¡La vida indudablemente es hoy!

“Observa tu labor cotidiana, con ella, olvidas el dolor, ahí eres recompensado con todo lo que has cultivado y sembrado; en medio de todo vibra lo que has logrado, es tu esfuerzo disfrutalo hoy, ese es el regalo de la vida”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Aquella mañana comenzaron a despertar de aquel letargo y enorme esfuerzo que vivieron cada uno de los ocho iluminados, algunos de ellos pensaron que sería Javier el que tardaría más en regresar de las profundidades abismales del Mictlán, la presunción era que sería el que más experiencias y recuerdos había atesorado en su vida y por lo tanto le sería más complicado deshacerse de ellos, sin embargo, fue diferente, fue de los primeros en regresar.

Lo que les ataba al pasado dejó de ser un impedimento para cada uno de ellos, ese era el ánimo y el destello en sus rostros al volver; el mundo se abría para todos ellos de una forma mágica, un nuevo mundo, nuevas relaciones y desde luego para muchos de ellos la esperanza de la ofrenda que cada uno había experimentado, ahí se encontraba el anhelo de completar el cuadro con diversidad de situaciones que no imaginaban.

Evaristo fue el tercero en volver, ya que la primera entre todos había sido Dayami, ella sin lugar a dudas ya había recibido un entrenamiento previo y por dicha razón en el trayecto se había convertido en la guía de cada uno de ellos.

Con una amplia sonrisa abrazó a su compañero Javier y se dispuso a preparar de nuevo delicioso Xocolatl para todos los iluminados; al momento que miraba los granos de aquella planta impresionante para él, comentó a Javier:

-Hermano, ganancias han de venir y se han de ir en medio de lo que estamos por vivir en estas tierras todo puede cambiar de un momento a otro, depende de la perspectiva con que veamos los acontecimientos, todos iremos completando el círculo, el camino nos mostrará cómo avanzar hacia algo completamente nuevo.

Javier reflexivo y esperando que la bebida que preparaba Evaristo estuviera lista, advirtió:

-No hay maestría en lo que se deja de hacer Evaristo, la práctica nos dará resultados favorables e incluso habrá tareas que desconocemos que nos serán benéficas, tendremos nuevos conocimientos sobre los hombros, estamos entre la gente que debemos estar.

Cada uno de los compañeros de viaje y nuevas aventuras por venir fue despertando, Diego, fue el cuarto y el quinto Zila, Jacobo el sexto y Timoteo el séptimo y desde luego todo entendieron con claridad la causa por la cual el último en regresar sería Patricio, sabían perfectamente que para él los bienes materiales, los apegos y el control sobre la vida que llevó y la que enfrentaría ahora resultaban fundamentales, le costó un inmenso trabajo reconocer que la desnudez del alma y el cuerpo son una atributo para viajar ligero y con un esfuerzo enorme tuvo que admitirlo.

Finalmente se turnaron para proveerse de alimentos en lo que la comitiva enviada por Erandi llegaba hasta ellos para conducirlos al templo de la Luna.

Todo nuevo comienzo es apasionante y al mismo tiempo nos llena de temores, si cuentas con el apoyo suficiente, la vida te mostrará que todo es posible.

Notas de la autora:

Fotografía de cuenco de chocolate tradicional