El viaje al fuego interior

“Sabes perfectamente que el infierno no existe pero te habita, son tus miedos, bloqueos, frustraciones; destruirlos te llevará a dar el siguiente paso hacia el Mictlán, el proceso implica quemarlos en un fuego creativo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Viajar al siguiente periodo hacia el Mictlán acompañados de Dayami, le permitió a ella volver a vivir el dolor de su propia muerte y la forma cómo pudo reconstruirse de la nada, esto formaría parte de la enseñanza para los iluminados.

Aquel fuego o luz ambarina que los  embriagó de forma positiva, se desvaneció pero cada uno sintió que había logrado reconfortarse, por un instante, se dieron cuenta que no estaban solos en la desesperación que vivieron tiempo atrás en las mazmorras donde eran atacados por las ratas.

Se percataron que esa noche dormirían meditando que la luz aparecería a voluntad, pese a reconocer que no sería fácil mantenerla viva por mucho tiempo,  afloraron sus pesadillas y sus recuerdos se verán destrozados de nuevo.

Dayami intentó invadirlos con un bálsamo sónico para aquietar sus mentes minutos antes de que le dijera a Zila, hoy logramos avanzar en esta travesía, mañana volveré para continuar.

De esa forma se presentó puntual al segundo día, tal vez más difícil que el primero:

Mirar su espejo interior y desandar lo que habían recorrido no era igual para todos, la libertad la tenían que conquistar con las herramientas que habían elegido para ser parte del círculo de iluminados, su fuerza estaba en ese espacio donde dejaban el dolor para crear un nuevo horizonte.

Dayami les mostró a cada uno de ellos parajes que jamás habían visto, sitios donde se encontraban los seres humanos trabajando con fuerzas mágicas y elementos sensoriales. Puso en sus mentes situaciones que no dependían totalmente de ella, porque formaban parte de sus propias vivencias del pasado, de esa forma pudieron comprobar que el hombre ante el espejo que cada uno de ellos era, tenía la imagen distorsionada en otra realidad que aparecía como una posibilidad. Les hizo preguntarse:

 ¿Hasta donde eres lo que fuiste y en donde dejas de ser lo que ves? 

Cada respuesta es única y les pertenece solo a ellos, lo más importante de todo es que fue la misma pregunta que ella se hizo al encontrarse flotando como una mancha amorfa e imprecisa  en aquel torrente del río Papaloapan.

Por mucho que Erandi les hubiera entrenado para cumplir la magia, desarrollarse en actividades específicas, tener el arrojo para no desviarse; ninguno de los ascendidos o aquellos iluminados en ese camino tortuoso a veces y excelso en otras, lo sabría hasta verse involucrado por entero en ello.

De nuevo Dayami, por medio de Zila le hizo llegar a los otros compañeros el siguiente mensaje:

“Cada uno de ustedes habrá de elegir un camuflaje de poder para abrirse camino hacia la luz, no se apresuren, los que los rodearán y aquellos que formaron parte de sus experiencias les dirán cual debe ser y estén atentos que pueden ser muchas a la vez ”

Nadie es tan fuerte para encarar a sus monstruos, cada uno de nosotros hemos caminado de frente a enemigos poderosos y es nuestra fuerza mental lo único que tenemos para seguir. No hay método, solamente la voluntad; tampoco hay fórmulas y encantamientos, simplemente está nuestra noción personal de la magia. 

Los iluminados observaron ante ellos un espejo que apareció al centro del círculo que formaron;  la figura de un ser desconocido para todos ellos, apareció entre la bruma, Dayami les anunció que se trataba de Tezcatlipoca, “El espejo humeante”

Tezcatlipoca, el que está en todas partes y te observa con el espejo de obsidiana

Dayami siguió en sus cabezas emitiendo mensajes y explicando que todo lo que llevas en la mente puede ser eco en la de otros y de esta forma se cumplen tus deseos o serás mortificado por lo que ya no existe y quedó atrás.

Por último les pidió a cada uno prepararse para el tercer día colocando en su imaginación el reflejo de lo que cada uno de  ellos guardaba como un ser o un bien muy apreciado al que ya no verían jamás, ese sería el elemento ha transformar en los siguientes días.

No podrás escapar de tu pasado  pero lograrás que no dañe a otros y no perjudique lo que vives en el presente. Al menos lo intentarás, serás consciente.

Notas de la autora:

Artesanía y mitología mexicana, Pinterest de Tezcatlipoca, El espejo Humeante (Recuérdenlo en casa de Ana Pérez Riv en el libro: “El puente y los inicios“)