Ahí, donde todo se derrumba, nacerá la esperanza

“Sólo el que pone su intuición al servicio de todo razonamiento puede prever lo que podría suceder, aquel que ve el colapso como un designio del que no se puede escapar, quedará inmovil esperando la muerte”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Evaristo ha sido alertado de algo que desconoce, ¿Cómo sería posible salvar al grupo de elegidos de una muerte segura? Con ésta interrogante comenzamos el plan más detallista de un hombre que habrá de poner su intuición al servicio de la humanidad, cada esfuerzo surgirá de su forma de entender a la naturaleza y sus procesos, pero para llegar a ello es importante hacer un pequeño recorrido por la historia.

En lejanos parajes de Egipto, cuando el faraón Ramses V murió de viruela, nadie supo de que se trataba; la devastadora “Variola” como fue nombrada por los latinos y que hace referencia al moteado que aparece en todo el cuerpo, arrancándole la vida al que la contrae y  aquel que lograba vencerla quedaba ciego o estéril.

Es así que con el comercio creciente llegó a India, posteriomente a Africa, Asia y Europa, cuando los europeos descubren las tierras del continente Americano, muchos más allá de las atroces matanzas que realizaron en sus andanzas, fue la enfermedad antes mencionada quien diezmó grandes poblaciones de todos aquellos que no eran inmunes al brote y por supuesto que se convirtió en un instrumento impresionante para atemorizarlos, al considerar esta atroz pandemia como el castigo de aquel al que usaron de estandarte para colonizar y adoctrinar. Ese sería el panorama con el cual se enfrentarían los ocho iluminados al llegar a tierras americanas.

Mas de 3 millones de aztecas quedaron sin vida, facilitando la conquista de Tenochtitlán, por supuesto que eso no quedó ahí se sabe en los libros de historia que un reconocido emperador Inca y gran parte de su población se vió diezmada por la viruela. 

Así las cosas al momento que llegó la noche y Evaristo se dispuso a comentar a sus compañeros lo que le fue descrito por la deidad del río y darles a conocer la visión más aterradora de gente con pústulas negras y sangrantes en todo el cuerpo. Todos sintieron un pavor indescriptible.

Su sorpresa fue mayor al descubrir que el sitio al que irían, ningún humano conocía  o había visto antes cabras y caballos, a lo cual Diego alarmado exclamó:

-¿Acaso al sitio al que vamos no pertenece a este mundo?

Javier argumentó:

-No, no al mundo como lo conocemos…

Patricio que siempre anteponía su bienestar y los asuntos prácticos, preocupado señaló:

-Tal vez sea una buena advertencia para echar para atrás, creo que ir a una muerte segura después de todo lo que hemos vivido no vale la pena.

Jacobo con gran disgusto espetó:

-¡tu siempre estás esperando que te den, que te sea servido en charola lo que necesitas e incluso lo exiges, cabeza dura, son pruebas que debemos afrontar y salir airosos de ellas!

Diego afirmó:

La mujer que custodia la luna podría morir sin nuestra ayuda

-Hermanos, sabemos bien que Evaristo es un sanador de cuerpos, pero ante algo tan espantoso ¿Qué es aquello que él puede entender de la naturaleza para poder salvarnos, para salvar a los que ahora se han convertido en aliados y que aún no conocemos, sólo sabemos que la mujer que custodia la luna podría morir sin nuestra ayuda?

Evaristo frotando sus manos señaló:

-Lo único que me ha mostrado la naturaleza es que ella necesita sol, separar al enfermo, del grupo y darle infusiones, no se nada más. Pero si las deidad del río recorriendo poblados y escuchando a la gente pudo con eso darse cuenta del peligro que viene del futuro, posiblemente su magia poderosa me dirá que hacer, ella habló de un remolino recuerdo esa parte con claridad:

…Todos sueñan con un lugar de riquezas enormes pero en medio del remolino ustedes entenderán lo equivocados que están, confía en tu instinto

Entonces Santiago con gran seriedad apuntó con ambos índices hacia la fogata y les dijo:

-Yo salvé a Zila, pero en ese momento no sabía sí en verdad lo lograría, solo entendí que su muerte sería injusta y no quise rendirme o renunciar a poner mi esfuerzo en ello, de eso se trata señores, no tenemos todas las respuestas pero lo que yo entiendo como remolino es eso, la confusión de los hombres ante la muerte, su necesidad de salvarse ellos antes que los otros y si nuestra vida está ligada a lo que no conocemos, sería injusto que todo aquello que nos espera terminara en nada. 

Zila los miró con una sonrisa de agradecimiento y los alentó:

-Nos han anunciado el infierno y la devastación, pero la deidad del río nos ha dado motivos para creer en la esperanza, ella no pudo ver solo muerte y destrucción, nos ha visto como parte de un grupo que forma parte de los planes de la dama que proteje la luna, no caigamos en el remolino, sigamos adelante y que sea lo que tenga que ser.

En ese momento, Zila lanzó un puño de tierra a la fogata para que ésta chisporroteará con energía y todos los hombres alzaron sus brazos en señal de unidad y triunfo.

Podrás reconocer tus limites y también aquello de lo que has sido formado para enfrentar lo que desconoces, los caminos son claros, rendirse o luchar por el futuro.

Notas de la autora:

Fotografía de archivo de la autora: “Erandi protege a la Luna”