Juguemos con lo que tenemos puesto en la mesa

“Nunca tendrás lo que necesitas en el momento que lo consideres necesario, a veces la inventiva será la mejor herramienta que tu camino iluminará”

El Mensajero

Pasaron los meses y la vida de todos los iluminados se desarrollaba con calma en un sitio propicio para sentirse alegres, habían establecido comunicación fluida con las comunidades de los alrededores y sus oratorias en los recintos de discípulos fueron dando paso a momentos de gratas reflexiones.

Realmente para nadie resultaba extraño que las mujeres del recinto de Erandi hubieran elegido personas de otras latitudes o territorios para hacer pareja, reconocían las conexiones de la Sacerdotisa del Templo de la Luna con vastos territorios del planeta y con eso bastaba para entender que fuera normal el hecho.

Hechiceros y maestros iluminados interactúan entre ellos, algunos visiones con las cuales dialogaban les permitía ver acontecimientos lejanos como algo común; incluso  Painani convive con un ser cuyos ojos tenían el color y los matices del mar, su familia distante conocía un maravilloso arbusto de flores que en tierras aztecas era desconocido.

Cuando Dayami les mostró aquellas flores en una visión como las que acostumbraba compartir con ellos, los Señores de la Luz se dieron  cuenta que se trataba del Rosal y que sus bellas flores entre babilonios, sirios, egipcios, romanos y griegos eran muy apreciadas.

Por aquellos tiempos Santiago tenía el turno de ofrecer charlas a sus compañeros, a la mayoría de los aprendices y discípulos les gustaba escucharlo y esa tarde él los sorprendió con su oratoria:

“Hermanos, todos hablamos con símbolos, les damos un valor impresionante que para nosotros es útil, pero lo mismo sucede con otros grupos alrededor del mundo, sus símbolos los sostienen. Habrá momentos que nos harán flaquear y nos harán sentir lo poco que hemos avanzado, pero nuestro camino ha trazado un tiempo donde todo lo que habremos de sostener se verá bajo la luz del entendimiento.”

Su pareja Metztli entró en el recinto y espero a que Santiago terminara la clase y se sintió sorprendida de lo atentos que todos ellos estaban, se sintió orgullosa, sabía perfectamente que todo lo que él conocía formaría parte del aprendizaje de todos ellos.

Erandi y la pequeña  Yao como ella le decía a su hija irrumpieron en aquel salón amplio e iluminado por el ocaso del Sol que parecía haberse detenido a escuchar a Santiago.

Sus miradas se cruzaron y en ese preciso momento Santiago comprendió lo que sucedía, había llegado el momento de preparar la movilización y cada detalle resultaba primordial para el éxito de la evacuación silenciosa de la majestuosa Tenochtitlán.

Painani y Hora habían sido advertidos por Dayami y dirigirán sus pasos a Centroamérica, donde acontecerá la reunión en un centro neurálgico para todos los iluminados en los meses siguientes. 

Resulta fácil entender el entendimiento que se dió con relación al calendario de los sabios Mayas y los habitantes de las tierras aztecas, pueblos de grandes conocimientos y  observadores atentos del firmamento estrellado y sus acontecimientos.

Zila asistió a la reunión donde uno a uno se fue dando cita de forma silenciosa, una vez reunidos los 20 iluminados habló acerca de los descubrimientos realizados por Dayami:

“Hermanos Dayami ha seguido de cerca las embarcaciones, ha marcado el paso que ellos siguen con los simbolos que le ha mostrado el cielo, tuvo ayuda de Hora para reconocer dos figuras juntas que se miran de frente (Lo que hoy conocemos como Constelación de Géminis, pero muchos de ellos incluso la propia Dayami no podía identificar  de esa forma)

Esa señal marcó un acontecimiento importante, hombres hambrientos de poder, ansiosos de hacer fortuna, alejados de sus territorios, muchos de ellos presos liberados, algo similar a lo que vivimos nosotros, también hubo pleitos a navaja en cubierta. Algunos hombres tratando de calmarlos, tal vez creyentes de culto, así los describió Dayami.

Otro de los símbolos es una bestia que se hunde en las aguas y puede vivir en la tierra, Hora señaló que no existe en realidad un animal con esas características pero su valor forma parte de sus estudios en ese mapa que hace y construye del firmamento (Se refiere a Capricornio)

Dayami lo conecta con una aparición que pudiera ser valiosa ya que tuvo una sensación extraña algo parecido a las figuras que se forman en el agua cuando se tira una piedra, las ondas que produce le llevaron a una extraña sensación, comprendió que entre ellos se encuentra un hechicero, éste la intuye a Dayami y ella a él. 

Hasta ahora ha tratado de evitarlo, pero ese hombre se ha percatado del gran poder de la Deidad del río, desconocemos si con el tiempo pueda convertirse en un alidado, pero el tiempo de preparar nuestro éxodo ha llegado.

Lograr lo que sólo la magia puede, es un trabajo de hilado fino, lleva tiempo y constancia, sobre todo cuando fuerzas desconocidas se aproximan, no todo depende de ellos, el destino juega al azar. 

Notas de la autora:

Los paréntesis son pies de página en el libro.

Dibujo del símbolo zodiacal de archivo