Habilidades que desconoces hasta que son necesarias

“Si algo motiva tu necesidad, ésta te hará descubrir cualidades que desconocías y enfrentarte con agilidad al encuentro de tus metas”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Mientras para la mayoría el contar con doblones de oro era fundamental para enfrentar una proeza planificada, siendo parte de una estructura comercial bien diseñada, para los ocho iluminados constituía un intento desesperado por ir al encuentro de su destino sin tener que depender de nadie.

Ya habían sorteado el dolor de enormes carencias y ahora tenían la oportunidad de hacer magia con sus vidas y lograr lo que nadie se hubiera atrevido porque les acompañaba un poder único, sus esperanzas puestas en manos de un sueño.

Evaristo exclamó: Ningún hombre sobre la faz de la tierra y los mares podrá o habrá tenido una oportunidad como la nuestra, somos privilegiados por fuerzas más allá de todo entendimiento que nos han fortalecido.

Así que todos apoyaron las habilidades de constructor que tenía Patricio, quien descubrió que con el torniquete de cuerda y el empleo de juntas sería fácil  elaborar una balsa resistente, a falta de clavos, las ataduras entre una madera y otra, al curvar la barcaza era fácil evitar que las separaciones hundieron la nave.

Bajo ese principio y con algunos elementos que fue fácil conseguir en los poblados cercanos sin hacerse notar, los ocho iluminados trabajaban con destreza y bajo la dirección de Patricio.

Zila les dijo con gran seguridad:

-Dayami me ha advertido que no hay islas por el camino que iremos, al menos en un largo tramo, pero cuando tengamos que hacer reparaciones estaremos a salvo a lomo de bestias marinas que ella misma ha contactado con ayuda de Bormanicus.

Todos sonrieron y Evaristo señaló:

-Ningún hombre sobre la faz de la tierra y los mares podrá o habrá tenido una oportunidad como la nuestra, somos privilegiados por fuerzas más allá de todo entendimiento que nos han fortalecido.

Al anochecer cubrían con hierba y hojarasca su humilde pero fuerte embarcación y encendían su hoguera para conversar y disfrutar de la compañía de unos y otros; su mundo jamás sería el mismo y cada momento los acercaba a una aventura inigualable.

Javier señaló:

-¿Tendremos que hacernos de una vela?

Santiago argumentó con seriedad:

-Toda vela es un aviso en alta mar de que podemos ser ubicados, nosotros no pertenecemos a pueblo alguno, somos de diferentes tierras y los que tratan con unos son enemigos para los otros, no creo que sea buena idea.

Jacobo movió la cabeza afirmativamente y finalmente acotó:

-Cualquier esfuerzo podría ser derribado por gente de mala leche, dejemos eso en manos de la magia, una vez puestos sobre la piel del agua, todos sabemos que tendremos ayuda poderosa.

Diego alzó sus manos y exclamó con júbilo:

-¡Qué cada uno de nuestros dioses y deidades nos guarde e ilumine!

Todos se levantaron y tiraron a la fogata ceremonial un puño de tierra para hacer que el fuego bailara junto a ellos, sus sonrisas iluminadas serían uno de los más gratos recuerdos que ellos conservarán en sus almas para siempre.

Cuando logras en la vida contar con un grupo que haría cualquier cosa por defenderte y cobijar sueños y esperanzas, recuerda que la vida te ha puesto en el camino correcto.

Notas de la autora:

Composiciones fotográficas propias con filtro libre de PicsArt