Remembranzas

“Sentirás en tu cuerpo todas las muertes que no pudiste resolver, aquellas que no fue posible evitar y tu dolor sea enorme y desgarrador, busca dentro de tí respuestas para entender lo que debe progresar y lo que se ha ido para siempre”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Erandi visitó al tzompantli esa mañana, llevándose las manos a la cabeza ante el sonido ensordecedor que vibraba en su interior, cayó de rodillas,  escuchó unas voces que no expresaban nada claro, que no eran pacíficas, sabía perfectamente bien que no era bienvenida y de repente ella se puso de pie y se enfrentó a Mictlantecuhtli:

-Muéstrate y reclama de frente lo que tienes que decir:

Un vaho húmedo y fétido invadió el lugar, Erandi no se movió en absoluto, por las paredes observó arañas y murciélagos y escuchó dentro de su mente la voz grave y rasposa de la deidad:

-Erandi, sabes perfectamente que lo que quiero saber es quién es el hombre con el caracol sagrado, debes aceptar que le pertenece a Quetzalcóatl.

Erandi recordó con mucha claridad el mito de la creación donde es precisamente esta deidad  Mictlantecuhtli, quien engaña a Quetzalcóatl dándole un caracol del cual no era posible emitir ningún sonido,  en el momento que ésta deidad visitó el Mictlán, la tierra del inframundo, la tierra de los muertos.

Entonces Erandi con plena seguridad contestó:

-A quien tú reconoces como Ehécatl-Quetzalcóatl, ya ha visitado el inframundo e ileso conserva la caracola sagrada con un portentoso sonido.

La deidad del inframundo con enorme irritación gruño, provocando en la cabeza de Erandi un fuerte dolor, que ella soportó con serenidad y él reclamó:

-Sacerdotisa del Templo de la Luna y del Templo de Ometeotl, respeta mis dominios, recuerda que cada alma, deberá encontrarse cara a cara conmigo, ¿Qué tienes que decirme, que estás ideando?

Erandi, con perspicacia admitió:

-Así es, pero en poco tiempo no volverá a ser bajo los términos establecidos, la voz de Quetzalcóatl ha de llegar fuerte y clara a los dominios de Wuey Tlatoani, lo quieras  o no, ha de ser de esa manera.

Los ríos de sangre serán bañados con las lágrimas del cielo para siempre y me consta que ha de ser de esa forma por la amistad que el hombre de la caracola tiene con Dayami, la deidad del río y con quien descendió al inframundo para volver fortalecido.

 Mictlantecuhtli, volvió a gruñir dentro de la cabeza de Erandi el sonido que ella percibió era de disgusto y finalmente espetó: 

-Hablas con una seguridad impresionante, te aconsejo que no des por hecho nada, la sed de sangre de Wuey Tlatoani es insaciable y te atreves a desafiarlo… Ya veremos.

Erandi irguió la cabeza y aseguró:

Así será Mictlantecuhtli, por supuesto que lo veremos.

El penetrante y putrefacto vaho que invadía el lugar se fue desvaneciendo y la comitiva de arañas y murciélagos que vigilaron el encuentro también…

Hay ocasiones que se da por sentado que el poder de un ser de grandes ambiciones es para siempre, pero llegará el día que todo se transforme y la vida vuelva a tomar su curso donde la naturaleza es la que impera y no la muerte impuesta.

Notas de la autora:

Composición de la autora con cera y filtro de PicsArt: «La muerte danza y rememora»

La referencia del mito de la creación los pueden leer en esta página: https://www.worldhistory.org/trans/es/1-12178/mictlantecuhtli/