La etapa contemplativa a punto de finalizar

“¿Qué deseas y cuál es el plan, cómo renovarás la creatividad? Es tiempo de ver lo que tienes enfrente y lo que te ofrece el camino trazado, tiempo de tomar las riendas y dejar atrás lo que no sirve, eso que dejó de funcionar para el grupo, confiar en la abundancia es importante”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Erandi permaneció en la explanada de la deidad de la Luna por varias horas desde la madrugada, mantuvo una actitud contemplativa y al mismo tiempo receptiva con las fuerzas y energías de la naturaleza y los astros que la acompañaban desde lo alto.

Se concentró en las energías de los hombres que se acercaban hacia ella con entusiasmo y esperanza e inspiró convocando la fuerza de la tierra y los árboles para brindarles confianza en su trayecto.

Tanto ellos como su grupo necesitan ayuda para entenderse y reconocieron la voluntad de la comitiva para colaborar en esa integración. Había detalles que serían fáciles de compartir y otras que quedarían en la evolución de cada uno de los Señores de la Luz; Erandi llamó a los espíritus que la rodeaban para obtener poder , dando una fuerza sutil por medio de una danza elaborada por ella en busca de equilibrio y en espera de que todo pensamiento conectara para hacer su trabajo.

Por supuesto que esto llegó a sus discípulos, integrándose a este llamado donde cada uno de ellos escuchó dentro de sí: “Confía en la abundancia”:

Dayami, valoró la conexión lograda, Meztli, reconoció que era la única forma de integrar lo que le esperaba, Painani descubrió que más allá de la distancia que la separaba de su tierra, se había establecido un vínculo que las ráfagas del Rayo fortalecieron en la abundancia de símbolos por rescatar; Iztli agradeció el contacto permanente de la sacerdotisa y observó el brillo de su báculo con la señal de reconocimiento a su honesta respuesta entregada a los recién llegados; Itzmin, descubriría en el trayecto de aquella meditación de fuerzas que sería dotado de un aliento nuevo proveniente de Hora, la pareja de Painani; entonces su nombre sería más que una simple representación de la fuerza electrizante del Rayo, una cualidad otorgada para modelar y cambiar las fuerzas del entorno.

De esta forma un guerrero con  la vara de mando, se convertiría en una fortalecida lanza proyectada al cielo, pero aún no sucede esto, es necesario guardar la calma. Lo único que sabemos fue que Erandi pudo hablar de forma directa con Hora aquella madrugada cuando exclamó:

Hora, ha llegado el momento de unificar fuerzas y abandonar el privilegio, tus dones serán compartidos con aquellos que se manifiestan en tu misma sintonía, hoy danzo para dotarte de la fuerza y el gozo de ser parte de nosotros” 

Hora despertó con un cálido sudor en su cuerpo y animó con viveza a su amada Painani cuando le dijo:

“Ella ha reconocido la unidad que somos con el universo y lo que soy será compartido en aquellos cuyo talento logren comprenderlo y serán entrenados aquellos que no conciban poseerlo; Erandi danza esta madrugada un baile fascinante y exótico que me ha llamado; vamos acompáñame que la respuesta está en el cuerpo de cada uno de nosotros”

Sin esperar a que Painani despertara del todo la levantó en brazos y la llevó bajo el cielo estrellado para encender la chispa del baile que conectaría con la energía de Erandi y en ese frenesí el mundo se vio rodeado de una fuerza especial. Alnitak sonrió en la distancia y reconoció que esto ya no lo detendría nada, ni nadie.

Basta saber que la voluntad y la entrega son parte de un grupo donde cada situación que se enfrente buscará equilibrar y vibrar al unísono, simplemente aprende a observar y creer que es verdad.

Notas de la autora:

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