Los símbolos mágicos

“Llegará el momento en que comprenderás que algo de tí ha de permanecer para siempre y sólo entonces te será fácil hacer lo que te has propuesto sin detenerte a mirar lo que podrías perder en el trayecto”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Painani conversaba mientras compartían los deliciosos bocados de pescado y reflexionaba que no importaba el sitio del mundo donde se encontraran ya que cada ser humano es libre de recordar y considerar a sus deidades, venerarlas y hacerlas parte del entorno, visibles a los ojos de los suyos.

Hora la miro reflexivo y acariciando sus cabellos señaló:

-La historia de los pueblos va creando y construyendo su forma de ver el mundo, con sus creencias se acostumbra a vivir dentro de ellas, son lugares comunes que le dan seguridad y sentido de permanencia, por eso las enseña a sus hijos para mantenerlos unidos.

Entonces ellos aceptan que las cosas solo pueden ser de una forma y no de otra, pero ahí hay un gran problema, ¿Cuál imaginas que es, amada mia?

Painani se levantó y dando algunas vueltas alrededor de la fogata reflexionó con cuidado lo que iba a contestar, cuando se sintió segura apuntó:

– Todas las deidades viven en un espacio mágico, los humanos utilizan símbolos místicos para entenderse con ellas; pero no todos tienen la oportunidad de atravesar el portal entre ambos mundos.

Hora con una franca sonrisa le dijo:

– Así es, hay privilegios en gente como tú, discípula del círculo de iluminados y ascendidos de Erandi, y como yo, protegido y custodio del Rayo. Todos los demás seres respetan o siguen a los que provocan la magia pero no todos la saben interpretar y se limitan a respetarla y repetirla.

La pregunta sigue sin responder, la gente común se reconoce en las historias de sus deidades, incluso les atribuyen un calificativo diferente: Dioses, los toman de ejemplo y procuran imitar sus hazañas y sus enseñanzas, muchos de ellos con rigor, no modifican nada, aun cuando no sepan quien fue el que recreó el escenario que ahora siguen.

Ahora dime ¿Qué ven ustedes, qué vemos nosostros que los otros no entienden?

– Ninguno de nosotros nos consideramos protectores de aquello que no se mueve, no es posible aceptar lo estático, Erandi no pertenece al igual que nosotros al grupo que venera y preserva, esa es la razón por la cual me salvó de la muerte en la piedra del sacrificio.

Hora entusiasmado dió un salto y exclamó feliz:

– Por eso estás aquí amada mía, tu tarea es salvar a otros de su necesidad de permanecer con ideas fijas y repetirlas, por eso eres tan especial para mi desde el momento que intuí el latido de tu corazón pese a la distancia que nos separaba.

Has de saber que el rayo cuando se dio cuenta que era el momento de moverme, no me dejó pensarlo dos veces y me impulsó de la mejor manera que su naturaleza conoce, lo hizo de tal forma que yo no tuviera opción y ahora entiendo porque fue así.

Definitivamente notamos que de alguna forma le está explicando lo que ha de suceder en aquellos asuntos que son inaplazables en la vida que no se detiene por nada y por nadie; no sabemos si lo hizo en un nuevo intento de preparala para lo que vendría, pero Painani es intuitiva y por tanto no dejó sin respuesta a su pareja:

-Hora, nosotros no nos vamos del todo, somos parte del grupo que logrará transmutar, al menos esa es mi esperanza y en ella confío que no ha de ser en vano toda mi preparación, aquellos que  nos han enseñado el camino son la prueba de que es así y no de otra forma.

Aún lejos de mi grupo mi entrenamiento me dice que lograré atravesar el portal del Mictlán.

Dicho esto, lo miro con ternura y ambos se abrazaron al comprender que su entendimiento de trascendencia estaba dando resultado aún cuando existen situaciones que no pueden ser parte de ninguna premonición y tampoco formar parte de un plan trazado con ingenio para nuestro propio beneficio.

Cuando descubras que no hay plan maestro sino  un constante movimiento que te envuelve como parte del todo, entenderás cual es tu papel en aquello que te compromete y para lo cual estas hecho.

Notas de la autora:

Peces asados fotografía de archivo.