Cuando el pasado, el presente y el futuro se encuentran

“No puedes salvar a los otros de ellos mismos, acepta que son de un modo y no de otro, es su historia la que los determina, no la tuya; lo será si se cruzan contigo por alguna razón”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Una reflexión y un encuentro fabuloso estaban por darse en poco tiempo,  precisamente cuando Erandi y Dayami emprendan un viaje astral en busca de aquello que en el pasado  fue observado por un agricultor a quien se le conocía como Valvo, El Observador, quien con el paso del tiempo se había convertido en un personaje vital y figura central entre un especial grupo de gnósticos intuitivos que no permitieron  que sus conocimientos se filtraran o mezclaran con ideologías teológicas impuestas o intereses fuera del saber purista, vivió épocas de oscurantismo y su camino fue ganando adeptos con el paso del tiempo un defensor de la luz del conocimiento en el más poderoso de los sentidos.

Indudablemente era posible imaginar para la sacerdotisa del templo de la Luna y su entrañable compañera Dayami que el sitio que les indicó Zila les daría pistas de aquellas imágenes señaladas en un momento determinado por Valvo, El Observador; sin lugar a dudas aquellos hechos habían acontecido varios siglos atrás, pero si él había creado escuela, ellas descubrirán la verdad.

Lo que ellas aún no sabían era que en todo sitio donde una hoguera se encendía se encontraba la presencia de Alnitak, sí me refiero a quien desde hace mucho tiempo vivía en dicha nébula, al Sur de la cintura de Orión, precisamente la nebulosa de la Flama el hábitat de quien fue conocida como Sol y Fuego, al transmutar en su animal de poder.

La nebulosa de la Flama el hábitat de quien fue conocida como Sol y Fuego, al transmutar en su animal de poder.

Tomando en cuenta lo anterior, cada que las personas se reunían alrededor de un fuego para compartir sus experiencias, dependiendo de lo discutieron y del interés que despertara en Alnitak, ella estaba ahí, hacía presencia y los inspiraba en la medida de sus posibilidades.

Hay fogatas donde los grupos se reúnen desde la antigüedad para diferentes actividades, pero ella reconocía aquellos que servirían a la luz y al entendimiento y desde luego de ahí la frase del Mensajero:

“No puedes salvar a otros de ellos mismos, al menos que se crucen contigo por alguna razón”

Ahora tenemos una clara idea de lo que ésto significa, por otra parte pronto nos pondremos en camino hasta el sitio donde se encuentran Painani y Hora, juntos crean una relación donde cada día se convierte en una aventura y un fascinante descubrimiento del uno y el otro en un mundo que no conocen y en el cual intentarán dejar una raíz con la finalidad que ofrezca frutos.

Están por vivir algo que es difícil para Painani pero que Hora resuelve con agilidad y confianza, en ese momento ha de percatarse la mujer que lo acompaña que su seguridad y certeza en todo lo que hace se debe a su alianza con el rayo.

El panorama nos acerca a ese dicho popular donde se señala que el mundo es un pañuelo, todo puede ser observable si de sentires e intereses entre los humanos nos referimos, la única diferencia en este punto es que aquellos que tomarán un camino distinto están mirando el remoto futuro de una manera única.

Hay una historia no oficial que solamente se puede ver cuando decides mirar el entorno de otra forma, poner el foco de atención en la sensibilidad sensorial donde los sonidos y mensajes dejan de ser lo que son para convertirse en ventanas a un mundo alterno; transformar aquello que aparentemente resulta circunstancial en la idea que puede permear en la colectividad.

Nadie nos enseña a pensar, es un proceso individual pero algunas veces descubrimos una nueva luz en la memoria de ciertas personas que nos puede resultar cautivadora.

Notas de la autora:

Fotografía de la Nebulosa, en realidad es la nebulosa de la llama, no para mi historia, que he decidido nombrarla de la Flama: datos importantes: https://observatorio.info/2007/02/primer-plano-de-la-nebulosa-de-la-llama/