El compromiso de Erandi y sus advertencias

“Confiar en la realidad que te presentan es una actitud de confianza, recuerda que no todos la merecen; desanda tus pasos y vuelve a observar, te llevarás gratas  o nefastas sorpresas


El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Todos se encontraban compartiendo con alegría de ese encuentro, entonces Erandi aprovechó para dirigirse al grupo en general y explicar algunas de las situaciones que ella no apoyaba, pero en las cuales los altos jerarcas del Imperio Azteca habían puesto su confianza para ejercer poder en los alrededores y dentro del seno de la gran ciudad, fortaleciendo a los ejércitos e  inspirando temor entre los pueblos que sojuzgaban.

Mostró a todos que poseía un mechón del pelo de Wuey Tlatoani apelmazado con la sangre de algunas de las doncellas que tuvieron que llegar a la piedra de los sacrificios sin que ella pudiera hacer absolutamente nada y otras de ellas lo habían hecho bajo el pleno convencimiento de que era lo correcto, embriagadas bajo el influjo de esa creencia generalizada.

Ella, la sacerdotisa del templo de la Luna y de Ometeotl, usaba con destreza las relaciones con el pueblo para sumar estrategias y redes de comunicación y de esa forma fortalecer todo lo que no estuviera a su alcance, llevando y trayendo comentarios y enriqueciendo argumentos para su propia causa, alejada de los convenios y pactos de los poderosos.

Por ello le pidió a los Señores de la Luz que en todo momento acudieran a ella, o a las doncellas que ahora serían sus compañeras, con el propósito de ser asesorados en los asuntos que no fueran comprensibles para ellos; recomendó que acudieran a los acervos que ella atesoraba en pinturas de corteza de Amatl y escucharan consejos sensatos de los discípulos que poco a poco irían conociendo al acudir a sus rituales y conversaciones de estudio.

Por último exclamó:

“Se perfectamente que la luz les ha dotado de una visión privilegiada, pero ella puede nublarse ante la feroz realidad a la que estarán expuestos, mantengan al Sol iluminando su rostro para guiarlos y estén atentos a las enseñanzas de los mensajeros ya que ellos resguardan sabidurías milenarias que ustedes necesitan al ser guiados”

En el Templo de la luna encontrarán personas que siempre les han de mirar de frente, aún cuando en algunas ocasiones a la Luna la  veamos envuelta en velos, ella es la mejor herramienta intuitiva con la que contamos, jamás lo olviden.

En ese preciso momento Zila tuvo una especie de regresión, (Deja Vu) alguien en otro momento había dicho delante de él esas mismas palabras, pero no pudo recordar de quien se trataba y lo único que alcanzó a decir fue ésto:

-Sacerdotisa Erandi ¿Nos podría aclarar si la mujer con la que tuvo oportunidad de hablar era la dama vestida de blanco acompañada por un zorro?

Erandi lo miró fijamente y contestó categórica:

-No, ella no Zila, La Dama de la Flama en su vida terrestre primero fue una poderosa hechicera, posteriormente transmutó en su animal de poder, el zorro de pelaje color de fuego

Cuando caiga la noche profunda y en esta época del año podremos en unas horas más, observar en una brillante estrella que les mostraré con alegría, todo su poder.

Su reflejo en la tierra se encuentra en cada hoguera que los hombres y mujeres de diferentes épocas han encendido para cultivar sus mentes y hacer brillar la esperanza de un mundo diferente y más humano del que tenemos y hemos tenido a lo largo del tiempo, eso fue lo que ella me explicó.

Zila atónito observó los rostros de su compañeros y exclamó:

-¡Ella estuvo ahí entre nosotros y lo ha hecho en muchas otras partes el planeta!

Erandi recalcó:

-Debo recordarles que ella no es ella, es el símbolo de un clan milenario que la primera vez que fue creado, se debió a la sangre de un animal mensajero, un cuervo anciano y sabio que les brindó su poder a siete mujeres y un hombre. Un Clan de ocho iluminados que fue nombrado de esa forma, el Clan del hechizo del Ave.

La emoción de los  hombres y mujeres ahí reunidos fue tal que algunos no pudieron evitar que sus ojos se anegaran de lágrimas, conmovidos ante ese impresionante suceso.

La vida pondrá en tu camino fuerzas que han de tirar de tu entendimiento y con la cuales si eres capaz, lograrás tejer la más asombrosa tela de historias en una urdimbre y trama que jamás podrá romperse.

Notas de la autora:

Fotografía de la nebulosa de la Flama, ubicada en el cinturón de Orión, la brillante Alnitak

Dibujo de la autora del sello primigenio, el que cierra el círculo y rememora el inicio con el Primer libro:

El Clan del Hechizo de Ave.