Integrar la fuerza hacia el siguiente nivel

“La influencia que puedas ejercer sobre las fuerzas que te acompañan es vital, al entrar en contacto con la esencia de los otros puedes entender con claridad hasta que punto puedes intervenir en cualquier decisión que tomen ellos”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Dayami aquella tarde se puso en contacto con Zila para prepararlos hacia el séptimo nivel hacia las profundidades del Mictlán, ahora contaban con una insignia, reconocían sus fortalezas y entendían sus debilidades, entonces le pidió que al reunirse dejarán un sello de identidad antes de bajar, de esa forma podrían regresar sin perderse.

Zila habló con todo ellos y les preguntó qué podían dejar en la entrada que formaba una intersección entre el sexto y el séptimo nivel, y el primero en hablar fue Javier:

-Podríamos dejar el sello de poder, es nuestra defensa, la identidad de todos como grupo.

Diego meneando la cabeza en forma negativa dijo con seriedad:

-No, ese es nuestro escudo si lo dejamos atorado en el umbral creo que es peligroso, nos debe acompañar hasta el final, no podemos dejarlo de adorno lejos de nosotros.

Patricio que siempre ponía lo práctico por delante señaló:

-Todos nosotros contamos con habilidades pero la más básica de todas es la que tenemos en las manos, con ellas podemos marcar la entrada, ¿Que les parece?

Timoteo con una sonrisa dijo que estaba de acuerdo al momento que Evaristo con gran disposición advirtió:

-Debe haber una forma de hacer una mancha en la piedra, antes de comenzar el ritual voy a juntar algunos elementos para formar una mezcla donde podamos entintar las manos.

Jacobo con actitud positiva exclamó:

-Es la mejor forma de dejar una señal,  si es una buena idea compañero, estoy de acuerdo, ¿Tendría que ser algo que no se borré o basta la intención para que sea percibida?

Santiago por último advirtió:

-Ahora mismo somos una fuerza unidos y siento que el calor de nuestras manos con la tinta que prepare Evaristo cumplirá con el objetivo, al menos que Dayami tenga algo más que decir, nos dio a elegir un sello.

Zila era el único que podía hablar con Dayami, cuando no estaban en un círculo del ritual, era él quien podía percibir la voz de Dayami así que todos hicieron silencio para que ella se comunicara de nuevo.

Entonces Zila afirmó:

-Ella dice que está bien y nos recuerda que su sangre estará en el sello dando reconocimiento al ritual.

De esta forma fue marcado el umbral:

El sello de los iluminados en el umbral hacia el sétimo nivel del Mictlan.

Cada uno de ellos comprendió que en ese sello habían dejado una parte de ellos en espera de ser descubierto por algo desconocido, al reunirse de nuevo en el círculo mágico cada uno de ellos sintió una corriente de viento recorrer sus cuerpos, una especie de aviso de que no estaban solos.

Dayami se dirigió a todos:

“La magia se vale de instrumentos para enfocarnos, pero la magia nos pertenece es lo que somos y aquello en que creemos”

Del sello se desprendió envuelto en un viento energético un tenue hilo apenas perceptible que los siguió hacia el siguiente nivel y dio tres vueltas en el cuerpo de cada uno de ellos conforme sus mentes imaginaban un intrincado laberinto que cada vez era más oscuro.

Dayami  les habló de nuevo señalando:

“Descubre en las voces lo que te dicen y comprende de quien son y por qué  te hablan”

Esta fue la parte más compleja para todos, no fue algo compartido por los demás, se sintieron solos ante una prueba que los enfrentaba con sus sentimientos, las voces de los que ya no estaban, sus reclamos y posteriormente esas mismas voces dejaban fuera la imagen de la persona que ellos habían reconocido para aparecer en los rostros de personas que ellos habían tratado años después creando una fuerte confusión en su alma al compararlos con quienes no eran.

Recordaron los momento en los que estuvieron con alguien pensando en otras personas que ya no volverían a sus vidas, en ese momento varios de ellos empezaron a desesperarse a tratar de huir de esas imágenes y el lazo invisible que los mantenía atados con tres vueltas mágicas les impedía moverse fuera del círculo.

Dayami volvió a hablar:

“Cada uno debe resolver el acertijo, debe invalidar la falsa imagen y recobrar la conciencia, no hay método en esto están solos, ¡Resuélvanlo!”

Reconocieron que lo que les había enfrentado en el pasado con seres vivos, ahora era un recuerdo, lo que se había echado a perder ya no tenía solución, pero les había dejado una enseñanza para poder liberarse.

En ese momento sintieron que la cuerda o lazo apenas perceptible que los mantenía atados poco a poco los liberó de su atadura.

Dayami finalmente exclamó:

“Hemos vencido a los fantasmas del pasado, hemos fortalecido lo que somos en el camino hacia la luz”

Todos sintieron que su respiración volvía a ser pausada, que podían al fin separar el pasado del presente y un profundo alivio se apoderó de cada uno de ellos. Tenían la opción de tomar la punta de aquella hebra mágica para regresar o hacerlo por su propio pie, la cuerda estaría ahí para guiarlos de nuevo a la realidad.

Recordemos que el mago es la fuerza en toda actividad mágica, todos sus recursos son potenciados por su voluntad.

Notas de la autora:

Dibujo de la autora con filtro libre de PicsArt