que pudiera ayudar a los adoloridos, uno de los iluminados habló:

-Les tengo un anunció, señaló Zila, ahora puedo decirles el nombre del hechicero encubierto en la tripulación de los conquistadores, ya que Dayami lo escuchó y el hombre miró con fijeza el hogar estelar de la Dama de la Flama, su nombre es Yinrú.

Aún cuando ninguno lo sabía el significado en chino mandarín Rú quiere decir: Entrar

Todos quedaron sorprendidos de que el tono de piel del hombre fuera amarillo como les señaló Dayami y mucho más al no entender que significaba su nombre y Santiago exclamó:

-Ha de aparecer en estas tierras un nuevo modo de ver y entender la magia, nuevas costumbres y dilemas por descifrar, entramos a un terreno donde vamos adelantados los que hemos viajado desde la otra orilla del ancho mar, todos ustedes hermanos,  escuchen con atención  que ese hombre es tan humano como nosotros y si le han dicho con desprecio amarillo es que es un chino, un hombre alejado en la bruna distante de tierras lejanas, al que los azares del destino le han permitido entrar en territorio desconocido, tan desconocido como para nosotros el suyo.

El mundo tardará en entender que no importa el color de tu piel, tu sangre y vísceras siempre serán las de un ser humano, con sentimientos y valores similares; también se entretendrá creando separaciones y acogiendo en sus grupos a los que son similares a ellos, repeliendo a los otros, haciéndolos desaparecer.

Notas de la autora:

Imagen de la constelación del Cangrejo:  Star-Chart