Hoy conocerás tus limites

“Dicen que la naturaleza es sabia, también tiene sus propias reglas y se mueve con una dinámica que no siempre estará a favor de los humanos, puede ser cruel cuando menos lo esperas y determinante cuando decide que un ciclo ha de terminar, nada puedes hacer al menos que la magia te acompañe en el trayecto, posiblemente así logres hacer la diferencia”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Painani y Hora vivían bajo los efectos de la luna nueva y reconocían en su fuerza que vendrían cambios que tendrían que aceptar, en ningún momento se dieron cuenta que el drástico momento que vivirían y que  los haría reconocer sus propios límites sobre todo como pareja, no como individuos dentro del mundo que los veía aprender y crecer en medio de las experiencias.

Fue así que aquella mañana soleada Hora entró a la laguna que se encontraba cerca de la choza de palma que se habían construido para compartir la vida, Painani distraída preparaba enseres para la comida cuando escuchó que las aguas en la apacible laguna se agitaban con violencia, cuando volteó la mirada para observar lo que sucedía se dió cuenta que Hora estaba rodeado por una serpiente de gran tamaño, lo mantenía inmóvil dentro del agua y el hombre trataba por todos los medios de zafarse de aquella fuerza descomunal.

Con destreza tomó su cuchillo de pedernal y corrió para llegar hasta él y clavarle el arma a la serpiente, pero se llevó una sorpresa cuando su paso para entrar al agua fue impedido por un certero rayo que de la nada apareció y se plantó frente a sus pies en la orilla de la laguna, la mujer retrocedió cayendo de espaldas y el cuchillo voló por lo alto hasta perderse en los arbustos cercanos.

Inmediatamente se dio cuenta que no era asunto donde ella pudiera intervenir y se limitó a observar lo que sucedería, reprimiendo su deseo de gritar con  desesperación.

Hora, pudo safar sus brazos de la serpiente y los levantó en busca de respuestas por parte de su custodio y protector el rayo… Pasaron unos minutos antes que de nuevo apareciera el rayo apuntando a una rama cercana y de un solo impacto la dejó caer en la laguna, al llegar ese tronco cerca de Hora él pudo colocar a la serpiente en aquella fuerte rama que flotaba en el agua y señaló:

-Sean nuestras vidas señora serpiente, la unidad ante la desesperación, sean ambas en sus diferencias el motivo para festejar un nuevo momento en las enseñanzas que daré a mi amada, hoy ambos hemos comprendido que habrá situaciones donde no seremos ayuda el uno del otro y por mi parte comprendo que en sus fauces, señora  Sierpe no son la forma como he de terminar mis días.

Mirando en lo alto dijo:

Agradezco tu señal señor de la luz electrizante, de alguna forma defendiste la vida de tres implicados en este momento, comprendo que la serpiente es el símbolo que podré entregar al mes que está por comenzar y su fuerza ha de brillar en los espacios que desconozco y que están en el mundo de las estrellas que iluminan nuestras noches y que permanecen ahí aún cuando el sol impida que las veamos.

Hoy sabemos que cada cultura observó desde su especial perspectiva y  modo de ver las cosas a una serpiente en el alto cielo, la constelación de Ofiuco y que esto obedece a una coincidencia afortunada, por parte de Hora y su mística relación con el rayo tendría motivos para nombrar a la serpiente como representante del siguiente mes y con esto sellaría de nuevo su promesa de dar a  su amada un año convertido en trece fabulosas y enriquecedoras enseñanzas.

Recordemos la frase exacta que él le dice a Painani cuando la conoció:

“Convertiré en experiencia un año de tu vida en 13”

La vida tiene límites y la muerte es uno de ellos, a veces comprender que no puedes ir más lejos es una cruda realidad, inevitable y real.

Notas de la autora:

Till  Credner http://www.AlltheSky.com

Photography of the constellation Ophiuchus, the serpent bearer